Marvel ha encargado a Jason Aaron reinventar a Namor, el primer mutante y Rey caído de Atlantis. Y para ello Aaron plantea una historia en dos líneas temporadas diferentes dibujadas por Paul Davidson y Alex Lins, todo ello con color de Neeraj J. Menon.
PUNTUACIÓN: 8/10
La guerra se libra bajo las olas, desde las ciudades perdidas hasta las profundidades insondables. Siete reyes luchan por gobernar el reino acuático. ¿Dónde está Namor, el otrora poderoso Hombre Submarino? En la superficie, sin intención de volver a poner un pie en el mar. Así comienza un evento atlante que remodelará para siempre el paisaje del mundo submarino y dejará al descubierto la oscura historia de Atlantis. Jason Aaron regresa a Marvel para una historia en la tradición de El Castigador: El Rey de los Asesinos.
Este primer número contiene Namor 1-2 USA, de una miniserie de ocho números.
Marvel ha planteado repetir el concepto de la serie Castigador: El Rey de los Asesinos de Jason Aaron para revolucionar a Namor, el Rey de Atlantis y primer mutante de Marvel. En este momento quiero recordar que creo que es compatible pensar que el boicott que Marvel planteó contra Punisher / Frank Castle es asqueroso, y a la vez reconocer que la historia que Aaron ejecutó estuvo bien, con el añadido del estupendo apartado artístico.
Para esta miniserie de Namor Marvel ha contratado a Paul Davidson para la parte principal de la historia que tiene lugar en el presente, y a Alex Lins para la historia de la juventud de Namor, que nos descubrirá algunos secretos que no conociamos y que cambiarán su mundo para siempre. El comic es super continuista con las últimas apariciones de Namor, que precisamente estuvieron escritas por Aaron. Y empiezan con Namor en prisión pagando por los crímenes que cometió en la etapa de Los Vengadores de Aaron. La clave del comic es conocer que con su abdicación y abandono de la vida bajo el agua, 7 reinos con sus 7 reyes se disputan el control del océano, lo que ha iniciado una guerra total que puede arrasar con todo el mundo submarino.
El comic creo que va a cumplir dos funciones. En primer lugar, ampliar el mundo acuático con estos reinos diferentes, siendo el primero de ellos el dominado por Attuma, un clásico de los comics Marvel. Por el lado de los flashbacks, aparte de recordar como Namor ha sido visto como un bicho raro toda su vida, hemos conocido a Kailani, una joven que también era una híbrida como él pero que sufría los problemas de pertenecer al pueblo llano. Una joven que cumple el cliché de revolucionaria del pueblo que busca derribar las estructuras injustas de la monarquía. Aunque el elemento woke es más que evidente, lo cierto es que la historia me ha gustado, sobre todo cómo el drama que vivió Namor en su juventud va a llegar hasta el presente cuando se encuentre con Kailani ya adulta.
Lo que está claro leyendo estos dos primeros números de Namor es que Jason Aaron conoce perfectamente al personaje, algo que queda claro con la narración de la voz en off que tendremos a lo largo de esos comics. Namor es uno de los personajes clásicos de Marvel, y me gusta que este comic demuestra que sigue siendo un personaje complejo que merece su momento de protagonismo. Alguien que puede ser el héroe de la función, pero llegado el momento, también el villano. Y es esta complejidad y ambigüedad lo que hace que cualquier cosa sea posible. Lo cual es una buenísima noticia cuando estás leyendo un comic mainstream como este.
Junto a una historia estupenda de Aaron, el apartado artístico es el otro elemento destacado de este comic. Paul Davidson y Alex Lins tienen estilos bastante diferentes, pero encajan muy bien con las tramas que plantea Aaron, consiguiendo que haya disfrutado muchísimo este comic. Dentro de lo difícil que es que un dibujante pueda dibujar un arco completo debido a los apretados plazos de entrega, la opción de plantear una historia con dos momentos temporales y que cada parte tenga a su artista consigue que la consistencia artística esté asegurada. En ambos casos, los paisajes submarinos y las caracterizaciones de los diferentes atlantes me parece que están super bien.
Me ha gustado mucho este primer número de Namor El último Rey de Atlantis. De hecho, si tengo que comentar algo menos bueno sería la publicación de Panini, que ha decidido publicar 3 comics trimestrales, de forma que hasta ¡Marzo de 2025! no podré leer el siguiente número. Y por supuesto que prefiero que se publique con esta periodicidad a que no se publique. Pero el motivo por el que 3 números trimestrales es mejor que dos números con 4 grapas USA cada una, o un tomo unitario con la miniserie completa, es algo que me parece que ha sido completamente aleatorio.
Comparto las primeras páginas del comic:
Namor: El último rey de Atlantis ha empezado muy bien, con un Jason Aaron en plena forma y un estupendo apartado artístico. Ganazas de leer el siguiente número.
PUNTUACIÓN: 8/10
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Robert Zemeckis es uno de los grandes nombres del cine comercial de los últimos 40 años. El estreno de su nueva película Here protagonizada por Tom Hanks y Robin Wright, protagonistas de Forrest Gump, era una cita obligada.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Varias familias de diferentes generaciones formaron su hogar en una única habitación. Una historia de amor, pérdida, risas y vida, desde un pasado muy remoto hasta un futuro próximo. Un viaje a lo largo de cientos de miles de años que transcurre, de principio a fin, en un solo lugar: aquí.
