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Crítica de Imperial 1 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Marvel Comics paga a Jonathan Hickman no para escribir comics, que también, sino para plantear nuevos conceptos que puedan ser explotados por la editorial. Tras el relanzamiento del universo Ultimate, Hickman ha puesto su mirada en la parte galáctica del Universo Marvel en Imperial, la nueva miniseries estrenada este mes que cuenta con dibujo de Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. Comparto mis impresiones del primer número.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

El comienzo del evento que cambiará la faz de la Marvel cósmica. Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini presentan una historia de intriga, misterios y guerra que tiene lugar al mismo tiempo que se configura un nuevo orden galáctico. Con la participación de Hulks, Panteras Negras, Novas, Guardianes y reyes y reinas cósmicos. ¡Una lectura imprescindible!

Antes de empezar a comentar mis impresiones de Imperial, me vais a permitir un pequeño desahogo. Aunque en realidad es algo que tiene que ver con la historia de Jonathan Hickman, así que tiene relevancia.

Llevo comprando dos años la etapa de El Increíble Hulk de Phillip Kennedy Johnson y Nic Klein. DOS AÑOS. Y en ella Hulk y Bruce Banner se encuentran más enfrentados que nunca mientras escapan de la Primogénita, un ser Primordial madre de todos los monstruos que busca a Hulk a toda costa. Hulk junto a su amiga Charlie viajan por las carreteras secundarias de los Estados Unidos mientras nos regalan historias impactantes repletas de body-horror.

En paralelo, en las páginas de Fénix vimos que las principales razas de la galaxia han formado una alianza galáctica. En una de las ideas más ridículas que he leído en 2025, Gladiator de los Shi´Ar llama a Perrikus y a Thanos para que les ayuden a destruir a Fénix, a pesar que estos seres son asesinos de masas galácticos. Por supuesto, Perrikus y Thanos se hacen con el control de la galaxia hasta que Fénix salva la situación chasqueando los dedos.

Recuerdo estas situaciones porque reconozco que me ha jodido bastante lo que plantea Hickman para esta miniserie, básicamente riéndose de la continuidad de Marvel Comics y desechándola para hacer lo que a él más le conviene. Sólo así se explica que un Hulk Worldbreaker viaje al espacio junto a Hulka y Amadeus Cho para el funeral de uno de los hijos de Hulk en Sakaar. ¿Cuándo sucede esto? Es físicamente imposible, a no ser que esta historia esté ambientada en una realidad alternativa, que esto pueda suceder al mismo tiempo que la etapa de Phillip Kennedy Johnson en Hulk. Una etapa que no es pequeña precisamente, es complicado ignorarla como si no importara. La forma en que Marvel Comics se ríe de su propia continuidad y de paso de los lectores a los que estas cosas nos importan me ha volado la cabeza. Me siento como si me hubieran dado un puñetazo en los morros, y no exagero. Si hubieran puesto un cartelito explicativo que en lo relativo a Hulk esta historia sucede entre la etapa de Donny Cates y la de PKJ, por ejemplo, igual no diría nada. Dentro que sería absurdo, porque Imperial sucede en el presente del Universo Marvel. No sólo eso, es lo más importante en lo referido a la franquicia galáctica de Marvel que va a marcar el futuro inmediato. De hecho, como diría que los editores deben darse cuenta que no tiene sentido, han optado por la solución del avestruz y han agachado la cabeza a ver si nadie se da cuenta. Es penoso.

Una vez me he tragado este sapo en las primeras páginas del comic, me he encontrado con una historia bastante previsible que reniega de la teórica inteligencia de Hickman a la hora de plantear tramas novedosas. Alguien planea dominar la galaxia o al menos empezar una guerra, y para ello ha empezado a matar monarcas y líderes galácticos mediante un veneno casi imposible de rastrear y curar. El hijo de Hulk, señor de Sakaar, o la hermana de Peter Quill (Starlord) están entre algunos de sus victimas. El comic plantea un engaño, al plantearse que el asesino podría ser wakandés, al llevar una armadura de Vibranium, lo que sitúa a la galaxia al borde de la guerra. Algo que sin duda beneficia a los verdaderos asesinos, que se mantienen conspirando en la sombra.

