Aprovechando mi suscripción a SkyShowtime pude ver con mi hijo la primera temporada de Halo, la adaptación televisiva del mítico videojuego. Y reconozco que esperaba que me fuera a gustar más de lo que lo ha hecho.
PUNTUACIÓN: 5/10
Serie de TV (2022-). 1 temporada. 9 episodios. Serie basada en la famosa saga de videojuegos. En el siglo 26, la humanidad tiene que lidiar con una amenaza alienígena conocida como the Covenant (El Pacto). Halo teje historias personales entrelazadas de acción, aventura dentro de una enriquecedora visión del futuro. La serie es una historia independiente inspirada en la franquicia del videojuego, en lugar de una continuación, adaptación o precuela.
Halo es una serie de televisión desarrollada por Kyle Killen y Steven Kane para Paramount+, basada en la franquicia de videojuegos del mismo nombre de Xbox. Kane escribe todos los episodios de esta primera temporada, los tres primeros junto a Killen, mientras que los directores han sido Jonathan Liebesman (4 episodios), Otto Bathurst (2), Roel Reiné (2) y Jessica Lowrey. La serie estrenada en 2022 tuvo una difícil creación con múltiples cambios a lo largo de los años. Finalmente, la serie ha tenido 9 episodios y no 10 como estaba previsto inicialmente.
Pablo Schreiber interpreta al protagonista Master Chief, un imponente supersoldado diseñado genéticamente conocido como «Spartan-117». Natascha McElhone es la Dra. Catherine Elizabeth Halsey, científica del UNSC (Comando Espacial de las Naciones Unidas) y creadora del Proyecto Spartan-II. Yerin Ha como Kwan Ha Boo, Charlie Murphy como Makee, Shabana Azmi como la almirante Margaret Parangosky, directora de la ONI (Oficina de Inteligencia Naval), Bokeem Woodbine como Soren-066 y Danny Sapani como el Capitán Jacob Keyes, un experimentado comandante del UNSC y hombre de confianza del Jefe Maestro, son lo principales protagonistas. Por último, el escuadrón de Spartans de Jefe Maestro está formado por Kate Kennedy como Kai-125, Natasha Culzac como Riz-028 y Bentley Kalu como Vannak-134.
Me he llevado un chasco importante con HALO. El primer y principal problema de esta serie es plantear una adaptación del mítico videojuego sin incluir prácticamente ninguna escena de acción. De hecho, tras un prólogo de acción situado en el planeta Madrigal, no es hasta el final del quinto episodio cuando volvemos a tener una mostrar una escena de combate potente, marcando el ecuador de la serie. Esto es poquísimo, y estoy convencido que muchos espectadores debieron dejar de var la serie tras el tercer o cuarto episodio. Los episodios 7, 8 y 9 sí están más cargados en el lado de la acción, sobre todo en el climax final, llamado a encantar a los jugadores del Halo al plantear el combate con planos subjetivos en primera persona como si fuéramos jugadores. Pero la verdad es que es demasiado poco, demasiado tarde. Aparte de tener una escena no muy acertada debido a un CGI deficiente que no está a la altura de lo que se supone una gran superproducción.
En la sinopsis he leído que esta serie NO es una continuación, adaptación o precuela de los juegos, sino una historia inspirada en ellos. El guion plantea la conexión de John (Master Chief) y Makee, una humana secuestrada por el Covenant cuando era niña y transformada en su vidente, con unas reliquias desperdigadas por la galaxia que albergan un poder colosal que puede desequilibrar la guerra para el bando que las consiga primero. Tengo que decir que SI me ha gustado la construcción de la psicología de John mientras va descubriendo que el ejército y sobre todo la doctora Halsey le han estado mintiendo toda su vida. Pero eso no quita que plantear una serie de acción sin acción es un fail como una casa. Esto no se compensa así como así, desde luego no con una principal que acaba siendo sólo correcta.