Robert Zemeckis(Chicago, 1952) es uno de los grandes directores del cine comercial de los años 80. Zemeckis comenzó su carrera dirigiendo las comedias I Wanna Hold Your Hand (1978), Used Cars (1980) y Romancing the Stone (1984). Se hizo famoso la trilogía de Regreso al futuro (1985-1990), la comedia fantástica Quién engañó a Roger Rabbit (1988) y la maravillosa Forrest Gump (1994), película que ganó entre otros los Oscars a Mejor Película, Mejor Director y Mejor Actor Tom Hanks. También ha dirigido la comedia negra Death Becomes Her (1992), Contact (1997), Náufrago (2000), Flight (2012), The Walk (2015) y Allied (2016). Su exploración de las técnicas de captura de movimiento y avances en CGI puede verse en las películas de animación Polar Express (2004), Beowulf (2007), Cuento de Navidad (2009) y Bienvenidos a Marwen (2018). Ha colaborado con el compositor cinematográfico Alan Silvestri desde 1984, y ha dirigido a Tom Hanks en cinco películas.
Además de dirigir y producir la película, Zemeckis coescribió el guion con Eric Roth, basada en la novela gráfica de 2014 de Richard McGuire. La película de 104 minutos de duración y un presupuesto cercano a los 50 millones de dólares contó con música del mítico Alan Silvestri, fotografía de Don Burgess y montaje de Jesse Goldsmith. Se da la circunstancia que Here reúne a Tom Hanks, Robin Weight, Zemeckis, Roth, Don Burgess y Alan Silvestri por primera vez en 30 años tras el estreno de Forrest Gump en 1994. La producción comenzó en enero de 2023 en los estudios Pinewood. La película utiliza una nueva tecnología de inteligencia artificial generativa llamada Metaphysic Live para cambiar la cara y eliminar la edad de los actores en tiempo real mientras actúan, en lugar de utilizar métodos adicionales de procesamiento en posproducción.
En el reparto tenemos a los maravillosos Tom Hanks y Robin Wright como los protagonistas absolutos, interpretando al matrimonio formado por Richard y Margaret Young. Paul Bettany y Kelly Reilly interpretan a los padres de Richard, Al y Rose. Michelle Dockery como Pauline Harter, Gwilym Lee como John Harter, el marido de Pauline, Ophelia Lovibond como Stella Beekman, una modelo pin-up y David Fynn como Leo, su marido inventor, son algunos miembros del reparto de esta película.
El único pero que le podía poner a Here (Aquí) es que una película cuya premisa es contar una historia a lo largo de muchos años con una cámara siempre fija en el mismo plano podía ser un fracaso absoluto o una genialidad. No parecía que hubiera margen para el término medio. Y me alegra decir que Here me parece un películón, una película mucho más dramática y emocionante de lo que hubiera creído a priori.
A pesar de quien la pese, Robert Zemeckis entra en la categoría de «director visionario» que desarrolla tecnologías (o al menos las prueba) para contar historias de forma que nadie más hace. Parece que el término «autor» está limitado a los gafapastas del cine independiente, sea lo que sea lo que eso signifique. Pero para mi Zemeckis es y siempre será un director clave que merece su hueco en los libros de historia. Por sus clásicos como Regreso al futuro o Forrest Gump, pero también por su experimentación en el desarrollo de tecnologías que le permitieran contar las historias que le interesaban en cada momento. Y Here me parece una película super redonda y satisfactoria.
Ver a los actores en diferentes momentos temporales de sus vidas significaba un desafío fundamental para la película. Si los espectadores no nos creiamos al Tom Hank joven o a la Robin Wright anciana (o a cualquiera del resto del reparto) la película fracasaría. Sin embargo, me quedo super flipado con la nueva cámara y tecnología que Zemeckis ha usado en Here, Metaphysic Live, una nueva tecnología de inteligencia artificial generativa que cambia las caras y elimina la edad de los actores en tiempo real mientras actúan delante de la cámara, eliminando los costosos efectos digitales realizados en post-producción. Mi hermano Fernando me comentó que estos cambios le cantaron un par de veces, pero a mi la película me ha encantado y me he creído en todo momento los cambios de edad de los protagonistas. Una vez eso estaba resuelto, tocaba contar una historia con la que pudiera conectar.
Otro de los éxitos de Here es el reparto. Me encantan Tom Hanks y Robin Wright, creo que están siempre fantásticos. Y en Here tenemos unos papeles mucho más dramáticos de lo que esperaba, con varias escenas super potentes que me emocionaron. La premisa es que en esa casa y en esa habitación concreta va pasando la vida, y eso incluye las alegrías pero también los problemas y las insatisfacciones. La vida y la muerte. Y en Here hay más drama de lo esperado, algo que está mostrado de forma inesperada para el espectador. Hanks y Wright tienen un carisma y comparten una química alucinante en la película, sin importar el momento vital de sus personajes. Da gusto ver una película con actores tan buenos. Lo que sería trasladable al resto del reparto, por ejemplo un genial Paul Bettami en un papel bastante ingrato como es interpretar al padre de Richard.
