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Crítica de Rocketeer de Joe Johnston (Disney Plus)

Mi suscripción a Disney+ me he permitido recuperar Rocketeer (Joe Johnston, 1991), película de aventuras basado en el comic de Dave Stevens ambientado en el Hollywood de 1938 que ha envejecido de maravilla y que ha sido un gran entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Hollywood, años treinta. Después de robar un arma secreta en Los Ángeles, la mafia la esconde en un aeródromo. Se trata de un propulsor individual que convierte a quien lo utiliza en un auténtico hombre cohete. Los nazis están muy interesados en ella. Fortuitamente llega a manos de Cliff Secord, un piloto acrobático a quien todos intentarán atrapar. (FILMAFFINITY)

El director Joe Johnston comenzó su carrera como diseñador de efectos especiales en la trilogía de Star Wars o las dos primeras películas de Indiana Jones. Su primera película como director fue Cariño, he encogido a los niños (1989), tras la que consiguió el encargo de dirigir Rocketeer, en parte por su conocimiento técnico previo de cara a sacar adelante una película compleja para la época, y cuya principal virtud fue transmitir el feeling del Hollywood clásico.

El guión fue realizado por Danny Bilson y Paul De Meo, haciendo un gran trabajo adaptando a la gran pantalla el comic de Dave Stevens. Stevens se involucró muchísimo con esta película, hasta el punto que prestó al diseñador de producción Jim Bissell su archivo de imágenes de la época, y comentó en más de una ocasión que lo siguieron hasta la última coma en la construcción de los hangares, el restaurante con forma de perro en el que comen los protagonistas y el resto de sets de la película.

Uno de los elementos más recordados y carismáticos de la película es la sobresaliente banda sonora de James Horner, que consigue transmitirnos desde el primer acorde al pasado, a una época de héroes corrientes y gangsters, de personas normales y ¡nazis!!

Joe Johnston tuvo que luchar para que Disney diera el papel al hasta ese momento desconocido Bill Campbell como protagonista. Campbell fue un genial Cliff Secord, un piloto de acrobacias que simboliza al chico normal que se ve metido en una aventura extraordinaria.

Jennifer Connelly rodó la película con tan solo 18 años y se convirtió en el amor platónico de toda una generación. Connelly es Jenny Blake, una aspirante a actriz y novia de Secord. Junto a Connelly, tenemos a Timothy Dalton como la estrella de Hollywood Neville Sinclair que intentará quitarle la chica al protagonista, Alan Arkin como A. “Peevy” Peabody, jefe y amigo de Secord que construye aviones de carreras o Paul Sorvino como el gangster Eddie Valentine.

Destacaría además en el apartado técnico a Hiro Narita como director de fotografía, mientras que el montaje corrió a cargo de Michael A. Stevenson

Rocketeer es un gran entretenimiento. Sus 110 minutos pasan en un suspiro y su visionado nos traslada al Hollywood dorado de los años 30, con grandes decorados y restaurantes de lujo donde bandas de música tocan las canciones de moda. El sentimiento de aventura clásico está asegurado desde los títulos de crédito con la maravillosa música de James Horner.

El diseño de producción y los elementos técnicos siguen siendo una pasada. Excepto por alguna doble imagen super puntual, todas las escenas de vuelos siguen molando.

El reparto cumple de maravilla con su función. Campbell es el prototipo de chico normal metido en una aventura por casualidad, aunque quizá hay que reconocer que “sólo” lo hace bien, no se sale en pantalla. Connelly es una maravillosa “girl-next-door”, mientras que Timothy Dalton hace de un genial “Errol Flynn malvado”.

Además, otro elemento que creo que merece destacar es la combinación de aspectos fantásticos con figuras reales de la época como Howard Hugues.

Quizá el único pero de la película es que no pasan cosas super espectaculares ya que Rocketeer no es un superhéroe, sino simplemente una persona normal con una mochila que le permite volar. Aunque se enfrenta a nazis y gangsters, ese año tuvo una dura competencia al estrenarse Terminator 2. Rocketeer no pudo competir contra el fenómeno de James Cameron, y su aire retro provocó que el público no quisiera verla al parecer ¿antigua?

En todo caso, estos casi 30 años desde su estreno no le han sentado nada mal a la película y sigue ofreciendo un gran entretenimiento.

Comparto el trailer de la película:

Rocketeer es una excelente película de aventuras que recupera con éxito el espíritu de los clásicos de Hollywood y por la que no ha pasado el tiempo. Una película que no puedes perderte si estás suscrito a Disney+.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de El Método Kominski temporada 2 de Chuck Lorre (Netflix)

La segunda temporada de El Método Kominski estrenada hace unas semanas en Netflix ha sido incluso más divertida que la primera. Esta comedia creada por Chuck Lorre cuenta con unos espectaculares Michael Douglas y Alan Arkin y merece muchísimo la pena.

PUNTUACIÓN: 8/10

Sandy Kominsky (Michael Douglas), es un actor que tuvo años muchos años su minuto de gloria y que ahora vive de dar clases de interpretación en su estudio de Los Angeles junto a su hija Mindy (Sarah Baker), intentando crear una relación con Lisa (Nancy Travis), una divorciada alumna suya. Su mejor amigo es su antiguo agente Norman Newlander (Alan Arkin), que enviudó recientemente, y que tiene una hija, Phoebe (Lisa Edelstein), que lleva años entrando y saliendo de clínicas de desintoxicación.

