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Crítica de Civil War de Alex Garland

Estaba dudando si ver o no Civil War, la nueva película de Alex Garland (Ex Machina, Aniquilación) con una elevada carga política. Y me alegro de haberlo hecho incluso a pesar de no ser ni mucho menos perfecta.

PUNTUACIÓN: 7/10

En un futuro cercano donde América está sumida en una cruenta guerra civil, un equipo de periodistas y fotógrafos de guerra emprenderá un viaje por carretera en dirección a Washington DC. Su misión: llegar antes de que las fuerzas rebeldes asalten la Casa Blanca y arrebaten el control al presidente de los Estados Unidos.

Alexander Medawar Garland (Londres, 1970) es un escritor, guionista y director inglés. Saltó a la fama con su novela La playa (1996), que fue adaptada por Banny Boyle en 2000 con Leonardo DiCaprio. Garland empezó una fructífera colaboración con Boyle en sus siguientes películas 28 días después (2002) y Sunshine (2007). Tras eso escribió los guiones de Never Let Me Go (2010) y Dredd (2012). Y en videojuegos, coescribió Enslaved: Odyssey to the West (2010) y ejerció de supervisor de historias en Devil May Cry (2013).

Garland debutó como director al escribir y dirigir Ex Machina (2014). La película de ciencia ficción le valió una nominación al Oscar al Mejor Guion Original, y le valió tres Premios del Cine Independiente Británico, incluyendo Mejor Guion, Mejor Director y Mejor Película Independiente Británica. Su segunda película, Aniquilación (2018), una adaptación de la novela homónima de 2014, también fue un éxito de crítica aunque a mi me dejó bastante frío. Garland pasó a escribir, dirigir y producir ejecutivamente la notable miniserie Devs (2020), a la que le siguió el thriller de terror Men (2022), que no llegué a ver.

Galand escribe y dirige Civil War a partir de una idea original suya. La película de 109 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 50 millones, el mayor de una película de la productora A24 que busca dar un salto de calidad cinematográfica, estando hasta ahora especializado en películas de bajo presupuesto. La película cuenta con fotografía de Rob Hardy, montaje de Jake Roberts y música de Ben Salisbury y Geoff Barrow, y ha sido rodada en localizaciones de Atlanta y en Londres.

Kirsten Dunst es Lee Smith, una reputada fotoperiodista de guerra de Colorado. Wagner Moura interpreta a Joel, un periodista de Reuters de Florida y colega de Lee. Cailee Spaeny es Jessie Cullen, una joven aspirante a fotógrafa de Missouri que acompaña a Lee y Joel en su viaje. Stephen McKinley Henderson como Sammy, un veterano periodista de The New York Times y mentor de Lee, Nick Offerman como el Presidente de los Estados Unidos, un presidente dictatorial que actualmente cumple su tercer mandato, Sonoya Mizuno como Anya, una reportera británica incrustada en el avance de las fuerzas occidentales sobre la capital, Jefferson White como Dave, el cámara de Anya, Nelson Lee como Tony, un reportero hongkonés que es buen amigo de Lee y Joel, Evan Lai como Bohai, un reportero hongkonés colega de Tony y Jesse Plemons como un militante ultranacionalista que encañona a los periodistas completarían el reparto.

Estuve pensando si ver en el cine Civil War porque estoy un poco sensibilizado contra los panfletos ideológicos que han invadido el entretenimiento mainstream en los últimos años. Sin embargo, leí varias críticas sobre que esta película realmente planteada cuestiones complejas de formas no maniqueas, así que decidí darle una oportunidad. Y me alegro de haberlo hecho. La clave principal de la película es que Garland evita conscientemente hablar de republicanos y demócratas, hasta el punto que los dos bandos podrían ser de ambos partidos. Porque en el momento en que estalle la guerra, ya no será un tema de buenos o malos, sino que todos pierden, sobre todo la población civil.

Lee Smith, la protagonista interpretada de forma magistral por Kirsten Dunst, da la clave de la película cuando afirma que ellos, los fotoperiodistas, no están para juzgar, sino para dar fe de unos hechos que tendrán que ser interpretados por otros. Además, afirma que cuando era corresponsal de guerra en el extranjero pensaba que cada foto suya de una masacre o un hecho terrible era un toque de atención para que la gente se viera afectada por las imágenes, e impidiera que lo mismo ocurriera en su hogar. En la película obviamente Lee no tuvo éxito, pero diría que eso mismo es lo que Garland plantea con esta película, al crear una historia sin moraleja que da por bueno limitarse a mostrar escenas terribles de americanos luchando con americanos casi sin sentido ni objetivo más allá de la lucha en si misma. Casi como modo de llamar la atención para una sociedad americana dividida como nunca entre demócratas y republicanos, ante una situación que ahora mismo es ficción, pero está demasiado cerca de la realidad de lo que nos gustaría.

Civil War empieza en medio de todo, y me resulta super interesante que Garland en realidad no quiere darnos ningún contexto de lo que sucedió antes. Por conversaciones entre el grupo de periodistas sí sabemos que la guerra estalló tras romper la ley el presidente y tomar posesión del cargo un tercer mandato, lo que provoca la independencia de varios estados entre los que están California y Texas. También se dice que el presidente eliminó el FBI y ha bombardeado a población civil, se entiende que en el contexto de la guerra civil. Sin embargo, el bando independentista en realidad no puede ser calificado de ser «el bueno» dado las cosas que hacen sobre todo en la parte final de la película.

