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Crítica de What If…? episodio 2 (Disney+)

Tras la visita a la segunda guerra mundial, en el segundo episodio de What if… (Qué pasaría si…) emitido en Disney+ nos vamos de viaje por toda la galaxia, en un emocionante episodio ya que Chadwick Boseman puso la voz de T´Challa, en el que supone su última aparición en el MCU.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Episodio 2. ¿Qué pasaría si… T´Challa se convirtiera en Star-Lord?

Los piratas espaciales conocidos como “Los Saqueadores” abducen a T´Challa en vez de a Peter Quill.

Tras el estupendo episodio inicial en el que veíamos Capitán América: El Primer Vengador desde otro punto de vista, en este segundo episodio los profesionales de Marvel ponen el foco en la franquicia de los Guardianes de la Galaxia, con el plus de añadir a la mezcla al mítico T´Challa Black Panther. El episodio está escrito por Matthew Chauncey y dirigido por Bryan Andrews, que también dirigió el primer episodio, lo que asegura una animación perfecta.

Uno de los grandes subidones que nos está dando este What if…? es poder encontrar la voces originales de las películas. Y es que además del mencionado Chadwick Boseman como T´Challa, me vuela la cabeza escuchar a Michael Rooker como Yondu, Karen Gillan como Nebula, Djimon Hounsou como Korath, Sean Gunn como Kraglin, Benicio del Toro como el Coleccionista, Josh Brolin como Thanos e incluso un pequeño cameo de Kurt Russell como Ego. Pero hay más, ya te John Kani vuelve a interpretar a T´Chaka, el padre de T´Challa, Danai Gurira como Okoye, Chris Sullivan como Taserface o incluso Carrie Coon como Proxima Midnight. Esta reunión de voces me parece una autentica locura.

Al tratarse de una serie de animación, la verdad es que no tenía pensado publicar un posts para cada episodio de Wht if…? Mi idea inicial era comentar el primer episodio para ver qué pinta tenía, y luego ya dejar mis valoraciones de la serie para un posts al final de la emisión de este primera temporada. Como mucho, dado que estamos hablando de 9 episodios a priori con aventuras totalmente indipendientes, pensaba que tal vez podría hacer un post en la midseason, tras la emisión del 5º episodio, dejando para más adelante la valoración de los 4 últimos episodios. Esos eran los planes, sin embargo, este episodio y ver a Chadwick Boseman ha sido tan emocionante que no puedo evitar escribir sobre él nada más terminé de ver el episodio. Éxito total.

Tengo que reconocer que este episodio me ha parecido una aventura muy ligera, con unos toques de humor a cuenta de cómo cambia la galaxia al llegar T´Challa en lugar de Peter Quill que aportan unos momentos super divertidos. El episodio está repleto de giros sorprendentes al ver el papel que tienen algunos personajes claves del MCU, pero al final, para eso precisamente leíamos los comics de What if…? en su momento, para ver situaciones que se salieran de lo normal.

Pero lo importante es el homenaje a Chadwick Boseman a lo largo de todo el episodio, y me ha gustado mucho ya que se plantea de forma super elegante, con un Yondu que pone voz a lo que todos pensábamos de Chadwick Boseman: “no hay lugar en la galaxia en el que no encajes”. Y seguro que es entre las estrellas donde ahora descansa.

Otro detalle muy chulo es que el episodio puede estar planteado con final feliz, ya que hay una clara vocación de homenaje al actor tristemente fallecido el año pasado, pero luego tenemos un giro final que nos rompe los esquemas, ya que estos sucesos también provocaron que otros elementos sucedieran diferente, lo que… En fin, en palabras de Jeffrey Wright, “dejemos esa historia para otro día.”

Lo que me está pareciendo una pasada es la animación de este What if…? Los personajes tienen una fluidez de movimientos increíble, y me encanta ver las versiones animadas de todos los personajes de la vertiente galáctica del MCU. Pero además, la iluminación y los planos que nos muestran en el episodio me transmiten que Marvel se ha tomado muy en serio esta serie de animación y quieren que luzca mejor que nada que se estrene este año en televisión serializada. Diría que lo están consiguiendo.

De momento, dos episodios y dos éxitos tremendos. No se me ocurre ningún pero, por decir algo menos bueno, diría que de nuevo los 30 minutos fuerzan que la trama vaya a toda pastilla pero sin que haya realmente sensación de amenaza para ningún personaje, algo que si tuvimos en el episodio anterior, incluso a pesar de la sorpresa de ver a la Guardia Negra de Thanos como antagonistas de los Saqueadores. Eso, y que entendiendo el homenaje, realmente han convertido a T’Challa es un ser de luz pura perfecto que siempre hace lo correcto, provocando cambios imposibles a su alrededor. En función de tu grado de implicación con Boseman, igual puedes pensar con razón que se han pasado un pelín.

