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Crítica de La Guerra de Veneno 1 de Al Ewing e Iban Coello (Marvel Comics – Panini)

La actual etapa de Veneno de Al Ewing parece que llega a su punto culminante con La Guerra de Veneno, la miniserie-evento de Ewing, el español Iban Coello y Frank D´Armata en el color que parece que va a enfrentar a Eddie Brocl contra su hijo Dylan por el control del simbionte Veneno.

PUNTUACIÓN: 6/10

El simbionte de Veneno se ha ligado a Eddie Brock y a su hijo Dylan en diferentes momentos. Ahora, ambos Brock entran en colisión por el nombre de Veneno. El choque de padre contra hijo amenaza con romper su mundo en pedazos. Al Ewing Iban Coello narran la batalla de simbiontes que no esperabas.

Este primer número de la edición de Panini incluye FCBD 2024 Spider-Man/Ultimate Universe y Venom War 1 USA.

Empecé con muchas ganas con la actual etapa de Veneno de Al Ewing, en la que planteaba dos narrativas diferentes con dos protagonistas, Eddie Brock y su hijo Dylan. Pero tengo que reconocer que el paso de los meses y del alargamiento de estas tramas paralelas me han dejado bastante desencantado con este comic. Llega ahora este evento La Guerra de Veneno que se supone que va a cerrar estos casi tres años de historias.

Y empezando por los elementos positivos de este primer número de la miniserie, dentro que tenemos un enoooooorme número expositivo, Al Ewing se las apaña para contar los aspectos principales de su arco actual y la historia del simbionte Veneno, para que posibles lectores que no hayan comprado su comic puedan ponerse al día y no sentirse perdidos a la hora de leer esta miniserie. El comic está dibujado por el estupendo Iban Coello con color del veterano Frank D´Armata. Y por la parte del dibujo el comic luce estupendo, a pesar de toda la plancha expositiva que tenemos a lo largo del comic.

Esta miniserie La Guerra de Veneno van a ser 5 números publicados por Panini con ritmo mensual entre enero y mayo. Y aparte de la miniserie, Marvel ha planteado esta guerra de simbiontes como un evento de la franquicia arácnida de Marvel, con múltiples especiales y miniseries adicionales. Leyendo en el Spot-On, Julián Clemente comenta que Al Ewing ha planteado su historia de forma que pueda ser entendida perfectamente únicamente leyendo esta miniserie. El resto de comics pueden ampliar la escala del evento, pero no son imprescindibles. Y esto creo que es un acierto total, porque viendo que los tie-ins del evento de la colección de Veneno van a estar escritos por Torunn Grønbekk, creo que es mejor si me los puedo ahorrar.

En la parte negativa, dentro de pensar que estamos ante un buen comic de inicio de evento, la verdad es que no he conectado con varias partes de la historia de Ewing, empezando en situar la acción en medio de un combate de WWE, con personajes de cuarta categoría desconocidos que no suponen ni media amenaza para Eddie Block. La forma en Eddie que tortura y destroza a varios de esos villanos le pone casi en el lado de los villanos. Los verdaderos villanos de Roxxon tienen planes que seguro que van a arruinar los intentos de acercamiento entre el bando de Eddie y el de Dylan, con Peter Parker situado en medio intentando mediar para que haya paz. Estando como estamos en un comic Marvel, ya sabemos que Peter no va a tener éxito y al menos en el próximo número tendremos enfrentamiento entre simbiontes antes que tengan que unirse contra el enemigo común.

La lucha libre parece que está de moda en el mundo del comic desde que Daniel Warren Johnson nos volara la cabeza a los lectores con esa maravilla que es Do a powerbomb. Pero que Ewing sitúe la acción en un ring es un elemento un poco ridículo que no ayuda a que entre en lo que nos quiere contar. Aparte, este evento pone de manifiesto un problema recurrente de muchos comics Marvel. En el momento en el que Marvel hace que hayan muchos personajes con las mismas habilidades, le están quitando a los protagonistas aquello que les hace grandes en primer lugar. Si es problemático ver a Eddie con las diferentes versiones de si mismo de la corriente temporal, ver a los simbiontes amigos de Dylan refuerza la idea de personajes redundantes y repetitivos.

