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Crítica de Los que se quedan de Alexander Payne

El director Alexander Payne ha hecho películas que me gustan y otras que no tanto. Sin embargo, Los que se quedan me ha gustado mucho y la recomiendo completamente.

PUNTUACIÓN: 8/10

Paul Hunham, un profesor cascarrabias de un prestigioso colegio americano, se ve obligado a permanecer en el campus durante las vacaciones de Navidad para velar por un puñado de estudiantes que no tienen a dónde ir. Contra todo pronóstico, la convivencia le llevará a forjar un insólito vínculo con uno de ellos, un inteligente y problemático muchacho con sus propios traumas, y con la jefa de cocina de la escuela, que acaba de perder un hijo en Vietnam.

Constantine Alexander Payne (1961) es director, guionista y productor de cine. Destaca por sus descripciones satíricas de la sociedad estadounidense contemporánea. Tras dirigir varios cortometrajes, Payne debutó en el largometraje con la comedia negra Citizen Ruth (1996). Su carrera progresó con la sátira política Election (1999), por la que fue nominado al Oscar al mejor guión adaptado, y la comedia dramática About Schmidt (2002). Payne ganó dos veces el Oscar al mejor guion adaptado por ser coautor de sus películas Entre copas (2004) y Los descendientes (2011). También fue nominado al Oscar al mejor director por estas dos películas y por la road movie Nebraska (2013). Desde entonces sólo había dirigido Una vida a lo grande (2017) con Matt Damon.

Los que se quedan es una película de 133 minutos. El guion está escrito por David Hemingson, y se trata de una idea original cuyo concepto fue planteado por Payne. La fotografía de la película fue realizad por Eigil Bryld, el montaje es de Kevin Tent y la música de Mark Orton, con un montón de música navideña y de los años 70.

El principal valor de la película lo ofrece su estupendo trío protagonista. Paul Giamatti como Paul Hunham, profesor de clásicas en el internado Barton Academy. Dominic Sessa interpreta a Angus Tully, un estudiante de Barton que se queda en el campus durante las vacaciones de Navidad. Da’Vine Joy Randolph como Mary Lamb, cocinera jefe de Barton y madre desconsolada por la muerte de su hijo en Vietnam.

Otros actores secundarios son Carrie Preston como la Srta. Lydia Crane, miembro del personal de Barton, Brady Hepner como Teddy Kountze, Uno de los cinco estudiantes que se quedan en el instituto y enemigo de Angus; y Andrew Garman como el Dr. Hardy Woodrip, el director de la Academia Barton que fue alumno de Hunham cuando era joven.

Me ha gustado mucho Los que se quedan. Reconozco que tenía dudas sobre si ver esta película en el cine, dado que Entre copas me gustó pero Los descendientes no. Sin embargo, una vez me animé he disfrutado mucho de una película navideña con un tono melancólico muy alejado de la teórica alegría de esa temporada. Los que se quedan muestra precisamente eso, qué sienten las personas que se quedan solos mientras todos las familias ¿»normales?» se juntan. Que la película esté ambientada en las navidades de 1970 es otro elemento que hace que historia funcione y su narración atrape al espectador.

Los 3 protagonistas son maravillosos. Empezando por el profesor cascarrabias sin amigos ni familia al que nadie soporta. Una persona sin suerte que sufrió una injusticia de joven que marcó toda su vida, pero que en realidad no es tan mala persona una vez se abre a la gente que tiene a su alrededor. Paul Giamatti hace una interpretación espectacular, y nos muestra una vez más lo buen actor que es, sobre todo cuando se pone en la piel de perdedores.

Dominic Sessa interpretando a Angus Tully, el joven estudiante de Barton que se queda en el campus durante las vacaciones y Da’Vine Joy Randolph como Mary Lamb, la cocinera que tampoco quiere irse del campus al recordar a su hijo fallecido, que también estudió en el centro, nos regalan dos personajes maravillosos que forman un trío fascinante. Angus tiene un problema de ricos que esconde la soledad de una chaval mientras comprueba que su madre está construyéndose un nuevo futuro con su segundo marido en el que él parece que no tiene cabida. Un drama bien fuerte, cuando uno se pone a pensar en ello, que le llega en el peor momento de la post-adolescencia.

