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Crítica de Xtremo de Daniel Benmayor (Netflix)

Recientemente descubrí que Netflix había producido una película española de acción y artes marciales y mi alegría no podía ser mayor. El resultado: Xtremo de Daniel Benmayor, protagonizada por el especialista en artes marciales Teo García.

PUNTUACIÓN: 4/10

Dos años después de que su hermano Lucero traicionara a la familia, matando a su padre y dejándolo casi muerto, Max está listo para ejecutar su venganza. Su plan, cuidadosamente planeado, se adelanta cuando los hombres de Lucero regresan a la ciudad.

Hablar de Xtremo es hablar de un sueño hecho realidad. Y es que Teo García, experto en artes marciales y gran fan del cine de acción de los años 70, 80 y 90 siempre tuvo el sueño de hacer una película en España que pudiera mirar de tú a tú a las producciones americanas. “Yo tenía el sueño de hacer una película de acción en España. Era prácticamente imposible pero los sueños se cumplen y hoy tenemos para el cine español Xtremo, así que espero que la disfrutéis como nosotros hemos disfrutado haciéndola.

Tras rodar un primer teaser casero, contactó con Oscar Jaenada, al que convenció para unirse a su proyecto imposible. Juntos rodaron un corto de 15 minutos que se presentó en Sitges 2006. Tras años moviendo el proyecto y frente al consenso que un película de acción de esas características era más factible de hacerse en inglés y en Estados Unidos, García contactó con Vicente Canales y Showrunner Films, que a su vez supieron vender el proyecto a Netflix y Juan Vaine, que dieron luz verde a esta película y aceptaron costear su producción.

Para la película, los productores contrataron a Daniel Benmayor, un director y productor español que previo a Xtremo había dirigido Paintball (2009), Bruc. El desafío (2010), Algo concreto (2013) y Tracers (2015). A partir de una idea original de Teo García y Genaro Rodríguez, el guión definitivo de la película viene de la mano de Iván Ledesma. Xtremo fue rodada en Barcelona durante siete semanas a finales de 2019 y cuenta con fotografía de Juanmi Azpiroz, montaje de Peter Amundson y música de Lucas Vidal.

Junto al mencionado Teo García como Max, la película cuenta con Óscar Jaenada como Lucero, el malvado hermanastro de Max y jefe mafioso, Óscar Casas (hermano de Mario) como Leo, un adolescente que trapichea con drogas y se hará amigo de Max, Andrea Duro como María, hermanastra de Lucero y Max, Sergio Peris-Mencheta como Finito, un asesino sanguinario a sueldo de Lucero, y por último Alberto Jo Lee como Chul Moo, experto en artes marciales guardaespaldas de Lucero.

Empezando con los elementos positivos, hay que aplaudir que se haya dado luz ver a una película de acción y artes marciales de gran presupuesto en España. O al menos, con un presupuesto importante. Esto en sí mismo creo que es un gran logro y le deseo la mayor de las suertes a Xtremo en su recorrido comercial en Netflix, para que con suerte Netflix y otras productoras se animen a hacer más películas de acción en nuestro país, un género que hasta hace nada era un género tabú en España.

Como comentaba antes, Xtremo es una película en la que se nota que Netflix ha invertido mucho dinero, algo que se ve y se siente en todos los valores de producción, sus localizaciones en exteriores de Barcelona, no tener la película confinada en 3 almacenes interiores donde sucede toda la acción, y en general en la calidad de las imágenes que en ningún momento transmite una sensación “cutre” como pasa en muchas películas de serie B. Es motivo de alegría cuando un equipo humano cuenta con todos los recursos necesarios para llevar a la realidad un proyecto soñado durante tanto tiempo.

Y en este sentido, la propia historia personal de Teo García y ver como su sueño de toda una vida se ha hecho realidad me parece algo super chulo, y me alegro muchísimo por él. Por su fe en el proyecto y por no abandonar tras tantos años en los que parecía un sueño imposible. Que esto haya pasado en España con una película de artes marciales realmente es una pasada.

Entrando en la película en si, me han gustado bastante tres de las escenas de acción de combates cuerpo a cuerpo, que confirman que se puede hacer buen cine de acción en España si se cuenta con un presupuesto adecuado. También hubieron momentos puntuales en otras coreografías de acción con detalles chulos que merecen destacarse.

En general, Xtremo creo que es una película que gustará a los fanáticos del cine de artes marciales y me gusta que sea tan honesta y que tenga tan claro el tipo de entretenimiento que ofrece, planteando una historia de acción de forma seria alejada del humor y sin el tono irónico o macarra que tan acostumbrados nos tiene el cine español cuando se trata de mostrar cine de género.

