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Crítica de El Señor de los Anillos. Los anillos de poder episodios 2×1-3 (Prime Video)

Ya tenemos los primeros tres episodios de la segunda temporada de El Señor de los Anillos. Los anillos de poder estrenados en Prime Video. Y las sensaciones son bastante similares a lo que sentí durante la emisión de la primera temporada. No es un halago.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

En un periodo de relativa calma, los personajes se enfrentan al resurgimiento del mal en la Tierra Media. Desde las profundidades más oscuras de las Montañas Nubladas hasta los majestuosos bosques de Lindon, el impresionante reino insular de Númenor y los confines más lejanos del mapa, estos reinos y personajes esculpirán legados que perdurarán en el tiempo. Serie de TV basada en los libros de J.R.R. Tolkien, ambientada en la Tierra Media, y que explora nuevas líneas argumentales en una época muy anterior a «La comunidad del anillo».

Y en esta segunda temporada, Sauron ha regresado… con planes para gobernar toda la Tierra Media.

El Señor de los Anillos escrita por J.R.R. Tolkien es una de las más grandes sagas de la fantasía épica, a la que hay que sumar la multipremiada trilogía de Peter Jackson. Cuando llegó la hora de hacerse con los derechos, el dueño de Amazon Peter Bezos tiró la casa por la ventana al pagar 250 millones de dólares por los derechos de un material que permitiera a su canal de streaming Prime Video competir con HBO y su Juego de Tronos. Si a esto le sumamos un compromiso de realizar al menos 5 temporadas de esta serie con un presupuesto estimado de 1000 millones de dólares, nos encontramos con la que probablemente sea la producción de televisión más cara de la historia.

La gran sorpresa de esta serie gira alrededor de los casi desconocidos showrunners contratados por Amazon para crear esta serie, J.D. Payne y Patrick McKay. Payne y McKay son unos guionistas que trabajaron en Bad Robot, la productora de J.J. Abrams y realizaron labores de guion no acreditadas en Star Trek Beyond (Justin Lin, 2016) y estaban trabajando en el guion de Star Trek 4 hasta que la producción fue cancelada por Paramount. Además de esto, también trabajaron en los diferentes borradores del guion de Jungle Cruise (Jaume Collet-Serra, 2021). Este corto bagaje se vio que era insuficiente para un encargo tan importante, pero Amazon ha decidido mantenerles como showrunners de esta segunda temporada. Prime ha estrenado tres episodios simultáneamente de los 8 previstos para esta segunda temporada, que han sido dirigidos por Charlotte Brändström y Louise Hooper. Los episodios fueron escritos por Gennifer Hutchison, Jason Cahill y Helen Shang. Dentro de una producción sobresaliente, destacaría también al compositor Bear McCreary, autor de la música para esta serie.

En lo referente al reparto, Morfydd Clark es una joven Galadriel, la Señora Elfa de los bosques de Lothlórien interpretada en las películas por Cate Blanchett ahora es una joven guerrera elfa que cree que el mal está regresando a la Tierra Media. Robert Aramayo es Elrond, un arquitecto y político medio elfo que en la trilogía de Peter Jackson estuvo interpretado por el actor Hugo Weaving. Benjamin Walker es Gil-galad, el Alto Rey de los Elfos que gobierna desde el reino de Lindon. Charles Edwards hace de Celebrimbor, el herrero elfo que forja los Anillos de Poder, es un «brillante artesano» conocido en toda la Tierra Media que es amigo de los enanos de Khazad-dûm.

Markella Kavenagh es Elanor «Nori» Brandyfoot, una Pelosa (raza precursora de los hobbits que vivieron milenios antes que Frodo y compañía) con un anhelo de aventura. Ismael Cruz Córdova es Arondir, un elfo silvano con un amor prohibido por la curandera humana Bronwyn, (Nazanin Boniadi). Tyroe Muhafidin es Theo, el hijo de Bronwyn. Daniel Weyman es el extraño que cae del cielo en un meteorito en llamas y Owain Arthur es Durin IV, príncipe de la ciudad enana de Khazad-dûm. Por último, Charlie Vickers interpreta a Halbrand, un humano de las tierras del sur que se cree que parecía ser el Heredero al trono desaparecido desde hace décadas y que nos guardaba la gran sorpresa de la primera temporada.

Aviso, la reseña contiene SPOILERS referidos a la sorpresa de la primera temporada.

La primera temporada de Los anillos de poder me dejó bastante decepcionado por culpa de un guion muy flojo que no invirtió el tiempo suficiente en hacer que los protagonistas me importaran, centrados como estuvieron en el «mistery-box» de la identidad de Sauron. Como indico en la reseña que he linkado arriba, no es que Los anillos de poder me enfadara, porque para haber conseguido eso, primero tendrían que haberme importado los personajes, cosa que nunca sucedió. Sin embargo, a mi hijo le apetecía verla y yo no tengo problema en ver una serie que ya tengo claro que va ser «sin más», así que nos animamos a volver a la Tierra Media, con resultados similares a los de la primera temporada.

La sorpresa de hacer que Halbrand fuera Sauron fue y sigue siendo una ridiculez absoluta tal y como lo plantearon en la primera temporada.. Y de alguna manera empañó el final de una temporada que tuvo en la creación de Mordor su punto álgido. Por este motivo, no sorprende que el largo prólogo de esta segunda temporada sea presentarnos el pasado de Sauron para que veamos como llegó a convertirse en Halbrand y llegó a la balsa donde encontró a Galdriel. La traición del elfo oscuro Adar provoca que Sauron muera y pasen ¿décadas/siglos? hasta que su esencia puede recuperar fuerzas suficientes para volver a la superficie, llegando a asumir la identidad de Halbrand, aparentemente un humano sin poderes y sin memoria, mientras intenta recuperar su poder. Esto a priori podría parecer que arregla los posibles problemas de continuidad de la serie, pero en realidad no hace más que aumentarlos, convirtiendo todo en un absurdo. Porque si Sauron estaba muerto y su esencia no tenía ni siquiera la fuerza para recomponerse, toda la búsqueda de Galadriel y las pistas que indicaban que estaba vivo eran una ridiculez absurda que convierten en un sinsentido todo el viaje de Galadriel. De hecho, este viaje de años no es la típica «búsqueda del héroe», sino que se descubre que es el delirio de una desequilibrada. Peor incluso, ya que si Galadriel no hubiera saltado de su barco no se habría encontrado con Halbrand en el mar y por tanto él no hubiera conocido a Celebrimbor, el creador de los anillos. Así que entendiendo que Sauron no va a dejar de comportarse como lo que es, resulta que todo fue culpa de Galadriel.

