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¿Marvel Comics vs Punisher?

Estoy leyendo la actual etapa de Castigador de Jason Aaron, Jesús Saiz y Paul Azaceta, con color de Dave Stewart, y aunque el comic en si es super entretenido con una buena historia de Aaron y con un dibujo top, no dejo de pensar que Marvel está boicoteando conscientemente a uno de sus principales personajes. Reflexiono sobre ellos aprovechando que Panini acaba de publicar la primera mitad de esta etapa.

Punisher fue creado por el escritor Gerry Conway y los artistas John Romita Sr. y Ross Andru, con Stan Lee dando luz verde al nombre del personaje. El personaje hizo su primera aparición en The Amazing Spider-Man # 129 (febrero de 1974). Se dice que su creación vino inspirada del personaje de las novelas de Don Pendleton El Ejecutor, un personaje creado en 1969 y que disfrutó de una serie de novelas durante esos años de cierto éxito. A esto habría que sumar la moda de películas de justicieros que se toman la justicia por su mano que tan de moda se pusieron en los años 70. Sin ir más lejos, la primera película de Harry El Sucio dirigida por Don Siegel se estrenó en 1971, tres años antes de la primera aparición del personaje en los comics.

Marvel Comics añadía una vertiente trágica a Frank Castle que no tuvo el Ejecutor, al plantear que Castle es un veterano de la guerra de Vietnam que al volver de un permiso vio como su mujer y sus hijos fueron asesinados por un fuego cruzado de unos mafiosos que estaban realizando un ajuste de cuentas en Central Park mientras la familia Castle celebraba un picnic. Tras recuperarse de sus heridas, Castle pierde la cabeza y decide lanzar una guerra sin cuartel contra el crimen.

Marvel mantuvo durante los años 70 a Punisher como secundario o villano de varias series, dado que alguien que mata a gente, aunque sea criminales, era visto como un villano por parte de la comunidad superheróica, y el standard moral planteado por Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko para los comics Marvel.

No fue hasta los años 80 cuando Marvel se animó a darle colección propia. Primero fue su mítica primera miniserie obra de Steven Grant y Mike Zeck en 1986, a la que siguió en 1987 su serie regular a cargo de Mike Baron y Klaus Janson (entre otros artistas). El comic rompió las cifras de ventas y convirtió al personaje en uno de los más populares de la editorial junto a Lobezno, provocando que sus apariciones se multiplicaran en el universo Marvel. El éxito de la primera serie, que contó con 107 números más anuales entre 1987 y 1995, dio lugar a otras dos colecciones adiciones The Punisher War Journal (80 números, de noviembre de 1988 a julio de 1995) creada por Carl Potts y un primerizo Jim Lee entre otros, y The Punisher War Zone (41 números, de marzo de 1992 a julio de 1995) a cargo de Chuck Dixon Y John Romita Jr. Aprovechando el filón, Marvel publicó además una revista en blanco y negro The Punisher Magazine (16 números, de noviembre de 1989 a septiembre de 1990) o The Punisher Armory (10 números a partir de 1990), con fichas de armamento y vehículos que utilizaba el personaje en su guerra contra el crimen. La sobre-explotación del personaje provocó que todas sus series acabaran cerrando en 1995, en medio de la implosión de la editorial.

Aunque Punisher tuvo otras series regulares y limitadas con resultados más bien cuestionables, fue a partir de 2004 cuando el personaje disfrutó de una segunda edad de oro gracias a la versión para adultos que Garth Ennis hizo del personaje en su serie PUNISHER MAX, con artistas como Lewis Larrosa, Leandro Fernández, Goran Parlov o Lan Medina. En los 60 números de esta etapa publicada entre 2004 y 2008, Ennis planteaba la que para muchos es la versión definitiva del personaje, mostrando un mundo realista sin superhéroes en los que Punisher era un asesino de masas que no se transformó por un trauma causado por la muerte de su familia, sino que él ya tenía una oscuridad interior que encontró en Vietnam el espacio perfecto para crecer en su interior y que utilizó la tragedia para dar rienda suelta a sus instintos más oscuros.

Tras una etapa perfecta, Jason Aaron planteó algo diferente para el segundo volumen de Punisher Max en 2009, planteando el último combate de un anciano Frank Castle en un universo marvelizado adulto con Kingpin, Bullseye, Elektra o Nick Fury. Tras dos años y 24 números, la serie concluyó en 2011 con un impactante final, siendo un comic estupendo cuyo único problema fue que vino después de la histórica etapa de Ennis.

En los últimos años, la sensación que los editores de Marvel Comics no acababan de saber qué hacer con el personaje, uniéndole por ejemplo a los Thunderbolts de Norman Osborn con Hulk Rojo o Elektra entre otros anti-héroes. Sin embargo, la popularidad de Punisher se ha mantenido intacta independientemente del hecho que el personaje tuviera o no colección de comics en publicación. Aparte de sus películas protagonizadas por Dolph Lungren, Thomas Jane y Ray Stevenson, el personaje disfrutó de una nueva vida gracias a las series urbanas de Netflix, con una versión super popular interpretada por Jon Bernthal, que fue presentado en Daredevil pero luego disfrutó de dos temporadas en solitario.

En paralelo a esto, la iconografía del Punisher y su potente logo con el cráneo blanco sobre fondo negro se ha convertido en un objeto super icónico sobre todo en ámbitos militares y paramilitares de Estados Unidos. Recuerdo la película El Francotirador de Clint Eastwood de 2014, y en este biopic de Chris Kyle, el tirador más letal de la historia del ejército de los EE.UU. que sirvió en Irak, vimos como tanto él como sus compañeros lucían el emblema de Punisher del cráneo blanco sobre fondo negro en su indumentaria.

