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Crítica de Imperial 4 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Termina Imperial, la miniserie de Jonathan Hickman con la que Marvel Comics intenta relanzar su franquicia galáctica. Un comic dibujado por Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. Y se confirma la decepción.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

La conclusión del evento cósmico que ha revolucionado este escenario del Universo Marvel como no ocurría desde Aniquilación. Un final que es también un nuevo principio y que servirá de plataforma de lanzamiento para las nuevas cinco series que conformarán Imperial War

Ya tenemos el final de Imperial y de la revolución que Marvel buscaba para su franquicia galáctica. Y este final ha ido en la línea de los números anteriores, acabando como un comic super decepcionante. Y no ya decepcionante, sino absurdo. Que es lo peor que podría sucederle a un comic que aspira a entretener al lector. Imperial parece planteada para recuperar a los Inhumanos tras 5 o 6 años de destierro editorial. Pero la forma en que lo han hecho ha sido más bien ridícula, sobre todo pensando que les han dejado en una situación muy similar a la que estuvieron hace años, luchando por convertirse en los señores de los Kree. Para intentar hacer algo nuevo, Hickman les ha dejado de forma muy similar a como estaban.

Por otro lado, antes de esta miniserie existía un Consejo Galáctico. Las maquinaciones de los Inhumanos utilizaron al Gran Maestro de intermediario involuntario para iniciar la guerra civil usando a los Skrulls. Tras esta guerra, ahora hay una Unión de planetas, aunque sin los Shi´Ar ni los Skrulls, con Starlord a la cabeza. De nuevo, más allá del cambio en de liderazgo, el status-quo no es tan diferente como esta miniserie anunciaba. Partiendo que hay una Unión, algo que parecía que iba a ser lo primero con lo que iban a acabar.

Lo que no soporto de Jonathan Hickman es la falta de coherencia de sus historias y cómo retuerce a los personajes para convertirles en irreconocibles para ajustarlos a su narrativa. Esto ha vuelto a pasar, y me saca de mis casillas. Los Inhumanos, su rey Rayo Negro y Maximus, pero para el caso es lo mismo, han provocado una guerra civil asesinando a líderes de todas las razas y engañando a los Skrulls. Nova y Starlord lo descubren, se lo cuentan a Shuri, ¿y no pasa nada? Starlord dice que no dice nada porque eso afectaría a la recién creada unión, algo absurdo. No me lo creo. Starlord es un cabeza caliente que nunca aceptaría que el asesino de su padre saliera impune. Pero Jonathan Hickman manda, así que Marvel acepta cambiar al personaje para convertirle en un político que lidia con las complejidades de la geopolítica cósmica. Es lamentable. Y partimos de un pecado de base, que es que había que relanzar a los Inhumanos, la forma de hacerlo era secundaria.

Los inhumanos ya no son héroes, son una raza que hará lo que les interese en cada momento, aunque eso provoque una guerra sangrienta con miles o millones de muertos y que una raza que había aceptado la unión con otros pueblos, los skrulls, vuelva a su lado más violento y radical. Esto conecta con la maldita moda del entretenimiento mainstream que malinterpretó Juego de Tronos y que plantea que no existe el bien y el mal porque tonos nos movemos en tonos de grises. Digo malinterpretó porque la historia de George R.R. Martin obviamente funciona para Juego de Tronos, Igual que el tono de Joe Abercrombie es perfecto para sus novelas, pero eso no significa que todo el entretenimiento deba usar ese planteamiento. Sencillamente, esa no es la historia que yo quiero leer. Que se la quede quien la quiera. Aparte, este arco de los inhumanos resalta el lado identitario que está rompiendo las sociedades modernas, al indicar que lo que le viene bien a «su gente» es lo correcto, aunque rompa y destruya a los demás.