Otra de las cosas que más me ha gustado de Civil War es que presenta a unos periodistas muy alejados de visiones idílicas de la profesión. Uno de los grandes males del periodismo hoy en día es que la mayoría han abandonado la búsqueda de la verdad y se han convertido en unos activistas de las ideas que defienden y que intentan imponer de forma igual de fanática que las ideas que dicen combatir. De esta forma, estamos viendo innumerables ejemplos de periodistas y medios que evitan informar de cosas ciertas si creen que va a afectar negativamente a «su bando». Me alegra comprobar que Garland NO plantea a los protagonistas de esta manera, siendo unas personas que se sienten reales, con elementos positivos y negativos, buenas intenciones y demonios en su pasado.

Me ha flipado ver a unos periodistas junkies de la adrenalina para los que meterse en una situación de combate les da claramente un subidón que es tan importante para ellos como informar de los hechos. Tener una versión tan humana y a la vez tan poco favorecedora para la profesión me parece uno de los principales hallazgos que plantea Garland. Algo que supongo ha escocido a más de uno.

Junto a Kirsten Dunst, la dura fotógrafa curtida en mil batallas, tenemos a un alucinante Wagner Moura como Joel, un periodista amigo de Lee que quiere conseguir como sea la exclusiva de la última entrevista al presidente antes que sea detenido y quizá asesinado. Moura tiene también una humanidad bestial, con todos sus defectos también, que convierten a Joel en un personaje espectacular. El trío lo completa Cailee Spaeny como Jessie Cullen, una aspirante a fotógrafa de guerra que será nuestros ojos al ser la novata que verá por primera vez situaciones tremendas. Los tres actores están estupendos en sus papeles, dentro que Dunst es la que más fuerza y brillantez transmite a lo largo de la película, y Spaeny la más flojita. Dentro de cumplir todos con el rol que plantea Garland en la historia.

Otra de las claves de la película es que Garland nos golpea en varios momentos con escenas de gran violencia y una tensión bestial. Civil War tiene una fuerza visual alucinante, con montones de planos increíbles, lo que sorprende en parte pensando que Garland fue escritor antes que director. Comentar además que Garland me ha ganado con un recurso que emplea en muchísimos momentos, al mostrar en medio de escenas frenéticas de acción el resultado de una foto de los protagonistas, que hace que veamos la acción con una imagen estática sin ningún sonido durante ese segundo, lo que aumenta la fuerza dramática de esa escena.

Además, comentaba al principio que Civil War ha costado 50 millones, y la verdad es que lucen estupendos en pantalla, al tener una historia con múltiples localizaciones, destacando la batalla de Washington que tiene lugar en el climax de la película. Aparte de la fuerza de la historia, visualmente la película tiene muchísima fuerza, siendo una de esas historia que merece la pena ver en pantalla grande.

Lamentablemente, la película dista mucho de ser perfecta. Está genial la intención de Garland de avisar a los americanos que esta ficción está más cerca de la realidad de lo que a la mayoría nos gustaría. Pero al final la historia se reduce a la idea fuerza que en una guerra todos son malos y se van a cometer grandes desastres en nombre de la libertad. Y me ha resultado demasiado poco, demasiado endeble todo el conjunto. Civil War está planteada como una historia episódica en el que el grupo de protagonistas encuentra varias situaciones durante su viaje. Estructura que en si misma no es un problema.Pero quizá un problema es que la mayoría de veces muestran no algo que realiza un bando o el otro, sino personas particulares que no saben por qué luchan ni qué defienden, más allá de atacar a otros.

En ciertos momentos estas escenas recuerdan el cine de zombies, al mostrar lo peor de la raza humana cuando hay escasez de recursos. Sin embargo, como digo, la mayoría de escenas no tienen un elemento político al ser hechos de personas individuales no se sabe con qué ideología. Por ejemplo, en la escena inicial del atentado en Nueva York, en la gasolinera en la que vemos cómo tratan a los ladrones o durante la tensa escena del francotirador en una casa cercana a la carretera. Todas son escenas super tensas que te ponen el corazón en un puño, pero en realidad son momentos sin demasiado sentido más allá de que la violencia engendra violencia. La tremenda escena protagonizada por Jesse Plemons es la única que puede decirse que se trata claramente de una persona de ideas cercanas a la Asociación Nacional del Rifle o los Republicanos. Pero como comentaba me gusta que esto no sea una situación de señalar a uno de los dos principales partidos políticos de los Estados Unidos.

Civil War tiene una historia y un mensaje tan endeble que provoca que muchos momentos visualmente poderosos como el incendio en el bosque se sienta como una escena bonita pero vacía, siendo una sensación que sobrevuela en muchos momentos. Por cierto, dada la complejidad a priori de una película de esta naturaleza, me ha encantado poder ver una historia contada en 110 minutos, yendo al grano con lo que nos quiere contar desde el minuto uno, lo que evita que la película llegue a hacerse larga, cosa que no sucede.

Tengo que expresar también que Garland plantea un giro en relación con uno de los protagonistas que no me ha gustado nada, al ser una situación que sale de la nada, no me parece lógica con lo visto hasta ese momento y va contra natura de ese personaje. Esa parte no me ha gustado nada. Por contra, la evolución del personaje de la fotógrafa novata sí me ha gustado mucho y refuerza la visión nada idílica que la película hace de la profesión.

Estaba leyendo además que la película ha sido criticada en los Estados Unidos precisamente por no plantear la idea de buenos (demócratas) frente a malos (los republicanos), demostrando que Garland tenía razón en plantear su historia en los términos en que lo ha hecho. Y por supuesto, dejando a la vista la gran mentira del periodismo activista que está arrasando con los valores del periodismo de ética y búsqueda de la verdad, caiga quien caiga. Aunque sean los míos.