No conozco el comic / novela gráfica que adapta Here, pero la historia me ha gustado mucho. No sólo en la parte de ver la vida de diferentes familias a lo largo del tiempo, aunque por supuesto con predominio de la formada por la pareja Hanks – Wright. Sino también para ver el cambio en la sociedad americana, algo ejemplificado en el personaje de Margaret (Wright) una joven que aparcó sus sueños al quedarse embarazada, no pudiendo ir a la universidad. Y que vivirá con mucha emoción cuando su hija si pueda cursar estudios superiores. Aparte del cambio que supuso que una mujer empiece a trabajar cuando la sociedad cambió y la situación económica de la pareja la obligaba. Y volviendo al elemento dramático, la forma en que Robert (Hanks) se olvidó de vivir ahogado en las preocupaciones por sacar adelante a su familia me parece un elemento muy interesante que ataca el concepto del «Sueño Americano» que se vendió durante los años 50 y 60.
Dos cosas también me han gustado mucho de la película. La primera es la música de Alan Silvestri, acompañado por algunas canciones de cada época. Silvestri añade como siempre el toque de emoción perfecta para cada momento y tiene una calidez y una humanidad que transmite el canto por la vida que es la película. El segundo elemento es el montaje de Jesse Goldsmith, que me parece brillante. En una película con un (falso) plano fijo durante toda la película cabía la posibilidad de que la historia acabara aburriendo. Sin embargo, las transiciones entre momentos temporales diferentes, marcando por ejemplo un objeto en el plano que cambiará y llevará al cambio temporal de la escena me parece super chulo. O los momentos en los que dos momentos temporales son mostrados al mismo tiempo. Estos elementos del montaje consiguieron añadir una sensación de movimiento a una imagen fija que me ha parecido una genialidad. Por cierto, la duración de 100 minutos me parece también perfecta, dejándonos además con un final perfecto que cierra la historia de forma emocionante y satisfactoria.
Here marca un hito en el género del slice-of-life. Y como digo me ha gustado mucho. En realidad más de lo que esperaba. Buscando algo menos bueno, lo cierto es que la parte realmente interesante es la de Richard y Margaret (Hanks y Wright), y un poco la de los padres de Richard interpretados por Paul Bettany y Kelly Reilly. El resto son momentos algo intrascendentes que sirven para generar movimiento y sensación de paso del tiempo, como la parte del paleolítico o el segmento de los nativos americanos. Pero que son apenas una curiosidad dentro de la película. La historia del inventor y su mujer chica pin-up, o la de la familia que vive después de Richard y Margaret en la casa, se quedan en intentos de historias interesantes. Aunque sirvan para recordarnos el drama del COVID o el problema del racismo policial que se ha vivido en los últimos años en Estados Unidos. Globalmente, esto en realidad no me supuso ningún problema porque la historia de Richard y Margaret, y sobre todo el drama de la parte final si me enganchó y me emocionó, lo que compensa todo lo demás.
Here me ha emocionado. Y tengo que lamentar la forma en que el público en general está rechazando las últimas propuestas de un director maravilloso que sigue buscando contar historias desde ópticas diferentes. Y es verdad que Here es una propuesta arriesgada por el planteamiento de tener un plano fijo toda la película, o su narrativa fragmentada poco convencional. Pero me parece una película muy destacable interpretada con mucho cariño por unos actores maravillosos que incorporan una humanidad y una verosimilitud increíble. Sin duda os la recomiendo.
Comparto el trailer de la película:
Me alucina pensar que una persona como Robert Zemeckis con 72 años siga pensando en hacer películas que se salgan de la zona de confort y planteen nuevas formas de contar historias. Muy contento de haber visto Here en pantalla grande.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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¡Feliz Domingo! Hace unos días, mientras grababa el último podcast de El Colmo dedicado a la mejor serie de 2024, Arcane: League of Legends, el director del programa Daniel Padilla nos preguntó a los contertulios si creíamos que 2024 había sido un buen año para el cine o televisión. La pregunta me dejó un poco descolocado, y estuve pensando en ella desde entonces.
La respuesta más rápida a esa pregunta sería que aunque en 2024 he disfrutado numerosas películas a lo largo del año, pero no he encontrado esos PELICULONES que disfruto todos los años. Y lo mismo para las series: Arcane me parece la mejor serie del año, pero dentro de haber disfrutado varias series, excepto Arcane ninguna me dejó con la sensación de haberme volado la cabeza.
Empezando con el CINE, en 2024 he ido al cine 44 veces, lo que significa que voy a las salas comerciales 4 veces al mes. Haber ido tantas veces al cine ya indica que se estrenan muchísimas películas que me llaman lo bastante la atención lo suficiente como para pagar por verlas en el cine. De hecho, a pesar de estar muy contento con la calidad de imagen y sonido de mi televisión, sigo creyendo que la mejor manera de disfrutar del cine es la experiencia inmersiva que se produce en una sala comercial.
Pero viendo las películas de 2024, me parece que el primer gran debe de este año es la ausencia de películas de superhéroes, Star Wars o de franquicias del entretenimiento que me hagan flipar. No, no conecté demasiado con Deadpool y Lobezno, aunque si aprecio las cosas buenas que también tenía. Y es que la huelga de guionistas provocó el retraso de numerosas producciones a 2025, por ejemplo la última película de Misión Imposible o varias de Marvel Studios. Y por supuesto, la falta de Star Wars, que ni está ni se la espera, o Avatar, que nos hará esperar aún un año más.
