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Crítica de Star Trek: Strange New worlds temporada 2 (SkyShowtime)

La segunda temporada de Star Trek: Strange New Worlds recién emitida en Sky Showtime ha significado un pequeño milagro televisivo para un fan de la ciencia ficción como yo.

PUNTUCIÓN: 8/10

La segunda temporada de la serie de televisión estadounidense Star Trek: Strange New Worlds sigue al capitán Christopher Pike y a la tripulación de la nave Enterprise en el siglo XXIII mientras exploran nuevos mundos y llevan a cabo misiones por toda la galaxia durante la década anterior a Star Trek: La serie original.

Akiva Goldsman y Henry Alonso Myers vuelven a realizar labores de showrunners para est segunda temporada de Strange New Worlds. La serie ha sido renovada para una tercer temporada, tras unos brillantes 10 episodios en los que han jugado acertadamente con todos los palos de la ciencia ficción. Me resulta curioso que cada episodio de esta temporada haya sido dirigido por un director diferente sin perderse el feeling correcto en ningún momento. Henry Alonso Myers escribe 3 episodios de esta temporada, el primero junto a Akiva Goldman, contndo con un grupo de escritores entre los que se encuentran Dana Horgan, David Reed, Kirsten Beyer y Davy Pérez, Kathryn Lyn, Onitra Johnson y Bill Wolkoff.

Entrando al reparto, Anson Mount interpreta a Christopher Pike, el capitán de la USS Enterprise, que lucha con la certeza de que sufrirá un horrible destino en el futuro. Ethan Peck es Spock, el oficial científico mitad vulcano y mitad humano a bordo del Enterprise. Rebecca Romijn como Una Chin-Riley / Número Uno, la primera oficial del Enterprise y segunda al mando de Pike, el personaje sólo era conocido como «Número Uno» en la Serie Original, pero se le dio el nombre de Una Chin-Riley en varias novelas no canon de Star Trek; Strange New Worlds introduce este nombre en el canon oficial, y la serie también confirma que Número Uno es iliriana.

Otros miembros de la tripulación son Christina Chong como La’an Noonien-Singh, la recién asignada jefa de seguridad del Enterprise, cuya familia fue asesinada por los lagartos Gorn cuando ella era una niña; Jess Bush como Christine Chapel, una enfermera civil del Enterprise; Celia Rose Gooding como Nyota Uhura, una cadete del Enterprise especializada en lingüística; Melissa Navia como Erica Ortegas, la timonel del Enterprise, una piloto veterana altamente cualificada y Babs Olusanmokun como Joseph M’Benga, el jefe médico del Enterprise que luchó en la guerra contra los Klingon. Destacar también a Paul Wesley como James T. Kirk, con un mayor papel esta temporada, y la presentación de Martin Quinn como Montgomery Scott, otro de los personajes de la serie clásica.

Me gusta mucho Star Trek: Strange New Worlds. La forma en que han conseguido que la narrativa de «caso de la semana» resulte atractiva me parece fantástica, creando una serie que está pensada para ser disfrutada viendo sus episodios a ritmo semanal. Como en la temporada anterior, los creativos aciertan completamente al hacer que cada episodio se centre en un miembro de la tripulación, consiguiendo aventuras autoconclusivas super chulas que van construyendo paso a paso a toda la tripulación.

Una de las claves de la temporada se basa en la relación entre Spock y la enfermera Chapel, que es una trama recurrente a lo largo de la serie. También la relación entre el capitán Pike y la capitana Batel del USS Cayuga sufrirá altibajos a lo largo de la temporada. Pero dentro de una serie con múltiples aciertos, la sensación de tener una tripulación compacta de 8 miembros importantes que te interesan todos es algo que me encanta de esta serie. Y que otras series como Discovery por ejemplo nunca lograron.

Esta temporada será recordada por muchos episodios brillantes. Desde el juicio contra Número Uno, el viaje temporal de La’an Noonien-Singh en el que conocerá a una versión alternativa de James T. Kirk, el increíble crossover con Star Trek: Lower Decks, la llegada del embajador Klingon al servicio de la Federación que hará recordar al doctor N´Beng la guerra contra los Klingons, el brillante episodio musical y el último episodio con el retorno de los mortíferos Gorn han significado los puntos álgidos de una temporada que me ha gustado mucho. Me gusta mucho la sensación de que los creativos se han esforzado por presentar argumentos con giros interesantes. Por ejemplo, que en todos estos años no se hubiera pensado antes en hacer un episodio musical me sorprende. De igual manera, ver en imagen real a los personajes de Lowers Decks (serie de animación ambientada siglos en el futuro) ha sido también un puntazo.

Si tengo que ponerle un pero, reconozco que el que hayan terminado la temporada con un cliffhanger monumental me ha fastidiado un poco, dado que no hablamos de esperar una semana para saber como escapan de la situación, sino de un año. En todo caso, el décimo episodio con el retorno de los Gorn me parece que está bien. Y me gusta la forma en que han recreado a esta raza de la serie original y le han dado una verdadera sensación de amenaza, sugiriendo escenas sangrientas hasta donde puede permitirse por la calificación por edades.

