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Crítica de Ruta de escape de Bart Layton

Las películas de robos me flipan, así que tenía ganas de ver Ruta de escape (Crime 101), la película de Bart Layton protagonizada por Chris Hemsworth y un montón de caras conocidas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Davis (Chris Hemsworth) es un escurridizo ladrón cuyos atracos de alto riesgo tienen desconcertada a la policía. Davis está planeando su mayor golpe, con la esperanza de que sea el último, cuando se cruza en su camino Sharon (Halle Berry), una desilusionada ejecutiva de seguros con la que se ve obligado a trabajar, y Orman (Barry Keoghan) un ladrón rival, con métodos mucho más inquietantes que los de Davis. A medida que se acerca el golpe multimillonario, el implacable teniente Lubesnik (Mark Ruffalo), se acerca a la operación, aumentando considerablemente el riesgo de lo que está en juego y difuminando la línea entre cazador y presa. Pronto, cada uno tendrá que aceptar el coste de sus decisiones asumiendo que no hay vuelta atrás. Adaptación de las novelas de Don Winslow ‘Rotos’.

Bartholomew Nicholas Layton (Londres, 1975) es un cineasta inglés. Saltó a la fama como documentalista, ganando un premio BAFTA al mejor debut y una nominación al mejor documental por The Imposter (2012). Posteriormente, dirigió la película American Animals (2018), un híbrido entre documental y docudrama basado en el robo de libros de la Universidad de Transilvania.

Layton escribe también el guion de esta película que adapta la novela de Don Wilson del mismo título. La película de 140 minutos de duración y un presupuesto de 90 millones de dólares ha sido producida por la Metro Goldwyn Mayer, ahora propiedad de Amazon (Prime Video). La película tiene fotografía de Erik Wilson, montaje de Jacob Secher Schulsinger y Julian Hart, y música de Blanck Mass.

Chris Hemsworth interpreta a Mike/James Davis, un ladrón de joyas de Los Ángeles; Mark Ruffalo es el detective Lou Lubesnick, que persigue a Mike; Barry Keoghan hace de Ormon, un joven motociclista psicótico y violento; Halle Berry es Sharon, una corredora de seguros que se verá salpicada en el último plan de Mike para robar 11 millones de dólares. Monica Barbaro como Maya, el interés amoroso de Mike; Corey Hawkins como el detective Tillman, compañero de Lou, Jennifer Jason Leigh como Angie, la exmujer de Lou, Nick Nolte como Money, el pasante de Mike que vende la mercancía robada, y Tate Donovan como Steven Monroe, un cliente adinerado de Sharon, completan el reparto.

Ruta de escape utiliza la fórmula de las vidas cruzadas que convergen en una situación límite. Por un lado tenemos a Chris Hemsworth como Mike, un ladrón que nunca ha sido pillado y no deja pistas, no utiliza violencia en sus golpes, pero cree que su suerte se está agotando y quiere retirarse. Lo malo es que para ello hace falta un último golpe que le de el colchón financiero que necesita.

Luego tenemos a Mark Ruffalo como el detective Lou Lubesnick, que es el típico policía un poco quemado pero íntegro que cree saber que todos los robos han sido ejecutados por un único hombre, pero el que nadie le cree. La tercera pata del triángulo es Halle Berry como Sharon, una agente de seguros de 52 años que es super buena en su trabajo pero a la que su empresa no ha dado el ascenso que le prometieron y merece.

El reparto de Plan de escape es de relumbrón, con un montón de caras conocidas que ayudan a dar a la película una capa de prestigio. Viendo repartos de este tipo, uno no puede evitar conectar esta película con otros clásicos del género de robos como Heat o la trilogía de Ocean´s eleven. Estando esta película a un nivel muy muy inferior, eso si. Dentro de las caras conocidas, me ha sabido un poco mal que Jennifer Jason Leigh sólo aparezca en ¡una escena!, mientras que Nick Nolte también aparece y desaparece. Desde ese punto de vista, ha sido una pena.

Tengo que decir que Ruta de escape es una película muy entretenida que me estaba gustando hasta que llegamos al climax final, que es un sinsentido absurdo que hace que la película me dejara con mal sabor de boca. Todo en la película está bien, el diseño de producción, el montaje, la música. Todo ayuda a meterte en la historia y a mantenerte en tensión.