Llegados a este punto, y alegrándome como digo que esta película se haya hecho y deseando que tenga mucho éxito y sirva de lanzamiento de más películas de acción Made in Spain, no sabéis lo mucho que me fastidiar tener que explicar lo mala que es y la decepción que ha supuesto su visionado.

Voy a intentar razonar mi punto de vista de la forma más respetuosa posible, porque como digo me alegro por la historia personal de Teo García, y lo que ello supone para cientos ¿miles? de fans del cine de acción y artes marciales en España. Pero la realidad es que, reconociendo que sin García no habría película, él no da la talla como protagonista de una película de estas características. Incluso descontando que no es buen actor, algo comprensible y entendible y que tampoco es un elemento fundamental en este tipo de historias, me parece que quedando claro que tiene los conocimientos en artes marciales necesarios, no tiene el carisma ni la presencia que un action-hero debe tener. Y lamentablemente esto lastra la mayoría de escenas porque García no acaba de quedar bien en pantalla enfrentado a oponentes mucho más grandes que él. Y es una pena, y se que es un elemento tremendamente subjetivo, pero a mi no me funciona.

Otro problema fundamental es que en lo relativo a las escenas de acción, Xtremo está terriblemente mal rodada, y además de mal rodada, peor montada. Siendo como es García fan del cine de artes marciales se me hace incomprensible ver escenas de acción en las que por ejemplo proyecciones que deberían ser mostradas en un único plano, en el 99% de las escenas el montaje atroz fuerza tres y cuarto cortes que quedan cutre y destacan que no han sabido rodar la escena como se debería. Puestos a imitar el cine de acción bueno, ¿por qué no imitar a Gareth Edwards, por poner un nombre actual? No, se fueron a lo peor del cine montonero de acción, al Pitof de Catwoman con miles de cortes en todas las escenas para tapar lo mala que era Halle Berry en la película.

Los fans del cine de acción lo que queremos es The Raid o John Wick, largas coreografías en las que si es posible todo sucede en un único plano y en las que se ve perfectamente lo que hacen los luchadores. Con el desastroso montaje de Xtremo en la mayoría de los casos no se ve bien lo que pasa, ni sabemos donde están los personajes y cómo se mueven en el espacio, siendo la mayoría de escenas una decepción tremenda. Y eso en las peleas hombre a hombre, en los tiroteos la sensación es aún peor, con unas nulas coreografías y unos personajes que aparecen y desaparecen de escena. Como digo, hay ¿tres? escenas de acción buenas en Xtremo, la inicial en casa de Max, la pelea entre él y Chul Moo o la pelea final con katanas, pero el resto me muestran a un director y a un montador que realmente no deben ser fans del cine de artes marciales y entregan unos trabajos montoneros siendo generosos. Y si lo son, desde luego no saben trasladarlo a su labor profesional.

La historia original de Teo García y Genaro Rodríguez sobre un típica historia de venganza tras una traición no inventa nada, pero bien realizada podía dar un entretenimiento más que correcto. Sin embargo, el guión de Iván Ledesma también me parece muy malo. No sólo en la historia en si y los hechos que desencadenan que la acción pase de A a B y luego a C, sino especialmente con unos diálogos terribles que son de juzgado de guardia.

Sobre el reparto, Oscar Jaenada y Sergio Peris-Mencheta se nota que se lo han pasado genial y plantean sus personajes como un over-the-top que me encaja con el 99% de los villanos de serie B, por lo que entiendo que realizan un buen trabajo y cumplen con lo que se espera de ellos. En especial Jaenada, con un look yakuza que me mola mucho y con un carisma que él si transmite cuando aparece en pantalla.

Eso en lo positivo, porque reconozco que todo lo relacionado con el personaje interpretado por Óscar Casas (hermano de Mario) me parece terrible. Recordando lo que comentaba antes de Netflix y la necesidad de buscar que la película sea vista por la mayor cantidad de gente posible, puedo entender su fichaje para captar al público más joven, pero la interpretación de Casas no me ha gustado nada, partiendo que lo que el guión hace hacer al personaje es de juzgado de guardia, ya que aparte de ser un pegote que frena la acción principal, tiene un rollo poligonero chungo impostado que queda fatal.

Andrea Duro hace lo que puede con el papel de hija a la que le matan al padre y busca venganza, confinada al estereotipo actual de mujer inteligente y dura que puede vencer a cualquiera. Lo malo es que realmente ella no transmite eso en pantalla en ningún momento porque se nota que no controla de verdad las artes marciales. No quiero entrar en lo embarazoso de su momento ducha, pero si destacar que debido a la obligación que ella protagonice el climax final junto a Max, la escena que se supone clave de la película está rodada con teleobjetivo desde la otra parte de la sala para que no se vea lo evidente, que ella no sabe luchar. Un climax que probablemente sea la peor escena de la película y que provocó un bajón en el visionado.

