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Crítica de Stranger things temporada 5 vol. 1 (Netflix)

Ahora si que si empieza el final de Stranger things, la mítica serie de Netflix creada por los hermanos Duffer. Hoy escribo sobre los 4 primeros episodios que forman el primer volumen de esta temporada final.

PUNTUACIÓN: 8/10

El otoño de 1987. Hawkins está marcado por la apertura de los Portales, y nuestros héroes están unidos por un solo objetivo: encontrar y matar a Vecna. Pero él ha desaparecido: su paradero y planes son desconocidos. Complicando su misión, el gobierno ha puesto a la ciudad bajo cuarentena militar y ha intensificado su caza de Once, obligándola a volver a esconderse. A medida que se acerca el aniversario de la desaparición de Will, también se aproxima un pesado y familiar temor. La batalla final se avecina — y con ella, una oscuridad más poderosa y mortal que cualquier cosa que hayan enfrentado antes. Para acabar con esta pesadilla, necesitarán a todos — el grupo completo — de pie juntos, una última vez.

Stranger things fue creada hace ya 10 años por los hermanos  Matt y Ross Duffer. Que tras todo este tiempo Netflix haya permitido a los creadores finalizar su historia como ellos querían es un hito televisivo. Para esta quinta y última temporada Netflix ha planteado un estreno parcial, como ya hizo con la cuarta temporada estrenada en 2022. la huelga de guionistas de 2023 retrasó el rodaje de esta última temporada que ahora se estrena. El jueves 27 de noviembre estrenó un primer volumen formado por 4 episodios. El 26 de diciembre estrenará un segundo volumen de 3 episodios, que culminarán con el gran final previsto para el día de Año Nuevo. Los Duffer escriben y dirigen los dos primeros episodios, con Frank darabont dirigiendo el tercero y los Duffer el cuarto. En los guiones, Caitlin Schneiderhan y Paul Dichter colaboran con los Duffer en el tercer y el cuarto episodio. Como ya nos han acostumbrado, hay que destacar que la duración de los episodios, conduraciones de 71, 57, 69 y 86 minutos.

En el reparto encontramos a Winona Ryder como Joyce Byers, David Harbour como Jim Hopper, Finn Wolfhard como Mike Wheeler, Millie Bobby Brown como Once, Gaten Matarazzo como Dustin Henderson, Caleb McLaughlin como Lucas Sinclair, Noah Schnapp como Will Byers, Sadie Sink como Max Mayfield, Natalia Dyer como Nancy Wheeler, Charlie Heaton como Jonathan Byers, Joe Keery como Steve Harrington, Maya Hawke como Robin Buckley, Priah Ferguson como Erica Sinclair, Cara Buono como Karen Wheeler, Brett Gelman como Murray Bauman, Jamie Campbell Bower como Henry Creel/Vecna y Joe Chrest como Ted Wheeler. La gran novedad de esta temporada es tener a Linda Hamilton (Terminator) interpretando a la doctora Kay, la jefa del destacamento militar que mantiene encerrado Hawkins mientras ella realiza experimentos en el mundo Del Revés.

La cuarta temporada de Strangers things fue un puro climax que nos dejó algunos de los mejores momentos televisivos de 2022. Se ha hecho muy larga la espera, y de alguna manera se entiende que estos primeros episodios de la última temporada hayan tenido que volver a presentar la situación general de Hawkins, tras los terremotos provocados por Vecna que abrieron un portal al mundo Del Revés, y del enorme grupo de protagonistas. Un primer hecho llamativo es que los hermanos Duffer plantean un salto temporal de 18 meses entre el final de la temporada pasada y ahora, situando la acción en 1987. Esto creo que es más que nada para justificar el cambio físico de los protagonistas, que hace imposible que puedan seguir pasando por niños. De manera que aunque narrativamente es algo un poco loco, pensando que Hawkins está aislada en cuarentena durante todo ese tiempo, rodeada por el ejército, no me supone un problema.

Frente la cuarta temporada en la que los personajes se separaron geográficamente por todo el mundo, en esta temporada todos están juntos en Hawkins, aunque se forman diferentes grupos para las misiones que tendrán que realizar. Esto me parece un acierto pensando en que los Duffer entienden (con razón) que el fuerte de la serie no son las llamadas a la nostalgia ochentera o los efectos especiales, sino las relaciones entre los protagonistas. Cuanto más juntos estén los héroes, mejor es la serie.

Tras 18 meses buscando infructuosamente a Vecna, su plan maestro empieza ahora. Antes, la serie vuelve a 1983 para mostrarnos un momento clave que no habiamos visto hasta ahora, el momento en que Will fue encontrado por el Demogordon en el mundo Del Revés y llevado a la biblioteca donde Hopper y Joyce le encontraron. Esta escena es un prólogo alucinante que nos recuerda que todo está conectado desde el comienzo. Ahora, Vecna ha puesto su atención en los niños de Hawkins, empezando en Holly, la hermana pequeña de Mike y Nancy. No sabemos aún qué busca secuestrando a los niños del pueblo, pero queda claro viendo estos episodios que no se detendrá ante nada.

