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Crítica de Cobra Kai Temporada 3 (Netflix)

La tercera temporada de Cobra Kai recién estrenada es Netflix ha sido un chute ochentero bestial y un viaje a la nostalgia de LAS películas clásicas de Karate Kid de la mejor manera posible, que además ha mirado hacia el futuro ofreciendo un buen cierre a varios de los argumentos principales de la serie.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Cobra Kai está ambientada 34 años después de la película original de Karate Kid, reexaminando la narrativa desde el punto de vista de Johnny Lawrence (William Zabka), y su decisión de reabrir el dojo de karate Cobra Kai que lleva a reavivar su antigua rivalidad con Daniel LaRusso (Ralph Macchio).

La tercera temporada arranca dos semanas después de la monumental pelea en el instituto en la que Miguel Díaz (Xolo Maridueña) quedó gravemente herido al final de la segunda temporada. La comunidad de All-Valley todavía está conmocionada al enfrentarse a las consecuencias. Robby Keene (Tanner Buchanan), responsable de la caída de Miguel, ha huido para escapar de la policía, mientras Samantha LaRusso (Mary Mouser), la hija de Daniel tiene ataques de pánico recordando su pelea con Tory (Peyton List) y las heridas de Miguel. Por su parte, Johnny, padre de Robby y sensei de Miguel, se siente responsable de todo, momento que fue aprovechado por su sensei John Kreese (Martin Kove) para hacerse con el control del dojo Cobra Kai.

Cobra Kai fue para mi la gran sorpresa televisiva de 2019. La serie, creada por Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg, basándose en los personajes de las películas clásicas de los años 80 creados por Robert Mark Kamen, fue producida por Youtube Red, el fracasado canal con contenidos propios de pago que intentó lanzar Youtube entre 2018 y 2019. Y como era de esperar, no funcionó porque muy poca gente se suscribió por un único contenido. La espectacular primera temporada fue estrenada en mayo de 2018 mientras que la segunda lo hizo en abril de 2019, menos de un año después de la primera, confirmando el interés que existía por la serie gracias a su original idea de mostrar la historia desde el punto de vista del “malo” de la primera película. Aunque la Youtube confirmó en su día la tercera temporada, finalmente Netflix se hizo con los derechos de la serie y la emisión de las dos primeras temporadas fueron uno de los grandes éxitos de 2020 para la cadena de streaming.

Para esta tercera temporada, sus creadores Josh Heald, Jon Hurwitz y Hayden Schlossberg escriben todos los guiones y dirigen la mayoría de los 10 episodios de que consta esta temporada, que vuelve a contar con música de Leo Birenberg y Zach Robinson.

Entrando a comentar la serie y para que no quede ninguna duda, me ha encantado esta tercera temporada, y me ha dejado muy arriba. Y eso a pesar de un par de detalles que no me han acabado de cuadrar, que luego comentaré también.

Empezando por lo fundamental, el concepto de Cobra Kai en contraste con Karate Kid me parece brillante. En esta tercera temporada me flipa como vemos cómo los actos de la pasada emporada tienen consecuencias y los que los han provocado deben pagar el precio. Precio que no siempre es físico, sino que en muchos casos es psicológico. El corazón de la serie siempre ha sido el contraste y la enemistad de Johnny y Daniel, pero consigue un buen equilibrio entre los adultos y los jóvenes adolescentes, con los dramas a los que ellos también tendrán que enfrentarse.

Los chavales adolescentes me parecen bien construidos con interesantes matices que les sitúan en territorios grises, alejándoles de los obvios “buenos y malos”, cosa que me encanta. Personajes como Robby o Tory han sufrido una vida dura y sin ayudas y entiendes que lleguen a tomar las decisiones que toman, aunque obviamente son justo esas elecciones las que marcan la diferencia, ya que una vida dura no justifica la comisión de delitos ni ser un chungo.

Hay matices para todos excepto obviamente para el psicópata de John Kreese, que ese sí es un villano puro. Pero incluso para Kreese, la serie en esta temporada se detiene a mostrarnos su pasado como joven idealista que fue a Vietnam buscando servir a su patria y ser un héroe que volvió traumatizado y con el convencimiento que el “matar o morir” debía ser llevado a la práctica en todos los momentos de la vida. Esta parte de la historia no evita que siga siendo un villano de la peor calaña, pero le humaniza de forma interesante.

Pero no nos engañemos, los grandes protagonistas son Johnny Lawrence y Daniel LaRusso, y en esta temporada hay un porrón de momentazos para su lucimiento que me han flipado, ya sea cuando ellos interactúan en estos episodios, como en los momentos en que sus caminos se separan. El drama que vive Johnny justo cuando intentó hacer el bien y ve que Miguel pagó el precio lo viví como si me hubieran pegado a mi un bofetón en toda la cara. Por suerte, después de todos los malos momentos que sufre en esta temporada, el climax de esta temporada me parece bestial y sirve para reivindicarle después de todos estos años.

Por su parte, Daniel LaRusso continúa en esta temporada con su homenaje a las películas previas conectando su historia actual con las tramas de las tres películas clásicas de 1984, 1986 y 1989 de una forma que no esperaba y que me emocionó un montón. Lo reconozco, un adulto que pasa ampliamente de los 40 emocionado al borde de la lágrima viva por una serie de televisión que recuerda una película de hace 30 años no se si en muy normal, pero me devolvió a mi adolescencia y juventud de la mejor manera posible, usando personajes que jamás esperé. Que grandes. Esta revisión y homenaje a la historia previa para construir a partir de ella me parece brillante y se me queda a un cercano segundo puesto respecto el histórico momento que The Mandalorian nos hizo vivir hace apenas unas semanas.