Otro elemento absurdo que no he entendido es es el de los wakandianos. Tras el combate Hickman le hace decir un discurso a Shuri en el que afirma que han intentado trabajar con la democracia pero que se ha demostrado que no funciona y que hace falta un liderazgo fuerte que pueda tomar las decisiones difíciles. Su hermano T´Challa, obviamente. Pero luego, en las últimas páginas, Shuri y T´Challa comentan que ¡Wakanda también forma parte de la Unión!! De nuevo, no he entendido a los wakandianos. Y me resulta ridícula la idea que el no denunciar a los Inhumanos es porque es interese. Porque incluso si los planes de T´Challa son de adueñarse de la galaxia y con esta guerra han quitado del tablero a los Shi´Ar y a los Skrulls, ahora tendrán que derrotar a los Inhumanos. Por no hablar de Starlord y del resto de razas galácticas. El lado identitario que tan poco me gusta que comentaba sobre los Inhumanos obviamente también es aplicable para T´Challa y su reino. Como digo, entiendo que lo importante para Marvel es como dejan el tablero al final y la forma de llegar hasta ese punto es secundaria, pero para mi la forma si es importante. Es clave.

Otro de los problemas del comic viene con el dibujo. Marvel ha decidido dividir el encargo entre Iban Coello y Federico Vicentini, todo ello con color de Federico Blee. Y tengo que decir que me ha gustado el trabajo de Coello, que plantea páginas super dinámicas con una narrativa perfecta. Sin embargo, Vicentini es todo lo contrario, no me ha gustado nada. En concreto, en el climax final del combate contra los skrulls, Vicentini plantea páginas que son melés con decenas de personajes en las que no se entiende lo que está pasando. Tener a decenas de skrulls iguales entre si, y de varios acusadores que también comparten aspecto y son indistinguibles, desde luego no ayuda. Pero su narrativa es terrible, aún estoy intentando descubrir lo que ha pasado. Dentro del desastre de estas páginas, creo que el color de Federico Blee tampoco ayuda, al plantear un color que lo difumina todo y ayuda a la confusión general.

Las páginas de Coello están chulas y se entiende perfectamente lo que sucede. Las páginas de Vicentini son un desastre. Y no es sólo en los combates, no hay más que ver cómo Coello plantea las páginas finales de los Inhumanos, que molan, con las de Vicentini con T´Challa y Shuri, donde no plantean esta conversación de forma interesante, usando sombras que impiden ver las caras de los personajes, y no funcionan en absoluto. Lo cierto es el desastre mayor es la historia de Hickman, pero tener un comic en el que sólo el 50% del dibujo funciona también es un problema.

Volviendo al principio, Imperial debería provocar un renovado interés por la franquicia galáctica de Marvel. Tras leer esta miniserie, no voy a comprar ninguna colección. No me interesa. Tengo cierta curiosidad con lo que Jed MacKay pueda hacer con Nova, pero no lo suficiente como para comprarlo. Sobre todo pensando en que están ambientadas en un mundo en el que Starlord está tan tranquilo dejando que los asesinos de su padre y de miles de personas, están libres y sin pagar por sus crímenes. Estos no son los comics Marvel con lo que yo crecí y no los quiero leer. Buena suerte en encontrar a su público objetivo. Lamentablemente, cada vez con más frecuencia me doy cuenta que los valores de Marvel no son los míos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Marvel quería un cambio en la parte galáctica del Universo Marvel y ya lo tiene. Sin embargo, Jonathan Hickman ni siquiera sabe iniciar tramas que resulten llamativas o interesantes, resultando la enésima decepción.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Biblioteca Marvel: Los Vengadores vol. 12 de Roy Thomas, John Buscema y Gene Colan (Marvel Comics – Panini)

El misterio de Chaqueta Amarilla y la presentación del nuevo Goliath II son los protagonistas del volumen 12 de la Biblioteca Marvel: Los Vengadores, obra de Roy Thomas, John Buscema y Gene Colan.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. ¡La Avispa y Chaqueta Amarilla se complacen en invitarte a su boda! La celebración tendrá lugar en la mansión de Los Vengadores y acudirán también todos los superhéroes de Nueva York… ¡y, por supuesto, sus enemigos! A continuación, descubre cómo acaba el mundo. Algunos dicen que lo destruirá el fuego, mientras otros imaginan que lo hará el hielo. También: ¿Quién es el nuevo Goliat? Y el regreso de El Espadachín. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The Avengers 60-65, comics publicados en 1969.