Hay otro tema importante, y es que la historia de Master Chief y las intrigas de la doctora Halsey como digo me parece interesante. Sin embargo, Halo plantea dos líneas argumentales, y la segunda con Kwan Ha Boo (la hija huérfana del líder rebelde de Madrigal) y Soren (un antiguo Spartan amigo de John que desertó hace años y ahora es pirata) en el planeta Madrigal es un fail como una casa, no puede interesarme menos. Y si no recuerdo mal, ocupa la mayor parte del séptimo episodio para desaparecer de cara al climax final.
En positivo debo decir que las armaduras de los Spartans lucen alucinantes. Por supuesto, la de Master Chief se lleva la palma, ofreciendo una sensación de peso y protección perfecta, resaltando que solo una persona mejorada genéticamente pueda llevarla. También hay algunas naves que lucen estupendas, no se si están sacadas del videojuego. Sin embargo, en lo referido al diseño de producción aunque el primer episodio consigue deslumbrar, luego te das cuenta que todo está rodado en los mismos 5 sets a los que los personajes vuelven una y otra vez, lo cual empeora la sensación a nivel general.
Para una serie que se ha publicado que ha costado entre 150 y 200 millones de dólares, me sorprende que la sensación con el CGI de los Covenant sea tan mala. Y está claro que su forma no es humana y por tanto sabes que no no son seres reales, pero en algunos momentos los efectos especiales han dejado muchísimo que desear. Y no si es peor que no hayan llegado a más con el presupuesto que tenían (que no es poco), o pensar que viendo el resultado y los creativos pensaron que así estaba bien.
La serie fue renovada para una segunda temporada que ya se encuentra en fase de rodaje. Me gustaría decir que la veré cuando se estrene, supongo que en algún momento antes de final de año, pero la verdad es que NO creo que lo haga. Lo único que podría convencerme de lo contrario sería que se anunciara una gran inyección económica para hacer una historia que diera prioridad a la acción, algo que no ha pasado en este primera temporada.
Comparto el trailer de esta serie:
Una pena lo de Halo, debería haberme flipado y no lo ha hecho. No tengo claro que vuelva cuando se estrene la segunda temporada.
PUNTUACIÓN: 5/10
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Yellowstone aprieta el acelerador en una segunda temporada de la serie creada por Taylor Sheridan en la que por fin vemos a un enemigo a la altura de John Dutton (Kevin Costner).
PUNTUACIÓN: 7/10
John Dutton se enfrenta a una nueva amenaza para el rancho. Aparte de Thomas Rainwater y Dan Jenkins, los hermanos Beck han demostrado ser una espina en el costado de los tres. Dutton se da cuenta de que ahora dos de sus mayores enemigos se han convertido en aliados, ya que los hermanos magnates, que tienen vínculos políticos y conexiones con grupos de milicianos, continúan con su agresiva amenaza.
Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.
En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director y ya ha estrenado su quinta temporada y tiene confirmada una sexta, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.
Kevin Costner interpreta a John Dutton III, un patriarca viudo de la sexta generación de la familia Dutton que posee y explota el Yellowstone Dutton Ranch, el mayor rancho de Estados Unidos y que también ejerce de Comisario de Ganadería de Montana. Kelly Reilly es Bethany «Beth» Dutton, la única hija de John. Es educada, inteligente y una maestra de la manipulación. Con problemas con la bebida, vive amargada y emocionalmente inestable. Luke Grimes es Kayce Dutton, el hijo menor de John y ex SEAL , que vive en la reserva india de Broken Rock con su mujer y su hijo, nativos americanos. Wes Bentley es Jamie Dutton, aspirante a político e hijo adoptivo de John. Cole Hauser es Rip Wheeler, el capataz del rancho Yellowstone Dutton y mano derecha y ejecutor de John. Rip ha trabajado en el rancho durante muchos años y es ferozmente leal a John. Kelsey Asbille es Monica Long Dutton, la esposa nativa americana de Kayce y nuera de John.
