Archivo de la etiqueta: Bill Mantlo

Leyendo Deathlok 1 Marvel Limited Edition, de Rick Buckler y Doug Moench (Panini)

Deathlok es un personaje que siempre me ha gustado. Y aunque muchos de sus comics clásicos ya los tenía, me animé a comprar la nueva edición que Panini ha preparado con los comics del personaje de los años setenta y ochenta, creados por Rick Buckler y Doug Moench, en los que han participado profesionales como Bill Mantlo, Pablo Marcos, Glynis Wein o Klaus Janson.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO DE LOS SETENTA

Con la etapa clásica completa de uno de los personajes más singulares de los años setenta. A medio camino entre alegoría sobre la guerra y distopia futurista, Deathlok es la gran creación de Rich Buckler, un colosal proyecto para el que cuenta con la ayuda de Bill Mantlo y Doug Moench.

Este primer volumen de dos incluye Astonishing Tales 25-28, 30-36 USA, comics publicados originalmente entre 1974 y 1976.

Deathlok es uno de los personajes más llamativos de la Marvel Comics de los años 70. Su primera aparición fue en Agosto de 1974, apenas unos meses después de la presentación de Punisher. Y aunque ambos personajes son radicalmente diferentes, con un único nexo de unión que sería el uso de ambos de armas de gran tamaño, si conectan en la presentación de personajes que entrarían en la categoría de lo que ahora llamamos anti-héroes. Personajes que ciertamente no son héroes en el sentido clásico, empezando porque no tienen problema en matar a sus enemigos, pero que tampoco son «villanos», moviéndose a partir de su propio código ético extremo.

Me flipa todo de Deathlok, empezando por el aspecto gráfico creado por Rick Buckler. El pistolón y el cuchillo unido magnéticamente a la parte inferior de la pierna molaban mil, pero casi mejor era el aspecto de cyborg con casi medio cráneo cubierto por un casco de metal, con ese gran ojo rojo que resalta la experimentación sufrida. A pesar que el protagonista Luther Manning es un hombre blanco, que su piel sea coloreada gris resalta la idea que estamos ante un cadáver reanimado. Todo ello sirve para crear una imagen que es ya super icónica dentro de Marvel.

El otro gran acierto de Buckler fue el origen de Deathlok, que no es que conecte, sino que es anterior a clásicos del cine y la ciencia ficción. El soldado Luther Manning era una de las mentes más brillantes del ejército de los Estados Unidos. Tras morir accidentalmente en un ejercicio de entrenamiento, su superior Simon Riker decide experimentar con él para no perder su mente. Tras convertirle en un cyborg capaz de realizar hazañas físicas, y unir su mente a un ordenador destinado a controlar sus acciones, Riker intenta que Deathlok se convierte en un asesino a sus órdenes, pero la mente de Manning se revelará y conseguirá la libertad.

Deathlok es 6 años anterior al otro cyborg más icónico del mundo del comic, el de los Nuevos Titanes de Marv Wolfman y George Pérez. La primera primera aparición de Victor Stone fue en 1980, y comparte con Deathlok muchos elementos, como el casco cubriendo una parte importante de la cara, pero suavizador para resaltar su figura heroica. La idea de un comic de los 70 planteando su historia en el futuro de 1990, en un mundo que había sufrido el inicio de la Tercera Guerra Mundial iniciada en 1983, planteaba una ciencia ficción distópica muy de moda en esa época. Que el futuro se hubiera ido al carajo en este comic es anterior a clásicos como Mad Max (George Miller, 1979) o Escape from New York (John Carpenter, 1981). Y por supuesto, la idea de un héroe asesinado reanimado y unido a un ordenador es claramente el origen de Robocop (Paul Verhoeven, 1987). Las historias que veremos en el volumen dos con Deathlok viajando en el tiempo para intentar evitar este presente distópico nos lleva directamente hasta Terminator (James Cameron, 1984). Incluso el enfrentamiento final entre las consciencias de Deathlok y Riker en el mundo digital es previo a muchos clásicos del Cyberpunk. Deathlok es anterior a todo esto, lo que deja claro su importancia histórica.

Visualmente, Deathlok es un comic arrollador, sobre todo en sus primeros números. Rick Buckler nos regaló un comic con una potencia visual alucinante, empezando por el aspecto del héroe. Este comic tiene imágenes super icónicas, como ver a Deathlok crucificado mientras experimentan con él en el laboratorio de Riker, o la presentación del personaje en Astonishing Tales 25 que comparto arriba. No tengo claro en qué comic leí por primera vez estas aventuras, ¿en los Poker de Ases?, pero la viñeta en la que Deathlok dispara por la espalda a una persona que huye, doblando con la mano derecha una viga de metal, me ha volado la cabeza siempre. Aparte que este hecho dejaba claro que Deathlok no era un héroe, con unas acciones que Spider-Man o Capitán América jamás harían.

