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Crítica de Silo temporada 2 (Apple TV)

Junto a la Separación y Slow Horses, la otra seria que tenía muchas ganas de ver aprovechando mi nueva suscripción a Apple TV era la segunda temporada de Silo, la serie de ciencia ficción distópica protagonizada por Rebecca Ferguson.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

En un futuro distópico en el que una comunidad vive en un silo gigante que se extiende 144 pisos bajo tierra, 10.000 personas viven en una sociedad sujeta a normas que creen que están destinadas a protegerles.

En esta segunda la historia se divide en dos, por un lado, tras abandonar su silo, Juliette Nichols (Rebecca Ferguson) empezará a explorar un Silo anexo, el 17, pudiendo sobrevivir gracias a las mejoras en su traje. Un Silo cuyas puertas están abiertas y en el que todos sus habitantes murieron por motivos sin resolver. Por otro lado, en el Silo 18, las revueltas están amenazando el futuro de todos sus habitantes, al no aceptar los habitantes de los niveles inferiores las mentiras de los dirigentes.

Silo es una serie de televisión de ciencia ficción distópica creada por Graham Yost y basada en la serie de novelas homónimas del escritor Hugh Howey. Yost es un guionista canadiense de cine y televisión, cuyas obras más conocidas son las películas Speed, Broken Arrow y Hard Rain y la serie de televisión Justified. Esta segunda temporada ha contado con 10 episodios que además de Yost, han sido escritos por , Fred Golan, Cassie Pappas, Sal Calleros, Jenny DeArmitt-Stran, Jeffery Wang, Katherine DiSavino, Remi Aubuchon, Jessica Blaire y Aric Avelino. En la dirección de estos episodios tenemos a Michael Dinner (4 episodios), Aric Avelino (2) y Amber Templemore (4). Mientras se emitía esta temporada Apple anunción que había dado luz verde a la grabación de las temporadas 3 y 4, que servirán para contar toda la historia. Tener esta certeza me parece una buenísima noticia para los espectadores fans de esta serie entre los que me incluyo.

El reparto de Silo en sus papeles principales está formado por Rebecca Ferguson como Juliette Nichols, una ingeniera que trabaja en los generadores de los niveles más bajos del Silo. Common es Robert Sims, el jefe de seguridad de Judicial, que mantiene el orden dentro del Silo. Tim Robbins interpreta a Bernard Holland, el estricto jefe del Departamento de Informática del Silo convertido en alcalde de la instalación. Harriet Walter es Martha Walker, una ingeniera eléctrica que dirige un taller en los niveles inferiores del Silo y actúa como figura paterna para Juliette. Avi Nash como Lukas Kyle, un analista de sistemas del Departamento de Informática que siente curiosidad por el mundo fuera del Silo.

Chinaza Uche interpteta a Paul Billings, el nuevo jefe adjunto y antiguo administrador judicial aquejado del «Síndrome», una enfermedad que provoca temblores. Shane McRae es Knox, el jefe del nivel de Mecánica en el Silo y jefe de Juliette, Remmie Milner es Shirley Campbell, una ingeniera en Mecánica que es la mejor amiga y colega de Juliette. Alexandria Riley como Camille Sims, la mujer de Robert. Por último, el nuevo personaje de esta segunda temporada es Steve Zahn como Jimmy Conroy / «Solo», el único superviviente vivo de la rebelión en el Silo 17, que conocerá a Juliette Nichols y la ayudará a intentar volver a su hogar.

La segunda temporada se Silo me ha gustado bastante, y me parece un entretenimiento estupendo. La premisa de un mundo subterráneo sin recuerdos del pasado que sobrevive en medio del misterio de lo que provocó esta situación era una premisa igual no especialmente original, pero la primera temporada consiguió mantener la tensión hasta el impactante final de temporada. Un final en el que Juliette Nichols era obligada a abandonar el Silo probablemente hacia su muerte, para sobrevivir primero y descubrir que su sino no es más que el primero de muchos silos que se encuentran enterrados en una zona muy cercana. Este descubrimiento dejó la serie en lo más alto, mostrando que el mundo era mucho más grande y misterioso de lo que podíamos imaginar.

En esta segunda temporada los misterios aumentan con lo que Juliette descubre en el SIlo 17. Un Silo aparentemente deshabitado por una hecatombe que abrió las puertas y mató a todos sus habitantes. Las cosas que descubrirá Juliette resultan muy interesantes y expanden los misterios sobre los que se han construido estas sociedades, dejando la serie en un momento estupendo de cara a la futura tercera temporada. Pero tengo que reconocer que esta trama de Juliette resulta bastante decepcionante por el tiempo y la forma que le lleva para alcanzar las cosas interesantes. Primero con el descubrimiento de Solo, el aparentemente único superviviente del SIlo. Y luego con la trampa narrativa que se plantea como sorpresa en los últimos episodios, una sorpresa que no estoy seguro que tenga demasiado sentido. La verdad es que Rebecca Ferguson es una actriz que me encanta y lo sigue haciendo genial esta temporada, pero creo que globalmente la serie la ha desaprovechado un poco, incluso pensando que la mitad de la serie trata casi exclusivamente de ella en este silo desolado. Esta parte del SIlo 17 es para mi la parte menos buena de esta temporada, a pesar que narrativamente es fundamental para ensamblar con todo lo que sucede por el otro lado.

