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Crítica de Ascensión de Potencias de X 3 de Kieron Gillen y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

Tercer número de Ascensión de Potencias de X del equipo creativo formado por Kieron Gillen, R.B. Silva y David Curiel, en el que por fin Charles Xavier se va a encontrar con la Moira MacTaggert del pasado.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡El verdadero final nunca comienza! Pasado, presente y futuro de Krakoa descansan sobre el dedo que puede accionar un gatillo. El escenario que preferirías que nunca tuviera lugar cada vez está más cerca, en un choque que resonará en todo el Universo Marvel.

Mientras que Gerry Duggan está contando en Caída de Dinastía de X la lucha de los mutantes de Krakoa frente a las fuerzas de Orchis en el presente del Universo Marvel, Kieron Gillen plantea en esta serie de Ascensión de Potencias de X la trama compleja a través del tiempo. En el futuro, ENIGMA, una I.A. super evolucionada creada por Mister Siniestro controlará toda la realidad si es activada, y además tenemos las Inteligencias Artificiales de Nimrod y la Centinela Omega que ayudaron a formar Orchis y en realidad quieren destruir a mutantes y humanos y quedarse con todo. Los únicos que quedan para oponerse a ambas amenazas son Charles Xavier, Rasputín IV, Rachel Summer y Cifra.

La miniserie parecía que iba a jugar una carta extrema: viajar al pasado de Moira MacTaggert para matarla ANTES que consiguiera sus habilidades mutantes, evitando el inicio de sus múltiples vidas y el nacimiento de la Era de Krakoa. Y esto es justo lo que por fin tenemos en este comic, con un resultado que no puede ser más decepcionante. Curiosamente, lo primero que me llama la atención, aunque en el fondo sea lo menos importante, es que la portada no refleja el interior literal de la historia, porque nos muestra a Xavier apuntando a la Moira adulta sentada en un banco que conocimos en Potencias de X 2, cuando en realidad Xavier busca a la Moira de 13 años antes de que sus poderes se activen. Y hay una parte de iconicidad que funciona con la portada tal y como está, porque ver a Xavier apuntar con una pistola a una niña igual no le diría nada a la mayoría del público, mientras que Potencias de X es junto a Dinastía de X lo mejor que se ha visto en la franquicia mutante en los últimos 10 años y ha sido leída por decenas de miles de lectores. Pero lo curioso viene porque este mismo mes la portada de Caída de Dinastía de X también mostraba una imagen potente (Lobezno a punto de asesinar al Doctor Stasis) que NO sucedía en el interior. Y que pase a la vez en las dos colecciones hermanas no se ni como calificarlo.

Luego está la parte realmente decepcionante del comic, porque lo de la portada al final es una chorrada sin importancia. Xavier va a matar a la Moira niña, y en realidad todos sabiamos que no lo iba a hacer por lo que ello implicaría para el personaje de Xavier, y porque si Moira moría, se acaba la historia y se provocaría un bucle temporal de consecuencias insospechadas. El problema es que en un momento va a matarla y al siguiente ha cambiado de idea sin que se explique de ninguna forma los motivos de este cambio. Lo único positivo de la historia de Gillen es que Charles podría haber implantado en Moira una sugestión mental que justificaría el cambio de bando y la victoria final de los héroes, devolviendo a Moira al lado de los héroes del que los editores de Marvel nunca deberían haberla sacado. Veremos si esta suposición se confirma el mes que viene. Pero la ejecución ha sido decepcionante e insatisfactoria a partes iguales.

Luego hay otra derivada de utilizar a versiones futuras de los personajes. Esto provoca que uno de los giros del comic, que Cifra en realidad es una versión de Mister Siniestro, no llegue a impactar o funcionar para mi. Si no conocemos a este Cifra, ¿Qué más nos da si es un Cifra bueno, malo o se oculte un multiforme en su interior? Respuesta: nos va dar igual. De hecho, dado que no se explica nada de esta sustitución, todo lo que pasa a continuación me parece carente de fuerza. Y lo mismo podría decir del papel que hasta ahora han jugado Rasputin IV o Rachel Summers.