Reconozco además que al anunciar Netflix el estreno de esta tercera temporada que había aprobado la cuarta me entró un poco de canguelo pensando que Netflix pudiera plantear alargar artificialmente una trama que no daba tanto de si. Tras ver la temporada completo, me alegro poder decir que no es el caso. Pasan un montón de cosas durante los 10 episodios y no tuve la sensación de más de lo mismo (excepto en algún momento puntual que luego comentaré), todo aporta y suma al crecimiento emocional de los personajes, y el climax es un momentazo que hace justicia tanto a Johnny como a Daniel, consiguiendo un buenísimo cierre a su enemistad de 30 años. En ese sentido, la existencia de una cuarta temporada no se ve forzada y lo que suceda se mostrará con matices diferentes a los vistos hasta ahora, dado que el capítulo fundamental de la serie se ha visto satisfactoriamente cerrado con este final.

Otro detalle interesante de Cobra Kai es la forma en que son mostradas las artes marciales. Cobra Kai, al igual que Karate Kid, muestra el karate desde un punto de vista realista alejado de las flipadas videocliperas. Además, hay que tener en cuenta que Martin Kove tiene ¡74 años!, unido a unos Ralph Macchio y William Zabka de 59 y 55 años respectivamente. Esto hace que no puedan hacer determinadas cosas, al igual que les pasa a los chavales adolescentes, que se encuentran en fase de aprendizaje, por lo que la posibilidad de plantear escenas a lo John Woo no funcionaría en ningún caso. Dicho esto, las escenas de acción de Macchio y Zabka creo que están muy bien rodadas y no piensas en ellos como en los señores mayores que son. Y a la vez, aunque globalmente diría que hay menos acción que en la segunda temporada, los guionistas se lo guardan todo para un climax y una batalla final que consigue superar el nivel de la temporada anterior y que me parece una chulada.

Como véis, esta tercera temporada me ha flipado. Sin embargo, hay algunas cosas que no me han cuadrado mientras veía la serie y que hicieron que se empezaran a ver las “costuras” narrativas. El primero y más problemático, es que tras unos primeros episodios super dramáticos en los que Johnny se hunde en la bebida y la autocompasión al hacerse responsable de pelea que hirió a Miguel, que me llegaron al corazón, una vez empieza la rehabilitación de Miguel, Johnny es usado de nuevo como recurso cómico al mostrarle como un bruto que no se ha adaptado al mundo moderno. Momentos como la creación de su perfil de Facebook me parecieron un poco bochornosos. Y entiendo que tiene que haber un equilibrio entre el drama de la comedia, y Johnny ha sido durante toda la serie el hombre anclado en los 80, pero tras tanto sufrimiento, este humor a su costa al menos a mi no me hizo ni pizca de gracia. Suerte que en el último episodio tiene ocasión de desquitarse y la serie le da el momento de gloria que todos llevábamos tiempo esperando.

El segundo detalle que me parece un recurso narrativo de párvulos es la forma en que hacen que los matones de Cobra Kai aterroricen el instituto mientras Sam y el resto de alumnos del Miyagi-Do son vistos como los violentos. Entiendo también el sentido narrativo para hacer que la tensión entre los dos grupos vaya escalando, pero creo que en este aspecto los guionistas fueron bastante obvios y deberían haberse esforzado por buscar conseguir este efecto de una forma tan burda.

Y por último, yo veo la serie en V.O. subtitulada y se produjo un detalle curioso (y un poco chungo) durante la emisión, ya que en varios momentos emocionantes, los subtítulos indicaban justo antes de ese momento “música emotiva”, y cuando la música empezaba a sonar sonaba como un pegote puesto de repente en una escena que hasta ese momento no había tenido música, buscando amplificar de forma burda una emoción que la escena ya la tenía sin necesidad de esta música mal escogida y peor insertada en la escena. No se si me hubiera dado cuenta de esto de forma tan clara sin los subtítulos que lo anunciaban, pero una vez empecé a verlo, cada vez que volvía a salir el subtítulo me mataba parte de la emoción del momento, al quitarme la sorpresa y mostrarme la parte de emoción forzada.

En todo caso, estos son tres detalles menores teniendo en cuenta el enorme disfrute que estos tres episodios me han ofrecido. De forma que no puedo más que recomendar a todo el mundo esta serie, que creo que gustará a los “carrozas” fans de las películas clásicas, y también a nuestros hijos que no las conocían de nada antes de ver la serie por primera vez.

Por cierto, he llegado al final de la crítica y he conseguido NO hablar de la aparición estelar de ESE personaje que llevábamos tres temporadas esperando y que ofrece unos minutos que son oro puro y otro excelente cierre emocional para Cobra Kai. En serio, no te puedes perder esta serie, ¿qué haces que no empiezas ya a verla?

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

La tercera temporada de Cobra Kai no podía haber sido mejor. Un chutazo de optimismo ochentero presentado de la mejor manera posible que me ha deja con unas ganas tremendas de poder ver la que espero sea la temporada final. Espero que no tarden mucho en anunciarla.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¿Ya has visto esta serie? No puedo recomendártela más efusivamente. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Stargirl temporada 1 (HBO)

Aprovechando mi nueva suscripción a HBO he podido ver entera la primera temporada de Stargirl, la serie creada por Geoff Johns inspirada en el personaje de DC Comics creado por él junto al dibujante Lee Moder. Y dentro que es un buen entretenimiento juvenil que transmite la idea de legado de los comics DC, he encontrado un nivel general acorde con otras series de Warner del canal CW.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

La serie sigue a la estudiante de secundaria Courtney Whitmore, interpretada por Brec Bassinger, quien descubre un bastón cósmico y se convierte en la inspiración para una nueva generación de superhéroes que se convierten en la Sociedad de la Justicia de América.

Geoff Johns (Green Lantern, Flash, El Reloj del Juicio Final) creó al personaje de Courtney Whitmore junto al dibujante Lee Moder en 1999. Fue presentada en su comic Stars and S.T.R.I.P.E., en el que originalmente adquiría la identidad superheroica de Star-Spangled Kid. Posteriormente, cambió su nombre a Stargirl cuando el Starman en activo en ese momento (Jack Knight, protagonista de la maravillosa serie de James Robinson y Tony Harris entre otros) se retiró, pasando a formar parte activa de la Justice Society of America (JSA), que en ese momento estaba guionizada por el propio Johns junto a David S. Goyer.