Lo malo es que todo está bien pero nada es notable. Empezando por un guion que va de más a menos y se desinfla bochornosamente en su tramo final. Me acordaba antes de Heat, que en realidad está en otra liga. Pero eso sucede, aparte de por todo en general, por un guion con unos diálogos demasiado expositivos que no son demasiado acertado. Ya no es comparar Ruta de escape con Heat, es que cualquier cosa de Taylor Sheridan le pega mil patadas a lo que plantea Bart Layton en su guion. Y ya no sólo son los diálogos, es que como digo el climax final es una absurdez tras otra que empaña lo que estaba siendo una buena película.

Hay otro elemento que para mi queda claro viendo Ruta de escape. Y es que me gusta Chris Hemsworth, me cae bien. Pero no es tan buen actor como a él le gustaría. Y desde luego, no tiene el carisma necesario para mantener la atención del espectador. Y es verdad que los diálogos tampoco le hacen ningún favor ni le permiten hacer un trabajo memorable, pero al final Chris no tiene lo que se espera de una estrella. Algo que por ejemplo Glen Powell si tiene.

Luego hay otro aspecto llamativo de la historia. Y es que aunque en apariencia estamos ante una película para adultos, en realidad sus personajes y situaciones no pueden ser más blancos y estereotipados, huyendo constantemente de lo que podría ser visto como «problemático». De esta manera, Hemsworth es un ladrón pero tiene valores morales que le impiden hacer daño. Y es ladrón porque tuvo una infancia muy dura como huérfano que no le dejó otra opción. Todo muy conveniente. Sobre todo porque al conocer a su novia, interpretada por una desaprovechada Monica Barbaro, sueña por primera vez en su vida con la posibilidad de ser feliz.

Halle Berry decide ayudar al ladrón al descubrir que sus jefes se han aprovechado de su trabajo y no van a ascenderla como la prometieron. Pero luego tiene un cambio de parecer porque Halle Berry no puede ser una criminal. Hablando de criminales «malos», Barry Keoghan interpreta al villano Ormon, el ladrón violento e incompetente que consigue ser el personaje «ostiable» de la película, el que estás deseando que muerda el polvo.

Mark Ruffalo es otro estereotipo andante, el policía que está casado con su trabajo y que ve patrones donde nadie más los ve. Sobre todo porque hablamos de robos en los que no hay ninguna pista. Es super íntegro en un mundo policial rodeado de corruptelas que fuerza a los hombres buenos a «jugar en equipo» o serán suspendidos. Su personaje es probablemente el peor construido y el que peor parado sale de la película, al realizar las peores absurdeces que tienen lugar en el climax final. Que son unos giros absurdos que empañan lo que estaba siendo una buena película.

Como digo, parece que todo está hecho para ser lo más blando y correcto posible, lo que provoca que a la película le falte chispa. Por ejemplo, la chista que tiene el personaje de Parker en sus novelas, comics o películas, cuya amoralidad le hace más atractivo que cualquier cosa que veamos en esta película.

Siendo realistas, en realidad Ruta de escape es el primer thriller del director Bart Layton, por lo que igual el reparto planteaba unas expectativas imposibles para la película. Pero por unas cosas o por otras, me voy con la sensación que esta película debería haber sido mucho mejor de lo que finalmente ha sido. En este caso, es curioso que una película en la que todo está bien, excepto los últimos 10 minutos de película, acabe no siendo suficiente.

Comparto el trailer de la película:

Ruta de escape no está mal pero debería haber sido mucho mejor de lo que ha acabado siendo. Una pena.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Sin piedad de Timur Bekmambetov

En redes sociales los «profesionales» habían masacrado Sin piedad, la película de Timur Bekmambetov (Wanted, Abraham Lincoln: Vampire Hunter) protagonizada por Chris Pratt y Rebecca Ferguson. Al final me animé a verla para ver si realmente era tan mala como la pintaban. Por supuesto, no lo era.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En un futuro próximo, un detective (Chris Pratt) es acusado de asesinar a su esposa. Tiene 90 minutos para demostrar su inocencia ante la Jueza de la I.A. avanzada (Rebecca Ferguson), a la que él mismo defendió en su día, antes de que esta decida su destino.

Timur Nuruakhitovich Bekmambetov (Unión Soviética, 1961) es un cineasta y empresario tecnológico kazajo-ruso. Es conocido principalmente por la épica fantástica Night Watch (2004), el thriller de acción Wanted (2008) y la película de terror histórico Abraham Lincoln: Vampire Hunter (2012), así como por las películas de screenlife Unfriended (2015), Searching (2018), Profile (2018) y War of the Worlds (2025).

