Crítica de Historial delictivo, de Apple TV

Mientras sigo viendo Masters of the Air en Apple TV, estoy aprovechando la suscripción para ver otros contenidos de la plataforma, como ha sido Historial delictivo, serie británica de temática policial recién emitida.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (2024-). 1 temporada. 8 episodios. En el centro de Londres, una llamada anónima arrastra a dos brillantes inspectores, una joven en los inicios de su carrera y un hombre bien relacionado y decidido a proteger su legado, a una lucha por corregir un antiguo error judicial. (FILMAFFINITY)

Historial delictivo ha sido creada y escrita por Paul Rutman, un guionista y productor británico con más de 20 de experiencia conocido sobre todo por las series británicas Indian Summers y Vera. Rutman cuenta con la colaboración de Ameir Brown, Natasha Narayan y Thomas Eccleshare en los guiones. Los ocho episodios han sido dirigidos por Jim Loach y Shaun James Grant, a razón de 4 episodios cada uno. La serie cuenta además con música de Neil Davidge y Michael Asante.

Peter Capaldi (el mítico 12º Doctor Who) y Cush Jumbo (The good wife) son los protagonistas de la serie, interpretando al veterano detective Daniel Hegarty y la menos experimentada June Lenker. El reparto lo completan Zoë Wanamaker como Maureen Lenker, Charlie Creed-Miles como el detective Tony Gilfoyle, Cathy Tyson como Doris Mathis, Stephen Campbell Moore como Leo Hanratty y Shaun Dooley como Kim Cardwell. Dionne Brown como DC Chloe Summers, Tom Moutchi como Errol Mathis y Aysha Kala como Sonya Singh.

Historial delictivo ha sido una serie extraña, alternando episodios estupendos con otros que eran pura morralla. La premisa de la serie me resultaba super potente, al descubrirse por casualidad por una llamada a emergencias de una mujer víctima de violencia doméstica que pide ayuda frente a su pareja violenta, que un hombre encarcelado hace varios años por el asesinato de su mujer podría ser inocente. La llamada se interrumpe y no acaba de quedar claro ningún dato de la conversación, pero una joven detective, June Lenker, tras creer a la mujer y hacer unas pesquisas cree saber a qué caso se refería esta mujer. Lo malo es que fue un caso dirigido por uno de los detectives más veteranos del cuerpo, un detective que no admite que se hubiera podido producir un error en una investigación que culminó con la confesión del crimen por parte del acusado. Y que intentará torpedear el trabajo de Lenker.

La pareja protagonista formada por Peter Capaldi y Cush Jumbo creo que están bien, sobre todo Cush Jumbo. Veo sin embargo a Capaldi demasiado obvio en su aparente interpretación de un policía corrupto que hará lo que sea necesario para que nada le salpique, pensando en lo que vamos aprendiendo a medida que avanza la serie. En este sentido, el mejor episodio de la serie me parece que fue el séptimo (de ocho). Y es que tras seguir el punto de vista de Lenker mientras descubre detalles del caso y Hegarty intenta entorpecer sus pesquisas, en este episodio veremos como realizó Hegarty su investigación años atrás, descubriendo la presión a la que fue sometido para cerrar el caso cuanto antes, con los datos que tenía a su disposición en ese momento. Este episodio resignifica todo lo visto hasta ese momento y da un vuelco de interés a la serie, algo que me ha gustado mucho. La posibilidad de tener a un narrador no fiable es otro de las virtudes de esta historia.

Sin embargo, esto significa que de 8 episodios, los dos primeros y los dos últimos me parece que están bien, pero los 4 centrales muestran un intento de alargar la trama con elementos mucho menos interesantes. Por ejemplo, todo lo relativo a la vida privada de Lenker y como tiene que sufrir a una pareja blanca muy poco comprensiva con los problemas que sufre ella en el trabajo, mostrando trazos del racismo sistémico de la sociedad. Esto es un elemento que no me he gustado. De hecho, la forma en que la serie incorpora los argumentos más políticamente correctos posibles a la trama me parece demasiado obvio y maniqueo. En esta parte central Lenker y Hegarty investigan otros casos y la trama principal parece que se toma un descanso, algo que para mi acabó siendo un problema. Y hablaba de la vida privada de Lenker, pero la de Hegarty tampoco acaba de resultar interesante.

Cush Jumbo como la detective Lenker está estupenda en su papel de una persona íntegra que intenta trabajar dentro del sistema aunque sabe que hay múltiples problemas sistémicos, sobre todo para las personas de color. Nótese aquí el elemento políticamente correcto. Por su parte, Peter Capaldi como Hegarty al final resulta demasiado obvio en su papel de un superviviente amoral que sabe lo que hacer en cada momento para salir a flote, aunque la gente a su alrededor se ahogue.