Comparto el teaser de este segundo episodio:

What if…? sigue empeñada en darnos un entretenimiento ligero pero muy bien construido, que estoy seguro que hará las delicias de los fans de los comics Marvel y del Marvel Cinematic Universe.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Loki Episodio 6 (Disney+)

Este miércoles hemos podido ver el final de la primera temporada de Loki, y reconociendo que la serie fue entretenida y que el futuro pinta bien con unas posibilidades que pueden dar mucho juego para el MCU, no puedo más que expresar mi decepción ante una deficiente ejecución en la resolución de la temporada. Voy a intentar explicarme a continuación:

Artículo CON spoilers.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 6. Todo el tiempo. Siempre.

El tiempo corre en este final de temporada, en el que Loki y Sylvie tienen una cita con el destino.

Kate Herron por supuesto se mantiene como directora de este último capítulo de la primera temporada de Loki. El creador de la serie Michael Waldron escribe el capítulo junto a Eric Martin, planteado para dar las respuestas que estábamos esperando sobre la AVT y el poder en la sombra que la ha creado.

En el episodio volvemos a encontrarnos con  Tom Hiddleston (Loki) y Sophia Di Martino (Sylvie) al final del tiempo, continuando con los sucesos del quinto episodio, mientras que en la AVT tenemos a Owen Wilson (Mobius), Gugu Mbatha-Raw (jueza Ravonna Lexus Renslayer) y Wunmi Mosaku (cazadora B-15). Como curiosidad, volvemos a encontrar en este episodio a Miss Minute, el reloj animado (con voz de Tara Strong) que es un poco la I.A. de la AVT que sabe más de lo que cuenta.

Jonathan Majors es la gran sorpresa (o no tanto) del episodio, interpretando a “El que permanece”, el creador de la AVT que controla el continuo espacio tiempo desde su castillo al final del tiempo. El actor, sin nombre en la serie, fue presentado hace meses como Kang el Conquistador para la película Ant-Man y la Avispa: Quantumania. Y este anuncio y lo que sabemos de fuera de la serie en contraposición de lo que la serie nos cuenta, diría que es parte del problema que me ha planteado el episodio.

En este sexto episodio de Loki nos han dado por fin las respuestas a todas las preguntas que la AVT nos planteó desde el primer episodio, pero lo ha hecho de la forma más anti climática posible, convirtiendo al que debía ser el mejor episodio de la serie que nos volara la cabeza en una cabeza parlante que nos cuenta su plan malvado en un monólogo de más de ¿10/15 minutos? que me ha dejado con una sensación total de decepción tras haber acabado de ver la temporada.

Como era esperable (y de hecho ya lo comenté en mi artículo sobre el quinto episodio ), todo apuntaba a que el villano en la sombra detrás de todo fuera KANG. Pero no tenía lógica presentar a última hora y de tapadillo a uno de los grandes villanos de los comics Marvel, por lo que este personaje sería una de las múltiples versiones más benigna que el personaje ha tenido a lo largo de los años, como por ejemplo Inmortus. El problema del episodio no es tanto con la explicación -en la que todo cuadra y es OK- o que hayan usado “cabezas parlantes”, incluso a pesar que se nos prometía un espectáculo visual que no ha llegado, sino porque la forma en que Kate Herron nos lo ha narrado ha sido super montonera. La comparación puede ser injusta, pero David Fincher tiene un montón de cabezas parlantes que explican y mueven la trama, y jamás transmite la sensación de aburrimiento o de producto montonero que me ha dado este episodio. El problema no es la herramienta, es la ejecución.

Sobre el KANG no nombrado en la serie, se me han planteado dos problemas. Por un lado, si el antagonista “El que permanece” realmente es Kang, o para ser más exactos, una versión militarista de otro universo se va a convertir en él, encuentro rastrero que la serie presente a un villano y no le de nombre. Porque la serie tiene que ser autocontenida y dar la información suficiente para entenderse todo, y en este caso se dejan a sabiendas un dato importante (¡fundamental!) de la serie, como es el nombre del que va a ser villano de múltiples películas y series a partir de ahora. Y si, entiendo que en parte el nombre no es tan importante y sí resulta clave explicar el contexto del continuo espacio-tiempo y lo que provocó la guerra multiversal que fue presentada en el primer episodio. Sin embargo, Marvel sí anunció a Jonathan Majors como Kang en Quantumania, y casi parece que debemos asumir que como salió en una nota de prensa, los fans ya le conocemos cuando ¡la información debe estar en la serie!! Por otro lado, casi peor es la sensación que Marvel ha omitido el nombre de Kang intencionadamente para que en los próximos días, semanas y meses las webs de entretenimiento tengan “carnaza” para generar contenido que mantenga el hype hacia el MCU mientras esperamos el siguiente estreno: “¿Quién es el villano secreto de Loki en los comics?” va a ser un artículo recurrente en todas las webs de comic y cine que se precien en los próximos días, si es que no se han publicado ya. De hecho, hoy empecé a ver a webs y a gente hacerse pajas mentales sobre que “Loki aparecerá en Doctor Strange y el Multiverso de la Locura” cuando es un rumor sin confirmar, desde luego no es nada que haya sido anunciado por Marvel, y desde luego hay pocas posibilidades de que sea cierto. Pero también de estos clickbaits de alimenta Marvel para que se siga hablando de sus personajes y el hype se mantenga en lo más alto.