Sin piedad es una película producida por Amazon MGM Studios (Prime Video), estudio con el que Chris Pratt mantiene una buena relación profesional, con Sony Pictures encargándose de la distribución internacional. La película nace a partir de un guion de Marco van Belle y tiene fotografía de Khalid Mohtaseb, montaje de Austin Keeling y Lam T. Nguyen, con música de Ramin Djawadi. El rodaje tuvo lugar en Los Ángeles, con un montaje final de 100 minutos de duración. El presupuesto estimado es de 60 millones de dólares.

En el reparto tenemos a Chris Pratt como el detective Christopher «Chris» Raven, un agente de la policía de Los Ángeles que está siendo juzgado por el asesinato de su esposa; Rebecca Ferguson como la jueza Maddox, una IA que forma parte del programa Mercy; Kali Reis como Jacqueline «Jaq» Diallo, la compañera de Chris; Annabelle Wallis como Nicole Raven, la difunta esposa de Chris; Chris Sullivan como Robert «Rob» Nelson, el padrino de Alcohólicos Anónimos de Chris y compañero de trabajo de Nicole; Kylie Rogers como Britt Raven, la hija de Chris, y Kenneth Choi como Ray Vale, el difunto compañero de Chris.

Sin piedad es un thriller efectivo que parte de una premisa interesante que hace a la película diferente, pero que también plantea una limitación que podía significar el principal problema de la película. La premisa de ciencia ficción anticipatoria es que debido al aumento exponencial de crímenes violentos en los Estados Unidos, en los casos en los que las evidencias parece irrefutables los acusados son juzgados por un sistema dirigido por un I.A., y en caso de encontrarle culpable el acusado muere en ese mismo momento. Para demostrar su inocencia y poder salvar la vida, la I.A. pone a disposición del acusado un poder casi ilimitado, al poder entrar sin limitación en cualquier teléfono, cámara u ordenador que esté conectado en línea con la I.A. para buscar pruebas de su inocencia. De momento, todos los casos hasta la fecha han acabado confirmando la condena del acusado.

La limitación actoral es brutal, porque Chris Pratt se pasa el 99% del metraje atado a una silla de ejecución en una habitación cerrada. Y se despierta borracho sin saber lo que ha pasado, lo que plantea la duda inicial sobre si él realmente pudo matar a su mujer. Junto a él Rebecca Ferguson interpreta a la I.A. que le juzga, de forma que sólo la vemos de medio cuerpo y en primeros planos, y su interpretación debe ser lo más austera de movimientos y sentimientos posible. Sin embargo, me alegra poder decir que estas limitaciones no impidieron que disfrutara de la película.

En especial Chris Pratt demuestra que es uno de los pocos actores que ahora mismo puede decirse que es una ESTRELLA de cine. Pratt consigue transmitir toda la confusión inicial y la duda ante un pasado que le muestra como un policía alcohólico que no se ha portado bien con su esposa. A pesar de la limitación de movimientos, Pratt demuestra que no los necesita una vez se pone en marcha la investigación, porque su personalidad se adueña de la pantalla. En positivo también, dentro que Rebecca Ferguson interpreta a una I.A. a priori sin sentimientos, Ferguson añade un toque de ironía en su interpretación, incluso de duda cuando se plantea que igual puede haberse equivocado con su primera valoración del caso. En una película en la que la pareja protagonista está presente en pantalla el 90% del tiempo, me alegra que ellos sean los artífices del éxito de la película.

Pero ojo que Sin piedad dista mucho de ser perfecta. El principal problema es su guion. A pesar de que la película es super entretenida, lo cierto es que se plantean una serie de trampas que resultan un poco ridículas una vez te paras a pensar un poco en lo que acabas de ver. Esa sensación de trampa, empezando porque Chris Pratt no recuerde lo que hizo en los momentos previos a la muerte de su mujer, no la tuve durante el visionado sino una vez terminó la película y me puse a pensar en ella. Luego a lo mejor no está tan mal, si pensamos en lo que opinaba al respecto Alfred Hitchcock. Bueno, en realidad cuando se descubre todo el pastel es una locura tan grande, y sobre todo, una casualidad sobre una imposibilidad sobre una locura, que un poco sí que pensé que los giros finales eran un poco demasiado.

En positivo, Timur Bekmambetov plantea un ejercicio narrativo diferente con esta película, creo que influido en los videojuegos de primera persona y los videos corto de Youtube o TikTok. Cuando Pratt empieza a investigar la muerte de su mujer, muchas de las escenas se ven desde las cámaras personales de policías, con lo que tienes la sensación de estar siempre en medio de la acción, con unas imágenes a menudo caóticas. Por ejemplo, cuando seguimos una persecución desde una de esas cámaras. El resultado a veces me gusta y otras veces no tanto, pero me parece interesante que se intente plantear un lenguaje visual diferente al de los thrillers tradicionales.