Los asesinatos parece que intentan evitar la creación del Consejo Galáctico. Lo malo es que como ya hemos visto en Fénix, este consejo ya existe. Whaaaat?!!! Rechazando la continuidad yo también se hacer comic diferentes. Lo dicho, me parece una estafa total. Este Hickman me parece el más vago en mucho tiempo. Incluso aunque los giros y las sorpresas espero que sean constantes en los 3 números restantes. No se lo que le pagan en Marvel, pero de momento este arranque ha sido decepcionante. Y peor, facilón.

El apartado gráfico tenemos a Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. En positivo, Coello y Vicentini tienen estilos relativamente similares, lo que hace que el salto entre ellos no sea abrupto. Además, el hecho que este comic de 56 páginas esté dividido en 4 capítulos ayuda a que este salto no sea un problema. Dentro que la idea que Marvel no quiere que una miniserie de 4 números tenga continuidad gráfica y contrate a dos artistas me parece la misma estafa que llevan cometiendo desde hace años. La estafa de intentar vendernos que los dibujantes son secundarios e intercambiables. Porque para ellos lo son. Coello me gusta más que Vicentini, pero en realidad creo que ambos hacen un buen trabajo.

Panini acertó al vender esta grapa al precio promocional de 3.50 euros. En lugar de los 6.50 e que tendría que hacer costado. Esto fue una de las cosas que ayudó a que comprara este comienzo, al igual que la idea de estar ante una miniserie de apenas 4 números diseñada para plantear un nuevo statu-quo que luego será desarrollado por 4 miniseries en paralelo. Esto es básicamente lo mismo que hizo Hickman en el Universo Ultimate en la miniserie Ultimate Invasion, serie que no me convenció.

Y aunque acabamos de empezar, parece claro que una de las series va a ser para Hulka, atrapada en Sakaar como regente. Tras varias series que nunca llegaron a funcionar, resulta curioso que el futuro de Jennifer Walters pase por protagonizar su propio Planet SHE-Hulk. Junto a ella, Starlord y Nova son (van a ser) claves en este reinicio. Y no se si el reino de Wakanda tendrá su propia serie.

En todo caso, reconozco que hace tiempo que no conecto nada con los comics de Jonathan Hickman. Sobre todo, de los comics importantes que Marvel le encarga cada vez con más frecuencia. Aunque tampoco me funcionan los proyectos «secundarios» como Wolverine Revenge con Greg Capullo o Aliens vs Avengers con Esad Ribic. Así que no debería quejarme porque este comic no me ha funcionado. Dicho esto, si algo dominaba hasta ahora Hickman era la creación de conceptos muy potentes que te dejaban con ganas de más en sus primeros números. Aparte de la nula continuidad, que el concepto sea correcto sin más si me parece una sorpresa negativa. Eso si que no lo esperaba.

Comparto las primeras páginas de este comic:

Si no tenemos en cuenta la nula continuidad, Imperial es un correcto inicio a un nuevo statu-quo en la vertiente galáctica del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de La Imposible Patrulla-X 11 de Gail Simone, David Marquez y Luciano Vecchio (Marvel Comics – Panini)

Panini termina de publicar el arco La arteria oscura de La Imposible Patrulla-X de Gail Simone y David Marquez. Un comic con el que dejo de comprar la colección.

PUNTUACIÓN: 6/10

Después de que un joven mutante sea tomado como rehén, lo que resta de Los Atípicos debe liderar a La Patrulla-X… pero el terror absoluto se interpone en el camino. La Voz de la Oscuridad busca un nuevo hogar. La violencia y el miedo la seguirán allá donde vaya.

Este comic de Panini es una grapa doble que contiene The Uncanny X-Men 15 y 16 USA.