Por cierto, en este sentido, el episodio nos muestra a Jonathan Majors explicarnos su origen en el siglo XXXI y como el consejo de Kangs de múltiples realidades alternativas terminó explotando en una guerra abierta por el control del multiverso. Guerra que culminó en una única línea temporal controlada por este personaje “El que perdura” tras hacerse con el control de Alioth. Lo estaba viendo y tenía la sensación recurrente que esa historia ya la había leído. Y justo fue gracias a Lidia Castillo y su estupendo artículo en Sala de Peligro que me recordó que de hecho, toda la historia del consejo de Kangs sale directamente de la etapa de Mark Waid y Mike del Mundo en Vengadores de 2016. Y hay dos problemas en esto. Primero, Mike del Mundo nos ofreció un espectáculo visual alucinante en los comics para contar la historia, mientras que Loki nos lo narra de la peor manera posible ¿con unas figuras de barro encima de una mesa? He criticado (con razón) las series de The CW y como su falta de presupuesto y elementos “cutres” históricamente me han echado para atrás. La ejecución de este escena es algo que vería esperable en la cadena de Warner o en otras series “cutres”, pero resulta impropio para Marvel, dado que nos han vendido calidad y recursos cinematográficos. Pero por otro lado, este nuevo origen de Kang fue contado en el número 4 de Vengadores, dentro de un arco que culminó en un enfrentamiento de los Vengadores contra Kang números más adelante. Sin embargo, en la serie de Loki, esta explicación ¡es el climax de la temporada! Normal que yo y mucha gente lo hayamos visto como un anti-climax, algo acrecentado por la sensación insatisfactoria de pensar que este sexto episodio iba a ser el final de la historia y no lo ha sido.

Una de las señas de identidad de Marvel Studios es su capacidad de mantener elementos claves de sus películas (y series) en secreto, consiguiendo en estos tiempos de spoilers que el espectador pueda ser sorprendido durante el visionado. Marvel no es Universal (por ejemplo) y no te cuenta toda la película en el trailer como pasó en F9 (y en general en toda la franquicia), sacando literalmente todas las escenas chulas y over-the-top. Sin embargo, reconozco que en el caso de Loki, la sorpresa (negativa) de llegar esperando ver un final a la historia y encontrarme que era sólo un punto y seguido al anunciarse su segunda temporada creo que ha sido un error de Marvel que ha jugado en contra de la experiencia del visionado, que también a ayudado a cimentar esta sensación de decepción.

Si Marvel hubiera anunciado una segunda temporada, entiendo que los espectadores no hubiéramos llegado con la expectativa de saber como iban a terminar la historia en tan sólo 46 minutos que dura el episodio (40 si quitamos los títulos de crédito), hubiéramos podido tomarlo como un final de Lost en potencia, con más incertidumbres que certezas, por lo que el golpe entiendo que no hubiera sido tan grande. No ha sido así, y en mi opinión, ha sido un error. Recordar que Wandavision o Falcon y el Soldado de Invierno sí tuvieron finales cerrados más o menos satisfactorios, dejando obviamente subargumentos abiertos, cosa que no ha pasado en Loki. Y por poner otro ejemplo The Mandalorian nos sorprendió a todos con el anuncio de The Book of Fett al final de la segunda temporada, pero es que la serie en sí nos voló la cabeza, siendo una de las experiencias televisivas más satisfactorias que recuerdo. Cosa que Loki obviamente no nos ha dado en sus seis episodios.

Los fans de los comics Marvel y ahora del MCU hemos tenido que soportar durante más de una década los comentarios de haters y gente con poca comprensión cinematográfica que intentaban desmerecer las películas de Marvel con el argumento de “ser sólo un trailer alargado de los siguientes estrenos del studio”. Creo (creía) realmente que esta apreciación no era correcta ya que si bien las películas sí abrían argumentos que iban a ser desarrollados en próximas películas, cada una de ellas ofrecía una aventura autoconclusiva con principio y final que ofrecía un buen entretenimiento en si mismo, permitiendo que pudiera ser vista y disfrutada independientemente del resto del MCU. Esto ya no se cumple con Loki.