En los últimos años, Marvel Comics se ha mostrado bastante molesta al conocerse que muchos policías usan el logo de Punisher a modo decorativo, al igual que grupos de la derecha republicana afines a la Asociación Nacional del Rifle (NRA). Que republicanos usen a uno de los personajes de Marvel, o al menos su símbolo, como icono de unas actividades en algunos casos cuestionables (pero no siempre), ha debido parecerles algo inconcebible, aparentemente. Creo recordar que en medio del Black Lives Matter, uno de los policías detenidos tenía el cráneo de Punisher en su equipación o ¿en su coche? No lo recuerdo exactamente. También pudo verse el cráneo de Punisher durante la toma del Congreso de los Estados Unidos por parte de simpatizantes de Donald Trump. La respuesta de Marvel, a pesar de la innegable demanda que existe del personaje y su iconografía, ha sido quitar el logo de la circulación. Y quien sabe si también el personaje.

Llegamos a 2022, y con el nuevo volumen de Punisher Marvel Comics ha realizado un cambio sin duda polémico. En lugar de reforzar con hechos lo que ellos creen que es el Punisher alejándole de posibles extremismos, por ejemplo planteando una historia en la que Castle se enfrente a un caso de corrupción / brutalidad policial, Marvel plantea la solución del cobarde al forzar un cambio de logo en el personaje como intento de alejarse de hechos y personas que Marvel entiende que no le interesa que sean asociados a su marca. Digo que es una solución cobarde porque Punisher siempre va a estar asociado a su cráneo, después de 50 años de vida del personaje y cientos de comics, tres películas y dos temporadas de la serie de televisión, por mucho que tu digas que el personaje tiene otro logo, eso no va a impedir que sea asociado con la que es su imagen más reconocible. Es más, es que los comics siguen están ahí, empezando por las míticas portadas de Mike Zeck.

Valorando el primer volumen de Castigador, como ya expliqué en mi reseña de hace unos días, el comic de Jason Aaron, Jesús Saiz y Paul Azaceta me gusta. Me gusta mucho. Aaron coge una idea que no es nueva que Ennis ya la planteaba en su versión MAX, y es que Frank Castle ya tenía la oscuridad en su interior mucho antes que su familia fuera asesinada. De hecho, en la propia versión de Aaron del Punisher Max también se incidía en esta idea, hasta el punto que Bullseye descubre que el pecado de Castle es que justo antes que los mafiosos mataran a su mujer y a sus hijos él planteó a su mujer el divorcio porque quería volver al frente. Esto que no es nuevo en las versiones MAX del personaje creo que nunca se había contado de esta manera tan impactante dentro de continuidad del Universo Marvel, lo que puede chocarle a algunos lectores. Sin embargo, a mi la verdad es que me ha gustado mucho y creo que es 100% congruente con el personaje. Ningún problema ahí.

El comic está super bien dibujado, planteando a Jesús Saiz como dibujante de la acción en el presente, mientras que Paul Azaceta se encarga de las escenas ambientadas en el pasado de Frank, empezando en su niñez cuando realizó su primer asesinato. Todo ello con el estupendo color de Dave Stewart. Aaron en esta historia lleva el tema un paso más allá al plantear que La Mano cree que Castle es la reencarnación del Puño de la Bestia, su Maestro de Asesinos reencarnado. Y aunque Castle está intentando deshacerse del control de La Mano, a lo que tiene que añadir su brutal enfrentamiento contra Ares, Dios de la Guerra, la sensación que estamos viendo de alguna manera un camino del héroe inverso. O más bien la confirmación que Castle nunca fue un héroe sino un asesino sanguinario. Analizando el comic por su apartado artístico y la historia que plantea, la valoración no puede ser más positiva.

Se nota que Aaron plantea esta historia como un arco cerrado contado en trece partes bajo la premisa de cambiar para siempre al personaje. Y dentro que como digo el comic en si está muy bien, hay una idea que no deja de asomar cada vez que pienso un poco hacia donde nos dirige el arco que nos están contando. Entrando en el terreno de la especulación, sólo veo dos opciones posibles y ninguna de las dos plantea nada bueno para Frank.

En la primera opción Castle acaba sucumbiendo a su oscuridad interior de asesino sanguinario y abraza su función de Señor de La Mano, planteando una guerra abierta contra Daredevil, que en paralelo está planteando en su colección la destrucción de La Mano. De esta forma, Punisher dejaría de ser un antihéroe para pasar a ser un villano de pleno derecho, quitándole al público republicano a uno de sus iconos favoritos. Este es el camino del héroe inverso a lo que antes me refería.

La segunda opción es aún peor para Castle, ya que veo bastante claro que Marvel ha planteado esta miniserie para matar a Punisher y dejar de publicar comics con Frank Castle de protagonista. Como no les gusta que lectores (y gente que no compra comics, las cosas como son) con valores republicanos y de creencias que conectan con el derecho al uso y tenencia de armas le usen de icono, la solución de Marvel es eliminarle de la ecuación. Quien sabe si más adelante incluso plantearían la creación de un nuevo Punisher que fuera un personaje totalmente diferente, con otra indumentaria y un nuevo origen. Lo único que hace que dude de esto es que Aaron ya narró la muerte de Frank Castle en su versión MAX, por lo que me extraña que haya aceptado contar dos veces la misma historia. Dentro que son historias super diferentes entre si, este Punisher no tiene nada que ver con la versión Max que escribió hace 14 años. Pero es otro motivo para pensar si no le habrán llamado para hacer lo mismo que hizo en Max en la versión del Universo Marvel tradicional. Darle un final potente y satisfactorio al personaje.

Ambas opciones me parecen penosas, y esto es compatible con que creo que Aaron, Saiz y Azaceta puedan ejecutar satisfactoriamente esta idea y crear unos buenos comics. Partimos de una falacia que no entiendo cómo Marvel puede creerla. La idea que si ellos matan al personaje en los comics eso va a tener algún impacto en el mundo real. Los comics de Frank Castle siempre estarán en nuestras estanterías, los fans del personaje seguirán siéndolo aunque no se publiquen nuevos comics. Pero es que la mayoría de espectadores de cine y televisión no lectores de comics tiene la serie de televisión de Jon Bernthal para revisionarla siempre que quieran en Disney+. O las películas, siguen existiendo quiera Marvel o no. La muerte de Castle y la desaparición de Punisher del catálogo de comics de Marvel no va a impedir que los fanáticos del NRA sigan usando su iconografía. De la misma manera que cambiar su imagen en estos últimos comics no impedirá que el cráneo blanco vaya a estar asociado ahora y en el futuro a Punisher. Por cierto, en ese sentido, que Ares lleve ahora el cráneo clásico de Castigador como indumentaria deja claro de forma muy poco sutil que esa es ahora la iconografía de un villano.

