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Crítica de Sandman temporada 1 (Netflix)

Tras años y años de espera, por fin se ha estrenado en Netflix la primera temporada de Sandman, la adaptación a imagen real del mítico comic de Neil Gaiman y artistas como Sam Kieth o Mike Dringenberg en DC Comics. Comparto mis impresiones de una serie que muestra que ser una copia casi literal del comic puede no ser suficiente.

PUNTUACIÓN: 6/10

Adaptación del aclamado cómic de Neil Gaiman, que mezcla el mito moderno y la fantasía tenebrosa, y en el que la ficción contemporánea, el drama histórico y la leyenda se entrelazan. ‘The Sandman’ sigue a las personas y los lugares afectados por Morfeo (Tom Sturridge), el Rey del Sueño, mientras repara los errores cósmicos -y humanos- que ha cometido durante su vasta existencia.

Sandman es la obra magna de Neil Gaiman, publicada por DC Comics a lo largo de 75 números entre 1989 y 1996. Junto a Gaiman, los artistas Sam Kieth y Mike Dringenberg aparecen acreditados como creadores, aunque por sus páginas pasaron artistas de la talla de Jill Thompson, Coreen Dollan, Kelley Jones, Charles Vess, Michael Zulli, Marc Hemper y muchos más. Aparte de narrar la historia de Morfeo, el Señor del Sueño, y como el cambio es inevitable lo quiera él o no, el comic sirvió para que Gaiman explorar sus inquietudes como contador de historias, planteando numerosas historias fuera de la trama principal con personajes como William Shakespeare, analizando la propia naturaleza de las historias. Tras cerrar la historia, Gaiman ha vuelto cada pocos años para contar nuevas historias en este mundo, como Obertura junto al increíble J.H. Williams III.

El hecho que durante muchos años la adaptación de Sandman a la gran pantalla primero y a la pequeña pantalla después se encontrara con múltiples dificultades que hicieron temer que llegara a producirse tiene mucho que ver con la propia naturaleza de Sandman como comic. De hecho, podría decirse que Sandman es EL COMIC que sacó todo el partido de las posibilidades del medio contando una historia que sólo podía contarse en este formato. Desde la lectura mensual de las grapas obligando al lector a esperar entre cada número, a poder jugar con el formato de los arcos con historias que van desde un número hasta 13 de Las Benévolas que tenían o no que ver con la trama principal. O que el cambio de dibujante añadiera matices a la escritura y los personajes de Gaiman, dándoles nuevos matices y mayor profundidad, en muchos momentos más sentimientos y hasta poesía. De hecho, fue/es el comic que mostró a los lectores y autores de literatura fantástica y terror que el comic es un medio artístico y expresivo diferente a la literatura que en muchos casos los comics podían llegar a ofrecer historias que eran/son mejores. Y que no es ni tiene que sentirse «menos que».

Esta serie de Sandman ha sido desarrollada por el propio Gaiman, David S. Goyer (Trilogía de Batman de Nolan, Blade) y Allan Heinberg (Young Avengers) para Netflix, y está producida por DC Entertainment y Warner Bros. Television. Esta primera temporada cuenta con 10 episodios centrados en los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La casa de muñecas. Los episodios fueron dirigidos por Mike Barker (el episodio piloto), Jamie Childs (Eps 2-5, con lo que sería el arco Preludios y Nocturnos en el que Morfeo recupera sus objetos de poder), Mairzee Almas (ep. 6), Andrés Baiz (eps. 7-8), Coralie Fargeat (ep. 9) y Louise Hooper (ep. 10). Gaiman, Goyer y Heinberg escriben el episodio piloto, y Heinberg el segundo, pero cuentan a partir de ahí con 8 escritores diferentes para los 8 episodios restantes, lo cual visto lo visto no parece que haya sido una decisión acertada.

Entrando al reparto, Tom Sturridge interpreta a Sueño, el señor de los sueños y gobernante del reino del Sueño, también conocido como Morfeo. Gwendoline Christie es Lucifer, la gobernante del Infierno, Vivienne Acheampong es Lucien, la bibliotecaria del Sueño, Boyd Holbrook es el Corinthian, una pesadilla que escapó del Sueño. Charles Dance interpreta a Roderick Burgess, el ocultista que atrapó a Sueño,​ David Thewlis es su hijo John, fruto de una relación con Ethel Cripps (Niamh Walsh de joven y Joely Richardson de adulta). Jena Coleman como Joanna Constantine, una maga que ayudará a Morfeo, mientras que Kirby Howell-Baptiste es Muerte, la hermana de Sueño. Sanjeev Bhaskar y Asim Chaudhry interpretan a Caín y Abel, residentes del Sueño basados en los personajes bíblicos. Por último, destacaría a Mason Alexander Park como Deseo y Kyo Ra como Rose Walker.

