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Crítica de Bullet Train de David Leitch

La nueva película de David Leitch Bullet train protagonizada por Brad Pitt es un festival de personajes y situaciones extravagantes al servicio de una historia de humor y acción ideal para el periodo vacacional.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Cinco asesinos a sueldo se encuentran a bordo de un tren bala que viaja de Tokio a Morioka con unas pocas paradas intermedias. Descubren que sus misiones no son ajenas entre sí. La pregunta es quién saldrá vivo del tren y qué les espera en la estación final.

David Leitch (1975) es un director de cine, actor, especialista y coordinador de escenas de acción que debutó como director en la película de acción de 2014 John Wick junto a Chad Stahelski, aunque solo se acreditó a Stahelski. A continuación, Leitch dirigió en 2017 Atomic Blonde, protagonizada por Charlize Theron, y Deadpool 2, de 2018, la secuela de la película de 2016. En 2019, dirigió Hobbs & Shaw, un spin-off de la franquicia Fast & Furious.

La película cuenta con guion de Zak Olkewicz basado en la novela de Kotaro Isaka. Cuenta con fotografía de Jonathan Sela, montaje de Elisabet Ronaldsdottir y música de Dominic Lewis. La película de 126 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 90 millones.

Brad Pitt interpreta a Ladybug, un experimentado mercenario aquejado de mala suerte que busca cambiar de vida. Joey King como El Príncipe, Aaron Taylor-Johnson como Mandarina, Brian Tyree Henry como Limon, Andrew Koji como Yuichi Kimura / El Padre, Hiroyuki Sanada como El Anciano, un antiguo Yakuza y padre de Kimura, Benito A. Martínez Ocasio (Bad Bunny) como El Lobo, Zazie Beetz como El Avispón y Logan Lerman como El Hijo forman el reparto principal de una película que incluye además un montón de cameos buenísimos que prefiero no spoilearte.

Con cierta frecuencia suele leerse que ya está todo inventado en el género de acción. Y entonces llega un director como David Leitch con ganas de negar la mayor y nos sorprende con una propuesta loquísima llena de planos para el recuerdo y situaciones over-the-top que no se toma muy en serio a si misma. Bullet Train es una estupenda película ideal para el periodo estival que hará las delicias de todos los fans de este género.

Lo primero a destacar es un casting plagado de caras conocidas, entre los que destaca por supuesto Brad Pitt, que es la estrella que vende la película. Agradezco que Pitt no se tome a si mismo demasiado en serio (como la película en general) e interprete a un mercenario no demasiado espabilado que es el centro de una historia que es humor más que acción en la que todo vale para entretener a la audiencia. Tener junto a Pitt a Aaron Taylor-Johnson, Brian Tyree Henry, Andrew Koji o Hiroyuki Sanada me parece una pasada, a lo que habría que añadir unos cameos loquísimos super buenos que me han gustado mucho. En general, diría que se nota que todos los actores se lo han pasado genial durante el rodaje.

Me ha sorprendido que la historia sea super enrevesada, mucho más compleja de lo que uno hubiera pensado a priori. La forma en que conecta a todos (TODOS) los personajes y los motivos de estar en el tren me parece una pasada. Sobre todo porque no conocemos todas las piezas del puzzle hasta el final, y cuando todo cobra sentido, la sensación fue que me han volado la cabeza. Además, el tono de humor exagerado en el que todo vale consigue que el visionado sea satisfactorio la mayor parte del tiempo, e incluso en los momentos WTF?! (y hay unos cuanto) consigan una sorpresa y una sonrisa en el espectador, algo que creo que es muy positivo.

David Leitch realiza un despliegue visual increíble para Bullet Train. Aunque hay menos escenas de acción de las que esperaba, están muy bien hechas y transmiten muy claramente la idea que estaba buscando mostrar cosas diferentes. En muchos casos el humor es la fórmula para que entremos en los aspectos más locos, con un climax super over-the-top que me parece un desfase total. Dicho eso en el buen sentido.

Para Bullet Train parece que Leitch ha buscado la inspiración en Quentin Tarantino en lo relativo a los personajes peculiares con diálogos extravagantes o de Guy Ritchie con una acción a un ritmo frenético con constantes saltos temporales y sorpresas. Y diría que globalmente creo que sale bastante bien parado teniéndolo todo en cuenta, aunque creo que aún se encuentra por debajo de ambos directores.