Los episodios han pecado un poco de servir poco más que para situar las piezas del nuevo tablero. Y es algo que encuentro lógico, teniendo en cuenta el enorme reparto que tenemos en la serie. Sin embargo, los Duffer plantean que todos los episodios tengan un hito visual o emocional, que me funcionan a la perfección. El entrenamiento de Once y el ataque de un demogorgon al convoy del ejército que viaja por el mundo Del Revés en el primer episodio. En el segundo, el ataque del demogorgon a la casa de los Wheeler para secuestrar a Holly. En el tercero, el combate de Once y Hopper contra soldados que emplean un arma sónica contra ella, junto al descubrimiento de la identidad del benefactor de Holly.

En el último episodio hay muchas escenas expositivas, demasiadas, que no tienen conclusión emocional al tratarse de presentación de cosas que sientan las bases para el climax final de los próximos episodios. Pero en este episodio si se nota que los Duffer han querido dejarnos en lo más alto emocionalmente hablando durante el mes de espera que vamos a tener entre la emisión de estos episodios y el estreno de los episodios 5, 6 y 7. Por un lado con la incursión de Hopper y Once a la base del ejército en el mundo Del Revés, donde descubrirán el origen del arma sónica usada contra Once. A lo que hay que sumar el super espectacular ataque de las fuerzas de Vecna al mundo real, destruyendo al destacamento militar mientras Joyce, Will y Mike intentando salvar a los niños.

Once está preparada para luchar, aunque Hopper intente sobreprotegerla. Y lo mismo quiere hacer Will, aunque su madre Joyce no le deje tampoco. Sin embargo, los Duffer han comentado que la serie nació como unos niños atacados por monstruos, pero esos niños han crecido y se han convertido en luchadores que van a enfrentarse a ellos. El final del cuarto episodio es un momento HELL YEAH! que nos avanza lo que puede ser el final, y me alegra que los chavales se levanten y luchen contra el mal.

Once y Hopper y Joyce, Mike y Will se sienten como las tramas principales, dejando a Lucas, Dustin, Steve, Nancy, Jonathan, Robin o la comatosa Max en un segundo plano. Los Duffer siempre han planteado un buen equilibrio entre todos los protagonistas, pero en la parte de importancia y emotividad, queda claro que unas tramas se han quedado cojas mientras que otras han cobrado casi todo el protagonismo.

Por cierto, me alegra ver a Linda Hamilton, pero en realidad su personaje resulta completamente vacío. De hecho, por no saber no sabemos qué está investigando la doctora Kay en el mundo Del Revés o para qué querían el arma sónica aparte de detener a Once. Su personaje ha resultado de lo más decepcionante de la serie, entendiendo la dificultad que otros personajes aparte de los protagonistas tengan minutos interesantes en la serie. Unido a esto, más allá de saber que Vecna es un malo malísimo, sus intenciones son un misterio absoluto y sus apariciones también han sido pocas y no demasiado intimidantes, dejando aparte en climax final del cuarto episodio.

Una vez más, Netflix ha tirado la casa por la ventana con el diseño de producción y los efectos especiales de la serie. En temporadas anteriores se hizo público que cada episodio costaba más de 60 millones de dólares. En esta temporada las cifras no se han hecho públicas, que yo haya leído, pero pensando en todos los sets que hemos visto, como el del pueblo de Hawkins en cuarentena con muros creados por el ejército, y en el despliegue de efectos especiales de la serie, confirma que Stranger things es LA gran apuesta de Neflix para esta temporada televisiva. El climax con la batalla de Hawkins va a quedar como un hito dentro de esta serie, y eso que Stranger things ha tenido un montón de hitos espectaculares y emocionales en las 4 temporadas anteriores.

Ante el final de Stranger things, quiero pensar que esta serie nunca ha mirado a Juego de Tronos como inspiración y sí a Los Goonies o a El Señor de los Anillos. Digo esto porque confío que el final satisfactorio inevitable que los Duffer han comentado que han planteado para la serie sea un final feliz que no implique que ninguno de los protagonistas tenga que morir. Después de todo lo que han sufrido, creo que sería muy cruel que Once o Will murieran salvando el mundo, para mi merecen un final feliz. Espero que sea así. Nos toca esperar hasta el 1 de enero para conocerlo, espero que este mes pase rápido.

