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Crítica de Hit-Man: Asesino por casualidad de Richard Linklater (Prime Video)

Me supo mal perderme en su día Hit-Man de Richard Linklater durante su breve paso por la cartelera española. Aprovechando su estreno en Prime Video he podido ver esta película escrita, producida y protagonizada por Glen Powell.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gary Johnson es el asesino profesional más buscado de Nueva Orleans. Para sus clientes, es el sicario ideal. Pero si le pagas para que elimine a un cónyuge infiel o a un jefe maltratador, será mejor que tengas cuidado: trabaja para la policía. Cuando rompe el protocolo para ayudar a una mujer desesperada que intenta huir de un novio maltratador, se convierte en uno de sus falsos personajes, se enamora de la mujer y coquetea con convertirse él mismo en un criminal. (FILMAFFINITY)

Richard Stuart Linklater (Houston, 1960) es un director de cine, productor y guionista estadounidense. Entre sus películas destacan las comedias Slacker (1990) y Dazed and Confused (1993); la trilogía romántica Before: Antes del amanecer (1995), Antes del atardecer (2004) y Antes de medianoche (2013); la comedia musical School of Rock (2003); las películas de animación para adultos Waking Life (2001), A Scanner Darkly (2006) y Apollo 10 1⁄2: A Space Age Childhood (2022); el drama sobre la mayoría de edad Boyhood (2014); la comedia Everybody Wants Some!!! (2016). Hit Man (2023) es su última película hasta la fecha

Linklater además de director es productor y guionista de la película junto al actor Glen Powell. De hecho, Powell, que había trabajado por Linklater en Fast Food Nation (2006) fue el que le propuso hacer la película a Linklater tras leer durante la pandemia el artículo de Skip Hollandsworth en que se basa la película, la historia real de un profesor universitario que trabajó para la policía de Houston a finales de los años ochenta y noventa como falso asesino a sueldo. La película estrenada en 2023 en USA contó con un presupuesto de 8 millones de dólares, y tiene una duración de 115 minutos. Hit-Man tiene además fotografía de Shane F. Kelly, montaje de Sandra Adair y música de Graham Reynolds.

En el reparto destaca sobre todo Glen Powell como Gary Johnson, profesor universitario y técnico electrónico convertido en topo encubierto, lo que le obligará a crear múltiples identidades. Adria Arjona como Madison Figueroa Masters, una mujer infelizmente casada que intenta contratar a Gary para que mate a su marido, Austin Amelio como Jasper, un agente de policía encubierto, Retta como Claudette, la agente de policía superior de Gary, Sanjay Rao como Phil, otro agente de policía, Molly Bernard como Alicia, la ex mujer de Gary y Evan Holtzman como Ray, el ex marido de Madison completan el reparto.

Me ha gustado mucho Hit-Man. En casos como este intento ver la película sabiendo lo menos posible. En su momento recordaba que a mi hermano Fernando le gustó cuando se estrenó en el cine, y con eso me bastaba. Y lo cierto es que tenemos una película con varias capas que me ha entretenido de principio a fin, con un Glen Powell pletórico, una bellísima Adria Arjona que tiene una química alucinante con Powell y una historia que me parece ORIGINAL en el sentido más literal del término, que consiguió que nunca supiera qué iba a suceder a continuación.

Mientras empezaba la película no pude evitar pensar qué sistema económico hace que un profesor de universidad no tenga suficiente dinero con su sueldo académico y tuviera que buscarse otro trabajo, encontrándolo ayudando a la policía de su ciudad. Y que un trabajo preparando micrófonos y equipos de escucha se convirtiera en realizar él el papel de asesino falso que quedaba con personas que querían contratarle, haciéndoles hablar para que se incriminaran a ellos mismos, es una locura demasiado grande si no fuera porque sucedió en la realidad.

Glen Powell va camino de convertirse en una estrella de las que sólo por él te animas a ir al cine. En Hit-Man tiene un papel que permite lucirse como actor, al convertirse en personajes diferentes con cada nueva misión encubierta. Esto ofrece algunas escenas divertidas en la primera mitad de la película. Pero lo verdaderamente genial es ver su transformación, al pasar del tímido profesor Gary a un seguro de si mismo y carismático asesino llamado Ron. La transformación de Gary / Ron me recordó el Clark Kent / Superman interpretado por Christopher Reeves, con el plus que supuso escuchar la película en versión original. Sus interpretaciones son alucinantes y no es sólo su voz, es que su dinámica corporal cambia completamente y te hace sentir que estamos ante dos personas diferentes. Por la parte de Powell, encuentro que todo lo hace bien, creando a un protagonista que genera empatía automática con el espectador, con el plus de ver a un actor escribiendo y produciendo también la película, lo que muestra a un profesional mucho más versátil que simplemente ser una cara bonita.