Entrando en materia, esta primera temporada de Sandman es un ejemplo perfecto de lo difícil que es trasladar una obra de un medio a otro. Siendo en lo fundamental un copia literal de los sucesos que pasan en los dos primeros arcos y ofreciendo una versión perfecta e icónica de los personajes, es una pena que se hayan limitado a mostrar los hechos olvidándose de la emoción y la ambientación de terror y fantástica, limitándose a exponer los hechos, no en crear emoción alrededor de los personajes y las situaciones.

Empezando con los elementos positivos, se nota que Gaiman está super involucrado en esta serie, porque en el 95% la serie adapta al medio televisivo sus historias y personajes de forma correcta y reconocible. El comic en sus inicios formaba parte del universo superheroíco de DC Comics y por él pasaron personajes de la Liga de la Justicia, el demonio Etrigan o John Constantine. Me parece normal que la serie haya tenido que hacer cambios para obviar a estos personajes y hacerla 100% autocontenida, y diría que estos cambios le sientan bien a la serie y son lógicos con el núcleo de lo que se quiere contar. Para todos los fans del comic, que esta serie sea una realidad ya es fuente de alegría.

Estoy contento con el casting de la serie, creo que Tom Sturridge es un perfecto Morfeo. Un personaje muy complicado de interpretar, ya que al actuar según su naturaleza de Eterno, no se considera bueno ni malo, lo que provoca que dicho de forma coloquial, sea un frío gilipollas la mayor parte del tiempo. Transmitir esa frialdad y la necesidad que tiene de asumir que el cambio es inevitable creo que son elementos que Sturridge añade muy bien a su interpretación. Jena Coleman creo que está genial como Joanna Constantine y consigue que no echemos en falta a su familiar John, el siempre genial David Thewlis borda el papel de John Burgess y Kirby Howell-Baptiste transmite de forma perfecta la empatía de la Muerte comiquera.

El resto del reparto lo veo correcto, cumpliendo lo que se pide de ellos pero sin demasiado carisma. En este grupo coloco a Gwendoline Christie como Lucifer, Vivienne Acheampong como Lucien, Boyd Holbrook como el Corintio o Kyo Ra como Rose Walker. En todo caso, poder ver en imagen eal a estos personajes y otros como Cain Abel, Goldie, Merv o Lyta Hall es una alegría inmensa.

De todos los episodios, ha sido el sexto El sonido de sus alas el único que realmente me ha emocionado. Lo cual no es extraño, al salirse de las tramas principales para mostrarnos la conversación de Morfeo y Muerte primero, y la relación que Sueño comparte con el mortal Hob Gadling que se negó a morir y con el que se ve cada 100 años. El resto de episodios siendo correctos, con algún pero que luego comentaré, me han parecido fríos y sin chispa. Visto que en la primera temporada de la serie sólo han cubierto los dos primeros arcos del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas, si la audiencia funciona Netflix puede encontrar un filón con esta serie, que fácilmente se podría alargar hasta la cuarta o quinta temporada a poco que los autores lo hagan medianamente bien.

Como comentaba antes, la serie de televisión se olvida que Sandman es mucho más que la historia de Gaiman, historia que SI está bien trasladada a imagen real. Sandman es también la personalidad que sus artistas añadieron en la página impresa, y es eso precisamente lo que o bien han olvidado o han obviado a la hora de crear la serie. Sam Kieth con su estilo gótico y sus figuras no naturalistas planteó el comic como una fantasía oscura muy cercana al terror que lo convirtió en algo diferente a todo lo que se estaba publicando en ese momento en el ámbito mainstream americano.

En la serie no tenemos nada de eso, todo se muestra limpio, iluminado, aséptico. Los creativos se centran en exponer los hechos y mostrarlo todo perfectamente bien, cuando a veces sugerir acaba siendo mejor. El intangible de la calidad artística, la creación de atmósferas terroríficas y sobrenaturales, la personalidad en la forma en que nos cuentan la historia en viñetas, todo eso se ha perdido. Por eso Sandman NO es una novela. Tampoco una novela ilustrada, es un comic que mostró todo el partido a las posibilidades del medio. Y por eso durante mucho tiempo parecía que Sandman era otro Watchmen, un concepto imposible de trasladar a imagen real real. Por poner un ejemplo, incluso siendo uno de los mejores episodios, en el primer episodio El sueño de los justos la serie emplea mucho tiempo y recursos en recrear perfectamente la Inglaterra de 1920, con sus coches, su ropa y localizaciones perfectas. Sin embargo, el feeling de terror del comic ni está ni se lo espera.