El presupuesto de 60 millones de la película puede parecer exagerado pensando que la mayoría del tiempo tenemos a dos personas hablando en un espacio cerrado. Pero la película plantea numerosos elementos de ciencia ficción empezando por unos vehículos voladores que usa la policía. Además de varias explosiones y recreaciones digitales. Dicho esto, vería normal que la mayor partida de gasto haya sido para pagar a Pratt y a Ferguson, porque la película se estrena en cines debido a su presencia y ellos son el principal reclamo que provocó que quisiera verla. Así que sin saber lo que han cobrado, seguro lo merecen.

Con los tiempos que corren, uno pensaría que la mala de la película sería la I.A. Pero me ha llamado la atención también la idea positiva que se transmite de ella, porque incluso equivocándose está aprendiendo para mejorar y hacerlo mejor la próxima vez. Lo que no es sorpresa es que cuando se conozcan todos los misterios, resulte que el eslabón débil sea el ser humano, en concreto la policía, que son los que proporcionan la información a la I.A. para que juzgue. Y claro, si las pruebas son incorrectas el veredicto no puede acertar.

Sin piedad dista mucho de ser perfecta. Pero es una película más que digna que se atreve a plantear cosas diferentes y que tiene una duración y un ritmo que me parecen perfectos. No va a ser la mejor película para nadie, pero estoy seguro que van a estrenarse películas mucho peores y con historias mucho más trilladas y con sensación de «esto ya lo he visto».

Sin embargo, la crítica americana y las redes sociales se tiraron en contra de la película. Y más concretamente, de Chris Pratt. Y hay que ser sinceros, el hecho que sea un cristiano practicamente  que no se ha unido al coro progresista contra los republicanos y Donald Trump, le ha granjeado el odio de muchas personas de izquierdas en los Estados Unidos. Y puedo equivocarme, pero diría que Pratt no ha dicho nunca que apoye a los republicanos, o que haya votado a Trump. Pero tampoco ha dicho que vote demócrata, y eso es suficiente para ser puesto en la picota por los «buenistas» de izquierdas. Unas personas que se han propuesto boicotear sus películas, porque ya se sabe que o estás conmigo al 100% o estás contra mi sin término medio. En España hay críticas de todo tipo, buenas y malas. Pero en USA las críticas fueron exageradamente malas, y no tengo duda que fueron por ideología, no por un análisis sincero de los pros y contras de esta película.

Chris Pratt ha protagonizado películas malas, claro que sí. Pero la virulencia de algunos comentarios me hizo sospechar que había más campaña organizada en su contra que problemas reales de la película. Por eso me animé a verla incluso cuando la cosa no pintara demasiado bien. Por cierto, si os animáis a ver la película, NO veáis el trailer, ya que destripa algunos de los giros más importantes de la película. Y lo cierto es que una vez vista, creo que Sin piedad es una película más que digna que cuando la veas en casa cuando se entrene en Prime Video, estoy seguro que diréis «pues no es tan mala, ha sido entretenida».

Comparto el trailer de la película, que os recoiendo que NO leáis:

Sin piedad me ha parecido un curioso experimento narrativo que no sale tan mal parado como las críticas especializadas hacen creer.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Skinbreaker 5 de Robert Kirkman y David Finch (Image Comics)

Comenzamos la segunda mitad de Skinbreaker sin levantar el pie del acelerador. El cómic de Robert Kirkman y David Finch, con color de Analissa Leoni, me tiene atrapado por completo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Anok descubre el verdadero coste de ser el Anciano… pero ¿a qué precio?

Me encanta el uso de las elipsis que Robert Kirkman plantea en Skinbreaker. Tras el sorprendente e impactante giro del número anterior que cambió la vida en la tribu, las cosas están yendo a peor. Paca, el nuevo líder, ha destruido todas las innovaciones y está destinado a hacer que la gente viva peor al tener que depender de los cazadores. Los avisos de Anok antes del combate sobre que los animales del bosque se estaban acercando demasiado a la tribu y que todos corren peligro no se han tenido en cuenta. Y casi anticipan que la tribu está destinada a ser destruida.

Kirkman plantea en esta grapa una historia sencilla que se desarrolla de forma lógica, dejando margen para que David Finch se luzca como siempre. Resulta súper llamativa la capacidad de Kirkman de dejar siempre el cómic en una situación apasionante que provoca que la lectura del siguiente número sea una necesidad.