Aunque a final de mes publicaré las típicas listas de «LO MEJOR DEL AÑO» de comic, cine y televisión, pensando en las películas que vi este año, empezando por el mainstream y las franquicias, he visto mucho notable, pero probablemente ningún sobresaliente. Me gustó mucho Twisters sobre todo por verla en el increíble formato 4DX. Y ver la nueva película de Godzilla y Kong: El nuevo imperio también estuvo muy bien. Pero Furiosa quedó bastante por debajo de Mad Max: Fury Road sobre todo por su naturaleza derivativa y falta de sorpresa ante un final que tenía que enlazar con lo visto en la anterior película de George Miller. También El Reino del planeta de los simios estando bien se quedó muy por debajo de las películas de Matt Reeves. Dune Parte Dos comparte los problemas de su primera parte, y otras como Del revés 2, Gladiator 2 o Cazafantasmas: Imperio helado estando bien no dejan de sonar a la misma melodía que ya conocemos.
Dentro del cine fuera de las franquicias, me gustó mucho Anora de Sean Baker, y Horizon parte 1 de Kevin Costner, que hubiera merecido mejor suerte que la que ha tenido con el descalabro comercial de su western épico. Sin embargo, no conecté con Kinds of kindness de Yorgos Lanthimos como sí lo hice con Pobres Criaturas, películón absoluto, en lo visual y con un mensaje super potente. Longlegs de Osgood Perkins o Megalópolis de Francis Ford Copola o La sustancia de Coralie Fargeatno me gustaron como me hubiera gustado. Por suerte, Clint Eastwood sigue siendo un seguro de vida como vimos en Jurado nº2.
Como digo, muchas películas me han gustado este 2024, pero ninguna superó la sorpresa y la maravilla que disfruté con Pobres Criaturas, y creo que vi esa película en enero. Que ninguna haya igualado a la película de Lanthimos explica quizá la sensación que tengo que al año cinematográfico le ha faltado algo más potente.
En lo referido a la TELEVISIÓN, quizá lo primero a destacar es la edad de oro que estamos disfrutando los amantes de la animación. Al éxito de Arcane hay que sumar el estreno de series estupendas como Invencible, X-Men ´97, Hit-Monkey, La leyenda de Vox Machina o Star Wars: The Bad Batch. Creo que el nivel de las series de animación es estupendo, aunque también tendría que destacar la decepción que tuve con la animación de Batman: Caped Crusader. Cada vez más autores están entendiendo las posibilidades expresivas y dramáticas que se pueden conseguir con la animación, y me alegra que los espectadores abracemos y celebremos estas series. Desde este punto de vista, 2024 ha sido un años extraordinario para la animación televisiva.
En imagen real, dentro que disfruté mucho con Fallout, igual a 2024 le ha faltado el subidón que me dan series como The Mandalorian o The last of us. Y tuvimos series estupendas como Masters of the Air, Monach: Legacy of monsters o For all mankind en Apple TV. También comedias criminales como The Gentlemen o dramas históricos como Shōgun. Historias inclasificables como El simpatizante. Pero creo que me falta LA SERIAZA de 2024 en imagen real.
Sin embargo, quizá la decepción vino por parte de las franquicias, con el mal sabor de boca que dejó Echo de Marvel Studios y con una Agatha ¿Quien sino? que no llegué a acabarla. Decir que la segunda temporada de Los Anillos de Poder estuvo mejor que la primera en realidad no es decir gran cosa pensando en el desastre anterior. Y pensando en HBO, dentro que me gustó House of the Dragon, no dejo de pensar que debería haber estado mejor y que sigue siendo un trailer de lo que está por venir, sin llegar casi nunca a mostrar el espectáculo que se supone a una serie ambientada en el mundo de Juego de Tronos. Además, no comparto el entusiasmo general con The Penguin, dentro que si reconozco el sobresaliente trabajo de su pareja protagonista. En Netflix, Cobra Kai ha quemado completamente su interesante premisa inicial y debería haberse acabado mucho antes.
Como todos los años, siempre pueden encontrarse series de televisión muy chulas, y me alegro mucho de la buena salud que el streaming ha dado a la animación. Pero dentro de los muchos notables, me faltó haber disfrutado de más sobresalientes.
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Cuando se anunció la producción de una película de animación ambientada en el mundo de El Señor de los Anillos sabía que la iría a ver al cine nada más se estrenara. Hoy comento mis impresiones de La Guerra de los Rohirrim de Kenji Kamiyama.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Ambientada 183 años antes de los acontecimientos de la trilogía original de películas, ‘El señor de los anillos: La guerra de los Rohirrim’ narra el destino de la Casa de Helm Hammerhand, el legendario Rey de Rohan. Un repentino ataque de Wulf, un astuto y despiadado señor de los Dunlending que busca venganza por la muerte de su padre, obliga a Helm y a su pueblo a hacer una última y audaz resistencia en el antiguo bastión del Hornburg, una poderosa fortaleza que más tarde será conocida como el Abismo de Helm. Encontrándose en una situación cada vez más desesperada, Héra, la hija de Helm, debe reunir la voluntad para liderar la resistencia contra un enemigo mortal que pretende su destrucción total.
