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Crítica de D.I.O.S.E.S. 2 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de D.I.O.S.E.S. de Jonathan Hickman y Valerio Schiti con color de Marte Gracia, en el que se continúa la redefinición de la Cosmogonía Marvel, presentando a nuevos personajes que tendrán su importancia en el futuro.

PUNTUACIÓN: 6/10

Jonathan Hickman y Valerio Schiti continúan redefiniendo la Cosmogonía Marvel. El Centum tiene normalmente veinticinco primordiales. Ahora sólo tres permanecen en pie. Hay un libro oculto en una biblioteca oculta que oculta una puerta oculta.

En el primer número de D.I.O.S.E.S. Jonathan Hickman nos presentó a dos de las fuerzas que dan forma a la existencia: Los Poderes Fácticos con WYN de avatar y el Orden Natural de Todo que reclutó a Aiko, la esposa de Wyn, para ser parte de sus centivares. En la presentación de esta miniserie tuvimos una entretenida historia de acción, pero como es habitual en Hickman y su narrativa fragmentada, ni asomo de quienes son estas dos fuerzas cósmicas, que poderes controlan ni qué objetivos tienen que les sitúan en bandos opuestos.

Y en este segundo episodio Hickman dobla esta apuesta empleando casi toda esta grapa para presentar a Mia DiMaria, una joven universitaria que será reclutada por el Orden Natural de Todo. Entiendo que narrativamente es normal que un escritor tenga que presentar las fichas antes de ponerse a jugar con ellas, pero cuando no cuentas nada interesante relativo a la amenaza principal, el interés en el comic se resiente, como ha sido el caso. De hecho, sin haberlo mirado, apostaría que Hickman aún tiene que presentar a más jugadores en los próximos números, lo cual provocará que la a priori parte más interesante de esta historia seguirá parada durante algunos meses.

Wyn, Aiko o Mai DiMaria son personajes de nueva creación que Hickman puede caracterizar como más le interese. Sin embargo, en esta grapa Hickman le hace verbalizar a Stephen Extraño que la vida del mago es estar siempre solo, y en la maravillosa grapa de Doctor Extraño de Jed MacKay y Pasqual Ferry Stephen afirma que sabe que nunca está sólo y que cuenta que además de su amada Clea, sus amigos llegarán en su ayuda cuando más lo necesite. Hickman y MacKay presentan EL MISMO MES ideas opuestas sobre uno de los principales personajes del Universo Marvel. Y puestos en la balanza, me quedo sin duda con la que creo que es la caracterización más correcta y fiel, que es la que MacKay. No es la primera vez que Hickman retuerce las caracterizaciones de sus protagonistas para hacerles encajar en su engranaje, lo que provoca que los lectores desconectemos al no sentir que los personajes sean versiones reconocibles de los héroes que crecimos amando. Pasó en el final de su etapa en Vengadores y, por supuesto, pasó en la Era de Krakoa mutante. Y parece que estos D.I.O.S.E.S. no van a ser una excepción para Hickman, más bien la confirmación de su fórmula.

Hay mucha gente que se queja de la narrativa descomprimida de Brian Michael Bendis, y como leer una grapa suya era un suplicio en la que apenas te contaba una escena alargada o dos, y la trama no avanzaba. En realidad hay que reconocer que estas críticas no evitaron que su Daredevil, Ultimate Spiderman o los Vengadores fueran comics super ventas en su momento. Pero Hickman esta llevando esta «descompresión narrativa» a un nivel superior que seguro no es del agrado de todo el mundo empezando por mi. Algo que no es de ahora, claro. En la reciente Ultimate Invasion empleó una grapa casi entera para hacer exposición pura y dura con cabezas parlantes hablando sin nada interesante que hacer. Y por un lado se que esta miniserie D.I.O.S.E.S. tendrá una extensión de 8 números, por lo que creo que aguantaré hasta el final para leer la historia en su totalidad y poder valorarla en su totalidad. Pero por otro lado este comic me ha recordado a una serie de televisión aburrida que pruebo a ver qué tal y cómo no me gusta no continuo con su visionado. Y no tengo claro porqué al comic le doy más oportunidades de las que le doy por ejemplo a las series de televisión. Supongo que por mi amor al género.