Cuando Marvel y Panini anunciaron el relanzamiento mutante From the Ashes, las dos colecciones que opté por comprar fueron La Patrulla-X de Jed MacKay y Ryan Stegman y esta colección de Gail Simone y David Marquez. Y tengo que decir que el comic de Jed MacKay me parece el mejor de los dos con mucha diferencia.

Los principales hitos de Simone han sido ubicar a los protagonistas en Casa Haven Luisiana, y presentar a los 4 jóvenes mutantes que forman los Atípicos (menudo nombre ridículo): Oscilación, Rescate, Sueño Mortal y Calicó. El arco La arteria oscura que se ha desarrollado en las dos últimas grapas de Panini (4 números USA) se siente como el final de la primera temporada de historias, al dar respuesta al motivo por el que los jóvenes se vieron atraídos hacia Luisiana, al conocer el origen de lo que hay debajo del pantano.

El principal problema de toda la etapa de Gail Simone es que escribe comics que resultan un tostón aburrido, contando de forma nada interesante argumentos que igual podían haberse contado mejor. La arteria oscura es un ejemplo perfecto de este problema. Todo en esta idea de Simone es cuestionable, siendo generoso. Tenemos La Penumbra, una prisión infernal a donde van a pasar los familiares de mutantes que les traicionaran, gobernada por el ser oscuro inmortal Shuvahrak. Creado antes incluso que el término mutante existiera. Como es un sitio de maldad al que la gente no se atrevía a acercarse, los mutantes de la zona decidieron construir ENCIMA La Arteria Oscura, un cementerio para que los mutantes puedan descansar en paz. Siendo la Dama Henrietta la que custodia el portal que conecta la Arteria con la Penumbra, manteniendo a los humanos fuera y a los penitentes dentro. (¿Qué humanos? ¿No habiamos quedado con que nadie se acerca a ese lugar?)

Simone nos mete una turra tremenda en estas grapas, que son lo contrario a entretenido. En lugar de hacer que los personajes HAGAN cosas y eso defina sus valores y personalidad, tenemos a gente que habla y habla y habla un poco más. Con lo veterana que es Simone en la industria, me asombra que ofrezca historias tan flojas como ha hecho en esta colección. Por no hablar de lo ridículo que es todo el concepto de la Arteria y la Penumbra, que no hay por donde cogerlo. A todo esto, Simone plantea un conflicto contra unos genéricos humanos intentando escapar de este infierno, y el ser Shuvahrak que es todavía más genérico y sin interés, y que pretende que los alguno de los chavales le sustituya para poder descasar por toda la eternidad. Tengo claro que de alguna manera Simone esto lo tenía más o menos pensado cuando empezó la etapa, pero el resultado final han sido unos comics que no han conectado conmigo.

Me da pena lo desaprovechado que ha estado David Marquez en esta colección. Marquez dibuja con el color de Matthew Wilson, y me parece un dibujante super bueno que sabe dar personalidad a los comics en los que trabaja. Sin embargo, a pesar de sus buenos diseños de personajes y su estupenda narrativa, lo cierto es que lo que pasa en el comic no es demasiado interesante. Y en este caso, ni siquiera un buen dibujo puede maquillar esto. Como anécdota, Marquez no llega a dibujar todas las páginas del número 16 con el que se cierra este arco, dibujan Luciano Vecchio ¡4 páginas! Y más allá de ser una situación entiendo de última hora, me sorprende que los editores optaran por Vecchio, cuyo estilo no casa nada con el de Marquez. Incluso aunque Vecchio haya dibujado todos los siguientes comics antes del reinicio de Age of Revelation, lo lógico, creo hubiera sido que alguien con un estilo más o menos similar a Marquez hubiera dibujado estas míseras páginas. Pero, bueno. En realidad esto no es el problema de estos comics, que en realidad creo que han contado con un buen dibujo.