He visto muchos elementos interesantes en Civil War y me alegro de haberla visto en pantalla grande. Sin embargo, me hubiera gustado una mayor profundidad en una historia que se me ha quedado super corta. Dentro que agradezco la intención de Garland (o así lo veo yo) de plantear una serie de escenas potentes para que cada uno las interprete como quiera, como si él fuera también un corresponsal de guerra. De hecho, esta es mi interpretación, pero entiendo que la película está abierta a otros puntos de vista, lo cual puede ser una buena excusa para iniciar un debate de ideas que resulte enriquecedor, al no querer dar soluciones fáciles ni una moraleja simplista.

Comparto el trailer de la película:

Civil War es impactante e imperfecta a partes iguales. Me alegro de haberla visto pero no creo que la vuelva a ver de nuevo. Pero en todo caso la recomiendo para que tú también puedas tener tu propio criterio ante una historia que se siente demasiado cercana a la realidad de lo que debería.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Monkey Man de Dev Patel

Fui con ganas de pasar un buen rato con el debut en la dirección del actor Dev Patel. Y quizá por eso el chasco que me he llevado con Monkey Man haya sido tan grande.

PUNTUACIÓN: 4:10

Kid es un delincuente que acaba de salir de prisión y vive en la India, intentando adaptarse a un mundo marcado por la avaricia y carente de valores espirituales. Allí luchará por buscar venganza por la muerte de su madre y defender a las clases más desfavorecidas. (FILMAFFINITY)

Dev Patel (Harrow, Londres, 1990) es un actor y ahora director británico. Además de destacar el hecho que Patel nació en Inglaterra, sus padres son hindúes gujarati pero ambos nacieron en Nairobi (Kenia), donde existía una importante comunidad. Patel comenzó su carrera en la serie juvenil Skins (2007). Su consagración llegó con el papel protagonista en Slumdog Millionaire (Danny Boyle, 2008), por el que Patel fue nominado al premio BAFTA al mejor actor protagonista. La carrera de Patel se amplió con papeles protagonistas en las comedias-dramas El mejor hotel exótico Marigold (2011) y El segundo hotel exótico Marigold (2015), el thriller de ciencia ficción Chappie (2015) y un papel secundario en la serie de HBO The Newsroom (2012-2014). Por su interpretación en el drama Lion (2016), Patel ganó el premio BAFTA al mejor actor de reparto y fue nominado al Oscar al mejor actor de reparto. Posteriormente protagonizó las películas independientes Hotel Mumbai (2018), The Personal History of David Copperfield (2019) y The Green Knight (2021). Monkey Man supone su debut en la dirección.

Además de dirigirla, Monkey Man es una idea de Patel que fue desarrollada en guión por Paul Angunawela, John Collee y el propio Patel. La película de 121 minutos de duración cuenta con fotografía de Sharone Meir, montaje de Dávid Jancsó y Tim Murrell, y música de Jed Kurzel. Me resulta curioso comprobar que la película no se rodó en India, sino en una pequeña isla de Batam, Indonesia. Además, Monkey Man cobró cierta relevancia al comprar Netflix los derechos de emisión, que fueron recomprados por Jordan Peele al no ver el canal de streaming potencial en la película, que tuvo un presupuesto de 10 millones de dólares.

Dev Patel interpreta a Kid / Bobby / Monkey Man (con Jatin Malik como él de niño). Sharlto Copley es Tigre, la única cara reconocible además de la de Patel. El resto del reparto lo forman Pitobash como Alfonso, Vipin Sharma como Alfa, Sikandar Kher como Rana Singh, Sobhita Dhulipala como Sita, Ashwini Kalsekar como Queenie Kapoor, Adithi Kalkunte como Neela, Makarand Deshpande como Baba Shakti y Zakir Hussain como el maestro.

Queriendo buscar cosas positivas que decir de Monkey Man, hay que reconocerle a Dev Patel que lo ha dado todo durante el rodaje de la película. Por lo que se ha comentado, Patel se rompió una mano al comenzar la grabación y sufrió varias heridas durante las diferentes coreografías de acción. Y aunque la ejecución haya fallado, a priori la intención de crear una historia de venganza que conectara con la cultura hindú y los problemas sociales que sufre el país podría habernos dado una película muy chula. Lamentablemente, esto es todo lo positivo que puedo decir de Monkey Man.

Monkey Man es uno de los mayores fracasos creativos que recuerdo en lo referido a cine de acción. Desde Los Mercen4rios no he sufrido una decepción igual en una sala de cine, y al menos en ese caso fui mentalizado que lo que me esperaba no sería demasiado bueno. (Fue peor). Y es que quitando la intención, en la ejecución creo que Patel ha fallado a todos los niveles con una película en la que no me ha gustado casi ninguna de las decisiones creativas que ha tomado.

Empezando por la fallida decisión que toma para rodar las escenas de acción. Patel emplea una «shaky-camera» situada el 99% del tiempo en medio de la acción, literalmente. De forma que no acaba de verse bien lo que está pasando prácticamente nunca. Creo haber leído que ha rodado algunas cosas con un iPhone e incluso con GoPros, y más allá de la posible novedad técnica, la triste realidad es que el resultado final no funciona. Resulta curioso que justo la mejor escena de acción de la película sea la de la cocina del restaurante, justo porque la cámara parece dar dos pasos atrás y permite que los espectadores entendamos lo que está pasando. Si unimos esta cámara temblorosa en medio de la acción a un montaje demencial con miles de cortes, tenemos un ejemplo casi para una tesis doctoral de cómo NO rodar escenas de acción y, yendo más allá, qué NO hacer a la hora de montar una película que se va a estrenar en salas comerciales.