El principal reclamo de D.I.O.S.E.S. es su apartado artístico, con unos Valerio Schiti y Marte Gracia brillando a gran altura. Tiene mérito saber narrar la larga conversación entre Aiko y Mia DiMaria de forma que resulte interesante para el lector. Además, las páginas cuentan con unos fondos maravillosos mientras presentan diferentes mundos, empezando por la casa del Orden Natural de Todo, pero también la Biblioteca de Mundos. En esta grapa el interés y las ganas de seguir leyendo la colección lo genera un dibujo estupendo de dos artistas TOP de la Marvel actual. Junto a Schiti y Gracia, quiero destacar también la portada de Mateus Manhanini, que no parce una portada de un comic de superhéroe «normal».

En realidad tengo que comentar como positivo que le sigo dando la oportunidad a Hickman para que cuente algo que me interese, aunque no haya acertado en sus trabajos previos. Esto no es algo que hago con mucha gente. Pero estamos en un momento de exceso de oferta comiquera de calidad en que no deberiamos aceptar nada que no conecte con nuestro gustos si sentimos que estamos ante un comic que no es para mi.

Comparto las primeras páginas del comic:

Hickman continúa su narrativa descomprimida en D.I.O.S.E.S., y sigo sin tener claro de qué va todo esto. Y lo que es peor, no veo que estas nuevas casas cósmicas mejoren a lo que ya teniamos.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de D.I.O.S.E.S. 1 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

Tras crear un nuevo universo Ultimate en Ultimate Invasion, Marvel ha encargado a Jonathan llega la transformación del panteón sobrenatural del Univeso Marvel en D.I.O.S.E.S., miniserie de 8 números que cuenta con dibujo de Valerio Schiti y color de Marte Gracia y que Panini ha empezado a publicar este mes de febrero.

PUNTUACIÓN: 7/10

Jonathan Hickman reinventa la cosmología del Universo Marvel. La distensión infinita entre el orden natural de las cosas y los poderes que las controlan se acerca a su fin. Viejos conocidos se reencuentran durante un evento de Babilonia. El León de Lobos hace las peores fiestas. No mires debajo de la mesa. Hay un centavo de John Wilkes Booth en el suelo.

D.I.O.S.E.S. es un comic de 64 páginas que Panini ha lanzado con un precio de lanzamiento de 3.50 €uros, lo que invita a probar qué se cuece en la vertiente cósmica de Marvel.

El primer número de D.I.O.S.E.S. es un comic de acción super entretenido que sin embargo me deja perplejo pensando que este comic se supone que está destinado a reinventar la cosmología del Universo Marvel, según podemos leer en la sinopsis y en la publicidad con que Marvel ha vendido la serie.

D.I.O.S.E.S. está protagonizado por Ser Raddwyn, Señor de las Tierras Altas, Raiz del Árbol del Mundo, Sal de la Tierra y Avatar de los Poderes Fácticos. Wyn es un ser de más de 1000 años de edad que está un poco quemado. Por las conversaciones que tiene descubrimos que además de los Poderes Fácticos existen otras deidades llamadas Orden Natural de Todo. Qué son y qué función tienen dentro de la cosmología de Marvel, o más concretamente, qué función van a tener de cara al futuro, es algo que tras leer este comic se mantiene en la incertidumbre más absoluta.

A Wyn le acompaña Dimitri, un aprendiz encadenado del Orden Natural de Todo, y en esta presentación conocemos que tuvo un desengaño amoroso con su ex-mujer Aiko, una científica / maga convertida en una Centivar del Orden Natural de Todo. Aparte de una aventura de presentación casi a modo de James Bond, en esta presentación veremos como los principales héroes mágicos y científicos se unen para evitar un «Suceso Babilonia» que va a poner en riesgo toda la realidad. Una amenaza que obviamente será resuelto por Wyn, alguien conocido por todos que se resiste a considerarse “bueno” o “malo”. De momento, el único poder que ha mostrado por Wyn es el del alineamiento cósmico, dado que parece que las cosas tienden a suceder como necesita en cada momento.

