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Crítica de Bug Wars vol. 1 de Jason Aaron y Mahmud Asrar (Image Comics)

Bug Wars de Jason Aaron, Mahmud Asrar y el color de Matthew Wilson es un fantástico comic de aventuras que me ha devuelto a las historias un poco locas y maravillosas de los años 80.

PUNTUACIÓN: 9/10

Cariño he encogido a los niños se encuentra con Conan el Bárbaro en esta épica historia de un niño de Alabama que de repente se pierde en un mundo cruel más allá de su imaginación, un mundo de ejércitos de hormigas saqueadoras, brujas araña que lanzan hechizos y bárbaros que montan escarabajos.

La antigua casa Slaymaker; los vecinos susurran sobre ella. Los niños se retan entre sí a pisar su césped cubierto de maleza. Los exterminadores se niegan a visitarla y se estremecen al pensar en los monstruos de múltiples extremidades que pueden habitar en su tierra. Para Slade Slaymaker y su hermano Sydney, es el último vestigio de su padre, un entomólogo dedicado que fue devorado por las mismas criaturas a las que dedicó su vida a comprender. Slade, demasiado joven para recordar su muerte, continúa su legado con su propio amor por todo lo relacionado con los insectos. Sydney, lo suficientemente mayor como para recordar la espantosa escena, desprecia y busca aniquilar cualquier insecto que ve.

Cuando las obsesiones opuestas de estos dos hermanos chocan, Slade se ve reducido al tamaño de sus diminutos sujetos y se ve envuelto en una brutal guerra de insectos, una lucha devastadora que decidirá el destino de su familia y, tal vez, revelará los secretos que se esconden tras la espantosa muerte de su padre.

Del equipo superestrella formado por el guionista JASON AARON (Southern Bastards, Teenage Mutant Ninja Turtles, Absolute Superman) y el dibujante MAHMUD ASRAR (Conan el Bárbaro, X-Men, Batman VS Robin) llega BUG WARS: BOOK ONE, que recopila los números 1-6 de la nueva y extensa epopeya de fantasía oscura.

Bug Wars tiene un inequívoco sabor ochentero. La propia premisa de «Cariño, he encogido a los niños se encuentra con Conan el bárbaro» claramente ayuda a establecer este marco temporal, que luego el comic de Jason Aaron, Mahmud Asrar y Matthew Wilson se encarga de confirmar. Y aparte de lo guay que es el comic, este feeling es sin duda una parte importante del éxito de este comic.

Los comics y películas de los 80 con los que crecí estaban llenas de grandes aventuras que partían en muchos casos de premisas o situaciones muy locas que los creadores abrazaban sin ningún complejo para ofrecer al lector / espectador un entretenimiento de primer orden. Pienso en hacer una película de moñecos (Gremlins) que fuera a la vez un cuento navideño, una historia juvenil y una película de terror que marcó a una generación de niños.

En el entretenimiento reciente hay una tendencia muy creciente de productores avergonzados del material de base que adaptan, desmereciéndolo con comentarios sobre que «no es realista» como si la realidad tuviera algo que ver en la fantasía y en la ciencia ficción. Fruto de esos complejos, las películas de X-Men en Fox hicieron llevar a los héroes trajes de cuero negro que ahogaban la personalidad de los personajes. Y de igual forma, Zack Snyder planteó sus películas con personajes de DC desde un punto de vista «más adulto / más serio». Se entiende que porque lo que se había hecho hasta entonces no era lo bantantes adulto para Snyder.

Por suerte, Jason Aaron y Mahmud Asrar no tienen estos complejos ridículos y abrazan la locura de los años 80 (y en general de la fantasía épica) para crear un comic muy loco que es al mismo tiempo una aventura extraordinaria. Jason Aaron comenta que en su niñez vivía en una casa rural con un patio al lado de un bosque muy similar al de la familia Slaymaker, los protagonistas de este comics. Pensando en que Jason Aaron tiene casi la misma edad que yo, supongo que las aventuras que imaginó en ese patio se inspiraron más en el clásico de la ciencia ficción El increíble hombre menguante (Jack Arnold, 1957) que en Cariño, he encogido a los niños (Joe Johnston, 1989). Pero ya sea por una película o por otra, o por las dos, la aventura de Bug Wars me ha parecido increíble.