Mi principal pero con Bullet Train, dentro que me lo he pasado muy bien, es que me deja cierta sensación que lo que nos están contando no es tan divertido como Leitch y su equipo creen que es. Por ejemplo, cuando Mandarina y Limón cuentan las muertes que causaron en su encargo previo o en general las interacciones de estos dos hermanos un tanto peculiares. De hecho, creo que los actores y todos en general se lo pasaron mejor rodando la película de lo que me transmiten algunos momentos de humor que a mi no me funcionaron, algo que entiendo que es totalmente subjetivo y opinable. Incluso Brad Pitt tiene algo en su personaje que no acaba de funcionar del todo bien.

Aunque visualmente Bullet Train me parece una pasada, también es verdad que hay un par de momentos puntuales en que es un too-much excesivo en el que lo visual va en detrimento de lo narrativo, cuando debería servir para contar la historia. Por ejemplo cuando conocemos la historia de El Lobo o la misión de Mandarina y Limón que mencionaba antes. Y tengo claro que la película es 99% estilo visual, casi una declaración de intenciones de Leitch en el que muestra a espectadores (y ejecutivos de estudios) lo que puede crear con un presupuesto a la altura. Pero como digo no siempre me encajó como pensaba que lo iba a hacer a priori.

Dicho lo anterior, el tono de no tomarse muy en serio la película y el humor over-the-top en el que todo vale creo que es perfecto para la propuesta planteada por Leitch, y que gracias a eso la película puede considerarse un éxito total que supera ampliamente el objetivo de dar a los espectadores un estupendo entretenimiento que merezca ser visto en pantalla grande.

Por cierto, no quiero terminar sin acordarme de la banda sonora y la estupenda selección de canciones, que me parece un acierto que añade el toque festivo que el conjunto precisaba.

Comparto el trailer de la película:

Bullet Train da justo lo que promete y realmente hay mucha imaginación en esta propuesta, lo que hace que me de más pena el no haber conectado con la película como me hubiera gustado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de La lista final de Prime Video

Prime Video parece querer especializarse en la producción de series de acción de calidad, con los ejemplos previos de Jack Ryan o Jack Reacher. La lista final con Chris Pratt es el último ejemplo de un buen entretenimiento de temática militar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

James Reece (Chris Pratt) es un miembro Navy SEAL del ejército cuyo pelotón sufre una emboscada durante una misión encubierta de alto riesgo. Cuando Reece regresa a casa con su familia, cuestiona su propia culpabilidad con recuerdos confusos del suceso. Sin embargo, a medida que sale a la luz nuevas evidencias, Reece descubre fuerzas oscuras trabajando en su contra. Para averiguar qué sucedió Reece contará con el antiguo compañero Edwards (Taylor Kitsch), con conexiones con la CIA.

La Lista Final es una serie de televisión de acción basada en la novela homónima de Jack Carr. La serie de 8 episodios ha sido creada por David DiGilio y cuenta con la dirección de Antoine Fuqua en el primer episodio, siendo Chris Pratt productor ejecutivo de la serie. La serie cuenta con fotografía de Armando Salas y Evans Brown, y música de Ruth Barrett.

La serie está protagonizada por Chris Pratt, que interpreta al Comandante James Reece, un oficial de los SEAL de la Armada estadounidense con 8 despliegues de combate. Comandante del pelotón Alpha del equipo SEAL 7. Taylor Kitsch es Ben Edwards, un ex SEAL de la Marina y antiguo compañero de equipo de James Reece que actualmente trabaja en la CIA. Constance Wu es Katie Buranek, una experimentada corresponsal de guerra de Voltstream News, mientras que Riley Keough y Arlo Mertz interpretan a la mujer e hija de Reece, Lauren y Lucy. Jeanne Tripplehorn es Lorraine Hartley, Secretaria de Defensa, mientras que Jai Courtney interpreta a Steve Horn, presidente del contratista de defensa Capstone Industries, mientras que Sean Gunn es Saul Agnon, Vicepresidente de Capstone.

La lista final es una historia de venganza. A partir de la muerte de su familia, un condecorado SEAL se lanza a la búsqueda de la verdad para hacer que todos los que fueron responsables de su muerte y de las de su pelotón paguen por lo que han hecho. Hay un mensaje muy claro que cuando el ejército entrena a hombres para la muerte, no pueden sorprenderse que su respuesta ante una tragedia personal provocada por motivos espurios sea la violencia. Un mensaje que siendo sencillo, no deja de estar ahí y de estar bien ejecutado durante toda la serie.

Chris Pratt es el omnipresente protagonista, y agradezco que se aleje del clásico papel de héroe «simpático» con el que es fácil conectar, creando un personaje oscuro para el que no existen matices a la hora de perseguir a los que estuvieron involucrados en el asesinato de su familia. Reece trata a patadas a la periodista Katie Buranek incluso a pesar de estar ayudándole, porque no quiere que nadie interfiera en su misión. Sin embargo, dentro que para los culpables hay una única salida aceptable, evita matar a policías o agentes del FBI que intentan detenerlo, lo que indica un alto elemento moral en sus acciones que lo convierten en un HÉROE sin matices en el contexto de esta historia.