Como no puede ser de otra forma, Hickman cuenta los hechos de forma fragmentada saltando atrás y adelante en el tiempo. Y por supuesto da la sensación que hay un montón de información clave que Hickman ha decidido ocultar hasta el momento que él considere más adecuado. D.I.O.S.E.S. me ha gustado mucho más que Ultimate Invasion, pero no diría que super redondo. De hecho, por lo visto únicamente en esta grapa no acaba de quedar claro que Wyn vaya a ser un personaje con un carisma al nivel de Doctor Extraño, aunque imagino que los planes de Marvel es hacerle más poderoso que Stephen. O no, vete tú a saber.

Uno de los puntos fuertes de D.I.O.S.E.S. es el apartado gráfico. Valerio Schiti con Marte Gracia en el color son unos fuera de serie y ayudan a que el comic tenga la escala y la espectacularidad que se espera de una historia vendida como IMPORTANTE por parte de Marvel. Las escenas de acción son visualmente arrolladoras, consiguiendo que este comic entre por los ojos y luzca genial. Por decir algo menos bueno, dentro que Schiti me gusta, en general dibuja todas las caras iguales y creo que le falta expresividad a todo. Por ejemplo, en las seis páginas de conversación entre Wyn y Akiko, se supone que debería verse cierta duda en la cara de ella pensando que le va a abandonar (y algo más), pero simplemente viendo las viñetas no sabes si están enfadados, tristes, alegres o enamorados. Todas las caras son iguales. Por detalles como estos creo que Schiti es un buen dibujante de acción, pero aún tiene que mejorar bastante en la parte de la expresividad.

En todo caso, como me pasó con Ultimate Invasion, en que sólo por el dibujo de Bryan Hitch merecía la pena la lectura, el trabajo de Schiti en D.I.O.S.E.S. me vende completamente la serie independientemente del guion de Hickman.

Otro tema interesante es la portada de Mateus Manhanini, un artista que no conocía de nada aunque supongo que vendrá de la ilustración de fantasía, posiblemente portadas de libros y similares. O no. Lo cierto es que la imagen en si es una imagen que sería bastante normal para Doctor Extraño, pero el estilo pintado de Manhanini consigue darle una personalidad diferente a lo que se espera en un comic Marvel.

El comienzo de D.I.O.S.E.S. no me ha volado la cabeza. Y desde luego de momento no me justifica la sustitución del panteón sobrenatural del Universo Marvel por lo que sea que nos está presentando en este comic. De momento tiene mi voto de confianza, y dada la naturaleza fragmentada de la narrativa de Hickman tengo claro que tendré que comprar toda la miniserie para poder valorarla en su justa medida. Espero eso sí que me deje con mejor sabor de boca comparado con la decepcionante Ultimate Invasion.

Comparto las primeras páginas del comic:

El arranque de D.I.O.S.E.S. me ha parecido curioso, pero aún no veo ni un personaje carismático ni por donde van a venir los cambios del panteón de seres sobrenaturales. En todo caso, si tengo ganas de ver cómo continúa la historia.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Ultimate Invasion 4 de Jonathan Hickman y Bryan Hitch (Marvel Comics – Panini)

Termina Ultima Invasion, la miniserie que sirve de plataforma de lanzamiento de un nuevo universo Ultimate, realizada por Jonathan Hickman, Bryan Hitch, Andrew Currie y Alex Sinclair. Hoy comento con spoilers mis impresiones del último número.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

¡Las líneas del tiempo y los Universos chocan! Iron Man debe elegir entre el menor de dos males: El Hacedor o Kang. Pero ¿qué secreto conoce sobre los hombres detrás de las máscaras? Al final de todo, el mundo fuera de tu ventana cambiará para siempre. No te pierdas esta conclusión gigantesca y llena de acción, ¿o es sólo el comienzo…?

Este último número es una grapa doble con 56 páginas.

Me sabe mal, pero Ultimate Invasion me ha parecido un bluf. Pero Marvel ya tiene lo que quería. Porque la primera idea que me deja este comic es que lo importante era el objetivo, tener una nueva realidad alternativa que poder llamar «Ultimate», y el como hacerlo era completamente secundario. Sin embargo, el objetivo de presentar no un nuevo mundo sino personajes que te interese saber qué van a hacer no lo han conseguido en absoluto. De hecho, ya confirmo que me bajo del carro y no compraré ninguna de las nuevas colecciones que ya se anuncian para los próximos meses con el renovado sello «Ultimate».

