Crítica de Imperial 1 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Marvel Comics paga a Jonathan Hickman no para escribir comics, que también, sino para plantear nuevos conceptos que puedan ser explotados por la editorial. Tras el relanzamiento del universo Ultimate, Hickman ha puesto su mirada en la parte galáctica del Universo Marvel en Imperial, la nueva miniseries estrenada este mes que cuenta con dibujo de Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. Comparto mis impresiones del primer número.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

El comienzo del evento que cambiará la faz de la Marvel cósmica. Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini presentan una historia de intriga, misterios y guerra que tiene lugar al mismo tiempo que se configura un nuevo orden galáctico. Con la participación de Hulks, Panteras Negras, Novas, Guardianes y reyes y reinas cósmicos. ¡Una lectura imprescindible!

Antes de empezar a comentar mis impresiones de Imperial, me vais a permitir un pequeño desahogo. Aunque en realidad es algo que tiene que ver con la historia de Jonathan Hickman, así que tiene relevancia.

Llevo comprando dos años la etapa de El Increíble Hulk de Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein. DOS AÑOS. Y en ella Hulk y Bruce Banner se encuentran más enfrentados que nunca mientras escapan de la Primogénita, un ser Primordial madre de todos los monstruos que busca a Hulk a toda costa. Hulk junto a su amiga Charlie viajan por las carreteras secundarias de los Estados Unidos mientras nos regalan historias impactantes repletas de body-horror.

En paralelo, en las páginas de Fénix vimos que las principales razas de la galaxia han formado una alianza galáctica. En una de las ideas más ridículas que he leído en 2025, Gladiator de los Shi´Ar llama a Perrikus y a Thanos para que les ayuden a destruir a Fénix, a pesar que estos seres son asesinos de masas galácticos. Por supuesto, Perrikus y Thanos se hacen con el control de la galaxia hasta que Fénix salva la situación chasqueando los dedos.

Recuerdo estas situaciones porque reconozco que me ha jodido bastante lo que plantea Hickman para esta miniserie, básicamente riéndose de la continuidad de Marvel Comics y desechándola para hacer lo que a él más le conviene. Sólo así se explica que un Hulk Worldbreaker viaje al espacio junto a Hulka y Amadeus Cho para el funeral de uno de los hijos de Hulk en Sakaar. ¿Cuándo sucede esto? Es físicamente imposible, a no ser que esta historia esté ambientada en una realidad alternativa, que esto pueda suceder al mismo tiempo que la etapa de Phillip Kennedy Johnson en Hulk. Una etapa que no es pequeña precisamente, es complicado ignorarla como si no importara. La forma en que Marvel Comics se ríe de su propia continuidad y de paso de los lectores a los que estas cosas nos importan me ha volado la cabeza. Me siento como si me hubieran dado un puñetazo en los morros, y no exagero. Si hubieran puesto un cartelito explicativo que en lo relativo a Hulk esta historia sucede entre la etapa de Donny Cates y la de PKJ, por ejemplo, igual no diría nada. Dentro que sería absurdo, porque Imperial sucede en el presente del Universo Marvel. No sólo eso, es lo más importante en lo referido a la franquicia galáctica de Marvel que va a marcar el futuro inmediato. De hecho, como diría que los editores deben darse cuenta que no tiene sentido, han optado por la solución del avestruz y han agachado la cabeza a ver si nadie se da cuenta. Es penoso.

Una vez me he tragado este sapo en las primeras páginas del comic, me he encontrado con una historia bastante previsible que reniega de la teórica inteligencia de Hickman a la hora de plantear tramas novedosas. Alguien planea dominar la galaxia o al menos empezar una guerra, y para ello ha empezado a matar monarcas y líderes galácticos mediante un veneno casi imposible de rastrear y curar. El hijo de Hulk, señor de Sakaar, o la hermana de Peter Quill (Starlord) están entre algunos de sus victimas. El comic plantea un engaño, al plantearse que el asesino podría ser wakandés, al llevar una armadura de Vibranium, lo que sitúa a la galaxia al borde de la guerra. Algo que sin duda beneficia a los verdaderos asesinos, que se mantienen conspirando en la sombra.