En la anterior temporada conocimos a Danny Huston como Dan Jenkins, un multimillonario promotor inmobiliario de California cuyo principal objetivo es arrebatar el rancho Yellowstone a John y su familia, y Gil Birmingham como el jefe Thomas Rainwater, jefe de la reserva india de Broken Rock y vecino del rancho Yellowstone que pretende reclamar a los Dutton las tierras sobre las que se asienta el rancho Yellowstone, que cree que fueron robadas a los nativos americanos que las habitaban originalmente. Sin embargo, los grandes villanos de esta temporada son los hermanos Malcom y Teal Beck, interpretados por Neal McDonough y Terry Serpico, unos duros empresarios que controlan las tragaperras y las licencias de alcohol del estado y que quieren hacerse con el control del hotel que planean Dan Jenkins y el jefe Rainwater.
Paramount Network estrenó esta segunda temporada de Yellowstone en el verano de 2019. Su creador y showrunner Taylor Sheridan se mantiene como guionista de los diez episodios de esta temporada, aunque ayudado en algunos episodios por John Coveny, Brett Conrad, Ian McCulloch y Eric Beck. Los directores de esta tanda de episodios fueron Ed Bianchi (2 episodios), Stephen Kay (3), John Dahl (2), Ben Richardson (2) y Guy Ferland (1). Destacar además que esta segunda temporada tuvo mejor audiencia que la primera, confirmando el éxito para Paramount y dando luz verde para que Sheridan creara su universo televisivo.
En la reseña de la primera temporada ya expresaba mis ganas de ver esta serie creada por Taylor Sheridan y mi sorpresa al comprobar que la familia Dutton serían lo malos del 99% de cualquier otra ficción televisiva actual. En especial el patriarca John Dutton, interpretado por Kevin Costner, que es un padre abusivo egoísta que no quiere hijos, sólo esclavos que hagan siempre lo que él quiere sin cuestionarle jamás. Y para el que el «imperio de la ley» significa hacer lo que él quiere en cada momento en función de sus intereses, que pueden llegar al asesinato. Pero tampoco salen bien parados sus hijos Beth, una mujer alcoholizada por la pérdida de su madre cuando era una niña, algo que la excusa para ser una hija de puta asquerosa y abusiva hacia los que tiene a su alrededor. O Jaime, la personificación que hombre blando por no haber vivido en el rancho, a pesar de haberse convertido en abogado por deseo de su padre, algo que sin embargo jamás le agradeció. Jamie es un pusilánime que está tomando siempre las peores decisiones en cada momento, y cuyos errores (y crímenes) tienen que ser ocultados por su familia. Como comentaba, las conexiones de esta serie con Succession se me hacían más que evidentes, al estar viendo las peripecias de una gente mala haciendo cosas terribles.
Dentro de los personajes más o menos positivos pondría a Kayce Dutton, el hijo pequeño de la familia y que sufre al compaginar su lealtad hacia su padre con la supervivencia de su matrimonio con la nativa americana Monica, que en esta temporada empezará a dar clases en la universidad. Ryp, el soluciona problemas de los Dutton, muestra como cualidad positiva una lealtad a prueba de bombas hacia su patrón John. Pero claro, pierde la razón cuando se convierte en un asesino a sueldo sanguinario, con o sin el consentimiento de los Dutton.
Frente a los personajes despreciables a un lado y otro del conflicto, me parece muy curioso que la serie se detiene durante muchísimos minutos de todos los episodios en mostrar la vida de los vaqueros que trabajan para Dutton. Su trabajo con las reses y los caballos, y sus momentos de descanso. De alguna manera, es la forma que tiene Sheridan de mostrar el punto de vista de la gente corriente, de los trabajadores que sólo piensan el poder sobrevivir un día más, una semana más. Estos sí son los verdaderos héroes de la serie, y entiendo que lo son también para los espectadores. Ver la forma de vida de los vaqueros sirve además para que veamos la belleza de los parajes naturales donde se rueda la serie. Si algo bueno tiene la serie, diría que es justo el amor que transmite por la vida de campo y la naturaleza circundante, una rara-avis dentro del entretenimiento urbanita mainstream.
