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Crítica de Scarlett 3 de Kelly Thompson y Marco Ferrari (Image Comics)

Tercer número de Scarlett, la miniserie protagonizada por la clásica heroína de G.I. Joe en su nueva etapa dentro del Energon Universe del sello Skybound de Robert Kirkman.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Scarlett se ha abierto camino hasta la prueba final de la Arashikage, una misión que desafía a la muerte y que podría cambiar la suerte del Clan.
Pero, ¿dónde reside realmente la lealtad de Jinx?

Kelly Thompson ha planteado esta miniserie de Scarlett como un blockbuster de acción, y este tercer número transmite un feeling de «Misión Imposible meets Operación Dragón». Para conseguir entrar en el clan Arashikage, Scarlett tiene que llevar a cabo una misión que implica bucear junto a tiburones y atravesar una base secreta llena de enemigos. Pensando en las 20 páginas del comic, creo que la acción está bien planteada y ofrece, además de un cliffhanger estupendo, un montón de ocasiones para que el dibujante se luzca.

En realidad no le puedo poner ningún pero al guion de Thompson. El problema que ya no tiene arreglo es que el dibujante Marco Ferrari no deja de desaprovechar todas las oportunidades que Thompson le da para que su luzca y nos ofrece páginas y páginas sin chispa. Lee Loughridge creo que hace un correcto trabajo con el color, pero cuando veo las diferentes páginas, no dejo de ver composiciones extrañas, viñetas que parecen apenas abocetadas sin terminar y una narrativa tosca que no potencia la historia que tiene que contar en imágens. Para mi, Ferrari es muy muy flojo.

En manos de otro dibujante, me acuerdo por ejemplo de Chris Samnee, este comic sería un placer para la vista y estaría muy arriba en mi pila de lectura mensual. Pero cuando el dibujo es mediocre, la experiencia queda empañada, siendo imposible su disfrute. Y me parece una pena, porque Skybound siempre había cuidado mucho el apartado gráfico de sus comics, cosa que no ha sucedido con Scarlett. Terminaré esta colección por completismo, pero me parece una oportunidad perdida.

Comparto las primeras páginas del comic:

Qué pena que el dibujo no esté a la altura del personaje de Scarlett!

PUNTUACIÓN:6.5/10

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Crítica de Scarlett 2 de Kelly Thompson y Marco Ferrari (Image Comics)

Segundo número de Scarlett de Kelly Thompson y Marco Ferrari, con color de Lee Loughridge, en el que la protagonista continúa con su infiltración en el clan Arashikage.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Para encontrar a su amiga Jinx, Scarlett se adentra en las entrañas del Clan Arashikage para descubrir la verdad. Pero el hombre conocido como Storm Shadow podría tener otras ideas…

Kelly Thompson es una escritora estadounidense de novelas y cómics. Es conocida sobre todo por el cómic Jem and the Holograms, en el que colabora con la creadora y dibujante Sophie Campbell, una reinvención moderna de los dibujos animados del mismo nombre de los años ochenta; por el cómic de Marvel Hawkeye, nominado al premio Eisner, en el que colabora el dibujante Leonardo Romero y que está protagonizado por Kate Bishop; y por el cómic Captain Marvel, que protagoniza Carol Danvers, en el que colaboran la dibujante Carmen Carnero y la colorista Tamra Bonvillain, o la última etapa de Black Widow con la dibujante Elena Casagrande. Otras de sus obras son la novela The Girl Who Would Be King y las series de cómics A-Force, West Coast Avengers, Jessica Jones y Mr and Mrs X. También es la cocreadora del personaje Jeff the Land Shark con Daniele Di Nicuolo. Actualmente en DC Comics está escribiendo el relanzamiento de Birds of Prey con el artista Leonardo Romero entre otros.

Marco Ferrari es un dibujante de cómics italiano de Milán. Entre sus créditos figuran la realización de PHANTOM RED (2016) y KILLBOX: CHICAGO (2017). Con el co-creador/guionista Patrick Kindlon, Marco es el co-creador/artista detrás de ¡PACIENCIA! ¡VENGANZA POR CONVICCIÓN! (2018) y la serie de Image FRONTIERSMAN (2021) y su secuela ANTIOCH (2022).