Comparto el trailer de esta quinta temporada:

Me han gustado estos primeros episodios de la quinta temporada de Stranger things, aunque al mismo tiempo se me han quedado cortos porque algunas tramas han quedado demasiado expositivas sin una resolución satisfactoria. Estoy seguro que los próximos episodios arreglarán este aspecto. En todo caso, es una alegría volver al mundo de Hawkins y de estos maravillosos personajes.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Stranger Things Temporada 4 Volumen 2 (Netflix)

Ya ha pasado un mes desde el estreno de la cuarta temporada de Stranger Things y por fin pude ver los dos últimos episodios que confirmar la serie de Netflix como uno de los mejores entretenimientos de la actualidad.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el estupendo final del primer volumen de la cuarta temporada, nos llegan los dos últimos episodios. El episodio 8 «Papá» dura una hora y 25 minutos y el episodio 9 «El plan» dura dos horas y media. Casi 4 horas de televisión para dos episodios que equivaldrían la duración de una temporada entera de una serie de Marvel o Star Wars. Ambos episodios están escritos y dirigidos por los hermanos Duffer, los creadores de la serie.

En el reparto, tenemos de vuelta al enorme grupo formado por Winona Ryder, David Harbour, Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Sadie Sink, Natalia Dyer, Charlie Heaton, Joe Keery, Maya Hawke, Priah Ferguson, con Matthew Modine, Paul Reiser, Brett Gelman, Jamie Campbell Bower o Joseph Quinn.

Los primeros siete episodios de esta temporada de Stranger Things me gustaron mucho, en especial el último en el que conectaban de forma brillante el origen de Vecna con Eleven. La duda que quedaba sin embargo es que estos dos episodios restante debían dar muchas emociones y momentos para el recuerdo para justificar la separación decidida por Netflix. Y la verdad es que nos han ofrecido algunos de los mejores momentos televisivos de este año, justificando de sobra el hype que se había creado a su alrededor.

La serie mantiene la estructura de cuatro historias diferentes con Joice y Sam en Rusia intentando liberar a Jim de la prisión rusa, Once en la base de investigación con Sam Owens y su «padre» Martin Brenner, mientras Mike, Will y Jonathan intentan encontrarla cruzando el pais. El resto del grupo en Hawkins lo forman Dustin Henderson, Max Mayfield, Lucas y Erica Sinclair, Steve Harrington, Nancy Wheeler, Robin Buckley y Eddie Munson, el líder del Club Hellfire, mientras intentan liberar a Max de su futuro marcado por Vecna y vencerle con un plan audaz en el dimensión espejo.

Las cuatro horas de televisión de estos dos episodios son prácticamente todo climax, cerrando varias tramas importantes de la serie como son la relación de Eleven con su «padre» interpretado por Matthew Modine, o la trama de Rusia que ha mantenido alejado a Jim Hopper del resto del grupo durante la temporada, mientras preparan el gran climax con el enfrentamiento de Once contra Vecna. Pero lo mejor de todo es que plantea la historia con hitos llenos de emoción para todos los miembros del grupo. Dentro de la gran importancia que Max tiene para la trama, me ha sorprendido para bien el momentazo que la serie le guarda a Eddie Munson, ya que al fin y al cabo se trata de uno de los recién llegados.

Y es que cuando te das cuenta de cuantos protagonistas tiene la serie y de la «obligación» de los Duffer de darles momentos que merezcan la pena a todos, entiendes la duración tan exagerada de los episodios, ya que no cabe duda que un episodio de una serie de 150 minutos es algo totalmente desproporcionados. Sin embargo, la duración de estos dos episodios no supuso ningún problema ya que todo está contado con muchísima emoción. Por ejemplo, dentro que la trama de Mike, Will y Jonathan en la furgoneta con el pizzero es la más «chorra» de las cuatro (hasta que encuentran a Once, claro), Mike y Will tienen dos momentazos emotivos super chulos cuando muestran sus sentimientos.

Esa es la clave de Stranger Things. Que incluso cuando hay algún elemento de trama un poco pillado por los pelos, al menos en mi caso estoy tan conectado con los personajes que he flipado los numerosos momentazos visuales y emotivos de todos ellos. La forma en que plantean que todas las diversas tramas tengan una resolución prácticamente simultánea me ha flipado muchísimo y me ha dejado en lo más alto. Con unos episodios que son además una nueva fuente de cinefilia con el montón de referencias en las que se inspiran los hermanos Duffer. ¿La espada de Conan? Hay momentazos para parar un tren, demasiados como para comentarlos aquí, apoyados como siempre por una selección musical excelente.