Voy a comprar esta miniserie de La Guerra de Veneno, pero en realidad es mi plataforma de salida de la colección de Veneno. Al Ewing tiene una forma de escribir que me parece lo contrario a entretenida, y ha quemado todo el interés que hubiera podido tener por el personaje. Por cualquiera de los dos protagonistas de la familia Brock. Me sabe mal porque son ya varios años comprando ininterrumpidamente Veneno, pero Ewing no es un escritor que tenga nada que me interese leer. Espero que al menos este evento esté entretenido, dentro que sólo voy a comprar esta miniserie, y consiga darnos un buen final.

Comparto las primeras páginas del comic:

La Guerra de Veneno arranca de forma correcta explicando las apuestas del juego para cada bando, pero mostrando el agotamiento que sufre la actual historia de Ewing.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Star Wars Tripulación perdida episodio 7 (Disney+)

El séptimo episodio de Star Wars Tripulación perdida emitido en Disney+ vuelve a ofrecernos un entretenimiento de primer nivel mientras lo deja todo listo para el climax final de la semana que viene.

PUNTUACIÓN: 8/10

Episodio 7. Vamos a estar en un buen lío

Nuestros héroes nunca se han sentido tan lejos de casa.

Lee Isaac Chung, director de Minari y Twisters, es el director de este séptimo episodio de Tripulación perdida. El episodio de 37 minutos cuenta con guion de los showrunners Christopher Ford y Jon Watts. La serie terminará la próxima semana con su octavo episodio.

En el reparto tenemos como siempre a Jude Law como Jod Na Nawood, el antiguo líder de los piratas que persiguen a los chavales desde el primer episodio. Ravi Cabot-Conyers es Wim, un joven humano que tiene sueños de aventura lejos de su perfecto y aburrido planeta At Attin. El resto de jóvenes perdidos son Ryan Kiera Armstrong como Fern, una joven demasiado lista para su propio bien, Kyriana Kratter como KB, amiga de Fern que lleva un visor cibernético conectado a un implante conectado a su cabeza y Robert Timothy Smith como la voz de Neel, un joven alienígena no identificado con aspecto de elefante y amigo de Wim. Además, Nick Frost hace la voz de SM-33, el decrépito droide primer oficial de la Onyx Cinder, la nave perteneció al famoso pirata Tak Rennod. 

Me gusta mucho todo lo que nos ha contado hasta el momento Star Wars Tripulación perdida. Los showrunners Christopher Ford y Jon Watts han planteado una historia increíble que está acertando con todo, empezando con la premisa de recuperar el espíritu de la Amblin de los años 80, actualizando la idea de los Goonies en el espacio viviendo una aventura pirata. Y los piratas espaciales es un concepto que conecta perfectamente con los mitos de Star Wars, aprovechando a un Jude Law pletórico con un personaje ambiguo que le va como anillo al dedo.

El ritmo que está teniendo la serie me parece modélico. Cada episodio se ha sentido como un capítulo satisfactorio de una historia que claramente nos llevaba al momento en que nos encontramos en este momento, con todos los jugadores ya en At Attin. Y me ha gustado la forma en que hemos conocido la forma en que este planeta del tesoro ha estado oculto de la galaxia durante todo estos años, siendo la forma de llegar al planeta la clave del episodio. Dentro de lo espectacular que ha sido todo, sigo pensando que aún nos queda al menos una gran sorpresa por conocer, que será la identidad del Supervisor de At Attin, que me gustaría que tuviera relación con el pirata Tak Rennod cuya nave Onyx Cinder ha causado todo este embrollo cuando los chavales la activaron.

Star Wars Tripulación perdida es ante todo una historia de chavales. Y me encanta el tono para todos los públicos, planteado como una historia que apela y está gustando a espectadores de todas las edades. Me gusta la relación que establecen los chicos con el droide SM-33, que se ha convertido en su protector contra los piratas. Esto no quita que en varios momentos sufran ante la confirmación que unos niños como ellos están indefensos cuando los adultos de empeñan en hacer el mal.