Simone se ha centrado en crear a los Atípicos y hacerles protagonistas de este comic. Sus personalidades, poderes y conexiones puede decirse que son lo mejor del comic. Dicho esto, tiene delito hacer un comic con Pícara, Lobezno, Gambito, Rondador Nocturno y Júbilo y que sean secundarios en su propia colección. Por cierto, dentro que Marquez en general me gusta, su manía por cambiarles los trajes a los personajes provoca que aparte de su nula importancia no sean ni siquiera reconocibles, por ejemplo Júbilo en este comic. Lo cual es otro problema garrafal del comic. Aparte del dibujo, que Simone haya convertido a Pícara en alguien que se lanza sin pensar al combate y es apalizada por ello, me parece penoso. En realidad no puedo decir que Rondador o Júbilo están bien o mal caracterizados, porque han aparecido tan poco que entrarían en la categoría de «sin calificar», como los jugadores que entran a un partido en el tiempo de descuento.

Si me animé a comprar esta colección en realidad fue por poder ver juntos a Lobezno, Rondador Nocturno y Júbilo. Unirles a la pareja que son Pícara y Gambito parecía una combinación ganadora instantánea, y me sabe muy mal que Simone no haya planteado buenas historias con estos personajes que son de mis favoritos de siempre. Tras tener en esta grapa la historia del origen de lo que hay debajo de Casa Haven, creo que es el momento perfecto para dejar la colección. En el caso de La Patrulla-X de Jed MacKay, comentaba que prefería dejarla ahora que aún me deja con buen sabor de boca. Lamentablemente, en el caso de La Imposible Patrulla-X, creo que hace meses que tengo claro que esta colección no me estaba funcionando. Con el comic de MacKay me sabe mal dejar de comprarlo, con este de Simone debería haberlo hecho mucho antes.

Comparto las primeras páginas del comic:

Termina aquí mi compra de La Imposible Patrulla-X. Tras 16 números queda claro que la forma de escribir de Gail Simone no conecta con mis gustos.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Patrulla-X 14 de Jed MacKay, Ryan Stegman y Emilio Laiso (Marvel Comics – Panini)

Termina el enfrentamiento de la Patrulla-X de Cíclope contra los nuevos X-Men creados por los malvados villanos 3K. Un comic de Jed MacKay, Ryan Stegman y Emilio Laiso, con entintado de Stegman, J.P. Mayer y John Livesay, y color de Fer Sifuentes-Sujo.

UNTUACIÓN: 7.5/10

El desastre se cierne sobre Merle mientras La Patrulla-X está ocupada combatiendo a sus homólogos de 3K. Sólo Magneto se interpone entre la ciudad y su destrucción. ¿Será suficiente? A su vez, La Bestia tendrá que tomar una decisión mientras la muerte acecha en la Fábrica. 

Este comic de Panini es una grapa doble que contiene X-Men 17 y 18 USA.

Me gusta Jed MacKay en todo lo que ha escrito para Marvel, aunque creo que en las colecciones individuales como Gata Negra, Doctor Extraño o Caballero Luna ha estado más acertado que en los comics grupales. Este número 14 de la edición de Panini (número 18 USA) se siente como un final de temporada para la colección antes de los cambios que Age of Revelation va a traer en unos meses, que van a afectar a toda la franquicia mutante y algunas colecciones aledañas.

MacKay ha situado todas las piezas de forma perfecta, planteando varias tramas en paralelo que son importantes y el comic hace que el lector sienta que lo son. Por un lado tenemos el enfrentamiento del equipo de Cíclope contra los nuevos X-Men malvados creados por 3K. Dentro que el final sea inevitable cuando Cíclope acaba imponiendo su estrategia y habilidad frente a estos nuevos mutantes, me gusta la parte de ver cómo los villanos se derrumban cuando pierden al líder que les manda, aunque reconozco que el final de este arco es un poco chof.