Es sorprendente que el climax tenga lugar ¿25-30 minutos? antes del final de la temporada, dado que tras los sorprendentes sucesos hay que volver a reunir a todos los protagonistas y prepararles para los desafíos que van a tener que enfrentar en la quinta y última temporada. Sobre el final, he leído que hay cierta polémica sobre las muertes (o falta de ellas) en la serie. Y por un lado entiendo que Stranger Things siempre ha sido Cuenta conmigo o Los Goonies, no es una historia en la que los protagonistas mueran para detener al villano tipo Pesadilla en Elm St., de hecho que no lo hagan es parte de su encanto. Dicho esto, la muerte que si tiene lugar me pareció un recurso demasiado fácil, dentro de un climax que como digo me gustó mucho.

Stranger things nos ha dado uno de los mejores entretenimientos de la televisión de este año. Y la forma en que ha cambiado todo con el final de la temporada nos pone en el punto de salida de una quinta temporada que puede ser aún mejor.

Comparto el trailer de este segundo volumen:

Stranger Things me ha encantado. Tras el finalazo de esta temporada, sólo espero que se pongan las pilas y empiecen a rodar cuanto antes la quinta temporada que cerrará la historia, porque la quiero para ayer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Stranger Things Temporada 4 Volumen 1 (Netflix)

Stranger Things es el gran estreno de Netflix de 2022, y el estreno de la primera parte de la cuarta temporada nos ha dado un espectáculo estupendo mientras volvemos al mundo pasado de 1986.

PUNTUACIÓN: 8/10

Estamos en 1986, nueve meses después de los sucesos del Starcourt Mall al final de la tercera temporada. Joyce, Will, Jonathan y Once se han trasladado a California, donde Once lucha contra la pérdida de sus poderes y sufre el acoso habitual de otros estudiantes. Joyce recibe una muñeca de porcelana en el correo, aparentemente de Rusia, y encuentra una nota oculta que dice que Hopper está vivo. En Hawkins, Mike y Dustin se han unido al «Hellfire Club» de su instituto, un club de Dragones y Mazmorras dirigido por el excéntrico Eddie Munson. Como resultado, se pierden el partido clave del equipo de baloncesto del instituto en el que juega Lucas. Mientras, Max ha roto con Lucas y sigue traumatizada por la muerte de su hermano Billy. Sin embargo, la paz en Hawkins durará poco, porque un oscuro poder se alza de nuevo.

Los creadores de Stranger Things, los hermanos Matt and Ross Duffer vuelven a escribir y dirigir esta temporada con episodios más largos de lo normal. De los 7 episodios de esta primera parte, los Duffer escriben y dirigen los dos primeros y el último, mientras Shawn Levy y Nimród Antal dirigen dos episodios cada uno y Caitlin Schneiderhan, Paul Dichter, Kate Trefry y Curtis Gwinn escriben los episodios intermedios. Unos episodios que tienen una duración mucho mayor de lo habitual en televisión, con 76, 75, 63, 77, 74 y 98 minutos cada uno. Una pasada que permite contar una historia compleja debido a la enorme cantidad de personajes que necesitan tiempo en pantalla con el ritmo más adecuado.

El enorme reparto de Stranger Things vuelve a la acción en esta segunda parte, empezando con Winona Ryder como Joyce Byers, la madre de Will y Jonathan Byers y David Harbour como Jim Hopper, el jefe del departamento de policía de Hawkins dado por muerto al final de la temporada cuando en realidad se encuentra en una prisión rusa. Millie Bobby Brown como Once / Jane Hopper, una joven con habilidades telepáticas y psicoquinéticas que creció en los laboratorios Hawkins y que tras los sucesos de la tercera temporada está viviendo con Joyce con sus hijos Will (Noah Schnapp) y Jonathan (Charlie Heaton).

Los amigos del grupo que se han quedado en Hawkins son Dustin Henderson (Gaten Matarazzo), Mike Wheeler (Finn Wolfhard), novio de Once y hermano de Nancy (Natalia Dyer), que trabaja en el periódico del instituto local, Lucas Sinclair (Caleb McLaughlin), hermano mayor de Erica (Priah Ferguson). Completaría el grupo Maxine «Max» Mayfield (Sadie Sink), la joven skater amiga de Lucas que está traumatizada por la muerte de su hermano en la tercera temporada y que tienen un papel fundamental en la trama de esta cuarta, y Robin Buckleu (Maya Hawke), la compañera de trabajo de Steve (Joe Keery).

Paul Reiser como el Dr. Samuel «Sam» Owens y Matthew Modine retomando el papel del Dr. Martin Brenner, el científico jefe del Laboratorio Hawkins de la primera temporada, completarían el reparto en sus papeles principales.

Empezando por los elementos positivos, Stranger things es una de las producciones más caras de Netflix, hasta el punto que se comenta que cada uno de estos siete episodios ha costado 30 millones de dólares cada uno. Y la verdad es que lucen en pantalla, con un diseño de producción y unos efectos especiales estupendos, además de por supuesto una perfecta recreación de los Estados Unidos de 1986. En este sentido, la fiebre anti D&D de esos años, algo que pasó realmente en USA, juega un papel muy importante en la historia y hará la delicias a los amantes del juego.