Los asesinatos parece que intentan evitar la creación del Consejo Galáctico. Lo malo es que como ya hemos visto en Fénix, este consejo ya existe. Whaaaat?!!! Rechazando la continuidad yo también se hacer comic diferentes. Lo dicho, me parece una estafa total. Este Hickman me parece el más vago en mucho tiempo. Incluso aunque los giros y las sorpresas espero que sean constantes en los 3 números restantes. No se lo que le pagan en Marvel, pero de momento este arranque ha sido decepcionante. Y peor, facilón.

El apartado gráfico tenemos a Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. En positivo, Coello y Vicentini tienen estilos relativamente similares, lo que hace que el salto entre ellos no sea abrupto. Además, el hecho que este comic de 56 páginas esté dividido en 4 capítulos ayuda a que este salto no sea un problema. Dentro que la idea que Marvel no quiere que una miniserie de 4 números tenga continuidad gráfica y contrate a dos artistas me parece la misma estafa que llevan cometiendo desde hace años. La estafa de intentar vendernos que los dibujantes son secundarios e intercambiables. Porque para ellos lo son. Coello me gusta más que Vicentini, pero en realidad creo que ambos hacen un buen trabajo.

Panini acertó al vender esta grapa al precio promocional de 3.50 euros. En lugar de los 6.50 e que tendría que hacer costado. Esto fue una de las cosas que ayudó a que comprara este comienzo, al igual que la idea de estar ante una miniserie de apenas 4 números diseñada para plantear un nuevo statu-quo que luego será desarrollado por 4 miniseries en paralelo. Esto es básicamente lo mismo que hizo Hickman en el Universo Ultimate en la miniserie Ultimate Invasion, serie que no me convenció.

Y aunque acabamos de empezar, parece claro que una de las series va a ser para Hulka, atrapada en Sakaar como regente. Tras varias series que nunca llegaron a funcionar, resulta curioso que el futuro de Jennifer Walters pase por protagonizar su propio Planet SHE-Hulk. Junto a ella, Starlord y Nova son (van a ser) claves en este reinicio. Y no se si el reino de Wakanda tendrá su propia serie.

En todo caso, reconozco que hace tiempo que no conecto nada con los comics de Jonathan Hickman. Sobre todo, de los comics importantes que Marvel le encarga cada vez con más frecuencia. Aunque tampoco me funcionan los proyectos «secundarios» como Wolverine Revenge con Greg Capullo o Aliens vs Avengers con Esad Ribic. Así que no debería quejarme porque este comic no me ha funcionado. Dicho esto, si algo dominaba hasta ahora Hickman era la creación de conceptos muy potentes que te dejaban con ganas de más en sus primeros números. Aparte de la nula continuidad, que el concepto sea correcto sin más si me parece una sorpresa negativa. Eso si que no lo esperaba.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Si no tenemos en cuenta la nula continuidad, Imperial es un correcto inicio a un nuevo statu-quo en la vertiente galáctica del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de La Imposible Patrulla-X 11 de Gail Simone, David Marquez y Luciano Vecchio (Marvel Comics – Panini)

Panini termina de publicar el arco La arteria oscura de La Imposible Patrulla-X de Gail Simone y David Marquez. Un comic con el que dejo de comprar la colección.

PUNTUACIÓN: 6/10

Después de que un joven mutante sea tomado como rehén, lo que resta de Los Atípicos debe liderar a La Patrulla-X… pero el terror absoluto se interpone en el camino. La Voz de la Oscuridad busca un nuevo hogar. La violencia y el miedo la seguirán allá donde vaya.

Este comic de Panini es una grapa doble que contiene The Uncanny X-Men 15 y 16 USA.

Cuando Marvel y Panini anunciaron el relanzamiento mutante From the Ashes, las dos colecciones que opté por comprar fueron La Patrulla-X de Jed MacKay y Ryan Stegman y esta colección de Gail Simone y David Marquez. Y tengo que decir que el comic de Jed MacKay me parece el mejor de los dos con mucha diferencia.

