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Crítica de Batman Superman World´s Finest 45-47 de Mark Waid y Adrián Gutiérrez (DC Comics)

Mark Waid ha convertido la colección de Batman Superman World´s Finest en una locura super divertida en la que cualquier cosa puede suceder. El arco The Merger desarrollado en los números 45 a 47, con dibujo de Adrián Gutiérrez, entintado de Norm Rapmund y Vicente Cifuentes y color de Tamra Bonvillain, es el ejemplo perfecto.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Lex Luthor y el Joker han vuelto a unir fuerzas, pero esta incómoda alianza depende de un resultado crucial: la derrota definitiva tanto de Batman como de Superman. ¿Por qué si no iban a aliarse la mente criminal más brillante de nuestro tiempo y el Príncipe Payaso del Crimen? Bueno, la respuesta te sorprenderá… ¡y a ellos también! Las traiciones abundan, el terror se intensifica y una gran sorpresa aguarda al Caballero Oscuro y al Hombre de Acero en «The Merger (La fusión)».

Mark Waid está en su salsa en esta colección de Batman Superman World´s Finest. El hecho de estar ambientada en un momento indeterminado del pasado del universo DC le permite jugar prácticamente con todos los personajes en sus versiones más icónicas, algo que seguro le encanta a Waid. Además, el tono del comic hace que esta colección tenga una sensibilidad festiva casi de Silver Age. Porque cualquier cosa por loca que sea puede suceder. Y el resultado es pura diversión.

El argumento de este arco se resume en el título «La fusión». Lex Luthor y Joker se van a fusionar por un arefecto super loco y la unión de ambos villanos va a significar una amenaza que ni Batman ni Superman pueden derrotar. Por suerte, ellos también van a fusionarse y el ser «amalgam» resultante significará una nueva vuelta de rosca a todas las maravillosas locuras que el comin había planteado hasta el momento.

Adrián Gutiérrez se ha convertido por méritos propios en el dibujante oficial de esta colección, demostrando que no hay nada que no pueda dibujar de la forma más dinámica y espectacular imaginable. Gutiérrez tiene el entintado de Norm Rapmund en el número 45 y de Vicente Cifuentes, tolo ello coloreado por Tamra Bonvillain. Es curioso, pero aunque ambos entintadores son muy buenos, se nota la diferencia de entintador en estos comics. En todo caso, es algo que en ningún caso afecta al disfrute de este comic, que empezando por el dibujo me está haciendo disfrutar como cuando tenía 8 años y cogí mis primeros comics.

Parece mentira que Batman Superman World´s Finest esté cumpliendo su cuarto año de vida y se mantenga con esta calidad. Waid y Gutiérrez se han convertido en seguros de vida que ofrecen acción más grande que la vida en cada grapa, condensando lo que sería un evento comiquero en arcos como The Merger de apenas 3 números. Arcos que son pura diversión y siempre me dejan con una sonrisa. Me aficioné a los superhéroes por comics como este. Mejor, imposible.

Comparto las primeras páginas del número 45 que inicia este arco:

Batman Superman World´s Finest es un comic super divertido. Ojalá todos los comics fueran igual.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Absolute Superman 8-14 de Jason Aaron, Rafa Sandoval y Carmine Di Giandomenico (DC Comics)

El segundo arco de Absolute Superman de Jason Aaron, Rafa Sandoval, Carmine Di Giandomenico y Ulises Arreola, confirma esta colección como el mejor comic de toda la línea Absolute de DC Comics.

PUNTUACIÓN: 9/10

El hijo del demonio se levanta: la ira de Superman se desata.