El resto del reparto creo que cumplen con profesionalidad con lo que la serie demanda de ellos, siendo en general un buen complemento a la presencia y la fuerza que Pratt incorpora a la serie. Dentro que todos cumplen, le gusta la química que Taylor Kitsch comparte con Pratt en pantalla, la villanía de un Jai Courtney muy cómodo en su papel y de Sean Gunn añadiendo un toque de patetismo a su personaje.

Esta historia clásica de venganza está muy bien ejecutada. El guion me parece muy interesante porque no te muestra todas las cartas de inicio, sino que a medida que Reece va tachando nombres de su lista va sumando otros, a menudo sorprendentes, mientras avanza su investigación y ahonda en la conspiración, encontrando conexiones económicas, políticas e incluso dentro del ejército que se beneficiaron económicamente de esas muertes.

Una serie de este tipo no está para hacer profundas reflexiones filosóficas, sino para mostrar acción. Y La lista final en eso me parece un triunfo. Me encanta que Prime Video apueste por invertir un presupuesto importante para hacer series de acción con esta calidad técnica. Porque la verdad es que todas las escenas me parecen super bien ejecutadas desde el realismo de la forma en que actúan las fuerzas especiales de los Estados Unidos. La serie plantea además elementos diferenciadores en cada escena de cada episodio, de forma que consiguen que no sea un «John Wick» de proyección y tiro en la cabeza repetido una y otra vez como vimos en la tercera película. Hay escenas super buenas y diferentes en La lista final. Destacaría el asalto a la base de los narcos del cuarto episodio, el ataque del quinto y el climax final.

Y por si fuera poco, dentro de lo que parecería una historia lineal básica de venganza, la serie se las apaña para crear giros interesantes que rompen lo que yo al menos como espectador esperaba de la serie. En especial, el quinto episodio me parece modélico y sorprendente dentro de la lógica de la serie, a lo que le sigue un sexto episodio también estupendo que rompe la narrativa que llevábamos hasta ese momento. Estos giros de guion me han gustado mucho y han conseguido mantenerme interesado durante todo el visionado.

Hay que reconocer también que La Lista Final no es perfecta. La duración de los episodios va desde los 50 minutos del más corto a los 65 del primer episodio. Y la verdad es que esta duración acaba siendo un pelín larga en general, hasta el punto que el visionado hubiera mejorado con episodios de 5-10 minutos menos. Esto es debido a que en todos los episodios tenemos varios momentos en los que Reece recuerda a su familia con memorias cruzadas debido a su tumor. Esto es algo que tendría sentido en la televisión clásica de episodio por semana, ya que cada episodio debe recordar al espectador lo que ha perdido Reece que motiva la venganza. Sin embargo, al tratarse de una serie de streaming que el público puede ver en maratón (o como fue mi caso, en sesiones de dos – tres episodios), esta repetición acaba resultando redundante y un pelín repetitiva.

Este elemento como digo afecta al visionado de la serie en su conjunto, pero narrativamente tiene todo el sentido ir viendo el deterioro mental de Reece y como esto afecta a su rendimiento, lo que de alguna manera le humaniza frente a la máquina de matar en que se ha convertido. De esta manera, incluso estos aspectos menos buenos que reconozco que existen y están ahí no son gratuitos ni un problema de guion, más bien al contrario. Curiosamente, o no, los mismos que alaban series como Obi-Wan Kenobi que son un queso de gruyere grosero que narrativamente no tiene sentido, han pensado pasar por alto los problemas de la serie de Disney+ para inventarse problemas que no están ahí en esta serie.

Lo cual me lleva al review-bombing que ha sufrido la serie, porque parece claro que para la mayoría de críticos americanos políticamente correctos no es aceptable que Prime Video haga una serie de un hombre blanco buscando venganza por el asesinato de su familia. Por ejemplo, en Slash-film Valeria Ettenhofer comenta «En un thriller de acción completamente podrido, el Navy SEAL James Reece (Chris Pratt) se lanza a una exhaustiva y obsesiva matanza pública, todo ello mientras casi todos los personajes que le rodean le llaman incesantemente buen tipo. La disonancia cognitiva entre las acciones del «héroe» de la serie y la inexplicable lealtad que inspira a todos los que le rodean es ridículamente evidente». Lo cual deja en evidencia que está comentando sobre sus preferencias ideológicas y no sobre lo que la seria la está contando, porque en el contexto de esta historia ¡claro que Reece es el héroe! Que la «crítica» lo ponga en duda como primer elemento fundamental de su crítica es penoso, la verdad. Porque que una mujer busque venganza por su violación como en Promising young woman es «necesario», pero que lo haga un hombre blanco tras ser asesinada su familia es «problemático». Y así todo.