Gaiman, con Goyer y Heinberg, no puede ser más fiel al comic y a sí mismo, y a la vez al conjunto le falta chispa, personalidad, y me ha dejado indiferente. Como colección expositiva de hechos podría decirse que funciona, como historia que tiene que enganchar con los personajes y transmitir emoción la serie fracasa estrepitosamente. Y eso lo digo yo que he leído el comic varias veces, me considero fan de Gaiman y tenía ganas de ver la serie. No tengo claro que un espectador que no conozca nada del comic original vaya a ver esto y se vaya a enganchar a la forma en que los creativos nos cuentan esta historia.

Por cierto, me pareció curiosísimo que justo tras el final del primer episodio se mostrara un trailer de lo que estaba por venir, algo que diría que nunca había visto en una serie de Netflix. Para una serie de estreno semanal mostrar el trailer en ese momento puede tener sentido para pedir a la audiencia que se acuerde de volver la semana siguiente, pero no en un contenido de Netflix que se sabe que se puede ver en modo maratón. Esto me sugiere que hasta los creativos de la serie se dieron cuenta que lo mostrado hasta ese momento era más bien pobre de cara a enganchar a los espectadores que no hubieran leído el comic, que entiendo que son la mayoría.

La traslación literal de la historia acaba provocando que se pierdan cosas, empezando por el intangible que nos enganchó la primera vez a Sandman que es mucho más que la historia de Gaiman. Pero incluso obviando la comparación de la serie de televisión con el comic, Sandman como serie de televisión tiene un problema tremendo con unos episodios que siendo fieles al comic resultan aburridísimos y están rodados de forma terriblemente cutre. Hay un primer elemento y es que diría que Sandman es una serie con un presupuesto importante para crear todos los sets de rodaje y los numerosos efectos especiales. Sin embargo, los directores parecen acostumbrados al cartón piedra de Doctor Who y no acaban de saber qué hacer con todos estos recursos para conseguir crear una serie con personalidad en los que estos recursos luzcan como se merecen. En este caso, como digo no es un problema de falta de recursos sino de habilidad o falta de ella de los directores y resto de equipo técnico.

Por otro lado, la serie como comentaba adapta dos arcos argumentales del comic, Preludios y Nocturnos y La Casa de Muñecas. Esto hace que la serie esté claramente partida en dos. En cuatro, realmente. Con una primera parte en el primer episodio casi a modo de prólogo que nos cuenta como Morfeo es atrapado y escapa un siglo después y una segunda con los episodios 2 a 5 en la que Morfeo recupera sus objetos de poder, lo que cerraría el arco de Preludios y nocturnos. En la tercera parte tendríamos el episodio 6 que es autoconclusivo y el mejor de toda la temporada, dejando los últimos 4 episodios como la última parte para contarnos el arco de la Casa de Muñecas.

Dentro de estos dos bloques, diría que el primer arco de Preludios y Nocturnos tendría un bien a nivel general simplemente por poder ver Sandman en imagen real, pero al segundo de Casa de Muñecas le daría un 5 pelado siendo generoso. Hay cosas muy chulas de este arco, como la presentación de Joanna Constantine, o Caín y Abel. Sin embargo, el climax del quinto episodio, 24/7, que en el comic fue uno de los más aterradores de todo el comic de nuevo queda mal resuelto en la serie. No porque no muestre a nivel general lo mismo que el comic, sino porque como digo no crea ninguna atmósfera terrorífica, ni tensión, ni hay un climax dramático que valga la pena. Pero incluso en los episodios que si me gustaron, narrativamente la serie tiene múltiples lagunas, como por ejemplo con la presentación del Corintio y en general todo lo que va haciendo, algo super mal resuelto como si Gaiman realmente pensara que no había problema porque los espectadores ya habriamos leído el comic y rellenariamos de alguna manera los huecos

Comentaba que el 6º episodio acabó siendo mi favorito de toda la serie. Sin embargo, todo el arco de Casa de Muñecas resultan unos episodios lamentables, super aburridos y televisivos en el peor de los sentidos posibles que dejan al espectador con un mal sabor de boca. Uno de los motivos puede ser la falta de tensión y de sensación de peligro debido a la forma mediocre en que está contado todo. El hecho que hayan 3 directores para estos cuatro episodios me indica que la calidad media no era muy bueno, la verdad. Pero incluso dentro de una serie, los buenos guionistas y los buenos directores consiguen que los episodios individuales tengan elementos destacables y se sientas satisfactorios por si mismos, cosa que no llega nunca a pasar en esta serie.

Me sabe mal que Sandman no me haya volado la cabeza. Esto me recuerda que Gaiman durante muchos años expresó que prefería que Sandman NO se hiciera antes que se hiciera con una versión que no estuviera a la altura del comic. Lamento tener que decirlo, pero tras ver esta primera temporada de Sandman en Netflix, no puedo decir que la serie sea mala porque no lo es, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena. Creo que la versión BUENA de Sandman aún no nos ha llegado, y visto lo visto, lo más probable es que nunca lleguemos a verla.