Mary, la cocinera afroamericana, no tiene tiempo para lamentaciones dado que necesita el dinero, y se mantiene de forma estoica con su dolor en el interior, mientras trabaja en el colegio. Ella y el profesor Paul Hunham sirven para hacer unas críticas super acertadas a las instituciones educativas americanas que sólo se mueven por el interés económico, lo que hizo que el hijo de Mary no pudiera ir a la universidad y acabara muriendo en Vietnam. Mientras, lo que Paul sufrió en sus carnes cuando las instituciones se ponen siempre a favor del rico y poderoso es una crítica sutil, como las interpretaciones, que sin en embargo están ahí para quien quiere verlas. Algo que forma parte del subtexto de una película con momentos super profundos.

Otra cosa que me gustó mucho de la película es que no ofrece respuestas o moralejas, sólo nos muestra un slice-of-life en el que vemos como se enfrentan estas 3 personas tan diferentes a sus vidas normales en un momentos en que se cruzaron, cosa que es posible que no vuelva a suceder. O si, quien sabe. Cada uno puede imaginar lo que quiera. En ese sentido, el final abierto puede considerarse de forma positiva, la posibilidad de empezar a vivir una vida hasta ese momento «enclaustrada», pero no es algo que esté para nada garantizado.

Me encanta la falta de moraleja, ni de respuestas a unas preguntas que tampoco hace la película. Sobre todo, tan acostumbrado como estoy a tantas películas «importantes» actuales que martillean su mensaje sin sutileza ninguna. En ese sentido, la ambientación de 1970 y esta filosofía ayudan a que la película tenga el tono retro de historia pasada. Pensando en Los que se quedan como una película navideña, en positivo hay que pensar que incluso los solitarios y rechazados por la sociedad tienen la posibilidad de sentir el calor de otra persona que se preocupa por ti. Sin embargo, el final no garantiza que el futuro vaya a ser bueno para ellos. Intento ver la película desde una vertiente positiva, pero el conjunto tiene un poso de tristeza y pesimismo que me hace difícil mantener esta apreciación.

Los que se quedan es cine de personas corrientes, y su humanidad, sus flaquezas y su corazón consiguieron que me gustara mucho. Por eso la recomiendo completamente.

Comparto el trailer de la película, que no he llegado a ver:

Los que se quedan es una película estupenda con unos personajes maravillosos que dejan poso. Super buena.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Beekeeper: El protector de David Ayer

La unión de David Ayer y Jason Statham en Beekeeper: El protector nos trae un combo perfecto para los fans del cine de acción.

PUNTUACIÓN: 7/10

La brutal campaña de venganza de Adam Clay (Jason Statham) adquiere tintes nacionales tras revelarse que es un antiguo agente de una poderosa organización clandestina conocida como «Beekeeper».

David Ayer (1968) es un director conocido por sus películas policíacas ambientadas en Los Ángeles y que tratan sobre las bandas y la corrupción policial. Entre sus guiones figuran la increíble Training Day (2001), The Fast and the Furious (2001) y S.W.A.T. (2003). También ha dirigido Harsh Times (2005), Street Kings (2008), End of Watch (2012) y Sabotage (2014). Ese mismo año dirigió el drama bélico Fury, ambientado en la 2ª Guerra Mundial con Brad Pitt, y en 2016 dirigió la película de superhéroes Escuadrón Suicida del Universo Extendido de DC, y después la decepcionante Bright (2017) para Netflix. The Tax Collector (2020) era su última película hasta la fecha.

La película ha sido escrita por Kurt Wimmer, director de películas de acción como Equilibrium (2006) y Ultraviolet (2006) que en los ultimos años parece más centrado en su faceta de guionista, habiendo realizado los guiones de Total Recall y Point Break, Salt protagonizada por Angelina Jolie y más recientemente el guion de la terrible Expend4bles, también con Jason Statham. La película de 105 minutos de duración cuenta con fotografía de Gabriel Beristain, montaje de Geoffrey O’Brien y música de Dave Sardy y Jared Michael Fry

Además del incombustible Jason Statham como el omnipresente protagonista Adam Clay, en el reparto de la película tenemos a Emmy Raver-Lampman como la agente del FBI Verona Parker, Josh Hutcherson como Derek Danforth, Jeremy Irons como Wallace Westwyld, Jemma Redgrave como la presidenta Danforth, Minnie Driver como la directora Howard y Phylicia Rashad como Eloise Parker.