La historia del asesinato, cómo todo está rodeado de elementos ambiguos y la duda sobre si algunos errores de apreciación fueron casuales o intencionados me parecen interesantes. Dicho esto, en realidad se fuerza un aspecto clave, como conseguir que un inocente confiese haber hecho algo que no hizo. Pensando en el ritmo de la serie, tras 7 episodios sin hacer nada al respecto, la forma en que la serie resuelve el caso en el octavo me pareció apresurada y casi demasiado conveniente. En todo casi, creo que el final está bien, un final que además incorpora un último giro de última hora.

Aprovecho para comentar lo diferentes que parecen las ficciones realizadas por británicos respecto a las americanas. Empezando por el hecho que los detectives no están armados, lo que la va a provocar numerosos problemas a Lenker. De hecho, que una mujer se lance a algunas situaciones sabiendo que en realidad está indefensa si se encuentra con alguien violento, es algo que me llamó muchísimo la atención mientras veía la series. Y no siempre para bien. En general me ha gustado Historial delictivo, aunque creo que la serie se hubiera beneficiado de una mayor brevedad que obligara a los creativos a centrarse en los aspectos esenciales de la trama.

Comparto el trailer de esta serie:

Historial delictivo empieza bien, tiene varios episodios que flojea, y acaba elevándose en su recta final, aunque me deja la sensación que podría haber estado mejor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de James Bond vol. 1: VARGR de Warren Ellis y Jason Masters (Panini)

El inicio en USA de la nueva serie de James Bond 007 guionizada por Garth Ennis me hizo recuperar la primera historia que Warren Ellis escribió del personaje, Vargr, con dibujo de Jason Masters. Y me ha gustado mucho mucho más de lo que recordaba.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras una misión de venganza en Helsinki, James Bond regresa a Londres y asume la carga de trabajo de un agente caído de la Sección 00. Su nueva misión le lleva a Berlín, presumiblemente para desarticular una ágil operación de tráfico de drogas. Pero Bond no tiene ni idea de las fuerzas que se alzan en secreto contra él, todo el alcance de una operación que es mucho más aterradora y letal de lo que podría imaginar. Berlín está a punto de incendiarse… y James Bond está atrapado dentro. Dynamite Entertainment se enorgullece de presentar VARGR, la primera historia de la nueva serie de cómics de James Bond, creada por el magistral escritor Warren Ellis (Transmetropolitan, The Authority) y el artista Jason Masters (Batman Incorporated, Guardianes de la Galaxia).

Vargr es el primer arco de la nueva serie de James Bond publicada por Dynamite en USA, que Panini publicó en España en 2016. Este arco constó de 6 grapas USA, y el equipo creativo de Ellis y Masters se mantuvo en la serie para el segundo arco, pasando a continuación a realizar la colección un arco de equipos variados.

Compré este comic de James Bond cuando Panini lo publicó, allá por el lejano 2016. Y siempre tuve en mi recuerdo que este comic me decepcionó en su momento, entiendo que por ser un comic de acción que se leía en un suspiro. De hecho, no compré los siguientes volúmenes que se fueron publicando. Sin embargo, en esta relectura de 2024 debo tener las neuronas alineadas de otra manera, porque tengo que reconocer que me ha parecido una pasada.

Si, James Bond 007 vol. 1 Vargr es un comic de acción en el que los diálogos están reducidos a la mínima expresión. Pero esto en realidad es un plus, no un problema ni un demérito del comic. Aquí hay que valorar de forma super positiva el trabajo de Warren Ellis, que siendo como era en ese momento un escritor super estrella (antes de ser cancelado años más tarde, en 2020), supo plantear que lo mejor para la historia era que él se quitara de en medio y dejara que la acción contara la historia. En el contexto de la historia de acción que Ellis plantea, cuanto menos diálogo se incluya, mejor. Y sin embargo, estructuralmente el comic destaca porque cada grapa incluye una escena de acción diferente de las anteriores. De esta manera, entiendo que la lectura de la grapa individual resultaba satisfactoria, no sólo el tomo en su conjunto. Queda claro que Ellis siempre piensa en la grapa como unidad de lectura, aunque por supuesto el tomo plantea una historia satisfactoria con un final cerrado, como si fuera una película.

En este contexto de hombre de pocas palabras, el James Bond de Warren tiene un toque de ironía como se espera de un 007, con unas frases lapidarias que son también marca de la casa del escritor británico. Pero Ellis añade momentos de humor a su costa, como el no poder volar en avión con su pistola Walter PPK, sintiéndose desnudo por ello. De hecho, más allá de la broma, este detalle tiene su importancia en la escena de acción posterior, lo cual me parece un detalle de la buena escritura de Ellis. Estando en el siglo XXI como estamos, Moneypenny es una mujer de armas tomar que no se deja intimidar por Bond, más bien al contrario. Globalmente, esta historia de Bond me parece pensada para ser un blockbuster de acción, y creo que funciona perfectamente.