Este elemento me parece clave, aparte que la muerte de una personaje de Marvel hace tiempo que dejó ser algo definitivo. Aparte del final de la etapa Max que comentaba antes, Castle dentro del Universo Marvel tradicional ha muerto al menos en dos ocasiones (que recuerde). La primera a finales de los 90 para justificar su relanzamiento dentro de la línea Marvel Knights con una etapa totalmente fallida obra de Christopher Golden, Ton Sniegoski y Berni Wrightson en la que convirtieron a Castle en un Ángel de la Venganza que luchaba contra demonios del Infierno. Ya en el siglo XXI, Castle también murió en su colección de 2006 para ser relanzado durante una corta etapa por Rick Remender como FRANKENCASTLE, un comic super loco y divertido que sin embargo obviamente no pegaba con el espíritu del personaje. Que un personaje muera en los comics Marvel actuales dejó de ser un final definitivo hace ya tiempo, tan sólo significa que espera la llegada de un autor y un editor que quieran al personaje y se decidan a revivirlo. Algo que sin ir más lejos podría suceder si Garth Ennis expresara su interés en contar alguna nueva historia protagonizada por él.

Siempre comento que me parece que a grandes rasgos creo que los lectores de comics vivimos una edad de oro de variedad y calidad a nuestra disposición. Sin embargo, esto en lo que creo a nivel general del medio comiquero no es algo que sea trasladable al catálogo que están publicando en la actualidad la principales editoriales Marvel y DC. Sobre los problemas de DC Comics ya escribí hace unos días cuando reflexionaba con los problemas que los comic Black Label creaban para el Universo DC tradicional. En el caso concreto de MARVEL, una cosa que hace años que me llama a atención es la forma en que buscando captar a un nuevo tipo de lector «diverso» están alienando a sus clientes compradores veteranos actuales y pasados que son los que hemos aguantado el chiringuito abierto todos estos años con nuestro dinero. De hecho, la sensación que tengo es que ese lector diverso que tanto busca todo en mundo realmente NO EXISTE, al menos no en el canal de las librerías especializadas que sigue siendo la base de las ventas mainstream en Estados Unidos. Y desde luego no para la obligación de tener que comprar comics con periodicidad mensual. Otra cosa son la venta de tomos en FNACs y similares, algo que sigue yendo viento en popa, o las ventas digitales, que aunque significan un % minúsculo del total del negocio, siguen creciendo año tras año.

No entiendo que Marvel siga ofertando comics de personajes de todo tipo creados por autores desconocidos que no saben narrar una historia con imágenes, no conocen a los personajes que se supone escriben y están condenadas a ser canceladas a los pocos meses, y por ejemplo no le den una colección regular a Larry Hama con el personaje que sea EN CONTINUIDAD que apele al lector veterano que no encuentra ahora mismo personajes reconocibles que le apetezca comprar. Pongo de ejemplo a Hama por sus muy recordadas etapas en G.I. Joe o Lobezno en los 80 y 90, pero realmente habrían un montón de autores que siguen siendo super válidos y que podrían entrar en esta lista. Si la idea es producir comics variados que apelen a todo tipo de lectores, ¿Cómo es que justo se olvidan de los gustos de los lectores compradores presentes y pasados? Es algo que me resulta incomprensible. O quizá lo malo es que en parte sí que lo entiendo, al enemigo ni agua. Y recuerdo que de vez en cuando Marvel si publica one-shots o especiales realizados por autores clásicos, pero en muchos casos son historias ambientadas en el pasado, no el presente, que transmiten cierta sensación de intrascendencia, de comic de relleno que no pasa nada si no lees. Lo contrario que deberían transmitir. Publicar comics dirigidos a lectores veteranos es perfectamente compatible con no querer publicar obras que fomenten el machismo, el racismo o cualquier tipo de odio o discriminación contra nadie. Hay que negar también la mayor en ese respecto.

Uno pensaría que Marvel estaba en el negocio de VENDER COMICS a un público lo más amplio posible, pero parece que no es el caso. Hace unos meses, el primer número de BRZRKR de Keanu Reeves, Matt Kindt y Ron Garney vendió 600.000 ejemplares en el canal de las librerías especializadas americanas. Obviamente, el reclamo de Keanu Reeves fue fundamental para este éxito arrollador, pero este comic de Boom! Studios demuestra que existe una gran audiencia que quiere leer comics de acción con calificación para adultos como lo son las películas de John Wick. Y para los que Castigador funcionaría seguro. Lo asombroso es que Marvel vea este enorme nicho de mercado y elija no publicar nada dirigido a este público que si compraría estos comics. No como los montones de comics «diversos» que no interesan a nadie y que son cancelados a los pocos meses debido a sus ventas ridículas. Que son seguidos por nuevos comics diversos que interesan aún a menos compradores actuales.

Las ventas han bajado tantos en los últimos años que Tom Brevoort admitió en su Newsletter hace unas semanas que Marvel actualmente prefiere publicar miniseries de 5 números de personajes y grupos de 2º nivel, que renuevan en caso que las ventas sean aceptables, que lanzar una serie regular ilimitada. De forma que es mejor plantear dos miniseries de cinco números con dos números unos, que una serie abierta de 10 ejemplares, dado que los números uno siempre venden más que un hipotético número 6, aparte que los cinco ejemplares parece ser el formato ideal para Marvel para recopilar en tomo. Esto no es más que la confirmación que Marvel puede seguir siendo la principal editorial mainstream americana a mucha distancia de DC y el resto de editoriales, pero está muy lejos del éxito que disfrutaba hace 10 años durante su primera iniciativa Marvel Now!, o el que se vivió en los años 80 en los que se cimentó la popularidad de Castigador.