Este detalle relacionado al climax pone de relevancia un elemento triste. Y es que parece que o bien el director y productores no saben del género que están tratándolo, o sabiéndolo les da igual que una escena (varias) queden cutres pudiéndolas hacer bien. Y en este caso no es un tema de dinero, sino de habilidad o de interés en hacer el mejor producto posible. Y esto si que es imperdonable.

He leído a gente opinar como positivo que la película busca emular el espíritu de las películas de la Canon de los 80, películas con las que García y otros miembros del equipo crecieron. Yo también. Y no se si es el caso pero, recuerdo que la Canon hizo las películas que pudo con presupuestos absurdamente bajos, lo cual no es el caso de Xtremo, que desde luego podía y debía aspirar a algo mejor. Y puestos a imitar cosas, ¿en serio me dices que copias lo malo y lo cutre involuntario a propósito pudiendo contar lo mismo mejor con una sensibilidad del siglo XXI? Ostras, si es el caso, me parece que se están tirando piedras en su propio tejado y no están quedando demasiado bien. Como decía antes, que alguien plantee copiar cine de artes marciales y en lugar de mirar The Raid se ponga el ejemplo de El Guerrero Americano me parece flipante. A no ser, claro, que esa sea la excusa a posteriori que plantean tras escuchar algunas críticas.

Eso me recuerda una de las escenas más tontas y fallidas de la película, una pelea en los baños de una discoteca en la que Max utiliza a un jefecillo mafioso de protección y punching-ball frente a dos esbirros que no dejan de golpearle mientras Max les machaca. Entiendo que es una escena que busca imitar las clásicas y maravillosas coreografías de Jackie Chan, y por ese lado me parece guay. Pero al final la escena NO funciona aparte de por lo mal rodada que está (no quiero repetirme en ese aspecto), porque las películas de Chan estaban planteadas desde la COMEDIA de acción, y eso que en una aventura ligera funcionaba, cuando lo intentas trasladar a una historia SERIA como Xtremo va a quedar como un huevo y una castaña que. Y más allá del homenaje, alguien debería ser lo suficientemente conocedor del género como para saber qué cosas pueden encajar en la película y qué cosas mejor dejar fuera o buscar otra forma mejor de contarlo por muy guay que piensen que puede quedar en el papel.

Que quede claro que aplaudo el esfuerzo y el amor de Teo García por sacar adelante este proyecto y poner las artes marciales en el mapa del cine español, es una pena que Showrunner Films no haya sabido estar a la altura y la ejecución de la película haya dejado tanto que desear.

Me gustaría a pesar de todo mirar el vaso medio lleno y desear que Xtremo sea un éxito y podamos ver más cine de artes marciales hecho en España. Lo único eso si, puestos a pedir pediría que le dejaran el trabajo a otros profesionales más hábiles y que conozcan mejor el género, que sean capaces de ofrecernos un mejor producto final.

Comparto el trailer de la película:

Le deseo éxito a Xtremo, y ojalá se hagan más películas de artes marciales en España, pero no puedo más que considerar la película como una ocasión perdida y una decepción.

PUNTUACIÓN: 4/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Fire Power vol. 2 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

Tras la novela gráfica con la que Robert Kirkman y Chris Samnee estrenaron su nuevo comic Fire Power el año pasado, este mes me ha llegado el segundo volumen con el inicio de su serie regular, que promete un montón de sorpresas y aventuras a ritmo de artes marciales.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡Nueva serie creada por ROBERT KIRKMAN (THE WALKING DEAD, INVINCIBLE, OBLIVION SONG) y CHRIS SAMNEE (Daredevil, Black Widow)!

El que posea el poder del fuego está destinado a salvar al mundo, pero Owen Johnson le ha dado la espalda a esa vida. No quiere el poder. Nunca lo hizo. Solo quiere criar a su familia y vivir su vida, pero fuerzas invisibles actúan para hacerlo imposible. El peligro acecha en cada esquina mientras el pasado de Owen regresa para perseguirlo.

Este volumen recopila Fire Power números 1-6 USA.

Tras el cierre de The Walking Dead e Invencible y los retrasos en el final de Outcast, echaba de menos leer un comic de Kirkman además de Oblivion Song. La novela gráfica Fire Power en muchos aspectos recordaba la típica película de artes marciales. Sin embargo, Kirkman añade un giro de vida en los suburbios que mostraban que este comic no iba a ser como nos lo estábamos imaginando. Y eso es justo lo que nos encontramos en este volumen en el que vamos a conocer la monótona vida de Owen con su mujer y sus dos hijos. Vida que por supuesto se verá alterada por un pasado que sigue muy presente. Kirkman en este volumen escribe un guión modélico en el que el ritmo, las sorpresas sin tregua y unos cliffhangers estupendos hacen que el tomo se lea de una sentada, con el añadido de saber dejarnos en lo más alto, de cara al siguiente volumen.