Continúa la audaz reinvención de Jason Aaron y Rafa Sandoval del Hombre de Acero en un mundo que teme su poder y que pronto podría sentir su ira. Este arco sumerge a Superman en un brutal conflicto con la Corporación Lázaro, liderada por el inmortal Ra’s al Ghul. Mientras Kal-El es perseguido, manipulado y llevado al límite, los misteriosos Omega Men llegan con una propuesta aterradora: libera todo tu poder o observar cómo arde el mundo. Con Smallville sitiada y su pasado acechándolo, Superman debe decidir en qué tipo de dios se convertirá.

Vuelvo a leer de un tirón el segundo arco de la nueva colección de Absolute Superman y me vuela la cabeza la enorme cantidad de cosas que pasan en estas 7 grapas USA. Este arco comprende Superman, Son of the Demon, publicado en los números 8 a 11, y The Battle of Kansas, en los números 12 a 14. Y es increíble la forma en que Jason Aaron ha cambiado el status-quo del joven Kal-El realizando uno de los mejores análisis psicológicos que he leído en muchos años, al tiempo que tenemos uno comic con peleas super espectaculares en el que el destino del mundo sin duda está en juego.

Jason Aaron planteó una idea que resultó controvertida, aunque para mi es una genialidad. En lugar de tener otra historia de Lex Luthor contra Superman, Aaron hizo que el primer gran villano fuera la mega corporación Lazarus dirigida por un misterioso Ra’s al Ghul. La idea de utilizar a un villano de Batman funciona perfectamente en el contexto de este mundo Absolute creado por Darkseid donde el mal está en el centro de todo. Además, la idea de Ra’s al Ghul de acabar con la mitad de la población para solucionar problemas medioambientales es la clase de locura ridícula que encaja de maravilla en esta nueva realidad.

Kal-El se vió en medio de una guerra desigual entre Lazarus con sus poderosos Peacemakers y los indefensos habitantes de los pueblos que sufren el expolio de sus recursos naturales. La lucha de David contra Goliat que vimos en el primer arco sirvió para que Kal-El conociera a un grupo revolucionario que se enfrenta a Lazarus: Los Omega Men dirigidos por la misteriosa Primus, que tiene en su control una Caja Madre. También pudimos conocer a las versiones Absolute de Lois Lane y Jimmy Olsen, unos jóvenes de fuertes convicciones que quieren ayudar a quien lo necesita pero se encuentran en bandos opuestos.

Tras la presentación de Lazarus, este arco está marcado por la llegada de Ra’s al Ghul, un ser realmente malvado como veremos desde la primera página del comic. El descubrimiento de Superman ha provocado que Ra´s quiere que el kryptoniano se convierta en el hijo que le permitirá transformar la Tierra a su imagen y semejanza. Para ello va a utilizar toda la potencia de fuego de Lazarus y su esclavo Brainiac. Tras las enormes e impactantes sorpresas que iremos descubriendo, la batalla se trasladará a Smallville, donde Kal-El tendrá que ponerse delante de los tanques de Lazarus para proteger a los que podrían haber sido sus vecinos si las cosas hubieran sido diferentes. En Smallville conoceremos a Lana Lang, que es tan buena persona como en el universo DC tradicional.

Jason Aaron es ahora mismo un super estrella en lo referido a la narrativa periódica de los comics de superhéroes. Cada grapa cuenta una historia que resulta satisfactoria porque nos cuenta un montón de cosas y los personajes resultan interesantes, consiguiendo que cada uno de los cliffhangers sean brillantes. Además, Aaron es un maestro a la hora de plantear los monólogos interiores de Kal-El, que hacen que entendamos y sintamos el drama que vive Kal-El siendo un chaval que quiere hacer el bien pero tiene que luchar solo sin saber en quien confiar. Las conversaciones de Kal-El con SOL, la inteligencia artificial que le acompaña y controla los nanitos de su capa no plantean una frase de más, consiguiendo el mayor impacto posible. Por cierto, como en su etapa en Tortugas Ninja, me encanta cuando plantea diferentes narradores, como cuando contrapone los miedos de Kal-El sobre como cree que la gente de Smallville le ve, con el punto de vista de Lois que querría que Superman se abriera a los demás para que sintiera lo mucho que todo el pueblo le quiere. Todo lo que leo en este comic es ejemplo de una narrativa sobresaliente que pone siempre a los personajes primero. Qué pasada.