Las sensaciones tras leer este segundo número de Scarlett son un poco las misma que cuando leí el primero. Empezando por la historia, Kelly Thompson sigue con su historia en la que la protagonista continúa con su infiltración en el clan Arashikage de Japón, mientras intenta completar dos misiones complementarias: Infiltrarse en el clan y ganarse su confianza para hacerse con el control de un arma super poderosa que se dice que está en su poder, y encontrar a su hermana perdida Jinx, que desapareció hace años cuando se infiltró en el clan. Thompson plantea un comic con una buena escena de acción mientras nos muestra otro flashback del pasado de Scarlett y Jinx para que los lectores sintamos la conexión que hubo entre ambas. Porque estamos en el universo Energon, y todo está empezando de cero, de forma que todas las relaciones y conexiones que los lectores veteranos de G.I. Joe recuerdan no tienen por qué recrearse en esta nueva continuidad.

La presencia de Storm Shadow, que fue la sorpresa final del pasado número, plantea el giro del comic que nos deja un buen cliffhanger de cara al próximo número. Si Scarlett quiere mostrar su honor y lealtad al clan Arashikage, tendrá que realizar una misión aparentemente suicida que mira de tu a tu a cualquier cosa que haga Ethan Hunt. De esta forma, creo que Thompson plantea una buena historia que toca todos los elementos necesarios para conseguir que la historia y su protagonista enganche.

Lo malo es que esta colección está lastrada por la fallida elección de Marco Ferrari como dibujante. Ferrari vuelve a plantear viñetas en las que elige no dibujar caras, de forma que parecen a medio terminar. Además, su narrativa la veo acartonada y muy estática, consiguiendo que una historia que considero buena de Thompson no luzca como debería. En positivo, en la escena de acción Ferrari no falla como lo hizo en el primer número, un error de concepto narrativo que indica que no entiende lo que tiene entre manos. Esta escena es correcta como todo lo que plantea, algo que resulta a todas luces insuficiente.

Lo flojo que me parece el dibujo de Ferrari marca el resultado final del comic. Y me sirve para resaltar la importancia del dibujante, una profesión que Marvel y DC no dejan de ningunear cuando plantean cambios constantes de dibujantes en la creencia que los lectores compran los comics por los personajes y los artistas son intercambiables y desde luego sustituibles. Y en realidad lo son, pero deberían respetarlos y permitirles que dibujen el menos el arco completo, para que la experiencia lectora sea satisfactoria. Si DUKE me gustó seguro es por la historia de Joshua Williamson, pero el salto de calidad me lo dio el espectacular dibujo de Tom Reilly. Tengo claro que si marco Ferrari hubiera dibujado a Duke, no sería ni la mitad de entusiasma con ese comic de lo que lo soy.

En todo caso, el elemento de entretenimiento si que lo han conseguido en este segundo número de Scarlett, por lo que volveré el mes que viene a leer el tercero. Toda la miniserie, en realidad. Porque el camino que Slybound ha planteado para la publicación de G.I. Joe a partir de noviembre me parece modélico. Dicho esto, ¡qué pena de dibujo!

Comparto las primeras páginas del comic:

Scarlett de momento parece un comic en el que el dibujo no está al nivel del carisma de la protagonista. A ver cómo sigue la historia, pero esta sensación va a ser difícil que me la quite el resto de la lectura.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Scarlett 1 de Kelly Thompson y Marco Ferrari (Image Comics)

Tras Duke y Cobra Commander, el Universo Energon estrena la segunda tanda de miniseries centrada en algunos de los personajes más importantes de los G.I. Joe. Hoy comparto mis impresiones del estreno de Scarlett realizado por Kelly Thompson, Marco Ferrari y Lee Loughridge.

PUNTUACIÓN: 6/10

ESTRENO DE LA MINISERIE. EL SIGUIENTE CAPÍTULO DE CODENAME: G.I. JOE COMIENZA AQUÍ.