En la parte de comedia romántica, la química de Powell Y Arjona es espectacular. Aparte que ambos físicamente son super atractivos, lo cual es también un plus para el espectador. A Arjona la había visto en Andor, Pacific Rim Uprising o 6 Underground, y en esta película está guapísima y super sexy. Pero no es sólo eso, porque fruto de su relación con Ron (el asesino) su personaje evolucionará hacia caminos que jamás me hubiera imaginado, provocando que el último tercio de la película cambiara radicalmente a partir del giro que se produce. Volviendo a la parte de la comedia romántica, la parte de una persona interpretando una versión falsa de si mismo está condenada al conflicto cuando se conozca la verdad, pero la película de Linklater consigue llevar la historia por senda poco habituales, dejándome con un gran sabor de boca.

Otro tema a tener en cuenta es que por el propio título podría pensarse que estábamos ante un thriller con más o menos acción, y en realidad esto no tiene nada que ver con lo que la película nos muestra. A mi la novedad me gustó mucho, pero podría entender que hubiera algún espectador que no conectara con la película al no ser lo que se imaginaba. No es mi caso, pero entiendo que pudiera haber pasado.

Otra de las partes que más me han gustado es la parte filosófica y de superación personal que se puede de extraer de la película. Y reconozco que puede ser muy obvio ver a Gary explicar en su clase de psicología y la teoría de Freud sobre el YO, el ego y el superyo, y como nuestra personalidad se conforma de nuestras experiencias sociales tanto o más que de nuestros rasgos interiores, animando a sus alumnos a ser la mejor versión posible de si mismos, al nuestra personalidad susceptible de ser modificada. Luego, veremos que eso mismo es lo que él va a experimentar en la película. Como digo es una forma muy obvia de dejar claro cual es el tema de la película aparte de la parte romántica. Sin embargo, a mi me funciona completamente, ya que de alguna manera vamos a ver la representación física de la teoría. Al tratarse de una estructura de comedia romántica, ver que es posible realizar este cambio consiguiendo resultados positivos es la mejor manera de convencer al público que este cambio es posible.

Hit-Man no es una comedia de carcajadas, pero si de situaciones que me tuvieron con la sonrisa en la cara durante casi toda la película. La historia me ha parecido super inteligente en la forma en que la historia va sucediendo, sin locuras absurdas pero sabiendo generar situaciones lógicas que yo no me esperaba. Si a esto sumamos unos actores estupendos que generan empatía y son guapísimos (no nos engañemos, esto también es un factor), tenemos un éxito asegurado.

De hecho, no le acabo de ver el problema que algunos comentaron en su momento, descontando por supuesto a un Boyero que vive en su propio mundo. Me gusta ver una comedia romántica con un feeling clásico con unos protagonistas cumpliendo con lo que la película demanda de ellos. Hit-Man me ha entretenido, a ratos me sorprendió y siempre conecté con el protagonista. No se le puede pedir más.

Comparto el trailer de la película:

Me he entretenido mucho viendo Hit-Man. Y lo que es mejor, me ha resultado super original e inesperada, sin saber nunca qué iba a pasar a continuación. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Transformers One de Josh Cooley

Aprovechando su preestreno, me llevé a mi hijo a ver Transformers One, la película de animación dirigida por Josh Cooley que quiere contar el origen de la enemistad entre Optimus Prime y Megatron.

PUNTAUCIÓN: 7/10

Es la historia jamás contada del origen de Optimus Prime y Megatron y de cómo pasaron de ser hermanos de armas que cambiaron el destino de Cybertron para siempre, a convertirse en enemigos acérrimos.

Joshua Cooley (1979) es un cineasta y artista de storyboards estadounidense. Antes de esta Transformers, le conocí por haber dirigido la estupenda Toy Story 4 (2019) , que ganó el Óscar a la mejor película de animación. También es coautor del guion de la película Inside Out (2015), que fue nominada al Oscar al Mejor Guion Original.

Transformers One cuenta con un guión de Eric Pearson y el dúo de guionistas formado por Andrew Barrer y Gabriel Ferrari, basado en una historia de Barrer y Ferrari. Es el primer largometraje de animación de la franquicia desde Transformers: La película (1986), y plantea una especia de reboot al contar los orígenes y la relación inicial nunca antes vistos de Optimus Prime y Megatron y cómo cambiaron el destino de Cybertron, el planeta natal de los Transformers. La película de 104 minutos de duración ha contado con música de Brian Tyler y montaje de Lynn Hobson. Se estima que su presupuesto ha sido de 100 millones de dólares.

