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Crítica de Die Vol. 3 de Kieron Gillen y Stephanie Hans (Panini)

He vuelto al mundo de Die, el comic de fantasía creado por Kieron Gillen y Stephania Hans inspirado en el mundo de los juegos de rol. Comento mis impresiones del tercer volumen.

PUNTUACIÓN: 7/10

En 1991, seis adolescentes desaparecieron en un juego de rol de fantasía. Solo volvieron cinco. En 2018, cinco adultos se ven arrastrados de vuelta al juego, para descubrir que el sexto quiere que terminen la partida…

En el mundo de DIE, el juego es real y el tablero amenaza con cubrirse de sangre. ¿Quién es la reina y quiénes son sus peones? ¿Quien juega para ganar? ¿Quién ha olvidado para qué está jugando? ¿Y qué harán cuando se les recuerde lo que está en juego? El gran éxito de fantasía oscura aclamado por la crítica se vuelve épico en su tercer volumen.

Kieron Gillen (Once and future, Journey into Mistery, Star Wars) y Stephanie Hans (The Wicked+The Divine, Batwoman) nos transportan a un universo de fantasía y emociones humanas, en el que las únicas opciones son jugar o morir.

Este volumen recopila nos números 11 a 15 USA, publicados por Image Comics.

Compré en 2020 los volúmenes uno y dos de Die, y aunque me gustó la recreación que Gillen y Hans hacían del mundo de los juegos de rol, tampoco es que me volara la cabeza por varios motivos, empezando porque no soy jugador. Es por esto que no compré el tercer volumen el año pasado cuando Panini lo publicó en España. Sin embargo, la noticia de la publicación del cuarto y último volumen que cierra la historia me ha animado a ponerme de nuevo con este comic en previsión de la compra inminente del último tomo.

Y en este tercer volumen me he encontrado más de lo mismo para bien y para mal. Empezando por lo bueno, Gillen sigue desarrollando su historia con la precisión de un relojero suizo. La sorpresa de este tomo sobre la creación del mundo de Die, que confirma algo que ya fue sugerido en el tomo anterior, lleva la historia a un nuevo nivel de cara al climax final que tendrá lugar en el próximo tomo. Aunque Die sigue con la tónica de centrar cada grapa en uno de los cinco protagonistas vivos, Gillen plantea este comic como una lectura de tomo, de forma que los números 11 a 15 contenidos en este volumen se sienten como un arco con inicio y final dentro de la historia general.

Gillen está planteando Die además de para jugar con los arquetipos de los juegos de rol, en muchos casos para darles la vuelta, para rendir homenaje a los que él considera que son los padres (aunque sea a nivel de inspiración) de los juegos de rol. Si en el primer tomo Tolkien nos sorprendió con su presencia y en el segundo conocimos la historia de la familia Brönte, en este tercer tomo hay un nuevo invitado que me voló la cabeza. Este padre de la ciencia ficción moderna cuyo nombre no revelaré por si alguien no ha leído este tomo, es utilizado por Gillen para lanzarnos un pegote expositivo que le permita explicar la realidad (y el giro) de mundo de 20 caras donde los protagonistas viven sus aventuras. Y aunque en parte la sorpresa de la propia identidad del personaje y su conexión con los juegos de rol molan, realmente este tercer número sufre por el exceso expositivo y porque se nota que la función del personaje es precisamente esa.

En lo relativo a los protagonistas, hay que reconocer que Gillen se esfuerza en convertirles en seres complejos con defectos y problemas a los que deben sobreponerse si quieren volver a la Tierra. La complejidad de sus caracterizaciones me parecen dignas de elogio y me parece genial que alguno de ellos se comporten como el villano de la función, pero debo de reconocer que a pesar de todo no he logrado empatizar con ninguno, lo cual al final acaba siendo un problema. En este sentido, siento que al no haber sido jugador de rol me estoy perdiendo una parte fundamental del subtexto del arquetipo que representan, cosa que también me da una sensación decepcionante, al no triunfar los personajes como esperaba dentro de la experiencia lectora.