Aparte de lo mucho que me gusta la caracterización de los héroes, tengo que decir que Ra´s, Brainiac y el resto de villanos de esta colección me parece que son realmente buenos. Sobre todo desde que Brainiac descubrió la kryptonita y ha preparado el arma que puede matar a Superman.

En el apartado artístico tenemos a Rafa Sandoval dibujando los números 8, 9, 12, 13 y 14, con Carmine Di Giandomenico dibujando los números 10 y 11. Dentro de tener dos dibujantes, Di Giandomenico ya dibujó los números 6 y 7, por lo que de alguna manera DC consigue mantener una cierta coherencia gráfica, dentro que los estilos de ambos dibujantes son bastante diferentes.

A mi me gusta bastante más Sandoval, sabe dar a todas sus imágenes una cualidad operística más grande que la vida. Pero en realidad Di Giandomenico es un seguro de vida para DC. De hecho, el número 11 con la tortura de Superman por parte de Brainiac dibujado por él me parece que es una pasada.

Siempre digo que los comics son ante todo un medio gráfico que necesita de un buen dibujo para triunfar. Y cuando dijo «bueno» no me refiero a alguien que dibuje anatómicamente perfecto, sino alguien que sepa transmitir el tono, la épica y los sentimientos que plantea el guionista. Que se siente adecuado para el comic en si. En ese sentido, tanto Sandoval y di Giandomenico me parecen unas elecciones excelentes. Y aunque es adelantarme, me alegra que la senda de éxitos en el dibujo va a continuar en el siguiente arco, dado que DC ha contratado a Juan Ferreyra (TMNT), que es otro dibujante que me flipa.

Absolute Superman está plagado de momentazos alucinantes. Pero es que eso sucede EN TODOS LOS NÚMEROS. La capacidad creativa de Aaron me parece que está en su prime, y se nota que ha planteado un arco narrativo a medio plazo y que DC le está dejando que lo realice a su aire. Cuando alguien es tan bueno, una vez las tramas están coordinadas con el teórico arquitecto del universo Absolute Scott Snyder (Absolute Batman), lo mejor que puede hacer el editor es echarse a un lado y dejarle hacer. Disfrutaremos todos mucho más.

El impacto visual de Nick Dragotta en Absolute Batman ha generado una locura alrededor de su comic que lo ha convertido en el comic más vendido en los Estados Unidos. Aparte de esto, lo cierto es que Batman siempre ha tenido más seguidores que Superman, las cosas como son. Así que en cierto sentido entiendo que las webs y el comentario general están dejando en segundo plano este comic de Absolute Superman, al poner más énfasis en el Absolute Batman. Y digo esto porque para mi el comic bueno del universo Absolute no es el de Batman, sino este de Superman. A todo esto, lo que leí de Absolute Wonder Woman también me gustó mucho.

El viaje emocional de Kal-El a lo largo de este arco me ha parecido extraordinario. En realidad, es digno de elogio la forma en que Aaron ha moldeado a este joven nuevo Superman, convirtiéndole en un héroe del pueblo frente a la tiranía de las grandes corporaciones.

El tema no puede estar más de actualidad, y Aaron lo plantea desde el punto de vista superheróico, dándonos un comic que antes de nada tiene claro su función de entretenimiento y jamás sugiere ser ante un panfleto ideológico que nos quiere dar lecciones morales. Como tantos comics infumables que hemos sufrido en los últimos años. Lo mejor de todo, es que Superman SI es un ejemplo moral en el que mirarse por su altruismo y su afán de ayudar al quien lo necesita, simplemente porque es lo correcto. Y nada de lo que hace sugiere que ser buena persona sea de boy-scouts, no desde luego nadie se ríe de él como si vimos en la fallida película de James Gunn. ¡Ya podría aprender James Gunn de este comic!!