Por su parte, la situación en el SIlo 18 es la de un polvorín a punto de estallar. En esta parte de la serie hay también alguna conveniencia un pelín absurda, que normalmente suceden cuando aparece Camille Sims, la mujer de Robert, el jefe de seguridad y mano derecha de Bernard Holland, el jefe de IT convertido en Alcalde del Silo. La casi situación de guerra abierta entre los mecánicos de los niveles inferiores y los habitantes de los niveles superiores se construye de forma lógica e interesante, con un reparto coral bastante amplio que reparte muy bien los protagonismos entre todo el reparto. De alguna manera, es lo contrario a la situación que vive Juliette en el silo 17.

Tal y como está planteada la historia parece que han querido decirnos que Holland es el «malo», pero creo que es bastante evidente que si sobrevive al final de temporada, descubriremos que él también es una víctima del sistema. Un sistema que le obliga a seguir unas reglas sin desviación , o de lo contrario su silo puede correr la misma suerte que el SIlo 17. Esto es una especulación que no conoceremos si es correcta hasta el año que viene (con suerte). Pero que es un ejemplo de una buena historia con varias capas que van a dar una complejidad aún mayor a la serie. Y con el añadido que aún queda por descubrir qué está pasando en los otros 48 silos, si siguen habitados o han muerto. Y sobre todo, si existe algún silo central que controla el destino de los demás. O si como paree, las I.A. son las que controlan todo y no se han sabido adaptar al cambio que ha podido suceder con el paso de las décadas y casi siglos.

Otra de las cosas chulas de esta temporada de SIlo ha sido el final de esta temporada en la que nos trasladan al pasado, antes del holocausto nuclear o lo que sea que sucedió. Esta escena tiene su importancia no tanto por lo que nos muestra, sino porque significa que vamos a conocer lo que pasó que provocó la creación de estos silos. Y sabremos si estos espacios siempre estuvieron aislados o si en algún momento llegaron a estar conectados. Como digo, dentro de una narración estupenda, encuentro muy positivo que la serie me deje en un momento apasionante que me deja con ganas de saber cómo continúa la historia.

Comparto el trailer de esta temporada:

Silo es una serie estupenda de ciencia ficción cuya segunda temporada ha planteado nuevas cuestiones que van a afectar a las próximas temporadas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Slow Horses temporada 4 (Apple TV)

He aprovechado el estreno de la segunda temporada de Severance para suscribirme a Apple TV un par de meses. Y la primera serie que he visto ha sido la cuarta temporada de Slow Horses, la estupenda serie de espionaje británica protagonizada por Gary Oldman.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Slough House es un purgatorio administrativo para los rechazados del servicio MI5 que han fallado gravemente en una tarea, pero no lo suficiente como para ser despedidos. Un equipo disfuncional de agentes dirigidos por su odioso jefe, el tristemente célebre Jackson Lamb, navegan entre el humo y los espejos del mundo del espionaje para defender Inglaterra de fuerzas siniestras.

Y en esta cuarta temporada, un atentado en Londres pone a Taverner bajo presión mientras que River empieza a preocuparse por su abuelo, el antiguo director de MI5 David Cartwright.

La cuarta temporada de Slow Horses adapta el libro Spook Street de su autor y creador Mick Herron. La serie de 6 episodios ha sido dirigida por Adam Randall, con el showrunner Will Smith, Morwenna Banks, Mark Denton y Jonny Stockwood escriendo los guiones. Para mi alegría, he descubierto que Apple TV ha confirmado el estreno de al menos 2 nuevas temporadas, estándose rodando en la actualidad la sexta temporada.

Gary Oldman es Jackson Lamb, el jefe de Slough House, desaliñado, flatulento, maleducado y de agrio ingenio; todo ello oculta una agudeza táctica y una firme lealtad a «sus» Caballos Lentos. Jack Lowden interpreta a River Cartwright, un prometedor agente del MI5 que fue enviado a Slough House tras un error muy público en un ejercicio de entrenamiento. Kristin Scott Thomas aparece en el papel de Diana Taverner, Directora General Adjunta del MI5, jefa de operaciones y designada como «Second Desk». Jonathan Pryce es David Cartwright, el abuelo de River Cartwright, un alto oficial retirado del MI5. Hugo Weaving interpreta al villano de esta temporada Frank Harkness, un antiguo agente de la CIA convertido en mercenario.

Los miembros de Slough House con Saskia Reeves como Catherine Standish, administradora de la oficina, alcohólica en recuperación, Rosalind Eleazar como Louisa Guy, asignada a Slough House después de que una operación de seguimiento saliera mal. Christopher Chung como Roddy Ho, un odioso informático y antiguo hacktivista, Kadiff Kirwan es Marcus Longridge, un agente con problemas de ludopatía, Joanna Scanlan como Moira Tregorian, una de las Reinas de la Base de Datos, desterrada a Slough House por Claude Whelan. Finalmente, Tom Brooke como J.K. Coe, es el nuevo «Caballo Lento» que se une al equipo esta temporada.