Y junto a ellos, Jude Law se quita la careta y acaba como el villano principal de lo que queda de serie. Un Jod Na Nawood que se muestra como un pirata sin escrúpulos que hará lo que sea para llegar al tesoro que se oculta en At Attin. No sólo por el tesoro en sí, sino por la capacidad de acuñar las monedas de oro de la Antigua República. E incluso tras lo visto en este episodio, aún me queda la ilusión que Jod al final tendrá ciertos escrúpulos hacia los niños, similares a lo que Long John Silver sintió en La isla del tesoro de Robert L. Stevenson.

El séptimo episodio de Tripulación perdida ha sido pura diversión, y nos ha dejado en el momento justo para el climax que viviremos la semana que viene.

Comparto el trailer de esta serie:

El episodio de esta semana de Star Wars Tripulación perdida lo ha dejado todo listo para el climax final. Y mi disfrute es absoluto.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Conan El Cimmerio 6: Sombras de hierro a la luz de la luna de Virginie Augustin (Planeta Comic)

Sexto volumen de la edición de Planeta Cómic de las aventuras de Conan El Cimmerio publicadas por Glénat. Sombras de hierro a la luz de la luna de Virginie Augustin me parece un comic que resume muy bien los temas y el impacto que convirtieron al personaje creado por Robert E. Howard en un icono.

PUNTUACIÓN: 8/10

Sombras de hierro a la luz de la luna es la historia de una doble huida: la de Conan y Olivia escapando del continente (es decir, de la civilización, oriental en este caso) para terminar en una isla que, de hecho, es una enorme trampa en la que se enfrentarán a tres amenazas habituales en las regiones salvajes de la Era Hiboria: lo sobrenatural (las estatuas), los humanos semibárbaros que se ganan la vida con la espada (los piraras) y lo animal (el simio).

Robert E. Howard (Texas, 1906-1936) escribió decenas de relatos que vieron la luz en la revista Weird Tales, donde publicaban H. P. Lovecraft o Clark Ashton Smith. Su héroe más popular, Conan, generó una larga colección de cómics y adaptaciones cinematográficas. Además de fantasía, redactó historias de boxeo, al que era muy aficionado, aventuras orientales y del Oeste.

Virginie Augustin (Chatou, 1973) es una veterana que acumula ya dos décadas de carrera en la BD y varios años previos de experiencia en animación. En España, hemos podido ver su trabajo en Alim el curtidor, con Wilfrid Lupano; Whaligoë, con Yann Le Pennetier; Las 40 elefantas, con Kid Toussaint, o Allí donde nacen las historias, la aventura de Valerian que realizó junto a Pierre Christin.

Sombras de hierro a la luz de la luna me parece un relato modélico que explica muchas de las claves de la obra de Robert E. Howard. Empezando por un Conan que está escapando tras haber sido masacrado el ejército donde él prestaba sus servicios, encontrándose en un pantano. Su rescate de la joven Olivia resalta el contraste entre un mundo «civilizado» en el que los padres venden como esclavas a sus hijas, frente a un salvaje como Conan que jamás haría algo así. Luego, la aventura que vivirán ambos les llevará a una isla con una triple amenaza, que también resume los diferentes tipos de enemigos a los que se ha enfrentado Conan. Una amenaza mágica, de un animal salvaje gigante, y por supuesto la de unos piratas. Por cierto, que Olivia tome un papel proactivo para ayudar a Conan convierte al personaje en mucho más que la clásica damisela en apuros que era tan habitual en las obras de esos años, siendo por tanto un elemento en el que Howard se adelantó a su tiempo. El final en positivo de esta historia resalta la naturaleza indómita de Conan y cómo al final, su fuerza y astucia consiguen su supervivencia. En este caso con un premio añadido, al decidir Olivia compartir aventuras con él.

Este comic es la primera obra que compro / leo de Virginie Augustin y la verdad es que me ha gustado mucho su estilo de dibujo y su narrativa. Augustin dibuja a un Conan muy clásico, muy Buscema, un salvaje en plenitud física que es una fuerza de la naturaleza. Su Olivia es una joven bella y voluptuosa que es normal que centre la atención de Conan. Y su naturaleza está llena de peligros, transmitiendo el feeling correcto que se le supone a una historia de Conan. Los momentos de acción están muy bien resueltos, consiguiendo que la lectura de este comic fuera un placer y un suspiro. En lo relativo a este comic, creo que Virginie Augustin lo hace todo bien.