El apartado artístico corre a cargo del dibujante Jason Masters y el colorista Guy Major. Y creo que realizan un trabajo estupendo, sobre todo teniendo en cuenta la historia que plantea Ellis. Depende de Masters el plantear a un Bond reconocible e icónico, aunque no use la cara de ningún actor como referencia directa. Y el resultado es super satisfactorio. Además, lo que más me ha gustado es la habilidad de Masters como narrador en las escenas de acción, consiguiendo que todas estén super chulas. Ellis da cancha para que el dibujante se luzca al plantear en grapas de 20-22 páginas escenas de acción de 5-6 páginas (o más), lo que sea necesario para que flipen al lector. Además, sobre todo en el climax final del último número hay algunas soluciones narrativas de Masters (probablemente por indicación de Ellis) en lo referido a la distribución de viñetas en la páginas que me parecen brillantes y ayudaron a que este final fuera super satisfactorio.

Pensando en elementos menos buenos, la historia de Ellis no plantea ningún misterio sobre la identidad del villano, tan sólo sobre su plan. Pero esto en realidad también pasa en el 99% de películas del personaje. Igual en su momento esto me pareció un problema, pero ahora agradezco que el comic vaya al grano y prácticamente no deje un segundo de respiro. El comic es verdad que se sigue leyendo en un suspiro, pero ahora creo que lo valoro por lo que es, y para valorar un comic de acción los minutos de lectura no deberían ser un factor.

He terminado tan satisfecho de la lectura de este volumen de James Bond que me estoy planteando muy seriamente comprar el segundo, Eilodon, que fue publicado por Panini en 2017. Tomo que sigue estando disponible en las webs de referencia y que me apetece comprar y leer. Como cuelo comentar, un buen comic provoca la compra de otro comic. Y este James Bond justifica la próxima compra.

Comparto las primeras páginas del comic con la misión antes de los títulos de crédito:

James Bond 007: Vargr es un comic estupendo que captura a la perfección el feeling de los blockbusters cinematográficos. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Action Comics 1062 de Jason Aaron y John Timms (DC Comics)

Segundo número de la primera historia de Jason Aaron de Superman publicada en Action Comics. Una historia con dibujo de John Timms y color de Rex Lokus con Bizarro de antagonista que de momento me está encantando.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡ATRAPADO EN LA CIUDAD DE BIZARRO!

El impactante segundo capítulo de la peor historia bizarra de la historia. La primera vez que Jason Aaron escribe Superman ve al Hombre de Acero atrapado en un mundo enloquecido, ¡una Metrópolis transformada en la Ciudad de Bizarro! Mientras Superman lucha por salvar las vidas de la gente que le desprecia, también lucha contra el Bizarro más poderoso de todos… ¡el que está dentro de su propia mente!

Jason Aaron ha entrado por la puerta grande en DC Comics. Me está gustando mucho su Batman: Off-World y también esta historia de Superman que estamos leyendo en Action Comics. El primer número de este arco de tres número planteaba un elemento super novedoso en relación a Bizarro que me gustó mucho y abría unas posibilidades alucinantes. En este segundo número descubrimos el alcance del hechizo de Bizarro y como ha convertido a Metrópolis en una ciudad Bizarro. Con el problema que el hechizo amenaza con extenderse por todo el planeta.

Una cosa que no comenté del primer número es que esta grapa de Action Comics tiene una extensión de 30 páginas de historia. Esto le permite a Aaron el poder contar una historia en la que en cada grapa pasan un montón de cosas, todas ellas interesantes, con un ritmo diferente al de las grapas tradicionales. Por ejemplo, el arranque de esta grapa que podéis ver al final de esta reseña, plantea 3 páginas para que asistamos al alcance del hechizo de Bizarro en toda la población de Metrópolis, convirtiendo a Bomberos en pirómanos, enfermos en cirujanos y todo tipo de situaciones raras y peligrosas. Y ya no es sólo este cambio de roles de la población, es que más adelante veremos que los ciudadanos de esta Metrópolis Bizarra rechazan ser salvados por Superman, lo que supone un problema añadido a los muchos que ya tienen el Hombre de Acero.

Me gusta mucho también que la lucha de Superman no sólo sea física, sino que tenga que enfrentarse a la corrupción que sufre su mente, que le hace sufrir con visiones para provocar que caiga en la desesperación y se deje poseer en su totalidad por Bizarro. Entre eso y ver que Lois-Bizarro encabeza a los bizarros contra él, tenemos varios elementos que hacen que el guion sea una chulada que acierta en todo, se siente fiel al espíritu de lo que se espera de una historia de Superman y te deja con ganas de más. De hecho, la última página en la que conocemos a la última persona a la que Superman acudiría para pedir ayuda en condiciones normales nos deja con un cliffhanger estupendo.

En lo relativo al dibujo de John Timms, ya comenté en la anterior grapa que me gusta la forma en que dibuja a Superman y a Bizarro. Superman tiene un aspecto poderoso y protector, como se supone que tiene que lucir el Hombre de Acero en las páginas de un comic, con una narrativa que también me parece correcta. Junto a Timms tenemos a Rex Lokus en el color, y creo que también hace un gran trabajo marcando el contraste entre la luminosidad de Superman con la oscuridad que se cierne sobre Metrópolis con la transformación provocada por Bizarro.