En esta segunda temporada, además de continuar las peripecias de estos dos señores mayores, conoceremos a Martin, el nuevo novio de Mindy interpretado por Paul Reuser, y Madelyn, una antigua novia de Norman que volverá a su vida de forma accidental, interpretada por la genial y desaparecida durante años Jane Seymour.

Chuck Lorre escribe esta segunda temporada de ocho episodios de 25 minutos, que han sido dirigidos por Andy Tennant y Beth McCarthy-Miller. Lo mejor de la serie es la increíble química que hay entre Douglas y Arkin, además de unos puntazos de humor buenísimos normalmente construidos desde el humor negro, tomando como punto de partida muchas veces los achaques que ambos sufren al ser personas ancianas que, sin embargo, no renuncian a vivir y a disfrutar todo lo que sus castigados cuerpos les permitan.

Además de muy, muy divertida, El método Kominski consigue atrapar al espectador al mezclar esos momentos ligeros con temas más serios como son la enfermedad o la soledad. Aunque claramente la serie es una comedia y su tono lo recalca todo el rato, hay mucha más chicha de lo que parece. Además, los nuevos personajes de esta temporada, Martin el novio de la hija de Sandy y Madelyn, la antigua novia de Norman, introducen nuevas dinámicas que rompen las zonas de confort que ambos se habían construido.

Uno de los subargumentos más divertidos de El Método Kominski es ver las clases de interpretación de Sandy a un grupo de jóvenes alocados que persiguen un sueño que saben que es casi imposible de conseguir. Estas clases permiten a Chuck Lorre diseccionar algunos elementos de la profesión y por elevación del propio show-bussiness que ofrecen algunos momentos geniales, como cuando Sandy explica como debe interpretarse la comedia desde un punto de vista elevado “autoral”, algo con lo que claramente Lorre no está de acuerdo.

Lo único malo de esta serie es que esta temporada de nuevo han sido 8 episodios, que me los he visto en un suspiro. Su duración de 20/25 minutos me parece perfecta, pero estas pequeñas dosis de humor inteligente me han sabido a muy poco.

Comparto el trailer de esta divertidísima segunda temporada:

El método Kominski es una divertidísima comedia sobre envejecer, la amistad y el oficio de la interpretación. Una serie que no te puedes perder si te interesan alguno de estos temas.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Crítica de El método Kominsky, de Chuck Lorre (Netflix)

El método Kominsky fue una de las grandes sorpresas en la pasada entrega de los Globos de Oro, al ganar el premio a Mejor Serie de Humor y Mejor Actor de Comedia Michael Doulas. La serie de Netflix creada por Chuck Lorre y con unos excepcionales Michael Douglas y  Alan Arkin me ha encantado y creo que merece todas las alabanzas que está recibiendo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Una comedia dramática sobre un veterano actor, Sandy (Michael Douglas), cuya carrera nunca llegó a funcionar del todo, y que se gana la vida dando clases de interpretación, y su agente Norman (Alan Arkin), recientemente enviudado y muy pesimista con todo lo que le rodea… De, Chuck Lorre, creador de ‘Big Bang’ y ‘Dos hombres y medio’.

La serie es un gran triunfo gracias por la pareja protagonista formada por Michael Douglas y Alan Arkin, que son oro puro y  trasmiten carisma en cada plano.

Mientras el personaje de Arkin lleva felizmente casado 40 años, aunque con una hija conflictiva, Douglas ha sufrido tres matrimonios fallidos, y trabaja con su hija en su academia de interpretación. Sus clases y las diferentes formas de ser de sus alumnos nos brindan también situaciones super divertidas, mientras que se habla y analiza de forma muy inteligente la función del actor en el mundo del espectáculo.

La amistad entre ambos nos regala algunos diálogos antológicos, en los que ambos luchan por ser más cascarrabias. Las réplicas y contraréplicas me tuvieron sonriendo durante todo el visionado. Solo con el brillo de sus miradas, estos dos actorazos me ganaron desde el primer fotograma. Además, es una serie que obligatoriamente debe verse en V.O. para disfrutarse al 100%,

Inteligencia es el adjetivo que más repito a la hora de valorar esta serie. Las situaciones son divertidas aunque siempre tienen un toque dramático, como es la vida misma. Incluso en los peores momentos es posible sacar una sonrisa, y en las escenas más divertidas nos recuerdan que los protagonistas son personas que están llegando al final de sus días y que sus mejores momentos hace años que quedaron atrás.

Otro detalle muy chulo es el de los cameos, que convierte a la serie en un “quién es quién” de Hollywood, con figuras muy conocidas como Jay Leno, Danny de Vito y muchos más.

Destacar además que la duración de los episodios de 30 minutos me parece la dosis justa de diálogos increíbles y situaciones graciosas. Es muy difícil hacer buena comedia y más si está adornada de momentos dramáticos como en esta serie. Así que me ha gustado disfrutar de dosis pequeñas pero concentradas de buena televisión.

Si tengo que ponerle un pero al visionado de El método Kominski, es que me hubiera visto los 8 episodios de esta temporada de una sentada, y tuve que obligarme a dejar de verla para dosificarme el disfrute durante varios días. Espero que confirmen lo antes posible una segunda temporada, y a ser posible, que tenga más episodios.

Comparto el trailer de esta serie:

El método Kominsky muy probablemente va a ser la mejor comedia que vea este año. Una serie inteligente sobre como afrontar la vida cuando nos hacemos mayores, y los amigos en los que nos apoyamos. Totalmente recomendable.

PUNTUACIÓN: 8.5/10