Crítica de Doctor Extraño en el multiverso de la locura de Sam Raimi

Juntar al Doctor Extraño con el maestro del terror Sam Raimi parecía una combinación ganadora destinada a repetir el taquillazo y la experiencia que los fan de los comics vivimos en el cine estas navidades durante el estreno de Spiderman No way home. Comparto mis impresiones de la posiblemente sea la gran película de Marvel Studios de 2022: Doctor Strange en el multiverso de la locura.

PUNTUACIÓN: 9/10

Viaja a lo desconocido con el Doctor Strange, quien, con la ayuda de tanto antiguos como nuevos aliados místicos, recorre las complejas y peligrosas realidades alternativas del multiverso para enfrentarse a un nuevo y misterioso adversario. (Filmaffinity).

Sam Raimi (Michigan, 1959) es un director de cine y productor. Es mundialmente conocido por ser el director de la trilogía de original de Spider-Man (2002-2007), pero es además uno de los grandes nombres del terror de los años 80 gracias a su serie de Evil Dead. Antes de Spiderman dirigió la estupenda película de superhéroes Darkman (1990) antes que existiera siquiera el género y el thriller policíaco neo-noir Un plan sencillo (1998). Tras romper con Sony (o más concretamente, Sony rompió con él) dirigió la muy destacable película de terror Drag Me to Hell (2009) y la no tan acertada Oz the Great and Powerful (2013) para Disney. Aunque se ha mantenido de productor de numerosas películas o series, por ejemplo tenemos ese milagro hecho serie que fue Ash vs. Evil Dead, este Doctor Strange en el multiverso de la locura es su primera película como director en casi 10 años.

Antes de Raimi, el director y coguionista de Doctor Strange (2016) Scott Derrickson tenía planes para esta secuela y firmó para volver como director una vez se confirmó el regreso de Cumberbatch como protagonista en 2018. El título de la película Doctor Strange en el multiverso de la locura se anunció en julio de 2019 junto con la participación de Elisabeth Olsen (Wanda Maximoff) en la película, con la guionista Jade Halley Bartlett contratada para escribir la película. Derrickson renunció a la dirección en enero de 2020 citando diferencias creativas, tras lo que Marvel contrató a Sam Raimi y al guionista Michael Waldron (Loki) para empezar de nuevo con la historia. El guion definitivo tuvo que enfrentarse con numerosos cambios durante su producción, empezando porque inicialmente esta película tenía previsto estrenarses ANTES que Wandavision o Spiderman NWH, por lo que el cambio de fechas provocado por el COVID obligó también a replantear la historia para que los personajes fueran consecuentes con lo que acabamos de ver en la serie de Wanda Maximoff y la última película de Spiderman.

Como comento, finalmente Michael Waldron y Jade Halley Bartlett aparecen acreditados como guionistas de esta película, aunque Waldron es el que ha trabajado en la última versión, inspirados en el personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko. El mítico Danny Elfman (colaborador habitual de Raimi) escribe la banda sonora de esta película y ha inspirado una escena clave de la película, que cuenta con fotografía de John Mathieson y montaje de Bob Murawski y Tia Nolan. Frente a la moda actual de películas de más de dos horas y media, me sorprende para bien descubrir que la película apenas tiene 126 minutos de duración, lo que me indicaría que van a ir a tope desde el primer momento, lo cual tengo claro que lo voy a agradecer.

El reparto de esta película es una maravilla, empezando con Benedict Cumberbatch volviendo al papel del doctor Stephen Strange, continuando su historia donde se quedó tras Spiderman No way home. Elizabeth Olsen es Wanda Maximoff / Bruja Escarlata, también recién finalizada su historia en WandaVision. Benedict Wong vuelve a su papel de Wong en esta película tras haber tenido pequeñas apariciones en Shang-Chi y la Leyenda de los diez anillos y en Spiderman No way home. Vuelve también Chiwetel Ejiofor como Karl Mordo, el excompañero de Stephen y Wong que apunta a convertirse en el archienemigo del maestro de las artes místicas. También vuelve Rachel McAdams como Christine Palmer, la pareja de Stephen en la primera película.

Sin querer haber conocido mucho de la historia, las nuevas incorporaciones al reparto son Xochitl Gomez como América Chávez, una adolescente con la capacidad de viajar entre dimensiones que tiene una importante aparición en los comics Marvel del siglo XXI, y Michael Stuhlbarg en un papel menor como el cirujano Nicodemus West.