Y como en números anteriores, el MVP de Skinbreaker es David Finch. Además de la espectacularidad del cómic, Finch consigue que los personajes transmitan un montón, consiguiendo que me preocupe por Anok y su familia, y por el futuro de la tribu en su conjunto. Aunque la historia se cuenta por la acción y no tanto por las emociones, Finch consigue que cada página sea un despliegue visual que consigue que me pierda entre las imágenes.

Quedan tres números de Skinbreaker, y no me atrevo a anticipar lo que puede pasar a continuación. Luego cuando lo lea pensaré que era lógico que las cosas sucedieran así, pero de momento temo por la vida de Anok. Tendré que esperar un mes para saber cómo continúa.

Comparto algunas páginas del comic:

Skinbreaker es el cómic que más ganas tengo de leer cada vez que me llegan los comics de la librería. Y cada mes confirma que estamos ante un cómic destinado a ser un bestseller atemporal.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Marty Supreme de Joshua Safdie

Sigo con mi visionado de las películas nominadas a los Oscars 2026. Hoy es el turno de Marty Supreme, la película de Joshua Safdie protagonizada por Timothée Chalamet que ha recibido 9 nominaciones, entre ellas Mejor película, Mejor director y Mejor actor.

PUNTUACIÓN: 5/10

Marty Mauser, un joven buscavidas que juega al ping pong con una ambición desmesurada, está dispuesto a todo para cumplir su sueño. Con ayuda, entre otros, de la estrella de cine Carol Dunne, demostrará al mundo entero su grandeza.

Joshua Henry Safdie (Nueva York, 1984) es un cineasta estadounidense. Es conocido principalmente por escribir y dirigir las películas de suspense y crimen Good Time (2017) y Uncut Gems (2019) junto a su hermano menor Benny Safdie, formando los hermanos Safdie. Marty Supreme es el primer trabajo como director en solitario de Safdie desde The Pleasure of Being Robbed (2008).

Safdie coescribió el guion junto con Ronald Bronstein, basándose libremente en la vida de Marty Reisman, pero realizando numerosos cambios durante la esrit escritura. El director de fotografía Darius Khondji rodó la película en película de 35 mm, y Daniel Lopatin, colaborador habitual de Safdie, compuso la banda sonora. Safdie y Bronstein montaron ellos mismo la película de 150 minutos de duración, que ha contado con un presupuesto cercano a los 70 millones de dólares.

En el reparto tenemos a Timothée Chalamet como Marty Mauser, un aspirante a campeón de tenis de mesa, ferozmente decidido a ser el mejor en este deporte. Gwyneth Paltrow como Kay Stone, una rica actriz retirada y miembro de la alta sociedad que mantiene una relación sexual con Marty. Odessa A’zion como Rachel Mizler, una amiga de la infancia de Marty, casada, que mantiene una aventura con él. Kevin O’Leary como Milton Rockwell, un influyente hombre de negocios y marido de Kay que se interesa por Marty y el tenis de mesa. Tyler Okonma como Wally, un taxista y amigo de Marty, también experto en tenis de mesa. Abel Ferrara como Ezra Mishkin, un delincuente con el que Marty se cruza; y Fran Drescher como Rebecca Mauser, la madre de Marty.

Marty Supreme ha recibido 9 nominaciones, Mejor película y Mejor Director, Mejor actor, Mejor guion original, Mejor casting, Mejor fotografía, Mejor diseño de producción, Mejor montaje y Mejor vestuario.

Conocí a Joshua Safdie junto a su hermano Benny con Uncut gems (2019), una película sobre un protagonista asqueroso que empleaba casi todo su tiempo para hacer sentir mal al espectador con las cosas chungas que hacía y le pasaban. Es por esto que no tenía demasiadas ganas de ver Marty Supreme, porque apuntaba a que Marty Supreme iba a ser justo esto. Finalmente me animé a verla debido a mi próxima participación en el podcast de El Mundo.

También tengo que reconocer algo. Timothée Chalamet me cae como el culo. Igual es buen actor, pero ha demostrado que es un trepa asqueroso que mataría a su madre para conseguir un Óscar, como vimos con la forma asquerosa en que trató a Woody Allen. No porque creyera nada de lo que le acusaron, sino porque pensaba que hacerlo le beneficiaría en la carrera hacia los premios.

Empezando ya con la película, Joshua Safdie ha acertado completamente con el casting de Timothée como protagonista, porque tenemos una película siguiendo a un personaje de ficción, Marty Mauser, que es un asqueroso que hará lo que sea pisoteando a quien sea para conseguir el éxito en el ping-pong. El argumento dice que Marty Mauser es un «buscavidas», pero hay formas y formas de serlo. Y en esta película, Marty es un cacho de mierda que trata mal a todo el mundo y se comporta casi como un enfermo mental que cree que el mundo le debe algo.