Comparto las primeras páginas del comic:

Absolute Superman de Jason Aaron me parece un comic fantástico. Para mi, es de largo el mejor comic de la línea Absolute.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Superman: The Kryptonite Spectrum de W. Maxwell Prince y Martín Morazzo (DC Comics)

DC Comics ha publicado dentro de su sello Black Label Superman: The Kryptonite Spectrum, el nuevo comic de los inclasificables autores de Ice Cream Man W. Maxwell Prince y Martín Morazzo, con Chris O´Halloran en el color. Y me ha resultado una lectura fascinante, dentro que reconozco que hay que leer este comic con el estado mental adecuado.

PUNTUACIÓN: 8/10

El equipo responsable del aclamado cómic Ice Cream Man llega a DC para aplicar su singular estilo narrativo nada menos que al Hombre de Acero.

Se han descubierto cuatro nuevas kriptonitas en el espacio profundo, y Superman necesita saber exactamente qué efecto tienen sobre él, ¡para evitar que las coloridas rocas de su planeta natal caigan en manos malvadas! Con Batman al lado de Superman, este evento de DC Black Label Superman explora las consecuencias de cada variedad nunca antes vista de kriptonita, todo ello con el estilo formal y transgresor por el que son famosos W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O’Halloran.

W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos llamados Mischief y Mayhem. Es autor de ONE WEEK IN THE LIBRARY (Image), The Electric Sublime (IDW) y Judas: The Last Days (ibíd.). Cuando no está escribiendo, intenta plasmar toda la experiencia humana en forma de gráficos.

El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.

Superman: The Kryptonite Spectrum de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran me parece un triunfo absoluto. Esta miniserie del sello Black Label de DC Comics justifica y explica la misma existencia de este sello, donde pueden ubicarse todo tipo de historias que no estén limitadas por la continuidad.

Si te gusta Ice Cream Man, creo que este Superman: The Kryptonite Spectrum te gustará mucho. Si no has leído Ice Cream Man y no sabes nada del estilo y el tono malsano y deprimente de las historias de este equipo creativo, te recomendaría una mente abierta para una historia que se siente que bebe de los mitos de Superman, pero que no es para todos los paladares.

El origen del comic no puede ser más Silver Age. Superman descubre cuatro nuevos tipos de kryptonita. Hasta ahora conociamos la kryptonita verde, la clásica que puede debilitar y matar a Superman, la roja, que hace que Superman se vea cegado por la ira, la kryptonita negra separa el cerebro de Superman en dos, y la kryptonica amarilla roba los poderes de Superman. Ante la posibilidad de que un enemigo (Lex Luthor) las use en algún momento contra él, Superman decide experimentar con ellas y saber si puede controlarlas. A pesar de opinar en contra de estos experimentos, Batman aceptará ayudar a Superman.

La kryptonita púrpura provoca que cambie la percepción del TIEMPO de Superman . La kryptonita cobalto convierte a Superman en un gigante, la kryptonita moteada revierte los efectos de la anterior. Los efectos de la Kryptonita Arco Iris serán un misterio hasta más avanzada la serie. E incluso en el climax final Superman sufrirá los efectos de una kryptonita rosa.

W. Maxwell Prince demuestra que conoce los mitos de Superman, se los conoce al dedillo. Lo bueno y lo malo del caso es que cuando ves a Grant Morrison trasteando con estos mitos, todo transmite el sentido de la maravilla. Sin embargo, Prince no puede evitar que sus comics intenten esto mismo y ofrezcan al lector una historia con trazas deprimentes y malsanas. En un contexto de Silver Age tiene sentido que Superman quiera experimentar con los distintos tipos de kryptonita, pero Prince hace que Superman parezca un loco que no sabe lo que tiene entre manos.