Kenji Kamiyama (prefectura de Saitama, 1966) es un artista, escritor, director y autor japonés. Kamiyama ha trabajado regularmente con el estudio de anime y la productora Production I.G, produciendo obras como Jin-Roh, Patlabor, Blood: El último vampiro, y dirigiendo la serie de televisión Ghost in the Shell: Stand Alone Complex, a la que siguió una segunda temporada, Ghost in the Shell: S.A.C. 2nd GIG y una película para televisión, Ghost in the Shell: Stand Alone Complex – Solid State Society. Kamiyama ya trabajço en la Warner Animation en la serie de anime Blade Runner: Black Lotus (2021-22).
La película dirigida por Kenji Kamiyama cuenta con un guión de Jeffrey Addiss, Will Matthews, Phoebe Gittins y Arty Papageorgiou, basado en los personajes creados por J. R. R. Tolkien. Producida por New Line Cinema, Warner Bros. Animation y Sola Entertainment en asociación con WingNut Films, la productora de Peter Jackson, que es productor ejecutivo de la película junto a Philippa Boyens, la guionista y productora de El Señor de los Anillos y El Hobbit. La película ha contado con un presupuesto aproximado de 95 millones de dólares y tiene una duración de 134 minutos. La música de la película es de Stephen Gallagher, que utiliza pasajes clásicos de la música de Howard Shore.
En la versión original tenemos las voces de Brian Cox como Helm Hammerhand, el temperamental rey de Rohan que intenta proteger a su pueblo. Gaia Wise como Héra, la hija de Helm que ayuda a defender a su pueblo. Luke Pasqualino como Wulf, el despiadado líder de los Dunlendings que busca vengarse de Rohan por la muerte de su padre, y Miranda Otto como Éowyn, la futura escudera de Rohan que narra la película. Además, el reparto de voces de la película incluye a Lorraine Ashbourne como Olwyn, la ayudante y protectora de Héra, Yazdan Qafouri y Benjamin Wainwright como los hijos de Helm, Hama y Haleth, Laurence Ubong Williams como Fréaláf Hildeson, sobrino de Helm y sucesor al trono de Rohan, Shaun Dooley como Freca, el padre de Wulf, un señor de Dunlending con sangre rohírrica que intenta reclamar el trono, y Michael Wildman como el general Targg, lugarteniente de Wulf.
Tolkien escribió en sus Apéndices la historia de la Casa de Eorl, que detalla la historia de los gobernantes de Rohan. Esta historia incluye detalles sobre la muerte de Helm y sus hijos, Haleth y Hama, pero no el de su hija sin nombre, que se convierte en la protagonista de esta película. Y empezando por los elementos positivos, La película acierta en la forma en que crea al personaje de Hera y consigue que conectemos completamente con ella como protagonista de esta película. En cuanto a la historia, creo que estamos ante un buen guion que cubre de forma correcta este periodo histórico previo a El Señor de los Anillos.
Héra es una estupenda protagonista, tiene una empatía y unos valores super positivos, empezando por el amor que siente por sus hermanos y su padre. Y me gusta que tenga una conexión con Wulf, que será el gran villano de la película. La forma en que da un paso adelante, aunque su padre sobreprotector quiera tenerla en una burbuja de seguridad, creo que conecta con los temas que están de moda en el mainstream actual. Pero la película consigue mostrarlo de forma interesante y entretenida, consiguiendo que los espectadores conozcamos un momento clave de la historia de Rohan previo a las películas.
La película hace una buena conexión con el mundo de El Señor de los Anillos, empezando por la música de Howard Shore que es super icónica. De forma que casi con el primer acorde ya estaba dentrísimo de la película. Poder volver a ver el reino de Rohan con sus míticas localizaciones como la ciudad de Edoras, la fortaleza de Isengard o el propio Abismo de Helm me proporcionó una alegría inmensa. Además, tenemos a las águilas gigantes, olifantes dirigidos por mercenarios, un monstruo de la laguna y un sorprendente cameo final que hace que la conexión con el mundo de El Señor de los Anillos esté muy bien.
El problema de La Guerra de los Rohirrim parte de la base de todo, y es el estilo del anime elegido para hacer esta película. Queda super raro y para mi no funciona tener una animación 3D super detallada e hiperrealista para fondos y decorados combinada con unos personajes creados con una animación 2D «mediocre» como si esto fuera para un anime japonés normal. Igual todo influye, pero ver La Guerra de los Rohirrim después de Arcane: League of Legend me provocó que la animación me pareciera super decepcionante. Porque en realidad lo es.
La película empieza con un gran paisaje que parecía una imagen real, con un nivel de detalle alucinante. Y cuando llegamos a Edoras, se puede apreciar el detalle de cada una de las decoraciones de los muros y las columnas del gran salón del trono. Y todo eso está super bien. Pero cuando llegamos a los personajes, dentro que Héra es super guapa y se resalta su naturaleza indómita, los personajes se mueven de forma rara, como si el anime tuviera un número de frames inferior al normal para abaratar. Por ejemplo, una de las primeras escenas, en la que Freca, el padre de Wulf, se dirige al Rey Helm Hammerhand, me sacó de la película porque hacen que Freca se moviera de forma nada natural. El resultado es una película con unos personajes que lucen pobres en pantalla y que NO luce espectacular cuando la historia daba para ello, y se le roba toda la épica que debería haber tenido.