Y obviamente cada persona puede tener una opinión, y para gustos colores. Pero eso es una cosa y otra pretender valorar un contenido de entretenimiento no por lo que es sino por lo que tu querrías que fuera. Otra crítica comenta que «Parece que va a ir de conspiraciones y se convierte en una serie de venganza que no reflexiona sobre la venganza¿Por qué tendría que hacerlo? LA HISTORIA NO VA DE ESO. Pero es que como comentaba antes el mensaje de que es peligroso empujar a la violencia a alguien que lleva toda su vida perfeccionando el uso de la violencia por un gobierno que le ha usado para sus fines, y como para alguien así, la venganza es el único camino, si queda queda claro y diáfano en la historia.

Existe una tremenda disonancia entre el entretenimiento que los «creadores de opinión» quieren que veamos y los gustos del público a los que una historia de venganza muy bien planteada y resuelta nos vale perfectamente. Son esos mismos críticos los que no se explican el éxito de series como Yellowstone, que de momento y si no me equivoco en España sigue siendo imposible de ver en ninguna plataforma, y que se llenan la boca pidiendo variedad de contenidos pero renegando cuando una cadena plantea una historia que no coincide con su ideología.

La lista final puede tener elementos mejorables, empezando por la duración de los episodios, pero todo lo que plantea lo hace estupendamente bien. Si te gusta el cine de acción es una serie que no te puedes perder.

Comparto el trailer de esta serie:

La lista final es un entretenimiento estupendo que sabe qué tipo de historia es y cual es su público, entre el que me encuentro.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Ambulance: Plan de huida de Michael Bay

Cuando ves una película de Michael Bay, sabes a lo que vas. Y a pesar de eso, he aprovechado la Fiesta del Cine para ver Ambulance: Plan de huida, una película super parecida a un accidente de tráfico en el que sabes que no deberías mirar pero no puedes evitarlo y cuando lo haces te hipnotiza.

PUNTUACIÓN: 7/10

El veterano Will Sharp, en un acto desesperado por conseguir dinero para cubrir las deudas médicas de su esposa, recurre a la única persona que sabe que no debería, su hermano adoptivo Danny. Danny le ofrece participar en un robo a un banco, el más grande en la historia de la ciudad. Will no puede decir que no. Cuando su intento de escape sale mal, los hermanos secuestran una ambulancia con un policía herido y una paramédica. Ahora deberán huir de un inmenso dispositivo de fuerzas de seguridad desplegado por toda la ciudad, mantener a sus rehenes con vida y de alguna forma tratar de no matarse entre ellos. (FILMAFFINITY)

Ambulance es un remake americano de la película danesa de 2005 del mismo nombre. Chris Fedak escribió el concepto adaptando la historia de Laurits Munch-Petersen y Lars Andreas Pedersen, y el guión estuvo moviéndose por los estudios durante varios años. Aunque Bay en su momento había rechazado el proyecto, el COVID afectó la producción otros proyectos, por lo que volvió a este concepto al querer rodar algo rápido cerca de su casa.

Ambulancia se rodó con un ajustadísimo presupuesto de 40 millones de dólares en el centro de Los Ángeles, con un rodaje de tan sólo treinta y ocho días. La película de 136 minutos de duración cuenta con fotografía de Roberto De Angelis, montaje de Pietro Scalia, Doug Brandt y Calvin Wimmer, y música de Lorne Balfe, que ya colaboró con Bay en 13 Horas: Los soldados secretos de Bengasi (2016) y 6 Underground (2019).

La gran novedad de la película es la gran cantidad de imágenes rodadas mediante el uso de drones de la compañía LightCraft, que usan tecnología First Person View para su uso. Los drones utilizados en la película fueron pilotados por los pilotos profesionales de la Drone Racing League Jordan Temkin y Alex Vanover y crearon planos increíbles a lo largo de la película.

Jake Gyllenhaal es Danny Sharp, el hijo de un famoso ladrón de bancos que sigue los pasos de su padre. Yahya Abdul-Mateen II interpreta a su hermano adoptivo Will Sharp, un veterano de Afganistán que se alistó para huir del mundo criminal pero se verá inmerso en él cuando sus problemas médicos le obliguen a aceptar la propuesta de su hermano. Eiza González es la enfermera Cam Thompson que dirige una ambulancia y será hecha prisionera por los hermanos durante su huida. Además de intentar mantenerse con vida, intentará salvar la vida de un agente de policía herido en el tiroteo. Por último, Garret Dillahunt interpreta al Capitán Monroe que dirige la persecución.