En esta temporada diría que Sheridan y sus colaboradores debieron ver muy claramente el problema de hacer a los protagonistas demasiado «malos», porque plantean unos villanos realmente cabrones como son los hermanos Beck que sin duda merecen la muerte. Porque para un hombre de la vieja escuela como son los Dutton, cuando alguien se atreve a pegar a una mujer o atacar a un niño inocente, el conflicto sólo puede acabar de una manera. Cuando ves lo chungos que son los Beck a lo largo de la temporada te das cuenta lo hermanitas de la caridad que fueron en la comparación el jefe Rainwater de la reserva o el inversor californiano Dan Jenkins, los teóricos villanos de la primera temporada
Reconozco que la parte que llevo peor de esta serie en su conjunto es la filosofía de americano duro que coge lo que quiere y luego lucha para defenderlo de los que a su vez se lo intentan arrebatar; «Es la única constante en la vida. Si construyes algo que vale la pena, alguien intentará quitártelo». Esto lo dice varias veces el patriarca de los Dutton a modo de filosofía de vida, a lo que habría que añadir las palabras que su padre le dijo antes de morir: «No dejes que te lo quiten. Ni una maldita pulgada». Algo que John se ha grabado a fuego y que lleva a cabo contra cualquiera que plantee una amenaza para la supervivencia del rancho.
Y la parte de defender lo que es tuyo no sería problemática si no fuera porque en una conversación con su rival Dan Jenkins, el multimillonario promotor inmobiliario de California, cuando este le dice que están en América y él tiene derecho a ir donde quiera, incluido Montana, para llevar a cabo sus negocios en terrenos de su propiedad, Dutton se ríe de él en la cara y le dice que puede querer algo, pero luego tendrá que luchar para que nadie (él) se lo arrebate. La ley del más fuerte aplicada al siglo XXI, acojonante. Con el condicionante que en este mundo, los poderosos y los abusones se salen con la suya. Viendo la serie y entendiendo lo que hay, no estamos en la lucha del bien contra el mal, sino del menor de dos males.
Entiendo que la mentalidad de «hombre hecho a si mismo» es muy del agrado de la mentalidad americana. Más si cabe si hablamos de los estados agrícolas del centro de los Estados Unidos. Pero a falta de ver la serie 1883 con el origen de la familia, estamos hablando de gente que tomó como suyo unas tierras que no les pertenecían y que llevan décadas (aparentemente) saltándose la ley cuando les conviene para hacer lo que ellos estiman oportuno, convirtiéndose en juez, jurado y ejecutor. De nuevo, esto es 100% americano, pero me revuelve las tripas saber no sólo que existe gente así, sino lo peor es que se salgan con la suya una y otra vez.
Otra cosa que me choca es que la serie hace decir a Kevin Costner frases potentes tipo: «Toda mi vida ha sido una larga serie de perder cosas que amo. No voy a perder esta, Rip. Esta no». Pero lo cierto es que ¡esto no se corresponde con la realidad! De hecho, es cierto que perdió a su mujer hace 20 años, pero su gran amor no son sus hijos ni su familia sino su finca, y no se ha modificado ni un acre en todos estos años. De hecho, él ha hecho un acoso y derribo contra sus hijos y les ha machacado durante años, no se puede perder cosas que amas aplicado a unos hijos a los que nunca amó.
Una vez sabes a lo que vienes, la verdad es que he disfrutado del visionado de esta temporada. Sin embargo, tengo que reconocer que el final de temporada me ha resultado un bluff absoluto. Por un lado está la ejecución de un asalto al campamento de unos supremacistas a sueldo de los Beck, que está tremendamente mal ejecutado por el director Stephen Kay. Pero yendo más allá, resulta que hasta ese momento hemos visto que los Beck son los putos amos que tienen aterrorizado a todo el estado con sus tácticas mafiosas, pero cuando llega el enfrentamiento, el final de ambos hermanos pone en duda todo lo anterior si una persona sola puede entrar en su propiedad como si tal cosa.