Por supuesto, que una película de acción falle en la representación de la acción es un problema importante. Vital. Pero Patel falla en todo lo demás, empezando por la historia. Monkey Man tiene una duración de dos horas que resulta ridículamente larga, y el guion provoca que la película se me hiciera super larga y aburrida. En lugar de mostrar la muerte de la madre desde el principio que es lo que provoca la historia de venganza, Patel plantea una idea ridícula que es plantear esta muerte como si fuera un misterio que hay que desentrañar, creando una narrativa fragmentada que no nos muestra el suceso en sí hasta bien pasada la primera hora y pico de película. Lo cual es ridículo, porque ya sabemos lo fundamental, la madre murió asesinada y el jefe de policía corrupto lo hizo y merece la muerte. Tener que llegar hasta tan lejos en la historia para ver cómo lo hizo convirtió este camino en momento insufribles y repetitivos, provocando el aburrimiento más absoluto. Apoyado, de nuevo, con un montaje demencial que igual alguien pensó equivocadamente que daba una estética o un ritmo rompedores. NO lo hace, todo mal.

Esto me recuerda algo que ya he sentido en otras películas o comics, y es que a priori está bien pensar hacer cosas no habituales para no caer en el tópico, pero que sea «diferente» no lo hace automáticamente mejor. Dependerá de la ejecución. Y esto es lo que le pasa a Patel. No quiere mostrar la muerte de la madre al comienzo porque es un cliché del género de acción, pero lo que hace alarga una película que no tendría que hacer superado los 100 minutos, perjudicando el ritmo y el disfrute. En este sentido, más allá de la frase publicitaria calificando Monkey Man como un «John Wick con ADN hindú», también Patel comenta que ha intentado conscientemente no copiar a las películas de John Wick, planteando cosas diferentes. Y dentro que está bien no copiar a otras películas recientes, lo que queda claro es que el resultado final palidece totalmente en la comparación.

Volviendo a la historia, hay un elemento de crítica hacia el poder político y religioso en la India que aplasta a los pobres y los masacra por intereses económicos. Pero esta parte que he leído en Filmaffinity que es de las cosas más celebradas de la película en realidad es uno de los tópicos más típicos del cine de acción, que es hacer que los pobres tengan que levantarse ante el poderoso. En todo caso, esto en si mismo no es un problema, claro. Pero el caso es que Patel plantea una idea super cuestionable, ya que hace que el protagonista falle un primer ataque porque se supone que lo hizo con motivos egoístas. Sin embargo, tras ser rescatado al borde de la muerte por el clérigo de la casta inferior, dan a entender que si lucha por el pueblo podrá vencer a los enemigos, cosa que acaba sucediendo (obviamente). Sin embargo, él no está luchando por el pueblo, sino que sigue queriendo vengarse de los que mataron a su madre. Nada de lo que hace Monkey Man va a redundar en una mejora de la vida de los pobres, y lo normal es que al día siguiente sean machacados igual que siempre. Lo único, eso si, es que las personas malas han muerto, pero el status-quo se mantiene igual, viendo que el títere político de estos malvados ha ganado las elecciones. Por lo que esta idea de «héroe de los pobres» en realidad no es lo que la película muestra, aunque este grupo acuda a ayudarle en el climax de la película, con lo que se pone de relevancia otra vez la diferencia entre la posible intención y el resultado final.

Luego además, la película tiene chorradas a mansalva, como que Monkey Man se gane la vida en peleas amañadas y cuando apueste a su favor nadie vea nada raro. O el absurdo interés de hacer que empaticemos con el traficante y delincuente al que Monkey Man engaña para entrar en el círculo de los poderosos. Porque aunque tuvo una vida dura, como todo el mundo por otra parte, es escoria como todos los demás criminales. Es curioso que centro que todos los personajes son unidimensionales sin matices, este criminal es lo más parecido a personaje con evolución a lo largo de la película. Lo cual es otra muestra de lo mucho que falla el guion. Porque Monkey Man es igual de unidimensional que los demás, dentro que su objetivo en la vida es obtener la venganza y ya luego lo demás le da igual.

Aunque hay algún plano interesante aquí y allá y alguna muerte imaginativa, he visto mucha pretenciosidad en Dev Patel en ¡una película de venganza! Por ejemplo, con los aburridísimos y repetitivos planos de la madre y Monkey Man de niño andando por la jungla viendo sus pies, como si estuviera copiando a Terrence Malik en una situación que no pega. En otra escena ante unas muertes super explícitas y violentas de Monkey Man, Patel coloca una canción pop ¿noventera? que no pega nada con el tono hiper violento de la película, como si buscara hacer más digeribles las muertes que causa, lo cual para mi es otra decisión fallida por parte de Patel. Y como véis, van unas cuantas.

Aunque no quiero alargarme, dado que queda claro que no me ha gustado la película, sólo diré que hay que ser muy mal director, o en realidad no entender los esquemas del cine de acción, para hacer una escena de entrenamiento que en lugar de dar subidón al espectador resulte soporífera. Es que es de primero de cine de acción / artes marciales, es lo mínimo que se debería exigir a un director novel. Y en esto Patel fracasa como en todo lo anterior. Y no, que Monkey Man entrene mientras el clérigo de la casta inferior toca dos tambores tradicionales, resaltando el elemento étnico, no es suficiente para hacer que esta escena mola. Cosa que no lo hace. Por cierto, para plantear una película huyendo de tópicos, Patel plantea una escena con una persecución en un carricoche que más típica no puede ser, y con una ejecución igual de mala que todo lo demás.

Esta reseña me ha quedado muy negativa, pero os podéis creer que fui al cine seguro que la película me iba a gustar. Evito ir al cine a ver una película sabiendo que no me va a gustar, para eso me la ahorro y no me gasto mi dinero. Y problema solucionado. Por eso me sabe tan mal que Monkey Man no me haya gustado nada.

Por supuesto, Patel tiene todo el derecho a tomar todas las decisiones creativas que estime oportuno, pero de igual manera yo tengo la suficiente libertad para poder decir si creo que dichas decisiones fueron acertadas o erróneas. Y hay más de los segundo que de lo primero. Por todos estos motivos, en este caso NO os recomiendo que vayáis a verla en el cine.

