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Crítica de 1923 temporada 2 (SkyShowtime)

Taylor Sheridan termina en su segunda temporada la historia de 1923, el segundo proyecto destinado a contar el pasado de Yellowstone y la familia Dutton con Harrison Ford y Helen Mirren de protagonistas.

PUNTUACIÓN: 7/10

Serie de TV (2022-2025). 2 temporadas. 15 episodios. Sin piedad. La codicia puede acabar con cualquiera. 1923, Montana. Sigue a la familia Dutton en su lucha por defender sus preciadas tierras durante la dura época de la Gran Depresión y la Ley Seca. Cuando la codicia y la violencia se adueñan de todo, hay que estar dispuesto a llegar hasta el final. Precuela de ‘Yellowstone’.

La segunda temporada de Yellowstone empieza la acción justo donde se quedó en el final de la temporada. La serie creada y escrita por Taylor Sheridan ha contado en esta segunda temporada con 7 episodios, que en realidad son ocho aunque finalmente Sheridan optó por unificar los dos últimos episodios en un último episodio de 111 minutos de duración. Ben Richardson, colaborador habitual de Sheridan desde Wind River en el que realizó la función de director de fotografía, ha dirigido todos los episodios de esta temporada

Helen Mirren y Harrison Ford interpretan a Cara y Jacob Dutton, los patriarcas de la familia Dutton y grandes protagonistas de la serie. Jacob Dutton es el hermano mayor de James Dutton (interpretado por Tim McGraw en 1883), y al no poder tener hijos propios Cara, toman como suyos a John (James Badge Dale) y Spencer Dutton (Brandon Sklenar), los hijos de James y Margaret, tras el fallecimiento de ambos. John es el sobrino mayor y la mano derecha de Jacob Dutton en el rancho. Spencer, el hijo menor, luchó en la Primera Guerra Mundial y viaja por África como cazador. Julia Schlaepfer interpreta a Alexandra, una mujer británica librepensadora que se encuentra con Spencer en África.

El resto del reparto en sus papeles principales son Jerome Flynn (recordado entre otros por su papel de Juego de Tronos) como Banner Creighton, un pastor escocés de ovejas adversario de los Dutton. El siempre genial Timothy Dalton es Donald Whitfield, un poderoso y rico magnate de los negocios acostumbrado a conseguir lo que quiere. Además, Darren Mann es Jack Dutton, hijo único de John Dutton, nieto de James Dutton y sobrino nieto de Jacob Dutton. Es un dedicado ranchero profundamente leal a su familia. Michelle Randolph interpreta a Elizabeth «Liz» Strafford, una joven luchadora y capaz, prometida de Jack Dutton. Por último, Aminah Nieves es Teonna Rainwater, una joven india americana rebelde que fue separada de su familia e internada en un internado indio para niñas dirigido por la Iglesia Católica. Como curiosidad, Isabel May (Elsa Dutton en 1883) repite como la narradora de la historia.

La segunda temporada de 1923 empieza justo donde se quedó la primera, planteando 5 tramas en paralelo con los diferentes protagonistas. Lejos de Montana tenemos a Spencer Dutton y su mujer Alexandra intentando llegar cada uno por su lado a los Estados Unidos. Spencer tendrá que trabajar duro en un barco, luego se encontrará con la mafia italiana que comercia con alcohol de contrabando y tendrá que cruzar a pie y en tren los Estados Unidos. De alguna manera, toda la trama de Spencer es la más aventurera y en cierto sentido anecdótica de la serie.

La parte más dramática de 1923 la protagonizan dos mujeres. La esposa de Spencer Alexandra (Julia Schlaepfer) viajará sola y casi sin recursos a los Estados Unidos para reunirse con su marido, sufriendo el horrible machismo de la sociedad. El episodio en el que Alexandra llega a Nueva York y sufre el triaje en Ellis Island, que trata a las mujeres como ganado, me pareció un episodio super doloroso de ver por lo dramático y seguro real que es todo lo que nos cuentan. Porque Estados Unidos rechazaba a las mujeres embarazadas bajo la idea que eran gente sin recursos que venían a aprovecharse de los recursos del Estado. (Algo de rabiosa actualidad, por cierto). Luego sufrirá un robo violento y un intento de violación en el tren, tras lo cual será ella la detenida cuando se defiende de su agresor. La parte de Alexandra me ha parecido super dramática casi bordeando el porno emocional, resaltando que la pobre consigue seguir su camino pero sufriendo siempre el peor golpe posible. Esta parte realza la idea de folletín dramático que tiene la serie, algo que queda claramente de manifiesto con el final de la historia de Alexandra. Y no tengo duda que lo retratado por Sheridan sería exacto a como se trataría a las mujeres en la época, siempre subordinada a su marido. Pero la concatenación de hechos dramáticos uno detrás de otro ha acabado siendo demasiado.

Por otro lado tenemos a Teonna Rainwater (Aminah Nieves), la joven nativa americana Crow que escapó de la escuela que la torturaba y buscaba arrebatarle su herencia cultural, y que sigue intentando escapar del cura y los agentes de la ley que la persiguen. Esta persecución tendrá momentos emotivos y otros super dramáticos, y resalta que la cultura blanca siguió asesinando indios con total impunidad durante años. Hay mucha oscuridad, pero al menos quiero pensar que el final nos deja un halo de esperanza hacia el futuro de Teonna.

Ya volviendo a Montana, el invierno está golpeando duro en el estado. En especial a la familia Dutton en su rancho. Cara y Jacob Dutton (Helen Mirren y Harrison Ford), intentan mantener a la familia con vida y llevar una especie de vida normal, disfrutando del embarazo de Liz, la mujer de Jack Dutton. Cuando Jacob tiene que ir a la ciudad, son las mujeres las que se quedaban casi solas en el rancho y tenían que enfrentarse a todo tipo de amenazas, desde la enfermedad a los lobos.