Shana «Scarlett» O’Hara está a punto de emprender la misión de operaciones encubiertas más peligrosa de su carrera: infiltrarse en el misterioso poder emergente de Japón conocido como Clan Arashikage. Su única pista es su antigua compañera, Jinx, convertida en ejecutora del clan Arashikage. Ahora, Scarlett debe usar sus habilidades particulares para sobrevivir encubierta… y descubrir un arma impactante que podría cambiar el equilibrio de poder en la Tierra.

La guionista KELLY THOMPSON (Black Widow, Birds of Prey) y el dibujante MARCO FERRARI (FRONTIERSMAN) presentan a algunos de los personajes más esperados del Universo Energon de una forma que nunca esperarías.

Kelly Thompson es una escritora estadounidense de novelas y cómics. Es conocida sobre todo por el cómic Jem and the Holograms, en el que colabora con la creadora y dibujante Sophie Campbell, una reinvención moderna de los dibujos animados del mismo nombre de los años ochenta; por el cómic de Marvel Hawkeye, nominado al premio Eisner, en el que colabora el dibujante Leonardo Romero y que está protagonizado por Kate Bishop; y por el cómic Captain Marvel, que protagoniza Carol Danvers, en el que colaboran la dibujante Carmen Carnero y la colorista Tamra Bonvillain, o la última etapa de Black Widow con la dibujante Elena Casagrande. Otras de sus obras son la novela The Girl Who Would Be King y las series de cómics A-Force, West Coast Avengers, Jessica Jones y Mr and Mrs X. También es la cocreadora del personaje Jeff the Land Shark con Daniele Di Nicuolo. Actualmente en DC Comics está escribiendo el relanzamiento de Birds of Prey con el artista Leonardo Romero entre otros.

Marco Ferrari es un dibujante de cómics italiano de Milán. Entre sus créditos figuran la realización de PHANTOM RED (2016) y KILLBOX: CHICAGO (2017). Con el co-creador/guionista Patrick Kindlon, Marco es el co-creador/artista detrás de ¡PACIENCIA! ¡VENGANZA POR CONVICCIÓN! (2018) y la serie de Image FRONTIERSMAN (2021) y su secuela ANTIOCH (2022).

Kelly Thompson se declara fan de Scarlett desde niña, cuando el personaje hizo su aparición en los comics y la serie de dibujos de los años 80. Thompson comenta que está muy contenta de haber recibido este encargo por parte de Skybound, y el hecho que este personaje femenino protagonice la tercera miniserie de la franquicia G.I. Joe resalta la importancia que la editorial quiere que tenga en el presente y futuro de la franquicia.

Entrando a valorar el comic, me parece que Skybound está siendo muy listo a la hora de presentar paso a paso los diferentes elementos del mundo de G.I. Joe. Si en Duke conocimos a Destro y en Cobra Commander además de Cobra-La vimos por primera vez a los Dreadnoks, este comic parece que nos va a presentar el lado ninja de la franquicia, al intentar Scarlett infliltrarse en el Clan Arashikage de Japón donde se encuentra su hermana Jinx, que desapareció hace años cuando empezó una misión encubierta en ese mismo clan.

En las 30 páginas que tenemos en este estreno tenemos una primera escena de acción que tiene lugar en las primeras 11 páginas del comic, casi como se fuera una intro de una película de James Bond. Después, Thompson plantea el conflicto a resolver y nos presenta una cara conocida, al ser Stalker (al que vimos a Duke) el que pone en su misión a Scarlett. En estas páginas se ve cómo Scarlett es una operativo altamente capaz que hace siempre lo correcto, no lo que sus superiores la manden en sus misiones, lo que queda claro que la ha metido en más de un problema, pensando que tiene el rango de sargento.

El climax con un combate en el Clan Arashikage nos deja con ganas de más, y nos deja con la aparición de un viejo conocido de los Joes. Y si ese personaje vestido de blanco está aquí, otro personaje parco en palabras no puede estar muy lejos. Como comic de presentación de una serie que tiene que dejarte con ganas de más, creo que Thompson cumple perfectamente su cometido.