Y de la misma forma que Vengadores de Joss Whedon fue el éxito que fue porque Marvel acertó presentando a los personajes en las películas previas, de forma que la película fue directa al grano desde el minuto uno, igual los aficionados tenemos que aceptar que las series de Disney+ van a ser la presentación de elementos para que estallen y nos vuelen la cabeza en las películas. Si ese fuera el caso, estaba pensando en que a priori no tendría problema en ello, si no fuera que la película de Viuda Negra ha estado bien “sin más”, y para sorpresa de nadie ha servido, además de para despedir a Scarlett Johansson del MCU, para presentar a la nueva Viuda Negra Yeleva Velova (Florence Pugh) que la va a sustituir. Así que visto lo visto, creo que todas las series y películas tienen que ofrecer entretenimiento y ser satisfactorias por si mismas, cosa que esta primera temporada de Loki no ha acabado de conseguir.

Dentro que los diferentes episodios me estaban gustando, siempre me quedaba con la sensación que las cosas podían haber estado mejor, conjurándome ante la perspectiva que la experiencia mejoraría en los siguientes episodios, Y algunos fueron mejores que otros, por ejemplo el primero, tercero y quinto fueron mejores que el segundo, cuarto o este sexto con el que ha finalizado la temporada. Pero ahora, visto el conjunto, no puedo más que rendirme a la evidencia que la prioridad para Marvel era reiniciar el Multiverso como espacio donde poderse contar todo tipo de historias, empezando este mismo año en Spiderman: No way home. Sin embargo, el cómo hacerlo y, desde luego, el personaje idóneo para llevarlo a cabo ha acabado siendo secundario.

Porque ese es otro de los problemas de Loki. Su protagonista. Y el caso es que Tom Hiddleston confirma una vez más lo buen actor actor que es y cumple con todo lo que le piden en pantalla. El problema es que hay una conclusión muy evidente y es que Loki ha sido secundario en su propia serie. De hecho, se ha convertido casi en la norma ver que Loki está presente mientras mira como otros hacen las cosas importantes. El síndrome “Hawkguy” (el famoso comic de Fraction y Aja) de nuevo en acción, mostrando a una super capaz Sylvie que tiene las ideas y actúa en consecuencia durante los episodios, como vimos en la resolución del quinto (es ella la que tiene el plan de hechizar a Alioth, Loki sólo la ayuda), y en el anticlimax cuando es su decisión de matar a “El que perdura” contra la opinión de Loki lo que pone en marcha los sucesos que van a desencadenar la segunda temporada.

Es una sensación triste darte cuenta lo bueno que es el actor protagonista y a la vez lo desaprovechado que está. Y eso sin haber entrado en su caracterización, ya que el Loki sufriente, torpe y claramente enamorado siempre a punto del llanto que hemos tenido en esta serie, sobre todo en la segunda mitad, no tiene nada que ver con el carismático, inteligente e imprevisible Dios del Engaño que supone una amenaza para Thor y el resto de Vengadores. Es como el día y la noche. Y lo cierto es que el blanqueamiento que Disney / Marvel está realizando con sus villanos sería motivo de otro largo análisis en profundidad, que creo que dejaré para otro momento.

Debo reconocer que esta diferencia de caracterización respecto a la caracterización previa de las películas (ya de los comics ni hablamos) realmente no me provocó ningún problema importante durante el visionado de la serie. Y reconozco que la química que comparten Tom Hiddleston y Sophia Di Martino en pantalla es estupenda, aunque veo a la actriz más limitada en lo actoral. Siguiendo en el comentario de la relación entre ambos Lokis, estaba claro desde el cuarto episodio que la pareja tenía que besarse en un momento u otro de la serie. El momento llegó en el climax final, y lamentablemente la escena tampoco acaba de conseguir el impacto emocional que debería haber tenido. Y pensando en el por qué, quizá es que el conflicto verbalizado entre Sylvie “que no confía en nadie” y Loki “en quien no se puede confiar” es una idea interesante en el papel, pero sin embargo realmente Loki desde el cuarto episodio en adelante no ha hecho nada factualmente en pantalla que le haga merecedor de esa desconfianza por parte de Sylvie. De hecho, es tan evidente que Loki es un cachorrito enamorado que desea besar a Sylvie, que la traición inmediatamente posterior al beso deja el momento en un bluff. Aparte que la historia daba a entender que la reunión de dos Lokis en el mismo sitio podía ser la causa que provocaba los Eventos catastróficos en la Línea Temporal. Y al final, nada de eso llegó tampoco a pasar.