Yo mismo he comentado mis problemas con los mutantes de Krakoa y como en muchos casos no reconozco en esos personajes a los iconos de los que me enamoré hace 40 años y me hicieron aficionarme al mundo del comic. Aunque siempre es posible encontrar buenos comics dentro del enorme catálogo editorial de Marvel, por ejemplo la sorpresa que ha supuesto el nuevo volumen de Caballero Luna, lo cierto es que estoy en el momento que menos comics de Marvel compro de toda mi vida. Veo el catálogo mes tras mes y a pesar de intentarlo, nada me llama la atención y las series que pruebo no siempre acaban de cuajar. De hecho, es muy sintomático que me emocione más el lanzamiento de la nueva Biblibioteca Marvel por parte de Panini que cualquier anuncio de un comic actual.

Volviendo a Punisher, todo lo anterior es especulación y me encantaría equivocarme y que Castle al final de la serie de Aaron vuelva a ser uno de los principales personajes de la Casa de las Ideas como lo fue a finales de los años 80. Quien sabe si con una nueva serie regular que no sea una maxiserie como la actual. Pero en este mundo polarizado veo clarísimo que bajo el prisma woke dominante, han debido pensar que al enemigo ni agua. Antes que darle a los tejanos un comic que puedan querer comprar, han optado por quitarlo de en medio como forma definitiva de evitar que la empresa sea asociada a los actos que realizan estas personas llevando el logo de Punisher en su manga o en su gorra. Y debería ser al contrario, si no te gusta que asocien a tu personaje a una determinada ideología, la solución no es esconder el juguete, sino sacarlo y mostrar a todo el mundo lo que tú (MARVEL) crees que es o defiende. Si por algún casual Marvel no matara a Punisher y dentro de seis meses otro policía se viera envuelto en otro disturbio llevando el nuevo logo de Punisher en su brazo, ¿Qué va a hacer Marvel? ¿Desechar este logo y crearle un tercero? La situación es ridícula, como poco.

En este sentido, los superhéroes Marvel no matan. Al menos, ese era el mantra de los años 60-70 que en muchos casos ha llegado hasta nuestros días y que defienden personajes como Spiderman. Es normal que en su momento Punisher fuera visto como un villano o, en el mejor de los casos, un antihéroe. Gracias ello tuvimos comics maravillosos por ejemplo enfrentado a Daredevil, en los que además de los puños se enfrentaban formas de ver el mundo. Pero con la llegada de los años 80 y 90, cada vez más personajes han roto esta norma y no parece que hubiera problema con estos personajes que sí matan. Empezando por mutantes super populares como LOBEZNO o Masacre, pero pasando por Blade, Elektra y un montón más.

Hay que recordar que esta norma de NO matar es una anomalía en el entretenimiento mainstream. Los personajes más populares del cine lo hacen sin problemas, normalmente en defensa propia o para salvar a alguien del peligro. Desde John McClane de Jungla de Cristal hasta el más reciente John Wick, lo normal en el entretenimiento son los héroes (o antihéroes, pensando en Wick) que matan. Por eso Punisher o Lobezno fueron y son tan populares, porque conectan con los fans del cine de Stallone, Van Damme o el propio Clint Eastwood al que nombraba al comienzo del artículo. Que sea problemático que Frank Castle se tome la justicia por su mano y ajusticie a mafiosos y miembros de carteles de la droga pero haya barra libre para que Logan masacre a sus enemigos de la forma más salvaje y gore posible me parece de una muestra de hipocresía absoluta. Es paradigmático que Lobezno y Masacre en solitario o X-Force como grupo sean una unidad paramilitar que matan enemigos antes de que sean un problema mayor para los mutantes. Eso cuenta con todas las bendiciones de Marvel, por lo que son unos de los personajes más promocionados de la editorial. Esto indica que no es un tema de matar o no matar, sino de quien lo hace y, aparentemente, quienes son los fans declarados del personaje en cuestión.

Dentro de la especulación, me parece que Marvel en los últimos años se está pegando un tiro tras otro en el pie alienando lectores compradores, y es por esto que la cosa me pinte tan mal para Punisher. Si a la menor crítica de alguien sobre que encuentra ofensiva una portada Marvel siempre se ha achantado agachando la cabeza y retirando el objeto de la crítica, veo clarísimo que estos tiempos de corrección política no está bien visto un hombre blanco masacre a sus enemigos. Sobre todo si muchos de ellos (mafiosos, traficantes, miembros de bandas) pertenecen a alguna minoría racial. Es triste decirlo de forma tan directa, pero las cosas son como son.

Panini ha publicado este pasado mes de enero el sexto número de trece. Eso quiere decir que como tarde a final de año sabremos si acerté en algo o si me he lanzado a la piscina sin agua. Podéis estar seguros que cuando llegue el momento escribiré mi reseña sobre ello y volveremos a hablar. Pero me temo que la forma en que parece que Marvel se olvida de sus clientes no invita al optimismo en este caso. Ojalá me equivoque.

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Crítica de El Castigador 1-6 de Jason Aaron, Jesús Saez y Paul Azaceta (Marvel Comics – Panini)

Termina el primer arco de la nueva etapa de El Castigador de Jason Aaron, Jesús Saiz y Paul Azaceta, con color de Dave Stewart, por lo que es un buen momento para analizar esta colección que está publicando Panini.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿El final de la guerra de El Castigador? Nacido de la tragedia. Dedicado a la guerra. Imparable en su rabia. Como El Castigador, Frank Castle se ha convertido en el asesino más consumado que el mundo haya visto jamás. Ahora es el momento de que se enfrente a su verdadero destino. ¿Qué impactante secreto del pasado de Frank lo convencerá de tomar las riendas del clan de asesinos más notorio del Universo Marvel? Y una vez que Frank se convierta en el señor de La Mano, ¿significará también el fin de El Castigador? Una exploración épica del pasado, oscuro y violento, y el futuro inevitable de uno de los personajes más icónicos de Marvel.

Jason Aaron ya tuvo la oportunidad de realizar una estupenda etapa de 24 números de Punisher junto a Steve Dillon dentro del sello Max para adultos. El único problema de ese comic planteado para mostrar versiones MAX de personajes del Universo Marvel como Kingpin, Bullseye o Elektra fue que vino justo después de la histórica etapa de Garth Ennis, que es de largo la mejor versión del personaje que se ha hecho jamás. Que Marvel haya confiado de nuevo en Aaron y que hayan anunciado que este volumen va a tener una duración de trece números indica que el escritor de Alabama tenía una última historia interesante que contar con Frank Castle, que todo indica que va a dar un vuelco al personaje de cara al futuro. Una historia violenta e impactante con un principio que hemos descubierto en este primera mitad y un final claro que espero sea satisfactorio.