Empezando a valorar la película, doy gracias a Odin por haber llegado a la película sin haberme comido ninguno de los numerosos spoilers que han circulado por las redes sociales, de forma que he podido disfrutar de todas las sorpresas que la película presenta, empezando por el descubrimiento de saber de qué va realmente la película. Y es que este Doctor Strange en el Multiverso de la Locura tiene multitud de similitudes con Vengadores Endgame en el sentido que es una película totalmente spoileable en la mayoría de elementos, sobre lo que luego comentaré. Una de las cosas que más me han gustado de la película es que creo que es una de las películas del MCU más comiquera hasta la fecha, no sólo por la historia sino por la forma en que Raimi nos mete de lleno en la historia desde el primer fotograma y por los numerosísimos detalles que incluye la trama.

Una vez comentado esto, ¡qué bueno eres, Sam Raimi!! La película es una master-class de ritmo, sorpresas y giros buenísimos y, sobre todo, de todos los elementos que nos hicieron amar el cine del director de Evil Dead o Drag me to Hell. Es ciertamente notable que la 28ª película del MCU muestre tan claramente la personalidad de su director mostrando una faceta hasta ahora nunca vista en este universo comiquero, la sensibilidad marcada de terror, y sea tan diferente a lo que tuvimos previamente. Y es que a pesar de lo mucho que me gustó la primera película de Derrickson, era más psicodélica inspirada en Ditko que otra cosa. Sin embargo, Raimi abraza sus raíces de terror para crear momentos super impactantes que han estirado de forma alucinante la calificación de PG-13, creando un festival de sustos, persecuciones y juegos de cámara antológicos, muertes potentes y uno de los clímax final más locos que he visto en muchísimo tiempo.

Hay que reconocer que la película de siente 100% Raimi y por eso me ha maravillado. Sin embargo, todo funciona gracias a un maravilloso Benedict Cumberbatch que borda los matices de Stephen Strange de nuestra Tierra 616 y de las versiones que iremos conociendo, transmitiendo un carisma alucinante. A pesar de la participación coral, me encanta que Cumberbatch sea y se sienta el protagonista absoluto, dejándonoslo al final en un momento que no puede ser más apasionante. También está estupenda Elisabeth Olsen. Si en Wandavision me enamoró y atrapó con su interpretación, en esta película Wanda amenaza con robarle la función a Stephen en varios momentos, y Olsen compone un papel también del que hablaremos durante muchos tiempo.

La novata Xochitl Gomez como América Chávez tiene una participación vital en la historia, y aunque queda eclipsada por Wanda y Stephen, tiene unos momentos muy buenos con los que conecté. También ha sido un placer disfrutar del retorno de Rachel McAdams al MCU con una Doctora Palmer que tienen una importancia mayor de la que esperaba. En la parte del reparto, todos cumplen con nota con lo que el guion pedía de ellos, por ejemplo Wong o Mordo, que en los minutos que aparecen están geniales.

La colaboración de Raimi y Danny Elfman puede casi calificarse de simbiosis, al igual que el montaje de Bob Murawski y Tia Nolan, que nos dan una película de dos horas que para mi es la duración es perfecta con una tensión y una fuerza que no deja de ir a más, en una película en que todo es antológico: la persecución en el túnel, la huida de la dimensión espejo, algunas de las muertes que vamos a ver… de nuevo una película de Marvel Studios rechaza los calificativos previos y la absurdez de que todas las películas de superhéroes son iguales. Y al ejemplo del combate con música me remito.

Raimi ha comentado que la película tuvo un rodaje complejo debido a la dificultad de un guion que tenía que conectar bien todos los elementos del MCU y que sufrió múltiples reescrituras durante el rodaje. No se como era la primera versión, pero esta que se ha estrenado en los cines sólo me sugieren que Marvel ha sido muy valiente por atreverse a contar esta historia con los cambios cataclísmicos que va a provocar en el MCU. Porque igual que pasó con Endgame o más recientemente con No Way Home, a posteriori todo parece muy fácil, pero había que tener narices para dar luz verde a esta historia y desarrollarla de la forma en que lo hacen.

En resumen, Doctor Strange en el multiverso de la locura es una maravilla que gustará a todos los fans del MCU pero que va a alucinar a todos los fans de Sam Raimi, una maravilla que hay que dar gracias porque haya llegado a existir. A partir de aquí, empiezo mi análisis de la película CON SPOILERS. Seguid leyendo bajo vuestra responsabilidad.

Y es que el gran sorpresón de la película es la confirmación que Wanda Maximoff es la villana de la función al haber sido corrompida por el Darkhold, el libro que Agatha Harkness poseía en Wandavision. Tras el éxito de crítica y audiencia de Wandavisión en la que todo el mundo alucinó con la interpretación de Elisabeth Olsen, es alucinante que Marvel se atreviera a llevarla al lado oscuro primero y matarla después llevando a cabo un último acto de redención. Como decía antes, hay que tener muchas narices para matar al personaje más poderoso del MCU y uno de los más populares. Y Marvel lo ha hecho.