Comparto el trailer de la película:

La decepción que me he llevado con Monkey Man no tiene nombre, ¡qué mal me sabe!! Lamentablemente, en este caso no os la puedo recomendar.

PUNTUACIÓN: 4/10

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Crítica de La primera profecía de Arkasha Stevenson

Mi hermano Fernando me persuadió para que fuéramos a ver La primera profecía, opera prima de la directora Arkasha Stevenson que hace de precuela del clásico de terror de Richard Donner. Y me alegra decir que me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

Cuando una joven estadounidense es enviada a Roma para iniciar una vida de servicio a la Iglesia, se topa con una oscuridad que pone en cuestión su propia fe y descubre una conspiración aterradora que espera provocar el nacimiento de la encarnación del mal. Precuela de ‘La profecía’ (1976). (FILMAFFINITY)

Arkasha Stevenson es una cineasta y ex periodista estadounidense. Ha dirigido episodios de Legion y Briarpatch, así como la tercera temporada de Channel Zero. La primera profecía supone una brillante opera prime de una directora a la que habrá que seguir con interés.

El guión ha sido escrito por Tim Smith, Keith Thomas y Arkasha Stevenson, a partir de una historia de Ben Jacoby basada en los personajes creados por David Seltzer para el clásico La Profecía (Richard Donner, 1976). La película de 119 minutos de duración ha contado con un importante presupuesto de 30 millones de dólares, altísimo dentro del género de terror. Rodada el localizaciones de Roma, tiene fotografía de Aaron Morton, montaje de Bob Murawski y Amy E. Duddleston y música de Mark Korven.

La protagonista Nell Tiger Free (Londres, 1999) ha sido para mi el gran descubrimiento de esta película además de su directora. Pero en realidad ya la conocía, dado que ha Nell ha aparecido en series como Servant (Apple TV) y Too Old to Die Young (Prime Video). También interpretó a Myrcella Baratheon en las temporadas 5 y 6 de Juego de tronos (HBO), aunque este es su primer gran papel para el cine. La actriz británica interpreta a como Margaret Daino, una estadounidense enviada a Roma para trabajar en un orfanato antes de tomar el velo y convertirse en monja.

El resto de actores principales de la película son Sônia Braga como Sor Silvia, la abadesa del orfanato Vizzardeli de Roma donde trabajará Margaret, Ralph Ineson como el Padre Brennan, Bill Nighy como el Cardenal Lawrence, un alto cargo de la iglesia católica, Tawfeek Barhom como el padre Gabriel, miembro del clero católico que trabaja en el orfanato y María Caballero como Luz Valez, compañera de piso de Margaret en Vizzardeli. Nicole Sorace como Carlita Scianna, una niña mayor de Vizzardeli, Ishtar Currie Wilson como la hermana Anjelica, una monja perturbada en Vizzardeli, Andrea Arcangeli como Paolo, un hombre que se encuentra con Margaret y Charles Dance como el padre Harris completarían el reparto.

La primera profecía me ha encantado. Y tengo que reconocer que a priori no era una película que me apeteciera ver. Por supuesto he visto La profecía de Richard Donner, pero pueden haber pasado fácil más de 25 años desde la última vez que la vi. Y en general la moda actual de explotar IPs conocidas, como se dice ahora, en muchos casos no me llama especialmente la atención. Sin embargo, como decía al principio, me alegro que mi hermano me convenciera para ir a verla, porque me ha parecido un peliculón. Por lo que acabo de comentar, aunque conozco el argumento de La profecía y que generó varias secuelas protagonizadas por Sam Neill, en realidad no tenía en mi mente esta película ni había pensado en ella dado que como os digo no pensaba verla y lo de ir al cine fue casi pensado y hecho. Y la verdad es que lo he agradecido un montón durante el visionado.

Entrando ya en materia, me parece una bendita maravilla lo que acaba de hacer la directora Arkasha Stevenson en su primera película. La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien. Que tiene claras las influencias pero sabe crear su propia historia y su propia mitología. Que sabe que es una película de terror pero no se averguüenza de ello y saca todo el partido a las posibilidades expresivas que se le proporcionan. El guion me parece muy acertado, sobre todo por la forma de plantear el principio de la película, que recuerda poderosamente a La profecía original, pero luego lleva la película por otros derroteros. Hay que decir que aunque plantea una sorpresa que sea el giro del tercer acto, en realidad este giro es algo que es evidente y se ve venir. Pero esto no creo que sea un problema del guion sino que los espectadores hemos visto ya mucho cine y llegamos muy guerreados. Dicho esto, si hubieron varios elementos de la historia que me sorprendieron, entre otros el propio final.

La puesta en escena con localizaciones en Roma ayuda a crear la atmósfera que se espera en una historia de terror satánico. Stevenson plantea una película con el ritmo perfecto que hace que estés super intrigado de principio a fin. Además de una fotografía perfecta y un montaje que resalta la naturaleza satánica de la historia, con numerosos momentazos, quiero destacar el montaje de sonido que incorpora elementos espeluznantes super chulos. Y aunque no es una película de sustos fáciles y jump-scares, hay varios momentos que casi consiguieron que apartara la cabeza porque me resultaron super perturbadores, sobre todo referidas a las visiones de Margaret y las escenas de partos. Y además, la película añade el mítico «Ave Satani» de Jerry Goldsmith, el tema principal de la película clásica, lo cual fue también un puntazo.