Johns ha creado esta serie de televisión cuya primera temporada de 13 episodios se estrenó el pasado mes de mayo y que aunque inicialmente formaba parte del canal de streaming DC Universe, se ha unido al catálogo de la cadena The CW junto a Green Arrow, Flash, Supergirl o Batwoman. En España la serie estuvo disponible en HBO al día siguiente de su estreno en USA. La serie ha sido renovada por una segunda temporada cuyo estreno está previsto para 2021, si el COVID no lo impide.

Stargirl ha sido creada por Geoff Johns, y cuenta con Sarah Schechter, Glen Winter, Greg Beeman, Melissa Carter y Greg Berlanti como productores ejecutivos. Además de creador, Geoff Johns escribe 4 de los 13 episodios de esta temporada. El resto de episodios han sido escrito por Colleen McGuinness (2), James Dale Robinson (2), Melissa Carter (2), Taylor Streitz , Evan Ball, Paula Sevenbergen.

Por su parte, los trece episodios han tenido 12 directores, entre los que se encuentran Glen Winter, Michael Nankin, Rob Hardy, David Straiton, Chris Manley, Lea Thompson, Geary McLeod, Tamra Davis, Andi Armaganian , Jennifer Phang , Toa Fraser y Greg Beeman, el único que dirigió 2 episodios. La serie ha contado con fotografía de Scott Peck y Chris Manley, con música de Pinar Toprak.

Brec Bassinger es la gran protagonista al interpretar a Courtney Whitmore / Stargirl: una estudiante de segundo año de secundaria de Los Ángeles que tras mudarse con su familia a Blue Valley descubre una poderosa arma, el Bastón Cósmico, y se convierte en la heroína adolescente Stargirl.

La familia de Courtney está formada por su madre Bárbara Whitmore (Amy Smart), y su nueva pareja Pat Dugan (Luke Wilson), que en el pasado era Stripesy, el ayudante del Starman original de la JSA (interpretado casi a modo de cameo por Joel McHale). Em secreto, Pat buscaba trasladarse a Blue Valley para investigar un misterio que le atormenta desde hace una década. Junto a ellos, el hijo de Pat Mike (Trae Romano) completa la familia.

En el instituto Courtney conocerá a nuevos amigos y enemigos: Yolanda Montez (Yvette Monreal), Beth Chapel (Anjelika Washington), Rick Tyler (Cameron Gellma), Henry King Jr. (Jake Austin Walker) o Cindy Burman (Meg DeLacy) entre otros acompañarán a la protagonista en el instituto y fuera de él.

En el lado de los numerosos villanos de esta primera temporada, tememos a Jordan Mahkent / Icicle (Neil Jackson), Henry King Sr. / Brainwave (Christopher James Baker), Steven Sharpe / Gambler (Eric Goins), Lawrence «Crusher» Crock / Sportsmaster (Neil Hopkins), Paula Brooks / Tigresa (Joy Osmanski), Anaya Bowin / The Fiddler (Hina Khan) y el Dr. Shiro Ito / Dragon King (Nelson Lee), entre otros. Como véis, en lo referido al número de enemigos, la serie va sobrada.

Empezando con mi valoración de la serie, como veis he intentado ser deliberadamente ambiguo con el papel de los numerosos personajes que protagonizan la serie para intentar, en la medida de lo posible no chafaros las numerosísimas sorpresas y apariciones especiales que tenemos en la serie. Aunque luego entraré un poco más a fondo en la parte de spoilers, todos los fans de la JSA y del concepto del legado de los comics de DC, creo que van a disfrutar de esta serie.

Ese es el principal activo de una serie que, al final, sólo pretende entretener al target juvenil al que claramente está dirigido. No, yo no creo ser su público objetivo. Y al igual que otras series de CW, si entras en su juego puede ser muy disfrutable, a pesar de tener algunos elementos que hicieron mi suspensión de credulidad saltara por los aires en varios momentos. El elemento clave de una nueva generación de héroes que se levantan para enfrentarse al mal inspirados en los antiguos miembros de la JSA mola, y en ese aspecto se nota la mano de Geoff Johns en el guión y en la construcción de los personajes.

Un Johns que consigue transmitir el encanto de los mejores comics de DC en los que la personalidad de los héroes y no sus poderes son lo importante, y el vínculo mientras aprenden a utilizarlos hace que el equipo unido sea más fuerte que la suma de sus piezas individuales. Además, dentro de la locura que es que unos adolescentes se enfrenten a villanos asesinos super veteranos, Johns plantea el guión de forma que queda razonablemente bien justificado por qué sólo los héroes juveniles podían enfrentarse a esta amenaza. No tanto que venzan, eso entra dentro de los tópicos del género, pero al menos el cómo se llega hasta ahí está relativamente bien resuelto.

Otro detalle chulo de Stargirl y del guión de Johns, es que hace que la antagonista de Courtney sea Cindy Burman, la típica chica popular líder de las animadoras asquerosa del instituto de Blue Valley. Pero Cindy es además Shiv, la hija de Dragon King y una villana en ciernes superpoderosa que le va a poner difícil las cosas a Courtney. Y digo que esto mola porque Shiv fue también la villana en los primeros comics guionizados por Johns del personaje, en ese momento bajo el nombre de Star-Spangled Kid. Este es uno de los muchos easter-eggs de la serie que los fans de los comics van a disfrutar pero que no impide entender la historia a los no lectores.

Tengo un problema con la protagonista Brec Bassinger. Realmente no con la actriz, claro, sino con el personaje que interpreta, la adolescente de 15 años Courtney Whitmore. Por un lado, veo que Bassinger es una buena actriz que transmite la vitalidad y la alegría de vivir juvenil, a pesar de sufrir algunos dramas durante la temporada. También me ha parecido que desde el punto de vista físico y con su habilidad gimnástica, cumple de sobra con las escenas de acción. En un mundo en el que el “grim-n-gritty” aún sigue vigente en el medio audiovisual gracias a desastres como Batman v Superman de Zack Snyder o Joker de Todd Phillips, me parece genial que se hagan series como ésta planteada desde una perspectiva positiva que busca encontrar lo bueno que tenemos dentro, no amplificar lo malo.