Tengo que decir que lo mejor de estos tres episodios ha sido precisamente todo lo relacionado con Halbrand / Sauron y la forma en que manipula a todo el mundo, pero en especial a Celebrimbor, apelando a su orgullo para conseguir lo que quiere / necesita. Que es la creación de todos los anillos. Primero los de los elfos que vimos en la temporada anterior, y ahora los de los señores enanos y luego los de los humanos. Me gusta mucho esta parte, que en realidad es la premisa en la que en teoría se construyó esta serie, que era ver como se forjaron los Anillos de Poder. Lamentablemente, esta parte queda un poco ahogada en medio del resto de tramas secundarias que no pueden importarme menos. Y es una pena tremenda.

Porque en realidad la trama de Halbrand / Sauron ni siquiera es la que más metraje tiene o la más importante, al centrarse una gran cantidad del tiempo en los elfos. Sobre todo Elrond plantea dudas sobre si usar o no unos anillos que se sabe que fueron forjados por indicación de Sauron, luego formarían parte de sus planes. Si la parte de Halbrand es la mejor, me da pena ver cómo los a priori sabios Elfos se convierten en seres realmente tontos y despistados en esta serie, aceptando un regalo que saben está envenenado. Galadriel en la primera temporada fue una «Mary-Sue» de libro, alguien antipático que no dejaba de indicar a todo el mundo cómo debían actuar para hacerlo correctamente, mientras el mal la pasaba literalmente por su lado sin darse cuenta. A pesar de sus errores pasados, en esta segunda temporada sigue empeñada en demostrar que ella lo sabe todo y lo tiene controlado cuando obviamente no es el caso. Su actitud hacia Elron alcanza cotas de «womansplaining» tremendas (si es que el término existe. Y si no , habría que inventarlo). Pero en todo caso, todos los minutos empleados en los Elfos de Lindon sufren por unos diálogos redundantes y nada interesantes que hacen que todo lo que pase resulte tedioso. Un gran problema para una serie que ante todo de ser «entretenimiento».

Pero la serie repite los esquemas de mostrar montones de tramas en paralelo que ninguna resulta interesante. Excepto quizá la parte del elfo oscuro Adar. Pero empezando por el viaje de la pelosa Nori con el ser del espacio (que no es Sauron), que no puede ser más aburrido y entraría casi en el calificativo de «minutos de la basura». Las intrigas palaciegas en el reino humano de Númenor resultan igualmente planas y sin interés, como en general la mayoría de situaciones. Si me gusta más la parte de los enanos en Khazad-dûm, sobre todo pensando que ya vimos que en el abismo bajo ellos se había despertado el Balrog.

Tengo que dejar claro que el problema de la serie no es de los actores, sino de unos guionistas y unos show-runners muy poco dotados que no consiguen que ninguno de sus diálogos sea memorable ni sus personajes carismáticos en ningún momento, con la excepción de Halbrand / Sauron. De hecho, no recuerdo ningún diálogo al igual que me es imposible recordar el nombre de nadie excepto los personajes de El Señor de los Anillos. Aparte, tras ver tres episodios y 200 minutos de televisión, lo cierto que han pasado muy pocas cosas interesantes. Pensando en que los showrunners J.D. Payne y Patrick McKay provienen de la escuela de J.J. Abrams, en Los Anillos de Poder tenemos un ejemplo perfecto que tener a decenas de personajes y hacer que la historia vaya saltando de unos personajes a otros de forma vertiginosa no consigue que la serie sea mejor si lo que estos personajes viven no tiene interés para empezar. Están construyendo la casa por el tejado en lugar de haber creado PRIMERO a personajes interesantes para ver luego sus aventuras, se metieron a saco en unas aventuras sin gancho, que provoca que todo lo demás no enganche. El problema es sobre todo de guion, no actoral. Pero hay que reconocer también que algún actor tampoco es que sea especialmente dotado para la interpretación y no creo que jamás se vea asociada la palabra «carisma» a una interpretación suya.

En positivo, el diseño de producción es una pasada. Como en la primera temporada, al menos se nota que Amazon Studios se ha gastado una pasta en la producción de esta serie. Los decorados, los paisajes, el vestuario, todo es una pasada. Al igual que la música de Bear McCreary. Aunque lo que nos cuentan no acaba de hacer click, al menos estamos ante una serie «bonita» de ver. Eso tampoco no ha cambiado respecto a la temporada anterior.

En los tres episodios estrenados de Los anillos de poder hemos tenido otro de los males de la televisión actual, que curiosamente tuvimos también en La Casa del Dragón, la gran competidora de esta serie en lo referido a mundos de fantasía y espada y brujería. Y es tras 200 minutos de televisión sin apenas hitos destacables tengamos que aguantar que nos muestren una previa de lo que está por venir, que nos presenta la promesa que lo mejor está por venir. Lo mejor nunca llega ahora, siempre será más adelante. Y en el caso de La casa del Dragón, de nuevo nos hacen esperar a la siguiente temporada. Tengo claro que en este caso no es un problema único de esta serie sino de una forma de hacer televisión. Pero qué lejos se ve el disfrute que The Mandalorian nos daba a los espectadores siempre en cada episodio.

Hablando de promesas, los showrunners nos han vendido una gran batalla esta temporada que pueda mirar de tu a tu a los hitos cinematográficos de Peter Jackson. Espero que no hayan puesto el hype demasiado por las nubes, porque si no el golpe de realidad, y la decepción, puede ser tremendo. Pero para eso, aún tendremos que esperar varias semanas.

Comentaba al comienzo que tenía claro que iba a ver una serie «sin más». No me sorprende que estos primeros episodios hayan confirmado esta sensación, pero mi parte positiva aún espera que los próximos episodios me hagan cambiar de opinión y la cosa mejore. No sabéis lo que eso me alegraría. Pero ahora mismo, la realidad es la que es. Y Los anillos de poder sigue sin ser una buena serie.