Stephanie Hans me parece una ilustradora increíble y sus imágenes me transmiten una tremenda expresividad, sobre todo con la utilización del color en cada escena. Pero ahora que me he leído los tres volúmenes de un tirón, parece como si estuviera sufriendo una involución mientras dibuja (pinta) Die, porque me da la sensación que cuenta cada vez peor la historia, con una nula fluidez narrativa a todos los niveles, entre viñetas y en si entre las diferentes páginas. No tengo claro si fue por los plazos de entrega o si hay un motivo concreto, pero la cosa va a peor con cada número. Y es una pena, porque como ilustradora ya digo que me parece brillante, pero esto resalta lo difícil que es contar una historia y cómo no es suficiente con dibujar bonito o saber crear momentos icónicos para ser una buena dibujante de comics.

Me está quedando una reseña negativa en esta última parte, pero existiendo estos elementos menos buenos, la verdad es que tengo ganas de conocer el final de la historia y si todos los protagonistas van a poder regresar a nuestro mundo. En breve compraré el cuarto volumen y os comentaré que tal estuvo el final.

¡Ah, por cierto! Comentar además que aunque es lo menos importante, me ha sabido mal que en este tercer tomo no hubieran los textos de Gillen en los que explicaba y daba contexto a diferentes elementos del comic. Entiendo que si no están es porque Gillen dejó de publicarlos en la versión USA, lo cual es una pena porque me parecían muy interesantes. En este sentido, las entrevistas a creativos del mundo del rol que si están incluidas en este tomo no podían interesarme menos, aunque sí me gusta la explicación de Hans sobre la paleta de color que utiliza en cada página y que le ayuda a crear el tono emocional que estima más conveniente.

Comparto las primeras páginas de este volumen:

Die se dirige al final y no ha dejado de ofrecer sorpresas y giros interesantes que me dejan con ganas de saber cómo termina la historia, incluso a pesar de un dibujo con el que cada vez conecto menos.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Die Vol. 2 de Kieron Gillen y Stephanie Hans (Panini)

Panini ha publicado justo a tiempo para Navidad el segundo volumen de Die, el estupendo comic de Kieron Gillen y Stephenie Hans inspirado en el mundo de los juegos de rol.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Nadie escapa de Die hasta que todos estén de acuerdo en volver a casa. O, mejor dicho: nadie puede escapar de Die hasta que todos los que permanezcan vivos estén de acuerdo en volver a casa. El segundo arco del la nueva fantasía romántica y sombría de Kieron Gillen y Stephanie Hans comienza a revelar los secretos de este mundo y el pasado de nuestros héroes. Quizás escapen de Die, pero no pueden escapar de ellos mismos.

Tras el monumental cliffhanger del final del primer volumen, habían ganas de leer este segundo volumen, que Gillen y Hans plantean como expansión de este mundo de fantasía, ofreciendo muchas respuestas y alguna pregunta adicional.

El dibujo de Hans me sigue pareciendo maravilloso, super expresivo y repleto de momentazos visuales increíbles. Sin duda el gran valor de este comic es un acabado artístico sobresaliente, con una potencia en cada una de sus imágenes que suple de sobra su falta de fluidez narrativa en muchas de sus páginas. Hans sigue siendo más ilustradora de narradora, en mi opinión. En todo caso, esta distinción entiendo que es algo tonta dado que lo importante es si su arte me llega como lector, y sí que lo hace.

Si en el primer volumen Gillen y Hans nos sorprendieron añadiendo a la trama la historia de Tolkien, padre de la fantasía heroica, en este segundo volumen he conocido la historia de la familia Brontë, una familia de artistas que escribieron obras como Jane Eyre o Cumbres borrascosas, y que crearon en común mundos fantásticos muy similares a los de la fantasía que son ahora tan habituales. Es hecho que esto sucediera realmente y que Gillen encuentra la forma de añadirlo a la historia me parece una pasada.

Para esta parte de la historia de la familia Brontë, Hans cambia su estilo de dibujo y en lugar de sus habituales páginas pintadas, realiza unas páginas con lápiz y tintas que asemejan ese número a un comic tradicional, en las que Elvire de Cock añade el color. Gracias a ello, consiguen resaltar el elemento de historia dentro de historia y creo que queda muy bien dentro.