Lamentablemente, el dibujo de este comic es un gran problema. No conocía antes a Marco Ferrari, pero no creo que vaya a comprar nada suyo en el futuro más inmediato. Resulta un bajón ver la deficiente calidad de este comic respecto a las dos miniseries previas del Universo Energón, Duke y Cobra Commander. Y si lo comparamos con Transformers y Void Rivals, parece que estamos hablando de medios diferentes.

Cuando ves las páginas de muestra que incluyo al final del artículo, el dibujo puede parecer resultón, sabiendo dibujar a Scarlett de forma sexi cuando sale del agua y se prepara para la misión de infiltración. Pero sus imágenes son muy rígidas y en muchas viñetas de acción el dibujante evita dibujar los rostros de la protagonista, quedando como imágenes muy poco detalladas que parece que ha dejado apenas abocetadas.

Pero peor que todo eso es su falta de narrativa, que ofrece un momento realmente penoso en la doble splash-page que podéis a ver a continuación. Lo que tendría que ser la imagen más espectacular del comic, con Scarlett luchando contra un grupo de ninjas del clan Arashikage, se convierte en un desastre en la que no se entiende lo que ha dibujado ni el orden de la pelea. De hecho, tras un rato de perplejidad me di cuenta que el dibujante ¡plantea la coreografía al revés del orden normal de lectura! En lugar de empezar en la esquina superior izquierda para irse desplazando hacia la derecha y luego abajo, la acción parece que empieza en la imagen central de abajo, para moverse hacia la derecha arriba y de ahí hacia la izquierda. Al revés. Lamentable.

Pero incluso sin tener en cuenta este terrible error de narrativa básica, que es muy gordo ya de por si, tenemos en una imagen a Scarlett llevando la espada en la mano derecha para a continuación comprobar que se la han cambiado a la izquierda sin que tenga el menor sentido dentro de la fallida coreografía que se supone está planteando. Que un dibujante mainstream no sepa dibujar o coreografiar acción en un comic como este es un problema tremendo. Y desluce toda la experiencia de lectura.

A pesar del decepcionante dibujo, reconozco que este arranque de Scarlett ha conseguido llamar mi atención y me deja con ganas de saber como continuará la historia.

Comparto las primeras páginas del comic:

Buen comienzo de la miniserie de Scarlett, aunque el comic queda lastrado por el dibujo montonero de Marco Ferrari. Con todo, me deja con curiosidad de saber cómo va a continuar la historia.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Furia Max: Mis guerras perdidas de Garth Ennis y Goran Parlov (Marvel Comics – Panini)

Descubrir que Garth Ennis ha vuelto a Marvel para publicar una nueva historia de Punisher Max conectada con el Nick Furia Max me hizo volver a la serie original de 2011-12 (2013 en España), realizada en colaboración con Goran Parlov y color de Lee Loughridge. Furia Max: Mis guerras perdidas es un repaso cínico y triste a la historia de las guerras en que Estados Unidos de metió en la segunda mitad del siglo XX.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie! Garth Ennis, el aclamado autor de la mejor etapa de Punisher, se alía con su viejo compañero de batalla Goran Parlov para mostrarte su perspectiva de una figura clave dentro del Universo Marvel. En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, Nick Furia se lanza de pleno a cualquier batalla que le ofrezcan. Pero el mundo de los superhéroes está cambiando las cosas. La guerra del futuro será diferente a cualquier otra y necesitará de un Furia diferente. ¡Aquí descubrirás la manera en que el Sargento Furia llegó a convertirse en el mayor espía que haya conocido jamás la historia!

Las guerras de Nick Furia le llevan a una sucia misión en Vietnam, donde se cruzará en el camino de Frank Castle antes de convertirse en El Castigador. Furia debe asesinar a un general del Viet-Cong, pero cuando sea capturado junto a Castle y descubra el punto de vista de éste, tal vez verá las cosas de otra forma. Y por si fuera poco, en este volumen Furia se encuentra con una de las más brutales creaciones de Garth Ennis para su etapa en MAX Punisher: ¡¡Barracuda está aquí, tan bestia como siempre!!

Fury Max: Mis guerras perdidas es una serie completa recopilada en dos tomos 100% Max, que publican Fury Max 1-13 USA. Estos tomos fueron publicados en España en 2013.