Tras la tercera temporada, la historia se ha desdoblado en 4. Por un lado tenemos a Hopper en Rusia intentando escapar de la prisión, a donde viajarán Joyce y Murray para intentar ayudarle. En segundo lugar, Once aceptará ir con los investigadores de Hawkins para descubrir elementos claves de su pasado que ha olvidado y necesitará si quiere volver a tener sus poderes. Will, Mike y Jonathan, con su nuevo amigo el fumado Argyle tendrán que hacer todo lo posible para reunirse con Once en California. Y mientras, todos los demás (Max, Nancy, Robin, Steve, Dustin y Lucas) tendrán que enfrentarse en Hawkins a una nueva ola de asesinatos provocados por un nuevo enemigo, el terrible Vecna, unos asesinatos que son atribuidos a Eddie, el lider del club de Dungeon & Dragons Fuego Infernal, pero que conectan con otros terribles asesinatos que sucedieron hace varios años en el pasado.

La verdad es que todo el reparto está muy bien en unos personajes que han crecido con ellos y que forman parte de su ADN. Sin embargo, hay que reconocer que Millie Bobby Brown juega en otra liga respecto a los demás, al igual que un David Harbour al que los momentos torturados por los errores de su pasado le permiten lucirse en varios episodios.

Esta sobrecarga de personajes y la necesidad que hacer que la nueva trama empiece a andar provoca que tienen que pasar prácticamente dos horas de serie para que la historia de verdad empiece a cobrar fuerza, dado que casi los primeros 90 minutos son apenas utilizados para informarnos qué ha sido de cada uno de los personajes. Sin embargo, el ritmo pausado de la serie no significa que sea aburrido, y las diferentes sorpresas consiguieron impactarme y tenerme super intrigado.

La amenaza de Vecna y los misterios del pasado de Once están planteados desde una vertiente de terror puro, con un montón de referentes del género de los años 70 y 80. En este sentido, un cameo de un actor super popular de esos años tengo que reconocer que me dio especial pareció super chulo, por lo que supuso dicho actor para el género de terror de los 80. Pero más allá de lo anecdótico que este cameo supone, la atmósfera que se crea en estos siete episodios me resulta super carismática y me flipa completamente.

El gran problema de esta temporada es que de las cuatro tramas, hay dos que no están al mismo nivel y que me sobran en su gran mayoría. Por un lado, toda la trama rusa y en especial el rescate de Joyce y Murray (a pesar de lo bien que está David Harbour), y sobre todo, la trama en California de Will, Mike y Jonathan, que empezarán a viajar por todos los Estados Unidos. Y es una pena, porque toda la parte de Once y sobre todo la forma en que encaja con lo que está pasando de Hawkins y la amenaza de Vecna me parece una pasada y creo que es uno de los grandes momentos de toda la serie. Esta revelación que conecta con los primeros episodios me ha volado la cabeza y me ha parecido brillante.

Stranger Things además de ser super entretenida por si misma, resulta un contenedor de nostalgia y elementos retro demasiado grande como para poder comentarlo en esta reseña. De hecho, tendría que haber realizado una reseña de cada episodio y me habría seguido faltando espacio, porque todo es una referencia. Desde la ropa, la música, los sets como la pista de patinaje, o las innumerables películas y series que homenajea, es un sueño para todo fan que creció en los años 80.

Por otro lado, el estreno en Netflix de Stranger things permitió que viera estos 7 episodios razón de un episodio al día, motivo por el que publico esta reseña más tarde que el resto de blogs. Tener una vida en el mundo real y querer alargar la experiencia y el disfrute hicieron que no me planteara (ni tuviera oportunidad) hacer un maratón durante el fin de semana de estreno. Esto pone de relevancia lo que era la principal ventaja de Netflix en su momento, poder ver sus contenidos a tu aire sin estar forzado a la programación impuesta por las cadenas. Antes claro de que la propia Netflix te inundara todas las semanas de estrenos montoneros que eran vendidos como «la siguiente serie de visionado obligado». Cuando la serie es buena, agradezco esta opción aunque provoque que la serie esté «en la conversación» menos tiempo que cualquier serie de HBO o Disney+ sobre la que comentamos episodio a episodio durante semanas. Está claro que Netflix algo ha aprendido y busca capitalizar el éxito de su principal serie al haber decidido romper en dos esta cuarta temporada, dejando para primeros de JULIO los dos episodios restantes.

Esta decisión tengo claro que va a provocar que millones de espectadores estén pendientes que llegue julio y podamos conocer el final de la historia. Dicho esto, pensaba que esta cuarta temporada era la última y he descubierto hace poco que los Duffer y Netflix han planteado una quinta temporada que esa ya si significará el final de la historia. Lo cual reconozco que me ha sabido como un jarro de agua fría, ya que por tanto lo que veamos en julio va a ser un punto y seguido.