En el volumen anterior de la Biblioteca Marvel de Los Vengadores asistimos a la dramática presentación de Chaqueta Amarilla, un héroe ¿o villano? que afirmaba haber matado a Hank Pym y que quería reemplazarle. De forma sorprendente Janet Van Dyne anunció su intención de ¡casarse con él! En el número con el que arranca este tomo, tenemos la boda de Janet con Chaqueta Amarilla, que tras esta aventura acabará descubriéndose como Hank Pym, que habría sufrido problemas mentales tras un experimento fallido. El comic incluye un montón de cameos de prácticamente todos los héroes del Universo Marvel, y unos villanos del Circo del Crimen que sirven de correctos sparrings para esta aventura. Al final de esta reseña tenéis páginas de John Buscema, y podemos ver su calidad y toda su personalidad, con unas páginas espectaculares.

Una de las mejores cosas de estos comics de Los Vengadores es que Roy Thomas plantea unas aventuras en las que el cambio era constante. En el número 61 además del cambio del logo de la colección que podéis ver en la portada, tenemos una aventura protagonizada por Black Panther, Ojo de Halcón y Visión mientras Hank Pym y Janet están de Luna de Miel, que acuden a la llamada de Doctor Extraño para que le ayuden a él y al Caballero Negro para derrotar a Surtur y a los Gigantes de Hielo. Una aventura con principio y final contada en apenas 20 páginas, como era la norma de los comics de esa época.

El número 62 tiene a Black Panther de protagonista, al llevar a sus compañeros a Wakanda tras la aventura con Doctor Extraño. Este número creo que es la presentación de M´Baku, y tiene la curiosidad de que el Caballero Negro sigue acompañando a Ojo de Halcón y a Visión aunque oficialmente no fuera oficialmente miembro del grupo. No se si años más tarde los editores de Marvel cambiaron retroactivamente el status de Caballero Luna como miembro de los Vengadores, pero a pesar de su aparición, en realidad Dane Whitman no era un miembro oficial.

Fruto de esto, el número 63 empieza SIN el Caballero Negro, al que Roy Thomas hace que desaparezca de la colección sin la más mínima mención, lo que es realmente llamativo. Esta grapa tiene dos hitos claros. El primero fue la llegada de Gene Colan en sustitución de John Buscema, que tuvo que dejar la colección para dibujar la serie de Estela Plateada junto a Stan Lee. Aunque Colan es un dibujante clásico de Marvel, y tiene comics míticos como La tumba de Drácula, yo tengo que reconocer que tiene un estilo que a mi nunca me ha gustado. Y le reconozco un gran estilo y personalidad, con unas poses super dinámicas, pero tiene algo con lo que nunca he conectado.

La otra novedad es la presentación de Clint Burton como el nuevo Goliat II. Cansado porque siente que su arco y flechas le hacen sentir ridículo comparado con el poder de sus compañeros. Tras volver a Nueva York, se encuentran que Hank y Janet ya han vuelto de su luna de miel, con Hank decidiendo mantenerse en el grupo con su identidad de Chaqueta Amarilla. Los villanos de este números son Cabeza de Huevo, el Pensador Loco y el Amo de las Marionetas, que han secuestrado a Viuda Negra. Clint roba un vial de suero de Hank y se convierte en un nuevo hombre gigante, y salvará a su no-novia luchando contra un androide gigante.

La amenaza continúa en el número 64, en el que Cabeza de Huevo amenaza destruir los Estados Unidos desde un satélite en órbita, tras dejar tirados a sus anteriores compañeros. Para poder derrotar esta amenaza, Los Vengadores tendrán que recibir la ayuda de un ladrón de poca monta, Barney Burton. Diría que Gene Colan no conecta con esta aventura espacial y se encontraba más a gusto con comics más urbanos como Daredevil. Dicho esto, tenemos otro número correcto con una historia autoconclusiva con un buen final, al conocer de forma dramática la conexión entre Barney Burton y Clint Burton. No hay que ser ingeniero aeroespacial para imaginarlo.

Hablando de la variedad que Roy Thomas imprime en esta etapa, tras unos números con Hank Pym y Janet en el centro, el foco pasa a Black Panther para tener en los tres siguientes números a Clint Burton en el centro de las historias. Y así sucesivamente.