¡Ah! ¡Se me olvidaba! Como veis, en toda la reseña no he comentado ni me supone un problema su supuesta fidelidad o no a la obra de J.R.R. Tolkien. Si me supone un problema que la historia no sea consecuente con lo mostrado en la propia serie, como comentaba en relación a la historia de Sauron y el viaje de Galadriel. Pero al final esto no es más un una piedra más en el camino que impide el disfrute de la serie.

Comparto el trailer de esta segunda temporada de Los Anillos de Poder:

El principio de la segunda temporada de Los Anillos de Poder continúa con los mismos problemas de la primera temporada, pero al menos tenemos una parte más interesante en las manipulaciones de Halbrand / Sauron. A ver si la serie mejora.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de The Bear temporada 3 (Disney+)

El estreno de la tercera temporada de The Bear me ha obligado a volver a suscribirme al canal de streaming de Disney. Y qué seriaza, si bien esta temporada tiene mucho que comentar en positivo y en no tan positivo.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

La tercera temporada de “The Bear”, de FX, cuenta la historia de Carmen «Carmy» Berzatto (Jeremy Allen White), Sydney Adamu (Ayo Edebiri) y Richard «Richie» Jerimovich (Ebon Moss-Bachrach) que en su empeño por colocar en lo más alto a The Bear, convierten su local en restaurante de lujo mientras hacen todo lo posible por mantener el negocio. El negocio de la restauración es una batalla perdida cada día pero Carmy se esfuerza más que nunca y exige excelencia a su equipo, que hace todo lo posible por igualar su pasión.

Su búsqueda de la excelencia culinaria llevará al equipo a asumir nuevos retos y pondrá a prueba los lazos que mantienen unido el restaurante. A medida que el equipo crece en tamaño, todos los miembros se esforzarán por alcanzar un mayor compromiso en sus puestos. En el sector de la restauración nunca se pisa tierra firme y, con un panorama en constante cambio, los retos y las oportunidades surgen a diario. Nuestros chefs han aprendido que cada segundo cuenta, pero esta temporada descubriremos si son capaces de seguir en pie un día más.

«The Bear» de FX, elegida Programa de Televisión del Año por AFI durante dos años consecutivos, ha figurado en los premios por sus dos primeras temporadas que han cosechado excelentes críticas. De hecho, la serie ha sido nominada y/o premiada en los Emmy®, los Globos de Oro, los Premios del Sindicato de Actores, Premios Peabody, Premios Critics Choice, Premios del Sindicato de Guionistas, Premios del Sindicato de Directores, Premios del Sindicato de Productores, Premios NAACP Image, Premios Independent Spirit, Premios MPSE Golden Reel, Premios CAS, Premios ACE Eddie y Premios TCA, entre otros.

The Bear ha sido creada por Christopher Storer, un productor, director y guionista de cine estadounidense conocido antes de The Bear por Ramy, Eighth Grade y el especial de Netflix ganador del premio Peabody Hasan Minhaj: Homecoming King. Storer dirige 7 de los 10 episodios de esta tercera temporada. Duccio Fabbri, la también showrunner Joanna Calo y la actriz Ayo Edebiri (Sydney) dirigen los otros tres episodios. Storer también escribe 7 de los diez episodios, contando la serie con el trabajo en los guiones de Matty Matheson, Courtney Storer, Will Guidara, Catherine Schetina, Alex Russell y la showrunner Joanna Calo.

Jeremy Allen White interpreta a Carmen «Carmy» Berzatto, un galardonado chef de cocina de Nueva York que regresa a Chicago, su ciudad natal, para dirigir el restaurante de su difunto hermano Michael, The Beef. Ebon Moss-Bachrach como Richard «Richie» Jerimovich, el mejor amigo de Michael y gerente de facto del restaurante. Ayo Edebiri como Sydney Adamu, un joven y talentoso chef que se une a The Beef como nuevo segundo de cocina a las órdenes de Carmy. Lionel Boyce como Marcus Brooks, el panadero de The Beef convertido en chef pastelero, estimulado por la tutoría de Carmy. Liza Colón-Zayas como Tina Marrero, una cocinera veterana, mordaz y testaruda que aprovecha la oportunidad de formarse profesionalmente. Abby Elliott como Natalie «Sugar» Berzatto, hermana de Carmy y Michael, copropietaria a regañadientes de The Beef, y Matty Matheson como Neil Fak, amigo de la infancia de los Berzatto y a veces manitas del restaurante, son los protagonistas principales.

En esta tercera temporada hemos tenido un montón de cameos, desde Josh Hartnett, Will Poulter o John Cena. Además, chefs y restauradores como Daniel Boulud, René Redzepi, Thomas Keller, Grant Achatz, Christina Tosi, Kevin Boehm, Wylie Dufresne, Will Guidara, Genie Kwon, Malcolm Livingston II, Anna Posey y Rosio Sánchez aparecen como ellos mismos en esta temporada. Destacar también que Joel McHale como David Fields, el abusivo chef ejecutivo de Carmy en Nueva York, tendrá una escena muy importante esta temporada.

Jon Bernthal como Michael «Mikey» Berzatto, el hermano fallecido de Carmy, Jamie Lee Curtis como Donna Berzatto, la madre de los hermanos Berzatto, Oliver Platt como Jimmy «Cicero» Kalinowski, el mejor amigo del padre de los hermanos Berzatto, al que todos se refieren cariñosamente como «Tío», e inversor clave del restaurante. Molly Gordon como Claire Dunlap, una amiga de la infancia de los Berzatto, de la que Carmy estaba enamorada de adolescente, Olivia Colman como la chef Andrea Terry, la chef ejecutiva británica de Ever, el restaurante de alta cocina más importante de Chicago, tienen todos momentos muy importantes en esta temporada.