Los principales hitos de Simone han sido ubicar a los protagonistas en Casa Haven Luisiana, y presentar a los 4 jóvenes mutantes que forman los Atípicos (menudo nombre ridículo): Oscilación, Rescate, Sueño Mortal y Calicó. El arco La arteria oscura que se ha desarrollado en las dos últimas grapas de Panini (4 números USA) se siente como el final de la primera temporada de historias, al dar respuesta al motivo por el que los jóvenes se vieron atraídos hacia Luisiana, al conocer el origen de lo que hay debajo del pantano.

El principal problema de toda la etapa de Gail Simone es que escribe comics que resultan un tostón aburrido, contando de forma nada interesante argumentos que igual podían haberse contado mejor. La arteria oscura es un ejemplo perfecto de este problema. Todo en esta idea de Simone es cuestionable, siendo generoso. Tenemos La Penumbra, una prisión infernal a donde van a pasar los familiares de mutantes que les traicionaran, gobernada por el ser oscuro inmortal Shuvahrak. Creado antes incluso que el término mutante existiera. Como es un sitio de maldad al que la gente no se atrevía a acercarse, los mutantes de la zona decidieron construir ENCIMA La Arteria Oscura, un cementerio para que los mutantes puedan descansar en paz. Siendo la Dama Henrietta la que custodia el portal que conecta la Arteria con la Penumbra, manteniendo a los humanos fuera y a los penitentes dentro. (¿Qué humanos? ¿No habiamos quedado con que nadie se acerca a ese lugar?)

Simone nos mete una turra tremenda en estas grapas, que son lo contrario a entretenido. En lugar de hacer que los personajes HAGAN cosas y eso defina sus valores y personalidad, tenemos a gente que habla y habla y habla un poco más. Con lo veterana que es Simone en la industria, me asombra que ofrezca historias tan flojas como ha hecho en esta colección. Por no hablar de lo ridículo que es todo el concepto de la Arteria y la Penumbra, que no hay por donde cogerlo. A todo esto, Simone plantea un conflicto contra unos genéricos humanos intentando escapar de este infierno, y el ser Shuvahrak que es todavía más genérico y sin interés, y que pretende que los alguno de los chavales le sustituya para poder descasar por toda la eternidad. Tengo claro que de alguna manera Simone esto lo tenía más o menos pensado cuando empezó la etapa, pero el resultado final han sido unos comics que no han conectado conmigo.

Me da pena lo desaprovechado que ha estado David Marquez en esta colección. Marquez dibuja con el color de Matthew Wilson, y me parece un dibujante super bueno que sabe dar personalidad a los comics en los que trabaja. Sin embargo, a pesar de sus buenos diseños de personajes y su estupenda narrativa, lo cierto es que lo que pasa en el comic no es demasiado interesante. Y en este caso, ni siquiera un buen dibujo puede maquillar esto. Como anécdota, Marquez no llega a dibujar todas las páginas del número 16 con el que se cierra este arco, dibujan Luciano Vecchio ¡4 páginas! Y más allá de ser una situación entiendo de última hora, me sorprende que los editores optaran por Vecchio, cuyo estilo no casa nada con el de Marquez. Incluso aunque Vecchio haya dibujado todos los siguientes comics antes del reinicio de Age of Revelation, lo lógico, creo hubiera sido que alguien con un estilo más o menos similar a Marquez hubiera dibujado estas míseras páginas. Pero, bueno. En realidad esto no es el problema de estos comics, que en realidad creo que han contado con un buen dibujo.

Simone se ha centrado en crear a los Atípicos y hacerles protagonistas de este comic. Sus personalidades, poderes y conexiones puede decirse que son lo mejor del comic. Dicho esto, tiene delito hacer un comic con Pícara, Lobezno, Gambito, Rondador Nocturno y Júbilo y que sean secundarios en su propia colección. Por cierto, dentro que Marquez en general me gusta, su manía por cambiarles los trajes a los personajes provoca que aparte de su nula importancia no sean ni siquiera reconocibles, por ejemplo Júbilo en este comic. Lo cual es otro problema garrafal del comic. Aparte del dibujo, que Simone haya convertido a Pícara en alguien que se lanza sin pensar al combate y es apalizada por ello, me parece penoso. En realidad no puedo decir que Rondador o Júbilo están bien o mal caracterizados, porque han aparecido tan poco que entrarían en la categoría de «sin calificar», como los jugadores que entran a un partido en el tiempo de descuento.