Otra cosa que me gusta mucho de la edición de Planeta de este Conan El Cimmerio son los textos que incluye el comic. Unos textos que dan contexto a la creación original de Howard y que me parecen siempre super interesantes. Estos álbumes de Planeta me parece que son una pasada imprescindibles para todos los amantes de Conan y de la obra de Howard. Y tras este volumen, siento que debo comprar lo antes posible el siguiente, que nos trae la adaptación del clásico relato «Clavos Rojos». Sin duda, estamos en un buen momento para ser fan de Conan.

Comparto las primeras páginas del comic:

Sombras de hierro a la luz de la luna me ha parecido un maravilloso relato de Conan, realizado por una autora que me ha gustado mucho.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Parthenope de Paolo Sorrentino

La segunda película que vi en el cine en 2025 ha sido Parthenope del director italiano Paolo Sorrentino, un creador que ama la belleza en todas sus formas, como bien puede apreciarse en esta película.

PUNTUACIÓN: 8/10

El largo viaje de la vida de Parthenope, desde su nacimiento en 1950 hasta hoy. Una epopeya femenina desprovista de heroísmo pero rebosante de una pasión inexorable por la libertad, Nápoles y los rostros del amor, todos esos amores verdaderos, inútiles e indecibles. El perfecto verano de Capri, el desenfado de la juventud, que acaba en emboscada. Y luego todos los demás: los napolitanos, hombres y mujeres, observados y amados, desilusionados y vitales, sus olas de melancolía, sus ironías trágicas y sus miradas abatidas. La vida, ordinaria o memorable, sabe ser muy larga. El paso del tiempo ofrece un vasto repertorio de emociones. Y ahí al fondo, tan cerca y tan lejos, está Nápoles, esa ciudad inefable que hechiza, encanta, grita, ríe y siempre sabe cómo hacerte daño. (FILMAFFINITY)

Paolo Sorrentino (Nápoles, 1970) es un director de cine, guionista y escritor italiano. Está considerado uno de los cineastas más destacados del cine italiano actual. Es conocido por sus dramas visualmente impactantes y complejos, y ha recibido numerosos galardones, entre ellos un Óscar, un BAFTA, dos premios del Festival de Cannes, cuatro del Festival de Venecia y cuatro Premios del Cine Europeo. En Italia recibió ocho David di Donatello y seis Nastro d’Argento.

Sorrentino debutó como director con la comedia italiana One Man Up (2001). Las consecuencias del amor (2004), El amigo de la familia (2006), Este debe ser el lugar (2011). El drama biográfico Il Divo (2009) recibió el Premio del Jurado del Festival de Cannes. Fue aclamado por la crítica con el drama artístico La gran belleza (2013), que ganó el Oscar, el Globo de Oro y el BAFTA a la mejor película de habla no inglesa. Le siguieron Youth (2015), Loro (2018) y The Hand of God (2021), esta última nominada al Oscar a la mejor película internacional. También es conocido por su trabajo en televisión creando y dirigiendo las estupendas series de HBO The Young Pope (2016), y The New Pope (2019).

Sorrentino escribe, produce y dirige Parthenope. La película de 136 minutos de duración cuenta con fotografía de Daria D´Antonio, montaje de Cristiano Travaglioli y música de Lele Marchitelli. Ha sido rodada en Nápoles, hogar del director, y en la isla de Capri.

Excepto por Gary Oldman, el casting está formado todo por actores y actrices italianos, entre los que destacan Celeste Dalla Porta como Parthenope, Stefania Sandrelli como Parthenope mayor, Silvio Orlando como Devoto Marotta, Luisa Ranieri como Greta Cool, Peppe Lanzetta como Bishop, Isabella Ferrari como Flora Malva, Lorenzo Gleijeses y Daniele Rienzo.