Garth Ennis (Irlanda del Norte, 1970) comenzó su carrera en la industria británica, trabajando en Crisis, 2000AD y Judge Dredd Megazine, para la que escribió Judge Dredd, Strontium Dogs, y True Faith entre otros.

En 1991, Ennis se hizo cargo de la serie de terror Hellblazer, del sello Vertigo de DC Comics, junto a Steve Dillon. Escribieron la serie hasta 1994, cuando la abandonaron para crear Predicador, que duró de 1995 a 2000 y es considerada la obra cumbre de Ennis junto a su Punisher Max. De 1993 a 1995, Ennis trabajó con el dibujante John McCrea en otro título de DC, The Demon, durante el cual el dúo introdujo al asesino a sueldo superpoderoso Tommy Monaghan, un personaje que Ennis y McCrea utilizarían en el propio título del personaje, Hitman. Hitman contó con 60 números, publicados entre 1996 y 2001. Otros proyectos de DC Comics escritos por Ennis incluyen Bloody Mary para el sello Helix con Carlos Ezquerra; un arco en The Authority y Midnighter para el sello Wildstorm; Unknown Soldier, con la que este Furia Max comparte numerosos elementos, Goddess y Pride & Joy se publicaron todas en el sello Vertigo.

El primer trabajo de Ennis para Marvel fue Punisher Kills the Marvel Universe, en 1995. Tras el final de Hitman, Ennis recibió una nueva oferta para escribir Punisher en Marvel, comic en el que volvió a colaborar con Stev Dillon. Ennis relanzó The Punisher bajo el sello MAX de Marvel, lo que permitió historias más oscuras y violentas. Su serie de 60 números a la que hay que añadir varias miniseries y especiales se considera la obra cumbre del personaje.

Dentro de los comics de creación propia es conocido sobre todo por The Boys junto a Darrick Robertson, además de por sus numerosos cómics bélicos, como War Stories, Battlefields, Out Of The Blue, The Stringbags y Sara.

Goran Parlov es un dibujante de cómics croata nacido en Pula (Croacia) en 1967. Se licenció en la Academia de Bellas Artes de Zagreb en 1991. Comenzó a dibujar cómics profesionalmente en los años 90, tras trasladarse a Italia. Su primer trabajo publicado fue en la revista Ken Parker Magazine. En 1993, Parlov se incorporó a Bonelli, donde empezó ilustrando la serie Nick Raider, y más tarde pasó a Magico Vento. A principios de la década de 2000 comenzó a trabajar para el mercado estadounidense, primero en Vertigo, donde terminó la serie Outlaw Nation de Jamie Delano para Goran Sudžuka. Posteriormente hizo un arco de relleno en Y: The Last Man, y más tarde empezó a trabajar para Marvel, donde sobre todo destaca su colaboración con Garth Ennis en Punisher MAX y Punisher Max: The Platoon. También ha trabajado con Mark Millar en su sello Millarworld, primero en Starlight, uno de los mejores comics de Millar que es un precioso homenaje a Flash Gordon, y luego en un arco de Hit-Girl.

Cuando leí esta miniserie hace 10 años la verdad es que no conecté con la clave que Ennis planteaba para este Nick Furia Max. Porque frente a la versión heroica de Furia en los comics para todos los públicos de Marvel, como agente primero y director de S.H.I.E.L.D. después, esta versión adulta en el sello MAX presenta a un yonki de la guerra que es el único sitio donde está a gusto y que hará lo que sea para ser destinado a otro conflicto armado, sea el que sea. Los Estados Unidos en la 2ª Guerra Mundial se colocaron en el centro moral de la geo-política mundial tras combatir a los nazis, a los fascistas italianos y a los japoneses. Pero a este Furia le da igual a quien combate con tal de tener él su dosis de violencia y adrenalina. Esta mirada cínica y probablemente atinada de como debe ser por dentro una persona que no quiera vivir en el mundo real y que sólo se siente vivo en medio del conflicto, es algo que no me gustó en su momento, pero en esta relectura en la que sabía lo que había lo he disfrutado un montón, una vez he alejado esta obra de las versiones previas, que son obviamente otra cosa.