Por su parte, el malvado Donald Whitfield (Timothy Dalton), planea masacrar a los Dutton para quedarse sus tierras. Su plan es crear el primer resort de esquí para entretener a los ricos aburridos de Nueva York, Boston y California, que buscan emociones fuertes. Todo lo relativo a Whitfield se plantea para mostrar que es el demonio hecho carne, repitiendo varias de las constantes de la obra de Sheridan en Yellowstone. Y es que el enemigo del mundo natural son los ricos que vienen de fuera que buscan arrebatar las tierras a los que las trabajan, para transformarla en un parque de atracciones que robarán su esencia al medio natural. Por si fuera poco, sus depravados gustos sexuales, hasta el punto de raptar jóvenes con su novia para torturarlas hasta la muerte, sirven para resaltar esta parte de escoria que merece morir.

Hasta tal punto es escoria Whitfield, que su ayudante el antiguo pastor de ovejas reconvertido a asesino Banner Creighton, rival de Harrison Ford en la primera temporada, no puede aceptar sus depravaciones y como mata a mujeres indefensas. Luchar por la tierra y que el más fuerte se la quede es una cosa que este hombre entiende y hasta respeta, pero querer hacer daño y disfrutar con ello es otro nivel de maldad. Hasta en eso, la serie distingue dos niveles, poniendo siempre en lo peor al rico industrial que viene de fuera.

Mi principal problema con la primera temporada de 1923 fue esperar ver una serie protagoniza por Harrison Ford y Helen Mirren, que era como Paramount / SkyShowtime la promocionaron, y encontrarme con una serie con tres líneas narrativas que limitaban el protagonismo de Ford y Mirren a un tercio. Y encima con Ford herido más de la mitad de la temporada. Con unas tramas derivadas que a mi no me resultaban igual de interesantes. En esta segunda temporada ya sabía lo que había, pero eso no quita con que acabo de ver la serie y dentro de ser entretenida, lamento profundamente que justo la parte de Ford y Mirren se sienta en muchos momentos como secundaria frente a otras tramas a las que Sheridan claramente otorga un papel más dramático.

Hay una parte de Sheridan como cronista de una época que me deja sensación agridulce, al sentir que ha querido abarcar más de lo necesario. Tengo claro que Sheridan ha titulado la serie «1923», no «familia Dutton». Y se hace muy evidente la denuncia que Sheridan quiere hacer ante la situación de la mujer en la sociedad machista de la época, sumado por supuesto a la reivindicación de los nativos americanos y cómo sobrevivieron al genocidio cometido por los anglosajones. Quizá el problema es que aunque los hechos relatados puedan ser fidelignos, la unión de todos estos elementos no acaba de casar. Desde luego, la trama de Teonna Rainwater no pega con nada de lo que se cuenta en paralelo. Y la pornografía emocional que Sheridan plantea en la historia de Alexandra bordea peligrosamente el drama over-the-top de telenovela turca.

Y a todo esto tenemos la historia de los Dutton en Montana, en la que Helen Mirren sale ganando completamente puesta en la balanza con Harrison Ford. Dentro que antes están mayores, que Mirren sea la maestra de su nuera para explicarle las verdades de la dura vida del campo en el invierno de Montana la ofrece mejores oportunidades dramáticas que el exiguo papel que Sheridan guarda para Ford en esta temporada. Y en general en toda la serie.

Creo que me está quedando una reseña bastante negativa, cuando en realidad la serie me ha resultado muy entretenida y con multitud de momentos emocionantes y dramáticos. Además, como siempre dentro de la franquicia televisiva de Sheridan, la producción de 1923 resalta el mundo natural, con escenas de gran belleza que de alguna manera sólo pueden verse dentro del Sheridanverso.

En el climax de la serie se plantean varios tiroteos que están chulos, en especial el ataque al rancho Dutton mientras Harrison Ford ha ido a esperar a Spencer al tren temiendo una emboscada de los asesinos de Whitfield, cosa que efectivamente sucede. La idea de Sheridan de juntar los dos últimos episodios para estrenar casi una película como final de serie me funciona y ayuda a que este climax sea más épico y dramático.

Además, aunque me da pena la sensación de que Harrison Ford ha estado infrautilizado, en realidad él y todo el reparto están super bien dentro de los papeles que tienen que interpretar. Por ejemplo, el pastor irlandés Banner Creighton que era el malo al principio de la serie al final es un hombre desesperado que hace lo que debe para alimentar a su familia y asegurarles un futuro mejor que el que él ha tenido. Algo no tan diferente a lo que históricamente ha hecho la familia Dutton.

Sabiendo lo que es, a pesar de algún pero que le pongo a la serie, creo que 1923 es un entretenimiento estupendo y un gran añadido a la filmoteca que Taylor Sheridan está creando para Paramount+ / SkyShowtime. Si te gustan los cowboys y en general los tipos duros que defienden lo suyo y no se detendrán ante nada ni nadie para conseguir lo que persiguen, esta es tu serie.

Comparto el trailer de esta temporada:

A pesar de recrearse en el sufrimiento de sus personajes femeninos, o quizá en parte por eso, 1923 ha resultado una serie super dramática y entretenida, mientras repite los tropos de mucha parte de la obra de Sheridan.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de The last of us 2×04 (Max)

El cuarto episodio de The last of us mete a las protagonistas Ellie y Dina en una zona de guerra en Seattle, manteniendo el buen nivel de los capítulos anteriores.

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 4: Día Uno.

En Seattle, Ellie y Dina se ven implicadas en un combate brutal entre los radicales Serafitas y una milicia implacable.

Este episodio ha tenido una duración de 53 minutos está escrito por Craig Mazin, el creador de la serie y showrunner junto a Neil Druckmann, creador del juego. El episodio ha sido dirigido por Kate Herron (Loki temporada 1)

Tras moverse la acción hasta Seattle, las protagonistas exclusivas del episodio son Bella Ramsey como Ellie e Isabela Merced como Dina, la amiga y compañera de Ellie. En este episodio conoceremos a Jeffrey Wright como Isaac Dixon, el líder de una milicia WLF que controla Seattle.