Si Fire Power triunfa, está claro que es por Kirkman, pero también por el maravilloso dibujo de Chris Samnee, que cuenta con color de Matt Wilson. Samnee hace un despliegue narrativo escandaloso en el que cada viñeta es una maravilla, con una expresiones corporales de todo el reparto super realista que te las crees porque son las que hacemos las personas reales. Pero además, cuando llega el momento de la acción, sus coreografías tienen una fluidez como la de las mejores películas de Hong Kong. Gráficamente, Fire Power es también una pasada.

No se me ocurre nada menos bueno que contar de Fire Power, creo que cumple con nota todo lo que se esperaba de este comic. Bueno, en realidad si. Me encantan los Trade Paperbacks de Image en tapa blanda porque resultan super económicos para poder seguir una serie regular, pero me parece un fallo que estos tomos NO incluyan las portadas originales, aunque sea al final. En todo caso, si te gusta el género de aventuras y las artes marciales, no te puedes perder este comic.

Comparto algunas páginas del primer número, en la parte tranquila de la historia. No lo dudéis, la cosa se anima justo a continuación:

Fire Power te atrapará desde su primera página, te recomiendo completamente este comic.

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Warrior temporada 2 (HBO)

La segunda temporada de Warrior recién terminada en HBO convierte a la serie creada por Jonathan Trooper (Banshee) basado en una historia de Bruce Lee en la mejor serie de acción de la televisión. Ahora a esperar que una vez HBO ha absorbido los contenidos de Cinemax, podamos disfrutar de una tercera temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Ambientada durante las Guerras Tong a fines de la década de 1870 en San Francisco, California, la serie sigue a Ah Sahm (Andrew Koji), un prodigio de las artes marciales que emigra a San Francisco desde China en busca de su hermana (Dianne Doan), para acabar vendido a una de las bandas (Tong) más poderosas de Chinatown y muestra la lucha de poder en Chinatown y el racismo sufrido por la comunidad china que buscaba un futuro mejor en los Estados Unidos y se encontraron con odio y explotación.

Jonathan Trooper creó esta serie para el canal Cinemas, tras ser contratado por los productores ejecutivos Justin Lin (Fast & Furious, Star Trek – Más allá) y Shannon Lee, hija del gran Bruce Lee. Esta segunda temporada recién finalizada ha contado con 10 episodios, de los cuales Trooper ha dirigido el primero y guionizado el primero, el sexto y los dos últimos episodios. El resto de episodios han sido dirigidos por David Petrarce (2 episodios), Loni Peristere (2), el actor Dustin Nguyen (1), Omar Madha (2) y Donnie Gordon (2). Los guionistas de la serie junto a Trooper han sido Brad Kane, Evan Endicott, Josh Stoddard y Kenneth Lin.

Warrior es una serie coral siguiendo el standard marcado por Juego de Tronos, en el que vamos a conocer los distintos bandos que coexistían en la San Francisco de finales del siglo XIX, cada uno de los cuales tiene diferentes intereses y no siempre son buenos o malos puros, sino que todo está revestidos de diferentes matices de grises.

Andrew Koji es Ah Sahm, el gran protagonista de la serie. Mitad chino mitad americano, es un experto en artes marciales y viaja a San Francisco para encontrar a su hermana desaparecida y termina formando parte de los Hop Wei. Tras su derrota en el torneo de artes marciales, empieza la temporada buscando mejorar sus maestría de las artes marciales.

Dianne Doan es Mai Ling, la hermana de Ah Sahm que se ha convertido en líder de los Long Zii enemigos de los Hop Wei, hasta el punto de intentar matar a su hermano en la primera temporada. Olivia Cheng es Ah Toy, una Madame bisexual a cargo del burdel de Hop Wei. Ella se interesa por Ah Sahm debido a sus conexiones con Mai Ling. Jason Tobin es Young Jun, hijo del padre Jun y heredero del Hop Wei que es el mejor amigo de Ah Sahm.

Kieran Bew es el oficial de policía Bill O’Hara, un irlandés ascendido para liderar el escuadrón de Chinatown. Como “buen” irlandés, es racista con los chinos y sus problemas con el alcohol y el juego le han puesto en manos del tong. Dean Jagger es Dylan Leary, un veterano de la Guerra Civil estadounidense, líder sindical y señor del crimen de la mafia irlandesa. Odia a los chinos, a quienes culpa de quitarle los trabajos destinados a los irlandeses, y utilizará cualquier medio para asegurarse de que se cumplan sus objetivos. Joanna Vanderham es Penelope Blake, la esposa del alcalde Samuel Blake y que dueña de la industria Mercer al morir su padre. Al emplear mano de obra china, se ganó el odio de los irlandeses.