Otro elemento a destacar es que Gillen usa un elemento interesante como es hacer que el narrador no sea ni «imparcial» ni probablemente «bueno», convirtiendo esta voz normalmente guardada para conocer la motivación del héroe de la historia en la narración del ascenso al poder del villano de la función. Esto, a todas luces es otro detalle que me gusta y que aleja al comic de las historias típicas.

Sin embargo, llevo 10 comics USA y todavía no he conseguido conectar con ninguno de los personajes protagonistas. Gillen tiene una forma de escribir que me impide empatizar con unos personajes por otro lado lleno de traumas que se ven representados en sus identidades dentro de este juego de rol. Entiendo que todo lo mostrado hasta la fecha está planificado y veo que todo lleva a un final que seguro estará genial, pero me gustaría, no se, encontrar una conexión que sigo sin encontrar.

En este sentido, en este segundo volumen si he sentido que al no ser yo jugador de rol, me estoy perdiendo cosas al ser cada uno de los personajes del comic arquetipos de los diferentes tipos de personajes de los juegos de fantasía tipo Dragones y Mazmorras, y quien sabe si también de los jugadores que los emplean. ¿Es posible que un jugador si vea claro ese subtexto y por tanto disfrute más de la historia de Gillen? No me cabe la menor duda.

Si hay algo claro leyendo Die es el amor que Gillen y Hans sienten por el mundo de los juegos de rol, y esto a menudo también significa mostrar aquellos elementos menos buenos de esta afición, como es la obsesión que a veces provocaban estos juegos en algunos jugadores, para los que estos mundos resultaban más interesantes que el triste mundo real.

Die mantiene un buen nivel en este segundo volumen, que nos ofrece un estupendo cliffhanger que nos deja en lo más alto. Ahora, toca a esperar hasta que Panini publique el tercer tomo, espero que la espera no sea demasiado larga.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Die Vol. 1 Corazones rotos por la fantasía de Kieron Gillen y Stephanie Hans

No soy jugador de rol, nunca lo fui. Y sin embargo el primer volumen de Die de Kieron Gillen y Stephanie Hans publicado en España por Panini me ha resultado una lectura excelente, y quiero aprovechar la crítica de hoy para recomendar este comic.

PUNTUACIÓN: 8/10

En 1991, seis adolescentes desaparecieron en un juego de rol de fantasía. Solo volvieron cinco. En 2018, cinco adultos se ven arrastrados de vuelta al juego, para descubrir que el sexto quiere que terminen la partida…

Kieron Gillen (Journey into Mistery, Star Wars) y Stephanie Hans (The Wicked+The Divine, Batwoman) nos transportan a un universo de fantasía y emociones humanas, en el que las únicas opciones son jugar o morir.

Todos sabemos que DIE en inglés significa “morir”, pero tiene también un segundo significado, el “dado” único que se utiliza en los juegos de mesa. Averiguar esto en la primer página del comic antes incluso de empezar a leer la historia ya significó una sorpresa para mi, dado que yo siempre había utilizado “dice” para hablar de dados. Y el curioso doble sentido de DIE es perfecto para el tono de este comic.

DIE me ha parecido un comic excelente a todos los niveles, la perfecta unión de una historia con personajes complejos y un arte super expresivo que además de contar la historia refuerza los elementos emocionales alrededor de los personajes y sus traumas.

Leyendo este comic descubrí que Gillen antes de escritor de comics fue periodista especializado en juegos. Este hecho, sumado a su faceta de jugador, hace que la historia se sienta muy especial. El propio Gillen comenta que la génesis del comic surgió cuando en una Comic-Con hablando con amigos sobre la serie de animación de Dungeons & Dragons, se preguntaron qué pasaría con los protagonistas si no pudieran abandonar el juego y se quedaran en el mundo fantástico.

A partir de ahí, Gillen hubiera podido escribir una historia con marcado acento nostálgico de sus años de infancia y juventud. De hecho, eso hubiera lo más fácil, viendo como la nostalgia vende muy bien, como así lo atestiguan Stranger Things, Jurassic World y tantos otros productos que se construyen sobre elementos de nuestra infancia.