Tras el final dramático del número 64, en el 65 el Espadachín se une a Cabeza de Huevo para intentar derrotar a los Vengadores, una historia que sirve para conocer más detalles del pasado de Clint Burton y su conexión con el Espadachín, que fue su maestro en el circo donde se conocieron, antes de huir tras descubrir Clint que el Espadachín había robado el dinero de una función. Este número es el último que dibujó Colan en Los Vengadores. Un Colan que ya no me gustaba y que tampoco lo ha hecho ahora. Creo que no era el más adecuado para este encargo, y diría que el mismo Colan lo pensaba también, motivo por el que aguantó tan poco en la colección.

Las aventuras de Thomas son correctas. Los cambios constantes me gustan, pero hay muchos elementos de sus historias que no han envejecido demasiado bien, empezando por sus diálogos y sus finales facilones, como si se quedara sin especio y tuviera que terminar de cualquier manera. Con todo, me gusta haber tenido la oportunidad de disfrutar por primera vez de estos comics, y conocer como se produjo el cambio de Han Pym a Chaqueta Amarilla, o el cambio de Ojo de Halcón a Goliat II. Sin duda, el calificativo de histórico se aplica a estos comics.

Entes del regreso de John Buscema a la colección, en el próximo volumen tendremos a un primerizo Barry Windsord-Smith y al recientemente fallecido Sal Buscema como próximos dibujantes. Estos nombres y la capacidad de cambio contante de Roy Thomas aseguran que las sorpresas seguirán siendo la norma de esta colección. Y yo que lo estoy disfrutando. Mi intención con esta Biblioteca Marvel es llegar a alcanzar la etapa de Comics Forum con la que me aficioné a este grupo, y de momento cada nuevo número está dándome hitos que me compensan de sobra la compra y que justifican que vaya a comprar el siguiente.

Comparto las primeras páginas de este volumen:

La Biblioteca Marvel de Los Vengadores está siendo un placer absoluto. Incluso aunque Gene Colan no me gusta demasiado.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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Reflexiones de Domingo 03/2025: Podcasts y lectura de comics Marvel clásicos

¡Feliz domingo! Hoy quiero comentar sobre mi lectura de comics clásicos de Marvel Comics que completan mi biblioteca, y de los podcasts en los que he participado este pasado mes de enero.

La Tierra Salvaje 7X01. ROM

Fue un placer unirme a Eladio, Matías, Lázaro para analizar en La Tierra Salvaje los dos tomos que Panini ha publicado hasta la fecha de ROM, el Caballero del Espacio de Galador. Sus aventuras cazando a los espectros espaciales son puro Marvel de los años 80, y Bill Mantlo y Sal Buscema son el ejemplo perfecto de los estupendos creadores que trabajaron en Marvel Comics en esos años. Unos autores que no llegan a la categoría mítica de los John Byrne, Chris Claremont, Frank Miller, John Buscema, Jim Shooter o Walter Simonson, pero sin los que Marvel no hubiera podido crear los comics maravillosos de esos años. Disfruté mucho de estos comics, y tengo que darle las gracias a Eladio por plantearme este tema y animarle a leerlos.

El Colmo 7×04 Avatar y Stranger Things

Los amigos de El Colmo nos juntamos para hablar de los 2 grandes éxitos del mainstream comercial de estas navidades. Avatar: Fuego y Ceniza de James Cameron, y la quinta temporada de Stranger Things estrenada en Netflix con la que los hermanos Duffer terminaron la historia. En ambos casos, hablamos de una película y una serie de televisión que han hecho historia y han marcado a una generación de espectadores.

BUSCO EN LOS COMICS CLÁSICOS EL ENTRETENIMIENTO QUE NO ENCUENTRO EN LOS MODERNOS

Mis colaboraciones en podcasts como La Tierra Salvaje o Tomando un chirifús me han hecho leer comics que compré hace un montón de años, como estas navidades Rom, y antes Aquaman y X-Factor de Peter David, Shade The Changing Man de Peter Milligan, la saga de Onslaught y el Heroes Reborn de Marvel Comics, Batman y los Outsiders o los comics clásicos de What if?, entre otros. Una lectura que he agradecido muchísimo, porque en muchos casos igual hacía 20 años o más desde la última vez que los había leído.