En todo caso, disfrutar de la cuarta temporada de Stranger Things me recordó también lo largo se me hicieron los casi tres años que transcurrieron desde el final de la tercera temporada en el verano de 2019. Espero que no haya retraso y el estreno sea seguro en 2023, porque seguro que el final de esta temporada nos va a dejar con un cliffhanger importante.

Comparto el trailer de esta temporada:

Stranger Things nos ha dejado con la miel en los labios con estos 7 primeros episodios. Espero que el mes que falta para disfrutar de los dos episodios finales pase lo más pronto posible.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Stranger Things temporada 3 (Netflix)

Strangers Things ha vuelto con las pilas cargadas para la tercera temporada. La serie creada por los hermanos Duffer y recién estrenada en Netflix puede que sea más de lo mismo, pero es tan entretenida y los chavales molan tanto que su visionado se convierte en un suspiro.

PUNTUACIÓN: 7/10

Después de que durante los eventos ocurridos durante Halloween de 1984 en la dimensión alternativa, esta temporada tiene lugar un año después, justo al terminar las clases para las vacaciones de verano. Lejos de terminar la amenaza tras cerrar los portales en la anterior temporada, los seres del Upside Down evolucionan justo cuando el grupo de amigos está más distanciado que nunca.

Creada por los Hermanos Duffer, son también productores ejecutivos junto con Shawn Levy, Dan Cohen y Iain Paterson, y dirigen y escriben 4 de los 8 episodios de esta temporada.

Stranger things 3 ha cambiado del Halloween de la segunda temporada a un verano de 1985 que nos devuelve a tantas y tantas películas clásicas y situaciones de nuestra niñez y adolescencia.

Como comento en la presentación, realmente Stranger Things 3 vuelve a repetir la misma fórmula de separar a los personajes en varios grupos que investigan cada uno de ellos un misterio diferente que acaban siendo el mismo caso. Pero reconociendo esto, hay que decir también que las dinámicas de todos los niños son super chulas, que les echábamos de menos y que mola saber qué es de su vida más de un año y medio después de ver la segunda parte.

En este sentido, hay que decir que no me importaría que Netflix hiciera una cuarta y última temporada, sobre todo teniendo en cuenta el final de esta tercera parte. En caso de que se confirmara, los hermanos Duffer deberían darse prisa en rodarla, porque se nota ya que todos actores están creciendo y ya no son adolescentes. De la misma forma que Sony / Marvel están estrenando una película de Spiderman cada 2 años en lugar de los 3 habituales en este tipo de blockbusters, precisamente para acortar los plazos y evitar el excesivo envejecimiento de Peter Parker y los demás chavales, Netflix va a tener que ponerse las pilas si no quiere que se les pase el arroz a su casting de jóvenes estrellas televisivas.

Entrando en materia, los dos primeros episodios en los que se vuelve a situar a cada uno de los personajes se me hicieron un poco pesados por el exceso de canciones ochenteras cuya referencia, si es que la tienen más allá de ser de esa época, se me escapaba. Sin embargo, a medida que la serie nos sumerge en el doble misterio de esta temporada, el visionado fue mejorando hasta llegar a un climax tan loco como en las películas de Arnold Schwarzenegger de la época. Hay de hecho una referencia muy poco sutil al Arnold de Terminator en la figura del asesino ruso que persigue a los adultos, el Sheriff Hopper (David Harbour) y a Joyce Byers (Winona Rider), la madre de Will y Jonathan.

El guión combina como siempre elementos de películas de terror y de aventuras juveniles ochenteras tipo Goonies con sus investigaciones y misterios, sumando en esta tercera parte el “homenaje” a las películas de acción y espionaje que utilizaban al enemigo ruso como villano recurrente, así como toques de crítica al machismo de la sociedad americana. Incluso tenemos una salida del armario de uno de los nuevos personajes, reforzando su medido aspecto social.

Hablando del Sheriff Hopper, la interpretación de David Harbour como un bebedor e irascible padre no me ha acabado de gustar por lo exagerado, y creo que es lo más flojo de toda la temporada en cuanto a un casting que creo realiza un buen papel. En todo caso, tampoco dudo que Harbour hizo la interpretación exagerada que los hermanos Duffer le pidieron, y se redime en un último episodio lleno de emoción.

Como comento, todos los chavales lo hacen genial, pero creo que Dustin (Gaten Matarazzo) vuelve a robar la serie en las pocas escenas en que está en pantalla, con una mención especial a su increíble escena en el último episodio que marca el preludio del climax final. Y aunque Eleven (Millie Bobby Brown) vuelve a ser la gran protagonista como en temporadas anteriores, creo que exageran el uso de sus habilidades mentales, llegando a convertirse en una muleta en la que apoyan la mayoría de situaciones, perdiendo parte de su encanto y desde luego mucha sensación de peligro o amenaza.