La sorpresa positiva es que esta parte NO es la más importante o interesante. Mientras este combate tiene lugar, la gemela mutante de la niña Piper Cobb se ha hecho carne apoderándose del cuerpo gigante del acanti estrellado a las afueras de Merle (Alaska). Controlada por Cassandra Nova, la niña gigante se dispone a destruir Merle, pero Magneto controlando al Centinela se enfrenta a ella. Este combate está genial al permitir que Ryan Stegman se luzca. Tras este combate tenemos la guinda del pastel, ya que los jóvenes mutantes al cuidado del grupo, a los que hemos visto cómo les rescataban a lo largo de esta etapa, van a cobrar protagonismo al buscar junto a Piper a su madre Rose, para juntas intentar calmar a su hija Robin, cuya existencia ella desconocía. Esta parte del comic me parece super chulo, planteando un conflicto emocional con el que he conectado y he disfrutado.

La sorpresa viene con la visita de Wyre a la base mutante para invitar a Bestia a que se una a 3E. Esto es una reminiscencia de los tiempos bastante recientes en los que Hank McCoy se había transformado en Dark Beast, recordando su apelativo desde la primera Era de Apocalipsis. El McCoy que tenemos ahora mismo es un clon con los recuerdos hasta su etapa de Vengador, cuando la vida para él era feliz. Esta Bestia no ha sufrido todo lo que sufrió su anterior versión, y la idea que pudiera trabajar con villanos sería absurda, de no ser que ya pasó en el pasado.

Comics como el 18 USA muestran la habilidad de MacKay como escritor y como ha sabido dar a todos los personajes protagonismo en el momento justo. El resultado es un comic super guapo. Aunque no es perfecto, porque el final del comic en el que los villanos de teletransportan de vuelta a su base provoca una cierta sensación de intrascendencia a todo lo que hemos leído hasta ese momento. Aunque lo de héroes y villanos luchando y separándose para luchar otro día no puede ser más Marvel, en realidad. También de la franquicia mutante. En realidad esto no es un problema de MacKay sino uno de los muchos clichés del mundo del comic. Y MacKay sabe utilizarlos todos de forma perfecta.

En el apartado gráfico, tenemos a Ryan Stegman dibujando el número 17 USA, con entintado suyo , de J.P. Mayer y John Livesay, y color de Fer Sifuentes-Sujo. Luego, Emilio Laiso dibuja el número 18 que cierra el arco, con color de Fer Sifuentes-Sujo. Ahora que podemos decir que se cierra una etapa, tengo que decir que Stegman es un buen dibujante con un estilo super dinámico y una narrativa perfecta, que sin embargo tiene algo que no me ha cuadrado para un comic de la Patrulla-X. Y aún no sé lo que es, no puedo identificarlo. Pero provoca que disfrutara mucho su trabajo en Veneno y sintiera que era el dibujante perfecto para ese trabajo y para ese personaje, y de alguna manera sienta que no pegaba con la Patrulla-X. Esta es una sensación totalmente subjetiva, si alguien me dice que el trabajo de Stegman le flipa no le podré quitar la razón.

El caso es que Stegman es el bueno. El dibujo de Emilio Laiso es mucho más flojo, aunque consigue narrar la historia de forma aceptable. Pero sin llegar al nivel de dramatismo y espectáculo que consigue Stegman. De nuevo, Marvel con sus cambios de dibujantes consigue empañar un arco que estaba siendo guapísimo. En realidad, no se si el problema es de los editores de Marvel o que Stegman no llega, pero me da pena que este arco de 6 números sólo tenga 4 grapas dibujadas por él, dejando una a Netho Diaz y ahora a Laiso, dibujantes correctos pero sin la personalidad de un artista estrella.

Se que la actual etapa mutante ha tenido muchas críticas, incluida esta colección. Yo tengo que decir que a pesar de todo creo que Mackay nos ha ofrecido unos buenos comics de superhéroes, sin inventar ninguna rueda ni hacer nada especialmente rompedor. Esto es lo mejor y también lo peor, según los gustos de cada uno. Las historias tenían un sentido y un objetivo y los personajes se comportaban como deberían. Esto último ya es mucho. Sin embargo, ante la llegada de Age of Revelation, creo que es el momento justo que dejar de comprar este comic. Sobre todo pensando en que el mes que viene Panini va a colocar en esta colección el especial X-Men: Hellfire Vigil One-Shot. Dado mi disgusto con la Era de Krakoa, parece que está hecho a propósito para que pueda dejar la serie sin remordimientos. Me da un poco de pena, pero mejor dejarlo ahora cuando estos comics aún me dejan con buen sabor de boca.