Junto a esto, el nacimiento de la nueva Biblioteca Marvel de Panini está permitiendo que pueda comprar los orígenes del universo Marvel en un formato de comics perfecto para ser leído, que parece hecho para mi. Estas aventuras en algunos casos ya las había leído, porque unos primos de Madrid tenían los comics de Vértice y cuando les visitaba en navidades los devoraba. Y porque en su momento compré los Clasicos Marvel de Forum en la que publicaban momentos claves de Marvel. Pero en muchos otros casos, estoy leyendo por primera vez algunos comics de Los 4 Fantásticos, Los Vengadores La Patrulla-X o Nick Furia, Agente de SHIELD que son historia pura de Marvel. En la compra de la Biblioteca Marvel domina mi faceta coleccionista, porque quiero poseer unos comics que son historia de Marvel y que no compré en su momento porque la primera Biblioteca Marvel de Forum no me gustaba al ser en blanco y negro, y más adelante porque los tochazos de los Omnibus, Marvel Gold, o como se llamen, no me gustan como formato para leer.

Pero junto a esto, me encuentro en los últimos meses mirando los listados de Panini no tanto para ver las grapas actuales, sino los listados de tomos clásicos para ver si algo se puede ajustar a mi presupuesto y me permite rellenar huecos en mi Biblioteca. Fruto de esto, en un viaje reciente a Madrid, compré el Marvel Limited Edition TPB Puño de Hierro 1, cuya imagen de portada puedes ver arriba, con las primeras aventuras de Danny Rand publicadas en 1974 y 1975, que precedieron la llegada de los míticos Chris Claremont y Johnn Byrne a la colección, en la que fue su primera colaboración. Y ahora estoy deseando comprar el segundo volumen que ya el todo Claremont y Byrne.

Por un lado veo que estoy en un momento de mi vida en que me apetece rellenar estos huecos de mi biblioteca, entendiendo que muchos de estos comics igual no han envejecido demasiado bien. Por ejemplo, la Biblioteca Marvel La Patrulla-X de Roy Thomas, Don Heck y Werner Roth es una lectura atroz que explica por qué el comic se canceló. Pero al mismo tiempo, me doy cuenta que esta búsqueda de clásicos coincide con el peor momento creativo de Marvel Comics de toda su historia. Un momento en el que sus grapas actuales son ilegibles en su gran mayoría. Y me doy cuenta que si los comics actuales estuvieran decentes y siguiera comprando 12-15 colecciones como hace unos años, no tendría la necesidad de comprar – leer comics clásicos buscando buenas lecturas.

Yo nunca fui un lector de nostalgia, siempre prefería lo moderno. Cuando empecé a comprar comics de Forum en los 80, veía los comics clásicos y me parecían viejunos. Prefería los 4F de John Byrne a los de Lee y Kirby, o Los Vengadores de Shooter y Pérez a los clásicos. Y desde luego, prefería La Patrulla-X de Claremont y Byrne a cualquier otra cosa. Por eso nunca tuve necesidad ni ganas de buscar clásicos. Desde luego, no para leerlos, pero tampoco para coleccionarlos. Tener el presupuesto limitado también fue un factor, por supuesto. Pero estamos en un momento en que esos comics son muchísimo mejores que los comics actuales. Y no lo digo en plan nostálgico porque me hacen recordar mi infancia y juventud y la primera vez que los leí. No, es que OBJETIVAMENTE son comics mejores, mejor dibujados y con unas historias que no buscaban ser «importantes» como ahora, pero que crearon a unos personajes que ahora son míticos. Puño de Hierro es un ejemplo perfecto de esto, en un momento en el que la idiotez de lo políticamente correcto «obliga» a Marvel a sustituir a Danny Rand o a Norrin Radd.

2026 va a ser el primer año de mi vida en que voy a dejar de comprar grapas Marvel en continuidad. Lo peor para Marvel es que nos les echo de menos, porque DC, Image y otras editoriales independientes tienen cubierto mi entretenimiento. En realidad, algo sí me apena, pero se lo han ganado a pulso. Mientras pasan estos años chungos, al menos tengo los clásicos para mantener mi afición a los comics Marvel.

