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Crítica de Stranger Things Temporada 4 Volumen 2 (Netflix)

Ya ha pasado un mes desde el estreno de la cuarta temporada de Stranger Things y por fin pude ver los dos últimos episodios que confirmar la serie de Netflix como uno de los mejores entretenimientos de la actualidad.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el estupendo final del primer volumen de la cuarta temporada, nos llegan los dos últimos episodios. El episodio 8 «Papá» dura una hora y 25 minutos y el episodio 9 «El plan» dura dos horas y media. Casi 4 horas de televisión para dos episodios que equivaldrían la duración de una temporada entera de una serie de Marvel o Star Wars. Ambos episodios están escritos y dirigidos por los hermanos Duffer, los creadores de la serie.

En el reparto, tenemos de vuelta al enorme grupo formado por Winona Ryder, David Harbour, Millie Bobby Brown, Finn Wolfhard, Gaten Matarazzo, Caleb McLaughlin, Noah Schnapp, Sadie Sink, Natalia Dyer, Charlie Heaton, Joe Keery, Maya Hawke, Priah Ferguson, con Matthew Modine, Paul Reiser, Brett Gelman, Jamie Campbell Bower o Joseph Quinn.

Los primeros siete episodios de esta temporada de Stranger Things me gustaron mucho, en especial el último en el que conectaban de forma brillante el origen de Vecna con Eleven. La duda que quedaba sin embargo es que estos dos episodios restante debían dar muchas emociones y momentos para el recuerdo para justificar la separación decidida por Netflix. Y la verdad es que nos han ofrecido algunos de los mejores momentos televisivos de este año, justificando de sobra el hype que se había creado a su alrededor.

La serie mantiene la estructura de cuatro historias diferentes con Joice y Sam en Rusia intentando liberar a Jim de la prisión rusa, Once en la base de investigación con Sam Owens y su «padre» Martin Brenner, mientras Mike, Will y Jonathan intentan encontrarla cruzando el pais. El resto del grupo en Hawkins lo forman Dustin Henderson, Max Mayfield, Lucas y Erica Sinclair, Steve Harrington, Nancy Wheeler, Robin Buckley y Eddie Munson, el líder del Club Hellfire, mientras intentan liberar a Max de su futuro marcado por Vecna y vencerle con un plan audaz en el dimensión espejo.

Las cuatro horas de televisión de estos dos episodios son prácticamente todo climax, cerrando varias tramas importantes de la serie como son la relación de Eleven con su «padre» interpretado por Matthew Modine, o la trama de Rusia que ha mantenido alejado a Jim Hopper del resto del grupo durante la temporada, mientras preparan el gran climax con el enfrentamiento de Once contra Vecna. Pero lo mejor de todo es que plantea la historia con hitos llenos de emoción para todos los miembros del grupo. Dentro de la gran importancia que Max tiene para la trama, me ha sorprendido para bien el momentazo que la serie le guarda a Eddie Munson, ya que al fin y al cabo se trata de uno de los recién llegados.

Y es que cuando te das cuenta de cuantos protagonistas tiene la serie y de la «obligación» de los Duffer de darles momentos que merezcan la pena a todos, entiendes la duración tan exagerada de los episodios, ya que no cabe duda que un episodio de una serie de 150 minutos es algo totalmente desproporcionados. Sin embargo, la duración de estos dos episodios no supuso ningún problema ya que todo está contado con muchísima emoción. Por ejemplo, dentro que la trama de Mike, Will y Jonathan en la furgoneta con el pizzero es la más «chorra» de las cuatro (hasta que encuentran a Once, claro), Mike y Will tienen dos momentazos emotivos super chulos cuando muestran sus sentimientos.

Esa es la clave de Stranger Things. Que incluso cuando hay algún elemento de trama un poco pillado por los pelos, al menos en mi caso estoy tan conectado con los personajes que he flipado los numerosos momentazos visuales y emotivos de todos ellos. La forma en que plantean que todas las diversas tramas tengan una resolución prácticamente simultánea me ha flipado muchísimo y me ha dejado en lo más alto. Con unos episodios que son además una nueva fuente de cinefilia con el montón de referencias en las que se inspiran los hermanos Duffer. ¿La espada de Conan? Hay momentazos para parar un tren, demasiados como para comentarlos aquí, apoyados como siempre por una selección musical excelente.