Comparto las primeras páginas:

La Patrulla-X de Jed MacKay y Ryan Stegman ha sido un comic entretenido, pero tras 18 grapas USA creo que es el momento perfecto para dejarlo. Mejor ahora con buen sabor de boca que dentro de unos meses asqueado porque las cosas no van.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Un mundo bajo Muerte 5 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

La miniserie evento Un mundo bajo Muerte de Ryan North y R.B. Silva, con color de David Curiel llega a su ecuador con el ataque combinado de Muerte con los héroes de la Tierra contra Dormammu.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Tras enfrentarse a Dormammu, el Doctor Muerte ha conseguido sobrevivir. Roto, agotado y tras haber conseguido el tiempo que necesita, Muerte se ha asegurado de que todos los héroes sobrevivan. Ahora ellos deben tomar una decisión: permitir que la Tierra caiga en manos de Dormmamu o aliarse con Muerte. 

El final del capítulo anterior de Un mundo bajo Muerte nos dejó con un cliffhanger el el que los héroes de la Tierra se unían a Muerte para combatir a Dormammu. Este quinto número nos da precisamente eso. Y llama la atención lo poco interesante que resulta leer este comic. Como en números anteriores de esta miniserie – evento, el combate (en este caso contra Dormammu) resulta algo secundario, lo que importa es qué sucede a partir de la victoria de Muerte y sus aliados. Porque Muerte destierra a Dormammu mediante un hechizo eterno… mientras él viva. De este modo, su posición como Emperador de la Tierra se afianza aún más con esta nueva victoria.

El comic se pierde en páginas con el aftermath del combate y el rescate de gente atrapada entre los escombros, que no van a ningún lado. Y lo que es peor, con un diálogo en el que Thor se pregunta si no sería mejor dejarle gobernar a Muerte, dado que hasta ahora ni tan mal. Y todo es correcto aunque un poco ridículo, como decía antes parece planteado a consciencia para aburrir a las ovejas. Del montón de situaciones interesantes que podrían plantearse de un mundo dominado por Muerte, North se empeña una y otra vez con mostrarnos lo menos interesantes. Llegamos al ecuador de la serie y no hemos tenido ningún hito destacable, todo sigue por el ámbito plano y casi hasta burocrático. Lo contrario a lo que me interesa leer cuando leo un comic Marvel.

El dibujo de R.B. Silva y el color de David Curiel repiten aciertos y fallos. En las peleas, sobresale el color por encima de los lápices, ofreciendo imágenes resultonas que podrían mostrar mejor lo que está sucediendo. En positivo, en las páginas del debate sobre lo que hacer a continuación, Rilba se las apaña para que no sean un desastre de cabezas parlantes. Con todo, me da la sensación que North no le da momentazos para lucirse a Silva, pero Silva tampoco aprovecha las oportunidades que si tiene el comic para que los lectores veamos lo buen dibujante que es, Cosa que no está demostrando en esta miniserie.

Un mundo bajo Muerte está siendo un comic decepcionante. Debería plantearme dejar de comprarlo, pero al ser tan sólo 9 números, aguantaré a ver qué final plantea North para terminar de descubrir si el viaje ha merecido la pela. De momento, la verdad es que no. Estaba dudando si comprar los comics de Ryan North de Los Cuatro Fantásticos, pero visto lo visto creo que es mejor que me abstenga de hacerlo.