Fruto a esta visión deprimente de la vida, Lois Lane una mujer adulta con una complexión nada saludable, está extremadamente delgada, que no quiere mantener su relación con Superman porque aspira a ser madre y ya tiene 40 años. La visión malsana de Prince sugiere que no podrá ser madre con Superman, al contrario de lo que es canon e el Universo DC tradicional. Y como digo es muy curioso ver una historia de Superman pasada por un tamiz tras gris y casi deprimente.

Por suerte, W. Maxwell Prince con Martín Morazzo no hacen sólo esto, dado que utilizan las diferentes locuras del comic para volver a experimentan con las posibilidades narrativas de un comic que no tienen otros medios. El primer número es casi una obra maestra por la forma en que vemos la percepción alterada del tiempo que tiene Superman, solapándose acciones que tiene lugar en momentos temporales diferentes. Por experimentos como este realmente merece la pena la compra de esta miniserie.

Pero no es sólo eso, hay mucho más. Como podéis ver en las portadas, en el número tres tendremos a Shazam! de invitado especial al convertirse Superman en un niño. En este comic veremos el uso de una narrativa infantil de cuento, incluso dibujado por los niños, será clave para el devenir de la historia. Y en el cuarto número Superman viajará a la Quinta Dimensión para un viaje alucinado que romperá numerosos moldes metatextuales, consiguiendo una experiencia única.

Cuando leo un comic dibujado por Martín Morazzo, con el color de Chris O´Halloran, me viene siempre a la cabeza Kevin O’Neill y su Marshall Law. La autoridad del Comics Code americana dictaminó que EL ESTILO de O´Neill estaba fuera del Código. No un aspecto concreto o la forma en que dibujada a algún personaje. Su forma de dibujar.

Y salvando las numerosas diferencias, los comics de Morazzo transmiten a la perfección el mensaje nihilista, desasosegante y demencial de las historias de Prince. Nadie más que Morazzo podría transmitir todo eso en la página. Comentaba antes sobre la Lois Lane con aspecto enfermizo extremadamente delgada y mirada deprimida Pero en realidad son todos los personajes, en especial sus ojos. Unos ojos alucinados. Los vemos en Lex Luthor, por supuesto, pero también Superman tiene una mirada alucinada antes incluso de empezar a sufrir los diferentes envenenamientos radioactivos. Aparte que Morazzo dibuja a Superman con elementos que recuerdan a Frank Quitely, pero donde Quitely mostraba a Superman super fuerte, Morazzo hace que parezca desgarbado y un poco patizambo. Todo lo contrario a lo que debe lucir el mayor héroe de todos. Luego otro caso aparte es el de Batman, dibujado delgado y con un disfraz ridículo que le hace parece un loco alucinado recién escapado de un manicomio. Morazzo nos recuerda que el traje de los superhéroes en el mundo real quedarían ridículos, algo que puede también decirse de la armadura de Lex Luthor o del resto de villanos que aparecen en el comic.

En positivo, aparte de ser un estilo único que nunca hemos visto aplicado a un comic de superhéroes (¿acaso este lo es?), Morazzo realiza montones de homenajes de toda la historia de Superman. Por supuesto, al arte de Frank Quitely, pero también al de José Luis García López y a los comics de la Silver Age. Hay un montón de momentazos visuales en este comic, aparte de la propia experimentación narrativa que plantea X. Maxwell Prince a sus historias. Es todo tan diferente y experimental que este comic me ha merecido muchísimo la pena.

Reconozco que como con Ice Cream Man, hay que entrar a este comic con el estado mental adecuado. Pero si consigues entrar, Superman: The Krytonite Spectrum es un disfrute total.