Loki lo cierto es que NO ha sido una mala serie. En general todo ha estado correcto, bien pero siempre dejando la sensación que se podría haber contado lo mismo mejor de otra manera. Lo cual no tengo claro aún si es un tema del concepto de Michael Waldron, que también, porque plantear un climax con un monólogo de 15 minutos sin duda es arriesgado. O sobre todo de la dirección de Kate Herron, que me da la sensación que en varios momentos, por ejemplo en este episodio final, no ha acabado de estar a la altura del encargo. Y creo que no es un tema de presupuesto, no dudo que Marvel y Disney han puesto dinero en abundancia encima de la mesa para producir Loki, como ya hicieron antes con Wandavision y Falcon y el Soldado de Invierno, sino posiblemente de habilidad.

En este sentido, una vez vistas las tres primeras series de Marvel Studios en Disney+, no tengo duda que Kevin y Feige y su equipo tuvieron claro desde el minuto uno que Wandavision era la serie realmente buena de esta primera hornada, y por eso la adelantaron para empezar con un concepto que impactara a la audiencia. Tras Wandavision, que para mi fue sobresaliente en todos los aspectos, colocaría a Loki en segundo lugar a mucha distancia, ya que a pesar de la decepción general y de haber ido de más a menos, al menos todo es correcto y la historia avanza de forma lógica poniendo en marcha elementos que sin duda van a provocar historias estupendas en el futuro. Algo que no fue capaz de ofrecer Falcon y el Soldado de Invierno con una historia que resultó un fail en toda regla.

Comparto el teaser de este episodio final:

El final de Loki ha sido una decepción. Las cosas como son. No se puede negar el factor de entretenimiento que hemos tenido a lo largo de estas 6 semanas, pero siempre se ha quedado por debajo del material de base, el presupuesto y los medios que Marvel Studios ha invertido y las posibilidades a su disposición. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

¿Qué simboliza el Capitán América del MCU?

Si algo puede decirse del Capitán América del Marvel Cinematic Universe (MCU), desde que Steve Rogers despertó en 2012 tras pasar más de 60 años en el hielo, es que ha sido un héroe anti-establishment centrado en hacer lo correcto, no lo más conveniente para el poder.

En Capitán América: Soldado de Invierno (Hermanos Russo, 2014), Steve Rogers se enfrentó a SHIELD cuando descubrió que Hydra la había colonizado. Steve creyó que Shield estaba demasiado corrupta y tenía que caer, sin importar los problemas que ello generara, en contraste con un Nick Fury que inicialmente quería salvarla, aunque tuvo que rendirse ante las palabras de Steve.

En Capitán América: Civil War (Hermanos Russo, 2016), Steve se enfrentó a la ONU y a sus propios compañeros al creer que los Acuerdos de Sokovia iban en contra de la libertad individual. Lo fácil hubiera sido ceder, pero cuando uno sabe que tiene razón, se mantiene firme en sus convicciones. “No, muévete tú”, en palabras de Sharon Carter. Esa negativa a renunciar a sus valores, unido a intentar salvar a Bucky Barnes cuando había sido incriminado injustamente por Zemo y las autoridades habían puesto una diana a su cabeza, fueron lo que provocó que Steve, Sam Wilson y Bucky Barnes entre otros pasaran varios años en la clandestinidad convertidos en fugitivos, tras liberar Steve a sus amigos de La Balsa.

En Vengadores: Infinity War (Hermanos Russo, 2018), Steve le dice al Secretario de Defensa / General Ross “Yo no busco el perdón, y ahora ya paso de pedir permiso… Hemos venido a luchar, y si quiere interponerse, lucharemos contra usted.” Steve, el Capitán América en el MCU, jamás se ha aliado con el poder. Siempre que tuvo que elegir entre mantener el status-quo o hacer lo correcto, la balanza siempre cayó del lado de lo que moralmente había que hacer.

Como dijo el Doctor Erskine, lo importante no era ser un buen soldado, “sino ser un buen hombre”. Esa es la clave del Capitán América, no su fortaleza física. Y estoy hablando exclusivamente del MCU y lo que se ha visto en sus películas, no de los más de 60 años de historias de los comics. Por eso no puedo dejar de pensar en la serie Falcon y el Soldado de Invierno emitida hace unas semanas en Disney+ y en cómo su guionista en jefe Malcolm Spellman tergiversa la figura del Capitán América para intentar convertirlo en lo que no es para forzar su mensaje identitario.

El guionista demuestra que no conoce ni entiende al Capitán América, cuando hace que varios personajes malinterpreten su figura repetidamente en la serie sin réplica alguno de aquellos que sí le conocen. Y como digo, ni siquiera se le pedía a Spellman que leyera los comics, hubiera sido suficiente con haber visto las películas y entender la figura heroica que los anteriores directores y guionistas habían construido.

¿Qué simboliza el Capitán América? Que un buen hombre, no el más fuerte ni el más listo, sino alguien con el corazón en el sitio adecuado, puede marcar la diferencia. En este sentido, NUNCA se ha dicho que tenga que ser un hombre BLANCO, sino una BUENA persona. Sam Wilson encaja sin duda en esta definición. Soldado, veterano, trabajador social y hombre comprometido en ayudar siempre que puede, en la medida de sus posibilidades. Y si, también afroamericano.