Si este Nick Furia sale mal parado en este comic, peor lo tiene la política exterior de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Ennis hace una crítica brutal ante las atrocidades sin control que cometieron por todo el mundo en unos tiempos en los que parecía que cualquier cosa valía con tal de detener el avance del comunismo. Más que una novela en 13 partes, Ennis plantea esta serie como un comic clásico en la que presenta 4 arcos de tres números cada uno, situados en 4 momentos y lugares diferentes del planeta que explican la inmoralidad de la política exterior americana: Indochina, Cuba, Vietnam y Nicaragua. Es curioso que quizá en la primera misión aún podía haber duda sobre la moralidad o no de la política americana, pero a medida que pasa el tiempo se aprecia como hombre mediocres egoístas controlaban las operaciones militares, y sólo pensaban en su interés y en el de sus socios. Algo en lo que normalmente los soldados de a pie pagaban el precio, claro. Los personajes como el Senador McCuskey es un ejemplo perfecto de cómo el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones.

El personaje de Nick Furia sale super mal parado de este comic, pero es curioso que Frank Castle tampoco es que quede mucho mejor en el tercer arco ambientado en Vietnam. En su misión descubren información sensible que podría haber acabado la guerra para el ejército americano, sacando a la luz el tráfico de drogas ejecutado por el ejército y la CIA. La respuesta de ambos es destruirla para poder seguir con sus guerras particulares sin que nadie amenace sus «chiringuitos» violentos. Vaya ostia en toda la cara para los lectores. Dentro de esta visión nihilista y super deprimente de la historia americana hay que colocar a dos secundarios de la serie, el agente de la CIA Hatherly que acompaña a Furia y que empieza siendo un boy-scout en toda regla, abandonando antes de convertirse en alguien como Fury, o la ayudante del senador McCuskey Shirley que folla con Furia durante años (eso no es amor), y que muestra una degradación similar a todo lo que la rodea.

En este contexto, resulta muy interesante descubrir que quizá el personaje más honorable sea el General Giap del Viet Cong, dentro que tiene claro que la única forma de ser libre sea cometer todas las atrocidades que sean capaces con tal de forzar la retirada de los americanos, cosa que finalmente sucedió. Ennis diría que tiene un respeto enorme por el Vietcong, unas hormigas luchando con palos y cuchillos contra la industria de guerra más poderosa del planeta y que les dejó llenos de vergüenza. Que haya seguido utilizando a Giap en obras porteriores como Punisher: The Platoon o la actual Punisher: Get Fury me sugiere el juego que le da tener a una persona honorable dentro de los que se suponen son los malos, el Viet Cong. Otra buena idea de Ennis.

Una gran parte del éxito del comic lo tiene el apartado artístico. Me encanta Goran Parlov, su presencia en cualquier comic asegura una calidad gráfica maravillosa. En Furia Max está acompañado por un super profesional Lee Loughridge en el color, ofreciendo el complemento perfecto para el lápiz de Parlov. Parlov destaca por una narrativa impecable que siempre muestra la acción de la forma más clara posible. En esta miniserie también hay que destacar la perfección en que recrea los diferentes pasajes históricos, con unos vehículos, armas y localizaciones que se sienten perfectas. Además, Parlov diría que añade un ligero toque cartoon en el diseño de personajes como McCuskey, que ayuda a transmitir la naturaleza cínica de la historia que ha creado Ennis.

El apartado artístico sin duda suma y añade valor a añadido a una historia de Garth Ennis que entiendo que sabía no sería del agrado de una parte del público americano. Ennis se muestra como un escritor consumado, añadiendo montones de detalles de historia real que aportan credibilidad a las partes ficticias, cosa que potencia el elemento de crítica feroz contra lo que hace años se denominó el «complejo político-industrial-militar» que controla Estados Unidos. El hecho que el comic sea contado por el propio Furia a modo de flashback me parece otro detalle super interesante, porque da pie a que Ennis pueda escribir las historias de Furia que quiera. O de Frank Castle Max, como acaba de verse en USA con la serie recién publicada. Bueno, todas las que le dejen hacer los editores de Marvel, que durante bastantes años parecía que no estaban por la labor.