The Bear es una serie única. Hay que entender esto de inicio para poder disfrutarla. En cierto sentido, The Bear es una carta de amor a la profesión de restaurador y a lo difícil que es no sólo ser bueno en lo que haces sino conseguir mantenerte en el tiempo. Pero lo principal de esta temporada es que aunque hay una trama en lo referido a los problemas de The Bear por mantenerse abierto, en realidad para bien y para mal la temporada se centra en el retrato psicológico de Carmy, una persona rota por dentro que no sabe pedir disculpas y que la cagó al final de la temporada anterior cuando alejó de su lado a su novia Claire. Carmy se centra de forma obsesiva en su restaurante, dejando de lado a su teórica compañera en la cocina Sydney, a la que no tiene en cuenta a la hora de cambiar el menú CADA DÍA, y enojando a su «primo» Richie, lo que provocará la mayoría de tensiones y problemas de la temporada, mientras luchan por conseguir que el restaurante sea rentable para que no cierre.

La serie está rodada con unos tremendos primeros planos que ayudan a mostrar la psicología de los protagonistas, en especial de Carmy, que en realidad se convierte en alguien super desagradable, a pesar de sentir los problemas que sufre, que ha sufrido toda su vida. Pero aparte de Carmy, ver a Sydney tragarse los numerosos desplantes y faltas de respeto de Carmy a su trabajo dejan claro que estamos ante un polvorín a punto de estallar. Esta elección sobre la forma en mostrar a los personajes provoca una sensación super opresiva, con una tensión bestial en montones de episodios de esta temporada.

Dentro de esta opción de «NO-trama» de The Bear, es curioso que probablemente los mejores episodios de la temporada sean justo los que no hacen avanzar la trama, sino centrarse en personajes concretos de la serie. En concreto, el episodio 6 «Servilletas», en el que vemos la historia de Tina Marrero y como conoció The Bear y a su dueño Mikey Berzatto, me emocionó. Liza Colón-Zayas es una gran actriz que seguro ha vivido en sus carnes lo mismo que Tina, y su escena con Jon Bernthal es espectacular. Qué bueno es Bernthal y que episodio más increíble. El otro episodio super emocionante es el octavo «Cubitos de hielo», en el que Natalie tiene que llamar a su madre Donna para que la acompañe en el parto, al no poder contactar con nadie más. Este episodio, rodado casi totalmente en una sala de pre-parto con madre e hija abriendo sus corazones me impactó. Y whoa! qué buena es Jamie Lee Curtis y cómo aprovecha un personaje tan complejo como Donna para hacer una interpretación super emocionante. Está claro que los problemas de una vida no se arreglan con una conversación, pero que este pueda ser el primero de muchos pasos me parece uno de los grandes momentos televisivos de 2024.

Me encanta The Bear. Todos los personajes tienen una humanidad emocionante, como Marcus el panadero y encargado de los postres, o Gary (interpretado por Corey Hendrix), el antiguo camarero de the Bear reconvertido en sommelier del restaurante. Las pequeñas historias de todos los miembros del restaurante son increíbles. Y dentro del clarísimo alivio cómico que plantean las situaciones de los hermanos Fak, para que la serie no sea excesivamente intensa y demoledora, la verdad es que son momentos que me resultan muy tontos pero muy divertidos. Dicho esto, cuando Neil y su hermano van a ver a Claire a disculparse por Carmy, porque saben que él no sabe hacerlo, ni está preparado emocionalmente para hacerlo, resulta un momento también super emocionante. Por cierto, es alucinante que la serie consiga que nos enamoremos de Claire y suframos con ella, pensando lo poco que aparece en esta temporada. Sin duda, es otro éxito de la serie y de lo bien escritos que están sus personajes.

The Bear plantea episodio de entre 28 a 44 minutos de duración. Son episodios cortos que acercan la serie más a una comedia que a un drama. En lo que a la duración se refiere. Pero es que hay tanta intensidad y tanto drama, que los espectadores no podríamos con episodios de más duración. El diseño de producción, la forma en que nos meten en la mente de Carmy y nos muestran los platos que cocinas, resaltando su creatividad, me parecen otros de los factores que explican el éxito de la serie. Como también me flipa la selección de canciones de esta temporada. En lugar de pasar al siguiente episodio, me quedaba siempre a escuchar la canción que cerraba el episodio y que resalta el estado mental y emocional del momento. Buenísimo todo.

Y destacar sobre todo el trabajo de los guionistas y showrunners. Los diálogos son increíbles y dicen tanto lo que dicen como lo que no se dice y se va dejando poso en los personajes. La sensación de stress y tensión no está limitada a la cocina, sino que los personajes están sufriéndolo en todo momento de las formas más inesperadas. Los guiones de cada uno de los episodios me parece brillante, menudo trabajo más emocionante, me tuvieron con la pie de gallina bordeando el llanto la gran mayoría del tiempo. Y esto me maravilla.

Dentro que la serie me ha gustado mucho, hay varias cosas menos buenas, empezando porque la forma en que Carmy no puede / no sabe procesar sus sentimientos o su trauma interior y se centra en el trabajo puede ser (seguro que es) algo super real, pero le ha convertido en un gilipo/&%s integral que está echando de su lado a todos sus amigos. Intelectualmente entiendo que parte de la brillantez y la originalidad de the Bear es precisamente la forma en que han construido a Carmy. Y la interpretación de Jeremy Allen White me parece super intensa y alucinante. Pero no puedo evitar pensar que Carmy es alguien repelente. Además, la escena con Joel McHale en la que se indica que si Carmy es tan brillante es porque asimiló el maltrato psicológico centrándose en la cocina, consiguiendo así la excelencia, me parece una idea super chunga a poco que uno se pone a penar en ella. Espero que consiga aprender a pedir ayuda antes que sea tarde, veremos qué pasa en la próxima temporada.

Otro elemento con el que no he conectado esta temporada es el papel que han planteado para Richie, el mejor amigo de Carmy. La interpretación de Ebon Moss-Bachrach es brillante como siempre, pero protagonizó uno de los mejores episodios de la segunda temporada, «Tenedores, el 7º episodio», en el que aprendía de verdad lo que supone la profesión de jefe de sala en un restaurante y parecía alcanzar una más que merecida paz mental. Sin embargo, esta temporada le ha devuelta a su papel de «tío enfadado por lo que hace Carmy». Y no es que no tenga razón en parte, pero parece una involución que no merecía. Sus momento con su hija y su ex-mujer Tiffany (Interpretada por la genial Gillian Jacobs) están bien, pero no son suficientes.