Tras la emocionante despedida a Joel en el episodio de la semana pasada, Ellie y Dina han llegado a Seattle y se han encontrado con un polvorín a punto de estallar y convertirla ciudad en una zona de guerra total. Por un lado tenemos a los violentos WLFs a los que Ellie busca para asesinar a Abby, la asesina de Joel. Los Wolfs parecen los señores de Seattle, pero en realidad se encuentran en guerra con los Serafitas, una secta religiosa a los que pertenecía el grupo que fue masacrado en el episodio anterior que Ellie y Dina se encontraron de camino a Seattle. Que el episodio empiece echando la vista atrás 18 años para ver por primera vez a Isaak (Jeffrey Wright ) cuando inició la revolución de los Wolfs contra FEDRA sirve para que tengamos claro que Isaak es una persona peligrosa que ha hecho de todo para sobrevivir. Pero también me indica que el ciclo de violencia nunca termina. Y en eso los humanos tienen toda la responsabilidad, no es culpa de los cordyceps que nos masacremos.

Además de los humanos, por supuesto la amenaza de los cordyceps sigue muy presente. De hecho, el set de acción en una estación de metro a través de la cual Ellie y Dina intentan escapar de los Wolfs me parece una de las grandes escenas de la temporada. Y eso que en cada episodio tenemos un par de momentos potentes y emocionantes como este. Momentos como este de alguna manera nos recuerdan que los humanos creen tener el control, pero eso sólo es hasta que los infestados decidan acabar el trabajo y arrasarles a todo.

El diseño de producción de The last of us me parece acojonante. Y en este episodio volvemos a tener un despliegue alucinante. Aparte de la construcción de la Seattle desolada, el episodio tiene varios sets impresionantes. Empezando por la estación de metro que comentaba antes, que nos da un momento aterrador, la estación de televisión donde se infiltran Ellie y Dina o el vestíbulo del hotel donde acaban refugiadas las jóvenes protagonistas. Si todo eran buenísimo, ahora hay que sumarle una escala casi monumental. Es alucinante.

Pero aunque la parte de la acción está genial, lo realmente importante del episodio es la parte emocional. La escena de Ellie cantando Take on me de A-Ha con una guitarra, recordando las lecciones de Joel, es un momentazo increíble. Y no tanto por Bella Ramsay que lo hace genial sino por la interpretación de Isabela Merced en el papel de Dina, dándose cuenta que está enamorada de Ellie y transmitiendo a la pantalla todo ese amor. Me parece que los creadores de la serie nos han mostrado unas bellísimas escenas románticas que de alguna manera encajan en este mundo desolado apocalíptico.

Siguiendo con las sorpresas, Ellie salva a Dina de ser mordida por una cordyceps. Esto revienta el secreto de su inmunidad, algo que es un momento clave para el personaje. Tras creer Dina que perdía a su amiga, se dio cuenta que estaba enamorada de ella, lo que provoca la escena de amor. Y por si fuera poco, Dina le cuenta a Ellie que está embarazada. Mal momento para meterse en una zona de guerra.

Me encanta que The last of us se centre en las dos protagonistas y ellas puedan llevar todo el peso dramático de la serie. De hecho, el 80% del episodio son ellas y no puedo estar más emocionado con lo visto y con lo que está por llegar.

The last of us me está encantando. Y el hecho que la temporada apenas tenga 7 episodios significa que no puede plantearse ni un segundo de respiro. Por eso, el final del episodio plantea el cliffhanger de descubrir las chicas que para encontrar a Abby tendrán que dirigirse hacia una zona de guerra total entre Wolfs y Serafitas. Los 50 minutos de episodio pasaron volando, y la sensación que tengo es que lo que nos queda va a ser una montaña rusa de acción, terror y emoción.

Además, como nunca jugué al videojuego, no tengo ni idea como continuará la historia. Por favor, que no muera Dina. Es una chica tan maja y positiva, aunque sin miedo a mancharse las manos de sangre, que resulta la compañera ideal para la borde y siempre mosqueada Ellie. Espero que nos creadores no quieran rompernos el corazón

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

The last of us está siendo una de las grandes series de esta primera mitad de 2025, algo que se confirma semana a semana.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de El Eternauta temporada 1 (Netflix)

He visto la adaptación televisiva de Eternauta que ha estrenado Netflix, adaptando el mítico comic de Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, protagonizada por Ricardo Darín. Y me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

6 episodios. Una noche de verano en Buenos Aires, una misteriosa nevada mortal acaba con la mayor parte de la población y deja aisladas a miles de personas. Versión contemporánea basada en la novela gráfica homónima.

El Eternauta es una miniserie de seis episodios que adapta el comic El Eternauta, publicado por primera vez en 1957 y creada por Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López. La serie ha sido creada y dirigida por Bruno Stagnaro y la supervisión de uno de los nietos de Héctor Oesterheld, Gabriel, que colaboró en el guion del primer episodio. Además de Stagnaro y Oesterheld, la serie cuenta como guionistas con Ariel Staltari (que además tiene un papel en la serie), María Alicia Garcias y Martín Wain. A la hora de adaptar El eternauta, la única demanda que hicieron los herederos fue que la serie tenía que estar rodada en castellano y en Buenos Aires, para mantener el tono 100% argentino, cosa que se ha cumplido. Con el estreno de esta primera temporada Netflix ha confirmado la segunda, que se supone cerrará la historia del comic.

En el reparto encontramos a Ricardo Darín como Juan Salvo, Carla Peterson como Elena, César Troncoso como Alfredo «Tano» Favalli, Andrea Pietra como Ana, Ariel Staltari como Omar, Marcelo Subiotto como Lucas Herbert, Claudio Martínez Bel como Ruso Polsky, Mora Fisz como Clara Salvo y Orianna Cárdenas como Ingrid «Inga»

Mi hermano Fernando compró El Eternauta hace ¿15-20 años? Y tengo que reconocer que recordaba entre poco o nada del comic más allá de los aspectos generales. Así que en esta reseña no voy a comentar nada sobre la fidelidad o no de esta serie con el comic, únicamente de sus méritos televisivos que son un montón. Eso si, una vez terminé de ver esta primera temporada, fui a casa de mis padres y me cogí el comic para releérmelo. Porque la serie me dejó con ganas de más.