Es sorprendente que el climax tenga lugar ¿25-30 minutos? antes del final de la temporada, dado que tras los sorprendentes sucesos hay que volver a reunir a todos los protagonistas y prepararles para los desafíos que van a tener que enfrentar en la quinta y última temporada. Sobre el final, he leído que hay cierta polémica sobre las muertes (o falta de ellas) en la serie. Y por un lado entiendo que Stranger Things siempre ha sido Cuenta conmigo o Los Goonies, no es una historia en la que los protagonistas mueran para detener al villano tipo Pesadilla en Elm St., de hecho que no lo hagan es parte de su encanto. Dicho esto, la muerte que si tiene lugar me pareció un recurso demasiado fácil, dentro de un climax que como digo me gustó mucho.

Stranger things nos ha dado uno de los mejores entretenimientos de la televisión de este año. Y la forma en que ha cambiado todo con el final de la temporada nos pone en el punto de salida de una quinta temporada que puede ser aún mejor.

Comparto el trailer de este segundo volumen:

Stranger Things me ha encantado. Tras el finalazo de esta temporada, sólo espero que se pongan las pilas y empiecen a rodar cuanto antes la quinta temporada que cerrará la historia, porque la quiero para ayer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Stranger Things Temporada 4 Volumen 1 (Netflix)

Stranger Things es el gran estreno de Netflix de 2022, y el estreno de la primera parte de la cuarta temporada nos ha dado un espectáculo estupendo mientras volvemos al mundo pasado de 1986.

PUNTUACIÓN: 8/10

Estamos en 1986, nueve meses después de los sucesos del Starcourt Mall al final de la tercera temporada. Joyce, Will, Jonathan y Once se han trasladado a California, donde Once lucha contra la pérdida de sus poderes y sufre el acoso habitual de otros estudiantes. Joyce recibe una muñeca de porcelana en el correo, aparentemente de Rusia, y encuentra una nota oculta que dice que Hopper está vivo. En Hawkins, Mike y Dustin se han unido al «Hellfire Club» de su instituto, un club de Dragones y Mazmorras dirigido por el excéntrico Eddie Munson. Como resultado, se pierden el partido clave del equipo de baloncesto del instituto en el que juega Lucas. Mientras, Max ha roto con Lucas y sigue traumatizada por la muerte de su hermano Billy. Sin embargo, la paz en Hawkins durará poco, porque un oscuro poder se alza de nuevo.

Los creadores de Stranger Things, los hermanos Matt and Ross Duffer vuelven a escribir y dirigir esta temporada con episodios más largos de lo normal. De los 7 episodios de esta primera parte, los Duffer escriben y dirigen los dos primeros y el último, mientras Shawn Levy y Nimród Antal dirigen dos episodios cada uno y Caitlin Schneiderhan, Paul Dichter, Kate Trefry y Curtis Gwinn escriben los episodios intermedios. Unos episodios que tienen una duración mucho mayor de lo habitual en televisión, con 76, 75, 63, 77, 74 y 98 minutos cada uno. Una pasada que permite contar una historia compleja debido a la enorme cantidad de personajes que necesitan tiempo en pantalla con el ritmo más adecuado.

El enorme reparto de Stranger Things vuelve a la acción en esta segunda parte, empezando con Winona Ryder como Joyce Byers, la madre de Will y Jonathan Byers y David Harbour como Jim Hopper, el jefe del departamento de policía de Hawkins dado por muerto al final de la temporada cuando en realidad se encuentra en una prisión rusa. Millie Bobby Brown como Once / Jane Hopper, una joven con habilidades telepáticas y psicoquinéticas que creció en los laboratorios Hawkins y que tras los sucesos de la tercera temporada está viviendo con Joyce con sus hijos Will (Noah Schnapp) y Jonathan (Charlie Heaton).

Los amigos del grupo que se han quedado en Hawkins son Dustin Henderson (Gaten Matarazzo), Mike Wheeler (Finn Wolfhard), novio de Once y hermano de Nancy (Natalia Dyer), que trabaja en el periódico del instituto local, Lucas Sinclair (Caleb McLaughlin), hermano mayor de Erica (Priah Ferguson). Completaría el grupo Maxine «Max» Mayfield (Sadie Sink), la joven skater amiga de Lucas que está traumatizada por la muerte de su hermano en la tercera temporada y que tienen un papel fundamental en la trama de esta cuarta, y Robin Buckleu (Maya Hawke), la compañera de trabajo de Steve (Joe Keery).