El tercer elemento que me ha fastidiado un poco es que a pesar que la serie no va de trama, en realidad la poca trama (o mucha, según se mire) que había se ha quedado literalmente a mitad, de forma que más que una temporada completa estos 10 episodios casi se sienten como media temporada. The Bear necesita una crítica positiva del periódico local para sobrevivir, y nos quedamos sin saber qué dice. Pero es más, el final de la temporada refuerza que el arte de la restauración es efímero, por lo que parecería que The Bear tiene los días contados. Por los problemas económicos, pero sobre todo con la forma en que Carmy aleja a los que quiere. Pero todo eso quedará pendiente al menos un año, hasta que los creativos se pongan con la cuarta y quien sabe si última temporada. Y a pesar de lo que comentaba antes, Carmy merece un final feliz con la chica a su lado y sus amigos trabajando felices a su lado. Lamentablemente, es todo tan realista que no tengo claro que eso vaya a suceder.

En todo caso, The Bear me parece una de las grandes series de este 2024, una historia llena de humanidad que ha conseguido emocionarme en todos sus episodios. Super recomendable.

Comparto el trailer de esta temporada de The Bear:

The Bear me deja roto con cada temporada, espero que pronto que tarde se pongan con la cuarta temporada, porque la necesito ya.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Gangs of London temporada 2 (SkyShowtime)

La segunda temporada de Gangs of London se ha estrenado en SkyShowtime, por lo que me he animado a verla.

PUNTUACIÓN: 7/10

Gangs of London sigue las luchas entre bandas rivales y otras organizaciones delictivas en el Londres actual tras la muerte del jefe de la familia más poderosa de la ciudad. Y al principio de la segunda temporada, el mapa de Londres se ha rediseñado con una nueva y brutal fuerza gobernante controlando la ciudad. En este momento, el equilibrio de poder va a cambiar con la llegada de dos jugadores, ninguno de los cuales es nuevo.

Corin Hardy, tomó el relevo de los creadores Gareth Evans y Matt Flannery como showrunner de esta segunda temporada que ha tenido 8 episodios. La serie ha sido dirigida por Corin Hardy (4 episodios), Marcela Said (2) y Niza Nourizadeh (2). Los guionistas de esta temporada fueron Tom Butterworth, Lauren Sequeira, Steve Searle, Danusia Samal, Rowan Athale y Meg Salter.

Gangs of London está protagonizada por Sope Dirisu como Elliot Carter / Finch, un agente de policía encubierto que en la primera temporada se infiltró en la organización de Finn Wallace, que fue asesinado al principio de la serie. Joe Cole es Sean Wallace, el hijo menor de Finn y Marian Wallace (Michelle Fairley), que lucha por el liderazgo del imperio criminal de su familia tras la muerte de su padre. Brian Vernel como Billy Wallace, el hijo mayor de Finn y Marian que sufre de abuso de sustancias. Lucian Msamati es Edward «Ed» Dumani, el patriarca de la familia Dumani y mano derecha de Finn durante mucho tiempo.

Pippa Bennett-Warner es Shannon Dumani, la hija de Ed Dumani. Raza Mir como Asif Afridi, el influyente capo del cártel de la droga pakistaní. Orli Shuka como Luan Dushaj, el líder de la mafia albanesa en Londres. Narges Rashidi como Lale, el líder del PKK kurdo en Londres que supervisa una red de distribución de heroína mientras busca venganza contra Asif. El nuevo personaje de esta segunda temporada es Waleed Zuaiter como Koba (serie 2), el despiadado líder de la mafia georgiana y traficante internacional de armas al que los Inversores traen a Londres para poner orden en la ciudad.

Gangs of London temporada 1 fue una pequeña decepción cuando la vi ¡en 2020! Las escenas de acción sobre todo en los episodios que dirigió Gareth Evas (The Raid 1 y 2) fueron de lo mejor que vi en televisión ese año. Y me gustó también la complejidad de un Londres asediado por numerosas familias criminales que todas quieren su parte del pastel. Sin embargo, la segunda mitad de la temporada fue una locura absurda de giros y sorpresas sin sentido más allá de generar algún shock al espectador, lo que provocó que la sensación final no fuera buena. El caso es que la segunda temporada se estrenó en 2022, pero yo no pude verla hasta ahora que SkyShowtime la añadió a su parrilla de contenida. No se qué luchas de derechos ha podido sufrir la serie para que haya tardad tanto en estar disponible. O tal vez es que la serie se estrenó en su momento en Movistar+ y yo no estaba suscrito y me la perdí. Ya sea por un motivo u otro, el tiempo transcurrido y la falta de series que me apetecieran ayudaron a que me animara a ver esta segunda temporada.

Y la verdad es que la serie puede decirse que es más de lo mismo, para lo bueno y para lo malo. En lo positivo, tras la desaparición y aparente muerte de Sean Wallace al final de la primera temporada, las cosas parece que se han calmado en Londres, pero el equilibrio de poder en seguida volverá a desestabilizarse al aparecer un nuevo jugador que ha puesto a los líderes de las familias mafiosas en el punto de mira. Además, los jefes de Elliot Carter vuelven a tentarle para que vuelva a la acción y acabe el trabajo que dejó a medias, destruir a las familias criminales de Londres desde dentro. Aunque habían pasado muchos años desde que vi la primera temporada, resulta fácil ponerse al día con quien es quien y a qué familia pertenecen.

Lo mejor de Gangs of London sin duda son sus escenas de acción. En lo referido a los múltiples combates de uno contra varios, el nivel de salvajismo y brutalidad se mantiene igual o quizá hasta hayan elevado el nivel de gore, para mi alegría y satisfacción. En concreto, el episodio 6 protagonizado por Lale mientras intenta huir de sus captores, probablemente sea el mejor de toda la temporada. Un episodio con un final bastante chungo, todo sea dicho. Por el lado de la acción, en seguida descubrimos la brutalidad de Koba, el asesino de los Inversores, el poder en la sombra que domina Londres, añadiendo un elemento de gore que le sienta muy bien a la historia.

Quizá un problema importante de la serie es que Elliot, el supuesto protagonista y el teórico «bueno» en este mundo de familias criminales, no hace más que acumular excusas para que me caiga mal, algo que obviamente resulta problemático. Aunque el gran problema de la serie es que vuelve a ser una locura absurda con la cantidad de giros, traiciones y cambios de bandos de TODOS los personajes, convirtiendo la historia en una locura que no puedes tomarte demasiado en serio.