Dentro que la película se me ha hecho super larga, al menos Safdie plantea muchas situaciones, o al menos yo interpreto que lo hace, desde el humor negrísimo, consiguiendo que momentos bochornosos se conviertan casi en gags. Lo malo es que son situaciones que realmente son super chungas, mientras Marty roba un perro de un anciano herido para ganar dinero, por ejemplo, para luego perderlo. O acostarse con una antigua estrella de cine (Paltrow) aburrida con su matrimonio, como forma de llegar al marido para que le financie el viaje al Campeonato del Mundo en Japón. Son situaciones que no son graciosas y el mero hecho que se planteen así muestra una brújula moral bastante cuestionable. En positivo, habría que agradecer que un director como Safdie se atreva a hacer algo tan a contracorriente, al no pretender pontificar ni vendernos un panfleto.

En realidad, no es sólo Marty el que es un ser humano lamentable, porque parece que todos los personajes cometen todos los errores imaginables. De hecho, parece que casi lo hagan a propósito, el tomar siempre la decisión equivocada en todo lo que hacen. La película se divide entre las malas personas sin un atisbo moral y unas teóricamente víctimas que son mostrados como gilipollas que un poco merecen lo que les va a pasar. O al menos, lo que a Marty le gustaría que pasara. Como digo, temáticamente la película es extraña, siempre moviéndose entre el drama y la comedia negra. Y reconozco que no he conectado nada con ella.

Buscando cosas positivas, al menos el casting es super acertado y todos los actores y actrices lo hacen genial. Timothée Chalamet hace un despliegue de tics desagradables que ayudan a que una persona que no gusta acabe siendo una abominación. Gwyneth Paltrow y Odessa A’zion, las mujeres en la vida de Marty, son egoístas y traicioneras, y por eso conectan tan bien con Timothée.

Dentro de una película a contracorriente que busca alterar al espectador con la inmoralidad de Marty, el intento de blanqueamiento del protagonista al final me parece casi hasta deshonesto. Entre otros motivos porque sabes que aunque la película quiera dejarle haciendo una buena acción, no va a durar y al día siguiente les va a dejar a todos en la estacada como siempre ha hecho. Aparte que Marty no aprende ni evoluciona para convertirse en mejor persona sino que vuelve porque no tiene donde ir.

Se ha criticado mucho la duración de los blockbusters palomiteros. Sin embargo, no entiendo cómo la ridícula duración de 150 minutos de Marty Supreme no ha sido objeto de crítica, porque la película se me ha hecho larguísima. Y es que todas, TODAS las escenas están alargadas de más. Y entiendo que en parte es algo hecho a propósito para generar la sensación incómoda en el espectador sobre la que hablaba antes. Pero esto son anécdotas sin gracia que deberían haberse cortado para que la película no superara las dos horas de películas. Porque en realidad la historia no daba para tanto.

Otro elemento curioso es el uso de CGI en las partidas de ping-pong para la bola, que me ha sacado completamente de la película. Creo que hay escenas alargadas que acaban siendo ridículas al hacer que los jugadores jueguen puntos imposibles que rompen la sensación de verosimilitud de la película, antes incluso de analizar si el CGI de la bola está bien o mal. que en una película supuestamente dramática se planteen estas escenas resulta ridículo. Al menos a mi me lo pareció. Y, de nuevo, me hace pensar en las masivas críticas hacia los blockbusters por sus efectos especiales, mientras que parece que por ser una película «de autor» se le debe permitir hacer cualquier ridiculez. Y luego además hay que aguantar ridiculeces durante la promoción de la película como que Timothée ha entrenado durante años, «jugando con sus amigos entre rodajes» y ha alcanzado un nivel casi de campeón de este deporte. Si es que te tienes que reir. En realidad, el ping-pon sólo aparece en dos momentos puntuales, el primero en el campeonato en Londres y luego en el climax final en Japón. Pero son escenas que pierden todo el dramatismo que deberían tener porque me tenían pensando lo inverosímil que eran. Esto es un problema muy grande.

A pesar que no me gustó Marty Supreme, al menos tengo que agradecer haber visto algo diferente al 99% del resto de los estrenos que veré este año. Es raro ver una película planteada para boicotear toto el rato el protagonista mostrándole como un ser patético mientras sigue teniendo delirios de grandeza. En eso si aplaudo a Joshua Safdie, porque creo que hay que ser un poco kamikaze para plantear esta historia.