Comparto las primeras páginas del comic:

Un mundo bajo Muerte no está funcionando en absoluto. Me asombra la forma de contar de forma tan poco interesante situaciones que deberían ser la bomba.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de G.I. Joe 316-320 de Larry Hama y Paul Pelletier (Image Comics)

Cuarto arco de G.I. Joe A Real American Hero desde que Skybound continuó las aventuras clásicas de Larry Hama. Un arco con dos misiones de Joes en paralelo que ha contado con dibujo de Paul Pelletier, entintado de Tony Kordos y color de Francesco Segala.

PUNTUACIÓN: 7/10

¿DESERTORES DE COBRA?

Cuando los miembros de la Guardia Carmesí, la élite de Cobra, acuden a los Joes en busca de refugio, Snake Eyes, Scarlett y su equipo ninja tienen la oportunidad de eliminar la amenaza de Springfield de una vez por todas….

¿O es demasiado bueno para ser verdad?

SNAKE EYES ATACA

El equipo ninja G.I. Joe se ha infiltrado en Springfield… pero nada es lo que parece.

Mientras tanto, el Dr. Mindbender se venga.

Larry Hama (Nueva York, 1949) sirvió en el ejército de Estados Unidos de 1969 a 1971, durante la guerra de Vietnam, donde se convirtió en experto en armas de fuego y artefactos explosivos. Sus experiencias en Vietnam le sirvieron para editar la serie de Marvel Comics The ‘Nam (1986-1993). Tras su licencia del ejército, Hama comenzó a participar activamente en la comunidad asiática de Nueva York y, durante la década de 1970, interpretó papeles secundarios en los programas de televisión MAS*H y Saturday Night Live, y actuó en Broadway en dos ocasiones.

Aunque Hama es sobre todo conocido por su trabajo en G.I. Joe, también escribió una estupenda etapa de Lobezno con dibujo de Marc Silvestri, la chulísima serie Nith Man: The Ultimate Ninja y Elektra. Además, fue el creador del personaje Bucky O’Hare, que se convirtió en un cómic, una línea de juguetes y un dibujo animado para televisión.

Hama es una institución dentro del mundo de G.I. Joe. Empezó a escribir G.I. Joe en JUNIO DE 1982. Marvel Comics publicó 155 números hasta el cierre de la colección en 1994. Tras esto, Devil´s Due consiguió los derechos en 2001, hasta que fue sustituido por IDW, que publicó los comics de G.I. Joe desde 2008 hasta 2022. Durante esta etapa, la más larga hasta la fecha, IDW revivió en 2010 el título original  G.I. Joe: A Real American Hero, con Hama de nuevo como guionista. Este comic retomó la numeración original de Marvel y se mantuvo en publicación hasta alcanzar el especial 300 en 2022, que fue el último número publicado por esta editorial. Tras el anuncio que Skybound adquiría los derechos de Transformers y G.I. Joe, Hama fue contratado para continuar su historia de IDW, manteniendo la numeración clásica.

Tras el volumen anterior con el final de la batalla de Springfield en la que el Comandante Cobra era hecho prisionero por Destro, las cosas han vuelto más o menos a la normalidad. Normalidad que implica que los Joes van a realizar dos misiones casi simultáneas. El equipo de ninjas de los Joes va a intentar infiltrarse en Springfield aprovechando una deserción, para aprovecharse del vacío de poder para recabar toda la información que puedan. Por su parte, un equipo de Joes entre los que están los submarinistas Helix, Multo y Muskrat se han infiltrado en la Isla Cobra con la misma intención, descubrir qué planes están planeando y contrarrestarlos rápidamente. Y a la vez tenemos la subtrama de ver qué ha sido del Comandante Cobra ahora mismo prisionero de Destro en Escocia.

Larry Hama continúa con su historia-río de los Joes y sus enemigos, continuando la historia en el mismo sitio en que se quedó en el número anterior. En positivo, estas 5 grapas si tienen cierta sensación de arco completo, al desarrollar las dos misiones en paralelo hasta su finalización en el número 320. Aunque no hay cambios cataclísmicos ni el statu-quo cambia, los Joes hoy hicieron esto, mañana planearán su próxima misión. Hama además es un escritor centrado en contar la historia a través de la acción, lo que provoca que el comic se lea en un suspiro y no vaya con sutilezas. Lo que ves es lo que hay, no hay trampa ni cartón. Tras más de 25 años sin comprar esta colección, a mi me vale.