En positivo, recordaba la locura que fue la historia de la temporada 1, así que creo que al acercarme a esta serie sabiendo lo que iba a ver, creo que las locuras absurdas no me fastidiaron tanto como cuando vi la primera temporada. Es muy difícil mantener la compostura ante los cambios de bandos y traiciones de todos los jugadores, que provocan situaciones ridículas cuyo objetivo no es más que sorprender al espectador, no crear algo que tenga sentido. Pero afortunadamente, me coloqué en una posición zen y la verdad es que disfruté mucho las diferentes escenas de acción. Por ejemplo, el episodio en París tiene también un tiroteo super guapo.

Dentro que las escenas de acción están bastante bien casi siempre debo reconocer que quizá el clímax del ultimo episodio puede funcionar narrativamente como el enfrentamiento entre los dos antiguos amigos enfrentados, pero como escena de acción puede ser una de las menos buenas de la temporada. Eso unido a la siguiente locura para dejar la temporada con una última sorpresa provocó que el final de nuevo no fuera tan bueno como había sido la serie en su conjunto.

Gangs of London no es una mala serie en el momentos en que sabes lo que vas a ver. Aunque reconozco que me hubiera gustado que la historia hubiera estado un poco más trabajada y no tuviera que apoyarse en los loquísimos giros que plantean casi en todos los episodios.

Comparto el trailer de esta temporada:

Gangs of London me sigue ofreciendo escenas de acción alucinantes dentro de una historia que alcanza niveles ridículos con la cantidad de giros, sorpresas y traiciones de todos contra todos. Buen entretenimiento, pero me gustaría que fuera un poco mejor.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Batman: Caped Crusader temporada 1 (Prime Video)

El anuncio de que la nueva serie de animación Batman: Caped Crusader iba a estar producida por Bruce Timm, J. J. Abrams, Matt Reeves y Ed Brubaker la convertía en visionado obligado. Lástima que una animación decepcionante e incomprensible me hayan impedido disfrutarla.

PUNTUACION: 5.5/10

10 episodios. En Gotham City, los corruptos superan en número a los buenos, los criminales campan a sus anchas y los ciudadanos respetuosos de la ley viven en un estado de miedo constante. Forjado en el fuego de la tragedia, el adinerado Bruce Wayne se convierte en algo más y menos que humano: Batman. Su cruzada unipersonal atrae a aliados inesperados dentro del GCPD y el Ayuntamiento, pero sus acciones heroicas generan ramificaciones mortales e imprevistas. (FILMAFFINITY)

Batman Caped Crusader ha sido creada por Bruce Timm, el famoso creador de la mítica serie Batman The Animated Series. La serie ha contado con la coproducción de profesionales de reconocido prestigio como J.J. Abrams, Matt Reeves y Ed Brubaker. Esta primera temporada, que ya ha sido renovada para una segunda, ha contado de 10 episodios de entre 25 y 30 minutos. Los directores de estos episodios han sido Christina Sotta (4 episodios), Matt Peters (3) y Christopher Berkeley (3). En los guiones, Ed Brubaker escribe los episodios 4 y 10, mientras que el tercer episodio cuenta con un argumento suyo y de Bruce Timm desarrollado por Adamma y Adanne Ebo. Otros nombre ilustres son el de Greg Rucka, que guioniza el segundo episodio. El resto de episodios fueron escritos por Jase Ricci, Halley Gross y Marc Bernardin,

En las voces originales encontramos a Hamish Linklater como Bruce Wayne / Batman, Jason Watkins como Alfred Pennyworth, el leal mayordomo y ayudante de Bruce. Eric Morgan Stuart como James «Jim» Gordon, comisario del Departamento de Policía de Gotham City, Krystal Joy Brown como Barbara Gordon, hija de Jim Gordon y abogada defensora de oficio. John DiMaggio como Harvey Bullock, un detective de policía corrupto. Gary Anthony Williams como Arnold Flass, compañero de Bullock. Michelle C. Bonilla como Renee Montoya, una incorruptible detective de policía, Jamie Chung como la Dra. Harleen Quinzel / Harley Quinn y Diedrich Bader como Harvey Dent / Dos Caras completarían el reparto.

La idea de base de este Batman Caped crusader es reimaginar el mito de Batman bajo una sensibilidad noir, centrándose en un joven Bruce Wayne durante las primeras etapas de su carrera de lucha contra el crimen en Gotham City, inspirándose en las historias de Batman de los años cuarenta y sesenta con una corrupción y un crimen desenfrenados en la ciudad y un Batman que no cuenta con el apoyo de la policía.

Fruto de esta sensibilidad noir, el segundo episodio»… y ser un villano» escrito por Greg Rucka me parece uno de los mejores de toda la temporada. Un episodio centrado en la detective Renee Montoya (personaje creado por Rucka) mientras investiga un caso situado en el mundo del cine y que tiene en el centro al actor Basil Karlo (Clayface). Una de las claves de la serie es su naturaleza coral, dado que en varias ocasiones Batman tiene una participación bastante reducida en el episodio, dando el protagonismo al potente elenco de secundarios de la serie. Junto a Renee Montoya, el comisario Gordon y su hija Barbara (reconvertida en abogada idealista para esta serie), la Dra. Harleen Quinzel, el ambicioso fiscal Harvey Dent y los policías corruptos Flass y Bullock, forman un interesante tapiz en el que estos personajes entran y salen en función de las necesidades del episodio.

Y si este segundo episodio es el mejor, es probable que el primer episodio de la serie, «En aguas traicioneras» sea el peor, al tener a un Pingüino con cambio de sexo, «Oswalda Cobblepot», que resulta ridícula en su diseño y absurda en su caracterización y en las cosas que hace. Por ejemplo matar a uno de sus hijos por nada. Ridículo. Ya no es que me moleste el cambio de sexo, que es una batalla perdida, es que lo que crean es muchísimo peor que el standard que están cambiando.