Y al mismo tiempo, el propio concepto del fall-from-grace de Wanda y que se enfrente a un amigo y compañero como es Stephen Strange no puede ser más comiquero, con un montón de detalles chulísimos como ver a Rintrah en Kamar-Taj, o que el climax final tenga lugar en la montaña de Wundagore. Que son detalles menores al final que traen una sonrisa a los fans comiqueros pero realmente no tienen importancia en la trama. Y claro, llegamos a lo que todos esperamos: El MULTIVERSO.

Y aquí Raimi y Waldron nos han volado la cabeza. Por un lado, el primer salto de América Chávez y Stephen Strange al multiverso consigue mirar de tu a tu a la brillante escena psicodélica de la primera película. Pero sobre todo, frente a las pajas mentales que se vivieron a los días previos (¿Tom Cruise como Superior Iron Man? ¿Hugh Jackman como Lobezno? WTF?) que no eran mas que ideas absurdas salidas de no se quien con el único propósito de generar clickbait, que la acción quede sobre todo confinada a otra tierra alternativa, la Tierra 838 (aunque luego saltan a otra dimensión devastada por una incursión), consigue centrar la película en una única trama y, al mismo tiempo nos vuela la cabeza con la aparición de los ILLUMINATI.

¡Buf, qué locura!! Es un sueño hecho realidad poder ver en el MCU a este grupo formado por Patrick Stewart como Charles Xavier / Profesor X, Hayley Atwell como Peggy Carter / Capitán Carter (Recuperando el personaje visto en What if?), Lashana Lynch como Maria Rambeau / Capitán Marvel (una versión alternativa de su personaje en Capitana Marvel), Anson Mount como Blackagar Boltagon / Rayo Negro (repitiendo el papel de la desastrosa serie de televisión), y sobre todo, a John Krasinski como Reed Richards / Mister Fantástico, miembro de los Cuatro Fantásticos. La existencia de los Illuminati anticipa que estos personajes acabarán apareciendo a la Tierra 616 y nos da una escena para el recuerdo, pero eso no significa que tengan que ser ni estos actores ni estas versiones las que lleguemos a ver en nuestra tierra. Empezando porque Patrick Stewart tiene 81 años y no sabemos cuantos años podrá seguir en activo. Dado que la Tierra 838 es diferente a la nuestra, Marvel Studios y Kevin Feige siguen con todas las opciones abiertas, pero han elevado al hype a un nivel que no hemos tenido desde Endgame.

Pero si estos Iluminati han sido la bomba, la película nos ha presentado el concepto de las incursiones entre realidades alternativas, lo que significa el preludio de las SECRET WARS. Y esto es otro de los puntos álgidos de la película, porque si Thanos fue grande, una versión de la etapa de Jonathan Hickman puede ser aún más grande e histórico. Aunque eso si, estamos hablando de un plan a largo plazo teniendo en cuenta que el MCU aún tiene que presentar a los 4 Fantásticos y a los X-Men, en las versiones modernas que más les interese, no necesariamente las que hemos visto en esta película. Tras un inicio titubeante de la Fase 4 en el que Viuda Negra y Eternals fueron un si pero no y sólo Chang-Chi consiguió dejarme con un buen sabor de boca, esta película de Sam Raimi ha lanzado al MCU a una nueva etapa que no puede ser más emocionante.

Y junto a esto, el gran acierto de Raimi y Waldron es conseguir que Stephen sea el protagonista de todo y tenga una evolución super chula. Porque recordemos que en Spiderman NWH no dudaba en dejar morir a los villanos de Spiderman con tal de devolverles a su dimensión, en la creencia del «bien mayor», lo cual es exactamente lo mismo que hace el Strange alternativo al principio de la película cuando quiere adueñarse de los poderes de América Chávez para que el monstruo Gargantos (claramente inspirado en Shuma Gorath) no se haga con ellos. Que frente a otros Strange que han fallado, nuestro Doctor Strange de la Tierra 616 siga haciendo lo que haga falta para salvar a América, incluido buscar al Darkhold para usar su Magia Negra, es un gran momento del personaje que se siente totalmente comiquero. También la sinceridad de Stephen a la Christine de una tierra alternativa. Narrativamente, dentro de una película que es pura acción, la película tiene una buena evolución para Stephen, cosa que también me ha gustado mucho.

Y si a todo ello sumamos una posesión infernal ¡usada para el bien!, el maravilloso cameo de Bruce Campbell y numerosos guiños (buenísimos) a Evil Dead, una Wanda retratada como una villana realmente terrible mientras destruye a todos sus enemigos (las muertes de rayo Negro y sobre todo Charles Xavier son antológicas), y unos sustos y una diversión 100% puro Raimi, la película ha supuesto un alucinante éxito bajo todos los puntos de vista.