Pero por no ser cenizo, tengo que decir que me parece un lujo poder disfrutar de un Bryan Hitch con la plenitud creativa alucinante que estamos viendo en los últimos años. Y si Hitch es muy bueno de normal, verle en un comic con tiempo suficiente hace que su dibujo, junto al entintado de Andrew Currie y el color de Alex Sinclair, cuenta con un nivel de detalle como el que le recordaba en Ultimates o Authority. Por el nivel de detalle, pero también por la personalidad. Abajo tenéis unas páginas de muestra para que flipéis. Aunque la historia de Hickman no me ha gustado, reconozco que Hitch es uno de esos artistas que hacen que merezca la pena leer cualquier cosa que publiquen. Así de bueno es. Y sólo por él no me sabe mal haber comprado este comic.

Sin embargo, la historia de Hickman me ha parecido un bluf de grandes dimensiones. Empezando que para sorpresa de nadie, lo importante para Hickman es el high-concept, con unos personajes que podrían ser así o al contrario y no lo notaríamos porque no tienen ninguna personalidad. Hickman plantea un comic protagonizado por Howard Stark en el que su destino te da igual porque no es ni habla como una persona real. como siempre en Hickman, es la pieza del engranaje que tiene que hacer lo que hace para que el final deje el tablero donde Marvel quiere. Y lo mismo para el Hacedor, el villano super listo que es una versión oscura de Reed Richards del universo Ultimate original que es el constructor de este mundo al jugar con su pasado y que pierde al final porque otra persona acaba siendo más listo que él y inventa un objeto mejor que el objeto todopoderoso creado antes por él. Por muy bueno que sea Hitch, es el guionista el que tiene que insuflar personalidad a los personajes, y por eso este comic falla de forma tan estrepitosa. Y al no enganchar nada, por muy bonitos que sean los dibujos de Hitch, son todo fuegos de artificio sin chispa.

Reconozco que aparte de la necesidad de crear el high-concept que justifique la creación de este mundo, leyendo este comic me da la sensación que la pregunta «¿no sería molón si…? es lo que ha movido todo su análisis de lo que quería incorporar a este universo Ultimate:

– ¿Por qué no convertir al Reed Richards del Universo 6160 en una especial de Doctor Muerte con armadura porque si? Hecho.

– Aunque su carisma sea menos mil y tampoco voy a plantear que tenga personalidad, ¿por qué no hacer que un Kang aún más plano de lo normal construya un ejército de centenares de clones de Vengadores que no existen en esa realidad y no pintan nada en la historia? A por ello.

– Me sabe mal que mi primera etapa en el Universo Ultimate se cancelara porque no interesó a casi nadie. ¿Por qué no reciclo detalles de esa etapa para esta, como la ciudad de tiempo nulo del Hacedor? (Elemento que por otro lado Hickman ya recicló para X-Men en la figura de los Hijos de la Cámara). Total, casi nadie leyó esos comics Ultimate, nadie lo notará. SIN PROBLEMAS.

Otro tema que me parece aburrido y sin interés es que el principal cambio del Hacedor en este mundo ha sido convertirlo en una autarquía superpoderosa que se ha repartido el mundo. (Una idea que ya vimos mejor desarrollada por Mark Millar hace 20 años en la Fraternidad de Wanted). De forma que el mismo Hickman que hace unos años reinició la franquicia mutante con el inicio de la saga de Krakoa ahora ha convertido a los mutantes en los principales villanos de este mundo, al controlar Fuego Solar (y sus ayudantes) Japón y parte de Asia, Emmanuel DaCosta Sudamérica y los hermanos Rasputín Rusia y los países anexos del este de Europa. Esta miniserie se supone debe plantear un tablero que resulte interesante al lector, pero en mi caso no me puede dar todo más igual dado que estos personajes no son gente con carisma o personalidad, sino sólo arquetipos y malas versiones de los personajes «normales» del 616 que han convertido en malos como en un What if? deficiente. Que al final, es lo que esto es, un What if? malo a los que los editores de Marvel han dado ínfulas de importancia.