Del resto de chavales, Mike Wheeler (Finn Wolfhard) tiene que enfrentarse a los problemas adolescentes a tener a Eleven de novia, teniendo que evitar a un padre furioso y unos amigos que se sienten desplazados. Will Byers (Noah Schnapp), protagonista por su desaparición al comienzo de todo pierde protagonismo en esta tercera, teniendo que asumir que el tiempo pasa para todos y que ya nunca volverán a ser niños. Y el otro miembro del grupo original que está completamente desaprovechado es Lucas Sinclair (Caleb McLaughlin), hasta el punto que casi no hace gran cosa aparte de estar ahí plantado.

Maxine (Sadie Sink) la chica presentada en la segunda temporada que se hacía amiga de Lucas cobra protagonismo por su relación con Eleven y debido a que su hermano Billy (Dacre Montgomery) es uno de los villanos de la temporada.

De los chavales más mayores, Nancy Wheeler (Natalia Dyer) tendrá que enfrentarse al machismo imperante en la redacción del periódico local en la que trabaja de becaria, mientras que su novio fotógrafo Jonathan Byers (Charlie Heaton) hace más bien poco aparte de acompañar a Nancy durante sus pesquisas.

El que vuelve a salirse esta temporada es Steve Harrington (Joe Keery), no solo por su amistad con Dustin, uno de los grandes hallazgos de la segunda temporada, sino por su relación con Robin, un nuevo personaje interpretado por Maya Hawke, hija de Ethan y Uma Thurman a la que espera un brillante futuro, que es la jefa de Steve en su trabajo en la heladería del centro comercial en el que trabajan. A este trío se les unirá la hermana pequeña de Lucas, Erica (Priah Ferguson), que interpreta a la típica niña sabionda y cargante que acompaña a este grupo a descubrir qué esconde el nuevo centro comercial de Hawkins, Starcourt.

Si la segunda temporada nos trajo a Sean Astin como reclamo nostálgico, esta tercera nos ha traído a Cary Elwes y Jake Busey en pequeños papeles del alcalde de Hawkings y un redactor machista del periódico, respectivamente.

El diseño de producción y los efectos especiales están a buen nivel, consiguiendo momentos bastantes chulos utilizando a La Cosa (1982) de John Carpenter como inspiración, creando un monstruo multiforme asqueroso que marcará la principal amenaza para los habitantes de Hawkings.

La verdad es que la serie se ve en un suspiro y es super entretenida sobre todo apoyada en el carisma y la personalidad de todo el reparto. Sin embargo, hay que reconocer que la historia, sobre todo en lo referido a la amenaza rusa es una locura sin sentido. Está claro que lo aceptas porque estamos en el “todo vale” , que es una serie que busca ser un entretenimiento ligero sin más y que lo principal son los personajes por lo encima de la trama, pero la suspensión de credulidad está en el límite en muchos momentos. Además, la amenaza del Azotamentes y su ejército de poseídos al final acaba siendo también un bluff.

La “suerte” de Stranger Things y de los hermanos Duffer es que los personajes tapan estos elementos menos buenos y que la temporada tiene un final super emotivo que nos deja con un buen sabor de boca, aunque la serie no haya sido totalmente redonda.

El pasado martes 9 Netflix publicó que tras estrenarse Stranger Things el 4 de julio, 18 millones de suscriptores, entre los que me encuentro, ya habían visto entera esta tercera temporada, y 40 millones de personas habían visto algún episodio. Estos datos bestiales de audiencia creo que aseguran que a Stranger Things le queda cuerda para rato en el canal online.

Comparto el trailer de este tercera temporada:

Stranger things vuelve apoyarse en su carismático reparto para ofrecer un buen entretenimiento con la nostalgia como base que no tiene problemas en repetir esquemas ya utilizados. Con todo, creo que es una buena serie que me ha hecho pasar un gran rato, y que lo hará con todos los espectadores, sobre todo si sois fan del género o viviste los 80 y todo su ocio friki en vuestra niñez o adolescencia.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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Crítica de Stranger Things Temporada 2

Stranger things fue una de las grandes sorpresas de la pasada temporada televisiva por méritos propios. Y con esta segunda temporada habían unas grandes expectativas, que me alegra poder decir que se han visto superadas.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

El argumento según Filmaffinity nos cuenta como la segunda temporada de ‘Stranger Things’ arranca un año después de la primera, durante Halloween, en Hawkins (Indiana). El joven Will Byers está otra vez con sus amigos tras lo sucedido un año atrás y su abducción por la dimensión paralela, pero en el colegio las cosas no le van del todo bien, y sigue teniendo pesadillas. Por su parte no se sabe nada de Once, aunque Mike intenta contactar con ella por radio todos los días. Extraños fenómenos además indican que algo tenebroso sigue acechando a Hawkins.