Dicho esto, espero que la película no gane ningún Oscar. Desde luego, ojalá Timothée no lo gane, a ver si conseguimos entre todos que el enorme ego que tiene se le desinfle un poco.

Comparto el trailer de la película:

Marty Supreme se me ha hecho larga. Y no creo que Timothée esté tan bien. Con todo, lo que plantea tiene cierta gracia, dentro de lo asqueroso que me caiga el protagonista.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Hellboy: El hombre retorcido de Brian Taylor

Aunque no esperaba nada, me fui al cine a ver Hellboy: El hombre retorcido, película dirigida por Brian Taylor (Crank) estrenada en 2024 que llega a España con muchísimo retraso.

PUNTUACIÓN: 7/10

Hellboy y una agente novata del BPRD se quedan varados en los Apalaches rurales de los años cincuenta. Allí descubren una pequeña comunidad embrujada, liderada por el Hombre Torcido. (FILMAFFINITY)

Brian Taylor es un director estadounidense conocido principalmente por colaborar con Mark Neveldine en el equipo de guionistas y directores Neveldine/Taylor, directores de Crank, Crank: High volume y Ghost Rider: Spirit of Vengenace.

Taylor dirige Hellboy: El hombre retorcido a partir de un guion que escribió junto con Mignola y Christopher Golden, adaptando la serie limitada The Crooked Man escrita por Mignola. La película producida por Millennium Media, Dark Horse Entertainment, Nu Boyana Film Studios y Campbell Grobman Films, es el segundo reinicio de la serie de películas Hellboy después de las dos dirigidas por Guillermo del Toro, y la cuarta entrega de acción real de la franquicia. Con un presupuesto de 20 millones de dólares y una duración de 99 minutos, la película cuenta con una fotografía de Ivan Vatsov, montaje de Ryan Denmark y música de Sven Faulconer.

En el reparto encontramos al desconocido Jack Kesy como Hellboy, al que acompañan Martin Bassindale como El Hombre Retorcido, una entidad sobrenatural que acecha en los Montes Apalaches. Jefferson White como Tom Ferrell, un exsoldado que se encontró con El Hombre Torcido durante su infancia. Adeline Rudolph como Bobbie Jo Song, una agente novata de la B.P.R.D. y compañera de Hellboy. Joseph Marcell como el reverendo Nathaniel Armstrong Watts, un pastor religioso. Leah McNamara como Effie Kolb, una acólita del Hombre Torcido, y Hannah Margetson como Cora Fisher, una bruja y exnovia de Tom.

Resulta llamativo que un personaje como Hellboy, importante dentro del indy pero a muchas leguas de la popularidad de Marvel o DC tenga 4 películas en imagen real. No entro en la calidad. Mientras, iconos como Wonder Woman o Iron Man tienen muchas menos. El caso es que no puedo decir que sea fan de los comics de Mignola. Compré las primeras miniseries allá por el siglo XX, pero la idea misma de resolver a ostias problemas sobrenaturales tengo que reconocer que nunca me ha funcionado del todo.

No tenía ninguna expectativa, pero leer unas declaraciones de Mignola afirmando que esta película era la que mejor trasladaba el tono y la intención de los comics a la gran pantalla me llenó de cierta curiosidad. Aunque también recordé que Mignola SIEMPRE ha hablado muy bien de las películas anteriores antes de su estreno, porque toca promocionarla. Y no es hasta más tarde que descubrimos que en realidad Mignola no estuvo demasiado contento del tono de las películas de del Toro, y por eso se puso él a intentar producir y controlar las siguientes películas.

Hellboy: El hombre retorcido en realidad se estrenó en 2024, pero por esas cosas raras de la distribución independiente no llegó a España hasta ahora. De hecho, ahora descubro en Wikipedia que en realidad la película no se estrenó en cines en USA, y pasó a distribuirse directa a video. Eso claramente no es una buena noticia. A pesar de todo, me encontré con una tarde libre mientras mi hijo estaba en un cumpleaños, así que finalmente me animé a verla en el cine.

Y me alegro un montón de haber visto Hellboy: El hombre retorcido en pantalla grande. Lo primero a destacar es SI es la adaptación más fiel del tono y el estilo de historias de los comics. Pensando que Mignola con su colaborador habitual Christopher Golden son los que adaptaron el comic a la gran pantalla. Había que ser optimista, pero a veces las cosas se tuercen, cosa que no sucede en esta película.

Hellboy es un bravucón que se las da de duro y que pega un puñetazo antes de pensar lo que está sucediendo, lo que le mete en numerosos problemas. La socarronería que muestra en sus diálogos está clavada a los comics, y desde el principio pensé que el tono estaba perfecto.