El reparto de voces incluye a actores mega populares como Chris Hemsworth como Orion Pax / Optimus Prime, Brian Tyree Henry como D-16 / Megatron, Scarlett Johansson como Elita, Keegan-Michael Key como B-127 / Bumblebee, Steve Buscemi como Starscream, Laurence Fishburne como Alpha Trion, Jon Hamm como Sentinel Prime e Isaac C. Singleton Jr. como Darkwing.

Tengo que reconocer que cuando vi el primer trailer de esta película, la idea de ver una buddy-movie de humor con los Transformers no me hizo especialmente gracia. Sin emnargo, mi hijo es un super fan de los Transformers, así que tenía claro que me gustara o no, esta película la iriamos a ver el día de su estreno. O de preestreno, en realidad. Porque no se por qué motivo, pero su distribuidora la planteado un extraño preestreno el fin de semana anterior a su estreno oficial, que es el 20 de Septiembre. No tengo claro qué objetivo esperar conseguir, aunque supongo que la idea es que los muy fans la vean antes y puedan recomendar la película unos días antes de su estreno, de forma que ayuden a que la recaudación sea mayor. Pero sea con un objetivo u otro, lo cierto es que nosotros pudimos ver la película con varios días de antelación.

Una vez comentado esto, tengo que decir que Transformers One me ha gustado mucho más de lo que esperaba a priori. Me ha parecido una película de origen modélica que cuenta con una historia más que correcta, con un giro que se ve venir desde el minuto uno pero que está bien, un final super potente y satisfactorio, y varias de tramas abiertas en caso que la película sea un éxito y se planteen realizar nuevas películas ambientadas en Cybertron. Como digo, sin que me haya volado la cabeza nada en concreto, creo que lo que cuentan está bien ejecutado.

Por culpa del preestreno no pudimos ver la película en versión original, pero me ha gustado la amistad de Orion Pax y D-16, los bots que están destinados a convertirse en Optimus Prime y Megatron. En general, me han gustado las voces y sobre todo la forma en que establecen las relaciones de los protagonistas, algo que mejora las espectaculares películas de Michael Bay, que en lo referido a los protagonistas están repletas de chorradas y momentos de vergüenza ajena. Esto no pasa nunca en Transformers One, y creo que es el primer éxito de la película. Porque si no hubiéramos empatizado con los protagonistas, la película se hubiera derrumbado, y sin embargo ellos son parte fundamental del éxito.

La primera sorpresa de la película es ver un Cybertron en el que la mayoría de habitantes son bots sin capacidad de transformarse, que al final es la principal cualidad de estos robots. Los protagonistas son mineros que extraen energon del fondo del planeta, y sólo unos pocos robots liderados por el Rey del planeta Sentinel Prime son transformers. Este elemento ya te hace ver que algo no cuadra, y resulta clave para el giro de mitad de película. Hasta llegar a ese giro, tenemos a un Orion Pax que sólo tiene ideas locas para demostrar que los bots pueden ser capaces de más cosas que los que sus jefes les obligan a ser, mientras que D-16, como su jefa Elita, son grandes defensores de cumplir con sus obligaciones y no preguntarse nada. Intentar hacer lo correcto hará que Opion Pax ne deje de meter en problemas a los demás, hasta que saldrán a la superficie del planeta para descubrir un secreto que cambiará el mundo para siempre.

La animación me parece correcta, aunque no diré que es espectacular. El movimiento de los robots está chulo, y consiguen enfatizar los momentos de humor, haciendo que el tono general sea de aventura ligera, hasta que llegas al giro antes mencionado. Dicho esto, quizá si no le pongo más puntuación es quizá por este tipo de animación que me parece solamente funcional. Otro acierto de Transformers One es su duración de 100 minutos y un ritmo que hace imposible que te aburras y te mantiene interesando ante el viaje que van a realizar los protagonistas. Por cierto, aparte del trio protagonista, me parece un acierto que hagan que Bumblebee esté con ellos desde el principio. Y las apariciones de algunos robots míticos de la franquicia me parece también algo muy guay.

Hablaba de un tono ligero inicial, pero me gusta que el director Josh Cooley sepa ir añadiendo tensión y peligro hasta llegar a un climax final que me parece super espectacular y con unos momentazos increíbles de Optimus Prime y Megatron. Además, me gusta mucho que un detalle clave de esta película relativo a la matriz del liderazgo en realidad no sea algo nuevo, sino que ya lo vimos en la segunda película en imagen real de Michael Bay, lo que confirma la idea de franquicia conectada. A pesar de que sabemos el dramático final de Cybertron y de los Autobots, me gusta mucho que esta película termine de forma super positiva y satisfactoria, lo que significó para mi la guinda del pastel.