En el dibujo encontramos a Paul Pelletier, con entintado de Tony Kordos y color de Francesco Segala. Parece confirmarse que Pelletier y Chris Mooneyham son los artistas oficiales de la colección, alternándose en cada arco. Pelletier es un dibujante veterano con un feelings de vieja escuela que le viene perfecto a esta colección. Su anatomía y fluidez narrativa es perfecta. Igual no ofrece momentazos visuales increíbles, pero todo está contado de la forma más clara posible para el lector. Gracias a eso, el comic se lee en un suspiro y te deja buenas sensaciones.

Otro elemento espectacular que tengo que destacar son las portadas de Andy Kubert, que son alucinantes. Como podéis ver en este post, Kubert lleva 20 portadas para esta colección y son todas de notable para arriba. Con el plus que el tema de la portada se corresponde con la historia, lo que debería ser una obviedad pero no lo es. Tenemos tantas portadas de ilustradores con imágenes genéricas que en realidad no dicen nada sobre el comic, que me alegra que Kubert nos ofrezca a los lectores lo que queremos.

Por ponerle un problema a un comic que me gusta y me parece super entretenido, este arco me dio un poco la sensación de un cartoon de sábado por la mañana. En cierto sentido es un halago. Pero en realidad tenemos una misión muy entretenida en la que nada cambia y todo vuelve al comienzo de cara a la siguiente aventura del próximo sábado. Y es cierto que la situación del Comandante Cobra o los planes que hemos conocido de Dr. Mindbender para reemplazar a gente corriente de todo el mundo con seguidores de Cobra será un problema para el futuro de los Joes. Pero lo leído este arco y la sensación de falta de amenaza para los protagonistas me recordaba un poco a El Equipo A. Eso no es un halago.

Me gustan los comics de G.I. Joe, en parte seguro que porque no los leía desde hacía un porrón de años. Pero al mismo tiempo creo que exagerando un poco son un poco intrascendentes con su retorno al comienzo después de esta misión. Y ojo que tengo claro que este es un comic de misiones militares que no busca cambiar el mundo de nadie, solo ofrecer un buen entretenimiento escapista. Cosa que hace maravillosamente bien. Y no hace falta que cada arco de cada comic que leo me ofrezca historias rompedoras que planteen un nuevo statu-quo. Pero en realidad un poco si.

Me estoy leyendo a mi mismo y me doy cuenta de lo complicados que somos los fans comiqueros. Empezando con que no hay dos fans iguales, cada uno somos de un padre y una madre y nos gustan cosas diametralmente opuestas. Tengo claro lo que es G.I. Joe y el tipo de entretenimiento que ofrece, y gustándome en el fondo me gustaría que la colección fuera más allá de lo que realmente es. Qué queréis que os diga, nadie dijo que fuera fácil. Ni que yo fuera coherente con lo que quiero.

El mes que viene vuelve CHris Mooneyham y con motivo del número 321, Larry Hama plantea una nueva aventura silenciosa como aniversario del mítico G.I. Joe 21 con la primera aventura silenciosa protagonizada por Ojos de Serpierte. Tengo claro que lo voy a disfrutar. Por que si hay un comic que no necesita demasiado diálogo, ese es G.I. Joe. A partir de ahí veremos cuantos meses sigo comprando la colección. Si el entretenimiento se mantiene me veo comprando muchos meses- Pero al mismo tiempo tampoco me extrañaría que en 4/5 meses dejara de comprar un comic que está chulo y es super disfrutón.

Comparto las primeras páginas del número 316:

G.I. Joe A Real American Hero me parece un comic super entretenido. Pero a la vez la sensación es que la cosa no acaba de avanzar. Curiosa sensación.

PUNTUACIÓN: 7/10

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