Beekeper lo que se espera ella. A partir de un drama provocado por el suicidio de una amiga que ha sufrido una estafa de internet, un apicultor interpretado por Jason Statham empezará una búsqueda de venganza en la que nadie estará a salvo. El guion es ridículamente divertido, al plantear Statham diálogos que nos explican el mundo de las abejas y su sociedad en colmena que sirven también de metáfora de la sociedad americana

Como buena película de acción con tío duro, uno de los malos se encarga de informarnos lo puto amo que es Statham y como no tienen esperanza y van a ser ejecutados. En la parte de los villanos, la película plantea un combo de veterano interpretado por Jeremy Irons y el joven Josh Hutcherson que es un niñato sobre protegido que siempre hizo lo que le dio la gana. Una constante de la película es contrastar al veterano Statham que es un artesano del mundo real frente a unos jóvenes asquerosos que en su mayoría son hackers informáticos y merecen la muerte al aprovecharse de la gente mayor. Y que sorprendentemente Statham no mata, al buscar a los jefes del tinglado y no los operadores telefónicos que realizan las estafas. Este elemento resulta interesante, la verdad, porque Statham no busca la destrucción masiva que podría esperarse sino que es bastante quirúrgico.

La película plantea unos enemigos freaks que ofrecen unos buenos enfrentamientos de Statham, pero donde más dulce lo encuentro es en los combos contra múltiples enemigos, como la escena contra SWATS o contra los seguratas que aparecen en el trailer, que sirven para demostrar que Sthatham se encuentra en plena forma.

Como comentaba al principio, la película no ofrece prácticamente ninguna sorpresa, lo que hace que la identidad de la madre del asqueroso villano interpretado por Josh Hutcherson me haya hecho mucha gracia. Esto sirve para reforzar una idea muy popular en el entretenimiento americano actual, y es que los políticos van de la mano de los criminales que se aprovechan de la gente corriente. En todo caso, diría que la película no acaba de tomarse muy en serio a si misma, con lo que las locuras absurdas de la parte final no me suponen ningún problema.

Me encantan las hamburguesas con queso, no me importa comerme una de vez en cuando si es buena. Y he disfrutado con el entretenimiento que me ha dado Beekeeper, no le pido más a una película de acción de este tipo.

Comparto el trailer de la película:

Beekeeper es una película que no ofrece especiales novedades pero resulta super entretenida y me ha dado lo que quería. No le pido más.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Saltburn de Emerald Fennell (Prime Video)

Aprovechando su estreno en Prime Video me ha animado a ver Saltburn, la nueva película de Emerald Fennel (Una joven prometedora).

PUNTUACIÓN: 5/10

Mientras lucha por encontrar su lugar en la Universidad de Oxford, el estudiante Oliver Quick se ve arrastrado al mundo del encantador y aristocrático Felix Catton, que le invita a Saltburn, la extensa finca de su excéntrica familia, para pasar un verano inolvidable. (FILMAFFINITY)

Emerald Lilly Fennell (Londres, 1985) es una actriz, escritora, productora y directora inglesa. Como actriz apareción en dramas históricos como Albert Nobbs (2011), Anna Karenina (2012), The Danish Girl (2015). Fennell fue especialmente conocida al ser la showrunner de la segunda temporada de Killing Eve (2019), que consiguió dos nominaciones al premio Primetime Emmy. Fennel ganó el Oscar a Mejor Guion Original con su primera película como directora, Una joven prometedora.

Saltburn ha sido escrita, producido y dirigida por Fennell. La película de 131 minutos cuenta con fotografía de Linus Sandgren, montaje Victoria Boydell y música Anthony Willis

En el reparto tenemos a Barry Keoghan como Oliver Quick, Jacob Elordi como Felix Catton, Rosamund Pike como Lady Elspeth Catton, la madre de Felix; Richard E. Grant como Sir James Catton, el padre de Felix; Alison Oliver como Venetia Catton, la hermana de Felix; Archie Madekwe como Farleigh Start, el primo de Felix, Carey Mulligan como «Pobrecita» Pamela, la amiga de Elspeth, Paul Rhys como Duncan, el mayordomo de Saltburn, y Ewan Mitchell como Michael Gavey, compañero de colegio de Oliver.