Quiero pensar que los actos super over-the-top de este final de temporada van a tener repercusión en la tercera temporada, porque de momento John Dutton habla mucho de perderlo todo, pero hasta ahora no ha hecho más que salirse con la suya con una lista de cadáveres cada vez mayor. Han pasado cosas demasiado gordas como para que todo pueda ser ocultado debajo de la alfombra, pero tampoco es que la serie haya sido especialmente realista, así que se me genera esta duda, dentro que el elemento de entretenimiento y la atracción que generan esta colección de malas personas me obliga a seguir viendo la serie. Por cierto, yo veo a John Dutton clarísimamente como una mala persona, me queda la duda si Sheridan o en general el público americano ve al personaje con los mismos ojos que lo hago yo. O por contra, ejemplifica los valores del americano hecho a si mismo.
En todo caso, Yellowstone es un estupendo ejemplo de historias con una sensibilidad masculina que muestran el medio rural americano con toda su crudeza, pero también con una belleza salvaje e indómita. Una serie que sabe el tipo de historias que cuenta, una en la que todos los personajes se mueven en los grises porque no existe el blanco y negro. Y que sabe dejar a los espectadores con ganas de más. Tengo ganas de ponerme con la tercera temporada, pero creo que antes veré 1883, la serie en la que el primer Dutton se hizo con sus terrenos en Montana.
Comparto el trailer de esta segunda temporada:
Yellowstone mantiene un buen nivel dentro que la resolución de esta temporada ha sido un poco bluff. Con todo, me deja con ganas de ponerme inmediatamente con la tercera temporada.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Mayor of Kingstown, la serie creada por Taylor Sheridan y protagonizada por Jeremy Renner disponible en Skyshowtime, me ha volado la cabeza con su primera temporada. Hoy me alegra poder recomendarla.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Mayor of Kingstown sigue a la familia McLusky, dueños de un poderoso imperio en Kingstown, Michigan, donde el negocio del encarcelamiento es la única industria próspera. Abordando temas de racismo sistémico, corrupción y desigualdad, la serie ofrece una mirada cruda a su intento de traer orden y justicia a una ciudad que carece de ambos.
El alcalde de Kingstown es una serie de televisión creada por Taylor Sheridan y Hugh Dillon para Paramount+. La serie se estrenó el 14 de noviembre de 2021 en Paramount+ y fue renovada por una segunda temporada que se acaba de estrenar en Estados Unidos y España. Sheridan ha escrito los guiones de los 10 episodios de esta primera temporada, y ha dirigido dos episodios. El resto de capítulos han sido dirigidos,a razón de dos episodios cada uno, por Ben Richardson, Guy Ferland, Clark Johnson y Stephen Kay.
Jeremy Renner es Mike McLusky, el mediano de los hermanos es un ex-convicto que pasó toda su infancia soñando con salir de Kingstown. Dianne Wiest es Mariam McLusky, la madre de los hermanos McLusky. Kyle Chandler interpreta a Mitch McLusky (temporada 1), el mayor de los hermanos McLusky, mientras que Taylor Handley hace de Kyle McLusky, el menor de los hermanos McLusky que trabaja como detective del Departamento de Policía de Kingstown.
Otros protagonistas de la serie son Hugh Dillon como Ian Ferguson, un experimentado y duro detective del Departamento de Policía de Kingstown y compañero de Kyle, Emma Laird como Iris, una acompañante que trabaja para Milo Sunter (Aidan Gillen) y la mafia rusa para seducir y sobornar a funcionarios del gobierno. Por último, Tobi Bamtefa es Deverin «Bunny» Washington, líder de los Crips en Kingstown, que mantiene una buena relación con Mike y es lo más parecido a un amigo que tiene.