Todo eso lo entiendo y me gusta. Pero volviendo a Courtney Whitmore / Stargirl, lamento decir que me cae mal el 75% del tiempo. Porque una cosa es ser positiva y otra ser una inconsciente que en su faceta superheroica pasa de lo que la dicen y hace lo que le sale del %$·€ todo el rato porque ella quiere. Volviendo al target objetivo, de nuevo entiendo que una serie que en el fondo es una aventura juvenil implica que los adolescentes hacen cosas fuera de toda lógica que los mayores les prohiben, y que Courtney lo haga es normal. En todo caso, también debo reconocer que Stargirl va de menos a mas y sufre una evolución super interesante que la hace crecer un montón como personaje.

También me doy cuenta que en los comics, desde Batman y Robin y todo lo que vino a continuación, nos hemos acostumbrado a ver a niños peleando contra adultos, y en la página lo vemos normal y mola, pero sin embargo verlo en imagen real no funciona igual de bien porque, claro, es imposible e irreal. Y esta sensación la tuve en varios momentos de la serie, junto a algún que otro WTF! Puntual.

Por si fuera poco, el climax final es de largo el peor episodio de toda la temporada porque, entre otras cosas, los efectos especiales no están a la altura. Y el caso es que en general la serie luce bastante bien y los efectos especiales relativos a los vuelos de Stargirl y sus demostraciones gimnásticas están bien realizadas y coreografiadas. Quizá el hecho que este episodio sea el peor de todos hizo que globalmente la sensación con la que me quedé sea peor que el nivel de la serie en su conjunto, lo cual me parece una pena.

En todo caso, dado que Stargirl tiene el corazón el el sitio correcto, como entretenimiento ligero la serie funciona y es entretenida, aunque la pongo al nivel de Flash o Supergirl. En función de lo que te parezcan estas series entiendo que podrás disfrutar el visionado de este primera temporada. En todo caso, si eres super fan de los comics y en concreto de la JSA, no te puedes perder esta serie.

Para comentar los elementos menos buenos que me impidieron disfrutar del todo la serie, tengo que entrar a comentar elementos clave de la trama CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

El primer elemento extraño de la serie lo encontramos en el propio episodio piloto, con un prólogo en el que vemos a la JSA siendo asesinada por la Injustice Society of America (ISA) formada por Icicle, Brainwave, Sportsmaster, Tigresa y la sorpresa de Solomon Grundy. Sólo Pat Dugan (Luke Wilson), el padre adoptivo de Courtney consigue escapar con vida por los pelos, llevándose a un moribundo Starman (Joel McHale) que muere en sus brazos, dejándole el Bastón Cósmico a su cargo, hasta que encuentre al siguiente portador.

Hasta ahí, el comienzo impacta, cumple su objetivo de captar la atención de los espectadores y me moló mucho. Sin embargo, tras derrotar la ISA a la JSA, los villanos ¿desaparecen durante 10 años para ocultarse por algún motivo en Blue Valley? NO tiene sentido, dado que en la serie nunca se menciona la existencia de otros héroes como Batman, Superman, Wonder Woman o en general la Justice League que podrían enfrentarse a ellos. Y del resto que sí mencionan, entre ellos los sorprendentes 7 Soldados de la Victoria, su líder Shining Knight también es derrotado y le dejan con vida sin recuerdos para reirse de él. No se corresponde el nivel de poder de estos villanos con el salto temporal que se produce.

Otro elemento importante y fundamental es que la serie utiliza los trajes y elementos icónicos de los miembros de la JSA como claves para pasar los poderes a los chavales de la nueva generación. Dejando aparte la locura que es que Pat esté escapando de la ISA para evitar que le maten pero encuentre el tiempo de volver al lugar de la batalla para recoger los trajes de los muertos antes que llegue la policía, bomberos, ambulancias o que los propios villanos se los queden como trofeos, la serie muestra que lo especial son los trajes, no quienes los empuñan. De esta forma, Yolanda Montez se convierte en Wildcat, Beth Chapel en Dr. Midnight y Rick Tyler en Hourman, pero si los trajes los hubieran encontrado otras personas, buenas o malas, hubieran podido utilizar sus poderes también. Comentaba al principio que lo principal de los comics no son los poderes, sino las personas que los tienen, pero en el caso de ESTA serie los trajes y los poderes asociados sí son fundamentales y definitorios. En este sentido, que Pat construya a S.T.R.I.P.E., un robot gigante volador es de largo lo menos loco que vamos a encontrarnos.

Además de lo cuestionable de los orígenes de los chavales superheroicos, hay un problema muy grande con los villanos, en especial con la mente maestra que es Jordan Mahkent / Icicle. La serie intenta humanizarle para que no sea un villano de opereta, pero personalmente no me lo creo. Lo que es peor, toda la humanidad que muestra inicialmente hace que su paso a villano full-time sea increíble en el sentido más literal del término, llegando a alcanzar niveles un tanto penosos.

Entiendo la que serie no hay que tomarla demasiado en serio debido al target adolescente que comentaba antes, como tampoco hacemos con Flash o Green Arrow, y que con los ojos adecuados Stargirl es muy entretenida. Pero convertir a la ISA en unos super villanos asesinos de unos héroes veteranos hace que sea ridículo que se planteen que unos chavales sin experiencia puedan no ya hacerles sombra, sino derrotarles . Y si encima el climax es un fail en toda regla por unos insatisfactorios enfrentamientos entre Stargirl / Shiv, Brainwave / Wildcat y sobre todo Solomon Grundy / Hourman, pues la sensación final es normal que sea algo decepcionante. Por ejemplo, entre matar a un villano y dejar libre a Grundy como al final acaba haciendo Hourman, algo ridículo se mire como se mire, hay un enorme rango de opciones la primera de las cuales es dejarle inconsciente para la que lo policía o el ejército le detenga. Este momento es un WTF! en toda regla, al igual que el Wildcat / Brainwave en el que el villano emplea un truco que hasta ese moemnto no le había hecho falta dado su nivel de poder.