Por cierto, leo de nuevo la entrada y me doy cuenta que aunque no me considero a mi mismo un «super fan de Sandman», en el fondo si que soy fan del comic, porque me molesta un poco que no hayan sabido trasladar la maravilla que significó leerlo la primera vez. Quiero decir que si hablamos de por ejemplo la Legión de Superhéroes, en el fondo me daría igual si la adaptación la hacen bien o mal porque los personajes no me interesaron. Y eso obviamente no me pasa con Sandman.

Comparto el trailer de Sandman:

Sandman es correcta pero se queda muy muy lejos de saber trasladar la magia y la emoción del comic a la pequeña pantalla. No puedo decir que sea mala, pero tampoco que sea especialmente buena. Qué pena.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de El océano al final del camino, de Neil Gaiman

Neil Gaiman es un género en si mismo y su última novela El océano al final del camino es una extraordinaria historia que nos devuelve a nuestra niñez y a las cosas que dejamos atrás al crecer.

PUNTUACIÓN: 8/10

El océano al final del camino es una novela sobre la validez de los recuerdos, la magia y la supervivencia; sobre el poder de la imaginación y la oscuridad que hay dentro de cada uno de nosotros. Un hombre vuelve a la zona donde vivió hace cuarenta años para asistir a un funeral. En un arranque incomprensible e inesperado, decide acercarse a la casa de su amiga de la infancia, Lettie. Y es ahí donde los recuerdos que no sabía que tenía empiezan a fluir, como el océano que Lettie insistía que era, en realidad, su estanque. La memoria se mezcla con la fantasía mientras el protagonista nos cuenta un viaje imposible, en un mundo que puede o no existir, repleto de monstruos imaginarios que se hacen reales en el relato de ese niño de siete años. Tan reales como los monstruos que los adultos sí podemos entender y temer, y ante los que la única defensa con la que cuenta el niño son las tres mujeres extravagantes que viven al final del camino.

Neil Gaiman, el maestro de la novela gráfica, es autor además de varios libros infantiles y juveniles entre los que se incluyen: Coraline, la colección de relatos El libro del cementerio y El cementerio sin lápidas. Además es autor de los guiones de varias películas basadas en sus escritos. Sus novelas para adultos, entre las que se encuentran las aclamadas American Gods y Los hijos de Anansi, han sido un éxito unánime para crítica y público. Entre los numerosos premios que se le han concedido están el World Fantasy, el Hugo, el Nebula y el Bram Stoker. Aunque nació en Gran Bretaña, ahora vive en Estados Unidos.

Es curiosísimo como cada vez que termino una novela de Neil Gaiman pienso que cuenta siempre lo mismo: Cómo la vida de gente normal queda cambiada para siempre por el contacto con seres más grandes que la vida que viven junto a nosotros y que no son buenos ni malos, sino que actúan según su naturaleza. Y que son a menudo demasiado grandes para que la mente humana adulta y racional pueda entender lo que acaba de suceder.

Y sin embargo, la forma en que Gaiman transmite en esta novela la imaginación, los miedos y la lógica sencilla y aplastante de la niñez me ha parecido magistral. Sus descripciones evocan un momento pasado pero en el fondo muy presente, aunque nuestra mente racional a veces no lo recuerde. Esos momentos antes de crecer en los que todo era más grande que la vida y cada día era una aventura llena de peligros.

Nunca visité la campiña inglesa, pero Gaiman me hizo sentir como si estuviera allí, no tanto en la real sino en la idealizada, aquella que el autor recuerda  sin saber a ciencia cierta si realmente era así, siendo el lugar y el momento preciso (y único) dónde esta historia podía tener lugar.

Cómo podéis imaginaros, me ha gustado mucho la lectura de El océano al final del camino, y me encanta leer a Gaiman al menos una vez al año. Incluso si a veces su obra gire alrededor de los mismos elementos una y vez. En el fondo, nadie escribe como él, y me gusta que me recuerden que la magia existe, si sabes mirar el mundo de la forma adecuada.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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Sandman Obertura, de Neil Gaiman y J.H. Williams III #Reseñoviembre día 30

¡Prueba superada! Llego al último día del #Reseñoviembre con la satisfacción de haber publicado 30 reseñas de comics durante todo el mes de noviembre. Y he dejado para el último día una de las obras fantásticas más importantes del mundo del comic americano: Sandman, eligiendo la última historia de Neil Gaiman dibujada por el artista definitivo de Morfeo: el excepcional J.H. Williams III junto al colorista Dave Stewart.