Las segundas temporadas suelen ser complicadas y peliagudas. Ya no existe la sorpresa inicial que llamó la atención a los espectadores, ni el misterio de la desaparición de Will y la dimensión oscura. Y el elemento nostálgico ochentero tampoco es especialmente novedoso, ya que lo vemos y sufrimos en innumerables películas y series.

En el caso de Stranger things, la verdad es que no solo me ha gustado mucho, es que esta segunda temporada creo que consigue superar en muchos sentidos a la temporada inicial. La temporada no se construye desde el misterio, sino sobre los personajes y las consecuencias de los sucesos previos, lo que por supuesto provoca nuevas aventuras.

Will (Noah Schnapp) escapó de la dimensión oscura, pero no salió indemne, sufre pesadillas y siente que algo no va bien. Las pruebas a las que le someten dicen que todo está en su cabeza, pero el cree que hay algo más, y su madre Joyce (Winone Rider) no sabe como ayudarle.

Mike (Finn Wolfhard) quedó destrozado por la desaparición de Eleven (Millie Bobby Brown), y la sigue llamando todos los días con su walkie-talkie. Por supuesto, Eleven está viva y en seguida conoceremos donde ha estado este tiempo. No vamos a renunciar a lo mejor de la temporada pasada. Pero es que, de nuevo, la historia no va del misterio, sino de como los personajes afrontan lo que les va pasando.

Además, el grupo de amigos compuesto por Mike, Will, Dustin (Gaten Matarazzo) y Lucas (Caleb McLaughlin) va a crecer con la incorporación de Max (Sadie Sink), una recién llegada al pueblo que sufre un hemanastro posesivo y violento.

Pero no son solo los niños los que se salen. Los adultos lo hacen genial, y destacaría especialmente a David Harbour, el policía Jim Harbour. Aunque parece enfadado y sufre ataques casi de ira, su mirada dice mucho y en realidad trasmite que todo nace fruto de su preocupación por la otra persona y por intentar protegerla y que no sufra más daño.

Si pensabas que el portal a la dimensión oscura quedó cerrada, obviamente no es el caso, y la tensión va creciendo a medida que avanza la serie, que diría que va de menos a más. Aunque ya en el primer episodio y en el trailer descubrimos a un gigante Demogorgon de clara inspiración Lovecraftiana, que marca que las apuestan van a ser más peligrosas que en la temporada inicial.

Hay quien dice que Stranger things es solo nostalgia y fanservice. Y hay miles de artículos sobre los innumerables homenajes que salpican casi todas las escenas. Yo reconozco que la mayoría no los pillé, porque no estaba pendiente de encontrarlos, sino en ver lo que les pasaba a los personajes. Dicho lo cual, ver a los chicos vestidos de Cazafantasmas o a un chaval disfrazado en una fiesta de los Kobra Kai de Karate Kid por supuesto me sacó una sonrisa.

Otra cosa que me gustó mucho de Stranger things fue su duración, 9 episodios, para mi algo perfecto. No 13 como hemos visto en las series de Marvel, que excepto Daredevil se las nota que han estirado el chicle en exceso, ni 8 de la primera temporada. 9 es la duración perfecta que permite a la historia fluir e irse construyendo al ritmo perfecto. Un ritmo que permite unos excelentes cliffhanger entre episodios y una tensión que te atrapa y no te deja hasta el final.

Si la primera temporada era una mezcla de Stand by me con las películas de Spielberg y En los límites de la realidad, con algunas escenas casi idénticas, en esta segunda temporada hay elementos de El Exorcista, Aliens o incluso los X-Men, lo que amplía el rango de homenajes y hace que la serie sea más interesante y sorprendente.

Me ha sorprendido ver que Andrew Stanton, director de Buscando a Nemo, Wall-e o John Carter, ha dirigido varios episodios, además de los hermanos Duffer. Este hecho es uno más que demuestra que estamos ante una producción de primer orden en los que todos los detalles están cuidados al máximo.

Sobre el final, creo también que es perfecto. De clara influencia de las películas de John Hughes, da un perfecto epílogo a todos los personajes y un merecido final feliz. Aunque por supuesto, hay suficientes elementos que permiten pensar que sus creadores, los hermanos Duffer van a continuarla.

Comparto el trailer de esta temporada:

Stranger things no es solo nostalgia de los años 80, es una serie carismática centrada con grandes personajes que se han convertido en parte de la familia. Una serie totalmente recomendable que tenga continuación lo antes posible.

PUNTUACIÓN: 8.5/10