Estoy pensando en cosas menos buenas que comentar de Transformers One. Pero el humor infantil no es un problema cuando pienso que estamos ante una película plenamente para todos los públicos que ante todo tiene que gustar a los niños. Como comentaba sobre la animación, quizá el único problema que le encuentro es que todo está bien, pero sólo un par de momentos diría que son «notables», lo cual explica la puntuación que le pongo.

Otro detalle que si me ha gustado mucho es que aparte de la rivalidad Autobots – Decepticons, me gusta que la película haya mostrado por primera vez en cine a otra gran amenaza para los robots que puede destruir el planeta si ambos bandos no olvidan sus diferencias cuando ataquen de nuevo Cybertron. Este es otro de los motivos por los que quiero que Transformers One sea un éxito de taquilla y permita a sus productores hacer la trilogía de películas precuela ambientadas en Cybertron que siempre quisimos que se hicieran y que ahora empiezan a ser una realidad.

En este sentido, el gran problema de Transformers One es el prejuicio que va a tener una gran parte del público ante esta película, ya que la animación y el tono planteado en los trailers sugiere que estamos ante una película infantil sólo para los más pequeños, lo cual estoy seguro que va a restarle asistencia en el cine. Espero que el boca a boca funcione, pero desde luego, si eres fan de los Transformers, no te puedes perder esta película.

Comparto el trailer de la película:

Transformers One me parece una estupenda película de origen que acierta en la presentación de los clásicos Autobots y Decepticions. Ojalá podamos ver más películas de esta franquicia situadas en Cybertron.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Alien: Romulus de Fede Álvarez

Tenía ganas de ver Alien: Romulus, la nueva película de la franquicia de los xenomorfos realizada por el especialista en terror Fede Álvarez, que ha cumplido con las expectativas y mucho más.

PUNTUACIÓN: 8/10

Mientras rebuscan en las profundidades de una estación espacial abandonada, un grupo de jóvenes colonizadores del espacio se encuentra cara a cara con la forma de vida más aterradora del universo.

Fede Álvarez (Montevideo, Uruguay, 1978). Se dió a conocer en 2009 gracia a su cortometraje ¡Ataque de pácino!, lo que le llevó a firmar un contrato con la productora Ghost House, que acabó con él dirigiendo el remake de Evil Dead (2013). Tras esto dirigió la estupenda Don´t breathe (2016) y la fallida adaptación de The Girl in the Spider’s Web (2918). Tras producir y escribir Don´t breathe 2 (2021) y realizar la serie Calls (2021) para Apple TV, consiguió convencer a Redley Scott para realizar esta nueva película de Alien.

Álvarez escribe el guion de la película junto a su colaborador habitual Rodo Sayagues. La película ha sido producida por Ridley Scott a través de su productora Scott Free y ha contado con fotografía de Galo Olivares, montaje de Jake Roberts y música de Benjamin Wallfisches. Alien: Romulus tiene un ajustadísimo presupuesto de 80 millones de dólares, lo que puede ser vital para asegurar su rentabilidad, y fue rodada mayoritariamente en Budapest.

Por la propia premisa de la película, Alien: Romulus cuenta con un reparto con muy pocos integrantes. 2024 parece ser el año de Cailee Spaeny, ya que hace unos meses protagonizó Civil War de Alex Garland y ahora hace de Rain, una joven que ansía abandonar su colonia minera junto a su hermano Andy (la otra gran sorpresa positiva de la película, interpretado por David Jonsson), para ir a otro planeta donde pueda ver la luz del sol. El resto de jóvenes de la tripulación que la acompañarán a la estación espacila Romulus a la deriva son Archie Renaux como Tyler, el ex novio de Rain, Isabela Merced como Kay, la hermana de Tyler, Spike Fearn como Bjorn, el primo de Tyler y Kay y Aileen Wu como Navarro, piloto y novia de Bjorn.

Alien: Romulus es un extraordinario ejercicio de estilo y tensión por parte de su director Fede Álvarez. Además, sirve para mostrar la reverencia que el director uruguayo tiene por la franquicia iniciada por Ridley Scott en 1979. La película suponen una vuelta a las esencias de los xenomorfos, con una premisa que en cierto sentido recuerda a la de otra película de Álvarez: Don´t breathe. En el sentido que en ambas películas tenemos un grupo de jóvenes que entra en un espacio cerrado para robar, siendo sorprendidos por una presencia que no esperaban. Los pasillos claustrofóbicos, las sorpresas en cada esquina y una tensión opresiva son varias claves de una película que empieza a fuego lento pero que nos ofrece una segunda hora notable.