Cuando salimos del cine de ver Parthenope, comentamos entre risas que daba igual de qué iba la película cuando las imágenes que Paolo Sorrentino había creado eran tan bellas. Porque lo primero que hay que celebrar es que existan directores como Sorrentino, que aman el cine y plantean una experiencia sensorial para el espectador al mismo nivel que la narrativa. Y digo esto porque una tendencia actual es tener a directores funcionales que se limitan a mostrar la acción de la forma más neutra y clara posible, pero olvidando la emoción y la poesía que las imágenes también pueden transmitir al espectador. Sorrentino plantea una película hermosa de ver que sirve de celebración de la vida, la belleza de la mujer y la ciudad de Nápoles.

En este momento hay que celebrar a la protagonista, la actriz Celeste Dalla Porta. Sorrentino la muestra siempre bellísima, con una belleza que consigue hipnotizar al espectador. Parthenope personaliza el ideal de belleza femenina, y es una belleza que aturde en cada plano y que te tiene maravillado toda la película. Pero es una belleza pura, sin el menor atisbo de sexualización, aunque el sexo esté bastante presente a lo largo de la historia. La elegancia de Sorrentino a la hora de mostrar la belleza de esta joven mujer me ha dado una película que es una obra de arte en cada plano y que te atrapa con esta belleza inalcanzable.

Celeste Dalla Porta es una mujer bellísima y una estupenda actriz, pero además es un increíble acierto de casting porque su mirada transmite un toque de tristeza, lo que provoca que en realidad nunca sepas lo que Parthenope está buscando o en qué piensa. Esto es algo que se verbaliza en la película, y de hecho sería uno de los temas filosóficos que Sorrentino plantea, como forma de celebrar los otros ejes de la película aparte de la belleza femenina, que es la vida misma y la ciudad de Nápoles, con todos sus contrastes y claroscuros.

Se nota que Sorrentino es nacido y criado en Nápoles, porque la ciudad es casi tan protagonista como Parthenope. De hecho, el nombre de la joven es la denominación en Griego del primer asentamiento que creció hasta convertirse en lo que ahora es Nápoles. El simbolismo entre la vida de la joven y su búsqueda del sentido de la vida, con sus alegrías y desengaños, puede interpretarse como una metáfora de la historia y la evolución de la ciudad.

Y en cierta manera esta película es el mejor anuncio publicitario que jamás he visto de la ciudad de Nápoles. Sorrentino celebra el sol y el mar, al ser una ciudad centrada en el Mediterráneo. También celebra a sus gentes con todos sus contrastes, mostrando también los puntos oscuros de la ciudad, con la pobreza y la camorra. Y los ritos católicos como el Milagro de San Genaro que también forman parte del ADN de la ciudad. Y por supuesto, el equipo de futbol del Nápoles. Digo esto porque me flipa que en esta historia a lo largo de más de 60 años de vida de la protagonista, Sorrentino tenga tiempo de mostrarnos imágenes de la celebración por la victoria en el Scudetto de 2023. Napolitano 100%.

Y aunque comentaba que Parthenope es una película hermosa de ver, me han parecido muy interesantes las reflexiones de Sorrentino sobre el estudio del sentido de la vida, que en la película se muestra con la vocación de la joven por estudiar antropología, aunque no sepa muy bien lo que es. La explicación de que sólo alguien que ya es anciano y lo ha perdido todo puede VER al ser humano, el objeto último de la antropología, me parece muy interesante. Como lo es que en cierto sentido, Sorrentino se califica a sí mismo de antropólogo, al poner a Willy Wilder, otro cineasta, como ejemplo de persona que muestra y estudia al ser humano.

De alguna manera, que nunca sepamos en qué está pensando Parthenope y la forma en que la joven busca conocer lo más destacado de la vida napolitana pero su belleza la haga casi inalcanzable, como una estatua de mármol, puede servir de metáfora de la ciudad que se busca a si misma para que la vida de sus habitantes sea plena, sin importar su condición económica. Una ciudad con muchos matices, como la protagonista.