Completando el reparto tenemos a Sean Gilder como «Bad» Sam Chapman, antiguo Jefe de los Perros y guardaespaldas de David Cartwright convertido en detective privado. Ruth Bradley como Emma Flyte, la glamurosa nueva Jefa de los Perros, James Callis como Claude Whelan, el sobrepromocionado nuevo Director General del MI5, Kiran Sonia Sawar como Giti Rahman, una agente del MI5 en Regent’s Park, Tom Wozniczka como Patrice, un mercenario que trabaja a las órdenes de Harkness y Anna Wilson-Jones como Isobel Cartwright, madre de River e hija de David.

Slow Horses me parece una seriaza. El toque cínico que tiene la televisión británica hacia el mundo del espionaje, despojado de todo el glamour de James Bond, me parece el principal valor distintivo de esta serie. No he leído los libros de Mick Herron, pero me gusta mucho la visión a nivel de calle, y en concreto de los agentes pertenecientes al peor equipo del MI5.

Una de las claves de Slow Horses es la forma que en los jefes del MI5 hacen todo lo que está en su mano, legal o ilegal, para que no se vean involucrados en los problemas que surgen en Londres. Incluso a pesar que gran parte de las situaciones a las que se enfrentan son consecuencia de decisiones y actos inmorales y/o ilegales cometidos en el pasado. Ese es precisamente el núcleo de esta temporada, aunque en este caso no sea nada que hiciera Diana Taverner, la actual Directora General Adjunta del MI5, sino David Cartwright, el abuelo de River,

Gary Oldman está en su salsa interpretando a Jackson Lamb, aunque me gusta que la serie se centre más en otros miembros de Slough House. En especial River Cartwright, que en otro mundo sería un agente estrella y que sin embargo sigue desterrado en el pazo de los Caballos Lentos. Aunque al menos aquí sabe que tiene amigos que le apoyarán en caso de necesidad. Me gusta también el papel de Catherine Standish, la antigua secretaria de Lamb que no acaba de conseguir apartarse de este mundo. Se me hace muy difícil destacar a un miembro concreto del reparto, porque creo que todos ellos lo hacen super bien. Por ejemplo, además de los personajes principales, la serie tiene momentos muy divertidos dentro de Slough House, por ejemplo con el hacker Roddy Ho o la última incorporación, el loquísimo J.K. Coe.

Otro de los elementos que más me gustan de Slow Horses es que no se plantean finales perfectos y positivos, sino que como la vida, casa caso es el aperitivo del siguiente caso al que tendrán que enfrentarse al día siguiente. Frank Harkness, el villano de esta temporada interpretado por Hugo Weaving, es un gran ejemplo de la complejidad de este mundo de grises en los que no acaba de estar claro quien es el bueno, porque todos actúan egoístamente. Harkness si es un ejemplo claro de persona terrible, y la relación personal con River sugiere que se va a convertir en un personaje recurrente, al menos en la próxima quinta temporada. Y aunque Harkness es claramente el malo, en realidad creo que casi al mismo nivel están los jefes del MI5 más interesados en borrar sus conexiones con hechos incriminatorios del pasado ante que buscar la seguridad de su país.

La visión british del espionaje está dándonos unas temporadas super entretenidas con historias diferentes que siempre consiguen sorprenderme y con las que nunca acabo de saber por donde van a salir. Con el nivel actual, y pensando en que aún tienen más novelas de Mick Herron por adaptar, yo estaré encantado si Slow Horse se alargara más de la sexta temporada que ya está programada. Y en caso que esa temporada fuera la última, creo que quedará como una serie de televisión maravillosa.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada:

Me encanta Slow Horses, y mientras Apple TV vaya sacando temporadas yo las veré encantado.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Landman temporada 1 (SkyShowtime)

Tras decepcionante final de Yellowstone y la sorpresa positiva de la segunda temporada de Lioness, Taylor Sheridan me demuestra en Landman que no ha perdido su toque para construir historias potentes con grandes personajes. Hoy recomiendo la primera temporada disponible en SkyShowtime.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Ambientada en las ciudades en auge del oeste de Texas, es una historia moderna de búsqueda de fortuna en el mundo de las plataformas petrolíferas.

Taylor Sheridan (Carolina del Norte, 1970) es un cineasta, productor, guionista y actor estadounidense. Como actor, Sheridan trabajó en series como Hijos de la anarquía y Veronica Mars. Dio el salto a guionista con Sicario (2015), la brillante película de Denis Villeneuve por la que fue nominado al premio Writers Guild of America al mejor guion original. Con Hell or High water (David Mackenzie, 2016), fue nominado al Óscar al Mejor Guion Original. Su primera película como director y guionsta fue Wind River (2017), tras la que escribió la secuela de 2018 de Sicario: El día del soldado dirigida por Stefano Sollima. En 2021 estrenó su segunda película como director, Aquellos que desean mi muerte, protagonizada por Angelina Jolie.