#Reseñoviembre día 30 Sandman Obertura, de Neil Gaiman y J.H. Williams III

Guión: Neil Gaiman

Dibujo: J.H. Williams III

Color: Dave Stewart

Fecha publicación USA: DC Comics – Vertigo (2013-15)

Edición española: Edición de lujo, ECC Ediciones (2017)

Resumen: El último episodio de Sandman escrito por Neil Gaiman se publicó en marzo de 1996. Después, durante diecisiete años, el personaje durmió en el limbo de los seres imaginarios hasta que el guionista de Porchester decidió despertarlo para ofrecer una única función antes de devolverlo a su lecho mágico y silencioso. El resultado es Sandman: Obertura, la serie limitada que desvela los sucesos previos a la captura de Morfeo por parte del ocultista Roderick Burguess (tal como estableció el episodio inaugural de la serie). Esta nueva obra portentosamente dibujada por J. H. Williams III nos devuelve al Rey del Sueño en todo su pálido y altivo esplendor. También a los miembros más populares de su peculiar familia, como Muerte o Destino. Y sobre todo, nos restituye uno de los universos narrativos más imaginativos, poderosos y atemporales de las últimas décadas. Evidentemente, el sueño terminó hace diecisiete años. Pero Sandman: Obertura contiene todos los ingredientes que hicieron del original un clásico contemporáneo.

El guión de Neil Gaiman transita por muchos terrenos comunes. Los personajes no son buenos ni malos, sino que simplemente son y actúan según su naturaleza. Y hay una evidente sensación de inevitabilidad, dado que esta serie nos cuenta una historia cronológicamente situada antes del inicio de la serie original, con lo que a priori conocemos en final de la historia, pero no el camino para llegar a él. Y es el camino, como en tantas otras de sus obras, lo realmente importante. Lo que aprendemos, con quién nos cruzamos y como este viaje nos marca.
Para ello, Gaiman cuenta con unos colaboradores autentico lujo: El dibujante superstar J.H. Williams III unido al colorista Dave Stewart. Un equipo creativo de All-Star que realizan un trabajo para el que solo se me ocurre un calificativo: Mágico.
Cada número hay un despliegue increíble a nivel narrativo. Williams y Stewart entienden que lo principal es contar una historia, y aunque cada página por separado tiene un valor artístico innegable, en ningún caso dificultan la lectura. Más bien al contrario, el dibujo actúa como un hechizo que nos atrapa y nos “obliga”  a entrar en este mundo más allá del nuestro.
Otro de los alicientes de esta obra es, además de saber como pudo caer Morfeo prisionero al principio de su serie,  poder descubrir por primera vez a los padres de los Eternos. Ya conocíamos a los hermanos Eternos: Muerte, Destino, Destrucción, Delirio, Deseo, Desespero y Sueño.  Y ahora por fín conoceremos a sus padres, que prefiero ni nombrar para no chafaros el descubrimiento. Aunque como en todo lo relacionado con los Eternos,  no está claro que vayan a ayudar a Morfeo en su búsqueda, ni siquiera ante la posibilidad de la destrucción de Universo.

Sandman: Obertura sirve no solo para conocer una historia perdida del personaje, sino como forma de volver a generar interés por la serie original. En mi caso, tengo muchas ganas de volver a leer esta serie, y ver como los matices aquí mostrados pueden aportar una mayor luz a algunos personajes, ya sea el Corintio, o las hermanas de Sueño Deseo o Delirio.

Est obra fue galardonada por Amazon como la Mejor Novela Gráfica de 2015, y significó un clásico instantáneo además de un complemento perfecto para la serie original que ninguno de sus millones de lectores pueden dejar de leer. Una pequeña gran obra maestra del género del comic, una obra que no te puedes perder.

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Marvel Comics 1000, celebrando 80 años de historias

Marvel Comics 1000 es el especial con el que Marvel celebra sus 80 años contando historias. El comic de Al Ewing y un verdadero All-Star de autores de comic es una auténtica celebración de lo que significa la Casa de la Ideas.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Ochenta años! ¡Un ejército de creadores legendarios! ¡Una historia!¡Para celebrar el 80 aniversario de Marvel, hemos reunido la mayor variedad de talentos que se haya reunido entre dos portadas! ¡Nombres del pasado, del presente e incluso del futuro! ¡Cada página está llena de trabajo completamente nuevo de los mejores creadores de cómics! Un misterio se extiende por todo el Universo Marvel, ¡uno que comenzó en MARVEL COMICS # 1 y une a una gran variedad de héroes y villanos a lo largo de las décadas! ¿Qué es la máscara de la eternidad? ¿Y quién es responsable de la conspiración para mantenerlo oculto? A medida que los secretos se despegan, ¡las respuestas se sentirán a lo largo de todo el Universo Marvel.