Empezando con los aspectos positivos de la serie, lo primero a destacar es que me ha gustado mucho esta adaptación de El Eternauta. Lo primero original es la propia ambientación en Buenos Aires y que esté rodada en castellano. (Aquí tengo que reconocer que tuve que poner los subtítulos porque entre el acento y las expresiones porteñas la verdad es que no me enteraba de nada al principio). La serie plantea la lucha por la supervivencia de la gente corriente a partir de un hecho traumático. En pleno verano, unos fenómenos imposibles provocan un pulso electromagnético que apaga todo lo digital y el cambio en la polaridad de los polos terráqueos, Y por si fuera poco, cae una extraña nieve que mata a todo aquel que toca. Esto resulta super aterrador sobre todo pensando que las culturas sudamericanas (y en parte la española) se basa en hacer la vida en la calle. Por tanto, la primera nevada es catastrófica. Y es algo que la serie nos muestra con toda su crudeza.

La serie sigue a un grupo de amigos que como todos los viernes, se habían reunido en casa de uno de ellos para jugar a las cartas. La velada se interrumpe de forma traumática. Al estar dentro de casa no sufren daños. La lucha por la supervivencia viene acompañada por la preocupación por sus familiares, que se encontraban en otras partes de la ciudad. A partir de la construcción de un traje impermeable que les permita salir a la calle, comenzará la búsqueda de víveres y herramientas para sobrevivir, pero también a los seres queridos.

En el comic y en la serie hay dos giros importantes. Tras esta primera parte con la nevada y la lucha por la supervivencia, tenemos una segunda parte una vez termina la nevada y descubrimos a los autores de estos hechos catastróficos, lo que nos lleva a dos sorpresas posteriores. Quiero agradecer la capacidad de síntesis de los creadores de la serie, porque esta parte de la nevada eterna podía haberse alargado toda la temporada, sobre todo pensando que estamos ante una serie corta de apenas 6 episodios. En esta parte tenemos lo mejor y lo peor del ser humano, con gente intentando ayudar pero también otros que se aprovechan de los demás y convierte la situación en un sálvese quien pueda. La paranoia que se forma en estos momentos me parece muy acertada y crea una tensión espectacular. Aparte del propio dolor de unos protagonistas que temen con razón que sus seres queridos estén muertos en medio de la nevada.

Pero como digo, la serie podría haberse recreado en esta parte de supervivencia que nos recuerda a decenas de historias de zombies y de catástrofes que hemos visto en cine y televisión en los últimos años. Dentro que el comic original vino primero. Pero El Eternauta NO lo hace, pasando en la segunda mitad de esta temporada al primer giro de la serie, cuando deja de nevar y la gente puede volver a salir a la calle.

Las interpretaciones están geniales. Ricardo Darín añade con su sola presencia un prestigio añadido a una serie que me parece notable en todos los aspectos. Además de Darín, me encanta el trabajo de todo el reparto, ayudando a crear esta historia de personas normales en medio de una situación extraordinaria.

El diseño de producción de El Eternauta me parece increíble. Entiendo que para los argentinos, ver Buenos aires nevado y congelado ha debido ser un shock como el que tuvimos en España cuando en Abre los ojos Alejandro Amenábar nos mostraba la Gran Vía desierta en 1997. El Eternauta sirve para aplaudir con las orejas al mostrarnos una serie que rivaliza con los mayores blockbusters de Hollywood. En la primera parte de la nevada, pero también cuando la historia pega el giro de ciencia ficción super alucinante.

Otro de los aspectos que sin duda ayudan a que la serie enganche es la duración de apenas 6 episodios, lo que creo que ayudará a que espectadores indecisos se puedan animar a ver esta primera temporada. Cuando yo la empecé, no tenía claro cómo iban a contar toda la historia del comic en apenas 6 episodios, y la respuesta es evidente, no lo iban a hacer. Dicho esto, El Eternauta me ha dejado super satisfecho y creo que también gustará a todo tipo de público, por lo que el éxito de audiencia debería estar asegurado. De lo que me alegro un montón.

A continuación, voy a aprovechar para comentar algunos aspectos de la historia, lo que me obliga a hablar CON SPOILERS. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad, o deja de leer ahora y prueba a ver la serie en Netflix. Te la recomiendo completamente.

Los giros de El Eternauta harán las delicias de los amantes de la ciencia ficción, dado que en esta serie descubrimos que esta hecatombe no ha sido provocada por causas naturales, sino que es parte de una invasión alienígena a la Tierra. Y me llama la atención que el comic empezó a publicarse en 1957 y conectaba con una parte importante de la ciencia ficción de esa época, por ejemplo con novelas de Robert Heinlein como Amo de Títeres o Tropas del Espacio, en las que la humanidad tenía que enfrentarse a la amenaza de extraterrestres que atacaban la Tierra de formas diferentes.

En Tropas del Espacio la humanidad entra en guerra total contra los aliens, cosa de lo que vemos algunos detalles en la serie con la presencia de los aliens escarabajos que son las hormigas de la mente suprema que ha orquestado el ataque. La amenaza del comunismo y de su idea del colectivismo que anulaba la voluntad de las personas individuales es una parte importante de esta ciencia ficción. Según el relato, los «buenos» se levantaban contra el enemigo y triunfaban, o eran arrasados al no tener ninguna oportunidad las personas individuales a vencer la fuerza del aparato de un estado represor. El segundo giro de la serie conecta con Amo de Títeres, con el descubrimiento que un alien telepático está haciendo prisioneros a las personas que los bichos atrapan, convirtiéndose en tropas sin mente que añaden un nivel adicional al peligro que sufre la humanidad. Porque a los bichos se les reconoce inmediatamente y puedes intentar matarlo, pero una persona cuya mente es controlada añade una capa de paranoia aún mayor.

La serie triunfa a la hora de incorporar todos estos elementos. Primero al no limitar esta primera temporada a la nevada mortal. Luego con la presentación de los bichos y la forma en que vemos que hay personas que se comportan de forma extraña, lo que nos lleva al maravilloso cliffhanger de la temporada en la que conocemos el segundo tipo de alien, el más peligroso. El controlamentes. Un alien que probablemente controla también a los bichos y busca en la Tierra un planeta fértil y nuevas hormigas que le sirvan para aniquilar a la poca resistencia que pueda quedar tras la masacre provocada por la nevada inicial.