Como comentaba, la interpretación de Nell Tiger Free me ha encantado no, lo siguiente. Su creación de Margaret es tan alucinante que creo que puede ser una de las grandes interpretaciones del año y que debería recibir como mínimo una nominación a los Oscars. Y sin embargo, tengo claro que al ser una película de terror clásico, nada de un «elevated horror» o castañas similares de directores gafapastas acomplejados, su trabajo será ninguneado por el stablishment cinematográfico como tantas veces ha sucedido en el pasado. Margaret tiene unos matices bestiales, y en los momentos de sus visiones construye momentos potentísimos. Vimos la película en versión original, y los matices en su voz ayudaron a meterme aún más en la película.

El resto del casting cumple muy bien con lo que la historia requiere de ellos, destacando los veteranos Sônia Braga, Ralph Ineson y Bill Nighy, pero también la joven Nicole Sorace que interpreta a Carlita Scianna, una huérfana adolescente que sufre castigos continuados por parte de las monjas y que a Margaret le recuerda su propia infancia en otro orfanato en este caso en Estados Unidos. En realidad nadie diría que está super bien, pero que ayudad con su buen hacer a que la película sea tan satisfactoria.

Por cierto, me ha encantado que en el final se muestra una foto de archivo de Gregory Peck, lo que reafirma que esta película se plantea como precuela del clásico del cine de terror, y no como un reboot del concepto que lleve a los productores a plantear una nueva franquicia cinematográfica. Cosa que igual pasa, que tampoco se puede poner la mano en el fuego por nadie y menos por un estudio de Hollywood. Pero en realidad sí que me gustaría me cuanta más gente posible se animara a ver esta película porque de verdad que lo merece.

La primera profecía me ha parecido un peliculón. No pensaba verla y me ha dejado super satisfecho. No le pido más a una película de terror, te la recomiendo sin duda.

Comparto el trailer de la película:

La primera profecía es una película modélica que todo lo hace bien y destaca por su alucinante protagonista. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8 /10

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Crítica de Godzilla y Kong: El nuevo imperio de Adam Wingard

Tras el éxito de Godzilla vs Kong (2021), la productora Legendary ha vuelto a contar con el director Adam Wingard para realizar Godzilla y Kong: El nuevo imperio, la siguiente película del monsterverso.

PUNTUACIÓN: 8/10

Una aventura cinematográfica completamente nueva, que enfrentará al todopoderoso Kong y al temible Godzilla contra una colosal amenaza desconocida escondida dentro de nuestro mundo. La nueva y épica película profundizará en las historias de estos titanes, sus orígenes y los misterios de Isla Calavera y más allá, mientras descubre la batalla mítica que ayudó a forjar a estos seres extraordinarios y los unió a la humanidad para siempre.

Adam Windard es un director, productor, guionista, editor, director de fotografía, actor y compositor en numerosas películas estadounidenses. Dentro del género de terror y acción ha dirigido las películas You’re Next (2011), The Guest (2014) y Blair Witch (2016). Dentro de producciones de mayor presupuesto tenemos Death Note para Netflix (2017) y Godzilla vs. Kong (2021).

La película de 115 minutos de duración cuenta con un guion de Terry Rossio, Simon Barrett y Jeremy Slater, basado en una historia de Rossio, Barrett y Adam Wingard. El presupuesto ronda los 135 millones de dólares, y en ella tenemos la fotografía de Ben Seresin, el montaje de Josh Schaeffer y la música de Tom Holkenborg y Antonio Di Iorio.

Rebecca Hall como la Dra. Ilene Andrews, Brian Tyree Henry como Bernie Hayes y Kaylee Hottle como Jia repiten sus papeles de la película anterior. Los nuevos actores de esta secuela son Dan Stevens como Trapper, Alex Ferns, Fala Chen y Rachel House.

Godzilla y Kong: El nuevo imperio es un disfrute absoluto de película. Si eres fan del monsterverso seguro la vas a disfrutar un montón. Y lo primero que tengo que decir de la película es que me ha flipado poder llegar a ver la película sin que me spoileran las sorpresas super tremendas que tiene la película en su tercio final. Al igual que en la primera Godzilla vs Kong , hay un elemento clave de la historia que Legendary ha conseguido ocultar durante la promoción de la película, y llegar a disfrutar de estas sorpresas ha sido una pasada.

Dado que soy #TeamKong (mi hijo es super #TeamGodzilla) me ha alegrado ver que Kong y su búsqueda por la Tierra Hueca de más seres como él ocupa la parte principal de la trama de la película. Esto no quiere decir que Godzilla no aparezca, antes del climax final tiene un par de combates contra Titanes que están chulos, pero la realidad es que el gorila gigante tiene preferencia en la película, como también cobra protagonismo los orígenes de Jia como miembro de la tribu perdida de los Iwi de Isla Calavera.

Me gusta que la trama sea sencilla y un poco loca, hay que reconocerlo. Pero a la vez, funciona de maravilla dentro del contexto del Monsterverse. Una de las cosas que me flipa es la enorme cantidad de minutos en los que no hay diálogos, dado que estamos con uno u otro monstruo. E incluso en la parte de los humanos. Estas escenas son perfectamente entendibles porque han conseguido que empaticemos completamente con Kong y su búsqueda de una familia. Cuando le están machacando te sabe muy mal y no quieres que nuestro héroe sufra. Y como buena película de monstruos / buddy movie que se precie, antes de trabajar en equipo vuelven a tener una pelea espectacular entre ellos. Una pelea repleta de momentazos.

Otro elemento que me parece muy acertado es la decisión de reducir el reparto de personajes humanos al mínimo posible, al tener apenas a 4 personajes. Por un lado tenemos a Jia, la niña sordomuda que conocimos en la primera Godzilla vs. Kong que es la última miembro de la tribu Iwi de Isla Calavera que queda con vida. Junto a ella está su madre adoptiva la Dra. Ilene Andrews, a los que se unen el veterinario de Kong Trapper y el podcaster de conspiraciones Bernie Hayes. De hecho, en la expedición a la Tierra Hueca les acompaña otra persona que sientes desde el primer fotograma que es carne de cañón que va a morir inmediatamente. Cosa que sucede casi inmediatamente y que sería casi un tropo del género de monstruos.