En cierto sentido, Ambulance se siente como ese niño que recibe un nuevo juguete por su cumpleaños y durante las siguientes semanas sólo juega con él exprimiendo al máximo la novedad y la sensación de diversión y entretenimiento. El uso hasta el exceso de drones da la oportunidad a Bay de plantear escenas y planos loquísimos que me han volado la cabeza, mientras vemos a los vehículos involucrados en la persecución desde un lado, desde arriba e incluso ¡desde abajo!! Hay que quitarse en sombrero ante los profesionales que pilotaron estos drones, porque es flipante verles pegados a fachadas de edificios o pasando entre vigas y elementos arquitectónicos.

Yendo más allá, Bay ha mostrado que ya es posible rodar una película de acción que luzca espectacular con presupuestos modestos muy alejados de los costes de los típicos blockbusters, que ahora mismo ninguno baja de los 150 millones, abriendo la puerta a producciones de tamaño medio. En el actual panorama COVID, se está demostrando fundamental para la rentabilidad de las películas hacer un exhaustivo control del coste, que permita a los estudios mantener su rentabilidad. En este sentido, los drones pueden ser una herramienta super interesante, al igual que lo ha sido el Dome de Disney donde rodaron The Mandalorian.

Tengo que reconocer que visualmente la película luce increíble en pantalla grande. Para ser un argumento que realmente casi no da de si, Bay hace un magnífico ejercicio de tensión dramática durante las más de dos horas de película, consiguiendo mantener al espectador super involucrado con la acción y transmitiendo una perfecta sensación de agobio y casi claustrofobia al estar 4 personas metidas en un espacio tan pequeño mientras intentan huir de la policía.

Para ser una película de Bay, me ha sorprendido las pocas explosiones que hay, sin duda forzado por las limitaciones presupuestarias. Dicho esto, las que hay lucen increíbles y los accidentes de tráfico me vuelan la cabeza porque me creo que realmente todo (o casi todo) ha estado rodado con vehículos reales que acaban estrellados. Por cierto, sobre todo en el primer tiroteo intuyo un intento de homenaje a Heat de Michael Mann, y dentro que la escena es super potente creo que no llega al nivel de la película de Robert De Niro y Al Pacino.

Como decía, cuando vas a ver una película de Michael Bay sabes a lo que vas. Y dentro que Ambulancia es muy entretenida y espectacular, y hubo un par de momentos en que me reí a carcajada, realmente tenemos un guión con las absurdeces y ridiculeces habituales de Bay que riegan la película de diálogos y situaciones de vergüenza ajena. Y como decía antes, al verla aprovechando la Fiesta del Cine no me arrepiento del dinero gastado. Es más, considero un dinero bien invertido que me ha ofrecido justo el tipo de entretenimiento que estaba buscando. Pero las cosas como son.

El trío protagonista de Jake Gyllenhaal, Yahya Abdul-Mateen II y Eiza González creo que cumplen con lo que Bay pedía para sus personajes, y su carisma permite que sintamos cierta simpatía por ellos. Lo malo es la sensibilidad de Bay les obliga a un over-the-top constante de casi dos horas que resulta excesivo y agotador. El mini intento de construcción del personaje y drama familiar de Abdul-Mateen II que acepta robar el banco porque su seguro médico no paga la operación de cáncer de su mujer es un recurso barato para que empaticemos con él. Pero si buscaba hacer algún tipo de crítica social, si está ni se le espera.

Es por esto que quizá el mayor problema de Ambulance además de las absurdeces del guión es la propia duración de la película. Incluso a pesar de lo espectacular del conjunto y la tensión que transmite, toda la parte central se me hizo larguísima, y diría que estamos ante el último ejemplo de película de acción de Hollywood que hubiera mejorado si no hubiera sobrepasado las dos horas de duración (contando los títulos de crédito).

Comparto el trailer de la película:

Ambulance es locura y mamarrachada a partes iguales 100% Michael Bay. Pero en este caso me ha dado justo lo que necesitaba.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Gangs of London temporada 1, de Gareth Evans

Cuando se anunció que Gareth Evans (The Raid 1 y 2) estaba desarrollando para la cadena Sky una serie de acción de temática criminal ambientada en los bajos fondos de Londres, los fans del director recibimos un chute de adrenalina. Gangs of London es el resultado y hoy quiero comentar lo bueno y lo menos bueno.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Creado por el visionario cineasta Gareth Evans y su socio creativo Matt Flannery, Gangs of London lleva al público en un viaje inmersivo al corazón oculto de la capital.