El guion de Jason Aaron me parece un éxito absoluto. Aaron plantea un mundo en el que la magia hace que el adolescente Slade Slaymaker vea su tamaño reducido al de una hormiga, descubriendo en su patio un ecosistema de reinos de insectos (y arácnidos) que luchan unos contra otros como si estuviéramos en medio de Juego de Tronos. Un mundo de reinos enfrentados que tuvo algo que ver con la muerte violenta de su padre, un entomólogo amante de los insectos. Una muerte que fue super traumática para la familia, sobre todo para el hermano mayor de Slade, Sydney, que descubrió el cuerpo descuartizado. Y que ahora odia a todos los insectos y aspira a exterminarlos.

Bug Wars conecta de forma increíble el descubrimiento del mundo de los bichos con el mundo real de los gigantes humanos. Como siempre, Aaron hace un trabajo brillante en lo referido a la caracterización de los personajes, consiguiendo que conectemos con el protagonista y la carrera contra el reloj que tiene ante si para salvar a su familia. Este primer arco de Bug Wars es una historia completa cerrada que resulta super satisfactoria. Y a la vez plantea tantas situaciones que claramente ha estado pensada como worldbuilding de todo lo que está por venir. Pero ante todo, Aaron se centra en dar al lector el mejor entretenimiento AHORA, no plantear solo promesas de futuro, como por ejemplo le pasa a Jonathan Hickman.

Aunque hay muchos bichos con su forma real, el mundo de Bug Wars plantea la existencia de muchos insectos, escarabajos, arañas, hormigas, etc… antropomórficas, amplificando la idea de mundo mágico fantástico que tampoco hay que tomárselo demasiado en serio. Junto a una historia planteada desde la caracterización y unas excelentes escenas de acción, Aaron plantea una espectacularidad creciente que estalla en un climax final con una épica que mira de tu a tu a El Señor de los Anillos. Estamos ante un comic de 10.

Si la historia de Aaron es de 10, el apartado artístico formado por el dibujante Mahmud Asrar y el colorista Matthew Wilson no le van a la zaga. Asrar y Aaron coincidieron en los últimos comics de Conan The Barbarian de Marvel, y claramente su colaboración fue super satisfactoria para ambos, porque les ha llevado a este Bug Wars.

Si a Asrar le gusta la espada y brujería y la fantasía épica, con Bug Wars ha tenido la oportunidad de hacer su mejor obra, con el plus de ser una obra de creación propia. Aaron parte de una idea muy loca inspirada en su niñez, pero es Asrar el que crea este ecosistema de reinos enfrentados, y sus páginas son increíbles. Una parte del éxito está también en el fantástico trabajo de creación de los personajes, haciendo que sean super reconocibles e icónicos. Al final de la reseña tenéis varias páginas de preview, y en ella podéis alucinar con la increíble narrativa de Asrar y con su atractiva estructura de página que amplifica la escala y la emoción de la historia. Asrar y Wilson en el color me parece que están increíbles.

Aunque el concepto parte de una idea infantil, me gusta mucho que este mundo está realizado por adultos para adultos, de forma que hay muchísima violencia extrema que Asrar no se arruga a la hora de representar en la página. Además, el pudor no es algo que exista para los insectos, por lo que tiene sentido que veamos a seres sin ropa y en las celebraciones las copulaciones se realicen en medio del grupo. Si este comic fuera infantil podría provocarme algún reparo, pero al estar enfocado para lectores adultos me parece que son ideas lógicas que funcionan en el contexto en el que están.

En cada grapa USA Aaron añadía al cómic unas páginas sacadas del diario del padre entomólogo de Slade, en las que enumera y explica las principales características de los diferentes tipos de insectos que pueblan el mágico patio de su casa de campo. Estos textos me parecen una manera muy chula de ampliar la información para el lector, evitando que Aaron tuviera que colocar pegotes expositivos en su comic, que está centrado en la parte de la aventura.

Normalmente siempre pienso en cosas positivas y negativas de cada comic que reseño. Pero en realidad Bug Wars me ha parecido un comic cojonudo con un final super épico y satisfactorio. Menudo comicazo. El único pero que le puedo poner a este comic es que la premisa puede ser vista como una «chorrada infantil» por una parte del público, y provoque que no le quieran dar la oportunidad a un comic que me parece sobresaliente. Obviamente, para leer y disfrutar de este comic tienes que quitarte los complejos y los prejuicios, y abrazar la locura que Aaron y Asrar nos plantean. Si lo haces, te prometo que el disfrute va a ser absoluto.

Comparto las primeras páginas del comic:

Bug Wars es un comic fantástico. Ganazas de que Aaron y Asrar continúen la historia en 2026.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Esa cosa con alas de Dylan Southern

La tercera y última película que he visto esta Fiesta del Cine ha sido Esa cosa con alas, película de Dylan Southern realizada para el lucimiento dramático de Benedict Cumberbatch.