Por eso, cada vez que un personaje verbaliza lo problemático que es que un afroamericano sea el Capitán América en este MCU, es un diálogo que no funciona porque ¡El Capitán América nunca fue el defensor del sistema que ellos dicen que es! La forma en que intentan colar elementos del mundo real y del Black Lives Matter en el MCU es terriblemente errónea.

Cuando en el tercer episodio Sharon Carter dice “sabes que ese rollo del héroe es una coña. La forma en que renunciaste a ese escudo, en el fondo es hipocresía. No os tragáis toda esa chorrada de las barras y estrellas…” La respuesta de Sam debería haber sido: “Pero ¿de qué estás hablando. Sharon? ¡Claro que Steve es un héroe! De hecho, tú estabas allí viéndole enfrentarse al gobierno de los USA en manos de Hydra. ¿Qué me estás contando? Que el gobierno se comporte bien o mal no tiene nada que ver con el Capitán América.”

En el cuarto episodio, Sarah, la hermana de Sam le dice a KarlyYo no le elegí (al Capitán América). A América no le preocupa mi mundo, ¿por qué iba a preocuparme por su mascota?” En este caso puede entenderse que está hablando de John Walker, nombrado por el gobierno. Pero al final es otro mensaje contra la figura del Capitán América, que se une a los ya expresados durante la serie por otros personajes. Y aunque Sarah no llegara a conocer a Steve Rogers, no puede no saber que Sam y él se convirtieron en fugitivos por oponerse al gobierno. Sarah sabe que el Capitán América NO es una mascota de los poderosos.

De hecho, recordando Capitán América: El Primer Vengador (Joe Johnson, 2011), incluso en su primera aventura en la 2ª Guerra Mundial vimos una primera muestra de rebeldía, cuando desafiando sus órdenes y a unos políticos que le querían usar únicamente con fines propagandísticos, Steve se escapó de su base para salvar al batallón de Bucky que había sido hecho prisionero. Ni siquiera entonces, cuando era un miembro de las fuerzas armadas americanas y se debía la jerarquía militar, Steve fue la mascota de nadie.

Pero claro, Spellman nos coloca su mensaje, reforzando la idea de que los afroamericanos no deben apoyar a un Capitán América blanco, ya que no les representa. Algo que no se corresponde con las acciones de Steve Rogers y si con el mensaje identitario más radical que está imponiéndose en los USA.

Por esto, el diálogo clave del quinto episodio entre Sam y Bucky no funciona. Porque el Capitán América NO es un símbolo del gobierno de los USA, sino el ideal de que un buen hombre en el sitio justo en el momento adecuado puede cambiar la historia y mejorar la vida de la gente. Un buen hombre no movido por partidismo alguno, sino por lo que es correcto. Que Steve Rogers le diera el escudo a Sam enfatizaba el mensaje que un buen hombre continuaría su trabajo porque Sam lo merece por méritos propios, algo para lo que la raza no tuvo jugó ningún factor. La idea que porque existe racismo sistémico en los Estados Unidos “ningún negro con amor propio querría serlo”, en palabras de Isaiah Bradley, es sencillamente ofensivo para los fans del personaje entre los que me encuentro.

Pero esa idea es repetida por varias personas en varias ocasiones sin obtener una réplica adecuada por parte de Sam. “Se hace raro cogerlo otra vez. El legado de este escudo es complicado.” Dice Sam. ¡FALSO!!! Es justo al revés, aceptar el escudo es la demostración que no es un tema de raza, sino de valores morales. ¿Por qué es complicado? De nuevo, es falso que el Capitán América represente al gobierno o al racismo en los USA. Justo porque existe racismo es importante que un afroamericano se convierta en el Capitán América.

Cuanto Steve me contó su plan, ninguno de los dos nos dimos cuenta lo que significaba para un hombre negro recibir este escudo. ¿Cómo podíamos? Te debo una disculpa. Lo siento.” Dice Bucky. ¡¡FALSO!! Darle el escudo a Sam confirmaba que un AFROAMERICANO MERECE SER EL CAPITÁN AMÉRICA y puede inspirar a TODOS los americanos, independientemente de su raza. Transmite un mensaje de concordia entre todos los americanos. Cualquier persona normal no fanatizada que haya visto las películas entendiendo lo que ha simbolizado el Capitán América vería que esto es así. A no ser claro que vengas con un prejuicio previo de casa. ¿Verdad, Malcolm Spellman?