Una vez leído este primer arco, la verdad es que estoy super dentro en la historia. Aaron coge una idea que no es nueva para revolucionar el origen de Frank Castle, ya que Ennis ya planteó en su versión MAX que Frank tenía la oscuridad en su interior mucho antes que su familia fuera asesinada, antes incluso de ir a Vietnam. De hecho, en la propia versión de Aaron del Punisher Max él también incidía en esta idea, hasta el punto que Bullseye descubre que el pecado de Castle es que justo antes que los mafiosos mataran a su mujer y a sus hijos él planteó a su mujer el divorcio porque quería volver al frente, el único lugar donde era feliz (o al menos, estaba en paz con su naturaleza violenta). Esto que no es nuevo en las versiones MAX del personaje creo que nunca se había contado de esta manera dentro de continuidad del Universo Marvel, lo que puede chocarle a algunos lectores. Sin embargo, a mi la verdad es que me ha encantado y se siente 100% Punisher.

La idea central de la historia en el presente sobre que Frank Castle se convierta en el Puño de la Bestia de La Mano, su asesino definitivo, suena a priori bastante rara. Pero esto permite a Aaron colocar al Castigador en una situación novedosa que resulta super interesante. Castle utiliza los recursos de La Mano para masacrar criminales y La Mano obtiene a su asesino definitivo que esperar poder manipular con el control que mantienen gracias a su esposa María resucitada. De momento, todo me encaja bastante bien, y añadir a Ares, Dios de la Guerra, como enemigo de La Mano, es la guinda del pastel. El combate de ambos del sexto número y la confirmación que Ares consideraba a Castle una de sus más brillantes creaciones, algo negado por él al conocer la verdad que Castle ya era Castigador mucho antes de ir a Vietnam, suponen un interesante conflicto ideológico además del propiamente físico.

Otro elemento super positivo que destacar de estos comics de Castigador es el estupendo ritmo que Aaron imprime a este comic, ofreciendo una estupenda lectura mes a mes repleta de sorpresas impactantes, ya sea en el presente o en el pasado de Frank, acción a raudales y una historia con personalidad que engancha y que me recuerda por qué me aficioné a los comics Marvel hace miles de años y por qué creo que el pijameo cuando es bueno siempre es mejor leerlo mensualmente grapa a grapa.

Como elemento cuestionable, a falta de ver realmente cómo termina Aaron la historia, estaría el hecho que Marvel, por detalles que luego comentaré que enlazan con el cambio de imagen realizado para esta serie, parece empeñada en alejar a Castle de cualquier posibilidad de visión heroica que pudiera tener sobre él un lector veterano. Tampoco la denominación de Castle como un «anti-héroe» parece correcta al confirmarse que estamos ante uno de los mayores asesinos de masas de la historia del Universo Marvel. Parece que su camino hacia el lado oscuro o algo peor está telegrafiada.

En el apartado artístico, el comic es un triunfo. La historia está dividido en dos momentos temporales que irán alternándose en cada grapa. El pasado de Castle, narrado por Paul Azaceta, y la parte principal en el presente obra del español Jesús Saiz, con colores del siempre perfecto Dave Stewart. Aunque comparativamente se trata de la historia secundaria, es una alegría volver a disfrutar de nuevo con Paul Azaceta, al que recordaré toda la vida por su Outcast junto a Robert Kirkman, Su estilo sucio, detallista, oscuro y meticuloso me encanta, acentuado además por los colores de un Stewart que me flipa siempre.

En la parte del presente, es una gozada tener a Jesús Saiz (Doctor Extraño, Capitán América). Su dibujo tiene una narrativa perfecta y un feeling a los clásicos de Marvel de los años 80 con la que conecto desde el minuto uno. Además, sus escenas de acción tienen una fluidez perfecta en lo referido a las coreografías, lo mínimo que se debería pedir a un comic de super héroes que sin embargo no todos consiguen transmitir con la perfección de Saiz. Con el añadido de tener algunas super gores que hacen que el comic impacte más que la mayoría del catálogo de la Marvel actual.

Si la historia de Aaron está genial, el apartado artístico el comic cumple también con nota y sirve para amplificar la potencia del guion, algo de lo que no puesto estar más contento. Además, comprobar que Marvel aparentemente está dando el tiempo suficiente a Saez y Azaceta para dibujar toda la historia, planteando incluso varios especiales de Castigador en meses alternos para dar más margen a los artistas, resulta una anomalía dentro de la Marvel actual. Una anomalía super positiva, claro, que creo que va a hacer que esta historia se revalorice en el futuro, al no estar lastrada por los cambios de dibujantes tan habituales en la industria comiquera mainstream.

El comic tiene una parte polémica, y es que Punisher abandona su icónico logo de la calavera, siendo sustituido por otro nuevo creado por Saiz. Los motivos no han sido aclarados en el comic más allá de hacerle usar la imagen de Puño de la Bestia que se han inventado para La Mano. Sin embargo, a pesar que Aaron y Saiz intentan darle una forma narrativamente lógica para que este cambio funcione, no oculta cual ha sido el verdadero motivo por el que Marvel ha decidido este cambio. De hecho, los propios editores de Marvel no se han ocultado a la hora de explicarlo.