Rebecca Hall es una actriz que me gusta mucho, y desde que le descubrí en Legion, Dan Stevens es un actor que me chifla y que creo que tiene un carisma bestial en pantalla. Kaylee Hottle como Jia es el corazón de la película, y me encanta que sea ella la clave en uno de esos giros tan locos que comentaba antes. Loco pero que en el contexto de la locura máxima que es todo a mi me funciona. Por último, Brian Tyree Henry como Bernie Hayes es el encargado de los momentos divertidos, muchas veces a su costa, pero que consigue dar el equilibrio adecuado a una participación humana que está ajustada sin llegar a resultar cargante. Recuerdo como en Godzilla: King of monsters de 2019 los humanos eran lamentables, pero creo que desde entonces los productores han mejorado muchísimo, porque diría que la película mejora debido este reparto tan corto y yendo la historia al grano desde el minuto uno, limitando la parte en la superficie de la Tierra.

Aunque me declaro muy fan del personaje de Jia, que como digo es el corazón de la película, en realidad cuando vas al cine a ver una película de Godzilla y Kong, esperas espectáculo. Y El nuevo imperio es un peliculón con un montón de escenones de acción alucinantes. Si algo no es esta película es sutil, pero para triunfar necesitaba un despliegue de efectos especiales alucinante, y Adam Wingard cumple con nota.

Empezando por la creación de la Tierra Hueca y sus habitantes, el diseño de este mundo entiendo que es totalmente CGI, y ofrece un espacio que se siente casi físico. El asentamiento que descubrirán el grupo de protagonistas nos da una escala majestuosa que conecta con todo lo relacionado con este mundo. A esto hay que sumar unos combates de monstruos alucinantes y algunas sorpresas que hacen que la película sea super épica con la escala de peleas de monstruos que los aficionados le pedimos. Cuando he descubierto que el presupuesto es de 135 millones de dólares me he sorprendido gratamente, porque la película luce como si hubiera costado 200 millones o más. Este presupuesto ajustado y el que espero que sea un gran boca a boca creo que aseguran que esta película de Legendary resultará rentable, de lo que me alegro gratamente.

Por cierto, en esta película es complicado tener un villano con carisma dado que son gorilas gigantes. Esto es información del trailer, luego no estoy spoileando nada. Pero la verdad es que el Rey Cicatriz resulta un villano estupendo que consigue dar una gran sensación de peligro, empezando con su primer combate contra Kong, que como podéis imaginar no acaba bien para nuestro héroe. Sus actos son realmente malvados y ofrece el nivel de amenaza que hace que incluso con la unión de Godzilla y Kong no esté claro que puedan derrotarle.

He disfrutado muchísimo con Godzilla y Kong. De hecho, el único pero que tengo es que NO hay ninguna conexión con la serie de televisión Monarch: Legacy of Monster recién emitida en Apple TV. De hecho, que no haya ningún cameo de los protagonistas de esa serie lo he sentido casi como una estafa, dado lo publicitada que fue la pertenencia de la serie al monsterverso, cosa que esta película ha dejado un poco en entredicho. Es que de hecho, los protagonistas de la serie tras su aventura en la Tierra Hueca aparecían en las instalaciones de APEX (luego Monarch) en la Isla Calavera, luego Keiko al menos podría (debería) haber estado allí.

En realidad este es un pero pequeñito, dado que la película se disfruta un montón por si misma, resultando un entretenimiento estupendo que cuenta una historia con principio y final satisfactorio. En este sentido, Godzilla no ha cambiado su status-quo de defensor de la Tierra frente a los Titanes, pero sí puede decirse que el mundo de Kong ha cambiado para siempre. Y que ahora sí que se ha ganado el título de KING Kong.

Obviamente si te gusta este tipo de cine, vas a disfrutar de Godzilla y Kong: El nuevo imperio. Y esto me lleva a otro de los aciertos de la película, al tener muy claro Adam Wingard el tipo de película que tenía que hacer para acertar, y no arrugarse a la hora de plantear los elementos más locos de la trama, que permiten por ejemplo el alucinante combate en gravedad cero. Un cambio gravitacional que puede ser un «porque si» total, pero es que mola un montón y nos da un tipo de combate que no se habían visto hasta ahora en la franquicia.

Mientras escribo estas líneas acabo de descubrir que muchas críticas profesiones no están poniéndola bien, afirmando que «sólo nos da peleas de monstruos». ¡PERO SI ES ESO POR LO QUE FUIMOS A VERLA!!! Se vuelve a ver una desconexión tremenda entre la opinión de estos «profesionales» y el público que pagamos una entrada de cine porque queremos que nos entretengan. Godzilla y Kong: El nuevo imperio lo consigue. Para mi el éxito es total. Y si Legendary decidiera hacer una tercera película de esta serie, creo que Adam Wingard se ha ganado con su buen hacer el poder dirigirla, cerrando así SU trilogía de monstruos.

Comparto el trailer de la película:

Godzilla y Kong: El nuevo imperio es un éxito total que nos da a los aficionados la escala y potencia de combates de monstruos que estábamos demandando, superando a la primera película. No puedo recomendarla más.