Mayor of Kingstown es una maravilla, con un Jeremy Renner haciendo el papel de su vida, con permiso de Clint Burton (un personaje sin duda más mediático pero sin la profundidad dramática de Mike McLusky). La serie parte de una premisa super original y super chula, una familia que se dedica a ser una especie de mediador entre todos los estamentos de la ciudad, criminales y policiales, intentando calmar los ánimos y mantener la paz en una ciudad cuya única actividad rentable son las prisiones. Esta historia toca todos los palos de un buen drama y un buen género negro: personajes intensos con un pasado y un destino que parece prefijado, unos policías y criminales que son difíciles de distinguir al traspasar todos las líneas que separan lo que está bien de lo que está mal, y una tensión creciente que me ha volado la cabeza en unos dos últimos episodios magistrales.
Taylor Sheridan parece que escribe sus guiones pensando en mi. Y es que todos los personajes me parecen memorables. Por supuesto Mike (Renner), un exconvicto que conoce a todo el mundo y que sabe que lo que hace no es hacer el «bien», sino ayudar al menor de dos males. Su madre, Diane Wiest, maestra en la cárcel de mujeres de Kingstown que le considera un criminal cuyas acciones no ayudan en nada excepto a su ego. Iris, la prostituta de lujo, tiene algunas de las escenas más duras que recuerdo en mucho tiempo y firma una interpretación de las que se recuerda mucho tiempo. En general, no es cuestión de personalizar a nadie en concreto porque todos lo hacen genial.
El mundo de las prisiones y como deshumaniza a los convictos es otro tema importante de la serie. Y cuando a alguien sin futuro le presionas demasiado, puede convertirse en una bomba de relojería porque no tiene nada que perder. En este sentido, hay momentos super dramáticos a lo largo de la serie que me han tenido super enganchado durante todo el visionado. Que consigan que sintamos lástima por un drogadicto que asesina a un niño es una buena muestra del triunfo que son los guiones de Sheridan, con una historia que sin duda me ha gustado muchísimo más que la primera temporada de Yellowstone.
El mundo de Mayor of Kingstown es uno en el que comes o te comen, y muestra la terrible situación en que se encuentra la sociedad norteamericana, una sociedad rota en la que miles de personas están en prisión y la mayoría de los que están fuera vive una vida sin futuro y sin esperanza. Dentro del drama y del género negro al que pertenece esta serie, hay un montón de denuncia de estas desigualdades y del drama que se vive en la actualidad. Un drama vivido primero de todo por los policías y sus familias, que viven en un mundo de riesgo en el que saben que cualquier día puede ser el último. Y a la vez, vemos a unos policías extralimitándose en sus funciones, lo que tampoco les sitúa como seres de luz pura, mostrando tantas sombras que los convierten en personajes tremendamente reales.
Y si los policías son buenos, los criminales no les van a la zaga. El ya mítico Aidan Gillen (Meñique de Juego de Tronos) está espectacular como Milo Sunter, el líder de la mafia rusa en prisión, que aunque aparece poco resulta aterrador, al no tener límites para conseguir lo que quiere. Igual que Tobi Bamtefa como Deverin «Bunny» Washington, líder de los Crips en Kingstown y amigo de prisión de Mike, si es que tal calificativo es posible, y que para ser un traficante asesino se muestra receptivo a los intentos de pacificación de Mike.
Otra de las cosas que más me gusta de esta serie es que tiene claro el tipo de historia que es y no tiene ningún complejo en mostrar un mundo duro alejado de las coordenadas de lo políticamente correcto. Diría además que sabe qué tipo de espectador abrazamos esta serie y nos da lo que pedimos. Estoy tan cansado de leer comics terribles mal pensados y peor ejecutados realizados por autores incapaces que buscan captar a un público que no existe que no va a comprar un comic por muy «progresista» que digan que es, alienando a sus lectores de siempre, que me resulta refrescante y una maravilla ver una serie de televisión que parece hecha para mi y no se avergüenza de lo que es. Una drama creado desde una visión masculina para un público masculino.
Comparto el trailer de esta primera temporada:
Mayor of Kingstown me parece una serie excepcional que tiene muy clara la historia que quiere contar y el público al que se dirige. Me ha dejado super a tope de cara a la segunda temporada que ha empezado a emitirse en SkyShowtime.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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