Paul Reiser como el Dr. Samuel «Sam» Owens y Matthew Modine retomando el papel del Dr. Martin Brenner, el científico jefe del Laboratorio Hawkins de la primera temporada, completarían el reparto en sus papeles principales.

Empezando por los elementos positivos, Stranger things es una de las producciones más caras de Netflix, hasta el punto que se comenta que cada uno de estos siete episodios ha costado 30 millones de dólares cada uno. Y la verdad es que lucen en pantalla, con un diseño de producción y unos efectos especiales estupendos, además de por supuesto una perfecta recreación de los Estados Unidos de 1986. En este sentido, la fiebre anti D&D de esos años, algo que pasó realmente en USA, juega un papel muy importante en la historia y hará la delicias a los amantes del juego.

Tras la tercera temporada, la historia se ha desdoblado en 4. Por un lado tenemos a Hopper en Rusia intentando escapar de la prisión, a donde viajarán Joyce y Murray para intentar ayudarle. En segundo lugar, Once aceptará ir con los investigadores de Hawkins para descubrir elementos claves de su pasado que ha olvidado y necesitará si quiere volver a tener sus poderes. Will, Mike y Jonathan, con su nuevo amigo el fumado Argyle tendrán que hacer todo lo posible para reunirse con Once en California. Y mientras, todos los demás (Max, Nancy, Robin, Steve, Dustin y Lucas) tendrán que enfrentarse en Hawkins a una nueva ola de asesinatos provocados por un nuevo enemigo, el terrible Vecna, unos asesinatos que son atribuidos a Eddie, el lider del club de Dungeon & Dragons Fuego Infernal, pero que conectan con otros terribles asesinatos que sucedieron hace varios años en el pasado.

La verdad es que todo el reparto está muy bien en unos personajes que han crecido con ellos y que forman parte de su ADN. Sin embargo, hay que reconocer que Millie Bobby Brown juega en otra liga respecto a los demás, al igual que un David Harbour al que los momentos torturados por los errores de su pasado le permiten lucirse en varios episodios.

Esta sobrecarga de personajes y la necesidad que hacer que la nueva trama empiece a andar provoca que tienen que pasar prácticamente dos horas de serie para que la historia de verdad empiece a cobrar fuerza, dado que casi los primeros 90 minutos son apenas utilizados para informarnos qué ha sido de cada uno de los personajes. Sin embargo, el ritmo pausado de la serie no significa que sea aburrido, y las diferentes sorpresas consiguieron impactarme y tenerme super intrigado.

La amenaza de Vecna y los misterios del pasado de Once están planteados desde una vertiente de terror puro, con un montón de referentes del género de los años 70 y 80. En este sentido, un cameo de un actor super popular de esos años tengo que reconocer que me dio especial pareció super chulo, por lo que supuso dicho actor para el género de terror de los 80. Pero más allá de lo anecdótico que este cameo supone, la atmósfera que se crea en estos siete episodios me resulta super carismática y me flipa completamente.

El gran problema de esta temporada es que de las cuatro tramas, hay dos que no están al mismo nivel y que me sobran en su gran mayoría. Por un lado, toda la trama rusa y en especial el rescate de Joyce y Murray (a pesar de lo bien que está David Harbour), y sobre todo, la trama en California de Will, Mike y Jonathan, que empezarán a viajar por todos los Estados Unidos. Y es una pena, porque toda la parte de Once y sobre todo la forma en que encaja con lo que está pasando de Hawkins y la amenaza de Vecna me parece una pasada y creo que es uno de los grandes momentos de toda la serie. Esta revelación que conecta con los primeros episodios me ha volado la cabeza y me ha parecido brillante.

Stranger Things además de ser super entretenida por si misma, resulta un contenedor de nostalgia y elementos retro demasiado grande como para poder comentarlo en esta reseña. De hecho, tendría que haber realizado una reseña de cada episodio y me habría seguido faltando espacio, porque todo es una referencia. Desde la ropa, la música, los sets como la pista de patinaje, o las innumerables películas y series que homenajea, es un sueño para todo fan que creció en los años 80.