La forma en que los creadores de la serie han adaptado la serie al formato televisivo me parece sobresaliente. Con sus cambios, porque la parte de guerra abierta contra los bichos del comic en la serie se limita bastante, posiblemente por motivos presupuestarios. Pero ofreciendo una historia que atrapa de principio a fin y que aún engancha más con cada una de las sorpresas que iremos conociendo.

Como digo, me ha gustado mucho El Eternauta. La recomiendo completamente. Y antes de que Netflix estrene la segunda temporada el año que viene, creo que toca volver a leer el comic original de Oesterheld y Solano López.

Comparto el trailer de esta serie:

Aunque El Eternauta puede sonar a visto, en realidad el comic es precursor de muchas de las obras que surgieron años después. Y la serie de televisión me parece una pasada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de The last of us 2×03 (Max)

Tercer episodio de la segunda temporada de The last of us en Max, en el que Ellie y todo el pueblo de Jacksonville asimilan la enorme perdida del anterior episodio y se pone en marcha lo que será la trama de lo que queda de temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Episodio 3. El camino

Mientras Dina comparte información vital, Ellie se prepara para hablar ante el Consejo. Mientras, cerda de Seattle, un grupo religioso huye de la guerra.

El tercer episodio de The last of us tiene una duración de 55 minutos y ha sido dirigido por Peter Hoar a partir de un guion de Craig Mazin, manteniéndose Neil Druckmanm y Mazin como creadores y showrunners de la serie.

Bella Ramsey cómo Ellie es el centro emocional de este episodio en el que vemos las repercusiones del asesinato de Joel a manos de Abby. Tommy (Gabriel Luna), el hermano de Joel y los amigos de Ellie, Dina (Isabela Merced) y Jesse (Young Mazino) serán también claves en el episodio, como también lo será Catherine O’Hara como la psiquiatra del pueblo de Jacksonville.

Tras el impactante episodio de la semana pasada, esta tercera parte de The last of us vuelve a ser un triunfo total. La muerte de Joel fue devastadora, no solo para Ellie, sino para todo el pueblo de Jacksonville. Y me parece un acierto increíble todo lo que vemos en el episodio, empezando por las fases de duelo que vive Ellie. La interpretación de Bella Ramsey mientras pasa por las cosas de Joel en la que fue su casa es un momento super doloroso de ver, mostrando lo gran actriz que es y transmitiendo la fuerza y el dolor que vive su personaje. Solo tengo admiración por el trabajo de ella Ramsay en esta serie, pero Ellie me parece una gilipollas desagradable la gran mayoría del tiempo. Porque todo el mundo ha sufrido y no se comporta como ella cuando también tendría derecho a hacerlo. Sin embargo, episodios como este me reconcilian completamente con Ellie.

La segunda cosa interesante y super chula en la que aciertan los creadores de la serie es en dar voz a los habitantes del pueblo. Empezando por Tommie que ha perdido a su hermano. Que la serie plantee que todo el pueblo opine como reaccionar contra los asesinos de Joel una vez se descubre que se sabe de dónde vinieron, me parece un acierto. La reunión del consejo y las opiniones que de expresan son necesarias en el momento en que suceden, al igual que La certeza que Ellie irá a buscar venganza da igual lo que se decida. En la reunión vemos un nuevo ejemplo de lo complejas que somos las personas, cuando el único que parece apoyar a Ellie es justo con el que tuvo el encontronazo en fin de año. Estoy muy enfadado de los minutos de la basura que sufrí viendo Andor, pero en el caso de The last of us, todo es importante, todo suma y añade dramatismo e interés.

La tercera pata donde se asienta el éxito de la serie es Dina. Me gusta mucho la validez que Isabela Merced aporta al personaje, una Dina que es order donde Ellie es caos, y aporta la planificación imprescindible para que su viaje pueda tener éxito. La relación de Ellie y Dina me parece muy interesante también, huyendo de las solución fáciles y el sentimentalismo barato, pero sabiendo imprimir la emoción justa en cada momento. De momento son mejores amigas, pero quién sabe lo que puede pasar si Ellie se atreve a abrir su corazón, algo que no tengo claro que vaya a pasar.

El otro elemento que me encanta de The last of us es el ritmo. Este episodio dedica el tiempo justo que merece el duelo por Joel. Por ejemplo el momento de Ellie en el cementerio diciéndole adiós es otro de los momentazos del episodio y quizá de la serie en su conjunto. Pero el episodio no solo es eso, y tengo claro que en otra serie y con otros episios, el capítulo hubiera terminado con Ellie y Dina empezando el viaje. No es el caso en The last of us, ya que Ellie y Dina tienen tiempo de ponerse en marcha y llegar a Seattle justo a tiempo de que los espectadores veamos que se van enfrentar contra un ejército de miembros de los WLFs. Las cosas no pueden pintar peor de cara al siguiente episodio.

Hablando de cosas que importan, en el episodio  conocemos a un grupo que intenta escapar de una guerra. Un grupo con fuertes creencias religiosas. Ellie y Dina se encuentran sus cadáveres. ¿Quien lo hizo?¿Fueron los WLFs o hay algo peor en el bosque? Lo que podría ser un detalle que no aporta nada se convierte en una escena llena de dolor cuando vemos al padre y su hija pequeña que acabábamos de conocer muertos. Hay que ser muy buen escritor para mostrar a dos personajes una escena de apenas un par de minutos y conseguir que nos importen y que su muerte sea impactante y tremenda. The last of us consiguen hacerlo todo bien.

Por supuesto, los valores de producción de la serie siguen siendo alucinantes, con una escena como es la llegada a Seattle que muestra la escala del desastre unido con la belleza de que la naturaleza se abra camino a pesar de todo. La música, el sonido y todo lo relativo a la serie me vuela la cabeza.

Qué gran serie es The last of us.

Comparto el trailer de esta segunda temporada de The last of us:

https://youtu.be/_zHPsmXCjB0?si=EAqLaAjFQkqzvm1C

The last of us me parece una barbaridad. Ha conectado con mis gustos completamente. Y viendo el teaser del siguiente episodio, queda claro que nos esperan unos momentos super chungos y dramáticos en los próximos episodios. Estoy súper hypeado.