La película parece un catálogo de lo mejor de la franquicia, conectando con todas las películas previas (sin contar con los subproductos de Alien vs Predator). De la película original recupera la atmósfera de terror con una tripulación superada ampliamente por unos inesperados xenomorfos, con la presencia de la corporación Waylan-Yutami que como siempre es la verdadera villana de la película. En ese sentido, Alien: Romulus lleva esta villanía un paso más allá, al mostrar que el planeta minero donde viven Rain y sus amigos es prácticamente una trampa donde la empresa mantiene a los trabajadores casi en un régimen de esclavitud, al no permitirles abandonar el planeta.

La película recupera todos los mitos a Alien, empezando con los Facehuggers, que protagonizan unas escenas geniales llenas de tensión, el Chestburster y por último la versión adulta. Por cierto, Romulus muestra otro elemento muy interesante de la franquicia, al mostrar como tras nacer el chestburster, tiene que formar una nueva crisálida para conseguir su forma y tamaño adulto. La sorpresa es comprobar que Álvarez también incorpora en la película elementos de Prometheus y Covenant, algo que también conectaría con aspectos de Alien Resurrección y que sirven para darnos la sorpresa inesperada de la película en su parte final.

Fede Álvarez la verdad es que puede estar orgulloso de su trabajo en Alien: Romulus. La tensión es palpable durante toda la película, y me gusta que prácticamente todos los sets sean espacios físicos que tienen peso en pantalla. Además, los aliens combinan animatronics alucinantes con versiones CGI que no desentonan. La trama toma esquemas del terror el tener un set de terror al que le sigue otro y luego otro. Y aunque tenemos una primera mitad que casi parece un remake que toma elementos de las películas previas, en la segunda mitad Álvarez plantea una escena en gravedad cero que me parece brillante y es una interesante añadido a los mitos de alien, aparte de un climax final que me vuela la cabeza y resulta totalmente inesperado.

Por ponerle algún pero, la obsesión de los estudios por añadir easter-eggs y guiños a las películas previas hace que haya una aparición mediante CGI de un personaje que queda raro. Raro porque el actor falleció y por tanto sabes que lo que ves es CGI, pero también porque en realidad no era necesario. Por otro lado, había leído de Alien: Romulus era super aterradora, y la verdad es que no me lo ha parecido, dentro que al ser un espectador curtido en esta franquicia hay muy pocas cosas que me puedan alterar por muy buen trabajo que haga el director. Por último, un pequeño pero inevitable en este tipo de películas, y es que la franquicia no ha dejado claro el tiempo de incubación del huevo de alien en su huesped humano, de forma que pueden ser horas (¿o días?) en la primera Alien o en Aliens, a apenas minutos en Romulus. De igual manera tenemos el paso de chestburster a alien adulto, que también sucede con minutos de diferencia. En todo caso, este es un pero muy pequeño que en realidad no me molestó durante el visionado, así que ni tan mal. En todo caso, como veis, son muy pocas cosas las que no me han funcionado, porque en realidad la película me gustó bastante.

El reparto me parece que está muy bien. Cailee Spaeny se luce como heroina de Alien: Romulus, transmitiendo humanidad y empatía, y dando caña cuando llega el momento, en una escena que recuerda para bien Aliens de James Cameron. Junto a Spaeny, David Jonsson como su hermano Andy es la gran sorpresa actoral. Andy parece sufrir algún tipo de discapacidad, pero sufrirá varios cambios a lo largo de la película que provocarán que su rango interpretativo se amplíe para convertirle en el personaje más interesante de la película. El resto un poco sabes que están ahí para morir, y la verdad es que hay un par de muertes realmente potentes.

Aparte del catálogo de lugares comunes, me ha gustado mucho la sorpresa que me ha dado la película en su último cuarto. Antes de ir al cine me temía que los mejores momentos de la película estuvieran en el trailer, y la verdad es que no es así. Aparte, de nuevo recordando Aliens, por si no fuera suficiente con los aliens, hay una cuenta atrás que obliga a los protagonistas a correr si no quieren morir en la estación Romulus, lo que añade una capa adicional de tensión y urgencia a todo lo que hacen. En algunos aspectos Alien: Romulus parece (porque lo es) un back-to-basics, pero cuando algo se ejecuta con esta brillantez el resultado no puede ser más que notable.

Como decía, los guiños a las películas previas es constante, incluso a la locura máxima que en su día representó Alien Resurrección. Esto en realidad es algo que me gusta mucho. El final con reminiscencias a la película original deja el escenario lo bastante abierto como para que en caso que Romulus sea un éxito, el estudio pueda plantearse una continuación. Visto lo visto, ojalá Alien: Romulus sea un éxito, me parece que es una forma modélica de dar nueva vida a una franquicia que parecía quemada. En muchos sentidos, me recordó para bien lo que Predator: Prey significó para la franquicia de Depredador el año pasado.