Durante 20 años, Finn Wallace (Colm Meaney) fue el criminal más poderoso de Londres. Miles de millones de libras fluyeron a través de su organización cada año. Pero ahora está muerto, y nadie sabe quién ordenó el golpe. Con rivales en todas partes, depende de su impulsivo hijo Sean (Joe Cole), con la ayuda de la familia Dumani encabezada por Ed Dumani (Lucian Msamati) para tomar el lugar de su padre. Si la situación ya no era lo suficientemente peligrosa, la subida al poder de Sean provoca repercusiones que afectarán al mundo del crimen internacional. Quizás el único hombre que podría ayudar a Sean y convertirse en su aliado es Elliot Finch (Sope Dirsu), quien hasta ahora ha sido un perdedor con un misterioso interés en la familia Wallace. Y sin vuelta atrás, Elliot se será transportado al intrior de la organización criminal más grande de Londres.

Gareth Evans y Matt Flanery son los creadores de esta serie coral de nueve episodios que ha contado con el propio Evans de director de dos episodios, (el primero y el quinto, obviamente los mejores de toda la serie), junto a Corin Hardy (4 episodios) y Xavier Gens (3). Los guiones de la serie corren a cuenta de Gareth Evans y Matt Flannery en el piloto que marca el tono y las claves de la historia, con Peter Berry, Claire Wilson, Carl Joos, Lauren Sequeira y Joseph Murtagh en los siguientes episodios.

La serie ha sido rodada en localizaciones en Reino Unido, y cuenta con fotografía de Martijn van Broekhuizen, Laurent Barès y Matt Flannery. El episodio piloto de Gangs of London se convirtió el segundo mejor lanzamiento de toda la historia de la cadena Sky, lo que provocó la confirmación inmediata de la segunda temporada, una temporada que estaba claramente en los plandes de Evans y Flanery teniendo en cuenta el final abierto con el que termina esta primera entrega.

Uno de los elementos más destacables de la serie, en mi opinión, es el enorme casting coral de la serie, al mostrarnos las diferentes familias masiosas de Londres y cómo la muerte del patriarca Finn Wallace (Colm Meaney) rompe todos los equilibrios de poder. Dentro de la familia Wallace tenemos además del fallecido Finn a su mujer Marian (Michelle Fairley), su hijo mayor Sean (Joe Cole) que hereda el puesto de jefe de la familia, su hermana Jacqueline (Valene Kane), que no quiere saber nada de la familia por sus conexiones criminales y Billy (Brian Vernel) el hermano pequeño adicto a las drogas.

Los Wallace siempre han tenido como grandes aliados y consejeros a la familia Dumani: Ed (Lucian Msamati), el cabeza de familia y gran amigo y consejero del fallecido Finn, Alex (Paapa Essiedu), su hijo y mago de las finanzas que está consiguiendo que los Wallace dirijan su actividad hacia los negocios legales, y su hija Shannon (Pippa Bennett-Warner), madre soltera que comenzará una relación sentimental con el misterioso Elliot Finch (Sope Dirisu) amigo de Sean tras salvarle la vida.

Las relaciones de los Wallace y los Dumani con las otras bandas de Londres, los Albaneses dirigidos por Juan Dushaj (Orli Shuka), los Kurdos de Lale (Narges Rashidi), los pakistaníes de la familia Afridi (Asif Raza Nir) o los gitanos galeses del patriaca Kinney Edwards (Mark Lewis Jones) irán teniendo su importancia durante estos episodios. Y junto a todos ellos, tenemos además la presencia de la Policía que busca aprovechar el momento de debilidad de la familia Wallace para derribar de una vez por todas su estructura de poder.

Desde Daredevil no había visto unas escenas de acción tan potentes en una serie de televisión. Eso, y la compleja representación del mundo criminal de Londres considero que son los principales hallazgos de Gangs of London que hacen que su visionado merezca la pena.

Es una pasada ver a un Gareth Evans tan inspirado en los dos episodios que dirige. En concreto, el primero que sirve de piloto y establece super bien la enorme complejidad de los equilibrios de poder alrededor de las distintas familias mafiosas. Junto a este inicio, el quinto episodio dirigida por Evans muy probablemente va a ser el mejor episodio de acción que voy a ver este año en una serie de televisión. De largo y a mucha diferencia del segundo.