El elemento llamativo y super chulo de esta grapa es que Timms dibuja un montón de fondos, muchos de ellos elementos arquitectónicos de la ciudad de Metrópolis. Y aunque esto no debería ser algo excepcional, lo cierto es que si lo es, viendo como muchos artistas del mainstream dejan grandes espacios abiertos esperando que un color llamativo camufle el hecho que no se lo ha currado como debería. Incluso si pensamos que Timms ha utilizado photoshop u otro programa de dibujo para ayudarle a dibujar estos edificios, puentes y otras infraestructuras urbanas, la verdad es que tengo que quitarme el sombrero ante su trabajo, que ayuda a que el comic luzca estupendo. Sobre todo pensando que ha dibujado 30 páginas en esta grapa.

El actual arco de Superman de Jason Aaron me parece un comic super chulo que me está dejando con ganas de comprar regularmente alguna colección regular del Hombre de Acero. Éxito total que te recomiendo sin duda.

Comparto las primeras páginas del comic:

Muchas ganas de ver cómo termina Aaron su historia de Bizarro en Action Comics.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Nemesis The Warlock vol. 1 de Pat Mills, Kevin O´Neill y Jesús Redondo (Dolmen Editorial)

Tenía curiosidad por leer Nemesis The Warlock, el comic inglés de Pat Mills y Kevin O´Neill en blanco y negro publicado a principios de los 80 en 2000AD que les abrió las puertas del mercado americano. Aprovechando la fantástica edición de Dolmen me decidí a comprarlo, un volumen que también incluye una historia dibujada por el español Jesús Redondo.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Sed puros! Sed conscientes! Sed buenos!

Terrapoder, planeta capital de un cruel imperio galáctico, es gobernado por el retorcido Torquemada, quien intenta purgar toda la vida alienígena de la galaxia. Para hacer frente a este déspota intergaláctico y sus Terminadores, se erigirá una resistencia liderada por el alienígena warlock de aspecto demoníaco conocido como Némesis, quien representa todo lo que Torquemada odia y teme. Dos caras de una misma moneda y encerrados en un duelo sin fin, su enfrentamiento afectará al destino mismo de la humanidad.

Considerada una de las joyas de la corona de todas las obras surgidas dentro del sello 2000 AD e inédita en España hasta ahora, este primer volumen recoge en orden cronológico el origen de la célebre saga creada por Pat Mills (Marshal Law) y Kevin O’Neill (La liga de los caballeros extraordinarios). Además de grandes dosis de space opera, sátira, diseños imposibles y tintes de tragedia shakesperiana, este volumen se complementa con varios bocetos de O’Neill y una entrevista con el dibujante español Jesús Redondo, ilustrador de uno de los capítulos más recordados de Nemesis the Warlock.

Patrick Eamon Mills (1949) es un guionista y editor de cómics inglés que, junto con John Wagner, revitalizó el cómic británico en la década de 1970, y desde entonces ha seguido siendo una figura destacada del cómic británico. Se le ha llamado «el padrino del cómic británico». Sus cómics destacan por su violencia y antiautoritarismo, y es conocido sobre todo por crear 2000 AD y desempeñar un papel fundamental en el desarrollo del Juez Dredd. Tuvo una extensísima carrera en la industria británica, además de Dredd y este Nemesis, escribió Dan Dare, ABC Warriors, Sláine, Rogue Trooper, Charlie´s War y muchos más. En el mercado USA fue el creador de Marshall Law junto a Kevin O´Neill, además de escribir comics para de Batman para DC y trabajar en la línea 2099 de Marvel. Y además, ha trabajado también para el mercado francés.

Kevin O’Neill (1953 – 2022) fue un dibujante de cómics inglés, cocreador de Nemesis the Warlock y Marshal Law con Pat Mills y The League of Extraordinary Gentlemen con Alan Moore. Tras una extensa carrera en U.K., tras dar el salto al comic americano en 1986 O´Neill fue conocido (muy a pesar suyo) porque el Comics Code Authority puso objeciones a su estilo de dibujo para el Tales of the Green Lantern Corps Annual No. 2 guionizado por Alan Moore. Cuando DC preguntó cuál era el problema y si se podía cambiar algo para obtener la aprobación (la historia incluía escenas de una crucifixión), les respondieron que era todo el estilo de O’Neill lo que encontraban objetable. Afortunadamente, DC decidió imprimir el cómic sin el sello de la Comics Code Authority. Esta polémica fue previa a la publicación junto a su amigo colaborador habitual en U.K. de Marshall Law en 1987para el sello Epic de Marvel, comic que consiguió una inesperada repercusión mediática, aparte de por el dibujo de O´Neill por sus declaraciones en las que que afirmaban que odiaban a los superhéroes americanos.