Dentro de esta animación que no me ha gustado y que casi parece que se plantea para hacer una película «barata», tenemos una batalla nocturna es la que no se ve bien el combate y una gran parte de la película ambientado durante el invierno en el Abismo de Helm, con una tempestad que tampoco permite bien lo que está pasando. Hay un combate super exagerado de Helm que enlazaría con las locuras que se esperan ver en un anime, pero que es super exagerado si pensamos que esta historia está ambienta en el mismo mundo de El Señor de los Anillos. Como digo, dentro de tener una película que está bien, se me hizo imposible conectar como me hubiera gustado.
Comentaba antes el ejemplo de Arcane, y lo cierto es que es super decepcionante que nos hayan mostrado lo que una animación con vocación artística puede llegar a expresar y a transmitir emocionalmente, para luego ver una película de anime en la que los personajes lucen pobres y se mueven de formas no naturales. Esto provoca que la conexión emocional no se realice de la forma que debería, a pesar que como digo el personaje de Héra me gusta y creo que está bien. Y sobre todo, que la épica que debería tener una película con el título de El Señor de los Anillos esté ausente en todo momento.
Durante muchos años, cuando una historia era demasiado grande para ser rodada en imagen real, empezando por el tema presupuestario y logístico, se planteaba hacerlo en animación, donde no había idea lo bastante grande o loca que no se pudiera hacer con animación. Y luego tenemos esta película de animación rodada 20 después de El Señor de los Anillos que luce super pobre cuando se compara con las películas de Peter Jackson. Y esto es un pecado tremendo que no se debería haber permitido.
Y luego leo que uno de los motivos que explican que está película exista es porque New Line no quería perder los derechos cinematográficos de El Señor de los Anillos y El Hobbit, y por eso tenía que estrenar algo, lo que fuera, para mantenerlos. En ese contexto, se entiende que la elección de una animación «barata» fuera política y no creativa. Había que hacer una película, la que fuera, pero por si acaso no nos gastamos demasiado dinero.
Y esto es una pena. Porque en realidad la película está bien, pero nunca puede ser nada más que eso, cuando debería haber sido sobresaliente. La decepción está asegurada.
Comparto el trailer de la película:
Me da pena que una elección para mi fallida del estilo de animación haya provocado que La Guerra de los Rohirrim no me haya gustado lo que esperaba.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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24 años después de Gladiator Ridley Scott nos trae una segunda parte protagonizada por Paul Mescal y Denzel Washington.
PUNTUACIÓN: 7/10
Años después de presenciar la muerte del admirado héroe Máximo a manos de su tío, Lucio (Paul Mescal) se ve forzado a entrar en el Coliseo tras ser testigo de la conquista de su hogar por parte de los tiránicos emperadores que dirigen Roma con puño de hierro. Con un corazón desbordante de furia y el futuro del imperio en juego, Lucio debe rememorar su pasado en busca de la fuerza y el honor que devuelvan al pueblo la gloria perdida de Roma. (FILMAFFINITY)
Sir Ridley Scott (Inglaterra, 1937) va a cumplir 87 años a final de este mes de noviembre. Y ya me gustaría llegar a su edad con la vitalidad y la cabeza del director inglés, uno de los grandes directores del cine comercial de los últimos 40 años. Debutó como director de cine con Los duelistas (1977) y obtuvo un mayor reconocimiento con su siguiente película, Alien (1979). Sus películas abarcan un amplio abanico de escenarios históricos, desde la Roma del siglo II en Gladiator (2000), la Jerusalén del siglo XII en El reino de los cielos (2005), la Inglaterra medieval en Robin Hood (2010), la antigua Menfis en Éxodo: dioses y reyes (2014), la Mogadiscio contemporánea en Black Hawk derribado (2001) y los paisajes urbanos futuristas de Blade Runner (1982) y diferentes planetas en Alien, Prometheus (2012), The Martian (2015) y Alien: Covenant (2017). Varias de sus películas también son conocidas por sus fuertes personajes femeninos, como Alien, Thelma & Louise (1991) o La Teniente O´Neil (1997). Y en general ha demostrado que puede hacer lo que quiera, con películas como Black Rain (1989), Legend (1985), Hannibal (2001) o American Gangster (2007). Aunque en alguna ocasión parecía perder el rumbo como con Prometheus (2012), luego se saca de la manga peliculones como The Martian (2015) que demuestran que quien tuvo retuvo. En los últimos años y ya sobrepasando los 80 años, Scott parece que se encuentra en una madurez creativa en la que no quiere parar ni un segundo, quien sabe si por el temor de no poder rodar más adelante. El último duelo (2021), La Casa Gucci (2021), Napoleón (2023) y Gladiator 2 (2024) se han rodado una detrás de la otra sin casi un segundo de respiro.