Si me animé a comprar esta colección en realidad fue por poder ver juntos a Lobezno, Rondador Nocturno y Júbilo. Unirles a la pareja que son Pícara y Gambito parecía una combinación ganadora instantánea, y me sabe muy mal que Simone no haya planteado buenas historias con estos personajes que son de mis favoritos de siempre. Tras tener en esta grapa la historia del origen de lo que hay debajo de Casa Haven, creo que es el momento perfecto para dejar la colección. En el caso de La Patrulla-X de Jed MacKay, comentaba que prefería dejarla ahora que aún me deja con buen sabor de boca. Lamentablemente, en el caso de La Imposible Patrulla-X, creo que hace meses que tengo claro que esta colección no me estaba funcionando. Con el comic de MacKay me sabe mal dejar de comprarlo, con este de Simone debería haberlo hecho mucho antes.

Comparto las primeras páginas del comic:

Termina aquí mi compra de La Imposible Patrulla-X. Tras 16 números queda claro que la forma de escribir de Gail Simone no conecta con mis gustos.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Patrulla-X 14 de Jed MacKay, Ryan Stegman y Emilio Laiso (Marvel Comics – Panini)

Termina el enfrentamiento de la Patrulla-X de Cíclope contra los nuevos X-Men creados por los malvados villanos 3K. Un comic de Jed MacKay, Ryan Stegman y Emilio Laiso, con entintado de Stegman, J.P. Mayer y John Livesay, y color de Fer Sifuentes-Sujo.

UNTUACIÓN: 7.5/10

El desastre se cierne sobre Merle mientras La Patrulla-X está ocupada combatiendo a sus homólogos de 3K. Sólo Magneto se interpone entre la ciudad y su destrucción. ¿Será suficiente? A su vez, La Bestia tendrá que tomar una decisión mientras la muerte acecha en la Fábrica. 

Este comic de Panini es una grapa doble que contiene X-Men 17 y 18 USA.

Me gusta Jed MacKay en todo lo que ha escrito para Marvel, aunque creo que en las colecciones individuales como Gata Negra, Doctor Extraño o Caballero Luna ha estado más acertado que en los comics grupales. Este número 14 de la edición de Panini (número 18 USA) se siente como un final de temporada para la colección antes de los cambios que Age of Revelation va a traer en unos meses, que van a afectar a toda la franquicia mutante y algunas colecciones aledañas.

MacKay ha situado todas las piezas de forma perfecta, planteando varias tramas en paralelo que son importantes y el comic hace que el lector sienta que lo son. Por un lado tenemos el enfrentamiento del equipo de Cíclope contra los nuevos X-Men malvados creados por 3K. Dentro que el final sea inevitable cuando Cíclope acaba imponiendo su estrategia y habilidad frente a estos nuevos mutantes, me gusta la parte de ver cómo los villanos se derrumban cuando pierden al líder que les manda, aunque reconozco que el final de este arco es un poco chof.

La sorpresa positiva es que esta parte NO es la más importante o interesante. Mientras este combate tiene lugar, la gemela mutante de la niña Piper Cobb se ha hecho carne apoderándose del cuerpo gigante del acanti estrellado a las afueras de Merle (Alaska). Controlada por Cassandra Nova, la niña gigante se dispone a destruir Merle, pero Magneto controlando al Centinela se enfrenta a ella. Este combate está genial al permitir que Ryan Stegman se luzca. Tras este combate tenemos la guinda del pastel, ya que los jóvenes mutantes al cuidado del grupo, a los que hemos visto cómo les rescataban a lo largo de esta etapa, van a cobrar protagonismo al buscar junto a Piper a su madre Rose, para juntas intentar calmar a su hija Robin, cuya existencia ella desconocía. Esta parte del comic me parece super chulo, planteando un conflicto emocional con el que he conectado y he disfrutado.