Por otro lado, el estreno en Netflix de Stranger things permitió que viera estos 7 episodios razón de un episodio al día, motivo por el que publico esta reseña más tarde que el resto de blogs. Tener una vida en el mundo real y querer alargar la experiencia y el disfrute hicieron que no me planteara (ni tuviera oportunidad) hacer un maratón durante el fin de semana de estreno. Esto pone de relevancia lo que era la principal ventaja de Netflix en su momento, poder ver sus contenidos a tu aire sin estar forzado a la programación impuesta por las cadenas. Antes claro de que la propia Netflix te inundara todas las semanas de estrenos montoneros que eran vendidos como «la siguiente serie de visionado obligado». Cuando la serie es buena, agradezco esta opción aunque provoque que la serie esté «en la conversación» menos tiempo que cualquier serie de HBO o Disney+ sobre la que comentamos episodio a episodio durante semanas. Está claro que Netflix algo ha aprendido y busca capitalizar el éxito de su principal serie al haber decidido romper en dos esta cuarta temporada, dejando para primeros de JULIO los dos episodios restantes.

Esta decisión tengo claro que va a provocar que millones de espectadores estén pendientes que llegue julio y podamos conocer el final de la historia. Dicho esto, pensaba que esta cuarta temporada era la última y he descubierto hace poco que los Duffer y Netflix han planteado una quinta temporada que esa ya si significará el final de la historia. Lo cual reconozco que me ha sabido como un jarro de agua fría, ya que por tanto lo que veamos en julio va a ser un punto y seguido.

En todo caso, disfrutar de la cuarta temporada de Stranger Things me recordó también lo largo se me hicieron los casi tres años que transcurrieron desde el final de la tercera temporada en el verano de 2019. Espero que no haya retraso y el estreno sea seguro en 2023, porque seguro que el final de esta temporada nos va a dejar con un cliffhanger importante.

Comparto el trailer de esta temporada:

Stranger Things nos ha dejado con la miel en los labios con estos 7 primeros episodios. Espero que el mes que falta para disfrutar de los dos episodios finales pase lo más pronto posible.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Lo mejor del año 2019 – TELEVISIÓN

Seguimos disfrutando de una una edad de oro en la televisión, y este 2019 ha sido otro buenísimo año con algunas super series esperadas y unas inesperadas sorpresas que me han flipado a niveles máximos.

Voy a comentar algunas de las series más destacadas del año, aunque prefiero no hacer un Top del diez al uno. Top de series entre las vistas, porque no, no vi Watchmen ni Mandalorian, y aún no acabé The Witcher. No hay suficientes horas en el día para ver todo lo disponible en Netflix, HBO y Prime Video. Y encime el 31 de marzo llegará Disney+ a España. 2020 va a ser estresante…

En primer lugar, guste más o menos, pero 2019 marcó el final de Juego de Tronos. A pesar de toda la polémica generada con Daenerys y de lo apresurado del final, a mi me gustó mucho, qué queréis que os diga.

Otras series finalizadas este año que me han gustado mucho con The Deuce de David Simon y George Pelecanos (aquí puedes leer mis críticas de las temporadas dos y tres).

Pensando en el mundo comiquero, 2019 ha sido un gran año. Tenemos series bestiales como Doom Patrol o Titanes, que capturan a la perfección el carisma de los personajes de DC Comics. De hecho, cuanto más loco y sin complejos, mejor serie es, como atestigua también la segunda temporada de Legion inspirada en el personaje de Marvel Comics.

Dentro de los comics no superheroicos, Prime Video ha conseguido uno de sus mayores éxitos hasta la fecha con The Boys, excelente adaptación del comics de Garth Ennis y Darrick Robertson. Ademas, Deadly Class, la serie producida por los hermanos Russo adaptando el comic de Rick Remender y Wes Craig también me encantó, aunque lamentablemente fue cancelada.

La gran sorpresa del año ha sido Chernobyl, para mi una de las tres mejores series del año. Otro sorpresón fue la antología de animación Love, Death & Robots o Undone, serie creada con la técnica del rotoscopio de rodar a actores reales sobre cuyas imágenes se crea la animación.