En positivo, este comic cuenta a R.B. Silva en el dibujo con color de David Curiel. Si Lucas Werneck y Jethro Morales me parecen correcto el primero y malillo el segundo, lo que no beneficia a la lectura de la colección hermana de Caída de Dinastía de X, este comic SI aumenta su interés y disfrute gracias a un dibujo super espectacular. Y esto es un elemento muy positivo pensando que en la parte de Xavier y Moira en el pasado apenas tenemos cabezas parlantes en la mayoría de momentos. En general Silva consigue trasmitirme la sensación que su dibujo está muy por encima de la historia de Gillen, aunque en el pero tengo que decir que no entiendo cómo dibuja a Rachel Summers. Hay viñetas en las que parece un chico con caderas rectas y sin pecho, y otras en las que es la mujer que se supone que debe ser. Este «fallo» si es que lo es me ha dejado perplejo también en varios momentos, y a no ser que Gillen explique algo en próximos números, cosa un poco rara. Fue algo muy raro que no me podía jamás esperar en un dibujante de esta categoría dentro de Marvel.

Ascensión de Potencias de X es una miniserie de 5 números, y tuve siempre claro que iba a comprarla en su totalidad porque tengo ganas de saber cómo va a cerrarse la Era de Krakoa. Una vez hemos pasado el ecuador quedan muchos misterios por desentrañar, pero la sensación que Gillen no es para mi ya se ha apoderado de la colección. Cosa que me parece una lástima, porque en realidad empecé a comprar el comic con ganas que me gustara. Faltan dos meses para conocer el final, espero que mis sensaciones mejores para entonces.

Comparto las primeras páginas del comic:

Ascensión de Potencias de X es un ejemplo perfecto de por qué no conecto con los comics de Kieron Gillen.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Caída de Dinastía de X 3 de Gerry Duggan y Lucas Werneck (Marvel Comics – Panini)

Tercer número de Caída de Dinastía de X de Gerry Duggan y Lucas Werneck, que llega con la sorpresa negativa de tener un segundo dibujante fill-inero, Jethro Morales, y que continúa con esta historia del final de algunos de los villanos que crearon Orchis.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡El fin ha empezado! La Patrulla-X ha decidido acabar con Orchis como sea. Por desgracia, cuando parece que una amenaza ha terminado, otra surge en el horizonte para ocupar su lugar. La batalla final de La Era de Krakoa se desata, en un choque que resonará en todo el Universo Marvel.

Gerry Duggan continúa con su historia de los diferentes frentes en la guerra que los mutantes de Krakoa han lanzado contra las fuerzas de Orchis. En las 23 páginas de esta grapa vemos a Jurggernaut defendiendo a Krakoa, que se encuentra a las puertas de la muerte por el ataque de Orchis. Tras la sorpresa del final del número pasado, en el que la doctora Alia Gregor impedía la muerte de Cíclope al entender que Nimrod y las Inteligencias Artificiales son una amenaza mucho mayor, en esta grapa intentarán descubrir los planes de Nimrod. Por otro lado, tras liberar Pícara y Gambito a Distribuidor, éste transportará a los mutantes de Arakko (Marte) a la Tierra, para ayudar a vencer a Orchis.

La parte principal del comic sirve para ver la venganza de los mutantes contra el Doctor Stasis, que sufre una de las peores muertes posibles gracias a los poderes telepáticos de Emma Frost. Ver a los mutantes torturar y convertir en ceniza a un enemigo indefenso es otra muesca que confirma que estos no son los héroes que aprendí a querer hace casi 40 años. Algo que pasa con cada nueva grapa que publica Panini. Lo que parece una grapa con un paseo triunfal hacia la reconquista de la Tierra por parte de los mutantes termina con un buen cliffhanger cuando se muestre el plan oculto de Nimrod para aniquilar a todos los seres vivos de la Tierra. Aunque por la parte de Orchis cada vez quedan menos jefes con vida, parece claro que el final de la serie va a estar centrado en las Inteligencias Artificiales. Y de momento, no tengo ni idea de cómo va a terminar todo.