PUNTUACIÓN: 5/10

Luchando por procesar la repentina e inesperada muerte de su esposa, un joven padre pierde el control de la realidad cuando una presencia aparentemente maligna comienza a acecharle desde los oscuros recovecos del apartamento que comparte con sus dos hijos pequeños.

Dylan Southern es un director de cine y documentales y guionista inglés. En 2011, su película No Distance Left to Run fue nominada al Grammy al mejor vídeo musical de larga duración. Sus trabajos previos son documentales centrados en el mundo de la música, como Shut Up and Play the Hits (2012), Aziz Ansari: Buried Alive (2013) y Meet Me in the Bathroom (2022). Southern escribe y dirige esta película que adapta el libro El dolor es lo que tiene plumas de Max Porter. La película de 104 minutos de duración ha tenido un presupuesto de 6 millones de dólares, y está producida por la productora SunnyMarch de Benedict Cumberbatch. La película cuenta con fotografía de Ben Fordesman, montaje de George Cragg y música de Zebedee C. Budworth.

En el reparto tenemos a Benedict Cumberbatch como papá, David Thewlis como la voz de Cuervo, los hermanos Richard y Henry Boxall interpretando a los hijos del protagonista, Eric Lampaert como Cuervo, Vinette Robinson como Amanda, Sam Spruell como Paul, Leo Bill como el Dr. Bowden, Tim Plester como Andy y Claire Cartwright como mamá.

Cuando hablaba con mi hermano Fernando sobre qué película ver aprovechando la Fiesta del Cine surgió la opción de ver el nuevo drama de Benedict Cumberbatch. El actor británico asegura una interpretación siempre estupenda, pero nos temiamos que esta película fuera el último ejemplo de porno emocional atrapa-premios. Y ha resultado que Esa cosa con alas es precisamente eso.

Y el caso es que como se esperaba, Benedict Cumberbatch lo hace genial como este padre y marido afligido por la muerta repentina de su mujer, que hace que su vida entera se desmorone. El rango de dolor y patetismo de Cumberbatch es increíble, y confirma una vez más lo buen actor que es. Que haya sido productor de la película indica que la idea de un drama «de prestigio» que le ponga en el trampolín de la temporada de premios es algo que tampoco puede descartarse. Aunque la propia idea del porno emocional sea cuestionable, y no haya terminado de conectar con la historia, no puedo ponerle ni un pero al trabajo del actor. Es que lo hace genial.

El casting de los hijos de Cumberbatch me parece muy interesante, porque han buscado a dos hermanos que son niños pequeños pero que tengan unos ojos que indican que son juguetones y un poco puñeteros. Pensando en la película tiene el 95% a Cumberbatch solo, con el Cuervo o los niños, estos personajes tenían que funcionar para que la película funcionara.

Otra que me ha gustado es la representación de Cuervo, que es un ser extraño de formas que no pueden ser reales. La textura de Cuervo me parece una chulada, como también la forma como se mueve y la voz de David Thewlis en el original. Esta parte me gusta, al igual que la fotografía y el montaje, que resaltan el elemento perturbador y terrorífico que tiene la historia.

Mi principal problema con Esa cosa con alas es con el guion de la película. Viendo la sinopsis uno puede imaginarse que el Cuervo es la representación del trauma o del duelo que siente el protagonista. Pero la película hace algo super cuestionable que es hacer que los niños también puedan verlo, lo cual rompe la idea de ser algo en la cabeza del marido afligido. Estas inconsistencias rompen la idea de ver cómo el personaje interpretado por Cumberbatch asume la pérdida y realiza el duelo por su mujer.

Reconozco que soy un espectador de argumento y las películas poéticas o metafóricas pueden conectar menos con mis gustos. No siempre, Mother! de Aronosfky es una obra maestra absoluta. En realidad, no pido que todo tenga siempre sentido, pero si debería tener coherencia, y es algo que Esa cosa con alas no tiene. Sobre todo en su parte final en la que Cuervo tiene una pelea gore contra un demonio en la que la sangra corre a borbotones y las vísceras y los intestinos quedan tirados por los pasillos. Esa escena que es el climax final rompe con todo lo que habiamos visto hasta ese momento, aunque Cuervo si pega al principio una paliza a Cumberbatch. E imagino que para el público de festivales tipo Sitges (donde se estrenó), la escena sería recibida con aplausos inesperados. Pero es un sinsentido absoluto.