En televisión, Sheridan ha construido un imperio en Paramount Network y lo ha hecho a partir de buenas historias que han ido creciendo paso a paso. Además de Yellowstone, serie de la que es co-creador junto a John Linson, productor, guionista y director de algunos episodios, ha creado sus precuelas 1883 (2021) y 1923 (2022), y es cocreador del thriller policíaco Mayor of Kingstown con Jeremy Renner, con quien coincidió en Wind River. También ha creado la serie policíaca Tulsa King, que co-escribe y dirige con Terence Winter y está protagonizada por Sylvester Stallone.

Taylor Sheridan está on-fire en SkyShowtime (Paramount+ en USA). Si alguien pensaba que se iba a tomas unas vacaciones tras el final de Yellowstone, no podía estar más equivocado. Tras la segunda temporada de Lioness nos ha llegado este drama ambientado en el mundo de los pozos petrolíferos de Texas. Sheridan ha creado esta serie junto a Christian Wallace, cuyo podcast Boomtowm habla sobre la vida en un estado como Texas en el que todo gira alrededor del petróleo. Sheridan escribe los 10 episodios de los que consta esta primera temporada además de dirigir dos episodios. Es resto de episodios han sido dirigidos por directores habituales de las series de Sheridan: Stephen Kay (6 episodios) y Michael Friedman (2).

En el reparto tenemos al maravilloso Billy Bob Thornton como Tommy Norris, un antiguo empresario del petróleo que disfrutó del éxito antes de la quiebra de su empresa, y que ahora trabaja como Jefe de Operaciones en el terreno de la petrolera M-Tex.

Ali Larter es Angela Norris, la ex mujer de Tommy, y la madre de Cooper (Jacob Lofland) y Ainsley (Michelle Randolph). Jon Hamm es Monty Miller, el propietario de M-Tex que tiene una larga relación personal y profesional con Tomm. Demi Moore es Cami Miller, la mujer de Monty y amiga de Tommy.

Otros actores son Kayla Wallace como Rebecca Falcone, una ambiciosa abogada litigante que trabaja con Tommy, Mark Collie como el sheriff Walt Joeberg, James Jordan como Dale Bradley, un ingeniero petrolero que vive con Tomm, al igual que Nathan, Colm Feore como Nathan, un abogado y administrador de M-Tex. Paulina Chavez como Ariana Medina, la esposa de Elvio (Alejandro Akara ). Alex Meraz como Jiménez, el gerente local de Midland para un cártel internacional de la droga, Mustafa Speaks como Theodore «Boss» Ramone, el tripulante petrolero líder de la segunda tripulación de Cooper y Michael Peña como Armando Medina, un jefe de una cuadrilla de gran experiencia que está enseñando el oficio a Cooper, el hijo de Tommy, completan el reparto.

Taylor Sheridan está on-fire en Landman. En esta serie ambientada en el mundo de los pozos de petróleo de Texas, con una mirada a pie de tierra y no desde las oficinas de los grandes ejecutivos, tenemos al mejor Sheridan de los últimos tiempos. El de los personajes memorables, los diálogos afilados que dejan huella y una historia que consigue atraparte incluso cuando la trama no es que sea especialmente memorable.

Hablando de personajes memorables, Billy Bob Thornton ha encontrado un filón (nunca mejor dicho) con el personaje de Tommy Norris. Un ex-alcohólico divorciado con dos hijos que fue un empresario de éxito del petróleo hasta que se arruinó y que ahora es la mano derecha sobre el terrero de Monty Miller, el propietario de M-Tex, la empresa para la que trabaja. Si alguna manera Yellostone no iba de intrigas políticas aunque las hubiera, sino de la vida de los cowboys modernos, en esta serie la trama en realidad gira en el día a día de Tommy en los pozos petrolíferos, con todos los problemas y sobresaltos que tiene que ir resolviendo sobre la marcha.

Tommy tendrá que enfrentarse a los narcotraficantes que utilizan los terrenos que explota M-Tex como ruta de contrabando, a equipos antiguos cuyos fallos provocan accidentes y la complicada vida de los trabajadores en los barracones de las petroleras. Para complicar más las cosas, Cooper el hijo de Tommy ha abandonado la universidad y ha entrado a trabajar con su padre, empezando a trabajar con una cuadrilla para aprender el negocio desde cero. La parte de Cooper ayuda a ponernos en la piel de los operarios y nos da una perspectiva complementaria que muestra la difícil vida de este trabajo.

Tommy nos sirve de educador, y comparte con los espectadores sus perlas de sabiduría sobre este mundo. Empezando con que su trabajo es extraer crudo, y no es cosa suya ni tiene que preocuparse lo que hagan otros sectores con el petróleo que les compran. También la realidad sobre que por mucho «ecologista anti carburantes fósiles» que opine contra la gasolina, no existe otra fuente de energía que pueda proveer las necesidades de toda la industria y los consumidores. No existe. Y hasta que eso pase, es absurdo pensar que la solución para nuestros problemas es no extraer petróleo. Para mucha gente en Europa supongo que esas opiniones son las de un peligroso derechista (o ultraderechista), pero para le gente de Texas que vive de la extracción del petróleo, es sólo sentido común. Y es una de las cosas más interesantes de la serie.