Junto a Renee Montoya, uno de los personaje más interesantes es el de la Doctora Quinzel, y me da pena lo rápido que lo despachan para convertirla en Harley Quinn. Llama la atención cómo el creador de Harley Quinn en los años 90 de alguna manera reniegue de la historia de la «novia del Joker» y busque una historia más acorde a los tiempos que vivimos, convirtiéndola en una Social Justice Warrior que roba todo el dinero a ricos empresarios que hacen malas prácticas contra sus empleados, volviéndoles locos después de obligarles a donar su dinero a beneficencia. Dentro de esta elección de una villana – antiheroina, Quinzel es lesbiana e intenta empezar una relación con Renee Montoya que quedará interrumpida. Sin duda reúne todos los ticks para que la progresía cultural de izquierda la abrace como su nuevo icono.

La serie plantea la estructura de «caso de la semana», ofreciendo una aventura autoconclusiva que construye el complejo ecosistema de Gotham. Dentro de las cosas positivas, otro de los episodios que más me gustaron es el cuanto «La noche de los cazadores», que está escrito por Ed Brubaker, y en el que las ansias del Departamento de Policía de Gotham de detener a Batman provoca que los detectives Flass y Bullock dejen libre al super villano pirómano Firebug para que atraiga a Batman y así puedan detenerle. El problema de este plan es que muchos inocentes pueden morir cuando Firebug prenda fuego a un edificio.

Junto a la Pingüina, Clayface, Catwoman (un episodio flojete), Flass, Bullock y Firebug y Harley Quinn, la serie cuenta con otros villanos menos habituales en los mitos de Batman, como son el Fantasma de Jim Craddock, Onomatopeya (un asesino mercenario que busca cobrar la recompensa por la muerte del Comisario Gordon) o una niña súcubo que vive en un circo itinerante y que está secuestrando niños para absorber su energía vital. Tras esto, los dos últimos episodios se centran en Harvey dent / Dos Caras, planteando un buen climax de la temporada.

El problema de la serie es que la animación realizada por Studio IAM y Studio Grida es LAMENTABLE. Los diseños de los personajes son feos en su mayoría, los fondos y vehículos en 2D parece que podrían haber sido creados por mi hijo y la animación da la sensación que elimina frames por segundo supongo que para resultar más barata. Las coreografías de acción son lamentables y los diferentes momentos visuales guapos acaban siendo imágenes sin fuerza ni personalidad. Es un desastre de proporciones enormes que impidió que pudiera disfrutar de esta serie. Incluso cuando asumí que la animación es la que es y ya no se podía cambiar.

Y esto me resulta lamentable por dos motivos. Por un lado, porque puede estar muy bien el intentar homenajear a Batman TAS. Pero la animación tiene que ser MEJOR, no puede ser que la serie de los años 90 sea mucho, mucho mejor que esta Caped Crusader. Aparte que en los años 90 Bruce Timm y su equipo hicieron maravillas con los recursos que tenían en ese momento. Que estemos en 2024 y unos productores decidan usar una animación muy deficiente por motivos presupuestarios desaprovechando los recursos disponibles en la actualidad me parece una estafa hacia los espectadores. Hacer algo «cutre» en los 90 podía tener un pase ya que los recursos eran super limitados. Hacer algo mal en 2024 eligiendo hacerlo mal pudiendo hacerlo bien no debería tener perdón. Por mi parte, ahora mismo veo muy complicado que pueda ver la segunda temporada, que por lo que veo ya ha sido confirmada. Con esta animación, conmigo que no cuenten.

Veo que hay además un problema en el target de la serie. En el panel de Prime Video la serie aparece como +18, aunque podría ser un error, porque dentro de la serie en la parte de información indica que es para +13. Brubaker dijo que la serie tendría un tono más adulto sin dejar de dirigirse a un público joven, comparando su calificación con Star Wars y el Universo Cinematográfico Marvel, lo que encajaría con el +13. El vicepresidente de Warner Bros. Animation, Peter Girardi, señaló que la serie se dirigiría a un público mayor, lo que dio a Timm más libertad creativa que The Animated Series, donde tuvo que descartar ideas debido a la censura. sin embargo, en realidad no he visto temas más adultos más allá de mostrar un beso entre dos mujeres. Por contra, la animación deficiente creo que puede alejar a una gran parte de ese público, al no estar alineados el tono que se busca con la ejecución que ofrece la animación. Me parece imposible que el público juvenil que disfruta de Arcane o Spider-Man Into de Spiderverse pueda engancharse a una serie con esta animación.

Pero aparte de la animación, que ya es algo bastante malo, tengo que reconocer que con sus episodios buenos y los otros no tan buenos, en general esta serie me ha transmitido una sensación de cierta intrascendencia. Lo que me contaban no me ha llegado en ningún momento, de nuevo, seguro que por culpa de la animación. Pero también creo que hacer una serie de animación de estas características con un planteamiento de «caso de la semana» autoconclusivo, para estrenar tan sólo 10 episodios también me parece muy poco, y sin el carisma que debería tener una serie de estas características.

Como digo, parece que todo se ha conjugado para que no quedara satisfecho de esta serie. Por ejemplo, el final del arco de Harvey Dent no puede ser más decepcionante también. Como digo, si Warner, los productores o quien sea pensaban que esta serie serviría para enganchar a posibles nuevos clientes, diría que el objetivo no se va a cumplir.

Comparto el trailer de esta serie:

La desastrosa animación ha hecho que fuera imposible disfrutar de Batman Caped Crusader. Espero que de cara a la futura segunda temporada planteen una mejora exponencial o creo que será imposible verla.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Tokyo Vice temporada 2 (MAX)

Las historias ambientadas en Japón vuelven a estar de moda en el mainstream televisivo. La estupenda segunda temporada de Tokyo Vice emitida en Max es una buena prueba de ello.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Finales de los años 90. Jake Adelstein es un joven periodista norteamericano que trabaja para un importante periódico de Tokio. Bajo la supervisión de un veterano detective de la policía de la ciudad, Jake comienza a investigar el oscuro mundo de la Yakuza, la peligrosa mafia japonesa controlada por algunos de los criminales más poderosos del país. (FILMAFFINITY)

Tokyo Vice es una serie de televisión estadounidense creada por J. T. Rogers y basada en las memorias de 2009 de Jake Adelstein. Tras su exitosa primera temporada, Max dio luz verde a una segunda que cerraría las principales tramas abiertas. Esta temporada ha contado con 10 episodios que han sido dirigidos por Josef Kubota Wladyka (4 episodios), Alan Poul (2), Takeshi Fukunaga (2) y Eva Sørhaug. Los guiones corren a cargo de Brad Caleb Kane, Karl Taro Greenfeld, Francine Volpe, Ashley M. Darnall, Adam Stein, Annie Julia Wyman & Joshua Kaplan, Arthur Phillips, Jen Silverman y J. T. Rogers escribiendo el primer y último episodios de la temporada. La producción de la segunda temporada comenzó en noviembre de 2022 en Tokio y concluyó en agosto de 2023.