De hecho, en historias de este tipo lo que esperas es que el protagonista acabe asumiendo la pérdida y recupere sus ganas de vivir. Sin embargo, ¡eso no lo vemos en esta película! De hecho, incluso si pensamos que el «demonio» pudiera representar el suicidio, en realidad no es Cumberbatch quien le derrota, sino el Cuervo. Aparte que la idea de derrotar a la depresión a ostias es un concepto que no se si resulta demasiado acertado. Como decía al principio, el elemento actoral muy bien, pero la historia no hay por donde cogerla.

No puedo decir que Esa cosa con alas no fuera un poco lo esperado, pero me fastidia que el guion sea un sinsentido.

Comparto el trailer de la película:

Esa cosa con alas es porno emocional muy bien interpretada, pero con una historia que le ha hecho perder bastantes puntos.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Springsteen: Deliver me from nowhere de Scott Cooper

Springsteen: Deliver me from nowhere de Scott Cooper es la siguiente película que he visto gracias a la Fiesta del Cine. Una película con un reparto fantástico en el que destaca Jeremy Allen White como The Boss.

PUNTUACIÓN: 8/10

Adaptación cinematográfica del relato de Warren Zanes sobre la grabación del álbum «Nebraska», de Bruce Springsteen, de 1982. La película sigue a ‘The Boss’ cuando era un joven músico en los albores de la fama mundial, tratando de reconciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado. Grabado en un viejo cassette de cuatro pistas en su habitación en Nueva Jersey, ‘Nebraska’ refleja un periodo trascendental de su vida y está lleno de personajes perdidos en busca de una razón para creer.

Scott Cooper (Virginia, 1970) es un cineasta estadounidense y antiguo actor. Es conocido por las películas Crazy Heart (2009), Out of the Furnace (2013), Black Mass (2015), Hostiles (2017), Antlers (2021), The Pale Blue Eye (2022). Cooper dirige esta película y escribió el guion basado en el libro Deliver Me from Nowhere (2023) de Warren Zanes, así como en algunos elementos de la autobiografía de Springsteen Born to Run. La película de 119 minutos de duración y un presupuesto de 50 millones de dólares cuenta con fotografía de Masanobu Takayanagi, montaje de Pamela Martin y música de Jeremiah Fraites.

Jeremy Allen White como Bruce Springsteen es uno de los grandes aciertos de la película. Recordándole de The Bear, estaba claro que cuando se trata de personajes torturados que miran al infinito con seriedad, no hay nadie como White. Pero lo cierto es que el actor se ha mimetizado como The Boss, haciendo un trabajo increíble.

El resto del reparto, en sus papeles principales, está formado por Matthew Anthony Pellicano como Bruce Springsteen niño, Jeremy Strong como Jon Landau, el mánager y productor discográfico de Springsteen, Paul Walter Hauser como Mike Batlan, el ingeniero de sonido de Springsteen durante las sesiones de Nebraska, Stephen Graham como Douglas Springsteen, el padre de Bruce, con quien tenía una relación complicada, Odessa Young como Faye Romano, el interés amoroso de Bruce, Gaby Hoffmann como Adele Springsteen, la madre de Bruce, Marc Maron como Chuck Plotkin, productor e ingeniero de mezclas de Springsteen, David Krumholtz como Al Teller, ejecutivo discográfico de Columbia, Harrison Gilbertson como Matt Delia, amigo íntimo de Springsteen.

Lo poco que sabía de Deliver me from nowhere era que se trataba de una película intimista alejada que de adrenalina que Bruce Springsteen derroche en sus conciertos. Y tengo que decir que mis hermanos han sido siempre super fans de The Boss, con lo que su música estaba muy presente en mi casa durante mi adolescencia. Pero al mismo tiempo no soy un fan mitómano que haya estado pendiente de los detalles de su vida privada. Más bien al contrario. Escuchar su música ya era más que suficiente.

Más que un biopic, Springsteen: Deliver me from nowhere es una película sobre un momento muy concreto de la vida de Bruce Springsteen, el momento en 1981 en que tras el éxito de The River (1980), The Boss se alejó del mundo para escribir Nebraska, su disco acústico grabado en solitario que abraza las raíces del folk. En cierto sentido, esta película nos muestra a una estrella de la música en su momento más bajo, cuando luchaba contra la depresión y el trauma por un padre abusivo.

Para que una película de este tipo triunfara, era necesario que el casting del actor que interpretara a Bruce Springsteen fue acertado. Y me alegra que Jeremy Allen White haya realizado una de esas interpretaciones que se recuerdan durante mucho tiempo. A White le conocía de The Bear, que ha significado su gran plataforma de lanzamiento hacia el reconocimiento mainstream. Y en esta película está increíble, hasta el punto de mimetizarse con The Boss en la forma de moverse, mirar, sentarse o hablar. Escuchar a White cantar las canciones era un desafío tremendo, y la verdad es que lo hace genial. Y aunque lo comentaba un poco en broma antes, White tiene una mirada muy potente que transmite tristeza y melancolía, que es justo lo que necesita esta película. Pensando en que estamos en una película en la que gran parte del metraje es verle a él sólo en una habitación, White y la maravillosa música aguantan perfectamente la película.