Tom Weston-Jones es Richard Lee, un nuevo oficial de policía de Savannah, Georgia. A pesar de ser del sur, Lee cree que todas las razas deben recibir el mismo trato. Sus colegas irlandeses no le agradan, que son veteranos de la Unión, debido a que su familia ha luchado con la Confederación. Hoon Lee es Wang Chao, un traficante de armas del Mercado Negro que trabaja con Hop Wei y Long Zii, junto con la Policía de San Francisco. Gracias a sus conexiones, es libre de viajar a todo el territorio de Tongs e incluso sirve como intermediario entre ellos. Langley Kirkwood es Walter Franklin Buckley, el teniente de alcalde de San Francisco que trabaja en secreto con Mai Ling para iniciar una guerra entre Hop Wei y Long Zii, y que es el gra poder en la sombra de San Francisco.

Los nuevos personajes de esta segunda temporada son Dustin Nguyen es Zing, el nuevo líder de Fung Hai Tong y aliado de Mai Ling. Céline Buckens es Sophie Mercer, la imprudente hermana menor de Penelope, que busca llamar la atención de Leary. Miranda Raison es Nellie Davenport, una viuda rica que ofrece asilo a inmigrantes chinos, incluidas las prostitutas, entrando así en contacto con Ah Toy. Chen Tang es Hong, un abrasivo, joven, nuevo recluta traído de China como refuerzo para Hop Wei, quien rápidamente se hace amigo de Young Jun y Ah Sahm. Por último, Maria Elena Laas hace de Rosalita Vega, una mujer mexicana que dirige torneos de lucha ilegales en la Costa, donde Ah Sahm participa con frecuencia.

Tener que explicar este quien es quien del reparto ya nos muestra la complejidad de la historia y de todos los bandos que vamos a encontrar en una historia que a priori podría parecer una serie de acción a secas. Y es que tenemos por un lado en el lado chino las bandas de los Long Zii y los Hop Wei, tenemos al conseguidor Wang Chao y a la dueña del burdel Ah Toy, todos con sus propios intereses y maquinaciones. Pero en el lado irlandés, tenemos a los mafiosos de Dylan Leary cometiendo actos de sabotaje contra las empresas que contratan chinos, tenemos a Penelope Blake intentando sacar adelante la empresa de su padre, tenemos a los corruptos miembros de la policía y además las intrigas políticas del alcalde Blake y su subalterno Buckey, que realmente controla la alcaldía.

Aparte del racismo, un tema importante de esta segunda temporada es la lucha contra el machismo de la sociedad americana de la época de todas las mujeres de la serie, que ofrece momentos memorables, como una conversación entre Mai Ling y Ah Toy en la que ambas dicen que son enemigas porque han sido víctimas y van a hacer lo que haga falta para no volver a serlo, caiga quien caiga.

Warrior ofrece una visión desmitificadora del western que también me parece estupenda. Frente a la versión idílica de los pioneros exploradores, la realidad de los Estados Unidos sel siglo XIX era la de un país cruel en el que primaba la ley del más fuerte y a menudo los “buenos” eran destrozados y expoilados por los poderosos, que en muchas ocasiones se salían con la suya y hacían fortuna gracias a los cadáveres que dejaban a su paso. Hay un diálogo muy bueno también en el que un personaje dice que “esto es el infierno”, a lo que otro responde que no, no es el infierno, es la realidad del mundo en el que viven. Y no le fata razón.

Conectado a lo anterior, otro de los elementos que más me gusta de Warrior es que todos los personajes, excepto quizá Buckey y Blake que son villanos sin matices, se mueven en los grises en todo momento, hacen cosas buenas y justo a continuación algo cruel. Esta cualidad me parece excepcional, dado que se han molestado en construir unos personajes complejos con mucho que decir que me han enganchado muchísimo durante el visionado.

En ese sentido, el personaje de Nellie Davenport es quizá el peor personaje de la serie porque es 100% bueno y me rompió el realismo que respiran el resto de personajes, al ejemplificar la sororidad del feminismo tan popular en nuestros días, que indica que las mujeres unidas y viendo separadas de los hombres pueden ser felices y realizarse como personas, lo cual es en parte un panfleto poco sutil.

Quitando este pequeño pero que realmente no molesta porque es un argumento secundario de la serie, tengo que alabar el guión de la serie y como construyen una tensión que alcanza su punto culminante en un histórico episodio 9 titulado “Enter the Dragon” que es lo mejor que vamos a ver en acción en el presente año televisivo, con el episodio 6 en segundo lugar.