Pero aparte de la metáfora de la ciudad, Parthenope es una joven que busca su lugar en el mundo y pasa por varias etapas mientras prueba cosas diferentes. Empezando por una fase edonista y sin preocupaciones mientras se va de fiesta con su hermano. Luego como musa de un escritor de éxito atormentado por su condición homosexual. También es curioso que aunque acaba inmersa en el mundo académico, antes Parthenope prueba a conocer el mundo del cine. Un mundo que es mostrado de forma muy poco agraciada por parte de Sorrentino, con dos famosas divas italianas mostradas como mujeres con graves problemas estéticos derivados de la tensión y exigencia de esta industria. Normal que Parthenope decida NO entrar en ese mundo, aunque su belleza perfecta la haría a priori una candidata perfecta para ser la siguiente Sofía Loren.

Por cierto, que Sorrentino tampoco pretenda dar respuestas me parece otro de los puntos fuertes de la película que hacen que sea una historia muy interesante que me ha parecido super redonda.

Viva la vida. Vida Paolo Sorrentino. Viva Parthenope.

Comparto el trailer de la película:

Parthenope es una celebración de la vida, la mujer y Nápoles por parte de un director con una sensibilidad única. Peliculón.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Dune Prophecy temporada 1 (Max)

Tenía ganas de ver la serie Dune Prophecy emitida en Max a pesar de no ser un entusiasta de las películas de Dune de Denis Villeneuve. Y no me ha entusiasmado.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

Ambientada 10.000 años antes de los acontecimientos de la novela Dune de 1965, la serie sigue a las hermanas Valya y Tula Harkonnen en su lucha contra las fuerzas que amenazan el futuro de la humanidad y en la creación de la legendaria secta conocida como las Bene Gesserit.

Dune prophecy es una precuela de las dos película de Dune de Denis Villeneuve, aunque la historia se traslada 1000 años en el pasado de este universo. A su vez, la serie se inspira en la trilogía de novelas Las grandes escuelas de Dune (2012-2016), de Brian Herbert (hijo de Frank Herbert) y Kevin J. Anderson (conocido para mi gracias a sus estupendas novelas del universo expandido de Star Wars), pero está ambientada después de estas novelas. Estamos por tanto ante una historia completamente nueva, desarrollado por Diane Ademu-John y Alison Schapker, las showrunners de esta serie.

Esta primera temporada de Dune Prophecy ha contado con tan solo 6 episodios, que han sido dirigidos por Anna Foerster (3 episodios), Richard J. Lewis (2 episodios) y John Cameron. En los guiones encontramos a la showrunner Diane Ademu-John junto a Elizabeth Padden y Kor Adana, Monica Owusu-Breen y Jordan Goldberg, Kevin Lau y Suzanne Wrubel, Carlito Rodríguez y Leah Benavides Rodríguez, y Elizabeth Padden y Suzanne Wrubel. Muchos escritores para tan pocos episodios.

En el reparto encontramos a Emily Watson como la Madre Superiora Valya Harkonnen, líder de la Hermandad, con Jessica Barden como la joven Valya. Olivia Williams es la Reverenda Madre Tula Harkonnen, hermana biológica de Valya y su mano derecha en la Hermandad, con Emma Canning haciendo de la joven Tula. Travis Fimmel como Desmond Hart, un soldado de la casa Corrino superviviente de una campaña en Arrakis que se convertirá en la mano derecha del Emperador Padishah Javicco Corrino, interpretado por Mark Strong. Jodhi May es la Emperatriz Natalya, esposa del Emperador. Sarah-Sofie Boussnina es la Princesa Ynez, Chris Mason como Keiran Atreides, Maestro de Espadas de la Casa Corrino y amante de Ynez, Josh Heuston como Constantine Corrino, el otro hijo del Emperador, y Chloe Lea como la Hermana Lila, una de las más jóvenes acólitas de la Hermandad con un gran poder en su interior.

Leyendo la sinopsis de la serie tal y como está indicada en Filmaffinity, entiendo que ahí empieza uno de los problemas de la serie. Porque literalmente dice «la serie sigue a las hermanas Valya y Tula Harkonnen en su lucha contra las fuerzas que amenazan el futuro de la humanidad y en la creación de la legendaria secta conocida como las Bene Gesserit.» Y lo que pasa realmente en la serie no tiene nada que ver con esto. Empezando porque la Hermandad ya había sido creada, lo que pasa es su objetivo iniciar era aconsejar a los emperadores para que llevaran a la humanidad a su edad dorada, mientras que Valya quiere dirigir los destinos de la humanidad y que los hombres sean unos muñecos que hagan su voluntad. Y para conseguirlo Valya está dispuesta a destruir a quien se ponga en su camino, incluso aunque sea una hermana de la Hermandad.