PUNTUACIÓN: 8.5/10



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Crítica de Andor 2×1-3 (Disney+)

Tenía cierto interés en ver la segunda temporada de Andor aunque no fui demasiado fan de la primera. Y los tres primeros episodios me han mostrado al peor Tony Gilroy que aún no ha aprendido a hacer televisión.

PUNTUACIÓN: 2/10

Comenzando cinco años antes de los acontecimientos de Rogue One y Una nueva esperanza, la serie emplea un elenco de personajes para mostrar cómo se está formando una Alianza Rebelde en oposición al Imperio Galáctico. Uno de estos personajes es Cassian Andor, un ladrón que se convierte en revolucionario y acaba uniéndose a la Rebelión.

Anthony Joseph Gilroy (Nueva York, 1956) es un guionista, director y productor que escribió los guiones de The Bourne Identity (2002) y The Bourne Supremacy (2004), las dos primeras películas de la franquicia cinematográfica Bourne, y escribió y dirigió la cuarta película de la franquicia, The Bourne Legacy (2012), así como Michael Clayton (2007) y Duplicity (2009).

Tony Gilroy ayudó a Lucasfilm a arreglar el desaguisado que se dice que fue el rodaje de Rogue One, consiguiendo con los reshoots convertirla en la película más satisfactorias de la nueva hornada de películas de Star Wars bajo el paraguas de Disney. Tras una primera temporada aclamada por la crítica que aún con sus cosas buenas me dejó bastante frío, Gilroy ha vuelto como showrunner de esta segunda temporada para terminar de contar el periodo de tiempo justo anterior a Rogue One. Si la serie empezó 5 años antes de la película, la idea para estos 12 nuevos episodios es utilizar bloques de 3 episodios para contar un año en la vida de Andor y los protagonistas. Gilroy se encarga de escribir los tres episodios recién estrenados en Disney+, que han sido dirigidos por Ariel Kleiman.

En el reparto de Andor vuelven los principales personajes de la primera temporada: Diego Luna como Cassian Andor, Stellan Skarsgård como Luthen Rael, Genevieve O’Reilly como Mon Mothma, Adria Arjona como Bix Caleen, la amiga de Andor de su planeta natal que se unirá a la Rebelión con él. Kyle Soller como Syril Karn, el agente imperial que descubrió la existencia de un plan rebelde en la primera temporada, Denise Gough como Dedra Meero, oficial de inteligencia del Imperio, Faye Marsay como Vel Sartha, prima de Mon Mothma que trabaja para la Rebelión y no tiene problemas en mancharse las manos, Varada Sethu como Cinta Kaz, la novia de Vel y también agente agente de la Rebelión, Elizabeth Dulau como Kleya Marki, la ayudante de Luthen y experta en comunicaciones, y Joplin Sibtain como Brasso amigo y compañero de Andor. La conexión con Rogue One viene con la aparición de Ben Mendelsohn como el Director Orson Krennic.

Ver el nacimiento de la Rebelión era un tema a priori super interesante como fan de Star Wars que soy. Sin embargo, el comienzo de esta segunda temporada de Andor no ha hecho más que amplificar todos los problemas que tuvo la serie en su primera temporada, olvidándose de los elementos más potentes como son las interpretaciones de los actores y la complejidad de personajes como Luthen Rael y centrándose en tramas alargadas sin interés que no me han dejado con ganas de seguir viendo la serie.

Antes de ponerme con las cosas que no me han gustado, al menos voy a destacar en la parte positiva que Andor tiene un diseño de producción espectacular. Los sets que han construido para esta segunda temporada son enormes y lucen imponentes. Además, la fotografía me parece super potente, a lo que hay que sumar una música de Brandon Robets muy adecuada a las necesidades planteadas por Gilroy. Si juzgamos a Andor únicamente por sus valores de producción, estos son de 10.

Dentro de los elementos positivos voy a poner al reparto, que aunque en estos primeros tres episodios no tienen nada demasiado interesante que hacer. En conjunto, creo que todos los actores cumplen muy bien con lo que Gilroy necesita de ellos. La serie tiene un pecado original de base desde Rogue One, y es que no te crees que Diego Luna sea el puto-amo super espía asesino. Incluso planteando que en la serie estamos viendo sus primeros pasos en este oficio. Ese es un problema que no tiene arreglo, pero siendo justos Luna se esfuerza en su interpretación y quiero ponerle dentro de los elementos positivos de la serie.

Pero una vez expuestas las cosas positivas de Andor, lamentablemente la segunda temporada ha empezado de la peor forma posible, amplificando todo lo malo que narrativamente se planteó en la primera temporada. Veo los tres episodios de esta segunda temporada y me queda la idea que Tony Gilroy sigue sin darse cuenta que está escribiendo para televisión, y la narrativa periódica exige unas cosas para enganchar que Gilroy se está pasando por el forro. No sólo eso, podría decirse que Gilroy ni siquiera sabe aún que cosas son obligatorias en toda narrativa planteada para contar una historia semanalmente.

Cuando descubrí que Disney+ había decidido estrenar Andor en grupos de 3 episodios semanales en la que se mostrara un año en la vida de Andor y el resto de personajes, lo cierto es que me alegré. Uno de los problemas de la primera temporada venían de plantear una estructura de guion cinematográfico partido en varias partes, lo que provocaba que tuviéramos por ejemplos unos episodios 1-2, o el 4-5, que eran todo presentación y parecían que no contaban nada, confiando en el climax de la historia de los episodios 3 y 6. La travesía del desierto que fue ver semalmente los episodios 1×04 y 1×05 en los que literalmente no pasaba nada interesante, es algo que parecía que nos íbamos a ahorrar esta segunda temporada. A priori, esto me parecía genial.

Sin embargo, veo estos episodios y me llevo un jarro de agua fría importante. Porque Gilroy sigue con su idea de hacer que todo sea paja sin interés porque se supone está presentando cosas que se desarrollarán más adelante. Pero se olvida de plantear un climax potente de esta historia. Los primeros dos episodios de la T1 fueron un suplicio, pero al menos el 1×03 con la ejecución del robo fue un buen episodio. Eso no pasa en esta segunda temporada. Todo lo que hemos visto ha sido paja lamentable que no llega a ofrecer un final satisfactorio o potente a nada de lo que plantea. Si la narrativa de arcos de 3 episodios era problemática, plantear como acabamos de ver una narrativa a 12 episodios puede ser lamentable.