Luego hay que destacar el trabajo del director Brian Taylor, que saca oro del presupuesto. Comparado con otras películas de terror, 20 millones es un presupuesto importante, pero hay que pagar la prótesis de Hellboy y algunos planos digitales como son el tren, la araña y la serpiente gigantes, con lo que creo que le quedó poco para todo lo demás. Y con lo que tiene, plantea una película visualmente potentísima, y a la vez, extraña.

Hellboy: El hombre torcido es una historia de brujas y hechiceros. Taylor plantea una gran multitud de escenas con desenfoques tremendos que sirven para transmitir la sensación de confusión que sienten las víctimas de las brujas, al ver cómo su mundo se desmorona por cosas que desafían la lógica y la razón. Además, la película es calculadamente oscura, lo que ayuda a ahorrar en decorados pero también tiene un propósito narrativo. Si a eso sumamos unos planos imaginativos con contrapicados y soluciones que se alejan de la narrativa de plano medio de serie de televisión que abunda en muchas películas, tenemos una película que transmite personalidad y ganas de salirse de lo convencional.

Como buena historia de brujas y de Hellboy, me gusta que la película no haga concesiones y muchos personajes sufran una muerte cruel. También me gusta la sensación de aventura pequeña en la que el destino del mundo NO está en juego, que es justo lo que eran muchos de los comics de Hellboy. Esto es otro elemento que hace que la película sea tan satisfactoria.

Dicho esto, a pesar de la nula explicación de la historia de Hellboy, algo que podría ser un problema para algunos espectadores, la película plantea una subtrama con la madre de Hellboy que me da que se planteaba como una posible historia que pudiera continuarse en una eventual quinta película. Lo chulo de esto es que viendo cómo se plantea, queda la duda de si es algo que Hellboy ha vivido en realidad o si era una pesadilla provocada por el villano para matar a los protagonistas.

Hablando de los villanos, me ha gustado la representación en pantalla de El hombre retorcido. Cuando has visto tanto cine como he visto yo, nada o casi nada consigue dar miedo en realidad. Pero dicho esto, la sensación malsana que trasmite cada vez que aparece es genial. Este villano y las brujas que le siguen son un grupo que realmente dan una buenísima sensación de peligro.

En lo referido al reparto, sólo conocía a Jefferson White por su papel del cowboy atontado de Yellowstone. White hace un buen trabajo en su papel de Tom Ferrell, un joven traumatizado que huyó del pueblo hace años y que vuelve ahora para enfrentarse a los demonios que pueblan esta zona rural. No conocía a Jack Kesy, pero creo que es un Hellboy estupendo. Adeline Rudolph como Bobbie Jo Song, la compañera de Hellboy en esta aventura, Joseph Marcell, Leah McNamara y Hannah Margetson cumplen perfectamente con lo que la película necesita de ellos.

Por ponerle un pero que para mi no lo es, la película es café para los muy cafeteros, hasta el punto que todo empieza sin dar la mínima explicación de nada más allá que se encuentran en el año 1957. Para mi no es un problema porque conozco al personaje, pero en la sesión es la que estuve al menos 6 personas se salieron de la sesión, lo que indica que la propuesta no les funcionó. Desde el punto de vista de hacer una película «amigable» para el espectador, no hubiera costado nada haber explicado en algún momento el origen de Hellboy y dos pinceladas de su trabajo en el B.P.R.D.

Hellboy en el cine nunca ha terminado de triunfar, pero en los comics hablamos de un personaje cuyos tomos se llevan vendiendo como churros en los últimos 30 años. Eso quiere decir que debe haber decenas de miles de personas (o más) que le conocen y han leído sus aventuras. De alguna manera creo que Mignola ha hecho esta película para ellos. Y aunque no ser amigable para el espectador casual puede ser un problema, en mi caso creo que Mignola ha sido muy valiente al tener claro que esta película es un producto de nicho que no busca contentar a un público masivo que abandonó al personaje en las películas previas en imagen real.

Por todo ello, la valoración que hago de esta película es muy positivo. Encuentro que todo lo que he visto, todo lo que el director y Mignola han planteado está muy bien resuelto. Claramente nada es de sobresaliente, pero he conectado con todo desde el minuto uno. Si eres fan de Hellboy, la diversión está asegurada.

Comparto el trailer de la película:

Hellboy: El hombre retorcido ha sido una película perfecta en todo lo que plantea, ofreciendo un entretenimiento perfecto para los fans muy cafeteros.

PUNTUACIÓN: 7/10

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