La sorpresa viene con la visita de Wyre a la base mutante para invitar a Bestia a que se una a 3E. Esto es una reminiscencia de los tiempos bastante recientes en los que Hank McCoy se había transformado en Dark Beast, recordando su apelativo desde la primera Era de Apocalipsis. El McCoy que tenemos ahora mismo es un clon con los recuerdos hasta su etapa de Vengador, cuando la vida para él era feliz. Esta Bestia no ha sufrido todo lo que sufrió su anterior versión, y la idea que pudiera trabajar con villanos sería absurda, de no ser que ya pasó en el pasado.

Comics como el 18 USA muestran la habilidad de MacKay como escritor y como ha sabido dar a todos los personajes protagonismo en el momento justo. El resultado es un comic super guapo. Aunque no es perfecto, porque el final del comic en el que los villanos de teletransportan de vuelta a su base provoca una cierta sensación de intrascendencia a todo lo que hemos leído hasta ese momento. Aunque lo de héroes y villanos luchando y separándose para luchar otro día no puede ser más Marvel, en realidad. También de la franquicia mutante. En realidad esto no es un problema de MacKay sino uno de los muchos clichés del mundo del comic. Y MacKay sabe utilizarlos todos de forma perfecta.

En el apartado gráfico, tenemos a Ryan Stegman dibujando el número 17 USA, con entintado suyo , de J.P. Mayer y John Livesay, y color de Fer Sifuentes-Sujo. Luego, Emilio Laiso dibuja el número 18 que cierra el arco, con color de Fer Sifuentes-Sujo. Ahora que podemos decir que se cierra una etapa, tengo que decir que Stegman es un buen dibujante con un estilo super dinámico y una narrativa perfecta, que sin embargo tiene algo que no me ha cuadrado para un comic de la Patrulla-X. Y aún no sé lo que es, no puedo identificarlo. Pero provoca que disfrutara mucho su trabajo en Veneno y sintiera que era el dibujante perfecto para ese trabajo y para ese personaje, y de alguna manera sienta que no pegaba con la Patrulla-X. Esta es una sensación totalmente subjetiva, si alguien me dice que el trabajo de Stegman le flipa no le podré quitar la razón.

El caso es que Stegman es el bueno. El dibujo de Emilio Laiso es mucho más flojo, aunque consigue narrar la historia de forma aceptable. Pero sin llegar al nivel de dramatismo y espectáculo que consigue Stegman. De nuevo, Marvel con sus cambios de dibujantes consigue empañar un arco que estaba siendo guapísimo. En realidad, no se si el problema es de los editores de Marvel o que Stegman no llega, pero me da pena que este arco de 6 números sólo tenga 4 grapas dibujadas por él, dejando una a Netho Diaz y ahora a Laiso, dibujantes correctos pero sin la personalidad de un artista estrella.

Se que la actual etapa mutante ha tenido muchas críticas, incluida esta colección. Yo tengo que decir que a pesar de todo creo que Mackay nos ha ofrecido unos buenos comics de superhéroes, sin inventar ninguna rueda ni hacer nada especialmente rompedor. Esto es lo mejor y también lo peor, según los gustos de cada uno. Las historias tenían un sentido y un objetivo y los personajes se comportaban como deberían. Esto último ya es mucho. Sin embargo, ante la llegada de Age of Revelation, creo que es el momento justo que dejar de comprar este comic. Sobre todo pensando en que el mes que viene Panini va a colocar en esta colección el especial X-Men: Hellfire Vigil One-Shot. Dado mi disgusto con la Era de Krakoa, parece que está hecho a propósito para que pueda dejar la serie sin remordimientos. Me da un poco de pena, pero mejor dejarlo ahora cuando estos comics aún me dejan con buen sabor de boca.