Jesús Redondo Román (Valladolid, 1934) es un historietista español que ha publicado en numerosos países, entre ellos España, Reino Unido, Países Bajos, Suecia y Estados Unidos. Se trasladó a Madrid en 1958 para trabajar en una agencia de publicidad, y pronto fue Jefe de Estudio. Su primer cómic fue «Profesor Woosley» para Editorial Bruguera en 1962. Su obra española incluye El Capitán Trueno, Un Paseo por la Rioja, Centauro y SOS Dossier Ecológico. También ha dibujado a «Edward» para la revista holandesa Tina. A mediados de la década de 1960 comenzó a trabajar para las editoriales británicas D. C. Thomson & Co. e IPC, inicialmente en cómics para chicas como Diana («Suzette of the Silver Sword») y Jackie, y más tarde en cómics de aventuras para chicos como 2000 AD, Starlord, Tornado y Scream!, incluyendo el dibujo de Dan Dare para Eagle en 1986. En la década de 1990 trabajó en Motormouth y Killpower para Marvel UK, y en Star Trek y Kitty Pryde para Marvel US. En los últimos años ha ilustrado libros infantiles y cómics.

Hay autores que han adquirido cierta fama con el paso de los años pero de los que en realidad no he leído casi nada. Para mi es precisamente ese el caso con Pat Mills, del que apenas leí nada aparte de Marshall Law, un comic que me impactó muchísimo en su momento. De Kevin O´Neill sí leí más porque a Marshall Law habría que añadir La liga de los caballeros extraordinarios junto a Alan Moore. Pero en general hablamos de autores que no había leído tanto como me hubiera gustado. Este primer volumen de Nemesis The Warlock soluciona este problema. Y en realidad, me recuerda por qué este tipo de historias nunca me han encajado.

Si hay una cosa que queda claro leyendo Nemesis es el tremendo odio que Mills siente por las religiones y en general por las figuras de autoridad como son los políticos, gobernantes e incluso contra las fuerzas del orden. Mills empezó a escribir a principios de los 70, y es normal que absorbiera muchas ideas de los movimientos sociales de la época, sobre todo pensando que él provenía de una familia humilde de clase trabajadora. La figura del villano Torquemada que es el líder humano del planeta Terrapoder y ha iniciado una cruzada para acabar con todos los seres alienígenas puede servir de metáfora para casi todo, desde los que rechazan a los extranjeros como a cualquiera que ataque a colectivos que quieran vivir «fuera del radar» del stablishment. Es interesante que en este comic los humanos sean los malos de la historia frente a unos aliens que tienen que sufrir primero la expansión de los humanos en sus planetas para luego ser exterminados. (No se si esto es también una metáfora contra el imperio británico, pero se le parece mucho). El comic tiene en sus primeras historias muchos detalles de humor negro, pero a medida que avanza la historia adquiere un tono más oscuro dentro de su ambientación de ciencia ficción pura.

El dibujo de Kevin O´Neill es justo como lo recordaba, pero con la limitación de tener que contar estas historias semanales con apenas 4 o 5 páginas, lo que obligaba a tener que plantear muchísimas páginas con un montón de viñetas que presentaran la historia de cada capítulo. sus diseños imposibles son lo más característico de este comic, centrado en el protagonista Nemesis, que no se sabe muy bien qué es, y por supuesto del villano Torquemada. Los diseños de las armaduras y los seres alienígenas son realmente extraños, y ayudan a que el conjunto tenga un feeling a ciencia ficción dura que me ha gustado. Sin embargo, hay que reconocer que O´Neill era un narrador bastante limitado, como bien puede apreciarse en este mismo volumen, con unas páginas en las que en muchos momentos no acaba de quedar claro lo que está pasando. En positivo, me flipan algunas páginas super locas de O´Neill, sobre todo en el climax del primer volumen. Unas páginas que anticipan el desenfreno que realizó años más tarde en Marshall Law.

Si había leído poco de Mills y O´Neill, comprar este volumen fue la primera noticia de que además de Carlos Ezquerra hubo otro dibujante español había «triunfado» en los años 70 y 80 en la industria británica, el vallisoletano Jesús Redondo. Triunfado es igual un calificativo demasiado fuerte teniendo en cuenta que los sueldos no eran para tirar cohetes y en algunos casos su trabajo no estaba ni acreditado. Pero si descubro que Redondo tuvo una larga y fructífera carrera profesional.

Redondo dibuja el Libro 2 contenido en este volumen: La alianza alienígena. Y las páginas de Redondo me han gustado mucho más que las de O´Neill, mostrándose como un mejor narrador de lo que jamás fue el creador de Marshall Law. Redondo tiene un estilo mucho más agradable de leer y sus lápices son super detallistas pero muestran lo que está pasando siempre de la forma más clara posible. Además de Nemesis los principales protagonistas son una raza de arañas inteligentes, y Redondo borda el dibujo, ofreciendo además unas buenas coreografías de acción. Me provoca cierta gracia pensar que he descubierto un artista totalmente desconocido para mi, y sobre todo que me gusta más que el creador del comic que tengo en mis manos.