Rick Buckler me parece un creador y un artista fantástico, Visualmente este comic tiene una fuerza y una personalidad tremenda. Leído 50 años más tarde, este comic sigue siendo alucinante en su apartado visual. Es una pena que sus obligaciones de Buckler como autor completo que creaba la historia, la comentaba con Doug Moench con el que compartía el guion, para luego dibujarlo, se le hiciera demasiado cuesta arriba y tuviera que recibir ayuda de otros dibujantes como Keith Pollard, Arvell Jones, Bob McLeod, y de entintadores como Pablo Marcos, Al Williamson, Klaus Janson, Pollard, McLeod. En los 11 números contenidos en este primer volumen de Deathlok tenemos el color de Glynis Wein, Linda Lessmann, George Roussos, Janice Cohen y Klaus Janson. Un baile de coloristas que no afecta el disfrute del comic.

Quizá el aspecto menos acertado con ojos de lector de 2026 sea el guion. Un primer elemento a tener en cuenta es que al publicarse estas aventuras en Astonishing Tales, las aventuras de Deathlok tenían una extensión de 16-18 páginas en cada grapa, en lugar de las 20 habituales. Esto es porque el comic incluía historias cortas de complemento, lo que obligaba a Buckler, con Doug Moench primero y Bill Mantlo a partir del número 32, a tener que ir al grano desde la primera página.

Otro elemento en el que Deathlok fue revolucionario fue con su narrativa con Luther Manning discutiendo con el ordenador con el que compartía memoria, intentando desobedecer las órdenes y seguir su propio camino. De nuevo, hay que aplaudir una idea que es aquí donde primero pudo leerse. Pero con mentalidad crítica, hay que reconocer que estos textos son un tostón importante que paran en muchos momentos la historia. De alguna manera, es como leer ahora los textos de Chris Claremont en la Patrulla-X. Hay que acercarse a esto con el estado mental adecuado para poder disfrutarlo.

Luego tenemos el propio viaje vital de Luther Manning. Ahora estamos tan acostumbrados a las historias-ríos y a los arcos de personajes, que ver aventuras en las que Deathlok no tiene un objetivo claro y se dedica a deambular por este mundo futuro desolado resulta super llamativo. No siempre para bien. En la misma introducción Buckler explica que él y Moench se movían en la experimentación constante y no planteaban sus historias con una presentación-nudo-desenlace clásicos, sino que querían que las historias fluyeran y resultaran diferentes a los comics que se publicaban en la época. Esta intención se refleja en los comics, pero a veces para bien y a veces para mal.

El papel del villano Simon Riker es voluble, al igual que la aparición de Mike Travers, compañero y amigo de Manning cuando estaba vivo. Hay momentos en que parece que realmente Buckler no sabía lo que iba a pasar más allá de lo que estaba contando en esa grapa concreta, yendo completamente sobre la marcha. Y no es bueno, generando situaciones repetidas y giros que parecía que contradecían cosas que acabábamos de leer un par de grapas antes.

Otro elemento que no acaba de funcionar es el uso de flashbacks para darnos el contexto a la historia. Para distinguir estos flashbacks de la acción en el presente del comic. Buckler plantea una idea que no acaba de funcionar, al hacer que la primera viñeta de ese flashback tenga las esquinas redondeadas. De forma que sabes cuando empieza pero no cuando acaba, lo cual provoca que la narrativa resulte confusa en varios momentos.

La llegada de Bill Mantlo planteó nuevos personajes y un final completamente atípico que resulta muy loco, con un Luhter Manning recuperando su humanidad gracias a un cuerpo clonado, mientras que Deathlok sigue también vivo. El final abierto con el que terminó el periplo del personaje en Astonishing Tales resultó super decepcionante. Y no será hasta la aparición del personaje en otras series, que veremos en el volumen dos de esta colección, cuando realmente conseguirán plantear un final satisfactorio para la historia de Deathlok. Curiosamente, es un final en el que no colaboró Buckler.

Con todo, creo que estos comics de Deathlok son uno de los mejores comics de esa Marvel de los setenta que se abrió a plantear historias diferentes que consiguieran captar la atención de un público diferente, conectando con la ciencia ficción distópica. Con sus pros y sus contras, me ha gustado leer unos comics tan experimentales. Y creo que siguen manteniendo toda su fuerza y su personalidad.

Si ten gusta rebuscar por la historia de Marvel, Deathlok me ha resultado un comic super entretenido y recomendable.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO DE LOS SETENTA

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Inmortal Hulk 25 y 26 (Marvel Comics – Panini)

El mejor comic Marvel de la actualidad, El Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennet, viene este mes de enero por partida doble. Y aunque estas dos entregas tienen trampa, quiero comentar mis impresiones sobre ambos comics.

EL INMORTAL HULK 25 de Al Ewing, Mattia de Iulis, Bill Mantlo, Mike Mignola, Gerry Talaoc, Bob Sharen, Peter David, Adam Kubert, Mark Farmer y Dan Brown

Contiene The Inmortal Hulk 0 USA, con dos relatos clásicos, The Incredible Hulk #312 y Minus One USA, que inspiraron el tratamiento de Brian Banner en El Inmortal Hulk, junto a una nueva escena contextualizadora, creada para la ocasión por Al Ewing.