Otro sorpresón ha sido Cobra Kai, la serie de You Tube Originals que retoma la historia de Karate Kid con los actores originales Ralph Macchio y William Zabka planteada desde el punto de vista de Johnnie Lawrence. Una serie espectacular, cuyas temporadas uno y dos reseñé durante el año.

En lo referido a la comedia, estamos de enhorabuena porque hay mucho y bueno donde elegir. Desde El método Kominski (temporadas uno y dos), Russian Doll, la segunda temporada de La Maravillosa Sra. Maisel, o la buenísima Lo que hacemos en las sombras.

No quiero que se me olvidé destacar otras series como la maravillosa Mindhunter temporada 2, la primera temporada de The Terror que tardé de ver pero que fue super satisfactoria, la tercera temporada de Stranger Things, la buena ciencia ficción de The Expanse (temporada tres y cuatro), y la nueva serie de los creadores de Banshee, Warrior, inspirada en una serie de Bruce Lee ambientada en el San Francisco a finales del siglo XIX.

Y por último, este año cumplí con uno de los grandes debes seriéfilos con el visionado de Community, una de las mejores comedias de la historia y una autentica locura. Aquí dejo mis impresiones de las temporadas una, dos y de la inmejorable tercera.

Seguro que me he dejado muchas series geniales, pero el día no da más de si. Seguro que 2020 nos va a deparar muchas otras series geniales. ¡Saludos a todos!!!

 

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Crítica de Stranger Things temporada 3 (Netflix)

Strangers Things ha vuelto con las pilas cargadas para la tercera temporada. La serie creada por los hermanos Duffer y recién estrenada en Netflix puede que sea más de lo mismo, pero es tan entretenida y los chavales molan tanto que su visionado se convierte en un suspiro.

PUNTUACIÓN: 7/10

Después de que durante los eventos ocurridos durante Halloween de 1984 en la dimensión alternativa, esta temporada tiene lugar un año después, justo al terminar las clases para las vacaciones de verano. Lejos de terminar la amenaza tras cerrar los portales en la anterior temporada, los seres del Upside Down evolucionan justo cuando el grupo de amigos está más distanciado que nunca.

Creada por los Hermanos Duffer, son también productores ejecutivos junto con Shawn Levy, Dan Cohen y Iain Paterson, y dirigen y escriben 4 de los 8 episodios de esta temporada.

Stranger things 3 ha cambiado del Halloween de la segunda temporada a un verano de 1985 que nos devuelve a tantas y tantas películas clásicas y situaciones de nuestra niñez y adolescencia.

Como comento en la presentación, realmente Stranger Things 3 vuelve a repetir la misma fórmula de separar a los personajes en varios grupos que investigan cada uno de ellos un misterio diferente que acaban siendo el mismo caso. Pero reconociendo esto, hay que decir también que las dinámicas de todos los niños son super chulas, que les echábamos de menos y que mola saber qué es de su vida más de un año y medio después de ver la segunda parte.

En este sentido, hay que decir que no me importaría que Netflix hiciera una cuarta y última temporada, sobre todo teniendo en cuenta el final de esta tercera parte. En caso de que se confirmara, los hermanos Duffer deberían darse prisa en rodarla, porque se nota ya que todos actores están creciendo y ya no son adolescentes. De la misma forma que Sony / Marvel están estrenando una película de Spiderman cada 2 años en lugar de los 3 habituales en este tipo de blockbusters, precisamente para acortar los plazos y evitar el excesivo envejecimiento de Peter Parker y los demás chavales, Netflix va a tener que ponerse las pilas si no quiere que se les pase el arroz a su casting de jóvenes estrellas televisivas.

Entrando en materia, los dos primeros episodios en los que se vuelve a situar a cada uno de los personajes se me hicieron un poco pesados por el exceso de canciones ochenteras cuya referencia, si es que la tienen más allá de ser de esa época, se me escapaba. Sin embargo, a medida que la serie nos sumerge en el doble misterio de esta temporada, el visionado fue mejorando hasta llegar a un climax tan loco como en las películas de Arnold Schwarzenegger de la época. Hay de hecho una referencia muy poco sutil al Arnold de Terminator en la figura del asesino ruso que persigue a los adultos, el Sheriff Hopper (David Harbour) y a Joyce Byers (Winona Rider), la madre de Will y Jonathan.