Andor divide la trama en varias historias mientras seguimos a los diferentes protagonistas. Ninguna de las cuales resulta interesante, con una ejecución horrible. Peor aún, muestra lo peor de una televisión alargando una trama que no da para tanto para rellenar minutos de episodios que se hacen larguísimos. Esto provoca que en estos tres primeros episodios no haya progresión dramática, no hay giros interesantes, y por no haber, no hay ni un cliffhanger que genere cierta curiosidad por saber cómo va a seguir la historia.

Por un lado, Andor roba un prototipo de caza TIE o Interceptor de una base imperial. Este arranque la verdad es que está chulo y es lo más Star Wars que ha sido la serie hasta el momento, con un combate y una persecución de naves espaciales entre unos cañones rocosos super peligrosos. Lo malo es que justo a continuación, Andor es hecho prisionero cuando llega a su punto de reunión, y se pasa dos episodios para escapar de una situación ridícula y sin interés. Y alguien puede decir que esto nos muestra que la Rebelión no era un ente unitario sino que en el principio sólo habían grupos pequeños sin contacto entre si que llegaban a luchar unos contra otros. Pero la ejecución de lo que nos cuentan es ridículo. Con la sensación siempre presente de que estamos viendo verdaderos minutos de la basura que evitan que Andor llegue a las cosas importantes que debería estar haciendo.

Tras el levantamiento en Ferrix que fue la culminación de la primera temporada, los amigos de Andor Bix, Brasso, Wilmon y B2EMO se encuentran escondidos en el planeta agrícola Mina-Rau. En él los rebeldes tienen una vida dura pero satisfactoria trabajando el campo, con Bix sufriendo pesadillas por la tortura que sufrió a manos de los Imperiales. Cuando todo va bien, los Imperiales tienen que venir a joderlo todo, al llegar al planeta un contingente para realizar un censo de habitantes para buscar insurgentes. Qué malos los imperiales por querer hacer un inventario de sus recursos, es algo que seguro nunca había pasado. Toda esta parte es, siendo generoso, super insulsa e intrascendente. Y tenemos de nuevo 3 episodios de nada, más allá del mensaje repetido de «el imperio es muy malo y aplasta a la gente corriente que sólo quiere tener una vida normal sin sobresaltos». Pero, como todo en Andor, ideas que podrían estar bien sobre el papel están muy ejecutadas visualmente.

El episodio termina con Andor llegando con el prototipo imperial justo a tiempo para rescatar a sus amigos y marcharse del planeta para ponerse a salvo en otro lugar. Lo que hemos visto en 3 episodios debería haber sido medio episodio como máximo. No creo que vayamos a volver a ver este planeta agrícola. Aunque una vez tienen construido el set en medio del trigo, igual no es descartable que rueden algo más allí, el nacimiento de la rebelión por ejemplo. Del mismo modo, me gustaría creer que el prototipo robado por Andor va a ser fundamental en las futuras misiones de Andor que veremos en el resto de la temporada. Pero me temo que no va a ser así. Creo que este robo y la nave va a ser elementos de usar y tirar, algo que nos ha ocupado el tiempo aunque no fuera demasiado interesante para comenzar. Con el problema de no tener un climax de nada, Andor llega y se los lleva, no hay intensidad, ni interés por ningún lado.

Pero estas partes no son las realmente malas. Lo realmente penoso viene de las tramas de los imperiales, y sobre todo de una Mon Mothma absolutamente ridícula. Por el lado de los imperiales, el Director Krennic convoca un grupo de trabajo para decidir como cometer un genocidio en un planeta que tiene unos minerales raros que necesitan para la construcción de la Estrella de la Muerte. La escena le sirve a Gilroy para mostrar, aparte de lo malos que son los imperiales, cómo el Imperio se va a servir de fake-news para ocultar el genocidio. Y nos da una escena realmente ridícula de gente hablando para mostrarnos algo que ya sabemos, que el imperio es malo. No el Emperador y Vader, todos los integrantes de su organigrama. Todos hombres blancos, excepto la oficial de inteligencia Dedra Meero, a la que conocimos en la primera temporada. Una oficial que es la única mujer, pero también es blanca.

La escena es verdaderamente ridícula. Ver las reuniones de programación de trabajos imperiales es lo más anti- Star Wars que me puedo echar a la cara. Porque Star Wars no debería ir de aburridas reuniones en las que vemos lo difícil que es, logísticamente hablando, cometer un genocidio. Star Wars va de los Imperiales intentando cometerlo y los rebeldes intentando evitarlo. Esto que acabo de ver es otra trama ridícula que ni el cameo de Ben Mendelsohn hace que sea aceptable.

Esta parte es ridícula, aunque acepto que va a ser fundamental en la trama general de la temporada que parece va a girar alrededor de ver como el Imperio construye la Estrella de la Muerte. Mucho peor es el añadido de ver la vida corriente fuera del trabajo de Dedra Meero y su compañero Syril Karn. No me interesa para nada su vida y menos aún los berrinches del segundo con su madre posesiva y avasalladora. Si pensamos en minutos de la basura, no salvo nada de esta parte, me parece terriblemente ABURRIDA y sin interés. Y son dos calificativos que una serie de entretenimiento mainstream jamás debería ser.

Hasta aquí hemos tenido tramas aburridas sin interés terriblemente mal ejecutadas. Pero la palma la tenemos con la trama que cuenta con mayor metraje en esta tanda de episodios. O al menos, es la que se me ha hecho más larga con mucha diferencia. La boda de la hija de Mon Mothma en su planeta natal Chandrila. Una boda política acordado con un joven perteneciente a la clase dirigente del planeta a la que pertenece Mon Mothma. Ver una ceremonia de boda con una liturgia que se alarga tres días ha creado un nuevo standard de minutos de la basura en televisión. No me interesa el banquete previo, no me interesa la excusión a una ermita para pedir permiso a los dioses (o lo que sea), y desde luego la boda en si y la fiesta posterior con DJ incluido me parece verdaderamente ridículo. Ridículo y aburrido. Esto no es Star Wars, es otra cosa. Desde luego, no es mejor.