Comparto las primeras páginas:

La Patrulla-X de Jed MacKay y Ryan Stegman ha sido un comic entretenido, pero tras 18 grapas USA creo que es el momento perfecto para dejarlo. Mejor ahora con buen sabor de boca que dentro de unos meses asqueado porque las cosas no van.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Juego sucio de Shane Black (Prime Video)

Shane Black se atreve a utilizar al mítico Parker de las novelas de Donald E. Westlake en Juego sucio, su última comedia de acción protagonizada por Mark Wahlberg que ha estrenado Prime Video.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Parker es un experto ladrón, muy profesional en lo suyo, que elabora sus golpes con una ética de trabajo clara y directa. Junto con Grofield, Zen y un equipo experto, todos se toparán con un robo que los enfrenta a la mafia de Nueva York.

Shane Black (Pittsburgh, 1961) es un guionista, director de cine y actor estadounidense, conocido por su estilo en películas de comedia de acción. Es el creador de la saga Arma letal y también ha escrito películas como El club de los monstruos (1987), El último boy scout (1991), El último gran héroe (1993) y El largo beso de la noche (1996). Como actor, Black es más conocido por su papel de Hawkins en Predator (1987). Debutó como director con la película Kiss Kiss Bang Bang en 2005. Black pasó a escribir y dirigir Iron Man 3 (2013), The Nice Guys (2016) y The Predator (2018).

Black además de dirigir escribe el guion junto a Charles Mondry y Anthony Bagarozzi. Una guion que coge al mítico personaje de Richard Stark (psudónimo de Donal E. Westlake) en una historia completamente nueva que no adapta ninguna novela concreta, aunque si coge elementos de algunas. La película de 128 minutos de duración cuenta con fotografía de Philippe Rousselot, montaje de Chris Lebenzon y Joel Negron, y música de Alan Silvestri. Destacar que la película ha sido producida por Robert Downey Jr. a través de su productora Team Downey, junto a Amazon MGM Studios.

En el reparto encontramos a Mark Wahlberg como el protagonista absoluto Parker. a Wahlberg le acompañan LaKeith Stanfield como Grofield, Rosa Salazar como Zen, Keegan-Michael Key como Ed Mackey, Chukwudi Iwuji como Phineas Paul, Nat Wolff como Kincaid, Gretchen Mol como Grace Webb, Thomas Jane como Philly Webb, Tony Shalhoub como Lozini, Hemky Madera como el coronel Ortiz y Alejandro Edda como De La Paz.

Shane Black es un director muy particular. A mi me gusta, a pesar del fracaso tremendo que fue The Predator (2018). Pero sus películas Kiss kiss bang bang y The Nice guys me parecen unos peliculones que combinaban perfectamente el género negro con una comedia con momentos divertidísimos. Juego sucio conecta esta sensibilidad con el mítico Parker, al que hemos visto en novelas, comics increíbles como los creados por Darwyn Cooke, y numerosas películas. Mi película favorita de Parker es Payback, protagonizada por Mel Gibson, que probablemente sea el mejor Parker hasta la fecha. Superando al Parker de Juego sucio, las cosas como son.

Entrando a valorar Juego Sucio, lo primero a comentar es que Shane Black ofrece una película entretenidísima que en varios momentos parece una montaña rusa de situaciones a cual más increíble. En muchos momentos parece que Shane Black y su colega Robert Downey Jr. han planteado un «sujétame un cubata», al meter a Parker en no un robo ni dos, sino tres robos complejos que mirarían de tu a tu a la trilogía de Ocean´s 11. Es cuestionable que Parker sea el protagonista adecuado para una película de robos que parece inspirarse en Fast & Furious 5 (la mejor de toda la serie, la de Brasil) o la franquicia de Misión Imposible con la idea del «más difícil todavía». Pero eso es justo lo que Black nos da con esta película.

La película empieza como El Cazador, con Parker siendo traicionado tras un atraco por Zen (Rosa Salazar, la protagonista de Alita), que mata a todo el equipo e hiriendo a Parker. Bueno, para que quede claro el tono de lo que vamos a ver, antes de eso durante este primer robo el equipo de Parker es robado por una persona normal que pasaba por ahí, provocando una persecución super loca que acaba en el hipódromo con coches chocando contra caballos. Una locura. Tras sobrevivir, Parker empezará la persecución de Zen, jurando a la viuda de Philly (interpretado por Thomas Jane, uno de los fallecidos que era el único amigo de Parker) que vengará su muerte. Esto le llevará a Nueva York, donde Zen está preparando un golpe mil-millonario que le puede compensar a Parker por las pérdidas del golpe anterior.