Al Ewing, Chris Claremont, Joe Quesada, Allan Heinberg, Jimmy Cheung, Dan Slott, Marcos Martin, Tom DeFalco, Ron Frenz, Kelly Sue DeConnick, David Lopez, Pepe Larraz, Jason Aaron, Goran Parlov, Kurt Busiek, Cameron Stewart, Phil Lord, Christopher Miller, Javier Rodriguez, Peter David, Adam Kubert, Jeph Loeb, Tim Sale, Kieron Gillen, Doug Braithwaite, Rob Liefeld, Kathryn Immonen, Stuart Immonen, Jonathan Hickman, Dustin Weaver, Jeff Lemire, Gerry Duggan, Chris Samnee, Patrick Gleason, Roy Thomas, Rod Reis, Charles Soule, Steve McNiven, Toby Whitehouse, Alan Davis, Al Ewing, Daniel Acuña, Jesús Saiz, Ron Garney, Leonardo Romero, Christian Ward, Cory Smith, Mike Deodato, Steve Epting, Carlos Pacheco, Joshua Cassara, CAFU, Adam F. Golberg, Adam Riches, Ryan North, James Harren, Kareem Abdul-Jabbar, Raymond Obstfelds, Mattia De Iulis, Tom Taylor, Juann Cabal, Gail Simone, David Baldeón, David F. Walker, JJ Kirby, Jim Zub, Nick Bradhsaw, Chip Zdrasky, Eve L. Ewing…

Neil Gaiman, Mark Buckingham, Joe Michael Strazcysnki, Ed McGuinness, George Perez, Brad Meltzer, Juan Totino Tedesco, Mark Waid, John Cassaday, Joe Hill, Mike Allred, Walter Simonson, Taboo, Jeffrey Veregge, Alex Ross, Erik Larsen, James Monroe Iglehart, Oscar Martin, Jeremy Whitely, Irene Kom, Saladin Amhed, Steve Rude, Glen David Gold, Chris Mooneyham, Derek Landy, Paco Medina, Tini Howard, Kia Asamiya, Rainbow Rowell, Kris Anka, Donny Cates, Geoff Shaw, Matthew Rosenberg, Leinil Francis Yu, Jen Bertel, Ed Brisson, Jorge Fornés, Jason Latour, Joe Bennet, Patrick Zircher, Phil Noto, Salvador Larroca, Eduardo Risso, Leonard Kirk, Kelly Thompson, Gerry Conway…

AVISO: ESTE ARTÍCULO CONTIENE PÁGINAS DE ESTE COMIC. Aunque no voy a spoilear nada de la trama de este comic, que entiendo es lo de menos, si eres un fan de Marvel te recomiendo leer este comic sin haber visto nada, para que cada página sea una sorpresa. ¡ESTAS AVISADO!!

No se cumplen 80 años todos los días, y Marvel ha tirado la casa por la ventana con este especial aniversario. Lo primero que hay que decir de este comic es que frente a otros especiales emblemáticos como fueron los Action Comics 1000 y Detective Comics 1000 de DC Comics, que se componían de varias historias cortas de equipos creativos de primer nivel, Marvel sorprende con un concepto diseñado para destacar los 80 años de la editorial, en el que a partir de una historia central de Al Ewing, cada página destaca un hecho importante o personaje surgido cada año desde 1939 hasta la actualidad. Así, como indica la portada, tenemos 80 páginas para 80 años de historia, que presentan un nuevo personaje del pasado que va a cobrar protagonismo en 2020.

Globalmente, este Marvel Comics 1000 me ha gustado bastante y me ha parecido que Al Ewing se ha inventado una excusa muy loca para justificar este homenaje a 80 años de historia y todos los personajes creados durante estos años por la Casa de las Ideas. Ewing demuestra que es uno de los escritores más en forma de la Marvel actual, su Inmortal Hulk es una excelente lectura mes a mes, y el final de Vengadores Sin Camino de vuelta junto a Jim Zub y Mark Waid, fue una pasada que cierra de forma brillante uno de los sleepers del año comiquero.

Marvel Comics 1000 busca celebrar los 80 años de historia de Marvel, no a un personaje o evento concreto. Hay muchas páginas chulísimas, pero debo decir que me han emocionado las páginas de Walt Simonson y George Pérez de este especial. Se nota que soy un lector veterano que empecé a leer comics en los 80. En este sentido, sobre todo si eres un fan de Marvel de toda la vida, solo por el All-star de autores creo que merece la pena comprar este cómic, aunque sea para verles en una única página.

A pesar de lo anterior, reconozco que me llevé una sorpresa mayúscula al ver a Conan en este comic. Sin embargo, teniendo en cuenta su importancia para la editorial durante los años 70 y 80, es lógico su aparición.

Y por eso mismo también tenemos una página dedicada a Star Wars, que durante años tuvo el record del comic más vendido de Marvel, y es de dominio público que ayudaron a que la editorial sobreviviera a finales de los 70 y principios de los 80.