Y es que no, no me he olvidado de la acción. Tenemos unas artes marciales alucinantes a un nivel que hacía tiempo que no habíamos visto y que hará las delicias a los fans del género. En todo caso, también debo decir que comparado con la primera temporada, hay menos acción al centrarse más en la trama y los arcos de los personajes. Pero justo por eso, cuando llega la acción, está muy bien hilada y consigue impactar más, como en el episodio 6 en el que de nuevo veremos una aventura autoconclusiva de Ah Sang, Young Jun y Hong en el oeste que es casi completamente acción.

La narrativa de esta temporada planteada con una tensión creciente hizo que quizá los dos primeros episodios, en los que nos recuerdan donde se encuentra cada personaje, me resultaran los más flojos de todos, pero una vez has sobrepasado el tercero, las sorpresas y los giros harán sin duda que te quedes enganchado hasta el final.

Este temporada de Warrior fue el último contenido original de la cadena Cinemax, que ha sido absorbida por HBO. Digo esto porque lo único malo que encuentro de esta temporada es que han dejado un final completamente abierto y HBO de momento aún no ha confirmado la luz verde a una tercera temporada que debería ser obligatoria, porque odiaría que quedara colgada.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Warrior es LA serie de acción de 2020 que ofrece mucho más que sólo acción gracias a unos complejos y estupendos personajes. Si te gusta el género no te la puedes perder.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¿Has visto Warrior? Si tienes HBO en casa no te la puedes perder. Espero tus comentarios sobre la serie. Y como siempre, si os gustó el artículo, os agradezco los me gustas y que lo compartáis en redes sociales.

¡Saludos a todos!

Crítica de Cobra Kai temporada 1 (Youtube)

La primera temporada de Cobra Kai, disponible gratis en Youtube, es una sobresaliente continuación de la mítica Karate Kid, mostrando la relación de sus protagonistas Johnny Lawrence (William Zabka) y Daniel Larusso (Ralph Macchio) desde un novedoso y super interesente punto de vista.

PUNTUACIÓN: 9/10

Cobra Kai es una continuación de la clásica “Karate Kid”. 30 años después de su enfrentamiento final en 1984 en el torneo de karate All Valley, Johnny Lawrence (William Zabka) está en un momento malo de su vida. Sin embargo, tras ayudar a Miguel Díaz (Xolo Maridueña), un niño que sufre bullying, decide volver a abrir el dojo Cobra Kai. El problema es que esto vuelve a desatar la rivalidad con Daniel Larusso (Ralph Macchio), que ahora es un hombre de negocios felizmente casado, pero al que le falta algo tras la muerte de su mentor, el Sr. Miyagi. La serie trata sobre dos hombres que se enfrentan los demonios del pasado y resuelven las frustraciones del presente de la única manera en que saben hacerlo, a través del karate.

Frente a la obsesión de Hollywood por estrenar remakes y volver a contar la misma historia que ya nos conocemos de memoria una y otra vez, el gran triunfo de Cobra Kai es el contar nuevas historias de estos personajes y comprobar como la vida les ha tratado. De hecho, la propia Karate Kid también sufrió varios remakes tras las tres películas protagonizadas por Ralph Macchio. En 1994 vimos a Pat Morita entrenando a una joven Hillary Swank, y en 2010, un remake que trasladaba la acción a China con un anciano Jackie Chan entrenando a uno de los hijos de Will Smith, Jaden.

Cobra Kai es mucho más que simple nostalgia. Es una excelente continuación de una de las películas más icónicas de los años 80 (estrenada en 1984 y dirigida por John G. Avildsen a partir de un guión de Robert Mark Kamen), y muestra a sus protagonistas desde un nuevo enfoque. Si en la primera película Larusso era el protagonista absoluto y Johnnie el malo sin casi matices, la serie de Cobra Kai pone el foco en Lawrence, para aportar un poco de humanidad y empatía hacia él. La serie ha sido creada por Jon Hurwitz, Hayden Schlossberg y Josh Heald, que han escrito el guión e incluso han dirigido varios episodios.

Lawrence no es una buena persona, es un borracho machista y sexista que sigue creyendo en el lema de su escuela “Strike first, strike hard, no mercy”: Golpea primero, golpea duro, sin compasión. Y cuando abra su estudio, transmitirá estas horrible ideas a sus alumnos, empezando por el inocente Miguel, un buen chaval que nos recuerda mucho a como hubiera sido el Daniel Larusso de los 80 si hubiera conocido al maestro equivocado en el mundo actual.