Juego sucio no adapta ninguna novela concreta de Parker, pero si coge elementos de varias, como de La Compañía, donde se enfrenta a la Mafia de Nueva York y sobrevive. En Juego Sucio Parker se supone que no puede ir a Nueva York porque así lo acordó con La Compañía, lo que va a añadir un nivel añadido de peligro a toda la trama, al tener que llevar a cabo el atraco y escapar de la mafia al mismo tiempo. Como decía, las dos horas de duración se pasan en un suspiro dado que siempre están pasando cosas, siempre hay un robo, una persecución, una explosión, una sorpresa, una sorpresa o un diálogo divertido.

Aunque tengo varios problemas con la película, tengo que decir que el final me parece perfecto, con el ADN de Parker que se supone que debe tener una historia protagonizada por él. Un ADN que igual no hemos tenido en la mayor parte de la película, porque lo del «más loco posible» no se si me encaja con Parker. Pero como digo, que el final sea perfecto me parece un plus enorme que consiguió dejarme con buen sabor de boca.

En la parte de humor, obviamente Mark Wahlberg no funcionaría ni desde luego Parker se presta a ello. Sin embargo, el equipo que reúne para el segundo robo, que se convierte luego en el tercer robo, son gente peculiar que si nos da momentos bastante divertidos. LaKeith Stanfield como Grofield, un ladrón con alma de actor que es dueño de un teatro ruinoso, y el matrimonio formado por Keegan-Michael Key como Ed Mackey o Gretchen Mol como Grace Webb, están bastante bien.

En realidad mi problema principal en Mark Wahlberg. Uno de los misterios insondables del entretenimiento americano es cómo consiguió Wahlberg ser percibido como una estrella de cine. Aunque físicamente está fuerte y está bien en las escenas de acción, las cualidades interpretativas de Wahlberg son mínimas, al igual que su carisma. Y esto es un problema para este Parker. Pensando que Parker ha sido interpretado por Lee Marvin, Mel Gibson (mi favorito) o Jason Statham (que al menos proyecta fuerza y tienen carisma), Wahlberg probablemente sea el peor actor que recuerdo que haya hecho de Parker.

Otro error garrafal de casting es elegir al por otro lado buen actor Tony Shalhoub como Lozini, el jefe de la mafia de Nueva York. Y que parece un oficinista del ayuntamiento. Rosa Salazar creo que hace un trabajo como Zen, la ladrona que en realidad busca una vida mejor para su pueblo en sudamérica, para lo que necesita el botin mil-millonario que espera conseguir con el golpe que ha preparado en Nueva York. Aunque es una militar fría que mata sin dubitación, en realidad tiene unos fuertes valores morales. Algo que va a chocar con Parker, obviamente.

Wahlberg suele estar mejor cuando tiene un compañero que le ayuda a lucir mejor en pantalla, como por ejemplo en The Fighter, una de sus mejores películas con Christian Bale y Amy Adams. O The Departed, con Matt Damon y Jack Nicholson. Sin embargo, en Juego sucio ni Rosa Salazar ni LaKeith Stanfield consiguen arreglar algo que no tiene arreglo.

Parker es un personaje noir de vieja escuela. Un solitario egoísta y amoral que sólo se preocupa por lo suyo. Me gusta mucho el giro final, que es lo mejor de la película. Aunque en realidad no es un giro, más bien el único final posible a lo que habiamos visto. Pero toda la película es una locura tras otra de robos y persecuciones con montones de efectos digitales que no tengo claro que sean la historia en la que Parker encaja del todo. Y es verdad que la película es super entretenida, pero creerme si os digo que lo de «sujétame el cubata» es algo que se hace super evidente cuando ves que a un robo le sigue una persecución, luego otro robo y otra persecución, y así hasta el final de la película.