Otro elemento que me ha resultado muy llamativo de Landman es el retrato que hace de un segmento de la población que normalmente no sale en el entretenimiento. Las mujeres que no tienen ninguna intención de trabajar y cuya aspiración es tener a un marido que las mantenga y pague sus caprichos. Esto lo vemos con Angela Norris, la ex mujer de Tommy, que se divorció cuando la empresa de Tommy se fue a pique y él cayó en la bebida. Una mujer que en seguida se buscó a un rico empresario que pagara su elevado tren de vida y la diera estabilidad a ella y a su hijos, pero que sigue enamorada de Tommy. Angela es una mujer que habla sin tapujos de lo que en realidad mueve el mundo: El sexo. Y como las mujeres controlas a los hombres a partir de la promesa de tener un polvo si cumplen sus deseos.

Lo llamativo de Landman es que Ainsley, la hija adolescente (ejem) de Tommy y Angela, también aspira a esto mismo. Lo máximo que acepta estudiar es fiscalidad para ver cómo gestionar mejor el dinero de su marido. Porque una rubia despampanante no merece menos que el quarterback del equipo local que aspira a ir a una universidad de prestigio y convertirse en jugador de la NFL. Pero ella no va a trabajar, al igual que su madre tampoco lo hizo. Esta realidad no es habitual verla en televisión de forma tan clara y sin tapujos, o al menos yo no tengo tan visto al no ver series de «marujeo«. Igual en todas las series con target femenino es un elemento habitual, pero como yo no las veo, por eso lo conecto.

Las partes más divertidas de esta primera temporada todas giran alrededor de Angela y las chorradas que se inventa, los tejemanejes de Ainsley para atrapar a su futuro marido el quarterback, y sobre todo el contraste entre la vida de soltero que lleva Tommy en su casa compartida con dos compañeros de M-Tex, y el terremoto que causa Angela al llegar.

Jon Hamm se encarga de interpretar al jefe de Tommy y nos muestra la parte de los grandes negocios. Y es una pena el poco papel que Demi Moore tiene en esta temporada, aunque claramente va a ser un personaje principal de la segunda temporada. Junto a ellos tenemos a la joven y ambiciosa abogada Rebecca Falcone que trabaja para M-Tex pero le va a poner las cosas difíciles a Tommy. Aunque al final todo se reduce a que Tommy haga ver a Rebecca en qué empresa trabaja y cual es su actividad principal.

El viaje de Cooper desde lo más abajo para intentar labrarse su propio futuro, algo muy americano, y la lucha de Tommy contra el cartel local, empleando incluso a la Guardia Nacional, son todos elementos que hicieron que los 10 episodios de esta primera temporada pasaran volando. Y aunque hablaba antes de los momentos divertidos, hay un montón de drama en la serie. De personas que sufren y personas que mueren en un suspiro por un accidente o un error humanos que debería ser evitable.

Y la diferencia que hace que Landman sea una gran serie y no caiga en el folletín barato (teniendo elementos) es Taylor Sheridan. Aparte de que los personajes se sientes reales, los diálogos son super potentes sin una palabra de más. También los silencios imprimen carácter a los personajes, que en muchos sentidos comparten la estoicidad de los vaqueros de Yellowstone.

Taylor Sheridan escribe series de personajes fuertes que no se amilanan, y en ese sentido Bibby Bob Thornton ha creado a un protagonista de esos que se recuerdan. Y quizá este punto fuerte oculta en parte la realidad que la trama de Landman no ha sido especialmente original. Porque al final esto nunca va de trama, sino de personajes y cómo viven sus vidas. Y en eso parece que Sheridan se encuentra super cómodo, consiguiendo que los espectadores quedemos prendados de Tommy, su familia y su mundo.

Cuando escribo estas líneas no se si Paramount+ ha renovado la serie, pero creo que serían muy tontos si no lo hicieran. Porque el entretenimiento que me ha dado Landman me parece estupendo, y encima he aprendido algo sobre la vida en Texas. Todo son virtudes.

Comparto el trailer de esta estupenda serie:

Landman me ha parecido una seriaza, la he disfrutado un montón. Desde luego, mientras Taylor Sheridan siga trabajando y estrenando series, voy a seguir renovando mi suscripción a SkyShowtime.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Lo que hacemos en las sombras temporada 6 (Max)

Max ha emitido la sexta y última temporada de Lo que hacemos en las sombras, el falso documental humorístico sobre una familia de vampiros de Staten Island ha sido una de las mejores comedias de los últimos años.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Tras un breve paso como vampiro, Guillermo se replantea su vida. ¿Quién es si no un familiar que hará cualquier cosa para complacer a su Amo con la esperanza de convertirse algún día en vampiro? Mientras tanto, los vampiros también se están reevaluando. Cuando su antiguo compañero Jerry reaparece tras una siesta de 50 años, se dan cuenta de lo poco que han hecho en medio siglo: ni un objetivo cumplido, ni un sueño perseguido, ni una parte del Nuevo Mundo conquistada (excepto su calle y parte de Ashley Street).