PUNTUACIÓN: 8 /10

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Crítica de Road House de Doug Liman (Prime Video)

Creo que NO llegué a ver la Road House original protagonizada por Patrick Swayze. Pero tener a Jake Gyllenhaal protagonizando una película de acción dirigida por Doug Liman (franquicia Bourne) me animó a verla, aprovechando su estreno en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Dalton es un exluchador de la UFC que acepta un trabajo como portero en un bar de carretera de los Cayos de Florida, sólo para descubrir que este paraíso no es todo lo que parece… Remake de la película de 1989 ‘Road House’ sobre un portero de un bar con Patrick Swayze. (FILMAFFINITY)

Douglas Eric Liman (Nueva York, 1965) es un director y productor de cine estadounidense. Es conocido por dirigir las películas Swingers (1996), Go (1999), The Bourne Identity (2002), Mr. & Mrs. Smith (2005), Jumper (2008), Edge of Tomorrow (2014) y American Made (2017).

Road House es una reimaginación de la película homónima de 1989 protagonizada por Patrick Swayze, y cuenta con un guion de Anthony Bagarozzi y Charles Mondry. La película de 121 minutos de duración tiene fotografía de Henry Braham. montaje de Doc Crotzer y música de Christophe Beck. El estreno estuvo rodeado de polémica al publicar Liman una carta afirmando que no promocionaría la película como protesta ante Prime Video por no estrenar en cines la película, tras la comprar de MGM por parte de Amazon.

En el reparto el principal interés recae en Jake Gyllenhaal como el protagonista Elwood Dalton. Road House significa la primera participación de Conor McGregor en una película, interpretando al malvado Knox, al que tendrá que enfrentarse Dalton. El resto del reparto está formado entre otros por Daniela Melchior como Ellie, Billy Magnussen como Ben Brandt, Jessica Williams como Frankie, Joaquim de Almeida como El Sheriff, JD Pardo como Dell y Austin Post como Carter.

Road House es una película super divertida que recupera el feeling de las películas de los años 80 y 90 que tenían claro el elemento de entretenimiento pero sin tomarse muy en serio a si mismas. Me lo he pasado genial viéndola, porque aparte de unas escenas de acción super chulas con un Jake Gyllenhaal entregado, me he encontrado riéndome en muchísimos momentos. Sin duda Road House me ha parecido super recomendable y entretenida.

Road House tiene un elemento de western autodeclarado, al tener a un solitario llegando a un pueblo acosado por un rico que quiere hacerse con el control de toda la zona, que abandonará el pueblo tras solucionar el entuerto habiendo mejorado la vida de aquellos a los que ha conocido, buscando nuevas aventuras en otro sitio. Jake Gyllenhaal es un perfecto protagonista que llena la pantalla con su presencia, con una filosofía casi de ronin estoico que queda genial. La forma en que intenta controlarse en todo momento porque teme lo que puede hacer si se enfada es otro elemento super molón y super ochentero que aquí funciona de maravilla.

El principal reclamo de Road House además de Gyllenhaal son las escenas de acción, y tenemos coreografías estupendas y algunos planos increíbles. Luego comentaré algún elemento menos bueno de las escenas de acción, pero ver planos en los que SI hay contacto entre la mano / puño y la cara del contrario me parece una novedad super interesante para el cine de acción comercial. Además, se ha publicitado mucho la participación de Conor McGregor como el villano Knox, y creo que es un over-the-top super exagerado que diría que funciona con el tono de comedia de la película. Los dos combates de Gyllenhaal y McGregor están plagado de combos super alucinantes, justificando de sobra el visionado de la película.

Puestos a comentar elementos menos buenos, por un lado hay que reconocer que el guion está telegrafiado desde el minuto uno, viéndose venir prácticamente todo, empezando con que el personaje de Dalton vive atormentado no porque perdiera un combate cuando era profesional de la UFC, sino por la forma en que lo ganó. O que el rico que quiere hacerse con la propiedad del bar sea un niñato hijo de un padre mafioso rico, que resulta super «ostiable». Dicho esto, en realidad esta falta de sorpresas en lo relativo a la historia tampoco impidió que disfrutara de la película, en cierto sentido forma parte de su encanto.

Otro elemento que merece comentarse es la forma en que Doug Liman ha rodado la acción, ofreciendo planazos en algunos momentos pero también cosas que no acaban de cuadrar. Aunque a priori no te lo imaginas al ser peleas a puñetazos bastante tradicionales, Liman emplea muchísimos elementos digitales para rodar las peleas, por ejemplo para mostrar que SI hay contacto entre la mano y cara de los que pelean. Y esto hace que como digo haya planos super guapos, pero también otros que quedan raros. Además, diría que en algunos momentos acelera la velocidad de la imagen, lo cual también queda raro. Globalmente creo que las escenas de acción están super chulas, pero igual porque el ojo no está entrenado para estos cambios, no acaban de resultar satisfactorios.

Lo que sí me ha gustado mucho y ayudó a que disfrutara un montón la película es el elemento de humor que permea en toda la película. Como parte de no tomarse en serio a si misma, Road House tiene unos diálogos loquísimos, por ejemplo con el esbirro al que Dalton le rompe el brazo, que me recordó al mejor Turk de la etapa de Frank Miller en Daredevil. Entiendo que si alguien vino esperando una película super seria y dramática puede pensar «¿Qué cojones estoy viendo?» Pero en realidad este humor super chorra de la película con unos personajes super exagerados me hicieron disfrutar de principio a fin.

En cierto sentido tienes que estar mentalizado para lo que vas a ver en Road House para disfrutarla. Pero igual por ser espectador de esas míticas películas de acción de los años 80 y 90, el tono y todo lo que Doug Liman plantea en esta película me lo han acertado de principio a fin. Y diría que a poco que te guste el cine de acción de esa época, seguro que te lo acierta a ti también.

Comparto el trailer de la película:

Road House es una película super divertida que recupera el feeling de las películas de los años 80 y 90 que tenían claro el elemento de entretenimiento pero sin tomarse muy en serio a si mismas. Me lo he pasado genial viéndola, y la recomiendo sin duda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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