Dentro que la historia de Duggan me parece correcta y funcional, tengo que reconocer que el comic sufre por el baile de dibujantes que hemos tenido en esta grapa. Lucas Werneck me parece un dibujante correcto, pero cuando le comparo con las páginas fill-ineras de Jethro Morales, hacen que parezca John Byrne en la comparación. Que Marvel no pueda conseguir que una miniserie de 5 números este dibujada por un único dibujante es la muestra más palmaria de la vergüenza que someten a sus lectores mes si y mes también. Si la historia de Duggan está bien, al dibujo le pondría un 5 siendo generoso.

Por cierto, comentar que me chifla la portada de Pepe Larraz, recreando la mítica portada de Todd McFarlane en Increíble Hulk con Lobezno. Pero resulta curioso que esta imagen NO se produzca en el interior, al ser otras las mutantes que se enfrenten y asesinen a Doctor Stasis. Que no le pongo peros, ojo, pero en cierto sentido no ayuda a que el interior del comic me enganchara.

Caída de Dinastía de X me parece un comic correcto que se dirige con buen pulso hacia el final de la Era de Krakoa. Tengo ganas de ver cómo lo cierra todo Duggan. Y sobre todo, que me guste y me deje buen sabor de boca. Ojalá pueda confirmar este deseo dentro de dos meses.

Comparto las primeras páginas del comic:

Caída de Dinastía de X 3 me ha entretenido a pesar del cambio de dibujantes. Probablemente por ver el final del Doctor Stasis y de otros miembros de Orchis. Sin embargo, la lucha está lejos de terminar.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de X-Force 42-45 de Benjamin Percy y Robert Gill (Marvel Comics – Panini)

Termina el actual volumen de X-Force que se ha desarrollado a lo largo de 50 números USA. Hoy quiero comentar el último arco «Objetivo: La Bestia» del equipo habitual de Benjamin Percy y Robert Gill.

PUNTUACIÓN: 6/10

¡El renacimiento de X-Force! Después de las revelaciones acerca de Coloso y La Bestia, X-Force debe reagruparse en una nueva base en el fin del mundo. Pero si el ambiente del ártico no acaba con ellos, quizás Orchis sí lo consiga.

Y después, comienza la saga que llevas años esperando: “Objetivo: La Bestia”. Hank McCoy fue el líder de X-Force. Ahora se ha convertido en su principal misión. X-Force contra La Bestia. ¡Y responderá por todos sus crímenes!

Estas cuatro últimas grapas de Panini incluyen X-Force 47-50 USA.

X-Force ha sido la única colección de la Era de Krakoa que ha comprado de inicio a fin. Pensando que incluso ha acabado dejando la colección principal de X-Men tiene que se un hecho muy positivo, al conseguir este equipo de operaciones encubiertas lo que no ha conseguido la serie principal de la franquicia. Pero tengo que reconocer que nunca fue mi serie favorita de Panini, aunque si me ofrecía un entretenimiento suficiente como para querer seguir comprándola al mes siguiente. Llegados a este punto, tenía claro que NO iba a dejar de comprar la colección cuando apenas faltaban 4 meses para terminar la serie.

Y más cuando la propia Marvel se encargó de publicitar que el último arco trataría sobre la intención de hacer pagar a Bestia por todas las tropelías que ha cometido en los últimos meses y años, desde el inicio de esta etapa. Una de las partes más interesante de este volumen de X-Force giraba precisamente en torno a Bestia y como con la mejor de las intenciones (proteger a los mutantes de Krakoa), un héroe podía acabar convirtiéndose en alguien igual de malo que los villanos que se supone combate. La forma en que ha ido pasando de un mutante bordeando zonas grises para convertirse en un villano con sus propios planes sobre cómo debe dirigirse el mundo de los mutantes ha sido la gran subtrama de esta colección. Una trama que culmina ahora, y lo hace de la peor forma posible.

Y tras un número 42 (nº 47 USA) en el que los mutantes se reagrupan en una nueva base de operaciones, en el nº 48 USA se inicia la caza de Bestia. Una cacería que es super anticlimática desde el primer momento, algo que conduce a un final super decepcionante que me parece una pequeña estafa al lector.