Este comic me parece una forma muy interesante de recordar la interesante y compleja historia de Bruce Banner a los lectores actuales, aportando un mayor conocimiento del padre de Bruce, Brian, que va a tener seguro un importante papel en los próximos meses. Me resulta curioso recordar que yo tengo los comics originales, el Increíble Hulk #312 de 1985, publicado en España por Forum, y el The Incredible Hulk #Minus One de 1997, que yo compré en la edición USA. Comprobar que sucesos narrados por primera vez hace 35 años puedan tener una importancia decisiva en una historia de 2021 resalta lo que es para mi la magia del comic de superhéroes.

Aunque como digo yo compré en su día estos comics, me parece genial que vuelvan a ser editados ahora para que sean descubiertos por las nuevas generaciones de lectores. Además, gracias a este número vuelvo a leer estas historias que se encuentran enterradas en algún lugar de mi biblioteca, algo que ya me pasó con el estupendo Salvajes Vengadores 0 que me permitió volver a leer el comic de los X-Men en el que se enfrentaron a Kulan Gath, que podía hacer más de 20 años desde la ultima vez que lo había leído, como puede ser el caso de estos comics de Hulk.

En lo relativo a la historia en si, sobre todo el Incredible Hulk 1985 es un clásico absoluto del personaje y uno de los comics unitarios más importantes de toda su historia. La historia de Bill Mantlo refleja de maravilla el terrible drama del maltrato infantil y como ese drama provocó que la mente de Bruce creara sus diferentes personalidades en un intento de protegerse del dolor y el maltrato. El dibujo de Mike Mignola es anterior a la evolución de su estilo que acabó creando Hellboy, y es interesante disfrutar de su perfecta narrativa y unos lápices más límpios y con menos manchas oscuras respecto a sus obras posteriores.

La segunda historia de Peter David y Adam Kubert es un poco una curiosidad en la que David dio rienda ancha a Kubert para que se luciera con unas viñetas con unas composiciones y puntos de vista imposibles. David construyó a partir de la historia de Mantlo para crear un giro inesperado sobre la muerte del padre de Bruce, que causó un importante impacto en el Gigante Verde. En resumen, buen número que hará las delicias de los fans del personaje y con unas historias que merecían ser recuperadas.

PUNTUACIÓN: 7/10

EL INMORTAL HULK 26, de Al Ewing, Joe Bennet, Ruy José y Belardino Brabo, Paul Mounts, Jell Lemire, Mike del Mundo y Marco D´Alfonso.

Cuando Bruce Banner llegó por primera vez a la Base Sombra, lo cortaron en pedazos y lo almacenaron en frascos. Ahora la Base Sombra está bajo su control. Pero Bruce Banner fue solo el segundo sujeto de pruebas. Ahora, el primero… está libre.

Este número incluye los números The Immortal Hulk 37 y The Immortal Hulk: The Threshing Place USA.

La forma en que Al Ewing y Joe Bennet consiguen crear imágenes perturbadoras en cada número me parece fascinante. Bennet, con los entintadores Ruy José y Belardino Brabo y el color de Paul Mounts crean unas imágenes en las que el brillo de los ojos de los personajes y sus expresiones transmiten un tono de locura malsana que consigue alterarme mientras leo el comic. Y la historia de Ewing está creando conexiones alucinantes que nos remontan a los primeros números de su etapa en Hulk que me están volando la cabeza.

Este comic incluye el especial The Threshing Place USA (El Sembrado) realizado por Jeff Lemire y Mike del Mundo, con color de Marco D´Alfonso. La historia de Lemire tiene un feeling atemporal que nos remite a las clásicas historias de un Bruce Banner vagabundo que se encuentra misterios y horrores mientras visita los pueblos de la américa granjera central, y creo que encaja con la sensibilidad actual. Por su parte, el estilo de Del Mundo con sus páginas pintadas y sus viñetas de pesadilla crea también momentos de «body-horror» super impactantes. Del Mundo nunca a sido el mejor narrador, pero sus páginas tienen una fuerza bestial y crea escenas que se me quedan grabadas en mis retinas. En resumen, un comic sin pretensiones que cumple se sobra su objetivo de entretenimiento.

Por ponerle un pero a estos comics, entre tanto especial la interesantísima trama del Líder parece que está siendo contada a cuentagotas. Pero hay que tener en cuenta que estos tres comics publicados en España este mes de enero de 2021 fueron publicados en Estados Unidos ¡en Noviembre de 2020!, lo que indica que la edición de Panini ha alcanzado a la americana, por lo que es inevitable sacar estos especiales que den un poco de margen entre ediciones.

En todo caso, un mes más El Inmortal Hulk se corona como el mejor comic de Marvel de la actualidad. Pensar que Al Ewing y joe Bennet van a terminar su etapa en el número 50 me pone un poco triste, pero si consiguen cuadrar el final, podemos estar ante la mejor etapa de Hulk de la historia, lo cual sería una hazaña espectacular. Mientras ese momento llegue, queda seguir disfrutando cada mes de este comicazo.

PUNTUACIÓN: 8/10

¿Compráis Inmortal Hulk, qué os han parecido estos números? Espero tus comentarios.

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!