En realidad no es que yo sea el defensor de las esencias de las novelas de Richard Stark o del personaje de Parker. Juego sucio me ha entretenido y me hizo pasar un buen rato. Al verla en casa gracias a su estreno en Prime Video, no me sabe mal haberla visto A pesar de sus varios WTF? me ha entretenido. Que tengo claro que era el objetivo principal de Shane Black. De hecho, aunque creo que Wahlberg es un tremendo error de casting, creo que vería una segunda película si la dirigiera Shane Black. No creo que pagara por verla en el cine, pero seguro la vería en casa, como hice con Juego sucio. Sabiendo lo que vas a ver, y seguro sin poner las expectativas demasiado altas, creo que la película puede ofrecer un entretenimiento más que correcto.

Comparto el trailer de la película:

Juego sucio es un over-the-top super exagerado, pero Shane Black consigue ofrecer una película super entretenida con un final perfecto. Podía haber estado mejor, probablemente con otro protagonista más adecuado, pero también mucho peor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Un mundo bajo Muerte 5 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

La miniserie evento Un mundo bajo Muerte de Ryan North y R.B. Silva, con color de David Curiel llega a su ecuador con el ataque combinado de Muerte con los héroes de la Tierra contra Dormammu.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Tras enfrentarse a Dormammu, el Doctor Muerte ha conseguido sobrevivir. Roto, agotado y tras haber conseguido el tiempo que necesita, Muerte se ha asegurado de que todos los héroes sobrevivan. Ahora ellos deben tomar una decisión: permitir que la Tierra caiga en manos de Dormmamu o aliarse con Muerte. 

El final del capítulo anterior de Un mundo bajo Muerte nos dejó con un cliffhanger el el que los héroes de la Tierra se unían a Muerte para combatir a Dormammu. Este quinto número nos da precisamente eso. Y llama la atención lo poco interesante que resulta leer este comic. Como en números anteriores de esta miniserie – evento, el combate (en este caso contra Dormammu) resulta algo secundario, lo que importa es qué sucede a partir de la victoria de Muerte y sus aliados. Porque Muerte destierra a Dormammu mediante un hechizo eterno… mientras él viva. De este modo, su posición como Emperador de la Tierra se afianza aún más con esta nueva victoria.

El comic se pierde en páginas con el aftermath del combate y el rescate de gente atrapada entre los escombros, que no van a ningún lado. Y lo que es peor, con un diálogo en el que Thor se pregunta si no sería mejor dejarle gobernar a Muerte, dado que hasta ahora ni tan mal. Y todo es correcto aunque un poco ridículo, como decía antes parece planteado a consciencia para aburrir a las ovejas. Del montón de situaciones interesantes que podrían plantearse de un mundo dominado por Muerte, North se empeña una y otra vez con mostrarnos lo menos interesantes. Llegamos al ecuador de la serie y no hemos tenido ningún hito destacable, todo sigue por el ámbito plano y casi hasta burocrático. Lo contrario a lo que me interesa leer cuando leo un comic Marvel.

El dibujo de R.B. Silva y el color de David Curiel repiten aciertos y fallos. En las peleas, sobresale el color por encima de los lápices, ofreciendo imágenes resultonas que podrían mostrar mejor lo que está sucediendo. En positivo, en las páginas del debate sobre lo que hacer a continuación, Rilba se las apaña para que no sean un desastre de cabezas parlantes. Con todo, me da la sensación que North no le da momentazos para lucirse a Silva, pero Silva tampoco aprovecha las oportunidades que si tiene el comic para que los lectores veamos lo buen dibujante que es, Cosa que no está demostrando en esta miniserie.

Un mundo bajo Muerte está siendo un comic decepcionante. Debería plantearme dejar de comprarlo, pero al ser tan sólo 9 números, aguantaré a ver qué final plantea North para terminar de descubrir si el viaje ha merecido la pela. De momento, la verdad es que no. Estaba dudando si comprar los comics de Ryan North de Los Cuatro Fantásticos, pero visto lo visto creo que es mejor que me abstenga de hacerlo.

Comparto las primeras páginas del comic:

Un mundo bajo Muerte no está funcionando en absoluto. Me asombra la forma de contar de forma tan poco interesante situaciones que deberían ser la bomba.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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