Esto conecta con el primer episodio y el discurso de Sam en el Smithsonian “El mundo ha cambiado para siempre. Necesitamos nuevos héroes. Adecuados para los tiempos que corren. Los símbolos no son nada sin las personas que les dan significado. No creo que exista un símbolo mejor, pero es más por el hombre que lo sostenía, y él ya no está. Así que hoy honramos el legado de Steve, pero también miramos hacia el futuro. Así que gracias Capitán América, pero esto te pertenece.” Realmente, esta decisión abría unas posibilidades interesantes, porque sugería que Sam quería ser un héroe en sus propios términos, forjarse su propio futuro y su propio legado. Además, como vimos en ese episodio, Sam es un héroe que sigue haciendo lo correcto y trabaja con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como Falcon. Sam NO ha abandonado su trabajo como super-héroe en ningún momento, por lo que en ese contexto tiene sentido que quiera seguir siendo Falcon y no quiera desprenderse de la que ha sido su identidad durante todos estos años.

Sin embargo, tras los numerosos mensajes repetidos en todos los episodios sobre por qué Sam, un afroamericano NO debería ser el Capitán América, realmente no llegamos a escucharle por qué cambia de idea y ahora SÍ elige empuñar el escudo y convertirse en el Capitán América. ¿Qué le ha hecho cambiar de opinión? ¿Ahora ya no cree eso de “Necesitamos nuevos héroes. Adecuados para los tiempos que corren.”?

Desde luego, que toda la justificación que se nos dé a los espectadores sea “¿de qué serviría todo el dolor y el sacrificio si no estuviera dispuesto a seguir luchando?”, no es suficiente para justificar este cambio de opinión. Y, como decía antes, es un momento y una justificación que no funcionan porque él nunca ha dejado de luchar como FALCON al lado del ejercito americano. ¿Por qué ahora sí toca ser el Capitán América? ¿Qué espera conseguir Sam como Capitán América que no puede hacer como Falcon? Esas preguntas quedan sin respuesta en la serie. Y si al final todo se redujera a algo tan sencillo como “para que el gobierno le de el escudo a Walker o a otra persona, me lo quedo y lo utilizo yo”, ¿por qué no se dice y ya está?

En esa misma conversación, Sarah le dice “¿Dejarás que Isaiah Bradley se meta en tu cabeza, que él decida qué harás a continuación?” Y momentos antes, Sam le había dicho a Bucky “Deja de mirar a los demás para que te digan quién eres”. Algo que se entiende que también se lo dice a sí mismo. Y es una idea perfecta super adecuada tanto para Bucky como para Sam, pero finalmente fracasa narrativamente porque no llegan a decirnos nunca quién es ahora Sam Wilson y por qué ha tomado las decisiones que toma.

La pregunta clave de ¿por qué un afroamericano SÍ que puede ser el Capitán América?, queda sin respuesta en la serie. No solo puede, sino que DEBE. Y la sensación que da la narración es que no se responde porque Malcolm Spellman no sabe la respuesta. O que esa respuesta no encajaría con su discurso identitario, expresado repetidamente. En este sentido, es importante que Spellman dice explícitamente no querían que la serie dijera que Isaiah Bradley pudiera estar equivocado en sus ideas. Sam de hecho expresa que “Isaiah ha vivido un infierno, si yo hubiera pasado por lo que él, opinaría lo mismo que él”. Me parece alucinante que Sam confirma y entiende a Bradley aunque no opine igual. Y al mismo tiempo, no llegamos a saber realmente bien cual es el punto de vista de Sam en este tema tan importante para la serie.

De hecho, Antony Mackey sí da una respuesta a esta pregunta y la expresa de maravilla en el documental Marvel Studios REUNIDOS: Así se hizo Falcon y el Soldado de Invierno: “Sam, al ser un soldado, un veterano y un consejero, se da cuenta de que como pueblo, todos somos estadounidenses. Yo no soy el Capitán América negro, Steve no era el Capitán América blanco, era el Capitán América, a secas. Y como sociedad y como pais, tenemos que darnos cuenta que las personas que son ciudadanos aquí, sin importar sus orígenes, son estadounidenses. Sam ve que se merece el derecho, que se ha ganado el ser el Capitán América, y que eso no tiene nada que ver con su raza o con su pasado.“ Diez segundos de diálogo, no hacía falta más. Pero por alguna razón a Spellman no le debió parecer tan importante, porque evitó incluir una idea tan sencilla y evidente en la serie.

Por supuesto, está bien querer transmitir un mensaje anti racismo y pro igualdad de derechos de todos los americanos, independientemente de tu raza. Disney / Marvel sin duda son empresas que pueden ser consideradas “progresistas” en ese sentido. Pero la forma en que introducen el problema racial asociado a la figura del Capitán América sencillamente no funciona. Y no lo hace porque todo resulta falso y maniqueo.