De hecho, algunos momentos de Hickman molan porque los dibuja Bryan Hitch y porque en realidad aluden a otros comics previos. Por ejemplo, la splash page de Iron Man contra el Hacedor que recuerda la página de Esad Ribic en Secret Wars con Reed Richards y Victor Von Doom enfrentados. Pero emociona porque Hitch es un crack, no por ver a unos personajes que son cáscaras vacías. De hecho, para ser un comic vendido por Marvel como extremadamente «importante», no he dejado de ver momentos que se inspiran peligrosamente en otros comics previos de la Casa de las Ideas. Comics que son mucho mejores que este, claro. Desde el momento en que el propio Hickman se construyó el salvavidas de «Los buenos artistas copian» al principio de la miniserie, no podía salir nada bueno de Ultimate invasion, al ser una historia de Hickman en la que todo vale.

Como comento siempre, el objetivo de cualquier comic mainstream de pijameo es dejar al lector con ganas de leer el siguiente. En el caso de este Ultimate invasión, esto no se cumple. De hecho, lo malo de leer un comic sólo por el dibujo es que cuando Bryan Hitch deja de dibujar, con él se va todo el interés. Marvel ha dejado a Hickman como el creador de los comics «importantes» de la editorial, pero en parte simboliza perfectamente porqué los comics Marvel enganchan a cada vez menos lectores, al plantear una y otra vez crear versiones «mejores» de los héroes clásicos que sin embargo los lectores no les reconocemos y por tanto no nos enganchan. A los mutantes me remito. Visto lo visto, hay que echarse a temblar con lo que Hickman va a plantear en G.O.D.S., la miniserie dibujada por Valerio Schiti en la que Hickman va a reordenar todo el panteón cósmico de Marvel con nuevos conceptos. Conceptos que me temo no van a ser mejores que los que había, pero probablemente si serán más «molones». Y así seguirá las cosas mientras no haya un cambio de guardia editorial.

Comparto las primeras páginas del comic:

Marvel ya tiene lo que quería, un nuevo universo Ultimate con el que jugar. Lástima que la forma de conseguirlo ha sido a costa de los personajes.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Ultimate Invasion 3 (de 4) de Jonathan Hickman y Bryan Hitch (Marvel Comics – Panini)

Tercer número de Ultimate Invasion, la miniserie con la que Marvel Comics quiere relanzar una nueva versión del universo Ultimate, realizado por Jonathan Hickman, Bryan Hitch, Andrew Currie y Alex Sinclair.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Después de que Kang haya descendido sobre la Ciudad del Mañana, los Illuminati deben reagruparse. Iron Man habla a corazón abierto con Tony Stark. El Doctor Muerte prepara su propio plan para afrontar el peligro que supone El Hacedor. El Universo Ultimate, reconstruido por El Hacedor, comienza a deshilacharse, mientras se prepara para una guerra cósmica. 

Yendo sin rodeos, Bryan Hitch, Andrew Currie y Alex Sinclair son los artífices que este comic sea una pasada leerla. La plenitud creativa que está disfrutando Hitch en los últimos años me parece tremenda, y en esta grapa vuelve a darnos algunas escenas bestiales, como en el entierro de Obadiah Stane o con la presentación de los villanos que controlan el mundo en coalición. Me quejaba hace unos días del dibujo de Martín Cóccolo en El Inmortal Thor, pero es que es ver este dibujo me quita el hipo y me hace desear que el resto de artistas de Marvel soñaran al menos con una porción de la calidad y la grandiosidad que Hitch transmite en la página. Y claramente Hitch sólo hay uno, pero este es un trabajo de encargo para él y transmite que intenta que todo destaque, mientras que en el comic de Thor el dibujo daba una sensación rutinaria que me resulta super decepcionante. Las versiones de Coloso, Illyana o Hulk de esta realidad son espectaculares, estando en general ante un comic que sólo el dibujo vende la grapa y te hace querer leerla.

Y es que por mucho bombo con que Marvel vende a Jonathan Hickman, al final Ultimate Invasion me trasmite la sensación de un What if?, y no de uno de los buenos. Está claro que la prioridad para Marvel era reiniciar el Universo Ultimate, y la forma era un poco secundaria. A pesar de estar ante grapas dobles, parece que Marvel tenía prisa, y esa prisa iba por delante de dejar que la historia se construyera de forma que el lector pudiéramos conectar con algún personaje. Cosa que no sucede.