Si estás esperando una historia de héroes y de lucha del bien contra el mal, mejor que no te acerques a este comic. Sin embargo, si quieres un relato sin concesiones con todos los grises de un mundo sin esperanza, creo que puedes disfrutar de este comic: Furia Max: Mis guerras perdidas.

Comparto las primeras páginas del comic:

Furia Max es un comic con el Ennis más cínico y crítico hacia la historia militar de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX. Un relato duro pero certero que pone el dedo en la llaga de forma magistral.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Gone de Jock (DSTLRY)

Descubrí un poco por casualidad Gone, la primera serie de creación propia como autor completo de Jock (The Losers), que ha sido publicada por la editorial de reciente creación DSTLRY. Ahora que la serie está completa tras publicarse el tercer y último número, quiero analizarla.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En un planeta empobrecido y distante, donde los trabajadores se ganan la vida a duras penas reabasteciendo naves estelares, el mejor lugar para estar es DESAPARECIDO… y ahí es exactamente donde ABI, de 13 años, quiere estar.

JOCK DEBUTA EN UNA NUEVA SERIE, escribiendo y dibujando por PRIMERA VEZ un proyecto de creación propia.

Jock es el dibujante británico tres veces superventas del New York Times más conocido por su trabajo en cómics con el guionista Andy Diggle en The Losers de DC/Vertigo, el galardonado Batman: The Black Mirror y Wytches con el guionista Scott Snyder, así como por su propia obra Batman: One Dark Knight. Jock también ha realizado diseños artísticos y conceptuales para los principales estudios de Hollywood, en películas como Dredd, Annihilation, Star Wars: Los últimos Jedi y la oscarizada Ex Machina. Nacido en Glasgow (Escocia), actualmente vive y trabaja en Devon (Inglaterra).

DSTLRY es una editorial de cómics de nueva generación y una empresa de coleccionables físicos y digitales creada por David Steinberger y Chip Mosher, cofundador y director ejecutivo de comiXology y jefe de contenidos de comiXology, respectivamente. DSTLRY busca «redefinir los cómics de autor para los consumidores de todo el mundo». DSTLRY publica contenidos originales que pretenden satisfacer tanto la experiencia del coleccionista a través de sus libros en papel, pero que también se publican digitalmente. Los números digitales se ponen a la venta durante una semana en la que los aficionados pueden comprar cómics directamente a la empresa, tras lo cual los propietarios pueden comprar y vender cómics en el mercado secundario.

DSTLRY se centrará en la ética, la capacitación de los creadores y la equidad. Además de la participación inicial de los creadores fundadores, DSTLRY ha reservado un 3% adicional del capital de la empresa para distribuirlo entre los creadores que tengan proyectos publicados en los tres primeros años. Este capital se distribuirá en función del rendimiento de los títulos.

Entre los profesionales del mundo del cómic que se han unido a DSTLRY figuran Mirka Andolfo, Brian Azzarello, Marc Bernardin, Elsa Charretier, Becky Cloonan, Lee Garbett, Jock, Joëlle Jones, Tula Lotay, Jamie McKelvie, Junko Mizuno, Stephanie Phillips, Scott Snyder, James Tynion IV y Ram V.

Leyendo una entrevista a Jock, el autor comenta que de niño sus comics favoritos en Reino Unido eran la ciencia ficción de 2000 AD y similares. Esto es algo que se transmite en este comic, al tener una historia de ciencia ficción con elementos de crítica social y algunos detalles muy locos que Jock no se corta a la hora de introducir en su comic. Esto tiene un aspecto positivo, porque hay un montón de situaciones que no ves venir y desde luego no parecen un cliché mil veces leído. En la parte de crítica social, me gusta mucho la parte de una sociedad en la que los pobres viven en el arroyo sobreviviendo como pueden de las cosas que roban de las naves de los ricos y poderosos que viven en el puerto espacial. En este sentido, hay una rebelión que intenta destruir la nave espacial en la que Abi, nuestra protagonista, se ha subido para robar. Y esta lucha por la supervivencia será el hilo conductor de la historia.