En la sexta y última temporada de esta comedia nominada a los Emmy, Nandor, Nadja, Laszlo, Colin y Guillermo se incorporarán al mundo laboral, visitarán New Hampshire, asistirán a una cena de humanos, festejarán a El Barón y conjurarán a un demonio, todo ello mientras intentan encontrar su lugar y su propósito en este mundo loco y confuso.

La serie creada por Jemaine Clement ha contado en esta sexta y última temporada con 11 episodios de 25 minutos cada uno, repitiendo Paul Simms como showrunner. Kyle Newacheck y Yana Gorskaya han dirigido 5 episodios cada uno, mientras que DJ Stipsen dirigió el restante. Además del showrunner Paul Simms, los guiones vienen firmados por Sam Johnson, Sarah Naftalis,, Jake Bender, Zach Dunn, Marika Sawyer, Chris Marcil, Jeremy Levick, Rajat Suresh, Max Brockman, Shana Gohd, Amelia Haller, William Meny y Lauren Wells.

En el reparto encontramos a los habituales Kayvan Novak como Nandor el Implacable, Matt Berry como Leslie «Laszlo» Cravensworth, Natasia Demetriou como Nadja de Antipaxos, Harvey Guillén como Guillermo de la Cruz y Mark Proksch como Colin Robinson, Kristen Schaal como La Guía y Doug Jones como el Barón Afanas,

En esta sexta temporada también conoceremos a Steve Coogan como Lord Roderick Cravensworth, el padre de Laszlo, Mike O’Brien como Jerry el Vampiro – El quinto compañero de piso de la casa que ha estado en un «super sueño» desde 1976, y que pretendía ser despertado en la Nochevieja de 1996. Tim Heidecker como Jordan – Socio principal de Cannon Capital Strategies, la empresa de capital riesgo donde han sido contratados Guillermo, Nadja y Nandor. Y Andy Assaf como el Monstruo de Cravensworth – Una criatura parecida a Frankenstein montada y animada por Laszlo.

Lo que hacemos en las sombras sufrió en la tercera o cuarta temporada, dándome la sensación que la fórmula se agotaba. Sin embargo, la temporada anterior me gustó mucho y me volvió a parecer super divertida. En esta sexta temporada, tenemos una estructura que parecía una temporada del montón, con varias tramas que se desarrollan a lo largo de los episodios. Por un lado, con Guillermo consiguiendo un trabajo en una empresa de capital riesgo, que provocará que los vampiros quieran ir también para «protegerle». Además, Lazlo creará su propia versión del monstruo de Frankenstein, un ser que nos dará momentos muy divertidos a lo largo de la temporada y que irá aprendiendo a medida que se suceden los gags de la serie. Aparte de las tramas serializadas, todos los episodios tienen algunos gags maravillosos, siendo todos los episodios super divertidos y satisfactorios.

La serie tiene una duración extraña de 11 episodios. Y es que los 10 primeros episodios pueden ser considerados como episodios normales que hubieran podido colocarse en cualquier temporada previa. Y a partir de ahí, da la sensación que los creadores se enteraron que la temporada no iba a ser renovada y optaron por escribir un último episodio que cerrara la historia. Y para ello, tenemos la solución más sencilla, cuando los productores del documental que se supone hemos visto a lo largo de toda la serie (y la película) les informan que ya han rodado suficiente material y se marchan al considerar terminada la grabación. Este final permite centrarnos en lo que fue el núcleo emocional de la serie, la relación de Nandor y Guillermo. Sin olvidarse de ofrecer algunos gags muy divertidos, como el hecho que Nadja nos hipnotiza a los espectadores para que veamos el final que prefiramos. O ver cómo la broma de ver a Nandor y Guillermo convertidos en Batman y Robin tiene un inesperado y satisfactorio final.

Me da pena que se acabe Lo que hacemos en las sombras, porque la verdad es que es un tipo de comedia con el que conecto inmediatamente. Y pensando en todos los contenidos «importantes» que se estrenan en todos los canales, es genial tener una serie ligera que sólo buscaba entretener.

Comparto el trailer de esta temporada final de Lo que hacemos en las sombras:

Lo que hacemos en las sombras ha sido una estupenda comedia que me ha dado muchísimos momentos geniales. Voy a echar de menos a Nandor, Guillermo, Nadja, Lazlo, Colin y todos los demás vampiros.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Star Wars Tripulación perdida temporada 1 (Disney+)

Star Wars Tripulación perdida ha sido una serie super satisfactoria que ha devuelto a la galaxia la aventura y el sense-of-wonder que nunca debería haber perdido. Hoy quiero transmitir mi alegría por la serie creada por Jon Watts.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Episodio 8. Los buenos de verdad.

Un viaje lleno de aventuras llega a su sorprendente final.