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Crítica de La muerte de Estela Plateada 4 de Greg Pak y Sumit Kumar (Marvel Comics – Panini)

El cuarto número de la miniserie La muerte de Estela Plateada de Greg Pak, Sumit Kumar y Frank D´Armata, este mes acompañados por Tiago Palma en los lápices y Jonas Trindade en el entintado de las páginas que dibujan, nos acercan al momento que nunca pensé que llegaría a leer jamás.

PUNTUACIÓN: 5/10

El sacrificio final de Estela Plateada. La Tierra se encuentra al borde de la aniquilación mientras el tiempo se agota para Norrin Radd. ¿Cuál será el legado del primer heraldo de Galactus? O quizás la pregunta no debería ser «cuál», sino «quién».

Me está pasando una situación extraña con esta miniserie, y es que la historia de Greg Pak está planteando situaciones mal explicadas que me están sacando de la lectura. El malvado Director Harmon, dueño de ONA (la Oficina de Neutralización Alienígena) se fue a los confines de la galaxia para encontrar la gota de sangre de Galactus que en teoría le va a permitir obtener un poder cósmico descomunal. Estela Plateada fue a intentar detenerle pero fue derrotado por Harmon y hecho prisionero.

Pero luego nos encontramos que Harmon está en la Tierra, o al menos en su estación orbital, mientras que los 4 Fantásticos, la comandante Kelly Koh, Estela y el resto de alienígenas está en el espacio, intentando evitar que los monstruos espaciales que han salido de la sangre de Galactus lleguen a la Tierra para destruirla. Me chirría muchísimo la forma en que Harmon no está en la nave, pero aún más la existencia en si de estos bichos salidos del Poder Cósmico de Galactus. Algo que no se explica y provoca una situación absurda. Absurda si pensamos que Harmon ya ha absorbido el poder cósmico. No entiendo los movimientos de los personajes en el mapa y por eso me parece todo increíble. No me lo creo.

En este sentido, creo que el dibujo tampoco ayuda a entender qué está pasando y donde está sucediendo. Porque todo es oscuro e impersonal, y da igual estar en la órbita de la Tierra que de Júpiter, todo se ve igual de mal, lo cual es otro aspecto que hace que no conecte con nada de lo que plantea este comic.

Cuando publican un comic con el título de «La muerte de…» no estás dejando lugar a la duda. Y parte de la gracia de comic es ver cómo sucede, cosa en la Pak no está acertando. En este número y también en el interior, está sucediendo tener un comic con un teórico protagonista, su nombre está en portada, con un interior en el que Norrin Radd se siente secundario en la historia. Pak ha dado más protagonismo a los 4 Fantásticos o a Kelly Koh que a Estela, lo cual creo que es un error garrafal. Pero es que además, la historia de la teórica sustituta Kelly Koh no puede ser más anodina y falta de interés. Para Pak lo único importante es poder crear un nuevo personaje de origen coreano como el suyo. Pero su origen empezando por la existencia de una madre que vive en una estación espacial como si estuviera en una granja de Kansas me ha parecido ridículo. Algo que no ayuda a que se pueda conectar con este personaje.

A esto hay que sumar que los comics Marvel son una trituradora de dibujantes. Tras tres números de Sumit Kumar dibujando esta miniserie, en este cuarto número no ha llegado con los plazos de entrega, de forma que Tiago Palma en los lápices y Jonas Trindade en el entintado se han encargado de cubrir estas páginas. En positivo, ambos Kumar y Palma son correctos, hasta el punto de Palma no desentona demasiado con el resto de páginas. Pero me parece una locura que los editores no trabajen para que un dibujante pueda dibujar en su totalidad una miniserie de 5 números que no tiene continuidad directa con nada y hubiera dado igual publicarla un mes arriba o abajo. Es algo tan bochornoso y lamentable que el hecho que suceda casi a diario en los comics Marvel no hace que sea mejor. Más bien al contrario.