El segundo error es que Valya no quiere luchar contra las fuerzas que amenazan a la humanidad, es una niñata despechada que quiere vengarse de los Atreides por extender la mentira que su familia Harkonnen fueron unos cobardes durante la Yihad Butleriana, la guerra contra las máquinas que fue narrada por las novelas del hijo de Frank Herbert y por Kevin J. Anderson. Una mentira, según ella, que ha condenado a los Harkonnen a ser una casa pobre en un planeta helado, en lugar de tener un papel primordial en dirigir la galaxia, que es lo que ella cree que merecen. El relativismo moral que impregna el entretenimiento americano provoca que una serie de televisión convierta a la que sería la villana del 99% de historias en la protagonista de esta. Y es una villana extremista radical que no cree serlo, usando las showrunners el planteamiento de convertirla en la heroína de su propia historia.

Como entretenimiento de encefalograma plano, ese tipo de serie que tienes puesta mientras haces otras cosas o porque no te apetece ver otra cosa, Dune Prophecy serviría. Obviamente, calificar así una historia de DUNE no es suficiente.

Dune Prophecy comete casi todos los errores narrativos posibles. En primer lugar, no explicar realmente bien la geopolítica de la galaxia gobernada por la Casa Corrino. Y tampoco explica bien el aspecto clave que motiva todo en la serie, el odio de Valya Harkonnen hacia la Casa Atreides que motivasus acciones. Yo no leí las novelas precuela del hijo de Frank Herbert y Kevin J. Anderson, por lo que no se si esta demanda es cierta y los Atreides convirtieron a los Harkonnen en unos cobardes al negarse a luchar cuando realmente los Harkonnen buscaban proteger a lo que quedaba de la humanidad durante la guerra contra las máquinas. No se qué pasó al no leer las novelas, pero tampoco los espectadores lo sabemos, porque no está bien contado en la serie, quedando todo a lanzar una moneda al aire para ver a quien quieres creer. En una serie de Dune la importancia de Arrakis es nula, con un plano repetido de un gusano de arena como único nexo de unión con las novelas originales y las películas. Pero como digo, tampoco la guerra contra las máquinas que si tiene relevancia en esta serie está bien contada en la serie.

1000 años antes de Dune las Bene Gesserit ya tienen (aparentemente) a una hermana en todas las casas importantes del Landsraad y controlan la geopolítica de la galaxia. El único problema del Emperador Padishah Javicco Corrino es que es un pusilánime que se deja influenciar por el que tiene al lado. Y esto no es un problema mientras sea la Hermandad la que le controla. Pero la llegada del soldado Desmond Hart con unas nuevas habilidades hará que este control se desmorone, y pondrá en marcha el conflicto de la serie. Un conflicto que lo tenía todo para ser apasionante, pero se convierte en funcional y aburrido por un guion deficiente pero también una puesta en escena y una dirección mediocre.

Aunque Dune Prophecy intenta engañar al espectador con un par de planos generales que intenta copiar la sensación arquitectónica de las películas de Denis Villeneuve, la realidad es que tenemos una serie rodada en cinco sets principales interiores donde se sucede el 90% de la acción, resultando una serie muy poco atractiva visualmente. Esto ya es malo, pero la serie podría ser un éxito si la historia consiguiera atrapar al espectador, cosa que tampoco sucede. Y es que el guion se empeña en contar la historia de la forma menor atractiva posible, provocando que en episodios de una hora de duración apenas haya hitos narrativos o momentos realmente espectaculares o trascendentes. Todo se mueve por el mismo ritmo cansino-aburrido-gris con el que las showrunners deciden contar la serie.