Otro tema que me ha gustado es el retrato psicológico de Sean Wallace (Joe Cole), un joven que ha intentado toda su vida agradar a su padre criminal, aunque en el fondo no tiene lo que hay que tener para ejercer el poder. Y como al alcanzarlo, hará lo que haga falta para proteger a su familia aunque en el fondo no se sienta digno. Junto a él, también me ha gustado la caracterización de Elliot Finch (Sope Dirisu), que actuará como la “wildcard” de la serie.

Cada episodio está repleto de giros y sorpresas, y como comentaba antes, algunas de sus escenas de acción quitan el hipo, lo que hace que el visionado de Gangs of London sea entretenido y te deje siempre con ganas de más.

Sin embargo, lamento tener que decir que no todo es bueno. Empezando por la acción, el quinto dirigido por Evans es impresionante, aunque narrativamente no tenga una gran importancia en la trama principal. Lo malo es que ninguno de los cuatro episodios restantes consigue estar a la altura, dejando un poso algo decepcionante. No es sólo en lo relativo a la acción, hay una tensión acumulada alrededor del asesino de Finn Wallace que no queda bien resuelto y no crea el climax que hubiera merecido todo el asunto.

Por otro lado, aunque la presentación de las diferentes familias mafiosas está genial y daba un giro interesante a las típicas historias de mafiosos, lamentablemente el guión está plagado de clichés del género que son tan evidentes que dan un poco de pena. No voy a comentar sobre ello por no hacer spoiler a nadie, pero hay una serie de giros que están tan telegrafiados que provocan cero sorpresas en la mayoría de las situaciones.

Aparte de saber que Evans había creado la serie y dirigía algún episodio (no todos), realmente no sabía nada de esta serie, ni siquiera si era una serie abierta o la historia se cerraba en una única temporada. Eso hizo que llegué al último episodio con grandes expectativas, que no se vieron satisfechas, aparte que el final abierto que plantean no me ha gustado nada en absoluto.

Y si a esto le sumamos que en la segunda mitad se suceden una serie de giros y sorpresas a cual más loca simplemente por crear un shock en el espectador a pesar que ésto se note forzado, han hecho que el visionado fuera de más a menos, con este último episodio que diría que es de largo el peor de toda la serie.

Comentaba en positivo la construcción psicológica de los personajes de Sean y Elliot. Sin embargo, igual que digo esto creo que los actores que los interpretan (Joe Cole y Sope Dirisu respectivamente) van bastante justitos en lo que a carisma se refiere. Y eso en varios momentos es una pena. En general, veo a todos los actores como correctos cumpliendo con lo que se requiere de ellos, aunque sin nada que me haga decir whoa!!

Y encima, Gangs of London tiene una idea general de “los mafiosos son malos pero los poderes económicos son aún peores” que no dejo de verlo en los últimos años en muchas películas y series y empiezo a estar un poco cansado de ello. Sinceramente, esto me parece un elemento un poco vago, como si en lugar de pensar un poco más los giros hubieran ido completamente a lo fácil. Narrativamente, creo que los movimientos tipo “Occupy Wall St.” y similares han creado una narrativa de gentes corrientes vs el rico opresor que me está resultando un poco aburrida. Aunque entiendo que probablemente esto sea una opinión muy personal.

En todo caso, aunque como véis no todo ha sido perfecto ni he conectado con algunos elementos del argumento, creo que esta Gangs of London, con sus imperfecciones, ha aportado un elemento novedoso a las historias criminales ambientadas en Reino Unido, y puede gustar a un público aficionado a este género.

Comparto el trailer de esta serie:

Gangs of London empieza muy bien pero acaba desinchándose en su segunda mitad. Sin embargo, considero que a pesar de todo contiene suficientes elementos para hacer las delicias de todos los fans del cine de acción / criminal.

PUNTUACIÓN: 6,5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Die! Die! Die! Volumen 1 de Robert Kirkman, Scott M. Gimple, Chris Burnham y Nathan Fairbairn

El año pasado Robert Kirkman sorprendió a libreros y lectores al publicar por sorpresa su nuevo comic Die! Die! Die! en colaboración con junto a Scott M. Gimple, showrunner de la serie de televisión The Walking Dead y el equipo artístico formado por el genial Chris Burnham y el colorista Nathan Fairbairn. Comento mis impresiones del primer volumen de este comic super violento y over-the-top.

PUNTUACIÓN: 7/10

¡Una nueva serie del creador de THE WALKING DEAD ROBERT KIRKMAN! Este es un mundo malvado donde las personas malvadas hacen cosas malas todo el tiempo. Afortunadamente, hay una grupo secreto dentro del gobierno de los Estados Unidos que trabaja fuera del sistema para influir en los asuntos mundiales a través de asesinatos selectivos. Entonces, si estás lastimando a la gente, de alguna manera empeorando el mundo más de lo que ya lo está, o incluso solo te estás interponiendo en el camino de que algo bueno suceda, entonces alguien podría dar la orden de… ¡MUERTE, MUERTE, MUERTE! !