He encontrado numerosos elementos interesantes en la lectura de este primer volumen de Nemesis The Warlock. Pero también me ha recordado porque siempre he preferido otros comics coetáneos que me transmitían una mayor sensación «actual» frente a estos comics publicados en antologías que son más «viejuno». Empezando porque son comics en blanco y negro y 2000AD, que era una publicación semanal, publicaba historias de entre 4 a 6 páginas en cada número.

Para que veamos el contraste, en el periodo de 1980-1981 en que empezaron a publicarse estos comics dentro de la revista 2000AD, Marv Wolfman y George Pérez empezaron a publicar su mítica etapa en New Teen Titans, mientras que Chris Claremont y John Byrne llevaban ya un par años haciendo historia en Uncanny X-Men. Y puede ser una comparación un tanto injusta, porque hablamos de dos de los mejores comics de superhéroes de la historia. Pero la historia de Nemesis, siendo hija de las inquietudes de Reino Unido y lidiando con las limitaciones editoriales de extensión, no se puede comparar con el espectáculo y los personajes maravillosos que se estaban publicando al mismo tiempo en los Estados Unidos.

Es verdad que la parte antisistema de los comics británicos nunca se vio en el mainstream americano, y por esa parte este comics se siente diferente. Pero tanto el blanco y negro como la extensión de las historias no permiten demasiadas alegrías. El tener que ir al grano en las 5 páginas mensuales provoca que los protagonistas Nemesis y Torquemada sean apenas arquetipos, el malo malísimo sin matices y el revolucionario luchador que se opone a él. Es difícil conectar con Nemesis incluso sin tener en cuenta el diseño loquísimo de O´Neill, porque no hay prácticamente nada que le haga atractivo. Otro detalle es que los personajes tienen habilidades indeterminadas que les permiten hacer lo que mejor interese en cada momento, empezando por un Torquemada cuyo cuerpo es volatilizado casi al principio del comic pero cuyo espíritu sigue vivo y se reencarna en diferentes cuerpos porque así se le ocurrió a Mills y ¿Por qué no? También Nemesis tiene habilidades-Guadiana, que aparecen y desaparecen.

Es curioso que casi al final de este volumen Mills y O´Neill plantean una historia que muestra como Nemesis formó el vinculo con su nave. Si este comic tiene que servir a modo de historia de origen, el resultado es regulinchi. Sin embargo, el origen de Torquemada fue la historia que abrió el segundo volumen, y cuenta con dibujo de Jesús Redondo, por lo que aún siendo una historia más convencional me gustó más. En positivo, a pesar de la ridícula extensión de 5 páginas, Mills se las apaña para conseguir que la historia avance sin descanso en todos los números, consiguiendo en muchas ocasiones unos buenos cliffhangers que te dejaban con ganas de seguir leyendo estas aventuras. Si algo queda claro es que Mills era un profesional que controlaba el formato con el que tenía que trabajar, aunque por esto mismo no dejaba mucho margen para el lucimiento del dibujante. En resumen, tengo que reconocer que estamos ante un comic al que se le notan los más 40 años transcurridos.

Me ha gustado mucho la edición en tapa dura de Dolmen, el grosor de las páginas está genial y el tomaco justifica el alto precio que tiene. Creo que a pesar de lo que he comentado, si Nemesis fueran sólo 2 volúmenes hay muchas posibilidades que compre el segundo para tener toda la historia completa. Pero como este Nemesis sean tres o cuatro tomos se me plantea una gran duda, al no tener claro que me compense el importante gasto que conlleva la compra de cada tomo. A ver qué anuncia Dolmen para los próximos meses.

Comparto algunas páginas del comic:

Nemesis The Warlock es claramente hijo de su tiempo, no sólo de los temas que se trataban en Gran Bretaña sino también del formato de publicación en 2000AD, lo que afecta tremendamente al comic. No siempre para bien.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Robot Dreams de Pablo Berger.

Tenía curiosidad y ganas de ver Robot Dreams, la película de animación de Pablo Berger (Blancanieves), ganadora de los premios a mejor guion adaptado y mejor film de animación en los Goyas de este año, ganando además el premio a Mejor película independiente 2023 en los premios Annie, mejor película de animación en los premios del Cine Europeo y que está nominada a mejor largometraje de animación en los Oscars.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Basada en la popular novela gráfica de Sara Varon. Dog es un perro solitario que vive en Manhattan. Un día decide construirse un robot, para que sea amigo. Su amistad crece, hasta hacerse inseparables, al ritmo de la Nueva York de los 80. Una noche de verano, Dog, con gran pena, se ve obligado a abandonar al robot en la playa. (FILMAFFINITY)