Ansel Elgort (Baby driverWest Side Story) interpreta al protagonista Jake Adelstein, un periodista estadounidense de Missouri que se traslada a Tokio. Cuanto más se queda, más se adentra en la corrupción de los bajos fondos de Tokio, donde nadie es lo que parece. Ken Watanabe como Hiroto Katagiri, detective de la división de crimen organizado. Es una figura paterna para Adelstein que le ayuda a atravesar la delgada y a menudo precaria línea que separa la ley del crimen organizado. Rachel Keller como Samantha Porter, una expatriada americana residente en Tokio que se gana la vida trabajando en el Onyx Club del distrito de Kabukicho. Sus clientes varían desde asalariados a clientes de alto standing y yakuza. Show Kasamatsu es Sato, un ejecutor del clan yakuza Chihara-kai que cobra dinero por protección y es el encargado de Samantha en el Club Onyx. Rinko Kikuchi como Emi Maruyama, la supervisora de Adelstein, una mezcla de varios colegas y supervisores que trabajaron con Adelstein en la vida real durante su carrera. Ayumi Tanida como Shinzo Tozawa, el líder del clan yakuza Tozawa, una organización rival de la Chihara-kai, que intenta establecerse en Tokio mientras sufre una enfermedad incurable,

Los nuevos personajes de esta segunda temporada son Miki Maya como Shoko Nagata, una detective de la Agencia Nacional de Policía asignada a Tokio, que pretende crear un nuevo grupo de trabajo para erradicar definitivamente el crimen organizado en la ciudad. Yōsuke Kubozuka como Naoki Hayama, un yakuza de alto rango en el Chihara-kai, que acaba de ser liberado de un encarcelamiento de 7 años y es nombrado segundo al mando de Ishida.

La segunda temporada de Tokyo Vice empieza justo donde se quedó la estupenda primera temporada. Y una de las cosas que más me han gustado es que ofrece un final satisfactorio a las tramas principales, dentro que como comentan los protagonistas en un momento determinado, el trabajo de periodista y de policía en realidad nunca termina. Siempre tendrán un nuevo caso, una nueva noticia que cubrir. Pero al menos el final de esta serie, que por lo que he leído no va a tener una tercera temporada, resulta perfecto.

La serie ha planteado una serie de tramas entrecruzadas, siendo la más importante la del periodista americano Jake Adelstein, que trabaja junto al policía Hiroto Katagiri para encontrar pruebas que les permitan detener a Shinzo Tozawa, el líder del clan yakuza Tozawa. Tozawa está consolidando su poder no sólo dentro de los clanes yakuzas, sino en los principales estamentos políticos y económicos de Japón, y parece imparable.

En paralelo, Sato, un yakuza del Chihara-kai sufre al descubrir que su hermano quiere seguir su camino criminal, mientras sufre a Naoki Hayama, un cruel yakuza de alto rango que acaba de volver a Tokyo tras un periodo en prisión. Además, intentará aclarar qué tipo de relación quiere tener con Samantha Porter, la chica de compañía americana que ha inaugurado su propio club y que tendrá que enfrentarse a los problemas que ello conlleva. Igual que Emi Maruyama, la supervisora de Jake Adelstein en el periódico que intenta compaginar su vida profesional con la personal, con el añadido de tener que cuidar a un hermano depresivo que vive con ella en casa y puede ser bastante despótico.

Los diez episodios de esta temporada consiguen moverse por todas estas tramas (y otras más) de forma ágil, de forma que la mayoría me interesaban. Dentro de esto, quizá la relación de Emi Maruyama o la del periodista gay con el oficial de la embajada americana son algunos de los elementos menos buenos de la serie. También la trama del club de Samantha acaba resultando de las tramas más flojas, hasta el punto de tener que buscarle los guionistas algo que hacer durante el cliax, aprovechando su relación con el resto de personajes. Por contra, el retorno de Shinzo Tozawa a Tokyo y su toma de control de la mayoría de clanes, excepto el Chihara-kai de Sato, resulta de las partes más interesantes. Al igual que ver como el poder y la influencia de Tozawa se extiende incluso por el periódico de Jake o la policía de Tokyo, de forma que parece imparable sin importar lo que él y Katagiri puedan hacer.

La tensión de la serie no deja de ir a más, de forma que en los dos últimos episodios están super bien. Y dentro de ofrecer un final satisfactorio, me llamó la atención que este final se plantee fuera del sistema, dado que el sistema y los métodos legales resultan insuficientes para vencer a Tozawa. Que haya que acudir al final que se plantea sólo puede verse como un fracaso de unas instituciones japonesas infestadas de corrupción. Esto puede ser una solución «realista», pero resulta desoladora. Unido a esto, los personajes me han gustado mucho. Y sobre todo me gusta que no sean perfectos y cometan errores y decepcionen a familia y amigos. El final con Jake pegándole una puñalada trapera a un compañero con tal de conseguir la noticia es un buen ejemplo de una ambición que pone por delante su carrera y la noticia a cualquier otra consideración. Que cada uno decida si es algo bueno o no.

Tokyo Vice me ha parecido una gran serie, la he disfrutado mucho. Si os gustan las temáticas japonesas y no tenéis problemas con series que e obligan a leer los subtítulos el 90% del tiempo, ya que los personajes hablan en japonés la gran mayoría del tiempo, hay muchas posibilidades que tu también puedas disfrutarlas.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Tokyo Vice ha sido una serie estupenda que nos ha dejado con un buen final. Ojalá más series que saben terminar a tiempo como esta.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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