El guión combina como siempre elementos de películas de terror y de aventuras juveniles ochenteras tipo Goonies con sus investigaciones y misterios, sumando en esta tercera parte el “homenaje” a las películas de acción y espionaje que utilizaban al enemigo ruso como villano recurrente, así como toques de crítica al machismo de la sociedad americana. Incluso tenemos una salida del armario de uno de los nuevos personajes, reforzando su medido aspecto social.

Hablando del Sheriff Hopper, la interpretación de David Harbour como un bebedor e irascible padre no me ha acabado de gustar por lo exagerado, y creo que es lo más flojo de toda la temporada en cuanto a un casting que creo realiza un buen papel. En todo caso, tampoco dudo que Harbour hizo la interpretación exagerada que los hermanos Duffer le pidieron, y se redime en un último episodio lleno de emoción.

Como comento, todos los chavales lo hacen genial, pero creo que Dustin (Gaten Matarazzo) vuelve a robar la serie en las pocas escenas en que está en pantalla, con una mención especial a su increíble escena en el último episodio que marca el preludio del climax final. Y aunque Eleven (Millie Bobby Brown) vuelve a ser la gran protagonista como en temporadas anteriores, creo que exageran el uso de sus habilidades mentales, llegando a convertirse en una muleta en la que apoyan la mayoría de situaciones, perdiendo parte de su encanto y desde luego mucha sensación de peligro o amenaza.

Del resto de chavales, Mike Wheeler (Finn Wolfhard) tiene que enfrentarse a los problemas adolescentes a tener a Eleven de novia, teniendo que evitar a un padre furioso y unos amigos que se sienten desplazados. Will Byers (Noah Schnapp), protagonista por su desaparición al comienzo de todo pierde protagonismo en esta tercera, teniendo que asumir que el tiempo pasa para todos y que ya nunca volverán a ser niños. Y el otro miembro del grupo original que está completamente desaprovechado es Lucas Sinclair (Caleb McLaughlin), hasta el punto que casi no hace gran cosa aparte de estar ahí plantado.

Maxine (Sadie Sink) la chica presentada en la segunda temporada que se hacía amiga de Lucas cobra protagonismo por su relación con Eleven y debido a que su hermano Billy (Dacre Montgomery) es uno de los villanos de la temporada.

De los chavales más mayores, Nancy Wheeler (Natalia Dyer) tendrá que enfrentarse al machismo imperante en la redacción del periódico local en la que trabaja de becaria, mientras que su novio fotógrafo Jonathan Byers (Charlie Heaton) hace más bien poco aparte de acompañar a Nancy durante sus pesquisas.

El que vuelve a salirse esta temporada es Steve Harrington (Joe Keery), no solo por su amistad con Dustin, uno de los grandes hallazgos de la segunda temporada, sino por su relación con Robin, un nuevo personaje interpretado por Maya Hawke, hija de Ethan y Uma Thurman a la que espera un brillante futuro, que es la jefa de Steve en su trabajo en la heladería del centro comercial en el que trabajan. A este trío se les unirá la hermana pequeña de Lucas, Erica (Priah Ferguson), que interpreta a la típica niña sabionda y cargante que acompaña a este grupo a descubrir qué esconde el nuevo centro comercial de Hawkins, Starcourt.

Si la segunda temporada nos trajo a Sean Astin como reclamo nostálgico, esta tercera nos ha traído a Cary Elwes y Jake Busey en pequeños papeles del alcalde de Hawkings y un redactor machista del periódico, respectivamente.

El diseño de producción y los efectos especiales están a buen nivel, consiguiendo momentos bastantes chulos utilizando a La Cosa (1982) de John Carpenter como inspiración, creando un monstruo multiforme asqueroso que marcará la principal amenaza para los habitantes de Hawkings.

La verdad es que la serie se ve en un suspiro y es super entretenida sobre todo apoyada en el carisma y la personalidad de todo el reparto. Sin embargo, hay que reconocer que la historia, sobre todo en lo referido a la amenaza rusa es una locura sin sentido. Está claro que lo aceptas porque estamos en el “todo vale” , que es una serie que busca ser un entretenimiento ligero sin más y que lo principal son los personajes por lo encima de la trama, pero la suspensión de credulidad está en el límite en muchos momentos. Además, la amenaza del Azotamentes y su ejército de poseídos al final acaba siendo también un bluff.