Igual no tendría que haber comprado este comic, pero me da que no me va a gustar la forma en que Greg Pak va a matar a Norrin Radd. Ya es malo que este cambio venga impuesto por una película ambientada en una realidad alternativa a la 616, pero todo en este comic está repeliéndome en lugar de hacerme conectar con él. Desde luego, por culpa de la historia de Pak, pero también porque resulta imposible conectar con el dibujo de Kumar. Y ya ni entro en la olvidable sustituta que se han sacado de la manga Kelly Koh. Completamente olvidable. Así es muy difícil que un comic pueda gustarme.

Comparto las primeras páginas del comic:

El cuarto número de La Muerte de Estela Plateada lo deja todo listo para el gran final del mes que viene, pero lo hace de una manera con la que ha sido imposible de conectar.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Crítica de Punisher Red Band 4 de Benjamin Percy y Julius Ohta (Marvel Comics)

El cuarto número de la nueva miniserie de Punisher Red Band a cargo de Benjamin Percy, Julius Ohta y el color de Yen Nitro recupera el interés que habían perdido los dos números previos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

THE PUNISHER es una fuerza imparable, y tras una experiencia desgarradora y devastadora en Weirdworld, ahora se encuentra de vuelta en Nueva York y, de alguna manera, a merced de WILSON FISK. Transformado por sus últimas aventuras en Hell’s Kitchen, tiene a Frank Castle bajo su control, pero ¿por qué? ¿Y cómo? ¿Podrían empeorar las cosas? (¡Claro que sí!)

En positivo, en este número Frank Castle se libra del chip de control mental que instaló Kingpin, recuperando su memoria y volviendo a ser el asesino frío que todos conocemos. La narrativa de Percy consigue que haya preocupación ante una operación realizada en una ambulancia por enfermeros que nunca han hecho nada ni medio similar. Y luego, cuando Frank se pone en marcha, la historia promete un estupendo climax final el mes que viene contra Lápida. Visto lo visto, parece que la venganza hacia Wilson Fisk tendrá que esperar hasta su serie regular, que empezará a publicarse en febrero, justo a continuación del final de esta miniserie. Leyendo este número entiendo el motivo por el que Marvel confió en él para escribir este comic de Punisher.

En el apartado artístico, Me da la sensación que Julius Ohta no está cómodo dibujando las escenas de acción con mayor gore y sangre del habitual. El comic me parece que está correctamente dibujado, y lo mismo para el color de Yen Nitro, pero los momentos violentos que justifican que este comic se edite con una bolsa de plástico para que los niños no lo puedan abrir no acaban de estar justificados. Ni Ohta consigue que haya un impacto visual que haya de estos momentos algo especial.

Hay comics en los que un dibujo notable mejora una historia correcta. Pero este NO es el caso de Julius Ohta, un dibujante que se une a la marea de artistas funcionales un poco intercambiables que pueblan las páginas de los comics Marvel en los últimos años. Un dibujante que no creo que sea malo, desde luego asegura un nivel de consistencia y narrativa para Marvel, pero que no consigue enamorar. A mi no lo ha hecho.

La parte negativa no es tanto de este número de Punisher, sino más bien de la historia que Percy ha planteado para el retorno de Frank Castle al universo Marvel. Y es que el ritmo es esta serie ha sido terrible, algo que resulta super problemático como lector. De hecho, los números dos y tres fueron la nada más absoluta, un desvío que evitaba que llegáramos a leer lo que nos interesaba, que es lo que tenemos por fin en esta grapa. Este problema me parece incomprensible, porque Percy a estas alturas ya es un guionista fogueado en Marvel, no entiendo lo que ha hecho en esta miniserie.

En positivo, quiero pensar que el quinto número que cerrará esta miniserie va a ser un baño de sangre que resulte super satisfactorio. Viendo la forma en que ha dejado la historia, todo apunta que puede conseguirlo. Pero al anunciarse la serie regular a continuación, espero que no se de el caso que todo termine abierto sin cerrar nada. En una semanas tendremos la confirmación de una cosa o la otra.

Comparto las primeras páginas del comic:

La miniserie de Punisher Red Band por fin resulta interesante, lo cual es una buena noticia de cara al climax final del próximo número. Pero me llama la atención que Percy haya fallado de esta manera con la historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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