Miguel (Xolo Maridueña) es el otro gran descubrimiento de Cobra Kay, ya que contrapone las anticuadas ideas de Lawrence a la realidad de 2018. Pero, por otro lado, en este mundo idiotizante y sobre protector, tal vez no sea tan malo que alguien le diga a los jóvenes las verdades incómodas de la vida como forma de prepararles para el futro. Además, conoceremos al hijo de Johnnie, Robby (Tanner Buchanan), con el que hace años que no tiene ningún contacto y que va camino de convertirse en un delincuente juvenil al no tener padres que le quieran y se ocupen de él.

Cobra Kai toca de forma muy interesante temas como la redención y si es posible superar errores del pasado o si te marcan para toda una vida. William Zabka realiza una sensacional actuación llena de matices de un hombre que tuvo la mala suerte de tener a un mal padre y un peor sensei, que le dieron las peores respuestas a todas sus cuestiones vitales, y que está aprendiendo de sus errores para intentar salir adelante, ser mejor persona y hacer lo correcto. O al menos lo correcto bajo su extraño y desquiciado punto de vista.

El contraste entre la desgraciada vida de Lawrence y la de Daniel Larusso mola mucho durante toda la temporada. Es genial conocer que Daniel tuvo éxito y vive una vida acomodada como dueño de varios concesionarios de coches en Los Angeles. Junto a su bella esposa Amanda (Courtney Henggeler) y sus hijos Samantha (Mary Mouser) y Anthony, lo tiene todo y sin embargo siente que algo le falta. Volver a encontrarse con Johnnie hará que su mundo se vuelva patas arriba y tendrá que buscar la forma de recuperar su equilibrio, algo que solo puede conseguirlo a través del karate.

Junto al conflicto entre Johnny y Daniel, dos hombres de orígenes más similares de lo que quieren admitir a los que la vida trató muy diferente, los problemas de los chavales con también muy interesantes y marcan también el tono de la serie y la evolución que veremos durante los 10 primeros episodios de esta temporada.

Samantha comparte instituto con Miguel y sin que lo sepa, su novio Kyler es el bully que agrede a Miguel. Aunque es una buena chica, está convirtiéndose en una “bitch” buscando ser popular y uniéndose con amistades peligrosas. Esta vida de instituto contrastará con la vida en la calle de Robby, que trapichea para ganar algo de dinero.

La serie combina todos estos elementos de forma brillante y hay un perfecto equilibrio entre todos los personajes, aunque Johnnie Lawrence es el gran protagonista desde el punto de vista emocional. Y aunque tiene bastantes elementos dramáticos, su tono de comedia hace que su visionado sea una pasada y cada episodio pase en un suspiro. Además, Cobra Kai juega a romper en todo momento las expectativas, y lleva a los personajes por caminos inesperados pero lógicos que molan muchísimo. Y encima hay guiños constantes a las películas originales que son super chulos, entre ellos un sentido homenaje a la figura del Sr. Miyagi (el recordado y tristemente fallecido Pat Morita).

Los nuevos chavales Xolo Maridueña y Tanner Buchanan lo hacen muy bien, y la forma en que los ponen en rumbo de colisión funciona perfectamente. Y si al gran guión, el espectacular desarrollo de personajes, el recuerdo de la película original y un climax bestial le unimos un cliffhanger final increíble, no sorprende que Cobra Kai fuera una de las series mejor valoradas de 2018.

Precisamente, como no se me ocurre nada negativo que comentar sobre Cobra Kai, destacaré que sea una serie Youtube Red. Originalmente, Youtube lanzó esta serie como punta de lanza de sus nuevos contenidos de pago Premium. Y aunque los avances pintaban geniales, me pareció una locura pagar por una nueva suscripción teniendo las de Netflix, HBO y Amazon Prime. Esto es lo que provocó que haya visto esta primera temporada con un año de retraso, tras cambiar Youtube su política y presentar la temporada de forma gratuita. Lamentablemente para Youtube, su canal de pago ha sido la primera víctima de una guerra por el dominio de los contenidos online que sin duda provocará nuevas caídas en el futuro, sobre todo a partir del estreno de Disney+.

En este sentido, a pesar de haber confirmado que su tercera temporada se estrenará en 2020, aún tendré que esperar para poder ver la segunda, al seguir estando disponible sólo en modalidad de pago. En cuanto la pongan gratuita la veré inmediatamente, pero de momento toca esperar.

Comparto el trailer de la película:

Cobra Kai es super buena. Me ha encantado y es un must-see para todos los fans de las películas de Karate Kid. No veo el momento de empezar a ver su segunda temporada. Espero que Youtube la estrene en modo gratuito lo antes posible y que no me haga esperar demasiado.