De hecho, estas páginas me parecen de lo mejor de este especial y estarían en mi Top-10, que estaría formado por:

1- Walter Simonson – Iron Man.

2- Al Ewing  + George Perez – Heirs of the tiger

3- Mark Waid + John Cassaday – Captain America

4- Ralph Macchio + Marco Checchetto – Conan

5- Joe Quesada + Kevin Nowlan – Daredevil

6- Al Ewing + Gabriel Hardman – Marvel Boy

7- Neil Gaiman + Mark Buckingham – Miracleman

8- Allan Heinberg + Jimmy Cheung – Young Avengers

9- Charles Soule + Terry Dodson – Darth Vader

10- Jim Zub + Nick Bradshaw – Blade

Obviamente, que cada página destaque un hecho importante o personaje de cada año realizado por equipos creativos super variados y diferentes hace que algunas cosas encajen mejor que otras, pero globalmente me ha parecido un especial aniversario diferente a cualquier otro comic visto antes de cualquier editorial, y a mí, como celebración de la historia de Marvel, me funciona a las mil maravillas.

Igual que digo esto debo reconocer que por el propio concepto de este especial, estamos ante un cómic irregular que alterna paginazas con otras cuya inclusión en este especial es dudosa, ya sea por los personajes, autores o situaciones elegidas para cada año.

Por dar un ejemplo, me parece increíble que publicándose en 1991 el  X-Men 1 de Chris Claremont y Jim Lee, que sigue siendo el comic más vendido de la historia con más de 8 millones de ejemplares, ese año se destaque la creación de X-Force y Deadpool y tengamos a Rob Liefeld dibujando la página de ese año. En mi opinión, y sin desmerecer la importancia de Deadpool en el mundo friki, esto sólo se explica si pensamos que Liefeld sigue colaborando habitualmente con Marvel, mientras que Jim Lee lleva décadas como editor de DC Comics.

Esto provoca la «injusticia» que cuando más adelante destacan a los X-Men, utilizan un hecho muy tonto como fue que el artista manga Kia Asayima realizó un comic suyo, algo mucho mejor y que es casi una anécdota en la historia de estos personajes.

Incluso la página de Chris Claremont, el padre del éxito mutante, es una lástima, al emparejarle con Salvador Larroca. Larroca es un hombre 100% de Marvel y su dilatada experiencia le hacen merecedor de aparecer en este comic, y de hecho colaboró con Claremont en Extreme X-Men, pero nunca me gustó su estilo y hubiera sido un sueño ver a Paul Smith o Marc Silvestri dibujando este comic, por dar dos ejemplos.

Hablando de autores ausentes, entiendo que algunos autores como John Romita Jr, Brian Michael Bendis o el propio Jim Lee que trabajan en DC Comics y tienen contratos de exclusividad no aparezcan en este volumen especial. Pero me parece un pecado que autores clásicos de la editorial como John Byrne no estén. Qué igual hay una explicación, e incluso es posible que fuera el propio Byrne el que no quiso participar, siempre se dijo de él que su orgullo era su perdición, pero es una pena. E independientemente del motivo que sea, es una lástima para nosotros, los lectores veteranos no tenerle en este comic, al igual que Frank Miller, David Mazzuchelli, Barry Windarod-Smith y tantos otros.

Posiblemente no pudo encajar por el año en cuestión, pero también hecho de menos a Jim Starlin o a los personajes de la Marvel galáctica, como Nova o los Guardianes de la Galaxia fuera de Groot o Rocket: Quasar, Starlord, Gamora… Héroes  que brillaron gracias a Dan Abnett y Andy Lanning. Hubiera preferido una página de cualquier de estos personajes antes que, por ejemplo, la de Lobo Rojo. Aunque imagino que una prioridad para Marvel era mostrar la gran variedad de géneros y razas de sus personajes más que ser una enciclopedia de todos los héroes de la editorial.

Otro aspecto que para mi es una pasada es comprobar la gran cantidad de autores españoles que encontramos en este especial. Al ya mencionado Larroca se unen los maestros Carlos Pacheco y Marcos Martín, así como los dibujantes de la nueva hornada Pepe Larraz, Javier Rodríguez, Daniel Acuña, Jesús Saiz, CAFU, Juann Cabal, David Baldeón y Jorge Fornés. Creo que no me olvido de nadie ni he cometido ningún error, pero estamos ante 11 artistas españoles para las 81 páginas que contiene este comic. Diría que casi seguro España es la segunda nacionalidad más numerosa de este Marvel Comics 1000, y demuestra el gran nivel de nuestros profesionales y la gran cantidad de fans que crecimos con estos personajes.