Este tomo recopila los números 1 al 8 de la serie regular Die! Die! Die!, editado por Image Comics.

El mundo del comic americano está marcado desde hace décadas por su sistema de distribución. Diamond, el principal distribuidor de comics al canal de las librarías especializadas, publica un catálogo con todos los comics que va a distribuir dentro de tres meses, para que los libreros puedan realizar sus pedidos, que normalmente no son retornables, y asegurarse que estos comics llegarán a las estanterías. Esto provoca una guerra por parte de todas las editoriales por crear eventos e interés en sus comics que hagan que los libreros los pidan, porque la alternativa es que si un comic no es pedido por los libreros jamás llegará a los lectores.

Este sistema ha robado en parte la sensación de sorpresa, ya que no sólo sabemos libreros y lectores qué se va a publicar por adelantado, sino además, qué números son “importantes”, ya que las propias editoriales intentan que los libreros hagan pedidos lo más grandes posibles de dichos comics, provocando que en muchos casos los giros y las sorpresas de los comics sean spoileados antes incluso de que estos comics lelguen a las librarías.

Y frente a este vicio, llegó Robert Kirkman y su Die! Die! Die!. Para devolver la sorpresa a los lectores, Kikman anunció este comic ¡el día antes de que el número 1 llegara a las librerías! De hecho, envió a las librerías copias de este primer número haciéndolo totalmente retornable, y usando los pedidos de The Walking Dead como referencia al número de ejemplares que cada librería iba a recibir de la primera edición de este comic. Es resultado de esta iniciativa fue un éxito rotundo de ventas y una publicidad que probablemente no hubiera recibido de haberlo sacado de forma standard.

Robert Kirkman siempre me ha parecido un escritor super interesante que ama los comics y que intenta crear iniciativas que rompan el techo de cristal y las limitaciones del medio. Obviamente, esto no puede hacerlo cualquiera, y gracias al colchón que The Walking Dead le ha proporcionado, puede enfrascarse en iniciativas de este tipo, y me encanta que alguien se moleste incluso en plantearlo.

Y tras esta explicación del nacimiento del comic, supongo que te estarás preguntando qué tal Die! Die! Die!, ¿no?

Die! Die! Die! es uno de los cómics más over-the-top que he leído en bastante tiempo. Super violento, sangriento y macarra a partes iguales, parece como si Kirkman quisiera copiar al Ennis más bestia de The Boys, y si el objetivo era llamar la atención, hay que concluir que el éxito es total.

Este primer tomo recopila los 8 primeros números de la serie, que están planteados sobre todo en los primeros números como una serie de misiones autoconclusivas que nos permitirán conociendo a los diferentes protagonistas. En este sentido, mola que cada número sea una lectura satisfactoria en si misma, mientras van ampliando la gran amenaza que se concretará en los últimos números de este primer arco. Sin embargo, reconozco que el feeling de “mira que punkie y radical que soy” del comic no ha acabado de encajarme, con personajes acudiendo a orgías de logias masónicas y compitiendo por el ser más radical e irreverente.

En el apartado artístico, el dibujo de Chris Burnham me ha parecido una barbaridad. Apoyado por un color estupendo de Nathan Fairbairn, cuenta con unos detalles y unas coreografías increíbles, de forma que el comic se lea de maravilla casi en una sentada. Burnham saltó a la fama (o al menos yo es donde le conocí) gracias a su Batman Inc., junto a Grant Morrison, y en este comic se muestra como un narrador excelente obsesionado porque todo se vea de forma clara y la acción fluya en las páginas. Destaco además las primeras páginas de cada número en las que hacen la presentación de un personaje diferente y que podría servir como unos carismáticos títulos de crédito ante una posible adaptación televisiva. Cosa que, estando Kirkman de por medio, no sería de extrañar que llegara a producirse, aunque el tono over-the-top puede ser un problema.

Die! Die Die! Es como un “Misión Imposible con esteroides”, y en mi opinión tiene en su dibujo el principal reclamo. Aunque como digo no conecté con el tono punky, creo que si cumple de sobra con su objetivo de entretenimiento, creando un comic que consigue sorprender de principio a fin. Ahora que ha comenzado en Estados Unidos la publicación de su segundo arco, no descartaría comprar el tomo correspondiente cuando se publique y necesite saciar mi sed de historias ultra violentas.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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