Me gusta que la historia no nos de todo mascadito y deje elementos ambiguos, o directamente no responda las preguntas que tenía como lector de este comic. Diría que Jock ha pensado mucho en esta sociedad antes de ponerse a dibujar el comic, porque hay un montón de elementos que quedan en el aire y que seguro que podrían dar para nuevas historias, protagonizados por la protagonista Abi, o por nuevos personajes que vivan en este mundo.

Estoy hablando de esta sociedad con problemas de luchas sociales y de pobres rebelándose contra los ricos, o al menos contra las mega corporaciones que acaparan todo el poder. Pero esto en realidad es el contexto general, porque en realidad Gone se centra en la lucha a lo largo de años de Abi para mantenerse viva en el corazón de una nave gigante en la que queda atrapada cuando sube a robar suministros. Me parece interesante las elipsis que Jock plantea al final de cada número, transcurriendo años desde el primer número hasta el final.

En este momento toca destacar la edición de este Gone por parte de DSTLRY, al publicar la serie en tres números de tamaño más grande del habitual, similar a de algunos comics Black Label de DC, y una extensión de 48 páginas cada número. Esta extensión permite que Jock juegue con el ritmo de la historia sin tener la limitación de las 20 páginas por grapa normal. Además, las portadas vienen glasofonadas, con unos brillos chulísimos que hacen de esta colección un comic que luce estupendo en mis manos mientras lo leo.

Pero no todo es positivo en Gone. El principal problema para mi es el propio Jock. Me gusta los autores que tienen y transmiten su personalidad en la página, y Jock es uno de esos artistas. Pero al final del día, Jock es un ilustrador capaz de crear imágenes super potentes, pero un narrador bastante limitado, con un exceso de sombras que le ayuden a que las escenas avancen. En The Losers, donde le conocí junto a Andy Diggle, ya me encontré con todo lo bueno del Jock portadista e ilustrador y todo lo malo como narrador. Y el tiempo no le ha hecho mejorar. Dicho esto, es un artista tan diferente en lo suyo que creo que me compensan algunos elementos menos buenos para tener sus puntos fuertes. Además, creo que hacía años desde que compré un comic suyo, así que creo que me sale a cuenta. Por cierto, aunque Jock estaba acreditado también como colorista en el primer número, en los siguientes números cuenta con la colaboración de Lee Loughridge en el color.

He hablado del Jock dibujante, pero también tengo que hablar del Jock guionista. Y aunque he buscado cosas positivas que comentar de este Gone, en realidad el comic es un lío tremendo, con un montón de situaciones que pasan prácticamente porque si. He comentado el elemento de crítica social, pero en realidad nunca queda claro qué pretenden estos rebeldes, más que nada porque el sabotaje implicaría la explosión de la nave y su muerte. ¿Son unos kamikazes suicidas? No le veo el sentido. Pero aparte, agradecía elementos inesperados, pero que esos rebeldes saboteadores se conviertan de un número a otro, en miembros de una secta que adora a un ser extraterrestre que es una nebulosa espacial es una locura. Incluso con la elipsis que provoca que pasen 10 años entre el final del primer número y el comienzo del segundo. El elemento familiar que Abi incorpora al guion en su parte final consigue dar mayor tensión al comic, pero diría que entra en las casualidades demasiado convenientes. Y por si fuera poco, el final resulta anticlimático.

No revelaré si Abi consigue escapar de la nave y volver a su hogar. Pero lo que si está claro es que los problemas a los que se enfrentará la obligarán a darlo todo para intentar sobrevivir. Gone seguro no va a estar en mi lista de mejores comics de 2024, y tiene muchos detalles cuestionables en la historia de jock. Pero al menos ha saciado mi sed de lecturas diferentes, cosa que también cuenta en positivo. No se si recomendarte este comic, aparte que no se si alguna editorial española se animará a publicarlo, pero creo que tiene detalles muy chulos que gustarán a los muy fans de la ciencia ficción.

Comparto las primeras páginas del comic:

Gone me ha dejado frío. Jock me parece un ilustrador fantástico, pero como narrador la verdad es que su habilidad flaquea bastante. En todo caso, creo que estamos ante una interesante obra de ciencia ficción.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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