La “suerte” de Stranger Things y de los hermanos Duffer es que los personajes tapan estos elementos menos buenos y que la temporada tiene un final super emotivo que nos deja con un buen sabor de boca, aunque la serie no haya sido totalmente redonda.

El pasado martes 9 Netflix publicó que tras estrenarse Stranger Things el 4 de julio, 18 millones de suscriptores, entre los que me encuentro, ya habían visto entera esta tercera temporada, y 40 millones de personas habían visto algún episodio. Estos datos bestiales de audiencia creo que aseguran que a Stranger Things le queda cuerda para rato en el canal online.

Comparto el trailer de este tercera temporada:

Stranger things vuelve apoyarse en su carismático reparto para ofrecer un buen entretenimiento con la nostalgia como base que no tiene problemas en repetir esquemas ya utilizados. Con todo, creo que es una buena serie que me ha hecho pasar un gran rato, y que lo hará con todos los espectadores, sobre todo si sois fan del género o viviste los 80 y todo su ocio friki en vuestra niñez o adolescencia.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

Starsmydestination cumple 5 años.

Mi blog Starsmydestination cumple cinco años, todo un logro que jamás me planteba cuando lo empecé, y quiero celebrarlo esta semana con todos vosotros.

Este blog nació como parte de un curso de Community Manager que estaba cursando. Uno de los ejercicios prácticos del uso de wordpress era crear un blog y dotarle de contenido. Fruto es ello creé Starsmydestination y conocí la naturaleza adictiva de hablar de lo que te gusta.

En este mundo actual de haters, trolls y campañas contra quien piensa diferente, creo que es importante hablar en positivo de todo aquello que es mi pasión: los comics, el cine, las series de televisión y las novelas de ciencia ficción y fantasía.

Y por si fuera poco, este verano mi hermano Fernando y yo hemos relanzado el podcast de Twist Comics, TWISTED PODCAST, que debido a nuestros numerosos compromisos no habiamos podido publicar con la periodicidad que nos hubiera gustado.

Soplan buenos tiempos para los fans. Frente a los agoreros y los oráculos del apocalipsis, creo que hay una enorme calidad en todos los medios, y que el lector / espectador debe ser cada vez más exigente, al no haber tiempo suficiente para acabarse todo el buen ocio a nuestro alcance. Gracia a HBO y Netflix, tenemos una gran oferta a nuestra disposición que podemos consumir LEGALMENTE en la comodidad de nuestras casas.

Y en el mundo del comic, las editoriales americanas demuestran haberse puesto las pilas y están empeñadas a que nos gastemos todos nuestros ahorros en comics. No sólo Marvel y DC Comics, Image Comics, Boom o Dark Horse ofrecen tebeos de gran calidad alejados de los superhéroes.

Quiero aprovechar el post de hoy para echar la vista atrás y comentar los más destacado de estos cinco años:

2013

En 2013 publiqué 15 artículos en los primeros cuatro meses y pico de vida. Aunque era un novato total, estoy muy contento de la serie de 6 artículos que dediqué al maestro John Carpenter.

También destaqué a Paul Verhoeven, las Crónicas de Dresden de Jim Butcher y El juego de Ender de Orson Scott Card,  Thor de Simonson, Lobezno: Honor de Claremont y Miller, los viajes en el tiempo de X-Men y Terminator, y por supuesto, mi amor a Star Wars, que lo inició todo.

En mi post de final de año, publiqué que las 3 mejores películas de 2013 fueron, por este orden, Django Desencadenado, Gravity e Iron Man 3. ¡Qué recuerdos!

2014

En 2014 publiqué 58 artículos, consiguiendo mantener el ritmo de un post a la semana. El vicio de hablar de lo que me gusta se hacía cada vez más adictivo. De este 2014 destacaría mis posts sobre algunos de mis dibujantes favoritos, entre los que están J.H. Williams III, Daniel Acuña, Andrea Sorrentino, Stuart Immonem, Jerome Opeña o Esad Ribic. ¡Menudo listado de All-Stars!

No hubo ninguna duda sobre las mejores películas del año: Capitán América: Soldado de Invierno, El lobo de Wall Street y Gone Girl de Fincher fueron el Top 3, con mención especial a Big Hero 6 en animación.