Benjamin Percy ha sido un guionista con muchos altibajos. Es capaz de crear historias super macarras y no tenía miedo de ensuciar las manos de los protagonistas de sangre, pero en muchos momentos ha pecado al plantear soluciones demasiado sencillas y convenientes, como si se quedara sin espacio en las grapas y tuviera que terminar demasiado rápido.

En este último arco “Objetivo: La Bestia”, Percy ya empieza planteando una gran trampa, y es que ante la imposibilidad de encontrar a Hank McCoy por métodos convencionales, los mutantes deciden revivir un clon de la Bestia cuya memoria sólo llega hasta sus años de pertenencia a los Defensores, algo que sucedió a mitad de los años 80. La idea es tener a alguien que piense como esta Bestia Oscura, aunque el revivido McCoy es una versión que nunca tuvo siquiera que pensar en comenter ningún crimen. El despertar de este clon indicaba que las ideas de Marvel podían pasar por la sustitución de un personaje por otro, cosa que finalmente ha sucedido. Que tras 50 números esto sea todo lo que se le ha ocurrido a Percy para acabar su historia me ha resultado un bajonazo increíble. Aparte que tener ahora a una Bestia «buena» sacada de otra época es algo qua ya hemos visto en otras ocasiones y me parece la solución más burda posible.

Como podéis ver en la portada del número 44 de Panini, Percy juega a tope con el factor nostálgico al repetir el mítico dúo de Bestia y Hombre Maravilla que conocimos en las páginas de los Vengadores. Pero es un team-up que parece un gimmick más que otra cosa, con una resolución de la historia que no puede ser más decepcionante.

En la parte del dibujo, el número 47 USA (42 de Panini) está dibujado por Daniel Picciotto, con color de GURU-eFX, que ha sido el colorista de toda la serie. En el resto de números ya tenemos a Robert Gill, el que ha sido el dibujante oficial de la colección en esta última etapa. En positivo, me gusta que por una vez, Marvel haya dado la oportunidad al artista titular de dibujar en su totalidad en último arco, para que estos últimos números tengan al menos una coherencia gráfica.

Lo malo es que Gill, y lo mismo vale para Picciotto, es un artista extremadamente normalito. No diré que sea malo, porque la historia la cuenta de forma razonablemente bien, pero no sabe imprimir ni fuerza, ni expresividad y personalidad. En un dibujo tan gris que provoca que nada destaque. Y si a eso le sumamos que la historia de Percy es tramposa y decepcionante, tenemos unos comics que no consiguen dejarme con buen sabor de boca.

Destacar en positivo las expresivas y potentes portadas de Daniel Acuña, que para mi suponen lo mejor den estos comics en lo relativo al apartado artístico. Unas portadas que resaltan aún más si se comparan con el nivel del dibujo de Gill.

En resumen, triste final para este volumen de X-Force, que ha dejado a la colección en su punto más bajo. Descansen en paz, X-Force.

Comparto las primeras páginas del comic:

X-Force ha terminado de la forma más anticlimática e insatisfatoria posible. Triste final para un volumen que empezó por todo lo alto y se ha ido desinflando a medida que pasaban los meses. Un poco como toda la Era de Krakoa.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Ascensión de Potencias de X 2 de Kieron Gillen y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de Ascensión de Potencia de X de Kieron Gillen, R.B. Silva y David Curiel, y seguimos con la trama fuera del tiempo protagonizada por Charles Xavier y sus aliados.

PUNTACIÓN: 7/10

La última esperanza para los mutantes se encuentra fuera del espacio y del tiempo. Flotando entre dimensiones, escondiéndose de un Dominio que quieren destruirlos, ¿Sobrevivirán Xavier y los suyos? Y cuando conozcamos su plan, ¿querremos que lo hagan?

En la Caída de la Casa de X, los mutantes se enfrentan a una doble amenaza. Por un lado los humanos de Orchis y en paralelo las Inteligencias Artificiales de Nimrod y la Centinela Omega que en realidad quieren destruir a mutantes y humanos y quedarse con todo, algo que vimos intentar evitar al comienzo de todo en las Potencias de X originales de Jonathan Hickman. Pero Kieron Gillen añadió una tercera amenaza en Inmortal X-Men que está en el centro de esta miniserie. Mister Siniestro y los otros clones de Nathaniel Essex se hicieron con el control de la habilidad de Moira MacTaggert de reiniciar la realidad y está destinado a crear ENIGMA, una I.A. super poderosa que si se activa, lo destruirá todo. Charles Xavier y sus aliados Cifra, Rasputín IV y Rachel Summers intentarán evitarlo desde su base de operaciones fuera del tiempo del Lugar Nulo. Para ello van a usar a Madre Justa, que no tengo quien es pero diría que es una de los clones de Nathaniel Essex.