La sorpresa de esta tercera grapa radica en una idea que me suena a leída en infinidad de ocasiones, al tener un mundo dominado por facciones que de cara a la galería parecen estar enfrentadas para que las sociedades de cada continente tengan un enemigo externo al que dirigir su odio y su miedo en lugar de darse cuenta de la dictadura que tienen en casa. Esto debería ser interesante y me suena a leído en otros comics mejores, empezando por Big Game de Mark Millar y Pepe Larraz.

Tener a Howard Stark de héroe en esta realidad 6160, espoleado por su hijo Tony para combatir esta dictadura en la sombra, no resulta tampoco una sorpresa dado el gusto de Hickman por los pensadores, arquitectos e imaginautas. Pero nada consigue enganchar porque a pesar del extraordinario dibujo de Hitch los personajes no pasan de ser versiones de segunda de los héroes clásicos sin más personalidad que «mira que malotes somos». Tampoco Howard es un personaje de carne y hueso, al ser el factor novedoso que justifica que los villanos le cuenten como está organizado este mundo en la sombra. Por cierto, me parece hasta gracioso que la sinopsis nombre a esta cábala de héroes convertidos en villanos en este mundo «Illuminati», pero esa denominación jamás se verbaliza en la historia. De nuevo, buscando que haya una conexión gracias a algo que el comic no plantea siquiera en su historia. Además, tenemos una grapa de 31 páginas de historia, descartando los gráficos y títulos de créditos de Hickman, en la que los personajes HABLAN todo el rato, siendo en realidad un tochazo expositivo tremendo, algo poco habitual en un número que debería estar anticipando el climax final que nos llegará el mes que viene.

Tengo claro que no he conectado con este what if con ínfulas de importancia dado que Marvel va a permitir que este universo sobreviva y continúe a partir de lo que pase al final de esta miniserie. Pero me sabe mal (o no tanto) tener una prueba más que Hickman tiene un estilo y unas temáticas que cada vez conectan menos con mis gustos. Reconozco que tengo curiosidad por ver cómo cierra la historia en el próximo número, pero la verdad es que este nuevo Universo Ultimate no ha conseguido llamar mi atención lo suficiente para que compre las series que Marvel lanzará a continuación.

Comparto páginas de este comic:

Ultimate Invasion es lo que es, y gracias al dibujo destaca y se convierte en algo que quiero leer. Pero cada vez queda más claro que Jonathan Hickman se me está desinflando como creador de historias si por mucho «high-concept» que presenta, este resulte tan vacío como lo que estoy leyendo en esta miniserie.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Ultimate Invasion 2 de Jonathan Hickman y Bryan Hitch (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de Ultimate Invasion, miniserie de cuatro entregas en la que Jonathan Hickman y Bryan Hitch están reiniciando una nueva versión del universo Ultimate.

PUNTUACIÓN: 6/10

El Hacedor ha desarrollado un plan para conseguir que Los Héroes Más Poderosos de la Tierra nunca lleguen a convertirse siquiera en héroes. Se trata de rehacer la historia del Universo para que sea exactamente lo que él quiere que sea.

Este número de Panini incluye Ultimate Invasion 2 USA.

Reconozco que no me gustó la tomadura de pelo que Hickman se cascó en el primer número de esta miniserie en el que ponía la venda antes de la herida ante lo que parecía una historia nada original de viaje al pasado para cambiar el elementos clave que tendrán su repercusión en el presente, con la novedad de no realizarlo en la tierra 616 habitual sino en una tierra alternativa 6160.

En lo referido al dibujo, Bryan Hitch colabora con sus habituales Andrew Currie en el entintado y Alex Sinclair en el color, consiguiendo resultados espectaculares. De hecho, es el dibujo el que mantiene a flote la miniserie, a falta de un posible último giro de Hickman. Es un placer disfrutar de un Hitch on-fire mientras reimagina un nuevo mundo Ultimate con cambios sustanciales como que Howard Stark es Iron Man, los 4 Fantásticos no recibieron la dosis de rayos cósmicos o Asgard está gobernada por Loki. Hay un par de viñetas con el vuelo de Iron Man que son un auto-homenaje de The Ultimates 1, y ofrece un espectáculo digno de alabanza. De hecho, en la melé que se forma en la gran escena de acción de este número ofrece toda su habilidad como narrador incluyendo montones de personajes en la página. En mi opinión, estamos ante un comic en que sólo el dibujo justifica su lectura.