Comparto las primeras páginas del comic:

Superman: The Kryptonite Spectrum de W. Maxwell Prince, Martín Morazzo y Chris O´Halloran me parece un triunfo absoluto. Si has leído Ice Cream Man y te gusta la sensibilidad de sus autores, no te puedes perder este comic. En caso contrario, hay que buscar la lectura de este comic teniendo el estado mental adecuado.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Superman 31 y 32 de Joshua Williamson y Eddie Barrows (DC Comics)

Comienzan en la colección de Superman los tie-in de DC KO, el evento deceita de este final de año en el que los héroes y villanos de DC se enfrentarán en combates para decidir quién se convertirá en el Corazón de Apokolips. Unos comics de Joshua Williamson con dibujo de Eddie Barrows, Eber Ferreira y color de Alejandro Sánchez.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Superman y sus aliados se han visto envueltos en un peligroso juego para capturar el Corazón de Apokolips, situado en el centro de la Tierra. Pero, ¿qué es el Corazón de Apokolips? ¿Y cómo están relacionados sus orígenes con Krypton? ¿Y por qué la Legión de Darkseid no quiere que Superman lo descubra?

¡Lex Luthor ha vuelto! Pero, ¿cómo ha conseguido entrar en el torneo mortal? ¿Podrán Superman y Lex trabajar juntos para descubrir qué es el Corazón de Apokolips y cómo detenerlo? ¿Y quién protegerá Metrópolis mientras se transforma en un infierno de llamas?

Tras el enfrentamiento de Superman con la Legión de Darkseid, en los números 30 y 31 nos metemos de lleno en los tie-ins del evento DC KO. Cuanto unos tie-ins se hacen bien, la escala del evento aumenta y los lectores sentimos la complejidad y las apuestas a las que se tienen que enfrentar nuestros héroes, mientras vemos aventuras que amplían la información que conocemos que hacen que la misión sea personal para el protagonista. Esto es precisamente lo que tenemos en estos dos números de Superman, que me parecen una unión perfecta entre las tramas de una serie regular con los sucesos cataclísmicos de DC KO.

El comic comienza mostrando los esfuerzos que se llevan a cabo para la evacuación de la Tierra, algo que vimos en el primer número de DC KO pero que se agradece tener ampliado aquí. Plantear una Profecía de Doomsday en Krypton y conectarla con los sucesos de DC KO me parece una forma magistral de hacer que este evento sea personal para Superman, además de hacer que Lois Lane tenga una misión importante que realizar durante el evento, que veremos en paralelo a la serie principal: Conseguir que Superman y la Liga de la Justicia hagan lo que Jor-El no pudo en Krypton, salvar a toda la población de su planeta.

Otro de los aspectos importantes de DC KO es que se ha puesto en el centro la rivalidad de Superman con Lex Luthor. Me gusta mucho la forma en que se ha planteado, aunque en el fondo me sabe mal porque la versión del Lex Luthor «bueno» que hemos visto en esta colección me parece que abría un montón de posibilidades para historias realmente novedosas. Parece claro que el peso de la historia ha pesado más que una posible trama interesante.

A todo esto, dentro que la coordinación del evento me parece buena, hay que señalar que hay un error de coordinación que provoca un diálogo que no tiene sentido en el DC KO número 2. En Superman 32 descubrimos cómo Luthor y el resto de los villanos escaparon a su encierro en la Zona Fantasma y consiguieron llegar a tiempo para entrar en el torneo. La clave de todo es que NO llegaron a entrar, sino que lo hicieron versiones de luz sólida creada por el Doctor Luz. Sin embargo, en DC KO 2 Luthor explica a Superman una epifanía que sintió estando allí encerrado. ¡Y NO ESTUVO! El error es considerable.