El último episodio de Star Wars Tripulación perdida ha sido dirigido por Jon Watts, el creador de la serie junto a Christopher Ford. Ambos escriben el guion de este episodio final que ofrece el climax espectacular y emocional que nos mereciamos en apenas 41 minutos (contando el resumen inicial y los títulos de créditos finales). La serie utilizó la tecnología StageCraft Volume además de animación stop-motion, dirigida por Phil Tippett, y matte paintings con uno de los antiguos pintores de Industrial Light & Magic. Además, hay que destacar el trabajo de Mick Giacchino (hijo de Michael Giacchino) creando una música que es maravillosa, 100% Star Wars y 100% aventura pirata.

En el reparto tenemos como siempre a Jude Law como Jod Na Nawood, el líder de los piratas adepto en la Fuerza que ha sido el amigo-enemigo de los críos perdidos a lo largo de toda la temporada. Ravi Cabot-Conyers es Wim, un joven humano que tiene sueños de aventura lejos de su perfecto y aburrido planeta At Attin. El resto de jóvenes perdidos son Ryan Kiera Armstrong como Fern, una joven demasiado lista para su propio bien, Kyriana Kratter como KB, amiga de Fern que lleva un visor cibernético conectado a un implante conectado a su cabeza y Robert Timothy Smith como la voz de Neel, un joven alienígena no identificado con aspecto de elefante y amigo de Wim. Además, Nick Frost hace la voz de SM-33, el decrépito droide primer oficial de la Onyx Cinder, la nave perteneció al famoso pirata Tak Rennod.

Star Wars Tripulación perdida me parece un éxito absoluto. Tras siete episodios estupendos era muy difícil que Joan Watts y Christopher Ford no acertaran con el final de esta serie. Y me alegra que el climax final sea todo lo que se podía esperar, y posiblemente más. Tripulación perdida ha sabido combinar de forma perfecta la premisa de «Los Goonies en el espacio» con una trama que en realidad recuerda completamente a La isla del tesoro de Robert L. Stevenson. Todo ello aderezado con el feeling de las películas para toda la familia de la Amblin de Steven Spielberg de los años 80 que recupera el sense-of-wonder para toda la familia. El resultado es una serie con el corazón en el sitio adecuado que es además 100% Star Wars.

En este climax tenemos de todo, empezando por el enfrentamiento de Fern y Wim contra Jod, con la ayuda de los padres de los chavales. En este momento, reconozco que equivoqué en mi predicción, más bien deseo, ante lo chulo que hubiera sido que el pirata Tak Rennod siguiera con vida y hubiera reemplazado al Supervisor. Esto fue un whishful-thinking de libro, y At Attin es lo que parecía desde el comienzo, un mundo gobernado por máquinas que vive en una paz perfecta aprovechando su aislamiento. De hecho, en realidad Rennod murió hace décadas o casi un siglo, por lo que este deseo mío era imposible.

Aparte de la lucha de los buenos contra el malo Jod, hay dos aspectos que me han gustado mucho. El primero es el conflicto de los niños con sus padres, que en realidad quieren que nada cambie y que At Attin siga aislado y feliz en su burbuja. Contra esto Fern tiene un diálogo muy potente cuando le dice a su madre que el espacio puede ser aterrador, pero incluso en los peores lugares encontraron a gente buena que intentó ayudarles. Frente al Brexit (ya ha llovido) y los comentarios en el mundo real sobre promover políticas aislacionistas en los Estados Unidos, o separatistas de algunos partidos dentro de la Unión Europea, Tripulación perdida lanza un mensaje optimista sobre que a pesar de los problemas, siempre es mejor mirar hacia el exterior y buscar lo bueno de los demás. El mensaje puede ser un poco inocente, pero ¿acaso Star Wars no nació como la lucha pura del bien contra el mal? Me parece genial que se premien las buenas intenciones en este tipo de historias. Como también me gusta mucho el canto a la aventura y al descubrimiento que los niños deben mantener aunque crezcan, y que los padres a veces ayudamos a que pierdan. Tripulación perdida ha sido una historia sencilla pero que funciona a varios niveles, en función de la edad del espectador. Y eso explica el éxito de la serie.

Por otro lado, la revelación de la historia de Jod muestra a una persona egoísta por culpa de un mundo cruel que no dejó nunca de golpearle. Jod comenta que una maestra Jedi vio potencial en él, pero fue asesinada (se entiende que por la Orden-66) cuando él era aún un niño y apenas había empezado a enseñarle, por lo que sólo sabe hacer el par de trucos que le hemos visto a lo largo de la serie. Jod tuvo que sobrevivir siendo un niño que estaba sólo ante lo peor que la galaxia lanzó contra él, y esa lucha por sobrevivir es lo que le ha convertido en alguien amoral y egoísta. Pero la sensación que tengo es que en otro contexto hubiera podido ser un héroe, si su vida no le hubiera dado los golpes que le dio. Esto sin duda es gracias a un extraordinario Jude Law, que tiene una presencia arrolladora, y creo que consigue que a pesar de todo Jod sea un malvado que da un poco de pena. Además, aunque los piratas son derrotados, el final ambiguo de la serie plantea la posibilidad que Jod pueda escapar con el botín, siempre que encuentre una nave que le permita marcharse de At Attin. Así que ni tan mal..