La historia de Gillen es un galimatías que cuesta seguir, al acompañarla de viñetas que provienen de momentos del futuro que puede que sucedan o no, y otros del pasado contados desde otra perspectiva. Además, en el primer número nos contaba que el plan último de Xavier si todo lo demás fallaba era matar a Moira Mactaggert en su infancia antes de que se activaran sus poderes, como única forma de evitar que Siniestro se haga con esos poderes y cree a Enigma. Sin embargo, eso no llega a pasar en esta grapa, lo que es un pequeño bajón, sobre todo si pensamos que el gran giro de Moira sucedió en el segundo número de Potencias de X. No, la historia va a otro ritmo, y Gillen la llena de detalles de difícil comprensión, como que Cifra ¿sea también un clon de Nathaniel Essex? (Esto puede entenderse si pensamos que viene del futuro, o tal vez lo contaron en Inmortal X-Men, no tengo ni idea). Qué es la Sala Blanca es también otra gran duda y genera una escena que no acabo de entender tampoco. Lo cual hace que en conjunto me resulta muy difícil conectar con este comic aún cuando le reconozco a Gillen una intención que espero de una recompensa a la altura al final de la miniserie. Por cierto, el final del comic protagonizado por Moira me da esperanza en que Gillen arreglará uno de los grandes problemas de la Era de Krakoa, convertir a Moira en villana en Inferno, la miniserie que marcó el final de Jonathan Hickman en la franquicia. Pero eso será si Charles Xavier no la mata antes en el pasado, algo que sucederá el próximo número.

Si ayer comentaba sobre Caída de Dinastía de X que no conecto con el dibujo de Lucas Werneck, tengo que decir que la sensación es toda la contraria viendo las páginas de R.B. Silva. Silva estuvo aquí al comienzo de todo dibujando Potencias de X de Jonathan Hickman, y es una pasada verle dibujar este comic. La historia de Gillen es muy complicada, pero Silva consigue, junto al colorista David Curiel, que todo luzca super espectacular, a pesar que la mayoría del tiempo tenemos a personas hablando y vemos retazos de momentos de otros momentos temporales que no acaban de tener sentido. Y cuando nos muestra a Rasputin IV en acción, un personaje que de nuevo nos recuerda el comienzo de todo, la escena de acción es super espectacular. Si el dibujo debe provocar que tengas ganas de leer el comic, Silva lo consigue con nota.

Quiero leer cómo termina la Era de Krakoa, así que voy a comprar esta miniserie hasta el final. Espero que Gillen consiga darle un sentido a todo, aunque las cosas se están complicando no se si demasiado. Veremos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Kieron Gillen está contando una historia sumamente enrevesada por la corriente temporal. Igual demasiado. Por suerte, el dibujo de R.B. Silva consigue que todo luzca espectacular. A ver qué nos cuentan el próximo mes.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Caída de Dinastía de X 2 de Gerry Duggan y Lucas Werneck (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de Caída de Dinastía de X de la mano de Gerry Duggan, Lucas Werneck y color de Bryan Valenza, en el que las diferentes piezas continúan en movimiento.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

¡No sin luchar! Puede que La Patrulla-X se encuentre en su peor momento. Quizás estén al borde de la erradicación completa, pero no van a despedirse sin plantar cara. Polaris regresa para guiar a los suyos hasta casa, trayendo con ella una sorpresa para Orchis.