Y es que el logo de Punisher lleva años siendo utilizado por fuerzas del orden y grupos militares (y paramilitares) asociados a la derecha republicana. Por ejemplo, me acuerdo de Chris Kyle, el francotirador cuya vida fue llevada al cine por Clint Eastwood. En los últimos tiempos, parece ser que personas que protagonizaron el asalto al Congreso de los Estados Unidos para intentar impedir el nombramiento de Joe Biden como presidente llevaban el cráneo de Punisher en su indumentaria. Como Marvel no quiere ser asociado con las acciones de estas personas, ha decidido cambiar la imagen icónica del personaje, creando la que estamos viendo en estos comics. Y aunque en parte podría entender decisión, lo cierto es que me parece que Marvel ha vuelto a bajarse los pantalones, metafóricamente hablando. Si hay gente que usa tu logo de formas que no te gustan, la solución no es abandonar el elemento más reconocible del personaje, sino usarlo más que nunca para recalcar qué es lo que hace, en tu opinión, que las acciones de Punisher sean mejores (o no) que las de esos grupos de los que aparentemente buscar alejarte. Si el año que viene un grupo republicano de Texas empieza a usar el nuevo símbolo de Punisher para detener inmigrantes en la frontera, ¿qué va a hacer Marvel? ¿Volverá a agachar la cabeza y les regalará este logo y buscarán un tercero? Me parece una situación absurda, y como suele pasar cuando se genera una polémica en el mundo real alrededor de un comic suyo, Marvel opta como siempre por rehuir la pelea y marcharse con el rabo entre las piernas, parece que avergonzado de SU personaje y su iconografía. En lugar de defender una de las señas de identidad de Punisher y la propia naturaleza de historia de ficción de estos comics.

Aparte que hay que negar la mayor, porque por mucho que tus comics actuales hagan portar a Castle otro uniforme, la imagen del cráneo blanco sobre fondo negro estará siempre unida a Punisher. Empezando porque sus cientos de comics previos siguen existiendo, al igual que sus apariciones en películas o en la carismática versión televisiva del personaje estrenada en Netflix con Jon Berthal como Castle. Da igual lo que quiera Marvel, Punisher ES ese logo, y lo seguirá siendo mientras los aficionados mantengamos nuestra memoria, y nuestros comics.

Realmente este cambio me parece penoso. Y diría que esconde otra intención que puede ser aún más lamentable en lo referido al futuro del Castigador dentro del catálogo de Marvel. Algo sobre lo que probamente escriba en un próximo artículo para que éste no se alargue más de la cuente. Sólo comentar que no es casualidad que en sexto número en que tenemos el enfrentamiento de Castle contra Ares, el Dios de la Guerra lleve el cráneo de Punisher, reflejando de alguna manera que ese logo en la actualidad está siendo utilizado por un villano. Lo que es otra forma nada sutil de alejarse del público que actualmente pudiera tener a Castle como un héroe.

Una vez di mi opinión sobre el elefante en la cacharrería de este comic, lo cierto es que me ha gustado mucho la primera mitad de la historia que nos han preparado Aaron, Saiz y Azaceta. Además, el cliffhanger final del comic deja la historia en un momento que puede ser apasionante. Lástima que tengamos que esperar dos meses para saber cómo continúa la historia, al colar el mes que viene Marvel otro especial realizado por otros autores.

Comparto las primeras páginas del comic:

Aparte de las polémicas externas al comic en si, lo cierto es que la nueva etapa de El Castigador de Aaron, Saez, Azaceta y Stewart me parece un comicazo super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Lobezno: blanco, negro y rojo (Marvel Comics – Panini)

Panini ha publicado un especial que es una autentica delicia para los amantes del buen arte en los comics de superhéroes: Lobezno: Blanco, Negro y Rojo, una colección de historias de un all-star de autores de Marvel.

PUNTUACIÓN: 8/10

Algunos de los mejores autores de Marvel se reúnen para un recopilatorio diferente de aventuras protagonizadas por Lobezno. Cada una de estas historias está creada en blanco y negro, pero incorpora un color: el rojo. Y el rojo es el color de la sangre.

Este volumen de 136 páginas en formato extra grande 23×33 cm contiene Wolverine: Black, White & Blood 1-4 USA.

En este especial encontramos 12 historias de 10 páginas cada una a cargo de algunos de los mejores autores de la editorial: Gerry Duggan y Adam Kubert, Matthew Rosemberg y Joshua Cassara, Declan Shalvey, Vita Ayala y Greg Land, Saladin Ahmed y Kev Walker, Chris Claremont y Salvador Larroca, John Ridley y Jorge Fornés, Donny Cates y Chris Bachalo, Jed MacKay y Jesús Saiz, Kelly Thompson y Khary Randolph, Ed Brisson y Leonard Kirk, y por último Steven S. DeKnight y Paulo Siqueira.

Lo primero a destacar de este tomo, algo en lo que Panini ha acertado completamente, es en la elección de un formato extra-grande de 23×33 cm. Si los lectores compramos estos especiales por el dibujo, que menos que poder disfrutar el arte en un formato mayor del habitual. Reconozco además que a priori este tomo no entraba en mi listado de compras del mes, pero verlo en la librería con ese megaformato y comprobar que su precio era 19.95 €uros (menos el 5%), me pareció un precio cojonudo y no pude evitar traérmelo para casa.

Comentaba que no entraba a priori en mi listado de compras porque habitualmente estos especiales no suelen contar historias demasiado interesantes debido al propio formato de 10 páginas por aventura, lo cual da para lo que da. Sin embargo, una vez asumes esto, lo cierto es que me han sorprendido positivamente las historias de John Ridley, la mejor del volumen gracias también al dibujo de Jorge Fornés, Declan Shalvey, al que se le echa de menos en series regulares pero que se está convirtiendo en un auténtico especialista en historias cortas, y Jed MacKay con dibujo de Jesús Saiz. También es un placer volver a leer una historia corta de Chris Claremont en colaboración con Salvador Larroca.

Un detalle que me parece muy chulo es que las 12 historias están ambientadas en diferentes momentos temporales para cubrir diferentes aspectos o etapas de Logan, desde su época en Arma-X, su estancia en Madripur como Parche, la época tras su boda fallida con Mariko, etc… Algo que entiendo ha sido buscado por los editores y que para mi aporta un extra de atractivo a varias de estas historias.

Sin embargo, obviamente no compras este tipo de comics por las historias. Y los dibujantes de este tomo se salen, empezando por Adam Kubert, pero también Joshua Cassara, los ya mencionados Jorge Fornés, Declan Shalvey y Jesús Saiz, Kev Walker, Leonard Kirk y Paulo Siqueira. Incluso Greg Land y Salvador Larroca lucen geniales en este tomo, lo que ya es decir.