Otro problema es que Spellman se ha demostrado como un pobre dialoguista, algo que se ve también en el fallido discurso de Sam tras su primera aventura como Capitán América. Cuando TODO el mundo a su alrededor le ha vitoreado en su primera misión, negros, blancos, asiáticos, hispanos… y claramente nadie está enfadado porque él sea el Capitán América, sin embargo el guión le hace decir que “Soy un hombre negro que lleva las barras y estrellas… Cada vez que cojo este escudo… (inciso, ¿cada vez?. ¡Si es la primera vez que llevas las barras y estrellas! Pues si, hay que lamentar lo flojos que son sus dialogos), sé que hay millones que van a odiarme por ello. Incluso ahora, aquí, lo noto. Las miradas, juzgándome, y no puedo hacer nada para cambiarlo. Y aún así, aquí estoy sin super suero, sin pelo rubio u ojos azules.” Obviamente, lo que dice no se corresponde con lo acabamos de ver, un Sam ovacionado por todo el mundo, por eso no puede resultar más falso y panfletario.

Si está bien y me gusta la frase en la que dice “El único poder que tengo es que YO creo que podemos hacerlo mejor.” Esa es la frase SI es lo que se espera del Capitán América, ese momento estuvo genial. Lo malo es que queda ensombrecida, ya que va acompañada con “No podemos exigirle a gente que de un paso adelante y no encontrarles a medio camino”, lo cual podría estar bien si no fuera que se está aplicando en un contexto en el que acaba de pedir compresión por unos terroristas que han puesto bombas y matado a gente inocente. ¿Hay que encontrarse a medio camino con terroristas y asesinos? Eso no suena muy correcto ni muy moral. Exagerando el símil, ¿se encontraría Steve Rogers a medio camino con Adolf Hitler? ¿Intentaría comprender sus ideas supremacistas? Obviamente no. ¿Qué quedó del “no, muévete tu” cuando alguien quería forzar a Steve Rogers a cambiar cuando él pensaba que su idea era la correcta?

Me parece terrible la forma en la que una serie familiar de Marvel / Disney ha colado al espectador la idea de que hay determinadas violencias que pueden ser justificables siempre que se hagan “por nuestro bien” o si la causa “es justa”, aunque la sufran personas inocentes. Al igual que el mensaje de que hay que entender por qué se han cometido estos delitos, en lugar de perseguirlos. Porque de hecho, no son hechos excluyentes, puede detenerse a un criminal y analizar los motivos que le llevaron a cometer dichos delitos.

¿Es esto una burda metáfora sobre los incendios, los saqueos y la destrucción que puntualmente se produjeron durante las manifestaciones del BLM en los Estados Unidos el año pasado tras la muerte de George Floyd? Unos delitos que, aunque sea una obviedad decirlo, no fueron cometidos por todos los manifestantes, sino por una pequeñísima minoría amparada en el poder del anonimato en medio de las multitudes que se manifestaban, y que empañan a un movimiento mayoritariamente pacífico. Movimiento que, también hay que decirlo porque es lo que pasó, evitó condenar estos delitos y de alguna manera se intentaron justificar. ¿Nos están diciendo que esos delitos no deben perseguirse porque su ira estaba justificada? Esa sensación da. Como el racismo es malo (y nadie duda que lo es), estoy legitimado a hacer cualquier cosa si digo que “estoy luchando contra el racismo”. ¿Es ese el mensaje que Disney nos acaba de ofrecer en esta serie mainstream?

Como veis, he centrado todo el hilo en la figura del Capitán América. Ni siquiera entro en el resto de problemas narrativos de la serie. Si queréis saber más sobre ellos, os recomiendo que leáis los posts semanales que fui publicando analizando cada uno de los capítulos de Falcon y el Soldado de Invierno.

Pero un elemento básico de cualquier narrativa es explicar la motivación del protagonista. Y eso es algo que Malcolm Spellman jamás llega a hacer de una forma correcta. Un error garrafal tremendo que explica que si esto no se considera importante como para ser expresado para el espectador, ¿por qué preocuparse de todo lo demás?

Falcon y el Soldado de Invierno me ha parecido un fail como una casa. Y no sólo en lo accesorio como es la motivación del villano, si me gustan o no las escenas de acción o si el traje de Sam siendo clavado al comic queda bien en imagen real, sino en el núcleo de la historia y porqué tras seis episodios no llegamos a saber realmente lo que piensa Sam Wilson y por qué cambió de opinión en algo fundamental que altera completamente su realidad.

Y por eso no puedo entender como a muchos fans del Capitán América, tanto del MCU como de los comics Marvel, no les ha importado este error tan tremendo en lo relativo a la caracterización del personaje clave sobre el que probablemente se construyan las siguientes fases cinematográficas y televisivas. Y es por este motivo por el que ahora mismo no puedo más que desconfiar ante la posibilidad que Spellman vaya a escribir el guion de Capitán América 4, película que de momento no tiene director ni una fecha de estreno confirmada. Alguien que no entiende a su protagonista no debería seguir escribiéndole.

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