La trama de Mon Mothma intenta plantear algo medio interesante en lo relativo a la trama del «nacimiento de la Rebelión», al conocer que el banquero amigo de Mon Mothma, que la ha ayudado a ocultar sus transferencias de dinero a la Rebelión creando un chiringuito financiero, la chantajea tras haber sufrido pérdidas en otros negocios. De forma nada sutil, incluso verbaliza que algunos sabotajes rebeldes le han costado mucho dinero, dejando caer la trama de «pueblo llano rebelándose contra los ricos y poderosos que están con el Imperio». Este chantaje le hace tomar cartas en el asunto a Luthen Rael, que sugiere que se va a cargar al banquero para que no hayan tramas sueltas que puedan perjudicar a la rebelión.

Aunque estoy seguro que no lo pretende, toda la trama de Mon Mothma transmite una idea de «white privilege» sobre ella que no la deja especialmente bien. Mothma es una rica senadora imperial que ha vivido una vida de lujos mientras el pueblo llano sufre. Su problema es que teniendo la vida solucionada desde su nacimiento, tuvo que aceptar un matrimonio pactado como es costumbre en su planeta y en su cultura. Intenta transmitir sus ansias de libertad a su hija, pero ella realiza el acto supremo de rebeldía hacia su madre… cumpliendo con la tradición casándose con otro hijo de papá. Ella se frustra al descubrir que soñaba con una historia de amor verdadero que no ha sucedido. Como digo, tenemos a una rica quejándose de problemas de ricos mientras el Imperio planea un genocidio. Lamentable. Por no hablar de que Luthen plantear asesinar al banquero mientras Mothma parece que no quiere saber a qué se está refiriendo cuando Luthan dice que «se encargará del problema.» Que la serie luego se pare un montón de minutos, no los conté pero se me hicieron eternos de lo ridículo que es la escena, con una rave con DJ incluido y Mothma emborrachándose dejándose ir en la fiesta, es la guinda a un pastel penoso. El momento rave ya va a quedar como uno de los momentos más bochornosos de la historia de Star Wars, y mira que hay unos cuantos.

Un amigo me comentaba que esta escena le gustó mucho porque es el momento clave para Mothma en la que ella acepta que tiene que dejar ir esta vida para centrarse en la rebelión. Podría ser. Pero primero, lo mostrado no puede ser más aburrido. Y segundo, en realidad eso NO es lo que pasa en la cronología de Star Wars, en Rogue One ella sigue siendo senadora imperial con los privilegios que ello supone. De hecho, podría decirse que mantuvo ese cargo hasta que el Emperador disolvió el Senado Galáctico fuera de plano en Star Wars. Una Nueva Esperanza. Así que creo que hay que negar este aspecto también. Porque Mon Mothma no abandona la vida de riqueza y privilegio, aunque sea posible que abandone su matrimonio político que ya no le interesa. Incluso aceptando que es la forma de no asumir que ha ordenado sin darse cuenta el asesinato de un amigo de la infancia, el banquero, y como no puede gritar de desesperación baila para olvidar lo que acaba de ordenar, la ejecución de esta idea en imágenes no puede ser peor.

Todo lo mostrado en estos tres episodios de Andor me muestra lo peor de un creador que no ha entendido que está escribiendo televisión. No una película de mayor metraje o un libro. En televisión tienes que plantear elementos interesantes que provoquen que el espectador quiera volver la semana que viene. Aparte que los episodios deben tener un ritmo que haga la historia entretenida o apasionante. Eso nunca sucede en ninguna de las tramas planteadas. Las reuniones logísticas del imperio son ridículas, no puede interesarme menos la vida privada de los imperiales o la vida plácida en los planetas agrícolas. Y la liturgia ceremonial en Chandrila es no entender lo que es Star Wars. Porque Star Wars es ante todo ENTRETENIMIENTO. The Mandalorian es la mejor serie y la mejor historia de Star Wars desde la trilogía original no olvidando que lo primero que tiene que hacer es entretener. Tony Gilroy no cree esto. Él está planteando una historia «adulta», y por eso parece que el entretenimiento no tiene cabida, o desde luego desde una faceta secundaria en su historia.

Incluso planteando y anunciando que los grupos de 3 episodios van a plantear un año en la vida de la rebelión, la serie se olvida de algo tan básico como plantear un climax a este grupo de episodios. Algo que al menos si tuvo la primera temporada. El climax de Andor es la rave con Mon Mothma cogiendo el pedo de su vida bailando como una posesa, y Andor haciendo de taxista para sus amigos. Si esto es un climax, que venga Odin y lo vea, porque yo no entiendo nada. Por no resolver, la serie no resuelve ni el asesinato del banquero, en el colmo de las tramas de la basura que no plantean o resuelven nada de manera medianamente satisfactoria. Como narrativa televisiva que es, el suspenso de Andor es acojonante.

Me doy cuenta que ante esta crítica arrolladora sólo queda una opción. NO ver el resto de la serie. Está claro que Andor no es para mi. Incluso viendo las cosas positivas que tenía la primera temporada, creo que no me compensa tragarme otras 8 horas de la nada más absoluta para llegar a ver algo que igual está bien en el final de la serie. Tengo curiosidad por la forma en que la serie iba a conectar con Rogue One y con el origen de la rebelión. Pero la narrativa de Tony Gilroy ha convertido a esta serie en imposible de ver.

En serio, no puedo entender cómo Tony Gilroy ha engañado a tanta gente, y bajo la excusa de la «narrativa adulta» ha planteado este engendro. Yo soy adulto, y quiero que una serie me entretenga. Andor nunca lo hace. Creo que la decisión está clara. Que disfrute esta serie quien sea su público objetivo. Claramente yo no lo soy. Pero que no me vengan que esto es «Star Wars hecho bien para adultos». Porque es una mercancía averiada que no compro.

Comparto el trailer de la serie:

El creador de Andor Tony Gilroy aún no ha entendido lo que es la narrativa periódica de televisión, y ha empezado repitiendo los peores tics de la primera temporada. Esto no es para mi.

PUNTUACIÓN: 2/10

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