Dentro de no llegar al nivel de espectacularidad y narrativa de Dan Mora, el dibujo de Eddie Barrows, con entintado de Eber Ferreira y color de Alejandro Sánchez me parece super adecuado para Superman. En la parte de espectacularidad Barrows va sobrado, aunque de vez en cuando se le escapa alguna cara con expresiones raras. Especialmente en personajes femeninos, por ejemplo Lois. Dicho esto, estoy super contento porque en el dibujo de esta serie se estén alternando Mora y Barrows. Con él dibujando, la consistencia artística está asegurada, al igual que la capacidad de mostrar los momentos más-grandes-que-la-vida que se esperan en un comic de Superman.

De momento, el evento DC KO y sus derivadas me están gustando. Sigo con cierta aprensión, porque Scott Snyder es muy de momentos hiper molones de sujétame-el-cubata, pero no es el escritor más solvente a la hora de cerrar sus historias de forma lógica. Con todo, lo leído hasta ahora me parece super entretenido. El siguiente número de esta colección servirá para asistir a uno de los octavos de final del torneo, con el enfrentamiento entre Superman y Capitán Atom. En lugar de hacer una reseña por comic, debido a la repetición temática realizaré probablemente dos reseñas englobando los 8 combates, que tendrán lugar en sendos números, algunos englobados dentro de las series regulares de los protagonistas, por ejemplo en Aquaman y en Superman, y en one-shots publicados especialmente para ello.

En todo caso, tengo que expresar mi alegría y un poco mi sorpresa porque Joshua Williamson haya conseguido engancharme a Superman. Bueno, el y Dan Mora o Eddir Barrows. Me veo comprando Superman durante mucho tiempo.

Comparto las primeras páginas del número 31 USA:

Superman va a ser el centro de DC KO, y estos comics se sienten fundamentales para la comprensión del evento, además de una lectura estupenda.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Batman – Superman: World´s Finest 40-44 de Mark Waid y Adrián Gutiérrez (DC Comics)

Batman – Superman: World´s Finest es uno de los comics más disfrutones de la DC Comics actual. Hoy comento mis impresiones de los números 40 a 44 de la serie regular, como siempre con guiones de Mark Waid y dibujada por Adrián Gutiérrez (40-43) y por Lucas Meyer (44).

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Comienza Bizarro World Tour!

Arriba es abajo, izquierda es derecha y rojo es verde, pero el peligro sigue siendo peligro cuando Batman y Superman despiertan en el Mundo Bizarro sin saber cómo llegaron allí, ¡ni por qué los persigue uno de los seres más peligrosos del universo! Aunque sobrevivan, ¿podrán encontrar el camino de vuelta a casa desde un planeta al revés a tiempo para salvar a sus amigos del peligro?

Frente a la tónica general de la serie de arcos de 4 números, este arco en el que volvemos al mundo de Bizarro contó únicamente con 3 grapas USA, publicadas en los números 41 a 43.

Un virus está asolando Mundo Bizarro, al convertir a sus habitantes en gente inteligente a la manera humana. Lo que es un desastre que puede acabar con esta civilización. Los Bizarro Superman y Batman piden ayuda a sus contrapartidas humanas, acabando por error Robin también aislado en un mundo de pesadilla. Saber qué ha causado este virus, intentar arreglarlo y descubrir a las versiones Bizarras de personajes como el propio Batman, Lex Luthor o Brainiac, son los principales puntos fuertes de este arco. Aparte de la gracia que tiene ver a versiones «inteligentes» de Batman y Superman, sumando además sus interacciones con los héroes originales.

Mark Waid se nota que se lo pasa cañón dialogando a los seres del Mundo Bizarro, y consigue que el comic sea un estupendo entretenimiento dentro de la naturaleza ligera de la colección. Dentro de ser un arco de apenas 3 grapas, consigue que hayan un montón de sorpresas y giros, consiguiendo que no sepas nunca lo que va a suceder a continuación. Y aunque inicialmente parecía que Robin no pintaba demasiado en este arco en el Mundo Bizarro, Dick va a ser clave en varios momentos.

Desde el punto de vista de la historia, me parce un arco muy equilibrado, con un Waid jugando con todos los juguetes imaginables de los mundos de Batman y Superman. El disfrute es total.