Gladiator fue un fenómeno en el momento de su estreno en 2000. Aparte de hacer un taquillazo en todo el mundo, ganó cinco Oscars, entre ellos el de mejor película y mejor actor para Russell Crowe. No sorprendió que desde 2001 se intentara realizar algún tipo de continuación, ya fuera como precuela o como secuela, incluso buscando la fórmula para que Russell Crowe pudiera protagonizarla. Tras múltiples tratamientos, finalmente la película que se ha estrenado cuenta con un guion de David Scarpa, colaborador de Scott en los últimos años que ha escrito los guiones de Todo el dinero del mundo (2017) y Napoleón (2024), a partir de una idea suya y de Peter Craig.
Gladiator II cuenta con un enorme presupuesto superior a los 200 millones de dólares y se ha rodado en localizaciones en Marruecos, Malta y Gran Bretaña. La película ha contado con fotografía de John Mathieson, montaje de Claire Simpson y Sam Restivo y música de Harry Gregson-Williams, recuperando varios de los temas de la clásica banda sonora de Hans Zimmer.
En el reparto tenemos a Paul Mescal como Lucius Verus, también conocido como Hanno. El antiguo heredero del Imperio Romano e hijo de Lucilla (Connie Nielsen, que retoma su papel en Gladiator) y Maximus Decimus Meridius (interpretado por Russell Crowe en el clásico de 2000). Pedro Pascal es Marcus Acacius, un general romano que se formó con Máximo y marido de Lucilla. Además, el carisma y la personalidad en la película corren a cargo de Denzel Washington como Macrinus, un antiguo esclavo que posee un grupo de gladiadores entre los que se encuentra Lucius.
Otros miembros del reparto son Joseph Quinn como el emperador Geta, co-emperador de Roma junto a su hermano, Caracalla (Fred Hechinger); Lior Raz como Viggo, el entrenador de gladiadores de Macrino; Alexander Karim como Ravi, un antiguo gladiador que ganó su libertad y luego eligió servir como médico, y Sir Derek Jacobi como el senador Gracchus, retomando su papel de la película original.
Gladiator 2 cumple en la parte de espectacularidad y de producción de gran escala que merece verse en pantalla grande. La película tiene un diseño de producción excepcional, a lo que habría que sumar el vestuario, la peluquería, el atrezzo y resto de elementos. Aparte de un uso del CGI bastante adecuado que ayuda a aumentar la sensación arquitectónica de la película, en la mayoría de escenas hay un montón de personas en plano que hace que la película recuerde a las producciones clásicas del cine de aventuras. Precisamente las película que la primera Gladiator buscaba emular y homenajear.
Hablando del reparto, es una pasada ver a Denzel Washington en pantalla. De hecho, puede decirse sin temor a equivocarse que Washington se come la película con su carisma y presencia, y se apropia de todas las escenas en la que aparece, que son muchas. Sorprendentemente, muchas más de las que hubiera pensado a priori. Esto por un lado es mérito de Washington, una de las últimas estrellas de Hollywood que sólo por él merece pagar por ver una película en el cine. Pero por otro, hay que decir también que el correcto Paul Mescal no tiene el carisma que se le supone a una estrella de cine. Y que si tenía Russell Crowe. Y tener a una figura como Washington todavía resalta más este hecho.
Para ser una película de casi dos horas y media con una estructura bastante previsible, hasta que deja de serlo, lo cierto es que Gladiator II ofrece un entretenimiento de primer nivel que consigue que la película nunca se haga larga. En ese sentido, aparte de algunos problemas del guion y el montaje, el poderío visual y narrativo de Ridley Scott con 86 años me vuela la cabeza. Es digno de elogio ver la forma en que Scott está consiguiendo estrenar películas con esta escala arquitectónica todos los años. Y que a pesar de lo que a continuación comentaré, son películas que merecen verse en pantalla grande y que sales de verlas pensando que ha sido un dinero bien invertido.
Sin embargo, dentro de ser entretenida, en realidad Gladiator II palidece en todo cuando se compara con la primera película del año 2000. Por supuesto el problema de tener a un protagonista como Paul Mescal que está sólo correcto es un problema. Exceptuando a Denzel, otro problema del reparto es que todos están correctos, pero no llegan a tener forma de lucirse. Otro damnificado de la comparación es Joseph Quinn como el emperador Geta, uno de los villanos de la película. Y que queda en segundo o tercer lugar ante la compleja creación que Joaquin Phoenix hizo en la primera película. Y como digo, no es que crea que algún actor está «mal», sino que estar correcto no acaba de cubrir las expectativas. Dicho esto, ver lo desaprovechado que está Pedro Pascal en la película si podría ser un motivo de queja.
Gladiator II es un blockbuster que repite muchos de los convencionalismos de las películas «legado» de franquicias de éxito que llevamos viendo en los últimos años. Excepto por la parte del giro final que prefiero no comentar, en realidad en cuanto a estructura la película es idéntica a la primera Gladiator, con una primera batalla, Lucius hecho esclavo y siendo comprado por un empresario de gladiadores que le llevará a Roma. Todo parece familiar porque lo es, y como digo nada mejora a lo que vimos en 2000. Ni siquiera la batalla naval del coliseo , con toda su espectacularidad, llega a igualar las diferentes escenas de la película original. Y esto no es bueno.