Dado que Pat y Courtney tienen más objetos de otros miembros de la JSA, entre ellos la linterna de Green Lantern, el bolígrafo de Johnnie Thunder y creo que la máscara anti gas de Sandman, no hay duda que la alineación de los jóvenes JSA va a crecer de cara a la segunda temporada ya confirmada. En todo caso, ya digo que aunque estas últimas líneas puedan parecer muy negativas, globalmente la serie me ha entretenido y con el estado mental adecuando creo que puede funcionar muy bien entre público de todas las edades.

Comparto el trailer de Stargirl:

Stargirl es un más que correcto entretenimiento, aunque no puedo negar que me he llevado un pequeño chasco con ella. En todo caso, si eres fan de los comics no dudo que hay muchas oportunidades de que te guste.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Legion T3 de Noah Hawley (HBO)

Legion, la serie creada por Noah Hawley (Fargo) ha cuminado su historia en la tercera temporada de forma brillante. Gracias a mi nueva suscripción a HBO he podido verla y pocas veces la expresión “me ha volado la cabeza” es más ilustrativa de la realidad de una serie para el recuerdo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el sorprendente final de la temporada anterior, la tercera y última temporada de Legion comienza con David Haller (Dan Stevens) huyendo de sus amigos y de la División 3 cuando averiguaron que era una amenaza mayor para la humanidad que el objetivo que todos habían estado persiguiendo hasta ese momento, el Rey de las Sombras Amahl Farouk. Para conseguir llevar a cabo sus planes, David entra en contacto con una joven mutante llamada Switch, que tiene la capacidad de crear puertas que pueden permitir viajar en el tiempo.

Noah Hawley (Fargo temporadas uno, dos y tres) se inspiró en el personaje creado por Chris Claremont y Bill Sienkiewicz en los comics Marvel de los Nuevos Mutantes, pero ha ido a su aire para crear una historia completamente nueva. Además de Showrunner, ha escrito 5 de los 8 episodios de esta temporada final, además de dirigir el último episodio de esta temporada que cerraba la historia.

Hawley ha contado como guionistas con Nathaniel Halpern (2 episodios), Olivia Dufault (3), Kate Thulin , Charles Yu y Ben H. Winters, mientras que Andrew Stanton, Carlos López Estrada, John Cameron (3 episodios), Daniel Kwan, Arkasha Steveson, Dana Gonzales y Noah Hawley han dirigido esta tercera temporada.

Dan Stevens está omnipresente como David Haller, el mutante de clase Omega con poderes mentales casi omnipotentes y que ha sido diagnosticado con esquizofrenia. En esta tercera temporada, por fin tiene un plan para conseguir arreglar todos los problemas que ha sufrido, aunque no queda claro si la Tierra no pagará el precio. Rachel Keller es su novia Sydney “Syd” Barrett, ahora convertida en antagonista, mientras que Aubrey Plaza es Lenny Busker, amiga de Davis desde el psiquiátrico, que sigue a su lado al comienzo de la temporada. Navid Negahban interpreta a Amahl Farouk, el malvado Shadow King que busca apoderarse de las mentes de toda la humanidad y que ha evolucionado muchísimo desde los primeros episodios.

También tienen importancia esta temporada Bill Irwin y Amber Midthunder como Cary y Kerry Loudermilk, dos mutantes que comparten cuerpo. Cary es el científico y Kerry la luchadora, que sólo envejece cuando sale del cuerpo de Cary, por lo que es mucho más joven que él. El nuevo personaje con una importancia capital en esta temporada es Jia-Yi / Switch, interpretada por Lauren Tsai, una joven mutante con poderes temporales. También serán super importantes en esta temporada final los padres de David, Gabrielle Haller y Charles Xavier (el mítico Profesor X de los comics, interpretados por Stephanie Corneliussen y Harry Lloyd, respectivamente.

En los comics Marvel de los X-Men y New Mutants, David Haller es el hijo de Charles Xavier y Moira MacTaggert. Xavier le sumió en un coma inducido debido a que su enfermedad mental y sus variadas personalidades amenazaban con provocar daños catastróficos. Aunque la serie reconoce a los creadores Chris Claremont y Bill Sienkiewicz, serie reconozco elementos de la etapa más reciente del personaje escrita por Simon Spurrier en X-Men Legacy, aunque reconozco que Noah Hawley ha ido completamente a su aire sin temen en cuenta las historias previas. De hecho, Hawley reconoce que esto fue algo totalmente consciente, sabedor que es imposible adaptar una historia previa sin recibir críticas de alguien por no haber sido todo lo fiel que esa persona hubiera querido. Es por esto que Hawley optó por crear su propia historia que, espera, sea aceptada por los espectadores.

Yendo directo al grano, reconozco que a pesar de alguna cosilla que también comentaré, he flipado una barbaridad con esta temporada final de Legion. Noah Hawley ha llevado las posibilidades narrativas de la televisión un paso más allá, abordando la creación de una experiencia sensorial única para ayudarnos a entender y conectar con la historia.

No hay duda que los viajes temporales están de moda. Ya no sólo por las repetitivas versiones de Terminator que parecen encontrarse en bucle, sino por Vengadores Endgame o TENET de Christopher Nolan. Legion T3 se estrenó en junio de 2019, y ofrece una experiencia muy diferente a todas las anteriores. El concepto de “deja-vu” cobra también una nueva dimensión en estos episodios gracias a una increíble edición de sonido y un montaje bestial. El añadido de los “time-Eaters” que acuden cuando se rompe el continuo espacio-temporal añade un toque malrollero y malsano que sustituye la presencia de Farouk en la mente de Haller de las anteriores temporadas, y sirve para crear momentos super impactantes.

Pero no son sólo estos elementos los que sobresalen. La confusión de David, dejando claro en todo momento que aunque intenta hacer el bien (o lo que él percibe como bien), puede provocar la destrucción de la raza humana, está transmitido de forma perfecta a lo largo de la temporada. Dan Stevens ha realizado un enorme trabajo de creación con David, y me alucina que no recibiera más reconocimiento, porque ha puesto su interpretación en un nivel superior.