Adrián Gutiérrez dibuja en su totalidad los números 41 y 42, pero supongo que por los plazos de entrega, Sean Izaakse tiene que dibujar prácticamente la mitad del número 43 que cierra la historia. Una vez me he acostumbrado al dibujo super dinámico de Gutiérrez, la verdad es que estoy disfrutando mucho de esta colección. A eso hay que sumar en positivo que Izaakse es un buen narrador, lo que hace que dentro del salto de estilos, su comic se lea estupendamente.

Gutiérrez parece que ha debido congeniar de maravilla con Mark Waid, porque sus imágenes de acción están bien, pero lo mejor de su dibujo es el sentido del humor que tiene todo. Por ejemplo, el diseño del Bizarro-Lex Luthor como un tío super majo me hizo mucha mucha gracia. Pero junto a eso, en las primeras páginas del arco, que puedes ver a continuación, Gutiérrez se las apaña para plantear un tono terrorífico que funciona de maravilla.

El dibujo de estos comics son también u elemento que explica el éxito de esta colección.

¡¿BRUCE WAYNE Y CLARK KENT EN LAS GARRAS DE… UN LATE-NIGHT?!

Una amenaza acecha Metrópolis, pero Superman y Batman no pueden hacer nada al respecto hasta que Clark Kent y Bruce Wayne encuentren la manera de escapar… ¿de un programa de entrevistas? ¿Dependerá de sus amigos —Perry White, Lois Lane, el comisario Gordon y Alfred Pennyworth— intervenir y ayudar a salvar el día?

Antes de Bizarro World Tour se publicó el número 40 «Late night on the town», una historia que combina a Batman y Superman con kaijus y monstruos gigantes que amenazan con destruir Metrópolis. Llevo meses viendo como los kaijus deben estar de moda en Estados Unidos, porque no dejo de ver historias protagonizadas por ellos. Algo que para mi asegura el disfrute.

Waidn plantea la historia para criticar a los medios de comunicación más novedosos, al plantear que el villano es el presentador de un podcast online que provoca la amenaza para aumentar la audiencia de su programa. La forma de hacerlo es de lo más loco y over-the-top, pero entra dentro de la locura de este comic. Adrián Gutiérrez con el color de Matt Herms está estupendo como siempre, y añade algunos gags visuales super chulos. Tener grapas autoconclusivas de esta calidad es algo que alegra mi corazón de fan de los comics de superhéroes.

¡Porque lo pedisteis: el regreso del equipo Supergirl/Robin! ¡Edición viaje por carretera!

En una misión internacional secreta, Robin se alía con la Chica de Acero… ¡que decide «animar» lo que se supone que es una discreta operación encubierta!

El número 44 es otro número autoconclusivo escrito por Waid y Mark Russell, con Lucas Meyer dibujando y Rain Beredo en el color. Este comic amplía una de las subtramas más divertidas de la colección, la relación de amor-odio entre Robin (Dick Grayson) y Supergirl. El guion es realmente divertido, con unos diálogos geniales y un sentido del humor que funciona de maravilla. Si a eso le sumamos el maravilloso dibujo de Meyer, que entiende el tono humorístico de la historia y la plasma de forma maravillosa en este número, tenemos un comic autoconclusivo que explica perfectamente el éxito de esta colección. Es que todo es genial.

En resumen, aunque ya no tenemos a Dan Mora más que en las estupendas portadas (portadones, en realidad) Batman – Superman: World’s Finest sigue siendo un comic super disfrutón que siempre me deja con buen sabor de boca.

Comparto las páginas del número 41 USA que inician el arco Bizarro World Tour:

Me reenganché al universo comiquero de DC gracias entre otros a Batman – Superman: World´s Finest. Y 44 números después sigue siendo una de las colecciones más disfrutonas.

PUNTUACIÓN: 8/10

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