Gladiator II tiene un exceso de devoción hacia la primera película, empezando por la mítica música de Zimmer, que fuerza demasiadas escenas para que provoquen esa sensación en el espectador, pero que narrativamente no tienen sentido en la película. Por ejemplo, cuando Lucius grita al final «Fuerza y Honor» que es repetido por el resto de gladiadores, cuando es una frase que no se había verbalizado antes y no significa nada para esta generación de guerreros. O la escena de la mano de Maximus tocando el trigo, que le hace recordar su casa. Algo que tampoco tiene sentido porque esa escena le recordaba a Maximus su casa EN HISPANIA con su mujer y su hijo, algo que Lucius nunca vivió y no tiene forma de saber. Y está claro que es una escena de su imaginación, pero no puede imaginar lo que no vio ni sintió por sus propios medios. Si me ha gustado ver a Connie Nielsen retomando su papel de Lucilla, y lo mismo para Derek Jacobi como el senador Gracchus. Estos detalles si que me gustaron mientras vi la película. Pero la parte del legado de la película me parece exagerado y mal llevado en algunos momentos.
Luego hay otro tema controvertido, que es el giro que hace que haya película, y es el descubrimiento que Lucius es en realidad hijo de Maximus, que tuvo una aventura con su Madre. En realidad esto es algo que nunca se sugiere en la película. Y lo que es más, esta retrocontinuidad deja en mal lugar al personaje interpretado por Russell Crowe, ya que por un lado engañó a su esposa con Lucilla, y por otro en la película no muestra ninguna conexión paterno – filial con Lucius. Porque no había ninguna. Entiendo que sin este añadido no hay película, pero es algo que no se si me funciona, aparte de lo que significa de mancha para el honor de Maximus.
Comento que las escenas del coliseo, o en general cualquier escena de acción, no son tan espectaculares respecto a la primera. Pero es que en realidad creo que están más contadas. O más concretamente, parece que son escenas con un montaje atroz. Porque en Gladiator cada combate tenía una estructura y un final muy claro. Sin embargo, en Gladiator II hay combates cuyo final no se ve en pantalla porque el montaje precipita un no-final. Por ejemplo en la escena contra los monos o en el combate marino, que están combatiendo y de repente fin. No se si dentro de un año Scott nos sacara un «montaje del director» con una hora más de metraje en la que veamos la conclusión de estas escenas, pero no lo descarto porque Scott es muy fan de estos montajes ampliados, ya desde sus tiempos de Blade Runner. Pero lo cierto es que no siendo un problema gordísimo, si es cierto que son escenas que no lucen como deberían y que me dejaron una sensación sorprendente no para bien mientras veía la película.
Creo que Denzel Washington es lo mejor de la película. Pero siguiendo con el guion, los giros y las sorpresas que hay alrededor del personaje de Macrinus son muy locos. Con un plan que en algunos momentos resulta inverosímil siendo elegante en mi valoración. Luego hay un elemento sobre lo que aún no me he decidido, y es qué analogía tiene Macrimus respecto al mundo actual. Porque todo el entretenimiento mainstream tiene un factor de metáfora de la actualidad. ¿Lo de Macrimus es una metáfora de los peligros de los populismos que trabajan dentro de las instituciones para dinamitarlas cuando alcanzan el poder? Podría ser.
Con todo, Gladiator II resulta super entretenida. Pero la verdad es que el climax final es una sucesión de situaciones demasiado convenientes (o directamente locuras) que provocó que no fuera satisfactorio. Sobre todo con el final homenaje al personaje de Russell Crowe que no pinta nada en ese momento. Pero también con la duda de cómo va a hacer Lucius para conseguir que el «sueño de Roma» que tenía su abuelo el Emperador Marco Aurelio pueda hacerse realidad. Y que a priori y por lo visto en la película, sólo podrá conseguirse mediante una dictadura autoritaria que le permia a Lucius llevarlo a cabo.
Dicho todo esto, creo que Scott tenía todo el derecho de hacer esta película si le apetecía hacerla en este momento de su vida. Desde luego, hacer dos películas con 24 años de diferencia no considero que sea «ordeñar la vaca», dentro que seguro los estudios si piensan que dar luz verde a una película de un concepto popular sea la forma más fácil y sin riesgo de ganar mucho dinero. (Aunque ojo al enorme presupuesto de la película, que exige que recaude más de 550 millones de dólares en todo el mundo sólo para cubrir costes). En ese sentido, mi madre que apenas va al cine me dijo que la apetecía verla y fuimos juntos al cine. Y mi sala el miércoles estaba llena a rebosar, algo que se repitió en todas las sesiones del cine de ese día y que no es para nada habitual. Algo que me sugiere que en realidad el público SI teniamos ganas de ver otra película de gladiadores, dado que en más de 20 años no se había estrenado nada similar. No tengo duda que Gladiator II no va a perder dinero, lo que sería una muestra del buen ojo comercial del director inglés.
Gladiator II es inferior a la primera película de 2000, pero eso no quita que sea muy disfrutable, y que crea que pueda empatizar con varias generaciones de espectadores. Ahora mismo, en la cartelera no hay una película que entretenimiento a la escala que nos presenta Scott. En eso también creo que Scott es un productor mu hábil que sabe dar al público lo que no sabe que necesita.
Comparto el trailer de la película:
Gladiator II es entretenida y espectacular, pero se queda muy lejos del carisma y la fuerza de la primera película.
PUNTUACIÓN: 7/10
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