Sin embargo, DIE recuerda más a una obra de Stephen King en la que la aventura de juventud creó profundos traumas a los jóvenes que consiguieron volver, que ahora son adultos. Hay un profundo drama oculto en los corazones de cada protagonista que poco a poco irán saliendo a superficie. Este comic no es nada complaciente con los «vicios» de juventud, o las consecuencias de nuestros actos.

Además, del propio drama que vemos en el comic, Gillen ha construido y compartido con los lectores a través de internet un juego de rol ambientado en este mundo con sus reglas y particularidades, lo que confirma que para él este comic es mucho más que una obra de entretenimiento sin más, sino que está presentando una parte importante de si mismo y las cosas que ama y le obsesionan. Gillen utiliza a estos protagonistas para subvertir los personaje arquetípicos de las partidas de rol, el Mago, el Clérigo, el Caballero, el Bardo… dándoles una vuelta super interesante a lo largo de este primer volumen. Dado que como comentaba antes que nunca jugué, confirmo que no es necesario ser un experto rolero para disfrutar del comic, pero imagino que el uso de estos arquetipos, los dados y todos lo demás hará a los jugadores que este comic les vuele la cabeza.

Este primer volumen recopila los 5 primeros números del comic editado en Estados Unidos por Image Comics. Todos los números cumplen un papel construyendo la historia, los personajes y el mundo en el que deben sobrevivir. En este sentido, aunque todos los números son excelentes, me ha maravillado el tercer número, en el que Gillen hace un homenaje nada sutil a J.R.R. Tolkien, el padre de la fantasía moderna, y su estancia en las trincheras de la 1ª Guerra Mundial que tanto le marcaron.

La guinda del pastel para mi es el final de número 5, en el que el giro que se produce es bestial y lo cambia todo. Aunque queda mucho por conocer, las caracterizaciones de los protagonistas me han parecido estupendas, con el añadido que la figura del narrador subjetivo hace que empatices con él y automáticamente le asignemos la figura del “bueno” de la historia, cosa que más adelante tendremos que cuestionarnos. Esto para mi ilustra la habilidad narrativa de Gillen, que en DIE ha triunfado en todos los aspectos.

Y si el guión de Gillen es todo un acierto, el verdadero hallazgo es el dibujo de Stephanie Hans, cuyas páginas consiguen hipnotizarme. Además de la propia narrativa, una dibujante obviamente debe contar en imágenes la historia del guionista, Hans aporta una expresividad alucinante, gracias entre otros elementos a su uso del color, creando explosiones cromáticas que sirven para transmitir el desequilibrio emocional que viven cada uno de los personajes.

Hans comenta en su texto al final de comic que al plantearse su trabajo, analiza y planifica su dibujo pensando en tres niveles en los que debe ser consistente: pensando en la obra en su conjunto, en cada página como obra artística por si misma, y dentro de ella, cada viñeta. Y viendo este primer volumen de Die, el éxito es bestial. La historia atrapa, pero cada página es una obra de ARTE maravillosa.

Había leído algún comic de Stephanie Hans en Marvel como Journey into Mistery o Angela, y hasta ahora me había parecido una buena ilustradora pero no tan buena a la hora de narrar una historia, me alegra reconocer que gracias a Die me ha hecho cambiar de opinión, y lo hace ofreciendo un trabajo de altísima calidad que me ha dejado embobado, con ganas de volver a disfrutar del arte de este volumen.

Comparto las primeras páginas de este comic para que disfrutéis el arte de Stephanie Hans:

Die me ha impactado desde el minuto uno. Me parece un comic excelente que se convierte en lectura obligada para todos los fans de la fantasía. Y saber que el segundo volumen está previsto para diciembre me llena de alegría al saber que voy a poder continuar la historia muy pronto.

PUNTUACIÓN: 8/10

*Bonus-track: Quiero dar las gracias a Carlos Playbook de la librería Fénix Comics de Barcelona. Gracias a su estupenda reseña en Zona Zhero me animé a comprar este comic, que no ha decepcionado.

¿Eres jugador de rol, has leído este comic? Espero tus comentarios!!! Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

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