La música en general de Deliver me from nowhere me ha gustado mucho. Y hay que destacar que además de la música de Bruce tenemos muchas otras canciones de la época, además de una banda sonora que agudiza los dramas que veremos en la pantalla. Es normal que en una película de Bruce Springsteen la música sea genial, pero me ha encantado toda la música que NO es suya.

Deliver me from nowhere hace una cosa muy inteligente narrativamente, que es que por un lado vemos a Bruce sufrir sin saber el motivo mientras escribe Nebraska, y luego durante su fallida grabación con The E Street Band, hasta que Bruce decidió sacar el disco acústico tal y como lo había grabado en su casa. En paralelo, la película hace que sea Jon Landau, el mánager y productor discográfico de Springsteen interpretado de forma genial por Jeremy Strong (Succession), el que verbalice para el espectador los motivos por los que Bruce sufre, empezando por la vergüenza y el sentimiento de culpa al hacerse rico y famoso, sintiendo que está traicionando sus orígenes. Algo que entiende a partir de escuchar sus canciones, ojo. Aunque entiendo que esto no es realista en absoluto, la ventaja de escribir un libro a posteriori es que se tienen respuestas que en ese momento no se sabían, añadiendo un contexto que a lo mejor Bruce tardó meses o años en asumir tras decenas de sesiones con un psicólogo. utilizar a Landau con este propósito narrativo consigue que la película funcione de maravilla.

Las historias de Nebraska están llenas de perdedores y criminales, que es la forma de Bruce de transmitir lo que siente. Jeremy Strong verbaliza mucho de lo que podía estar pasando por la cabeza de Bruce, a lo que se añade las escenas de su niñez con un padre alcohólico que se supone que le agredía. Y digo se supone porque la película no quiere hacer leña de estos hechos que sin duda si impactaron a Bruce de niño, siendo muy discreto a la hora de mostrar momentos escabrosos. Que en realidad no son mostrados.

En esas semanas o meses Bruce tuvo una relación con Faye Romano (Odessa Young), la hermana de un conocido del instituto. Young hace también una interpretación genial de una relación condenada por los problemas mentales y los complejos no superados por el Bruce Springsteen de esos años. Un complejo que empezaba con la idea subconsciente de que no merecía ser feliz.

Sin conocer en realidad los detalles de la vida de Bruce, y por tanto saber qué elementos se han dulcificado, lo cierto es que Deliver me from nowhere me ha gustado mucho. Aunque hablamos de una película intimista, nunca se me ha hecho larga, gracias por supuesto a la música y a unas actuaciones increíbles que rebosan humanidad y personalidad. Y en realidad me ha dejado con ganas de conocer más detalles de la vida de The Boss. Empezando por volver a ponerme sus discos, empezando por Nebraska, que ni recuerdo cuando fue la última vez que lo escuché. Seguro en el siglo XX. Y luego irán los siguientes.

Comparto el trailer de la película:

Me ha gustado mucho Springsteen: Deliver me from nowhere. Mucho más de lo que esperaba. Super recomendable, sobre todo si eres fan de The Boss.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de This ends tonight 1-3 de Gerry Duggan y Jae Lee (Image Comics)

Ni me acuerdo cuando fue la última vez que Jae Lee dibujaba un comic. Descubrir que dibujaba This ends tonight, miniserie de 3 números guionizada por Gerry Duggan, Kelvin Mao y Robert Windon, fue el principal motivo para comprar este comic. ¡Y menuda locura!!

PUNTUACIÓN: 7.5/10

THIS ENDS TONIGHT presenta tres historias entrelazadas de venganza que sacuden Las Vegas en una sola noche llena de acción.

Sin City tiene alrededor de 250 víctimas de asesinato enviadas al depósito de cadáveres cada año; estas tres historias eclipsan esa cifra en solo unas pocas horas con pistolas, cuchillos, espadas, veneno, una banda de clavos y caos vehicular. ¡THIS ENDS TONIGHT!

GERRY DUGGAN (X-Men y Deadpool) y JAE LEE (artista ganador del premio Eisner por Inhumans y Hellshock) se unen a los coescritores KELVIN MAO y ROBERT WINDOM y la colorista JUNE CHUNG.

Aún recuerdo cuando conocí el trabajo de Jae Lee en Namor en los primeros años 90. Tras veinticinco de números escritos y dibujados por Byrne, Lee fue una auténtica revolución debido a su dibujo oscuro, unos personajes que transmitían emociones extremas y una potencia visual que se alejaba del estilo mainstream habitual. La carrera de Lee fue meteórica. Tras Namor, Lee dibujó la parte de X-Factor del crossover mutante X-Cutioner´s Song, demostrando que la editorial veía en el material para estrella del comic. Y lo cierto es que Lee era tan diferente a todo que me flipaban mucho sus comics.

Lee saltó a Image para dibujar los tres números de Youngblood Strikefile para Extreme Studios de Rob Liefeld, y los tres números de WildC.A.T.s Trilogy para WildStorm de Jim Lee. En 1994, creó Hellshock, una historia sobre un ángel caído que fue su primera colaboración con el colorista José Villarrubia. De vuelta a Marvel, Lee y el guionista Paul Jenkins consiguieron en 1999 el premio Eisner a la mejor serie nueva con su maxiserie Inhumans. Con The Sentry repitieron el éxito de crítica y público. Después, colaboró con Grant Morrison en la miniserie de cuatro números Fantastic Four: 1234, de 2002.

Lee empleó varios años a dibujar varias miniseries de la franquicia The Dark Tower, cuyos derechos tuvo Marvel durante un tiempo. Además, creó portadas e ilustraciones para algunas novelas de Stephen King. Yo compré la primera miniserie, pero en realidad el mundo de The Dark Tower no me interesaba, por lo que perdí de vista a Lee durante unos años. Años en los que por ejemplo dibujó una miniserie de Transformers para Dreamwave que tampoco he leído. Por respeto a Alan Moore no compré ninguna de las miniseries del Before Watchmen, de la que Lee dibujó la dedicada a Ozymandias.

Así llegamos a This ends tonight. Aunque Lee ha seguido haciendo portadas para muchas editoriales, entre ellas DC, hacía mucho que no leía un nuevo comic de Jae Lee. Y cuando vi la solicitación del Previews y descubrí este comic con guiones (entre otros) de Gerry Duggan, supe que tenía que comprarlo. Y visualmente la verdad es que Lee sigue conservando toda su fuerza y su personalidad.

Por decirlo todo, tengo claro que Jae Lee no dibuja un fondo aunque le maten, y su narrativa es super potente pero confusa a la vez, costando en muchos momentos saber quien está haciendo qué. Pero esos elementos menos buenos que yo ya sabía que me iba a encontrar han sido una minucia comparado con el espectáculo visual que me he encontrado en This ends tonight. Abajo podéis ver varias páginas del primer número, y se puede apreciar el dinamismo un poco caótico de su narrativa. Unas páginas que tienen una fuerza y una personalidad que se sale de la página impresa.

Jae Lee dibuja bellas mujeres que son super sexis y super letales a la vez. Me encanta. Me parece curioso que Lee plantea un elemento del cartoon y de los comics de los años 60 muy habitual de ver por ejemplo en los comics de Jack Kirby, en los que dibujaba a los villanos como seres feos casi deformes, de forma que se puede identificar inmediatamente quien son las buenas y quienes los malos. Su mujer June Chung realiza el color de esta miniserie, ayudando a resaltar la acción y las sorpresas que nos iremos encontrando durante el camino. Un camino envuelto en muerte y destrucción. Globalmente, tengo que reconocer que compré este comic por Jae Lee y me ha dado justo lo que quería, quedando gratamente satisfecho. Sólo por eso, muy bien.

This ends tonight tiene acreditados a 3 escritores, una anomalía si pensamos que el comic tiene apenas 3 grapas. Al que yo conozco y fue el que me dio el empujón definitivo de confianza para comprar este comic, es el veterano guionista Gerry Duggan. Duggan ha escrito cientos de comics para Marvel, destacando entre otros muchos su etapa en Deadpool y sus Salvajes Vengadores. Duggan tiene también un montón de comics de creación propia, siendo un autor bastante prolífico. Aunque siempre hay comics mejores y peores, asegura un comic buen nivel de calidad, a lo que hay que sumar que Duggan tiene claro que el comic debe ser ante todo entretenimiento.

Los otros dos guionistas, son Kelvin Mao y Robert Windom.

Kelvin Mao es el director y productor del documental Dave Stevens: Drawn to Perfection y guionista de la película policíaca 10 Minutes Gone, protagonizada por Bruce Willis y Michael Chiklis. Entre sus trabajos como guionista de cómics tenemos The Rocketeer, Los Simpsons y Seven Sons, coescrito con Robert Windom, que fue dibujado por Jae Lee.

Por su parte, Robert Windom es un abogado especializado en entretenimiento y autor, conocido principalmente por las películas Stars Fell On Alabama y Stars Fell Again. En el mundo del cómic, fue productor de Dave Stevens Drawn To Perfection, dirigido por Mao, y es coautor de Seven Sons, co-escrita con Mao con ilustraciones de Jae Lee.

Hecha la introducción, la historia de This ends tonight es una jodida locura. Dicho en positivo por la original que es todo pero también en negativo por lo caótico. La premisa de tener tres acciones protagonizadas por gente que a priori no se conoce sucediendo al mismo tiempo en Las Vegas prometía mucho. Y lo cierto es que el comic incluye todo tipo de situaciones sin importar lo locas que parezcan en el papel. Como descubrir que la Tierra tenía un segundo satélite que desapareció, o que hay razas de seres tipo elfos luchando por la supervivencia y la destrucción de sus enemigos.

Un problema del comic es que los protagonistas empiezan in-media-res y no llegamos a saber casi nada de ellas. Una joven está de fiesta en Las Vegas con su hermana antes de ir a casarse a la mañana siguiente cuando unos asesinos a sueldos intentan matarlas. Al mismo tiempo, un grupo de chicas de despedida de soltera también van a encontrarse problemas violentos en su noche de farra. Y así todo. Y si a una historia confusa le sumamos el uso de drogas, no queda claro qué partes han sucedido realmente y cuales son fruto de la flipada mental. Bueno, lo de las masacres y las decenas o centenares de muertos si es real.

Comentaba lo mucho que me gusta ver a las chicas guapas, sexis y delgadas que dibuja Jae Lee. Lo malo es que con esta idea de las historias cruzadas hay varios momentos en que no sé a qué personaje estoy viendo, con todas las idas y venidas que tenemos. Por cierto, hay varios momentos de ultraviolencia que me parecen super divertidos y over-the-top, pero cuando sumamos el uso de drogas todo se hace un poco extraño. Si a eso le sumamos un final abierto bastante nihilista, ¿Van a continuar esta serie o realmente la historia termina así?, la sensación que me ha dejado el comic con ese final no es la que esperaba.

En todo caso, en realidad sólo compraba esto por el dibujo de Jae Lee, y en eso tenemos un despliegue maravilloso, a pesar de lo caótico del conjunto. El dibujo de Lee ha hecho que disfrutara This ends tonight, pero al mismo tiempo la historia no me ha cuadrado del todo, por lo que estoy dudando y creo que NO voy a comprar Seven Sons, el comic previo de Jae Lee que realizó con Kelvin Mao y Robert Windom.

Comparto algunas páginas del primer número:

This ends tonight ha sido una locura, no siempre dicho con una connotación positiva. Esta miniserie es un comic muy muy particular que sólo gustará a los fans de Jae Lee. En mi caso, me hizo bastante gracia volver a leer un comic dibujado por él. Pero no tengo claro que todo el mundo pensará igual viendo la locura que tenemos en estas páginas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Los tigres de Alberto Rodríguez

Gracias a la Fiesta del Cine he visto Los tigres, la película dirigida por Alberto Rodríguez y protagonizada por Antonio de la Torre y Bárbara Lennie.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Antonio y Estrella son hermanos. Su padre era buzo, como ellos. Llevan toda la vida en el mar. Antonio es «el Tigre», un buzo imbatible, el compañero que todos quieren ahí abajo, cuando en unos segundos te juegas la vida y lo haces todos los días. Estrella asiste a su hermano en la barcaza en la que trabajan. Ella le mantiene unido a tierra, fuera del agua Antonio es un auténtico desastre. Ha vivido siempre el hoy, sin pensar nunca en el mañana, y su situación económica es delicada. Antonio tiene un accidente y le comunican que sus días de buceo van a acabar pronto. El futuro se les presenta oscuro y complicado. Una situación que puede cambiar cuando dan con un alijo de cocaína escondido en el casco de un petrolero. Antonio no ve otra posibilidad, su hermana Estrella no lo ve claro. Como siempre.

Alberto Rodríguez Librero (Sevilla, 1971) es un director y guionista de cine español. Ha escrito y dirigido películas como La isla mínima, ganadora de 10 premios Goya y El hombre de las mil caras con la que obtuvo el premio Goya al mejor guion adaptado. En su filmografía encontramos, El factor Pilgrim (2000), El traje (2002), 7 vírgenes (2005), After (2009), Grupo 7 (2012), La isla mínima (2014), El hombre de las mil caras (2016) y Modelo 77 (2022).

Rodríguez escribe el guión junto a Rafael Cobos. La película de 109 minutos de duración cuenta localizaciones en Huelva y también se rodó en los estudios Ciudad de la Luz de Alicante. La fotografía corre a cuenta de Pau Esteve Birba, el montaje de José M. G. Moyano y la música de Julio de la Rosa.

Antonio de la Torre y Bárbara Lennie interpretan a los hermanos Antonio y Estrella. Unos hermamos marcados por el mar debido a la influencia que su padre, también buzo, tuvo en ambos. Joaquín Núñez, José Miguel Manzano Bazalo «Skone», Silvia Acosta y César Vicente completarían el reparto.

Los tigres es una película producida por Movistar+ que ha tenido ayudas económicas de todo el mundo, desde la Junta de Andalucía a la Diputación de Huelva. Y la verdad es que si algo tiene bueno la película es que se nota que el presupuesto está. Empezando por el rodaje de las escenas submarinas y los planos con drones y alrededor de barcos petrolíferos en la bahía de Huelva. Como espectador, agradezco que una película española plantee una ambientación compleja nada habitual como es el mundo de los buzos profesionales.

Sin embargo, lamento tener que decir que Los tigres me ha parecido una película totalmente fallida. Fallida empezando por un guion muy flojo que no tiene elementos realmente interesantes ni permite a los actores lucirse en ningún momento. Y que no acaba de saber qué quiere ser, si un thriller o un drama familiar. Si Alberto Rodríguez y Rafael Cobos querían hacer un thriller, habría que concluir que no saben plantear nada remotamente parecido. Por ese lado, la trama del robo de droga es la nada más absoluta, seguido por una conclusión ridícula. Y si el foco es el drama familiar, es que no hay apenas nada a lo que agarrarse que resulte mínimamente interesante. Desde luego, los actores no pudieron.

El segundo elemento fallido me ha parecido la dirección de Rodríguez, que parece más interesado en rodar con vocación documental que en plantear imágenes y escenas que resulten atractivas para el espectador visual o narrativamente. Si Rodríguez no sabe escribir thrillers, tampoco sabe transformar su guion en imágenes. Porque hay una nula sensación de tensión sobre nada de lo que sucede. Ni cuando Antonio sufre un desvanecimiento que puede acabar con su carrera de buzo o descubre la droga en la bodega del barco, todo es mostrado de la forma más plana y carente de interés imaginable. Tampoco el bastante evidente drama que ha sufrido Estrella toda su vida ante un padre y un hermano que han hecho toda la vida lo que les ha dado la gana y nunca la escucharon, ni cuenta estaba enferma. Todo se resuelve de la forma menos interesante posible desde un punto de vista dramático.

Tengo que reconocer que entré al cine sin saber casi nada de la película, aprovechando el descuento de la Fiesta del Cine. Cuando terminó la película y me dejó tan decepcionado, lo primero que pensé era que esto lo había rodado un director novel o el director de fotografía de alguien conocido que hacía el salto a la dirección. Cuando he caído quien es Alberto Rodríguez y la filmografía que tiene me he quedado muerto. Para mal, claro.

Creo que Antonio de la Torre y Bárbara Lennie son buenos actores, y creo hacen lo que pueden con un guion muy flojo. Pero al mismo tiempo, les he visto demasiado de una única nota. Ni cuando parece que están alegre, obviamente muy poco tiempo en la película, transmiten estarlo en realidad. Y ambos están siempre con cara de mala leche y/o concentrados. Tampoco me han transmitido demasiado ellos.

Comentaba lo llamativo que es tener una historia de buzos con varias escenas submarinas. Pero otro aspecto que me ha parecido llamativo es que en la mayoría de escenas en realidad no se les ve la cara, con lo que parte de la gracia que es ver a los actores realizando estas escenas se pierde. De hecho, diría que las escenas al lado de los barcos son momentos rodados por buzos profesionales, dejando a las escenas en piscina los planos en los que probablemente hayan estado de la Torre y Lennie bajo el agua. Obviamente que ellos no realicen todas las escenas no es el motivo por el que la película no funciona, pero al mismo tiempo es un elemento que tampoco suma.

Dentro de la dirección aburrida, parece que Rodríguez elige siempre el plano menos interesante, más simple y carente de interés. Hay planos de drones de la Bahía de Huelva y la petroquímica, pero son los mismos planos que veríamos en un documental o en un spot publicitario. Me parece super llamativo lo floja que me ha parecido la película. Menudo chasco.

Comparto el trailer de la película:

Me sabe mal tener que decirlo, pero lo mejor de Los tigres fue ver la película a precio reducido. Vaya chasco.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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