Además de todo lo anterior, hay un diseño de producción, un vestuario y unos efectos especiales sobresalientes. Incluso el uso de la música y varias canciones añade capas imprescindibles para entender la historia que hacen que Legion se eleve aún más con una personalidad diferente a todo lo que he visto en televisión. Sólo Mr. Robot llevó la enfermedad mental a la pequeña pantalla de forma sorprendente e imaginativa, pero a falta de ver su última temporada, sin llegar a los niveles de locura y psicodelia de Legion.

Otro elemento que Hawley comentaba en entrevistas es que quería alejarse del cliché de la “pelea final” como climax que servía para solucionar los problemas de los protagonistas, algo que no suele corresponderse con la realidad de nuestra existencia. Precisamente por esto el final me ha parecido brillante y super satisfactorio. Además, añade un elemento importante como es la evolución de los personajes, que afecta a todos incluido al propio Farouk, creando un final que resulta lógico y entendible para todos.

Dentro que esta temporada me ha gustado mucho y me parece un final brillante de la historia, encuentro también que Legion no es una serie para un público mayoritario. Hay una tremenda descompensación entre estética y contenido, y un público despistado puede pensar que prácticamente no pasa nada en cada episodio. No me atrevería a decir que están equivocados, pero sí que pasan bastantes cosas y la forma en que nos las cuentan choca con nuestra percepción de lo que debe ser una narrativa televisiva convencional.

Ya era muy fan de Hawley, pero este final de Legion me ha parecido que eleva la serie tras haber creado una experiencia narrativa y expresible inigualable que recordaremos durante mucho tiempo. Y ahora, ya solo me queda empezar con la cuarta temporada de Fargo en cuanto sea posible.

Comparto el trailer de este tercera y última temporada de Legion:

Legion ha sido una de las grandes series de la televisión que realmente ha ampliado las posibilidades expresivas y narrativas de la televisión. Una serie que me ha volado la cabeza en todas y cada una de las temporadas. Una historia difícil pero muy satisfactorias.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Buffy, The Vampire Slayer temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Buffy The Vampire Slayer disponible en Prime Video ha resultado super entretenida y con ideas buenísimas, pero me ha parecido bastante inferior a la segunda.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tras abandonar Buffy Sunnydale al final de la temporada pasada, volverá tras unos meses en Los Angeles en los que sus amigos han tenido que cubrir su ausencia como buenamente han podido. El retorno de Angel (¿es amigo o enemigo?) y sobre todo la llegada de Faith, una nueva Slayer que parece ser la versión oscura, salvaje y sin restricciones morales de Buffy, marcarán una temporada marcada por su enfrentamiento contra el Alcalde Wilkins de Sunnydale, que resultará ser el poder oscuro en la sombra que ha estado moviendo los hilos de lo sobrenatural.

Esta tercera temporada contó con 22 episodios y se emitió por primera vez en el canal The WB entre septiembre de 1998 y julio de 1999. El creador de la serie Joss Whedon sirvió de productor ejecutivo y show runner, y escribió y dirigió cinco de los 22 episodios de la temporada incluyendo el episodio primero y el episodio doble final. James A. Contner y James Whitmore, Jr. dirigieron cuatro cada uno. En lo relativo a los guiones, David Greenwalt fue ascendido a productor ejecutivo, y escribió dos episodios — dirigiendo uno de ellos — y dirigió otro. Marti Noxon fue ascendido a coproductor y escribió cinco episodios. Nuevos miembros en la tercera temporada incluirían a Jane Espenson, quien sirvió de editor ejecutivo de historias y escribió tres episodios. Doug Petrie se unió como editor de historias y fue ascendido a editor ejecutivo de historias a mediados de la temporada. Dan Vebber escribió tres episodios.

En esta temporada volveremos a contar con los protagonistas Sarah Michelle Gellar como Buffy Summers, Nicholas Brendon como Xander Harris, Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, Anthony Stewart Head como el Guardian Rupert Giles, Seth Green como Oz, el novio de Willow que toca en un grupo y es un Hombre Lobo, y David Boreanaz como Angel. En papeles secundarios tenemos a Kristine Sutherland como Joyce Summers, la madre de Buffy, y a Armin Shimerman como el Director Snyder.

Las grandes incorporaciones de esta tercera temporada son Eliza Dushku como Faith Lehane, la nueva Caza Vampiros que es una versión oscura de Buffy, Harry Groener como el Alcalde Richard Wilkins, personaje aludido en varios momentos de la segunda temporada pero que no había aparecido hasta ahora, y Alexis Denisof como Wesley Wyndam-Pryce, el joven y nuevo Guardián que llega a sustituir a Giles, al considerar el Consejo que no ha realizado bien su trabajo. En un papel más secundario tenemos a Emma Caulfield como Anya Jenkins, un demonio inmortal que se convertirá en mortal tras uno de los mejores episodios de esta temporada. James Marsters como Spike también aparecerá en esta temporada, pero sólo en un episodio.

Empezando por lo positivo, teniendo en cuenta que Buffy es una serie juvenil con un target muy claro, los episodios globalmente ofrecen un entretenimiento genial. Para ser una serie de hace 20 años, los efectos visuales más o menos cumplen y no cantan demasiado, teniendo en cuenta que desde el primer episodio se ha marcado un tono y estéticas si no para todos los públicos, si un PG13 light.

Los 22 episodios continúan ofreciendo un caso sobrenatural que queda cerrado al final junto a una narrativa más amplia construida a partir del drama que vive Buffy, una adolescente que quedó traumatizada por los sucesos de la anterior temporada y que sigue soñando con tener una vida normal, cosa que las amenazas sobrenaturales se lo impedirán una y otra vez. Frente a este núcleo emocional, el arco narrativo va a girar en torno a la amenaza que supone el Alcalde Richard Wilkins, un hombre de mediana edad de gran empatía y educación que es en realidad un gran villano en la sombra, y a los protagonistas que va a unir a su causa.

Otro detalle muy chulo es que esta tercera temporada ofrece un final cerrado satisfactorio para los protagonistas, aunque dejando obviamente tramas abiertas. Buffy T3 fue la que tuvo mayor audiencia en el momento de su emisión y aunque estaba claro que gracias a este éxito iba a haber una cuarta, Whedon parece plantear un buen cierre al viaje de Byffy y sus amigos en el instituto de Sunnydale.