Y puedo aceptar que estemos ante una serie de intrigas palaciegas y no ante una epopeya de ciencia ficción con grandes ideas y mejor puesta en escena. Pero los tres momentos de acción deberían estar medio bien rodados, y la sensación es que ni lo intentan, como si no les importaran ni a las showrunners ni a los directores.

El reparto creo que cumple como puede, teniendo en cuenta el material deficiente con el que tienen que trabajar. Emily Watson y Olivia Williams son grandes actrices, pero es complicado salvar una serie tan mal escrita que no las da diálogos emocionantes o escenas en las que puedan mostrar su buen hacer. No diré que nadie está mal, pero tampoco especialmente bien.

Lo que no puedo evitar comentar es que estoy un poco cansado del panfleto político in-your-face de malos narradores y peores escritores. Lo digo porque me aburre ver a la última princesa independiente con sus propias ideas que se rebela porque ella sabe lo que está bien y lo que esta mal. Y que por supuesto sabe lo que quiere y lo toma, en la parte referida a su amante el espadachín Atreides. Mientras, su hermano príncipe del reino igual que ella es un indolente que en el fondo sólo quiere agradara sus padres y no sabe qué hacer con su vida mientras la malgasta en sexo y fiestas. Lo mismo que su hermana, si lo piensas un poco, pero una es puesta con una mirada positiva mientras el otro no. Y así todo. Esto en realidad es una anécdota que tampoco sería un problema si la historia globalmente me hubiera gustado, cosa que no ha pasado. Lamentablemente. Y mira que el concepto de una Hermandad de mujeres super inteligentes y capaces que controlan a hombres inferiores es el sueño húmedo para las activistas progresistas del mundo del entretenimiento mainstream americano, pero podía haberse hecho una historia interesante para todo tipo de públicos. Y no se ha hecho.

Otro tema que me ha fastidiado bastante, mucho en realidad, el la duración de la serie, con apenas 6 episodios en esta supuesta temporada, y lo que nos han contado, que ha sido realmente poco. De hecho, he terminado de ver esta temporada y me he quedado un poco con la misma sensación de estafa al no haberme contado casi nada y haber terminado la historia a mitad como hizo Denis Villeneuve en la primera película de Dune. Ya es malo que una película me dejara esta sensación, pero que repitan el pecado en la serie hermana me parece una tomadura de pelo. En estos episodios sólo se resuelve la trama del Emperador Padishah Javicco Corrino, y lo hace de la peor forma posible.

(Pequeño spoiler. Porque la Hermandad quiere que el Emperador muera y manda allí a su amante para que le mate, pero al final él decide suicidarse para «controlar él su destino y cómo termina», cuando en realidad está cumpliendo con los designios de Valya Harkonnen. Algo que resalta su naturaleza de hombre pusilánime frente a su mujer la Emperatriz Natalya, que si se muestra decisiva y sabiendo cómo actuar. Hombre – cualidad negativa // mujer – siempre rasgos positivos)

Todo lo demás ha quedado completamente abierto. Pero no abierto en el sentido de «una parte de la historia termina, ahora empieza el siguiente capítulo» que debería tener toda buena narrativa televisiva. Sino con la sensación de que Dune Prophecy debería haber tenido 10 episodios para contar la historia correctamente, y quien sabe si por motivos presupuestarios han cortado a la mitad, cortando la historia en dos en un momento que no cuadra. Y no es sólo yo, cuando le dije a mi hijo que la serie había terminado aquí, no se lo podía creer, al dejarlo todo abierto de la peor forma posible.

Dune Prophecy me ha decepcionado mucho. Creo que estamos ante un ejemplo perfecto de un concepto interesante arrasado por unos escritores mediocres que muestran que no entienden las claves de la narrativa periódica.

En todo caso, creo que tengo asumido que no todas las series de televisión pueden ser notables. Dentro de la decepción general es posible que me animara a ver la segunda temporada si es que realmente cerrara la historia. Desde luego, no vería los episodios semanalmente, pero no me molestaría verla a lo largo de un fin de semana en el que no tenga nada mejor que ver.

Comparto el trailer de la serie:

Dune Prophecy me ha resultado anodina. Lo peor que puede pasarle a una serie que debe ser ante todo entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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