Valorar también muy positivamente el hecho que tres dibujantes españoles estén incluidos en estas 12 historias, Jorge Fornés, Salvador Larroca y Jesús Saiz. Esto pone de relevancia la importancia que el talento español tiene actualmente para la Casa de las Ideas, lo cual no deja a ser un elemento del que los fans españoles tenemos que estar muy orgullosos.

De hecho, la única decepción de es volumen es la historia de Donny Cates y Chris Bachalo, algo totalmente inesperado porque Bachalo me gusta mucho (casi) siempre. Y es que Bachalo no sabe sacarle partido ni al formato de página, creando unas páginas confusas en la que no acaba de verse bien lo que sucede, ni tampoco del color rojo, que aumenta la confusión e ilegibilidad de estas páginas. Esta historia es la única que no me gustó, pero 1 de 12 en todo caso me parece un buen porcentaje para un tomo que he disfrutado mucho.

Comparto las primeras páginas de la historia de Gerry Duggan y Adam Kubert , con un dibujo para enmarcar que demuestra la gran habilidad de Kubert como narrador, colocando dos páginas recargadas de 16 viñetas cada una de lectura horizantal para maximizar el impacto visual de la alucinante doble splash page:

Lobezno: Blanco, Negro y Rojo es un estupendo especial que hará las delicias de todos los fans de Logan y en general de los comics Marvel.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Reseñas Express Marvel: Guardianes de la Galaxia 1, Los 4 Fantásticos 650 y Doctor Extraño 400

Tras mi repaso a la actualidad arácnida de Marvel Comics, hoy quiero destacar dos comics que celebran aniversarios muy señalados, y el reinicio de una serie que promente muchos momentos de gloria con el equipo creativo hot del momento.

 

GUARDIANES DE LA GALAXIA 1, de Donny Cates y Geoff Shaw.

¿De qué va? Ya has visto lo que es capaz de hacer Donny Cates con Veneno o con Thanos. ¿Te imaginas que los Guardianes de la Galaxia cayeran en sus manos? Pues es lo que ocurre en esta colección. Ahora más que nunca el Universo Marvel necesita a los Guardianes.

Valoración: La presentación de los nuevos Guardianes de la Galaxia de Donny Cates y Geoff Shaw tras el evento Guerras del Infinito es además  continuación directa de su Thanos y Motorista Fantasma Cósmico y promete grandes dosis de molonismo y diversión.

Hay que reconocer que Donny Cates está on-fire. Su Veneno es una de las grandes sorpresas de la temporada, y se nota que la vertiente cósmica del Universo Marvel se ajusta perfectamente a su gusto personal. Este número 1 de Guardianes es un gran comic «reader-friendly» de presentación de la nueva alineación, además del conflicto al que tendrán que enfrentarse, que surge a partir de la lectura del testamento de Thanos. Un tebeo que te deja con muchísimas ganas de saber como va a continuar la historia.

En el apartado artístico, Geoff Shaw consigue ya una madurez artística envidiable, ofreciendo grandes composiciones de páginas wide-screen y mostrando una fluidez narrativa genial en todas sus páginas.

Guardianes de la Galaxia puede ser una de las grandes series de Marvel, espero que dejen a Cates desarrollar su serie sin interferencias. Los lectores sin duda lo vamos a agradecer.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

LOS CUATRO FANTASTICOS 6 650 USA, de Dan Slott, Aaron Kuder, Mike Allred y Adam Hughes. 

¿De qué va? Una boda que llevas décadas esperando. Ben y Alicia dan el “¡Sí, quiero!”. No es un truco, no es una no boda como las de 2018, no es un sueño y desde luego ninguno de ellos es un skrull. ¡Está ocurriendo realmente! Una ceremonia como sólo Marvel podía traerte. Celebramos el numero 650.

Valoración: Como lector veterano de Los 4F, este momento es uno que llevábamos esperando desde hace décadas, y me alegro de que por fin hayamos podido disfrutarlo. Dan Slott demuestra que ha sabido hacer suyos a estos personajes, y nos ofrece un tebeo super divertido y emocionante, lo que se espera de Marvel.

Además, para este especial 650 USA, Marvel a seleccionado un equipo artístico de altura para contar las diferentes historias. Aaron Kuder ya triunfó en la anterior encarnación de los Guardianes de la Galaxia junto a Gerry Duggan, y se hace con el puesto de artista titular de la serie junto a Stefano Casselli, en lo que parece un ascenso en toda regla. Una decisión que me parece muy acertada y que mejorará los decepcionantes números dibujados por la desaparecida Sara Pichelli. Además, tenemos una historia dibujada por Mike Allred situada en los primeros días del grupo, y por Adam Hughes con las despedidas de soltero y soltera, que son el complemento ideal de este número.

Este tebeo me ha gustado mucho y no le veo ningún pero. Sí es más cuestionable la publicación del número anterior con el Wedding Special publicado en USA, con historias que visto este especial se ven como completamente superfluas. En todo caso, sigo muy enganchado a los 4F y tengo ganas de ver por fin por estas páginas a Victor Von Doom y a Galactus, cosa que haremos el mes que viene.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

DOCTOR EXTRA;O 7 400 USA, de Mark Waid, Jesus Saiz, Kevin Nowlan, Butch Guice y Daniel Acuña.

¿De qué va? ¡Celebramos el Doctor Strange #400 USA! El equipo habitual se une a algunos de los mejores autores del Hechicero Supremo de todos los tiempos para contar una aventura monumental. Desde el primer número, alguien ha planeado quedarse con toda la magia.

Valoración: Este especial número 400 de Doctor Extraño es un buen ejemplo de toda la etapa de Mark Waid y Jesús Saiz. Es un buen cómic super correcto en todo, pero al que le falta algo para que digamos Whoa!!! Y en estos momentos de muchísima oferta de gran calidad, no es suficiente hacer un buen trabajo.

En el lado positivo, Waid sigue desarrollando tramas que presentó en su primer número en la serie, por lo que se nota que continúa con su historia y su plan a medio/largo plazo. Y el dibujo de Jesús Saiz me encanta también, este mes apoyado por artistazos como Kevin Nowlan, Butch Guice y Daniel Acuña.  Pero lamento decir que si esto no mejora de forma inmediata, lo normal es que abandone esta serie al final de este arco.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

Y vosotros, ¿seguís estas series? ¿Qué os han parecido estos comics? No lo dudéis y darme vuestras opiniones en la sección de comentarios.