Dentro que en general todos los episodios están bien, he querido destacar 8 que me han parecido especialmente buenos:

  • 3×06 Band candy, un episodio divertidísimo en el que los adultos se comportan como adolescentes tras tomas un producto mágico.
  • 3×09 The wish, en el que a partir de un deseo expresado por Cordelia a Anya provocará un episodio que nos recuerda las típicas historias de universos alternativos en los que los malos han ganado, tipo X-Men Días de Futuro Pasado.
  • 3×11 Gingerbread, que destaca la Caza de brujas, y en el que a partir de la muerte de unos niños se pondrá en marcha un acoso contra todas las libertades, recordando que los actos más terribles muchas veces aparecen vestidos de las mejores intenciones..
  • 3×13 The Zeppo, en el que Xander vive una aventura en solitario tras querer todos protegerle, lo que hará que se meta en aún más líos de lo normal.
  • 3×14 Bad Girls es el episodio clave de la temporada, en el que el giro de Faith es super impactante pero a la vez resulta lógica con la construcción del personaje y la evolución que hemos visto a lo largo de la temporada.
  • 3×16 Doppelgangland, con una nueva aparición de Anya, que trae a nuestra realidad a la Willow vampira de 3×09 buscando recuperar sus poderes perdidos.
  • 3×17 Enemies, nos presenta otro de los grandes giros de la temporada al intentar Faith transformar a Angel para convertirlo de nuevo en malo.
  • Por último, 3×20 The Prom con el Baile de graduación, resultó un episodio lleno de emoción y alegría para Buffy que, por una vez puede disfrutar de un final feliz. Lástimas que falten dos episodios más para el final de temporada, el capítulo doble “Graduation Day”, escritos y dirigidos por Whedon.

Comentaba en mi artículo sobre la segunda temporada que Buffy transmitía de forma increíble el espíritu del Peter Parker perdedor que aunque vencía al malo veía como sus problemas personales aumentaban, esto fue para mi lo mejor de la temporada de largo.

El principal problema de este temporada es que estando bien, no consigue estar a la altura de la tensión y el drama previo. Y entiendo que muchas de las decisiones narrativas son interesantes y se plantean para romper las expectativas de los que se supone que los espectadores queremos ver. Pero entendiendo por qué las cosas se hicieron de esta manera no significa que el resultado sea mejor que lo anterior, cosa que creo que no sucede.

En este sentido, quizá por eso en la primera mitad algunos de mis episodios favoritos son los que rompen con el drama y se empapan de humor, como son los 3×06 o 3×13, frente a un drama que no acaba de cuajar.

En contraste hacia los malos malísimos amorales de toda la vida, la figura del educado y correcto alcalde que se preocupa por su subordinada sorprende al romper el estereotipo de lo que hay que esperar de un villano. Sin embargo, una vez vemos esta intención de romper nuestras expectativas, hay que reconocer que el personaje no está a la altura y nunca ofrece ningún tipo de amenaza. Y una serie de este tipo sin un villano indica un problema.

De igual forma, Faith se plantea como la versión cool y molona de Buffy, una cazadora con menos restricciones morales aparentemente más en la moda de lo que se llevaba en los comics o el cine de la época. En mi caso, he encontrado el personaje repelente, no me ha gustado nada. El giro que se produce en 3×14 Bad Girls hizo que entendiera lo que habían planteado al crear a este personaje, pero aún y con todo, se me ha quedado como alguien muy plano que no hemos llegado a conocer. Me gusta que se hayan atrevido a hace algo así, de nuevo, la intención, pero aún no tengo claro si me ha gustado la ejecución. En cierto sentido, Whedon plantea su propio Kingdom Come, en la que tras mostrar a la versión “cool” de los Caza Vampiros, nos cuenta por qué la heroina original siempre será mejor.

Otro elemento que me ha gustado menos es casi todo lo relativo a Xander, excepto el antes mencionado episodio 3×13. En la 2ª temporada, evolucionó algo y tuvo algo más de profundidad aparte de ser el tonto que produce el alivio cómico. Sin embargo, en esta 3ª el personaje involuciona y vuelve a ser un estúpido de primer nivel. Algo que podría decir también de Cordelia.

En esta 3ª temporada la psicología de Buffy juega un papel fundamental. Su estado anímico el 99% del tiempo es depresivo, al amar a alguien que no le va a corresponder, y eso una vez Angel revive, porque antes estaba depresiva pensando que le había matado, para luego estar triste porque sus amigos habían continuado con sus vidas cuando ella se marchó de Sunnydale. De nuevo, entiendo que el objetivo de Whedon y sus guionistas es reflejar en la serie la angustia existencial de la adolescencia, cosa que hacen, y que al dirigirse a un público adolescente, éstos se identificarán con el sufrimiento de Buffy.

Todo eso intelectualmente lo entiendo. Sin embargo, el drama sobre drama, las lágrimas sobre llanto continuas episodio tras episodio se me ha hecho super cargantes. Es por esto que ver un final feliz en 3×20 The Prom fue una maravilla y casi un oasis en el desierto. Tengo también claro que en este sentido, un adulto de cuarenta y tantos como yo no es el público objetivo al que va dirigida de esta serie ni Whedon buscaba que yo empatizara con Buffy, peeeeero globalmente el visionado de esta temporada no ha sido tan satisfactorio como la anterior.

Veo que me está quedando un artículo quizá muy negativo, cuando lo cierto es que me ha gustado Buffy T3 y voy a ver seguro la cuarta. Quizá el hecho que flipara tanto con la 2ª en este caso ha jugado en mi contra. En todo caso, dentro que es una serie adolescente, recomiendo sin duda su visionado.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Aunque creo que Buffy va bajado un poco el nivel en esta tercera temporada respecto a la impresionante segunda, pero sigue siendo un estupendo entretenimiento y sigo enganchado y con ganas de empezar la cuarta a ver qué tal.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Battlestar Galactica temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Battlestar Galactica disponible en Prime Video es de largo la mejor hasta la fecha. La serie creada por Ronald D. Moore ha elevado el nivel de calidad y pone el listón muy alto de cara a la cuarta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el enorme cliffhanger al final de la segunda temporada, esta tercera arranca con las consecuencias de la ocupación Cylon de New Caprica, y durante los 19 episodios de esta temporada van a pasar un montón de cosas. El canal Sci-Fi estrenó esta tercera temporada en octubre de 2006, terminando su emisión en marzo de 2007.

Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos, Moore escribió el episodio piloto, que fue dividido en dos: Ocupación / Precipicio, mientras que Eick escribió sólo uno. El resto de escritores de esta temporada fueron: El también productor Mark Verheiden escribió 4 episodios, al igual que Bradley Thompson & David Weddle. Anne Cofell Saunders (2), Michael Angeli (3), Michael Taylor (3) y Jane Espenson (2) escribieron el resto.

En la dirección tenemos a Michael Rymer, (7 episodios), Sergio Mimica-Gezzan (el episodio piloto), Robert Young (2), Félix Enríquez Alcalá (2), Jean de Segonzac (1), Bill Eagles (1), Michael Nankin (2), Edward James Olmos (1), Rod Hardy (1) y Wayne Rose (1).

A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara “Starbuck” Thrace), Jamie Bamber (Lee “Apollo” Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon “Athena” Agathon), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl “Helo” Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Múmero 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck) y Richard Hatch (Tom Zarek).

Tengo que reconocer que cuantos más episodios de Battlestar Galactica veo, más me gusta todo. Lo que más me gusta es que aún siendo una ciencia ficción de temática espacial, está planteada desde los personajes, construyendo unas personas complejas que fallan y se equivocan casi tanto como aciertan, pero que intentan mantener la humanidad aún en las situaciones más extremas. Un buen ejemplo de esto son los personajes de Adama y la Presidenta Roslin, que aún con la mejor de las intenciones se muestran demasiado intransigentes y con un temperamento explosivo (en el caso de Adama), algo que no es lo más deseable en la persona al mando. Unido a esto, me gusta que Ronald D. Moore y los guionistas enfrenten a todos los personajes a cuestiones morales en los que no hay una solución fácil en blanco y negro, al estar todo presentado en diferentes tonos de grises.

Otro elemento muy chulo es la construcción de unos Cylones humanos que tienen los mismos sentimientos y dudas que los seres humanos “normales”. Además, su propia fe y la creencia en la existencia de un Dios Verdadero que les tiene preparado un destino aporta un toque religioso y de fe a una historia que en principio era sólo de ciencia ficción, el clásico humanos buenos contra robots malos. Porque por un lado los humanos no son tan buenos para empezar, mientras que los Cylones son mejores y tienen más sentimientos que lo que los humanos quieren pensar.

La tercera temporada de Battlestar Galactica me ha encantado además porque pasan un montón de cosas y el statu-quo cambia (de nuevo) completamente. Además de la historia general de la búsqueda de la Tierra mientras son perseguidos por los Cylons, creo que me han gustado incluso más los episodios individuales centrados en algunos de los personajes. Por ejemplo, 3×14 “The Woman King”, en el que Helo investiga un aumento de muertes dentro de una secta que no acepta los tratamientos médicos, o 3×16 “Dirty Hands” en el que el Jefe Tyrol desafía a Adama con una huelga cuando descubre las condiciones laborales y de vida de algunos trabajadores de la flota. Hay un montón de momentos super emocionantes en esta temporada, y lo mejor es que casi todos los personajes tienen su momento durante la serie.

Emocionalmente, Galactica está construida alrededor del triángulo formado por Adama, su hijo Apollo y Starbuck. La relación amorosa entre estos últimos a pesar de estar ambos casados con Dualla y Anders respectivamente marca gran parte de la temporada, además de descubrir que Starbuck tiene un destino importante reservado para ella, si sobrevive para contarlo, mientras que Apollo se debate por un conflicto interno entre lo que se espera de él y lo que su corazón le pide.

Además de Starbuck, Gaius Baltar tiene también su parte de figura mesiánica, primero para los Cylons y luego para una parte de la sociedad humana, y ambos sirven para afianzar la parte religiosa y filosófica de la serie, que estoy seguro que va a jugar un papel fundamental en la resolución de la historia.

Una parte importante de la trama de la primera y segunda temporadas se construía a partir de la paranoia de no saber quien era un Cylon. Desde el principio se supo que habían 12 modelos diferentes, y poco a poco fuimos conociendo a 7. Sin embargo, la identidad de los “Final 5” era un misterio incluso para los Cylons, de forma que saber su identidad y saber qué papel van a jugar en el destino al que aspiran los seres robóticos también plantea cuestiones interesantes a lo largo de esta tercera parte. De hecho, el descubrimientos de algunas de estas identidades ha provocado u shock bestial.

Quizá, por ponerle un pero, encuentro realmente cargantes las interpretaciones de Katee Sackhoff (Kara “Starbuck” Thrace) y James Callis (Gaius Baltar). El caso es especialmente sangrante con Starbuck que realmente su papel esta temporada es estar borracha (más que de costumbre) y llorar por las esquinas. Entiendo que Cackhoff interpreta lo que la piden, pero me parece demasiado over-the-top en todo momentos y más que lástima, me provoca incluso rechazo. Diferente es el caso de James Callis, al que le veo 100% metido en la piel de Baltar, pero con su cara aluciada la mayor parte del tiempo no me lo creo ni empatizo con su función de Mesías de ambos bandos.

En todo caso, Battlestar Galactica me parece una super seriaza que nos está enseñando que no hay una forma única e inalterable de ser “humano”, algo que cada vez veo más claro que es una metáfora de las diferencias raciales y la lucha para eliminar las desigualdades y la discriminación racial, algo que lamentablemente aún existe en los Estados Unidos y que está de triste actualidad.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Battlestar Galactica se ha ganado a base de calidad su fama como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia de la televisión. Esta tercera temporada ha subido el listón muy alto y espero que la conclusión en la próxima temporada esté a la altura. En todo caso, estoy disfrutando muchísimo el camino recorrido.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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