Junto a todo lo anterior, no puedo más que entrar a trapo en la polémica de la libertad creativa que Marvel da a sus directores, dicho por el propio Raimi y puesto en duda por numerosos idiotas en redes sociales. Hay una evidencia, para hacer una película del MCU tienes que respetar lo que ha pasado en las películas anteriores para no entrar en contradicción con ellas, y Marvel demanda que el personaje quede en una situación concreta para que los juguetes los cojan los siguientes creadores de cine o televisión. Pero si cumples estos dos condicionantes, Marvel no se mete con como llegas a ese punto final o la identidad visual o narrativa que quieres crear para la película. Es por esto que este Doctor Strange tiene un ADN 100% de Raimi al igual que los Guardianes de la Galaxia no se entienden sin James Gunn. Lo cual es lo mismo que pasa en el mundo del comic y nadie diría que Frank Miller, John Byrne o Walter Simonson no tuvieron libertad creativa. Algo que también lo ha expresado Taika Waititi, y curiosamente son siempre los mismos los que dudan de la veracidad de estas afirmaciones.

Pero es que hay que negar la mayor, porque se pone en la balanza el cine de Marvel Studios como ejemplo de «malo» que coarta la libertad creativa mientras se valora el cine español o independiente como ejemplo de libertad artística cuando excepto Almodóvar, Amenábar y unos pocos más es algo que no puede estar más lejos de la realidad. Y no hay más que ver las producciones actuales de Antena 3, Movistar o cualquiera que opte a ayudas del Ministerio de Cultura y se enfrenta a un análisis de guion para concederles o no la ayuda, para ver productores y opinadores con puestos oficiales que fuerzan «sugerencias» a todos los niveles, desde hechos nimios como que los protagonistas no pueden fumar hasta cambios claves en los guiones que alteran el sentido de la historia porque por ejemplo un personaje femenino no puede tener cualidades negativas. Cambios que no son para mejorar la historia, sino para forzar que se haga lo que a ellos les gustaría que se hiciera para resaltar un determinado ideario político.

La idea de un director creando en total libertad creativa sin recibir presiones de nadie es como decía antes la excepción de los cuatro nombres consagrados, todos los demás tienen que pasar por el aro constantemente como es la norma del sector. Desde ese punto de vista, realmente me creo que Sam Raimi tuvo más libertad creativa que la de muchos directores españoles actuales. De hecho, hace varios años Jon Favreau también afirmó que tuvo más libertad rodando Iron Man que cuando hizo su primera película independiente, en la que sus productores controlaban cada dólar que gastaba, le pedían explicaciones constantemente y buscaban forzar que todo se hiciera de la forma más económica posible. No de la mejor forma posible.

Por concluir este punto, sólo alguien que NO ha visto la película puede afirmar que Raimi no ha tenido libertad para contar la historia (ojo en esto porque NO ha escrito el guión) como mejor le pareció. Y diría que a pesar de los problemas que él mismo ha comentado del rodaje, creo y espero que haya quedado contento con el acabado final de la película.

Y si toda la película me ha flipado, la guinda del pastel ha sido encontrarnos a Charlize Theron siendo presentada como Clea en la escena post-créditos. Justo el personaje que con los amigos comentaba antes de la película que faltaba en el MCU pero hasta ese momento tampoco la habiamos echado de menos, se presenta como la gran protagonista junto a Stephen ahora que su historia con Christine Palmer ha quedado definitivamente cerrada. Este final, sumado a la posesión del Darkhold a pesar de haber sido destruido en la Tierra 616 nos deja en un momento apasionante para el personaje.

Tras ver este Doctor Strange en el Multiverso de la Locura, no puedo estar más entusiasmado con la posibilidad que Sam Raimi repita en la tercera película, creo que los resultados han resultado óptimos y diría que Raimi ha demostrado ser un team-player al que Marvel hará bien en no dejarle escapar.

Comparto el trailer de esta película:

Doctor Strange en el multiverso de la locura me ha parecido una bendita locura. Ojalá no tengamos que esperar otros seis años para ver la continuación. Una película brillante que no te puedes perder.

PUNTUACIÓN: 9/10

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¡Saludos a todos!

2 comentarios en “Crítica de Doctor Extraño en el multiverso de la locura de Sam Raimi”

  1. Una pequeña corrección: Michael Stuhlbarg y su personaje no son nuevas incorporaciones, ya aparecieron en la primera película (en un papel igual de pequeño que en esta, eso sí).

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