Caída de Dinastía de X muestra lo complejo y hasta complicado que se ha convertido intentar seguir la historia-río de la franquicia mutante de Krakoa que está culminando con esta última fase de La Caída de la Casa de X. Y es que más que una historia lineal, en esta grapa asistimos a varias tramas entrelazadas. Empezamos con Polaris y el Nido, que llevan a Sapiencial al asalto de la estación espacial de Orchis en una primera escena de 5 páginas. Al mismo tiempo, Lobezno, Coloso y Rondador también están intentando entrar en la estación de Orchis para liberar a algunos mutantes allí detenidos, escena que necesita otras cinco páginas. Ver matar a sangre fría a Rondador a un esbirro de Orchis, y sobre todo, la forma en que lo hace, es un momento terrible que explica por qué en muchos casos no reconozco a estos personajes y se me hace imposible conectar con ellos.

Emma Frost coordinando todos los ataques, Kate Pryde en París intentando liberar a Cíclope y Juggernaut liberando a Krakoa también pasan por aquí durante unas viñetas, aunque la tercera escena importante del comic está protagonizada por Pícara y Gambito, que quieren liberar a Distribuidor de su cautiverio. Y si no sabíais que este mutante estaba preso, es porque pasó en la miniserie Juego de Poder protagonizada por la pareja hace algunos meses, que puedo imaginar que muy poca gente ha leído. Por último, la sorpresa final del comic lo protagoniza la doctora Gregor de Orchis, que de la nada se ha dado cuenta que Nimrod y la Centinela Omega no tienen en mente los intereses de los humanos una vez aniquilen a los mutantes, lo que la lleva a ayudar a Cíclope en el último segundo antes de su ejecución. Este cambio de opinión parece super gratuito, aunque a lo mejor esto se cuenta en alguna grapa mutante reciente que no he leído. Pero refuerza la idea de historia compleja que se puede seguir pero que deja claro que te estás perdiendo muchas cosas que suceden en el resto de colecciones mutantes.

La historia de Duggan es correcta y funcional, pero no evita que se note que son momentos sin punch de cara a dirigirnos hacia el climax final. Esto lo vemos por ejemplo con que a pesar del asalto de la estación espacial de Orchis por dos frentes diferentes, el Doctor Éstasis y MODOK escapan sin más. De hecho, la carta de despedida de MODOK de la última página sugiere que este villano se marcha y no va a tener protagonismo en lo que queda de historia. Que los mutantes le dejen ir, como parece, sería una locura máxima, pensando su importancia capital en los planes de Orchis. Pero conociendo a Marvel, no sería para nada descartable. Y hablando de la carta de MODOK, este segundo número de la miniserie cuenta con 22 páginas de historia, más dos páginas con el resumen y los títulos de crédito y otras dos con una cita de la doctora Gregor y esta carta que mencionaba. Y me recuerda que al principio de Krakoa Hickman utilizaba estas páginas de texto para aporta información importante del mundo de Krakoa. Sin embargo, hace ya mucho que estas páginas sólo sirven para dar sensación de rellena páginas para poder cobrarnos más por esta grapa de mayor extensión. Una sensación que como podéis imaginar no es buena.

El comic cuenta con dibujo de Lucas Werneck y color de Bryan Valenza. No tengo nada malo que decir del color, creo que cumple su función de forma más que correcta. Sobre Werneck, veo que en los últimos meses Marvel está intentando promocionarle como su próxima super estrella, pero las páginas que le leo no me sugieren eso. En realidad Werneck me parece todavía un dibujante más bien normalito que plantea algunas caras un poco raras y tiene una narrativa resultona pero poco más, con un exceso de primeros planos de los personajes. Comentaba ayer que resulta un placer leer D.I.O.S.E.S. de Jonathan Hickman gracias al dibujo de un Valerio Schiti espectacular. No siento eso leyendo este comic, veo una historia correcta de Duggan acompañado por un dibujo igual de correcto y falto de carisma.

Ya comenté en mi reseña del primer número de esta miniserie que quiero saber cómo termina la Era de Krakoa, así que no tengo duda que compraré esta miniserie de cinco números en su totalidad. Pero tras dos números el posible hype que tuviera se me está desinflando. Ojalá el final mejore esta sensación y resulte satisfactorio.

Comparto páginas de este comic:

Caída de Dinastía de X muestra lo compleja que se ha convertido la franquicia mutante de Krakoa, ofreciendo un comic correcto al que le falta punch.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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