Además, cuando he descubierto que su presupuesto fue de apenas 80 millones, me he llevado una alegría muy grande. Primero porque lucen espectacularmente bien en pantalla, pareciendo un blockbuster de gran presupuesto. Pero también porque tener un presupuesto tan ajustado permitirá que la película pueda ser rentable a poco que supere los 200 millones de dólares de taquilla en todo el mundo ya empezará a dar beneficios. Una cifra que creo (espero) que sea muy accesible.

Si os gusta la ciencia-ficción, os gustará Alien: Romulus. Si os gusta el terror, también. Y si además sois fans de la franquicia, entonces no te la puedes perder.

Comparto el trailer de la película:

Alien: Romulus es una película notable que marca el camino para otros creadores y estudios que quieran relanzar franquicias cinmeatográficas.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de La trampa de M. Night Shyamalan

Intento ver todas las películas de M. Night Shyamalan sin saber nada de la trama. Y La trampa, su última película protagonizada por Josh Hartnett, es super entretenida, tramposa y desequilibrada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Un padre y su hija adolescente asisten a un concierto de música pop, donde se dan cuenta de que están en el centro de un oscuro y siniestro suceso. (FILMAFFINITY)

La trampa es la decimosexta película del director M. Night Shyamalan (India, 1970). El director de El sexto sentido y Unbreakable parece que está viviendo una segunda juventud desde que Split (2016) supuso una sorpresa tremenda para los aficionados. Glass (2019), Old (2021) y Llaman a la puerta (2023) han sido sus últimas propuestas en las que ha sabido labrarse una carrera envidiable con películas de presupuestos ajustados y conceptos siempre originales.

M. Night Shyamalan produce, escribe y dirige su nueva película que parece que muestra un aumento de escala respecto a sus películas anteriores, abandonando las cabañas y las playas apartadas por un gran estadio de conciertos. La película se ha rodado en Cincinnati (Ohio) y se trasladó a Toronto (Ontario, Canadá). El concierto pop de la película, conocido como «Tanaka Arena», se rodó en el FirstOntario Centre, un estadio con capacidad para 20.000 espectadores. La película de 105 minutos de duración y 30 millones de presupuesto ha contado con fotografía de de Sayombhu Mukdeeprom, fue editado por Noëmi Preiswerk y cuenta con música de Herdís Stefánsdóttir. A destacar además que la hija de M. Night Shyamalan Saleka escribe y canta las canciones de la película y tiene un papel destacado en la película.

Josh Hartnett es el protagonista absoluto de la película interpretando a Cooper, un padre abnegado que quiere dar a su hija Riley (Ariel Donoghue) el regalo de su vida, al llevarla al concierto de su artista favorita Lady Raven, interpretada por Saleka Night Shyamalan, hija del director. Alison Pill como Rachel, madre de Riley y esposa de Cooper, Hayley Mills como la Dra. Josephine Grant, la psicóloga que ha realizado el perfil del Carnicero y que dirige la búsqueda en el concierto. Jonathan Langdon como Jamie y Mark Bacolcol como Spencer completan el reparto.

Aviso, la reseña obligatoriamente incluye SPOILERS relativos a la trama de la película. ¡Estáis avisados!

Como decía al principio, soy el tipo de espectador que no quiere saber nada de películas como La trampa porque confío totalmente en su director M. Night Shyamalan. Sin embargo, compruebo que el trailer de la película ya desvela EL GIRO de la historia, una idea tan loca que seguro ayudó a vender la película y que yo no conocía: Un padre lleva a su hija a un concierto en el que descubre que la policía ha preparado una trampa para detener a un asesino en serie que resulta ser el propio protagonista.

La película plantea un punto de vista interesante al seguir al villano, algo que me ha parecido muy Hitchcockniano. Y Shyamalan construye una estupenda tensión durante el concierto en la que casi quieres que el malo escape y burle a la policía. Porque en realidad la película no va de quien es el asesino, sino de si va a conseguir escapar y, en su caso, cómo lo va a hacer. Y la primera mitad de la película en el estadio me parece lo mejor de La trampa, en la que además de ver los intentos de Cooper de escapar de la policía hay una buena química entre él y su hija Riley que inicialmente te hace dudar que él pueda ser el malo de la película. Dentro de esta buena primera parte me gusta mucho la forma en que Shyamalan rueda el concierto y los movimientos de padre e hija.

Viendo la historia, hay un límite de veces en que el padre puede abandonar a su hija durante el concierto sin romper la suspensión de credulidad. Sin embargo, viendo la locura en que se convierte la película a partir que los protagonistas abandonan el concierto, casi preferiría que se hubieran mantenido allí todo el metraje. Dicho esto, a pesar de lo que comentaré a continuación, La trampa me ha parecido super entretenida dentro de su locura y su over-the-top. Y creo que si entras en el juego, la película puede ser super disfrutona.