Saltburn es un drama que no acaba de funcionar, protagonizada por ricos asquerosos que conocemos gracias al punto de vista de Oliver Quick (Barry Keoghan), un joven pobre que entrará el contacto con el mundo de los ricos y poderosos al hacerse amigo del rico heredero Felix Catton (Jacob Elordi) en la universidad. La película intenta que humanicemos y empaticemos con unos ricos que aún siendo asquerosos tienen sus problemas y traumas. Pero en realidad no acaba de conseguirlo nunca. Sumado a esto es que quizá mi peor pero con la historia de Emerald Fennell es que Quick desde el principio transmite que no es alguien de fiar tampoco. Lo que parece que es una oveja dirigiéndose al matadero de unos ricos que quieren utilizarle de distracción veraniega en una finca enorme, en realidad es todo lo contrario. Y esto se convierte en un problema desde el momento en que la historia se plantea con un importante giro final, y este giro se ve venir desde siempre y no es una sorpresa.

La parte que si me gusto es lo referido a Farleigh Start (Archie Madekwe), que es el primo pobre de Felix que tampoco da palo al agua y que atacará con dureza a todo aquel que amenace su fuente de financiación. El detalle de los pobres peleándose por las migajas de los ricos me parece interesante. Pero en realidad es algo que hemos visto en otras películas mucho mejor que en esta, por ejemplo Parasite. Y esto es algo que se puede aplicar a todo en general. En general no he conectado con Saltburn, y me ha parecido fallida a nivel general.

Otro tema son las interpretaciones, que diría que dan lo que la directora pedía de ellos, pero a la vez resultan huecas porque los personajes lo son y no hay elementos que los actores puedan usar para hacerles interesantes. Tema aparte es el protagonista Barry Keoghan, que debería ser al menos ambiguo y generar la duda que comentaba antes, pero es interpretado desde el principio como alguien desagradable que no es de fiar. De nuevo, diría que por indicación de Fennell, no creo que Keoghan haga nada que no le pida la directora.

SPOILERS A CONTINUACIÓN.

Luego hay elementos que intentan ser polémicos y controvertidos, como el uso del sexo y las drogas, pero que parecen como si una niña de 10 años dijera delante de sus padres «culo, pene, caca, pis» para parecer malota. Lo que consigue es resaltar lo vacía que es su historia que necesita estos artificios para generar cierto revuelo e interés en algo que no llega a tenerlo nunca. Puestos a ver personajes amorales que matan para salirse con la suya, no hay color entre esta Saltburn y por ejemplo cualquiera de las películas protagonizadas por el personaje de Mr. Ripley creado por Patricia Highsmith.

Eso lo vemos también en el baile de Barry Keoghan completamente desnudo a través de la mansión, una escena que ha causado bastante revuelo en redes sociales y que me parece una ridiculez más para llamar la atención. Dentro que narrativamente tiene todo el sentido que la película termine de esa manera para resaltar que Oliver Quick ha triunfado y se ha quedado con todo y es rico. Que sea rico pero esté solo durante el baile tampoco es casualidad, resaltando que ese es el estado en que va a vivir a partir de ahora, no queda claro si por voluntad propia o porque en realidad no sabe/puede vivir en sociedad. Como digo, dentro de un final lógico, el elemento mojigato de la polémica del baile desnudo resalta lo artificial de un conjunto con el que no he conectado nunca.

Al haberla visto en casa gracias a su estreno en Prime Video no me sabe mal haberla visto, pero en realidad me alegro de no haber pagado por verla en el cine.

Comparto el trailer de la película:

Saltburn no me ha gustado demasiado, la he visto demasiado obvia todo el tiempo, sin llegar a sorprenderme nunca. No creo que vuelva a verla.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Chicken Run: Amanecer de los nuggets de Sam Fell (Netflix)

Netflix ha estrenado estas navidades Chicken Run: Amanecer de los nuggets, la secuela de esa maravilla del stop-motion que es Chicken Run. Y el resultado es igual de divertido que la primera.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de desafiar a la muerte en la arriesgada fuga de la granja de Tweedy, Ginger ha cumplido su sueño: una tranquila reserva isleña para toda la panda, lejos de los peligros del mundo humano. Cuando ella y Rocky tienen una niñita llamada Molly, el final feliz de Ginger parece definitivo. Pero en el continente, el mundo gallináceo se enfrenta a una nueva y terrible amenaza. Esta vez Ginger y sus amigos, en vez de fugarse… ¡van a perpetrar un allanamiento! Aunque para ello deban poner en peligro su libertad, que tanto les costó conseguir. (FILMAFFINITY)