PUNTUACIÓN: 9/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Warrior temporada 1 (HBO)

Tras el final de Banshee, su creador Jonathan Trooper ha vuelto a dar en la diana con Warrior, serie de acción y drama histórico de Miramax estrenada en España por HBO, inspirada en una historia de Bruce Lee ambientada en el San Francisco de finales del siglo XIX, que muestra la lucha de poder en Chinatown y el racismo sufrido por la comunidad china que buscaba un futuro mejor en los Estados Unidos y se encontraron con odio y explotación.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Ambientada durante las Guerras Tong a fines de la década de 1870 en San Francisco, California, la serie sigue a Ah Sahm (Andrew Koji), un prodigio de las artes marciales que emigra a San Francisco desde China en busca de su hermana (Dianne Doan), para acabar vendido a una de las bandas (Tong) más poderosas de Chinatown.

Jonathan Trooper ha creado esta serie en colaboración con Justin Lin (Fast & Furious, Star Trek – Más allá),produciéndola junto a Danielle Woodrow y Shannon Lee, hija del gran Bruce Lee, del que adaptan una historia sobre un chino maestro de artes marciales que llega a los EE.UU. a finales del siglo XIX. La serie ha sido desarrollada por Miramax, canal con el que Trooper ya colaboró en la genial Banshee.

La primera temporada de Warrior me ha gustado mucho y apunta a que puede convertirse en uno de los referentes televisivos para la acción. Warrior comparte con Banshee varios elementos estilísticos claros, como son el mostrar en todos los episodios excelentes escenas de acción y a bellas mujeres ligeras de ropa. El sexo es habitual en esta serie, y de hecho el burdel dirigido por Ah Toy (Olivia Cheng) es uno de los espacios habituales de la serie.

Aunque las escenas de acción y el uso de artes marciales es bestial a lo largo de los excelentes diez episodios de esta primera temporada, la serie sobresale por el retrato nada complaciente del racismo que sufrió la comunidad china en los EE.UU., y como los británicos se aprovecharon de ellos para construir el país mientras les trataban como menos que animales.

Además del racismo hacia los chinos, Warrior muestra la difícil realidad de la época, en la que unos poderosos se aprovechaban de la gente normal, algo no limitado a la comunidad china. El racismo hacia los irlandeses y de estos a los chinos, se refleja perfectamente también en esta serie. Y al menos su odio hacia los chinos tiene explicación al ver que unos extranjeros les quitaban su trabajo, aunque la realidad es que no eran los chinos, sino los empresarios sin escrúpulos, a los que deberían culpar.

En este sentido, los policías Bill O´Hara (Kieran Bew) y el notavo Richard Lee (Tom Weston-Jones) ejemplifican lo mejor y lo peor de esta sociedad. O´Hara, un policía racista borracho y jugador, y Lee, un sureño que huye de un pasado oscuro mientras intenta hacer lo correcto, nos muestran un mundo de grises en los que no todo es blanco o negro e incluso la gente mala puede hacer una buena acción, y viceversa.

Me ha gustado encontrarme en Warrior a Hoon Lee, uno de los protagonistas de Banshee, interpretando a Wang Chao, una especie de “conseguidor” que trabaja para todos los bandos, incluida la policía. Y de hecho, los homenajes no terminan ahí, ya que el bar donde se reúnen los irlandeses se llama Banshee.

Pero sin duda el gran descubrimiento en Warrior es el bestial Joe Taslim (Jaka en The Raid), que interpreta a Li Yong, un asesino de los Long Zii y en secreto el amante de Mai Ling, hermana de Ah Sahm. Taslim va a ser sin duda el gran rival del protagonista, y he hecho realizan uno de los grandes combates de esta primera temporada. Otro rostro inesperado que nos ha recuperado Warrior es el de Dustin Nguyen (21 Jump Street), como Zing, el nuevo líder del tong Fung Hai aliado de Mai Ling.

Warrior sabe equilibrar la diversión de una serie de artes marciales con el drama del racismo y las conspiraciones empresariales, y al menos a mi me ha transmitido que todo el reparto, los stunts y el equipo de producción se esfuerzan al máximo para hacer de Warrior una serie especial, al mismo tiempo que se lo han pasado genial rodando esta serie. Claro exponente de esto es el 5º episodio “The blood and the s**t”, que es un homenaje a los clásicos westerns de diligencias y pueblos perdidos a los que llega un salvador solitario.

Warrior me ha encantado, es honesta y tiene claro el tipo de serie que es y como ofrecer un notable entretenimiento para todos los fans del cine de acción y artes marciales. No se me ocurre nada negativo que contar de esta serie, y me alegra que vaya a tener una segunda temporada.

Comparto el trailer de la excelente primera temporada:

Warrior me ha ofrecido un perfecto entretenimiento, y estoy deseando que la continúen para volver a engancharme. En el actual panorama televisivo sobrecargado de estrenos interesantes, creo que este es el mejor halago posible.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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