La parte del estadio está lleno de tensión, a lo que hay que añadir preguntas importantes que quedan en el aire como ¿Cómo sabía la policía que el asesino en serie El Carnicero iba a estar en el concierto? Esto hace que la primera hora me parezca modélica. Sin embargo, el primer elemento cuestionable es que a partir de este momento y de que los protagonistas abandonan el edificio, La trampa da un protagonismo excesivo a Saleka Shyamalan, la hija del director. Si el nepotismo de hacer que su hija cante (y escriba) las canciones de la película no era suficiente, ella será clave no sólo en la detención del malo, sino en la liberación del rehén de Cooper. Esto hace que la película abandone toda la química que había entre padre e hija que era uno de las mejores cosas de la película se abandone a favor de la locura más absoluta.

Había cierta lógica y bastante tensión en la primera mitad. Pero ya la forma en que Copper consigue escapar de la trampa en el estadio es un what-the-fuck alucinante. Y a partir de ahí, la película va cuesta abajo y sin freno, planteando locura tras absurdez tras sinsentido. Todo ello para generar una sorpresa tras otra, un giro y un más difícil todavía que puede ser muy divertido para algunos espectadores, o una locura para otros. Por suerte, yo estuve en el grupo de los primeros, quizá porque Shyamalan creo que entiende el elemento de entretenimiento y le quita la sensación de seriedad que tenía hasta ese momento. Igual esto no es algo bueno.

Josh Hartnett creo que lo hace super bien como un padre que se preocupa por su hija pero tiene otra faceta más oscura ya que es un sociópata asesino en serie. Dentro de una actuación muy contenida, tiene algunos tics que transmiten que algo no cuadra con él. Y a medida que avanza la cita se une al over-the-top sobre todo con la llegada a su casa y cuando conocemos a su mujer, interpretada excelentemente por Alison Pill, con un papel pequeño pero super importante. Saleka Shyamalan es una cantante correcta, pero es una actriz limitada y no acaba de estar a la altura de Hartnett. Dicho esto, diría que el casting, en el que como siempre Shyamalan se guarda un pequeño papel, cumple perfectamente con lo que necesita la película.

Visualmente Shyamalan plantea algún momento chulo en el concierto, demostrando que sabe rodar en grandes localizaciones, especializado como estuvo en muchas películas en espacios pequeños. La forma en que plantea los planos durante el concierto me ha gustado mucho, aunque globalmente me han faltado más momentazos, que se pierden entre los giros loquísimos de Shyamalan. A pesar de la sorprendente premisa, creo que el director no acaba de sacarle todo el partido, quedando una película entretenida que sin embargo no tengo claro que vaya a volver a ver.

Comparto el trailer de la película:

La trampa es un enorme juego de artificios que te resultará super entretenida si entras en la locura que plantea M. Night Shyamalan.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Longlegs de Osgood Perkins

Había leído muchas alabanzas a Longlegs, la película de Osgood Perkings (hijo de Anthony Perkins) que destaca por tener a Nicolas Cage en el papel de teórico serial killer, así que me acerqué al cine para verla.

PUNTUACIÓN: 6/10

A Lee Harker, una nueva y talentosa agente del FBI, le han asignado un caso sin resolver de un asesino en serie. A medida que la investigación se complica y se descubren pruebas ocultas, Harker se da cuenta de que existe un vínculo personal con el despiadado asesino y debe actuar con rapidez para evitar otro asesinato.

Osgood Robert «Oz» Perkins II (Nueva York, 1974) es un actor, guionista y director estadounidense. Es el hijo mayor del actor Anthony Perkins. El primer papel como actor de Perkins fue en Psicosis II (1983), en la que aparecía brevemente como la versión de doce años del personaje de Norman Bates que interpretaba su padre. Desde entonces, participó en varias películas en papeles secundarios, como Seis grados de separación (1993), Legalmente rubia (2001), No es otra película de adolescentes (también de 2001) y Secretary (2002), entre otras. En su faceta de escritor y director, escribió y dirigió las películas de terror The Blackcoat’s Daughter (2015), I Am the Pretty Thing That Lives in the House (2016) y esta Longlegs (2024), además de dirigir la nueva versión de Gretel & Hansel (2020).

La película de 101 minutos de duración cuenta con fotografía de de Andrés Arochim, montaje de Greg Ng y Graham Fortin, y musica de Zilgi (seudónimo de Elvis Perkins, hermano del director). Se rodó en Vancouver (Canadá) entre enero y febrero de 2023. Destacar también que Nicolas Cage produjo la película a través de su productora Saturn Films. Longlegs ha sido un gran éxito para sus productores, ya que a partir de un presupuesto inferior a 10 millones de dólares, la película ha recaudado más de 80 millones sólo en Estados Unidos.