Chicken Run de 2000 es un clásico de la animación stop-motion. Han pasado más de veinte años para que esta continuación, que ha sido dirigida por Sam Fell, con un guion escrito por Karey Kirkpatrick, John O’Farrell y Rachel Tunnard, basado en una historia original de Kirkpatrick y O’Farrell. La película ha sido producida por Aardman Animations y Netflix Animation, y cuenta con fotografía de Dave Alex Riddett, Tristan Oliver y Frank Passingham, montaje de Mark Solomon y música de Harry Gregson-Williams

Entre las voces protagonistas en la versión original se encuentran Thandiwe Newton, Zachary Levi, Bella Ramsey, Romesh Ranganathan, David Bradley, Daniel Mays, Jane Horrocks, Imelda Staunton, Lynn Ferguson, Josie Sedgwick-Davies, Nick Mohammed y Miranda Richardson.

La primera película de Chicken Run recreó el clásico La gran evasión de Steve McQueen, con la valiente gallina Ginger intentado conseguir la fuga de todas las gallinas de la granja de la malvada Melisha Tweedy con la ayuda del aventurero Rocky Rhodes. En esta continuación la película parece que busca la inspiración en la serie de Misión Imposible, al plantear la infiltración en una instalación impenetrable para rescatar a la hija de Ginger y Rocky, Molly. Y que nos ofrecerá un montón de sorpresas y momentos super buenos a lo largo de los 98 minutos de duración,

Ver una película de animación stop-motion tiene un encanto especial. Un encanto que surge de la propia imperfección de este tipo de animación que mueve las figuras fotograma a fotograma y que sería imposible de conseguir con las perfectas técnicas de animación por ordenador. Dicho esto, hay algunos fondos que si están creados por ordenador, insertando delante a los personajes. Pero la integración de todos los elementos funciona de maravillando, creando una película que es una maravilla visual. Ver los gadgets de cada personaje, la isla donde viven las gallinas o la instalación en la que tienen que infiltrarse nos regala unos diseños buenísimos.

Esta nueva Chicken Run transmite unas vibraciones perfectas desde el primer fotograma, consiguiendo contar algo nuevo con unos personajes reconocibles que son todo amor y diversión de principio a fin. La nueva granja parece perfecta pero esconde un oscuro secreto que conecta con la primera película de forma perfecta, y la sensación de «más grande, más pelicroso» que se supone de una secuela está cubierta más que de sobra.

En realidad, ya sabía a lo que venía cuando me puse la película en Netflix, y en cierto sentido la verdad es que esta segunda película de Chicken Run es más de lo mismo. Pero mola tanto que me tuvo con la sonrisa en la cara de principio a fin, no le pido nada más a esta película. Lo único malo que se me ocurre es pensar que vayan a pasar otros 20 años para que el estudio Aardvark se anime a producir una tercera película. Espero que sea un éxito de audiencia en Netflix, y gracias al streaming el stop-motion siga dándonos películas tan chulas como esta.

Comparto el trailer de la película:

Chicken Run: El amanecer de los nuggets es una estupenda película que hará las delicias de todos los miembros de la familia.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Maestro de Bradley Cooper (Netflix)

Maestro de Bradley Cooper con Carey Mulligan es un excelente retrato de la figura de Leonard Bernstein. Aprovechando su estreno en Netflix pude verla.

PUNTUACIÓN: 8/10

Un retrato del singular carisma de Leonard Bernstein y de su pasión por la música a medida que ascendía a la fama como el primer director de orquesta nativo de Estados Unidos de renombre mundial, todo ello tras su ambición de componer tanto obras sinfónicas como populares para Broadway. (FILMAFFINITY)

Bradley Cooper es un actor y productor de éxito y ha participado en infinidad de películas como actor. Su debut como director fue la excelente Ha nacido una estrella de 2018. Maestro es su segunda película, y además de escribir el guion junto a Josh Singer, la ha producido junto a Martin Scorsese y Steven Spielberg. La película de 129 minutos de duración cuenta con fotografía de Matthew Libatique y montaje de Michelle Tesoro. Además por supuesto de música de Leonard Bernstein y obras de Mahler y Beethoven entre otros.

Carey Mulligan como Felicia Montealegre y Bradley Cooper como Leonard Bernstein son las principales estrellas de la película. Otros actores son Matt Bomer como David Oppenheim, Vincenzo Amato como Bruno Zirato, Greg Hildreth como Isaac, Michael Urie como Jerry Robbins, Brian Klugman como Aaron Copland, Nick Blaemire como Adolph Green, Mallory Portnoy como Betty Comden y Maya Hawke como Jamie Bernstein.