 

 

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¡Saludos a todos!

Reseñas Express Marvel: Thor 4, Doctor Extraño 3 y Marvel Facsimil: Incredible Hulk 181

Llega mi dosis general de comics Marvel de este mes de enero, y quiero pasar a comentar varias series ahora que han cerrado sus primeros arcos argumentales.

THOR 4, de Jason Aaron, Mike del Mundo y Christian Ward.

¿De qué va? La Reina de las Cenizas y su ejército de duendes de fuego han invadido la tierra de los muertos. Para mantener la otra vida a salvo de las llamas, Thor y sus hermanos deben aliarse con uno de sus mayores enemigos y descubrir el mayor secreto de las valquirias. Y en la segunda historia de este número, el anciano Thor que vive en el fin de los días, debe enfrentarse a la fuerza Fénix, pero esta vez su huésped puede ser más de lo que Thor puede vencer.

Valoración: Termina el primer arco del último relanzamiento de Thor con sensaciones contrapuestas. Por un lado, la aventura en Hel ha estado bien, ha tenido un montón de sorpresas y regresos inesperados y ha significado un nuevo paso hacia la inevitable Guerra de los Mundos que veremos durante 2019, dibujada por Russell Dauterman. Jason Aaron ha optado en el regreso de Odinson como protagonista de dotarle de un cierto tono de comedia, quien sabe si influenciado en la pelicula de Thor Ragnarok de Taika Waititi. Reconozco que en muchas ocasiones la comedia funciona, aunque se me hace raro ver a Thor ridiculizado repetidamente en su propia serie.

El gran problema de este comic es el dibujo de Mike del Mundo. Mira que yo soy o he sido un gran fan suyo en Elektra o Weird World, pero en este número asistimos a un conjunto de viñetas sin conexión que narran de forma horriblemente confusa la historia de Aaron, hasta el punto de no tener claro lo que está sucediendo en varios momentos. No sé si es debido a que le apretaron las fechas de entrega y tuvo que acabarlo de mala manera, pero este numero esta a años luz de la calidad mostrada, sin ir más lejos, en el primer número.

Aunque me encantan las páginas bien dibujadas, yo como lector necesito un dibujante que cuente la historia haciendo que la acción fluya entre las viñetas. Es la gran diferencia entre un ilustrador y un dibujante, y cada vez más parece que Del Mundo se está centrando en la primera parte, y de hecho sus portadas siguen siendo excelentes, a costa de lo segundo. Por lo visto hasta ahora, diria que Del Mundo es el peor dibujante titular de toda la etapa de Jason Aaron al frente de Thor.

Este n’úmero cuenta con dos grapas USA. El segundo está dibujado por Christian Ward, y cuenta el enfrentamiento del anciano Thor del futuro con la entidad Fénix, que trae un huesped inesperado que va a poner en muchos problemas al anciano Thor. El dibujo de Ward es correcto, pero mejora a Del Mundo.

Thor en todo caso sigue ofreciendo mes a mes un montón de sorpresas y entretenimiento, y espero que Del Mundo se ponga las pilas en los próximos numeros.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

DOCTOR EXTRAÑO 3, de Mark Waid y Jesús Saiz.

¿De qué va? Finaliza el primer arco de la serie con una dura lección que aprender para Stephen Strange si quiere volver a ser el Hechicero Supremo.

Valoración: Se nota cuando un guionista le ha cogido el truco a un personaje. Mark Waid lo ha conseguido con Stephen Strange. Y en este comic Waid nos muestra que la clave para resolver los problemas que ha sufrido últimamente quiza deberia buscarla dentro de si mismo, antes que en el exterior. Un giro que es sorprendente pero a la vez coherente con la historia del personaje y del Universo Marvel.

En el apartado artístico, Jesus Saiz me encanta, y nos esta regalando páginas brillantes. En este numero he echado en falta fondos en varias paginas, pero justo a continuación se ha sacado de la chistera unas splash-pages bestiales. De momento, Saiz ha aguantado como artista titular sin necesitar ningún fill-in, lo que es otro gran tanto a su favor, y espero que pueda continuar en la serie durante muchos meses más. Mientras él y Waid continuen, yo seguiré comprando este comic encantado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

MARVEL FACSIMIL: THE INCREDIBLE HULK 180-181, de Len Wein y Herb Trimpe

¿De qué va? ¡El debut de Lobezno, en un cómic para coleccionistas que nadie puede perderse! Marvel Facsímil ofrece aventuras míticas de La Casa de las Ideas manteniendo la fidelidad al original, con textos, posters, correo de lectores y guías de lectura.

Valoración: Reconozco que la compra ha sido puro completismo histórico, al publicar la primara aparición de Lobezno de 1974, pero no recordaba lo horriblemente mal que ha envejecido este comic. La historia de Len Wein es muy básica aunque correcta. Pero el dibujo de Herb Trimpe es feo y malo hasta decir basta. Si mi memoria no me falla, este tebeo fue publicado en su día en España en el formato de Poker de Ases de Bruguera, que era una edición infame mucho más pequeña que el original americano. Y ya en su día recuerdo que pensé que el dibujo era malillo. Pero 30 años después, esa sensación aumenta exponencialmente.

De hecho, lo más interesante de este tebeo, es el artículo al final del comic en el que los autores recuerdan el proceso de creación de Lobezno, un Lobezno completamente diferente al icónico y carismático personaje que llegó a ser años después gracias a Chris Claremont y John Byrne.

Además, destacar que el precio de 5.00 €uros me pareció demasiado alto, aunque reconozco la mayor calidad de la portada y del gramaje del papel. Este comic servía de prueba a ver si me convencía este formato, lamento decir que no ha sido así.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

 

Mi intención es seguir comentando las principales series Marvel que compro mensualmente, intentaré no faltar a mi cita. Si te ha gustado, te invito a que le des me gusta y lo compartas, y que empieces a seguir el blog.

¡Saludos!!