Maika Monroe (conocida sobre todo a partir de It follows) interpreta a Lee Harker, una agente del FBI con habilidades extrasensoriales asignada al caso de Longlegs, un caso con aterradoras conexiones con su pasado. (Lauren Acala interpreta a Lee Harker de niña). Nicolas Cage es Longlegs, un escurridizo asesino en serie con conexiones demoníacas que le permite a Cage un nuevo festivas de over-the-top y momentos perturbadores. Blair Underwood es el agente William J. Carter, uno de los superiores de Lee, Alicia Witt interpreta a Ruth Harker, la ultra religiosa madre de Lee, Michelle Choi-Lee como la agente Browning, una de las superiores de Lee, Dakota Daulby como el agente Horatio Fisk, compañero de Lee, y Kiernan Shipka como Carrie Anne Camera, la única superviviente conocida de Longlegs, con Maila Hosie como la joven Carrie Anne Camera.

No sabía nada de Longlegs más allá de leer comentarios sueltos alabando la aterradora interpretación de Nicolas Cage en una película que cogía elementos de El silencio de los corderos al plantear una investigación del FBO que se convertirá en una historia de terror. Y en lo referido a esos elementos, la película efectivamente ofrece justo esto, con una historia ambientada en los años 90 que parece que quiere buscar reforzar la idea de gusto por el terror clásico.

Lo mejor de Longlegs es la ambientación y el tono perturbador que la película transmite desde el primer fotograma. Una puesta en escena sobria y gris es atacada en momentos puntuales por explosiones de ruidos desasosegantes planteados junto al montaje para alterar al espectador. Es el tono lo que transmite la atmósfera de terror, porque las imágenes sangrientas pueden contarse con los dedos de la mano.

La protagonista Maika Monroe me parece que está bastante bien y ofrece lo que seguro el director demandaba de ella. Sin embargo, dentro que me ha gustado y veo mucha emoción contenida en su interpretación, en realidad creo que es demasiado monotemática, porque su personaje sólo toca esta nota a lo largo de toda la película. Estando bien, al final resulta un tanto monótona. Y lo mismo podría decirse de Nicolas Cage, cuyo personaje Longlegs destaca primero que todo por un tremendo trabajo de maquillaje, peluquería y uso de prótesis que hace que Cage sea casi irreconocible. Longlegs es un asesino en serie que en realidad casi no aparece más que unos pocos momentos, jugando la cámara a amplificar la sensación perturbadora al no dejar que le veamos bien la mayor parte del tiempo, sacando del plano parte de su cara en varias ocasiones.

Sin embargo, debo decir que el crossover de géneros no acaba de funcionar del todo. Empezando porque desde la primera escena queda clara la conexión de Lee Harker con el asesino Longlegs, aunque los detalles exactos no se revelan hasta el final de la película. En la parte de la investigación policial la película no funciona y a pesar de estos momentos puntuales perturbadores, me costó mantener los ojos abiertos en varios momentos. Y es que parece mentira que una película de estas características se me hiciera aburrida en la parte central. Volviendo a la parte procedimental, cuando por fin se descubre todo, no acaba de quedar claro qué pretendía conseguir Longlegs aparte de las propias muertas. Es una pregunta sin respuesta que no creo que Perkins pretendiera responder en ningún caso.

Y hablaba de crossover de dos géneros, pero en realidad Longlegs parece una enciclopedia del terror, al conectar esta historia a priori procedimental con un misterio familiar oculto, la manipulación mental, la adoración satánica, las muñecas terroríficas, un acuerdo que nos recuerda a Fausto y una monja infernal. Perkins parece fiarlo todo al horror psicológico y a toques sobrenaturales, y el tono es perfecto para este propósito, pero el resultado final es una película con la que no he acabado de conectar.

Cage está bien sin ser memorable, aparte su casi nula aparición en la película. Y Maika Monroe también me ha gustado aunque con los matices que comentaba antes. Blair Underwood como el jefe de Lee y Alicia Witt como su madre creo que también cumplen con lo que la película necesita y aportan su buen nivel interpretativo. Pero el final abierto no me deja sensación satisfactoria, aunque intelectualmente si le encuentro elementos positivos a la película.

Longlegs es una de esas película que siento que me debería haber gustado más de lo que lo ha hecho.

Comparto el trailer de la película:

Longlegs me ha dejado frío. A pesar de los golpes de montaje y sonido y una buena ambientación, me ha parecido aburrida en muchos pasajes, suponiendo una pequeña decepción.

PUNTUACIÓN: 6/10

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