En lo relativo a los comics, 2014 fue el año de Rick Remender y Locke & Key de Joe Hill y Gabriel Rodríguez.

2015

Mi ritmo de publicación subió hasta los 72 artículos anuales, publicando casi 3 artículos cada 2 semanas. Hubo mucho y bueno a destacar en cine: Mad Max: Fury Road dominó el año cinematográfico, un año en el que también disfrutamos de Vengadores: La era de Ultrón, Birdman, Del revés, Ex-machina, Whiplash o Sicario.

El año comiquero  vino marcado por la llegada de los comics de Star Wars a Marvel, así como por las Secret Wars de Jonathan Hickman y Esad Ribic, el mayor evento de la historia de Marvel. Además Sandman Obertura de Neil Gaiman y J.H. Williams III nos rompieron la cabeza con su nueva historia de Sueño de los Eternos.

En televisión, ese año destaqué Fargo, Daredevil, Mr. Robot, Narcos y Juego de Tronos, entre otras series.

Y no puedo evitar comentar la gran decepción que supuso para mi Star Wars: El despertar de la fuerza. El remake encubierto de J.J. Abrams echó por tierra todas mis ilusiones sobre la franquicia galáctica.

 

2016

En 2016 publiqué 95 artículos, acercándome al ritmo de dos artículos semanales. Este año destacó por el comienzo de los Twisted Podcast, que ya era lo que nos faltaba a mi hermano Fernando de Twist Comics y a mi.

Ese año disfrutamos en el cine de Capitán América: Civil War, The Hateful Eight, Kubo y las dos cuerdas mágicas, Doctor Extraño, Rogue One, Zootrópolis, Hell or high water, La llegada, Deadpool o la 2a parte de Expediente Warren.

En comics, 2016 fue el año de Jason Aaron (Star Wars, Thor, Doctor Extraño, Southern Bastards y The Goddamned), Tom King (Sheriff de Babylon, Omega Men y La Vision), así como el Rebirth de DC Comics.

En televisión, Narcos, Daredevil T2, El pueblo contra O.J. Simpson, Stranger Things, Juego de Tronos, Westworld, Mr. Robot, The night manager, o Ash vs. Evil Dead nos ofrecieron horas y horas de entretenimiento.

 

2017

En 2017 publiqué 112 artículos, superando por fin los dos artículos semanales. Fue un gran año cinematográfico con Blade Runner 2049, Mother!, La La Land, Guardianes de la galaxia 2 y Coco en animación.

En comics destaqué la gran calidad disponible, con muchos autores en gran estado de forma como Jeff Lemire, Simon Spurrier, Nick Spencer, Tom King, Robert Kirkman o Rick Remender. Y Marvel publicó su especial Marvel Legacy de Jason Aaron y Esad Ribic.

En televisión, Fargo, Juego de Tronos, Stranger things, Mindhunter, Narcos, Sherlock, Trollhunters o Punisher siguen triunfando.

Dos fueron las grandes decepciones de 2017. Star Wars – The Last Jedi , en la que Ryan Johnson tenía buenas ideas para la franquicia que ejecuto horriblemente mal, creando una nueva categoría cinematográfica como fue el remake encubierto inverso. Una película que no me extraña la polémica que ha generado. La segunda gran decepción cinematográfica fue la horripilante Logan de James Mangold, una mala película vista de modo unitario, pero un desastroso final de este personaje en el medio cinematográfico.

En el lado positivo, en 2017 relancé mis reseñas de libros y descubrí a Brandon Sanderson , cuyas novelas me tienen completamente enganchado. Su primera obra que destaqué fue la primera parte de Mistborn, El imperio final.

 

2018

2018 es sin duda el año de Vengadores: Infinity War, aunque de esta película y muchas y más cosas que han pasado durante el año hablaré en el próximo post, que publicaré el próximo viernes.

 

Quiero daros las gracias a todos los que me leéis este pequeño y humilde blog, y a todos con los que estoy en contacto en redes sociales. Han sido cinco años geniales y espero que los próximos años sean aún mejores, porque creo que aún hay muchas obras maestras esperándonos a la vuelta de esquina.

¡Hasta el infinto y más allá!