La página con el homenaje a los autores de Marvel fallecidos me ha parecido también un detalle muy bonito. Y aunque para Marvel obviamente lo principal son los personajes, está genial aprovechar este comic para recodar a algunos de los autores que nos marcaron y que ya no están con nosotros.

Comparto por último el trailer que Marvel preparó para anunciar este especial 80 aniversario:

En resumen, este Marvel Comics 100 es un especial que merece la pena sobre todo para lectores veteranos que tienen una experiencia previa con estos personajes. Me ha parecido un dinero super bien aprovechado, y espero estar aquí para el 100 aniversario!!!

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Good Omens de Terry Pratchett y Neil Gaiman (Amazon Prime)

Amazon Prime ha estrenado una excelente adaptación de la divertidísima novela Good Omens de Terry Pratchett y Neil Gaiman. Escrita y creada por el propio Gaiman y dirigida por Douglas Mackinnon, la serie hará las delicias a todos los amantes de la fantasía con un toque irónico.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ambientada en 2018, la serie seguirá al demonio Crowley (David Tennant) y al ángel Aziraphale (Michael Sheen), quienes, acostumbrados a la vida en la Tierra, buscan evitar la venida del Anticristo y con ello la batalla final entre el Cielo y el Infierno que destruirá el planeta y la raza humana.

La novela Good Omens fue publicada en 1990, en un momento en que Terry Pratchett era un escritor muy conocido gracias a su serie del Mundo Disco, mientras que Gaiman estaba empezando a hacerse un nombre con Sandman, su multipremiado comic que DC Comics empezó a publicar en 1989. La novela fue nominada al World Fantasy Award y al Locus Award de 1991, y fue la primera novela publicada de Gaiman, que con los años se ha convertido en uno de los referentes en el mundo de la fantasía con novelas como American Gods, Hijos de Anansi, Neverwhere o The Ocean at the End of the Lane. Tras años en los que casi se trasladó al cine, para Gaiman se convirtió en una prioridad adaptarla para televisión tras recibir una carta de Pratchett escrita antes de morir en 2015 conminándole a que intentara hacerlo realidad.

Gaiman ha sido el creador y ha escrito los guiones de los seis episodios de los que se compone esta serie, que ha sido dirigida por Douglas Mackinnon y cuenta con música de David Arnold.

Good Omens es puro Pratchett, con un humor muy inglés que transmite una fina ironía en cada uno de sus dialógos, y con unos personajes secundarios y situaciones que en muchos casos bordean el ridículo. Pero también es muy Gaiman, mostrando a unas fuerzas sobrenaturales super poderosas que viven entre nosotros y que nos quieren manejar a su antojo, a pesar del mito del «libre albedrío».

Lo mejor de Good Omens es el carisma que transmiten Michael Sheen y David Tennant, bordando sus interpretaciones del ángel Aziraphale y el demonio Crowley. Me encanta el ángel inocente pero con un toque pícaro que construye Sheen y cómo Tennant transmite un demonio que aunque se esfuerza en parecer malo, ama demasiado la vida y los placeres mundanos, ¡aunque no lo pueda reconocer!! La química entre ambos es una pasada, y como saben que su amistad es lo mejor de la vida aunque la tradición les fuerce a ser enemigos. Escucharles en V.O. ha sido una auténtica delicia, y destaco además poder escuchar en el original a Frances McDormand en la voz de Dios.

Good Omens se ríe de los extremismos que en muchos casos actúan ciegamente sin saber muy bien por qué hacen lo que hacen. Y además de ser una historia de amistad un tanto atípica, otro de los temas centrales es la necesidad de romper con lo que la sociedad espera de ti e intentar construir tu propio destino sin importar el qué dirán. Otro concepto muy Gaiman,

Diría además que la duración de seis episodios es perfecta para contar bien la historia e irnos sorprendiendo a cada paso, sin que sintamos que nos meten minutos sin importancia para rellenar episodios.

Si tengo que comentar algo menos bueno, quizá sería que aunque el final es correcto y todo encaja a la perfección, le falta algo de punch o potencia dramática. Precisamente por el tono irónico y por la sensación de farsa que transmite en numerosos momentos, no hay un climax sino más bien un globo que se desinfla.

He comentado en otras ocasiones que un elemento recurrente de la obra de Gaiman son los personajes que no son buenos ni malos, sino que actúan según su naturaleza. Esto en buena medida lo vemos durante toda la serie, y al final el final sucede porque era inevitable, pero sin la fuerza dramática que me hubiera gustado. En todo caso, dado el tono de comedia de toda la serie, esto no me ha supuesto ningún problema.

Comparto el trailer de esta serie:

Good Omens es una divertida serie que creo que encantará a los amantes de la fina ironía y de romper los estereotipos establecidos. Me alegra haber podido verla y me ha dejado con una sonrisa.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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