Viendo la película, no dejaba de maravillarme por la elegancia que Bradley Cooper transmite en cada escena y como su movimiento de cámara parece planteado por el mejor alumno de Steven Spielberg. La calidad cinematográfica de la película planteada para contar la historia de la mejor forma posible me parece sobresaliente. Cada plano es perfecto, la iluminación es adecuada para la necesidad que plantea la escena, en muchos momentos optando por el blanco y negro, y las escenas fluyen con una suavidad que me dejó alucinado. Y todo ello, sin ponerse en medio de una historia llena de emoción, la compleja relación entre Leonard Bernstein y su mujer Felicia Montealegre. No sólo no se pone en medio sino que ayuda a que sintamos esa emoción y ese amor a menudo complicado que sintieron el uno por la otra y viceversa.

Bradley Cooper realiza una notable interpretación del maestro Leonard Bernstein. Hubo cierta polémica con el uso de una prótesis de nariz para que Cooper se pareciera al compositor, director de orquesta y divulgador musical judío, pero creo que el resultado es sobresaliente, consiguiendo que no parezca Cooper y a la vez que lo sugiera algo falso sino una seña de identidad del Bernstein. Cooper adopta los manierismos, la expresividad y el acepto de Bernstein mimetizándose hasta conseguir su interpretación más acertada.

Pero incluso mejor que Cooper está Carey Mulligan. Su interpretación es inmensa y llena la pantalla con una mujer que amaba a su marido aunque eso significara aceptar que él a su vez amaba a otros hombres. Hay momentos en los que una mirada suya dice más que cualquier diálogo, y la forma en que se enfrenta al cáncer que acabó con su vida nos regalan momentos super potentes, de esos que todo actor quiere tener en un personaje. Y Mulligan los aprovecha.

Tengo que reconocer que había un elemento que me echaba un poco para atrás a la hora de ver esta película, y es que claramente estamos ante un «Oscar-grab» de libro. La típica película que parece planteada para copar la temporada de premios y darle a Bradley Cooper el Oscar a mejor director, a mejor actor, o ambos. Porque qué mejor papel para ganar un Oscar que un genio homosexual que tuvo que vivir la mayor parte de su vida dentro del armario por miedo a las repercusiones que tendría en su carrera. Y que a pesar de ser homosexual, se debate también por su amor por su mujer y sus hijos. Sin conocer a Cooper de nada, transmite que se muere por ganar el Oscar, lo mismo que me pasó cuando vi Oppenhemer de Christopher Nolan, que aunque el director de Interstellar lo niegue, es igual de Oscar-grab que esta película.

Y dentro que esto esta sensación se confirma viendo la película, en realidad hay que reconocer que Cooper como actor borda al protagonista, y el Cooper director muestra una sensibilidad, un amor por el buen cine y un cuidado por los detalles para conseguir una película perfecta, que ¿Cómo no pensar en que Maestro pueda ganar todos los premios? Puestos a ver año tras año cómo dan los premios a películas mediocres por tocas temas «importantes», no me importaría que ganara una gran película que es simplemente eso.

No he comentado nada de la música, pero es una maravilla también. Como no serlo, al adornar la narración numerosas obras del compositor, como un tema de West Side Story o el número musical de On the town. Además, la película muestra varias piezas musicales dirigidas por Bernstein cuya ejecución en pantalla me parece magistral. En ese sentido, me parece interesante ver cómo en las dos películas de Cooper la música juega un papel fundamental, siendo un elemento clave en la trama y la ejecución de la historia.

De nuevo, Maestro es una película modélica que me ha gustado mucho y que me parece una nueva tarjeta de presentación para un director que muestra trazas de poder convertirse en uno de los grandes si en sus próximas 3-4 películas mantiene esta calidad y consistencia delante y detrás de las cámaras. Desde luego, como me pasa con Spielberg, Fincher, Allen o Scorsese, veré seguro la próxima película de Cooper como director sin necesidad de saber siquiera su argumento. La calidad mostrada hasta ahora es más que suficiente.

Comparto el trailer de la película:

Maestro es una película elegante que merece ser vista. Parece mentira que esta película sea la segunda película como director, porque demuestra una calidad y una sensibilidad cinematográfica al alcance de muy pocos directores actuales.

PUNTUACIÓN: 8/10

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