Pablo Berger Uranga (Bilbao, 1963) es un director de cine español. En 1988 dirigió su primer cortometraje, Mamá, una producción de Joaquín Trincado, con dirección artística de Álex de la Iglesia. Con los múltiples premios obtenidos consiguió una beca de la Diputación Foral de Vizcaya para estudiar un máster en cine en la New York University donde dirigió su corto “Truth and Beauty” por el que fue nominado a los Emmy. Su ópera prima, la coproducción hispano-danesa Torremolinos 73 (2003), con Javier Cámara, Candela Peña, Mads Mikkelsen y Fernando Tejero. En 2012 estrenó su segunda película, Blancanieves, que fue elegida para representar a España en los Premios Óscar en la categoría de Mejor película de habla no inglesa, y que ganó 10 Premios Goya. En 2017 estrenó Abracadabra, una comedia de nuevo protagonizada por Maribel Verdú. Robot dreams es, por tanto, su cuarta película como director, y la primera de animación.

Berger escribe el guion adaptando el cómic homónimo de Sara Varón. Con montaje de Fernando Franco y música de Alfonso de Vilallonga, hay que destacar también el trabajo de Benoît Feroumonts como director de animación. La película de 102 minutos es una co-producción hispano-francesa. Y como comentaba al principio, Robot Dream ha conseguido una aclamación universal, ganando además numerosos galardones y premios como los premios a mejor guion adaptado y mejor film de animación en los Goyas de este año, ganando además el premio a Mejor película independiente 2023 en los premios Annie, mejor película de animación en los premios del Cine Europeo y el premio del público del Festival de Sitges. Además, está nominada a mejor largometraje de animación en los Oscars, aunque creo que Hayao Miyazaki ganará este premio por El chico y la garza.

Robot dreams es una película con un montón de elemento super chulos que quiero empezar destacando. En especial la animación y que planteen una narrativa sin diálogos. Pablo Berger parece especializado con lo de la narrativa sin diálogos, y en esta película lleva el «experimento» un paso más allá, pensando en el homenaje al cine mudo que fue su Blancanieves. Es muy difícil plantear una historia sin diálogos y con unos diseños de personajes a priori extremadamente simples como son Dog y Robot, y que sus sentimientos y motivaciones estén siempre claros. He visto algunos videos de making-of relativos a la animación, y me alucina algo que comenta el director de animación Benoît Feroumonts, y es que cuando tienes diseños tan «simples», puede parecer que la animación es más sencilla de hacer, cuando es al revés. Resulta muchísimo más complicado dotar de vida a unos personajes que son apenas dos líneas básicas. Y sin embargo, el éxito de la película es tremendo. En todo momento sabes lo que sienten y cuales son sus preocupaciones, y momentos como el baile con patines me parece una pasada. Esto me parece un éxito maravilloso.

Además de la narrativa sin diálogos, la animación me ha parecido un triunfo absoluto. No se si es un tema de Berger o ya el comic original estaba ambientado en una Nueva York habitada por animales antropomórficos, pero todo ello sirve para que cada imagen sea un despliegue visual que sobrecargaba mis sentidos. Las imágenes son super coloridas y vibrantes, y aunque los diseños de los personajes / animales puede decirse que son lo más sencillos e icónicos posibles, los fondos cuentan con un nivel de detalle increíble. Desde los ladrillos en la pared de la casa de Dog (o los tornillos sueltos por suelo mientras monta a Robot), o la maravilla que es ver a Dog y Robot andar por las calles, la película tiene un montón de detalles que hacen que todo sea una delicia.

Unido a la personalidad de Nueva York y la excepcional animación, ambientar la historia en los años 80, con el punk y el germen de lo que seria el rap en las calles, ayuda a cimentar la sensación de historia mítica ambientada en un mundo ideal, casi como si de un cuento de hadas se tratara. Esta Nueva York era la cima del capitalismo, pero era también un centro cultural y social a nivel mundial. Y por lo que se dice, si algo malo ha traído la globalización es que la ciudad es mucho más segura, pero todo se ha uniformizado y se ha perdido parte de su personalidad. Plantear la historia en este mundo idealizado pasado, unido a una música y la selección de canciones convierten a Robot Dreams en una película llena de emoción. Otro detalle interesante es que aunque hay un drama muy gordo por la pérdida de un ser querido, el tono es optimista en todo momento, dando la sensación que ante todo quieren dejarte con buen sabor de boca.

Como digo, la animación es una maravilla. Y todo iba bien hasta que empiezo a pensar en la historia, en lo que Pablo Berger nos está contando en Robot dreams. Que, de nuevo, no se si es literal al comic o se toma alguna licencia. Y ahí la experiencia se me desmontó en gran medida, incluso a pesar de lo mucho que he disfrutado de la animación de la película. Intelectualmente y tras pensar en la película, veo claro la intención de contar una historia agridulce sobre la pérdida de una amistad y como a pesar de los momentos malos, los protagonistas consiguen seguir con sus vidas y llegan a ser felices cada uno por su lado. Como lección de vida, la intención de Robot dreams me parece loable y super bienintencionada.