Una de las cosas que me gustan mucho del climax de este episodio es que aunque el peso emocional lo han tenido siempre Wim y Fern, KB y Neel tienen papeles clave para el éxito de su plan para derrotar a los piratas invasores. Que implica recordar situaciones que vimos en los episodios anteriores. La inteligencia de Neel recordando su aventura en At Achrann le permite encontrar el cañón que usará para defender a KB cuando escapa con el Onyx Cinder para pedir ayuda a la Nueva República. Una KB ayudada por SM-33, al que ha podido parchear tras arrancarlel Jod la cabeza con el sable laser.

La forma en que se siente lo que se juega el mundo de At Attin ante el ataque de los piratas, y al mismo tiempo el tono sigue siendo de una historia para todos los públicos, es otro de los éxitos de la Tripulación perdida. Además, me gusta que la serie termine en el final perfecto para los niños, al haber vencido a los piratas y volverse a reunir sanos y salvos. Pero la historia de At Attin queda completamente abierta tras desaparecer el camuflaje que les permitió vivir aislados durante décadas o siglos. At Attin es ahora un banco con las puertas abiertas y ningún guardia de seguridad. La forma en que tendrá que enfrentarse a los nuevos desafíos, entre los que se encuentra su relación con la Nueva República, es algo que me genera interés y querría que se contara en un futuro. No en una segunda temporada de Tripulación perdida, esa historia ya se contó y se contó bien. Pero si en otra serie. Mientras Jon Watts esté involucrado, creo que no habría problema.

Por decirlo todo, hay un par de conveniencias muy convenientes en la historia, que veo que están ahí pero que no me molestaron durante el visionado. Por supuesto, la mala puntería de los piratas, que rivaliza con la de los soldados de asalto. (Un comentario muy atinado de mi hijo). Luego está el que KB pide ayuda a Kh’ymm, a la que conocimos en el tercer episodio, y aparte que la comunicación es inmediata, luego ella convence a la República para enviar X-Wings casi inmediatamente. Esto es un pequeño glitch si pensamos en los problemas que vimos en la tercera temporada de The Mandalorian para conseguir ayuda de la Nueva República. Pero en el contexto de esta serie ligera y positiva, no es algo que sea un «fallo». La tercera conveniencia es que Jod se rinda simplemente porque Wim coja el sable laser, porque en realidad no sabe manejarlo. Desde luego, no sabría parar un disparo laser, aunque en el fondo Jod nunca ha hecho daño a los niños y no creo que fuera a empezar ahora. Pero recordando el espíritu de la Amblin, se perdona y yo no lo veo como un problema. Sobre todo porque Wim, Fern y sus padres se marchan de la torre para buscar a KB, por lo que Jod podría escapar, como comentaba antes. Recordando La isla del tesoro, me gustaría pensar que en una escena post-créditos no emitida de la serie, Jod escapa en una nave llena de créditos, por lo que puede vivir el resto de sus días sin recurrir a la piratería. Eso sí sería la guinda del pastel.

Me acuerdo también de la maravillosa música de Mick Giacchino, que enlaza de maravilla todas las claves de la serie, empezando por la idea de aventura juvenil, la historia pirata y por supuesto, que SUENE como Star Wars. La banda sonora de esta serie me ha flipado, lo que me hace pensar que le espera un futuro buenísimo al hijo de Michael Giacchino. El rodaje en el StageCraft Volume de Disney también ayuda a crear el feeling perfecto que debe tener una historia de Star Wars. Los diseños, las naves, los aliens, todo me parece una maravilla.

Por último, Star Wars Tripulación perdida me parece una de las mejores series de los últimos tiempos, la satisfacción ha sido total. Como comentaba antes, espero que Disney no insista en continuar una historia que emocionalmente está cerrada, al volver los chavales a su planeta y ayudar a derrotar a los piratas. Lo cual no significa que esta vaya a ser la única vez que veamos el planeta At Attin. Este planeta fábrica de moneda seguro que puede dar mucho juego en el futuro de Star Wars.

La próxima serie de Star Wars que se estrena es la segunda temporada de Andor. Una serie que recibió una aclamación casi total pero para mi no tenía el tono ni el feeling de lo que para mi es Star Wars, con esa premisa de «los buenos no son tan buenos», a lo que habría que sumar la casi total ausencia de aliens. Aunque veré Andor, creo que Tripulación perdida es la serie que junto a The Mandalorian mejor ha reproducido el tono de las películas originales. Espero que Lucasilm siga por el camino marcado por Jon Favreau, Dave Filloni y ahora Jon Watts y Christopher Ford.

Y en lugar de empezar a hacer elucubraciones del futuro, algo muy de las redes sociales, creo que prefiero quedarme con todo lo bueno que nos ha dado esta serie. Qué disfrute tan maravilloso me ha dado Star Wars Tripulación perdida.

Comparto el trailer de la serie:

Star Wars Tripulación perdida ha sido un enorme éxito. El entretenimiento y disfrute ha sido máximo, me ha encantado ver esta serie de Star Wars con mi hijo. Así si.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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