El problema es que Hickman ha planteado el enésimo What-if? en la que un suceso cambia el pasado y ofrece una Tierra alternativa a la que estamos acostumbrados. Y esta historia está llena de convenciones esperables en una historia de este tipo y chorradas absurdas para provocar un conflicto que no acaba de funcionar porque no hay ninguna conexión emocional con nada de lo que nos cuenta ni los personajes que lo protagonizan.

Empezando con que el Hacedor (la versión malvada de Reed Richards del antiguo universo Ultimate 6160) ha maniobrado en la sombra para quitarse de en medio a los héroes que podrían enfrentarse a él, pero lo ha hecho aparentemente sin que nadie sepa de su participación de esos cambios. En este comic no llega a explicarse porque el presente del universo 6160 es «malvado» y necesita de una revolución, ni como digo nos importa ninguno de los personajes que aparecen. Para empeorar las cosas, a pesar del estupendo dibujo de Hitch, Hickman plantea una pelea con DECENAS de copias del Capitán América, Thor, Visión o el Hombre Gigante que resulta absurda y provoca la desconexión del lector ante lo que nos cuenta. Cuando entras en historias de viajes en el tiempo te arriesgas a entregar una historia ridícula sin tensión ninguna, y ese es precisamente el gran problema de este comic.

Luego aparte tenemos el propio WTF del comic, que es la sorpresa sobre que el Hacedor le cuenta a Howard Stark que fue Stark quien construyó la máquina del tiempo que está utilizando quien sea que esté enviando desde el futuro estas versiones futuras de héroes, sólo que aún no lo ha hecho. Una versiones que se parecen a la versión actual de los Vengadores en Tierra-616 porque patata. Y con una Stark que no tendría ninguna necesidad de construir nada dado que tiene una vida más que confortable y exitosa en esta tierra, aparte que él nunca tuvo los conocimientos para poder construir una máquina del tiempo. Todo lo referido a la historia de Hickman es un absurdo tras otro, con el añadido de la desconexión emocional ante lo que nos cuenta, por muy buen dibujo que tenga el comic.

En realidad, por lo leído hasta ahora narrativamente no hay ninguna diferencia entre este Ultimate Invasion y cualquier comic de cambios temporales de la realidad como Heroes Reborn de Jason Aaron y Ed McGuinness con el Escuadrón Supremo. De hecho, encuentro el comic de Aaron más disfrutable, empezando porque tuvo más espacio en plantear el mundo y el conflicto, consiguiendo que los personajes nos importaran, cosa que no ha sucedido en la historia de Hickman. Y más honesto, pensando que el evento de Aaron tenía un ADN de entretenimiento ligero que no engañaba a nadie, mientras que esta miniserie se vende como una historia IMPORTANTE, pero en realidad nos está ofreciendo exactamente lo mismo. El único elemento distintivo es que Marvel ha decidido que lo que sea que pase en esta miniserie va a tener continuidad con nuevas colecciones ambientadas en este universo Ultimate relanzado, frente a las decenas de historias alternativas que terminaban con el retorno al status-quo previo.

A todo esto, como la miniserie de Hickman y Hitch es de tan sólo 4 números, de alguna manera tenemos estamos ya dirigiéndonos hacia el climax final, un desenlace que tendría que tener a los Illuminati de la Tierra-616 como actores principales. Si no fuera así sería otra ridiculez, espero que Hickman no me haga quedar mal y Reed Richards y el resto de héroes aparezcan para ayudar a solucionar el problema creado por El Hacedor. El mes pasado comenté en positivo que al menos el primer número de esta miniserie me dejó con ganas de saber cómo continuaba la historia. Lamento decir que eso no ha sucedido en el comic de este mes por todo lo comentado anteriormente. Sin embargo, ya puestos compraré el resto de la miniserie para ver cómo termina Hickman la historia. Dicho esto, si en lugar de 4 números fueran 6 u 8 números, hay muchas posibilidades que no completaría la miniserie.

Comparto las primeras páginas del comic:

Ultimate Invasion es un comic correcto en el que el dibujo de Hitch marca la diferencia, dentro de la sensación de What if? ampliado que tiene la historia de Hickman.

PUNTUACIÓN: 6/10

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