Pero entonces entramos en la EJECUCIÓN, y ahí es donde para mi la película descarrila. Todo lo referido a Dog me parece un fail como una casa de principio a fin. Partiendo con que Dog no hace un amigo, COMPRA a un amigo, lo cual es una diferencia fundamental que hace que la metáfora de la historia de amistad se desmorone. Incluso aceptando que sin ese momento no hay película, la forma con que Dog pierde a Robot en la playa y no hace apenas nada por recuperarle, me parece un momento ridículo. Porque a lo largo de los meses a la playa sí acceden los conejos o el buscador de metales, que se limite a ir una noche me parece casi un insulto, pensando que no hablamos de un teléfono o una tostadora, sino su mejor amigo y un ser sentiente e inteligente. Si Dog hubiera hecho otro amigo o amiga la percepción sería mejor, pero por la parte de Dog vuelve a ser feliz y deja atrás su pasado cuando COMPRA un nuevo robot que se convierte en su nuevo mejor amigo. La derivada capitalista y mercantilista que sugiere que si tienes dinero no tienes nada de lo que preocuparte me parece lo contrario a cualquier intención bella o poética.

La película hace alusión a los sueños de Robot mientras está inmóvil en la playa, mientras imagina formas en las que podría volver a reunirse con su amigo (y dueño) Dog. Estas escenas oníricas son super chulas, y alternan este mundo ideal con la fría realidad del invierno en la ciudad. En paralelo la película nos muestra los sueños de Robot y lo que le va pasando en la playa con la vida de Dog, creando dos narrativas que no tienes claro si volverán a reunirse en algún momento. Que a pesar de todas las vicisitudes Robot pueda encontrar la felicidad con un nuevo dueño y acepte que Dog ha rehecho su vida sin él y no le necesita, es un momento muy chulo que me deja con cierto buen sabor de boca, dentro que Robot si lo piensas un poco es un siervo al servicio de otro amo. Es un amigo porque su programación le impone serlo, pero no es realmente libre. Como digo, la parte de Robot es más satisfactoria que la de Dog, porque es él quien decide no ir al encuentro de su antiguo dueño y quedarse con el actual, al ver que Dog ha rehecho su vida. Pero a poco que escarbamos en lo que significa esto, en realidad no estamos ante una situación SATISFACTORIA.

Como veis, Creo que hay un enorme desequilibrio entre lo que Robot dreams quiere contarnos y la forma empleada para hacerlo. Y esto me lleva a otra reflexión. ¿Quién es el público objetivo de Pablo Berger cuando decide hacer esta película? En realidad veo bastante claro que esta NO es una película para niños, ni en fondo ni en forma. Aparte que el mensaje para los niños de que no pasa nada con perder un juguete porque siempre puedes comprarte (o que te compren) otro es lo menos indicado creo yo que se le puede decir a un niño en este mundo hiper consumista en que nos encontramos a unos niños que no consiguen mantener la atención por nada más allá de 5 minutos o un video de Tik-Tok.

Una vez descartado el público infantil, aparte de lo cansino que supone tener que rebatir que el que una película sea de animación no significa que tenga que ser infantil, queda la evidencia que Robot dreams es una película dirigida a un público adulto. Y aquí tengo que hacer otra vez la matización sobre que no se si Berger ha adaptado literalmente el comic de Sara Varón o no. Pero esta historia no puede ser tomada muy en serio por un público adulto y nos obliga a una suspensión de la credulidad total, algo que no me gusta en general pero menos si cabe en una película que viene con el marcado de «inteligente». Y no me gusta nada cuando una película, serie, comic, etc… me deja con la sensación que el autor se cree más inteligente que yo (el consumidor).

De nuevo intentando ver el vaso medio lleno veo que esta historia de amistad entre un perro y su robot puede plantearse como un canto por la diversidad y la mezcla de personas diferentes. Me creo que este intento de historia de amistad entre seres diversos pueda conectar con todo tipo de espectadores y sugerir todo tipo de relaciones en la relativo al sexo, la raza, la edad o cualquier factor que se quiera imaginar. Lo único es que usar una COMPRA y la superioridad de una persona sobre la otra no creo que sea una idea sana en absoluto. Aparte que como digo, los robots siendo inteligentes y teniendo sueños son seres totalmente dependientes de sus dueños. La metáfora no puede funcionar en estas condiciones.

Tenía muchas ganas que Robot dreams me encantara, y me sabe muy mal que la historia me parezca tan deficiente. Qué pena.

Comparto el trailer de la película:

Me sabe super mal que teniendo como tiene una animación alucinante, el mensaje y la historia de Robot Dreams de amigos de usar y tirar porque siempre puedes comprar otros no me haya dejado disfrutar de la película y no me dejara con buen sabor de boca.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros