Esta semana toda la familia nos fuimos a ver The Lego Batman Movie, la película de Warner que continúa el éxito de la Lego Película (2014) y que está inspirada en los personajes de DC Comics y en el increíble juego de construcción. Y tengo que decir que fue a mi al que más le gustó, mucho más que mi a hijo, que tambíén se lo pasó genial.
Dirigida por Chris McKay, y escrita por Seth Grahame-Smith,Chris McKenna,Erik Sommers,Jared Stern,John Whittington, la película está protagonizada por el Batman del mundo Lego. En el mundo Lego, Gotham es atacada por innumerables villanos liderados por el Joker, pero la ciudad no tiene nada que temer, porque Batman es el mejor, el más listo y el que mejor canta, y no necesita a nadie para derrotarlos a todos.
Pero, ¿seguro que no necesita a nadie? La inesperada llegada de Dick Grayson a la mansión y de la nueva jefa de policía, Barbara Gordon, la hija del Comisario, hará que el justiciero enmascarado tenga que replantearse toda su vida y sus prioridades.
Estamos disfrutando de una edad de oro en el mundo de la animación en los últimos años, con películas como Inside-out, Kubo o Zootrópolis que gustan mucho a los niños pero casi más a los adultos por los temas que tocan en el subtexto. Que la animación sea excelente ya no es suficiente si la historia no engancha (que se lo pregunten a El viaje de Arlo), y las películas deben ofrecer cosas diferentes a un abanico ámplio de espectadores. Y dentro de este abanico, la Lego Película también fue una sorpresa monumental con el giro de su última parte.
Por tanto, las expectativas ante esta The Lego Batman Movie estaban por todo lo alto, algo que a veces puede jugar en contra de la película (algo que sin ir más lejos ha sufrido la última temporada de Sherlock que reseñé hace unos días). Sin embargo, esta película interpretada por el Hombre Murciélago es un nuevo triunfo, no tanto por el envoltorio (excelente por otro lado), sino por el acertado retrato de Batman.
Batman es engreído, chulo e incluso llega a caernos mal, al ser un narcisista que solo piensa en sí mismo. Vence a los supervillanos no por proteger a los ciudadanos de Gotham, sino para alimentar su ego. Y rechaza cualquier intento de amistad debido al trauma que le causó la muerte de sus padres, creando una coraza que le evita preventivamente el volver a sufrir dolor ante una posible nueva pérdida. Un retrato increíblemente certero y sorprendente al tratarse de una película «para niños», que demuestra que los escritores y director son unos grandes conocedores del mundo de Batman / Bruce Wayne.
A pesar de todo lo anterior, The Lego Batman Movie es una película de entretenimiento familiar, así que este retrato está adornado con multitud de bromas y situaciones que harán las delicias de los niños, y que consiguen equilibrar el conjunto. Batman lucha literalmente con toda su galería de villanos en versión Lego, y la película es colorista y super entretenida.
Además, aunque la película no sorprende como lo hizo la Lego Película, pero sí está plagada de un montón de momentos increíbles para los lectores veteranos del personaje, recordando todas las películas en imagen real previas e incluso las principales historias de los tebeos, haciendo un curioso ejercicio de metarealidad que además de sacarme un sonrisa consiguió sorprenderme.
¿Cuantas veces de niños hemos mezclado personajes de distintos juegos que tenemos en casa en una única aventura? O cuantas veces leyendo tebeos hemos pensado «¿no molaría leer un tebeo de Batman y Hellboy?». Pues se nota que el director Chris McKay, y los guionistas Seth Grahame-Smith,Chris McKenna,Erik Sommers,Jared Stern,John Whittington también fueron niños y pensaron esto mismo leyendo sus comics, porque además de todo lo anterior, The Lego Batman Movie hace uno de los crossovers más alucinantes y divertidos nunca vistos en una pantalla de cine aprovechándose de todas las posibilidades que el mundo Lego les pone a su alcance.
Esta segunda película de Lego es un nuevo triunfo para Warner Animation Group que confirma que la franquicia tiene enormes posibilidades, siempre que se confíe en creativos con un enfoque fresco y se les de la libertad necesaria para poner en marcha su idea. El único pero que pondría no es a esta película es si, que tiene claro lo que es y qué tiene que hacer para entretener al público, sino a la expansión de la franquicia. Y es que ya se anuncia para este próximo mes de Septiembre The Lego Ninjago Movie y para 2019 la Lego Película 2. Y aunque Ninjago es una línea de juguetes bastante popular, no tiene nada que ver con Batman y los superhéroes de DC, por lo que temo que un exceso de oferta puede acabar jugando en contra de esta franquicia al robarle la novedad y espontaneidad que hemos visto hasta ahora.
Comparto a continuación el trailer de la película para que flipeis con la animación de la película.
The Lego Batman Movie ha sido una entretenidísima película que ha mostrado uno de los retratos más acertados del cruzado enmascarado, más adulto y profundo que la mayoría de películas en imagen real estrenadas hasta la fecha. Una película que hará que los niños lo pasen bomba y que los adultos, en especial los lectores fans del personaje, la disfruten aún más. Buen entretenimiento familiar en el más ámplio significado del termino.
Tras muchos meses de espera, por fin pudimos ver este mes de Enero los 3 nuevos episodios que componen la 4ª temporada de Sherlock, la genial serie de la BBC emitida en España por Netflix, interpretada por Benedict Cumberbatch y Martin Freeman, y que ha sido creada y escrita por Steven Moffatt.
Lo primero que creo necesario comentar es que estos episodios han tenido luces y sombras pero globalmente han resultado un buen entretenimiento. Aunque sin duda esta temporada ha sido inferior a las tres precedentes, que os recomendé hace unos meses. También es cierto que el nivel previo era demasiado alto e igualarlo casi una misión imposible. Además que la larga espera entre temporadas ha generado también unas enormes expectativas ante estos episodios que también ha jugado en su contra.
Tras el cliffhanger de la tercera temporada en el que Sherlock era desterrado de Inglaterra justo cuando el aparentemente fallecido Moriarty parece resurgir de la tumba, en esta que posiblemente sea la última temporada de la serie creo que los creadores y escritores han hecho un esfuerzo consciente de romper con todas las expectativas que tuvieramos a priori los espectadores, creando para ello las 3 historias más increíbles y «over-the-top» hasta la fecha.
A pesar del anunciado retorno de Moriarty, los tres episodios van a estar centrados en las familias de John Watson primero, y de Sherlock a continuación, dando una correcta sensación de cierre de la historia, al mismo tiempo que dejan la puerta abierta para que si quisieran, pudieran continuar la serie en un futuro.
Además, veremos en estos tres episodios como las capacidades deductivas de Sherlock realizan hazañas increíbles. Literalmente. Esto hace que nuestro límite entre lo que es razonable o una locura de nivel máximo sea sobrepasado en varios episodios, sobre todo el segundo y el tercero. En función de si sobrepasan tus límites o si decides seguirles el juego, disfrutaras de los episodios o provocarán que desconectes.
Creo que estamos ante los últimos episodios de la serie. Aunque todo el mundo deja la puerta abierta a realizar nuevos episodios, incluidos Martin Freeman y Benedict Cumberbatch, la realidad es que las agendas de ambas estrellas están cada vez más ocupadas, lo que hace que sea casi un milagro que hayan podido rodar esta temporada. Por este motivo, el final de esta temporada da una buena sensación de cierre, frente a las tres anteriores en las que siempre nos dejaban con cliffhangers monumentales.
Globalmente, creo que esta cuarta temporada ha sido la peor de las cuatro, lo que no quiere decir que suspenda, ni mucho menos. Si tuviera que valorar de mejor a peor las cuatro temporadas, diría que el orden sería:
Temporada 2: Sobresaliente, casi Matrícula de Honor.
Temporada 1: Sobresaliente.
Temporada 3: Notable alto.
Temporada 4: Notable bajo.
Comparto con vosotros el trailer de esta cuarta temporada, aunque como casi siempre, casi os recomendaría que no lo vierais:
Creo que hemos visto la última temporada de Sherlock, y globalmente diría que hemos visto una gran serie de televisión, que por su formato de películas de 90 minutos volveremos a visionar (y a disfrutar) una y otra vez.
Múltiple, la nueva película escrita y dirigida por M. Night Shyamalan (El sexto sentido, El protegido) tras la divertida La Visita, confirma que el director nacido y afincado en Pennsylvania vuelve a estar en plena forma.
Kevin, impresionantemente interpretado por James McAvoy, es un joven que sufre un trastorno de identidad disociativo (DID), lo que conocemos como trastorno de personalidad múltiple. Hasta el momento sus 23 personalidades se han mantenido bajo control gracias al trabajo durante años de su psiquiatra, la Dra. Fletcher (Betty Buckley). Cuando la personalidad número 24, conocida como La Bestia, empiece a emerger, algunas de las personalidades malas tomarán el control de Kevin y pondrán en marcha un plan para asegurar que La Bestia tome el control. Y para ello, raptarán a tres jóvenes entre las que conoceremos a Casey (Anya Taylor-Joy, la rebelación de The Witch), una joven inadaptada de oscuro pasado. En medio de una batalla en la mente de Kevin, las jóvenes tendrán que intentar escapar antes que las barreras mentales de Kevin cedan y la Bestia consiga tomar el control.
Tras un comienzo prometedor en Hollywood gracias a El sexto sentido y El protegido, M. Night Shyamalan cayó en una dinámica negativa en la que creaba películas aburridas que lo apostaban todo a la sorpresa del giro final. Esto provocó que el interés del público fuera cayendo hasta tocar fondo con los fracasos de taquilla y de crítica de Airbender y After Earth.
Su renacimiento empezó en 2015 con La llegada, película de muy bajo presupuesto que autofinanció y que vendió a los estudios cuando estaba completamente terminada, para evitar interferencias de los ejecutivos. La llegada contaba la visita de unos niños a sus abuelos a los que no conocían a su casa de campo en un ambiente rural. Cuando los abuelos empiezan a comportarse extrañamente, los niños tendrán que decidir si es algo normal teniendo en cuenta la avanzada edad y las enfermedades que padecen, o algo más siniestro y mortal está sucediendo. Lo mejor de la película era su perfecto ritmo, en el que alternaba escenas divertidas y casi freaks con momentos de altísima tensión.
Como siempre, el guión lo ataba todo perfectamente, aunque la historia se apoyaba en una trampa brutal que el espectador debía aceptar porque sin esa trampa no hay película. A mi no me importó y disfruté mucho viéndola pero conozco a gente a la que el final casi le pareció una tomadura de pelo. Pero globalmente para mi la película funcionó perfectamente. Y de hecho fue un éxito de recaudación en los USA, consiguiendo multiplicar su presupuesto por 10 en la taquilla.
El éxito de La llegada le abrió la posibilidad de conseguir una libertad creativa total para Múltiple, y sin duda ha aprovechado esta nueva oportunidad.
Múltiple es una película perfecta teniendo en cuenta lo que plantea y su ejecución. Como es habitual en su filmografía, Shaymalan no rueda terror que busca dar sustos mediante el montaje o la música, sino un thriller con toques sobrenaturales que busca generar una tensión in-crescendo, no con la violencia en si, sino con la anticipación de la violencia.
Otras de las cosas más destacadas para mi es que Shyamalan ya no es esclavo del giro argumental. En Múltiple, el espectador conoce perfectamente las reglas del juego gracias a la doctora Fletcher, que verbaliza y explica en varias ocasiones las características del trastorno de Kevin y lo que puede pasar. En mi caso, me gustó que todo lo referido a Kevin y sus personalidades y el trauma de Casey, se confirme al final, y no cayera en la tentación de crear un giro que rompiera lo mostrado hasta el momento. Habrá quien diga que el último arco con La Bestia es sorprendente y significa un giro, pero para mi no es más que la continuación lógica de lo que nos han contado hasta ese momento.
Para que Múltiple funcione, el actor que interpreta a Kevin debe ser creíble, o por muy buen guión que hubiera, la película caería. Por suerte, James McAvoy (X-Men) se sale. Vi la película en versión original, y al menos en inglés sus personalidades se notan diferentes, ya sea Barry, el dominador de la psique de Kevin hasta ser atacado, el niño Hedwig, Patricia, Barry o la Bestia. Pero son actuaciones contenidas y sutiles en las que menos es más, y en ningún momento cae en locuras o exageraciones que hubieran eliminado cualquier atisbo de credibilidad. McAvoy demuestra lo gran actor que es y me ha dejado muy positivamente sorprendido.
Además, leí una entrevista a Shyamalan en la que explicaba que el personaje de Kevin surgió hace muchos años para otra película, pero que al final decidió no usarlo porque no encajaba con lo que buscaba en ese momento. Pero quedó en su subconsciente esperando el momento adecuado para volver al primer plano. Se nota que hay un intenso trabajo de caracterización en la creación de Kevin, su historia y personalidades.
También me gustó la actuación de Anya Taylor-Joy como la joven Casey, a la que descubrí recientemente en The Witch (La Bruja). Lo mejor es su mirada y como también realzando una actuación contenida, trasmite en seguida sin casi ni hablar el trauma que ha sufrido y que nadie conoce. Pero no es la típica damisela en apuros que tiene que ser salvada. como víctima, sabe que lo importante es sobrevivir y saber cuando elegir tus batallas, y muestra en el momento justo la fuerza interior que necesita para intentar sobreponerse a la terrible situación que sufre.
Betty Buckley interpreta a la doctora Fletcher, un papel que básicamente existe para contar al espectador qué le pasa a Kevin y cuales son las reglas del juego. En este sentido, no tiene ningún margen al tener una función meramente descriptiva.
Quizá el único pero que le pondría a la película es una excesiva exposición por parte de la doctora Fletcher, pero creo que Shyamalan opta por dejar claro a los espectadores lo que estamos viendo y lo que puede pasar a continuación para evitar que pudiera haber una reacción negativa por parte del público a los momentos más locos del último tercio. Ya veis que el pero es uno bastante pequeñito.
Sumado a todo lo anterior, quiero destacar que la película como historia cerrada está genial, pero además que se guarda un último as en la manga en su última escena que me dejó completamente flipado. Este giro final marca de la casa Shyamalan hace que cambie todo el paradigma de la película y mola un montón. Prefiero no decir nada más para no chafaros la monumental sorpresa y os recomiendo que cuanto menos sepas del giro final, mejor para ti y más lo disfrutarás.
Comparto a continuación con vosotros el trailer de la película:
Múltiple me ha gustado, me ha sorprendido y me ha dejado con muchas ganas de más. No se puede decir más elogioso a un producto de entretenimiento. Gracias al éxito de esta película, Shyamalan ha vuelto por méritos propios a la primera división de Hollywood sin traicionar sus principales señas de identidad. Espero que le vaya muy bien en el futuro, y desde luego os recomiendo que vayais al cine a ver este película.
Estas navidades terminé de leer los últimos tomos que me faltaban de The Sixth Gun, el excelente western sobrenatural creado por Cullen Bunn y Brian Hurtt que ha sido editada en los USA por Oni Press, y cuyo final ha sido perfecto.
The Sixth Gun está ambientada al final de la Guerra Civil americana y se centra en la búsqueda de un conjunto de seis pistolas que poseen poderes sobrenaturales. El portador de cada pistola gana una habilidad única con cada arma, y está atado a la pistola hasta su muerte. Las armas están numeradas, y la Sexta Pistola que da título a esta serie acaba en posesión de una joven inocente, Becky Montcrief, que consigue la habilidad de ver imágenes del pasado y del futuro. El otro protagonista es Drake Sinclair, un pistolero cínico que las busca las pistolas siguiendo su propia oculta. Los villanos de la serie incluyen el fallecido General Hume, los Caballeros de Salomón, la Espada de Abraham, y otros seres sobrenaturales que compiten por el control de las armas.
Pero la serie no trata solo del poder que confieren las pistolas a sus portadores, sino del significado y el propósito detrás de su creación, y de quién será capaz de poseerlo y controlarlo.
The Sixth Gun ha finalizado en su noveno tomo (50 números en total) y con 4 tomos complementarias con varios personajes secundarios. Y el final ha sido perfecto. Es genial leer un comic tan largo y comprobar como las ideas planteadas en el primer episodio culminan satisfactoriamente. La serie muestra multitud de momentos violentos y sangrientos, pero sería el equivalente a una película PG-13, ya que aunque lo sobrenatural está perfectamente dibujado, no se recrea en el gore y la sangre. En este sentido, la mezcla de historia del oeste con elementos sobrenaturales me ha parecido muy novedosa, y narrativamente funciona perfectamente.
El guión de Cullen Bunn está planteado como un blockbuster cinematográfico, contando una historia centrada en la acción pero que tiene también ocasión de centrarse en los personajes y sus motivaciones. La acción funciona porque los personajes te importan, y te duele cuando van cayendo a medida que avanza la historia y los peligros se incrementan. Bunn ha escrito una gran novela a lo largo de 6 años en los que todo encaja y consigue terminar en el momento justo. Me gustó además que hayan publicado varias miniseries centradas en personajes secundarios, de forma que pudimos conocer más detalles de los Jinetes del General Hume, de Billjohn O’Henry, el amigo y compañero de Drake Sinclair, o de Roberto Vargas, el Caballero de Solomon, entre otros, sin que estas historias interfieren en el ritmo de la trama principal.
Por su parte, el dibujo de Brian Hurtt es increiblemente limpio y fluido, con un estupendo sentido del ritmo y centrado en la narración antes que en adornarse innecesariamente. Hurtt ha comentado que piensa que The Sixth Gun es de largo su mejor trabajo, pero no porque su técnica haya evolucionado y sea mejor, que sin duda lo es, sino porque estaba completamente involucrado en la historia. Y para mi, ese cariño hacia los personajes se nota en cada página.
The Sixth gun es problemente el mejor tebeo de aventuras que nunca leiste, y te recomiendo que subsanes este error lo antes posible, sobre todo ahora que ya ha terminado. Si te gusta el cine de aventuras tipo Indiana Jones con un toque sobrenatural, deberías empezar ahora mismo a leer esta serie. Aunque tendrás que hacerlo en inglés, porque no puedo explicarme como es posible que aún no haya sido editada en España. Pero de verdad os digo que merece la pena.
La La Land (La ciudad de las Estrellas) es la gran favorita para los Oscars de este año tras conocerse sus 14 nominaciones. Que un musical consiga este record ha servido para abrir un encendido debate entre la crítica y los aficionados. ¿Son demasiadas nominaciones? ¿Se han pasado para una película que no es para tanto? El título de esta reseña creo que deja muy claro mi punto de vista, pero voy a intentar dar mi opinión lo más razonadamente posible.
En medio del típico atasco en una autopista de Los Angeles veremos el primer encuentro fortuito entre Mia (Emma Stone), una aspirante a actriz, con Sebastian (Ryan Gosling), un pianista enamorado del jazz clásico cuyo sueño es abrir un club donde solo se toque lo que a él le apetezca. Y aunque a priori no tienen nada en común, la llama de la pasión surgirá tras coincidir en varios eventos. La gran duda que habrá que resolver es si su amor podrá resistir al paso del tiempo y sus diferentes formas de ver la vida.
Este es a grandes rasgos el argumento de la película, escrito por el director Damien Chazelle, autor de la oscarizada Whiplash, que ganó 3 Oscars en 2015 (Actor Secundario J.K. Simmons, Mejor Montaje y Mejor Sonido) y fue para mi una de las mejores películas de ese año. Y lo cierto es que el guión de La La Land lo escribió mucho antes que el de Whiplash, pero los estudios se negaron todos a producir una película musical, lo que le «obligó» a desarrollar el guión de Whiplash, la brutal película que estudia la obsesiva relación de un batería de jazz con su brutal profesor.
Solo tras el éxito de crítica y público de Whiplash, Chazelle pudo conseguir la financiación para esta historia que es un homenaje al género musical actualizándolo para el siglo XXI, y también a Hollywood / Los Angeles como el lugar donde los sueños nacen y se cumplen, y a la profesión de artistas en el más ámplio sentido del término, como los «locos» que se atreven a soñar con lo más alto por muy imposible que parezca, y cuya profesión es más importante que nunca en esta sociedad de la información y de Internet.
Por empezar por lo malo, La La Land es un musical. ¿Y eso es malo, te preguntarás? Sí, si eres de los que no te gusta este género. En ese caso, lo normal es que la película no encaje contigo. Y aún en el caso de que no tengas ningún problema con el género, hay en todo musical una parte fundamental para disfrutarlo que es el entrar en el «juego», dejar que la música te empape y que la historia te llegue no desde un punto de vista analítico sino emocional.
En mi caso, la conexión fue automática desde el primer fotograma en el que asistimos al brillante número musical en medio de un atasco en la autopista. Y desde el primer minuto al último sentía que formaba parte de la magia del cine, una magia que siempre encontró en los musicales un aliado perfecto. Pero, volviendo al principio, puedo entender que aunque a mi me ha encantado, muchos espectadores que no hayan entrado en el «rollo» y que por tanto la película no les haya trasmitido lo mismo que a mi.
Otra de las cosas que me ha gustado mucho de La La Land es como actualiza el género a los gustos del Siglo XXI. Para mucha gente los musicales son historias ñoñas sin demasiado trasfondo, protagonizadas por personajes guapos y perfectos que al final consiguen todo lo que desean. Y para mi La La Land no es eso, y aporta mucha más profundidad a los personajes y sus vivencias.
De hecho, el personaje de Sebastian es un snob que mira a todo el mundo por encima del hombro que piensa que solo él entiende lo que es el Jazz «puro» y que todos los demás lo están pervirtiendo y desnaturalizando. Su extremismo hace que cuando toque en un grupo de éxito, se comporte como un chungo, como si ese tipo de música no tuviera la suficiente categoría para él. Y es el líder de esa banda, interpretado por el cantante John Legend el que le da una de las réplicas más interesantes de la película, cuando le dice «¿Como vas a ser un revolucionario si eres tan tradicionalista? Te aferras al pasado, pero el Jazz sobre es todo es mirar hacia el futuro». Y sobre todo, cuando le dice que para que el jazz sobreviva, este género tiene que ser escuchado por las nuevas generaciones.
Damien Chazelle deja claro el punto de vista de Sebastian, pero no intenta que los espectadores creamos que tiene razón o está en posesión de la verdad, sino que plantea la problemática real que está viviendo la música en la actualidad, sin dar soluciones fáciles que no son reales.
Por su parte, Mia (Emma Stone) roba todas las escenas y es la gran protagonista de la función. Gosling demuestra tener una gran química con ella en pantalla con su papel de cascarrabias a la que Stone le enseña que puede ser feliz. Pero cuando Stone está en pantalla, parece que la pantalla es más brillante y todo es mejor. Mientras Gosling canta y baila correctamente, Stone fluye en pantalla. No se si ganará el Oscar de Mejor Actriz, pero para mi se lo merece sin duda.
Los números musicales son excelentes, sobre todo el brillante arranque en la autopista y el largo número final, una maravilla desde el punto de vista narrativo, visual y del sentimiento que trasmite. Quizá toda la parte central no llega al nivel de sobresaliente, pero mantiene un notable alto en todo momento.
Otra cosa que me ha parecido curioso es que aunque estamos en un musical, realmente no hay tantos números musicales durante las 2 horas de película, ni hay muchas canciones diferentes. Chazelle opta por volver una y otra vez a los temas principales, escritos por Justin Hurwitz, de forma que nuestro oído interioriza la música y esta llega a formar parte de nuestro corazón.
Otro hecho que yo destaco es que Gosling y Stone cantan y bailan todo lo que Chazelle les pide, que es lo que la historia demanda de ellos. No son unos figuras ni falta que hace, porque se trata de expresar sentimientos, no de mostrar una pericia profesional en las artes escénicas. Además, es Gosling el que realmente toca el piano en pantalla, otra de las sorpresas positivas de la película.
Y una cosa muy chula que me ha pasado es que aunque hace 2 semanas que vi la película, se me sigue formando una sonrisa tonta cada vez que pienso en la película y tarareo «City of Stars» cantada por Gosling o «Here´s to the ones who dreams» de Stone. ¿No es algo mágico? Esto es para mi sin duda la magia del cine.
La película a veces parece una guía de turismo de Los Angeles ya que está rodada en un montón de sitios míticos de la ciudad, como son los estudios Warner, El Observatorio Griffith, el muelle de Long Island o el puente de Colorado Street en Pasadena. De hecho, una web ha creado un mapa genial que puedes ver aqui con la ubicación real de todas las localizaciones de la película, para que puedas visitarlas si estás en L.A.
Otro de los hechos que sin duda ayudó a que me enganchara la película es recordar mis tiempos de estudiante en Pasadena y como visité muchas de estas localizaciones durante mi estancia, lo que hizo que me flipara inmediatamente este claro homenaje a Hollywood y Los Angeles como lugar donde se crean los sueños.
Otro aspecto brillante que no quiero dejar de destacar es la brillante fotografía de Linus Sandgren que crea escenas de gran belleza, con o sin música. Visualmente la película se sale, pero en especial quiero destacar la habilidad que tiene Chazelle de filmar la música, algo que ya se vió en la excelente Whiplash, y para lo que no todo el mundo tiene la habilidad suficiente. Se nota que el cine es su principal pasión, pero la música está muy muy cerca en su corazón. Los claroscuros o las explosiones de color están muy calculadas para que la música se sienta más que simplemente se escuche.
Pero no es solo la música, cinematográficamente la película fluye perfectamente y para mi forma un todo compacto que es mejor que la suma de sus partes, y demuestra como estamos ante una película mágica.
He leído y oído en radio, prensa y foros a mucha gente que dice que La La Land «no es para tanto». Y aunque por supuesto respeto y entiendo que tiene que haber opiniones para todos los gustos, me parece que en parte estamos ante un punto de vista un poco cínico. Es muy fácil decir a posteriori que los números musicales o las canciones podrían ser mejores, o que la historia no es tan buena, pero ¿quién se hubiera arriesgado a priori a poner dinero para rodar una película de un género como es el musical? El musical como género parecía muerto y enterrado, y sin embargo tras La La Land, Chazelle ha conseguido lo que para mi es la cuadratura del círculo: Ha creado un gran musical que triunfa por sus propios méritos, homenajeando el pasado y mirando hacia el futuro con esperanza, mostrando que las oportunidades son tan infinitas como los sueños, solo hace falta atreverse a alcanzarlos. Ahora mismo, la posibilidad de que se estrene un musical por año no es nada descabellado, y más si La La Land gana un buen puñado de Oscars.
Además, el final me gustó mucho y para mi es perfecto, precisamente porque se aleja de los finales típicos y esperables en este género, y consigue dejarte con un cierto regusto agriculce por el destino final de Mia y Sebastian. Como dije ante, para mi La La Land no es una historia de amor, sino un homenaje a la profesión de artista que tiene el valor de soñar y de luchar porque sus sueños se hagan realidad. En este aspecto el final es optimista porque trasmite que todos debemos luchar por lo que soñamos.
Hay mucha gente que en lugar de destacar esto se centra en lo que se queda en el camino, y para mi eso es no entender el mensaje casi de cuento atemporal que atesora la historia de La La Land, y que creo que hará que dentro de 10/15 años sigamos viéndola y disfrutándola sin que parezca que ha envejecido mal. En este aspecto, Damian Chazelle demuestra que ama el género y al crear su propio musical ha buscado no solo homenajear el género, sino actualizarlo y convertirlo de nuevo en el centro de atención.
Este fotograma de Mia y Sebastian bailando con las colinas de Los Angeles destacadas por el atardecer ha convertido ya en una de las imágenes más icónicas y creo que forma ya parte de la historia del cine. No solo por la belleza de la escena en si, sino porque sirve de metáfora de la película: Dos personas muy diferentes se encuentran en un momento de sus vidas y su relación cambiará su destino. Y aunque sus vidas sigan su curso por separado, nunca olvidarán los momentos que compartieron.
Aprovecho para compartir el trailer de la película que no te puedes perder:
La La Land es una película excelente. De hecho, yo no soy fan del género de los musicales, pero sin embargo está película me ha llegado al corazón. Una película totalmente recomendable.
PUNTUACIÓN: 9/10
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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