Otro elemento que me encanta es la química que comparten los miembros de la tripulación, resaltando el enorme acierto de casting de todo el reparto. Las miradas y los momentos de humor ligero entre ellos funcionan casi en todo momento, convirtiendo la serie en un entretenimiento que desearías que se alargara hasta el infinito y más allá. En general, otro elemento que me gusta de Strange New Worlds es que la estructura de aventura autoconclusiva en cada episodio ayuda también a que la serie ayude a engancharse a espectadores que igual no eran trekkies para empezar y que no saben por donde empezar. El momento de enganche sin duda es el que da esta serie. Y por supuesto ver a Uhura o la presentación de Scott encantará a los fans veteranos, pero las historias consiguen que nos enganchemos a todo sin tener en cuenta pesados equipajes que los personajes o la franquicia puedan tener.

Por todo lo anterior, podéis estar seguros que cuando se estrene la tercera temporada la veré sin tardar un segundo.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Star Trek: Strange New Worlds se ha convertido en LA serie que hay que ver si quieres engancharte al mundo de Star Trek. Totalmente rcomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Good Omens temporada 2 (Prime Video)

Hace siglos que se estrenó la primera temporada de Good Omens, la serie que adaptaba la mítica novela de Terry Pratchett y Neil Gaiman. Gaiman se mantiene como guionista y showrunner de una segunda temporada que mantiene la diversión.

PUNTUACIÓN: 7/10

Un arcángel desnudo se presenta en la puerta de la librería del ángel renegado Azirafel sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta allí, lo que complica sumemente las vidas de Azirafel y del demonio retirado Crowley. El Cielo y el Infierno se afanan en encontrar al fugitivo. Crowley y Azirafel intentan emparejar a dos humanas mientras los peligros aunmentan en el pasado y en el presente.

Good Omens (Buenos presagios) es la estupenda novela de Neil Gaiman y Terry Pratchett publicada en 1990. Gaiman creó la serie de televisión estrenada en 2019 y para esta segunda temporada se mantiene como guionista y showrunner de los 6 episodios de esta serie junto a John Finnemore. Aunque la novela ya fue adaptada en la primera temporada, Gaiman y Pratchett hablaron mucho de una posible continuación de la novela que nunca llegó a publicarse, y a partir de esas ideas Gaiman planteó esta segunda temporada. Los episodios fueron todos dirigidos por Douglas Mackinnon, que es también el productor ejecutivo de esta serie de la BBC.

En el reparto encontramos el retorno de Michael Sheen como el ángel Azirafel y David Tennant como el demonio Crowley, una pareja que ha vivido en la Tierra desde los albores de la creación. Jon Hamm es el arcángel Gabriel, líder de las fuerzas del Cielo, mientras que Shelley Conn es Belcebú, la líder de las fuerzas del Infierno. Nina Sosanya es Nina, la dueña de una cafetería frente a la librería de Azirafel. Miranda Richardson es Shax, una demonio y confidente de Crowley, mientras que Maggie Service es Maggie, inquilina de Azirafel y propietaria de una tienda de discos del barrio. se da la curiosa circunstancia que Sosanya, Richardson y Service ya aparecieron en la primera temporada, pero interpretando a otros personajes secundarios.

Crowley y Azirafel son un demonio y un ángel poco convencionales, tal y como vimos en la primera temporada. Al comienzo de esta segunda los dos viven en la Tierra alejados de sus respectivos ex-jefes, al haber conseguido la independencia del Cielo y el Infierno. La llegada de un amnésico y desnudo arcángel Gabriel alterará su cómoda existencia. Mientras intentan descubrir el misterio de Gabriel, la serie nos mostrará a Azirafel y Crowley en diferentes momentos temporales viviendo aventuras. Y además, una segunda subtrama implica a dos dueñas de negocios de la calle donde está la librería, Nina y Maggie, a las que Azirafel intentará unir románticamente.

La clave de la historia gira en torno a que los extremos no son buenos y que hay que intentar llegar a acuerdos en el término medio, incluso con gente con la que a priori no tengas nada en común. Que el Cielo sea igual de extremista y radical que el Infierno es un buen puntazo que nos muestra la serie, ya desde la primera temporada, al igual que la forma en que Crowley siendo un demonio se preocupe por la gente a su alrededor. Porque que Azirafel intente hacer el bien se sobreentiende. Dicho esto, la forma en que intenta liar a las dos mujeres sin tener en cuenta sus opiniones o sentimientos habla también, aunque sea de forma super sutil, contra los buenismos actuales que buscan siempre controlarnos y cambiarnos «por nuestro bien».

Como la serie son tan sólo 6 episodios de 45 minutos Good Omens se ve en un suspiro. En general me ha proporcionado un estupendo entretenimiento, aunque tengo que reconocer que la trama principal de Gabriel se siente mucho menos importante que el resto de tramas durante una parte importante de la serie. De hecho, las aventuras a través del tiempo de Azirafel y Crowley en las que tienen que enfrentarse a algunas situaciones morales complejas me han parecido lo mejor de los episodios. Esto es bueno por el lado de lo inesperado y lo original, pero es malo en cuanto al ritmo y a una deficiente trama a priori principal. Por cierto, la segunda subtrama de Nina y Maggie tampoco es que vaya a ningún sitio, excepto por su acertada conclusión no me dijo nada durante el visionado.

Me gusta el humor y la ironía británicas. Me lo paso muy bien en este tipo de series. Pero dicho esto, la verdad es que esta temporada no ha sido tan divertida como la primera, entiendo que el ser una historia nueva y no adaptar el libro tuvo mucho que ver. Gaiman es un escritor de fantasía maravilloso, pero el humor nunca estuvo dentro de sus principales virtudes. De alguna manera, excepto en los flashbacks temporales, a los protagonistas les falta la gracia y el contraste que si tenían en los primeros episodios.

En positivo, hay que tener en cuenta que Michael Sheen y David Tennant se salen como Azirafel y Crowley. Independientemente que sus aventuras sean más o menos acertadas, su carisma es innegable, al igual que su complicidad y química, de forma que verles tomar un té ya es una actividad super disfrutable en si misma. La forma en que se deja claro el romance que comparten que sus siglos de relación les hace imposible de entender que está ahí me parece genial.

Por terminar esta reseña en buena onda, lo que sí me ha gustado es el agridulce final, que me ha parecido muy bueno, y muy triste para un personaje. Me gusta mucho la forma en que vemos que porque una organización se llame el «Cielo» no significa que sean BUENOS, y cómo los dogmatismos y el fanatismo extremo nunca van a ser la solución de los problemas de nuestra sociedad.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Me lo he pasado bien con Good Omens, el humor y la ironía típicamente inglesa funcionan de maravilla en esta historia de ángeles y demonios ni tan buenos unos ni tan malos los otros. Esperemos que no tarden 4 años en estrenar la tercera temporada.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de El Príncipe Dragón temporada 5: El misterio de Aaravos (Netflix)

La quinta temporada de El Príncipe Dragón estrenada en Netflix, la segunda con la denominación El misterio de Aaravos, ha resultado una importante decepción.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

En esta quinta temporada, dos bandos diferentes buscan la prisión del peligroso Elfo de las Estrellas Aaravos, una búsqueda épica en sí misma. Mientras que la banda de héroes, incluidos los dos príncipes humanos protagonistas, quieren que permanezca encerrado, otros planean liberarlo.

La serie fue creada por Aaron Ehasz y Justin Richmond. Tras tres años de parón entre la tercera y cuarta temporadas, la serie ha retomado su estreno a razón de una temporada por año. Además, Netflix ha confirmado que la serie terminará en su séptima temporada en la que finalizará el actual arco de El misterio de Aaravos. En lo relativo a esta quinta temporada, tenemos 9 episodios de más o menos 25 minutos de duración, la misma duración que temporadas anteriores.

Los protagonistas de El príncipe Dragón: El misterio de Aaravos son Callum (con la voz en la V.O. de Jack DeSena), Rayla (Paula Burrows), Ezran (Sasha Rojen), Soren (Jesse Inocalla), Aaravos (Erik Dellums), Claudia (Racquel Belmonte), Terry (Benjamin Callins) y Viren (Jason Simpson), entre otros.

En lo referido a la animación, El príncipe dragón surgió con una estética muy particular nacida de la combinación de animación por ordenador 3D con técnicas de animación dibujada a mano. Hay cierta sensación de desconexión de los personajes respecto a los fondos en los que tiene lugar la acción, como si flotaran en pantalla, haciendo que la serie alterne momentos visualmente bestiales por ejemplo con los dragones con otros que parecen sacados de un cartoon de los 80. Dicho obviamente en el peor sentido posible. Pero esto es una situación que ya viene desde la primera temporada, y en mi caso entiendo que la animación es la que es y no va a cambiar ahora, así que no me supuso un problema grave mientras vi la serie porque ya sabía lo que esperar.

Lo mejor de El príncipe Dragón es la creación del mundo de Xadia, así como sus habitantes. Los príncipes Callum y Ezran, la elfa de la luna Rayla, los dragones, todo el diseño relacionado con los diferentes seres que aparecen en la serie me gusta mucho. Y en esta quinta temporada conoceremos a los Dragones del Agua, que lucen imponentes. En lo referido a la ambientación de fantasía, diría que el éxito es total.

Aparte de lo chulos que lucen los personajes, lo que nos atrapó de inicio en esta serie fueron el carisma de los personajes y la química que mostraban entre ellos, todo ello sumado a una narración que incorpora numerosos momentos de humor que encantan a los espectadores más pequeños que ayuda a la sensación de aventura ligera para todos los públicos.

El príncipe dragón también destaca al ser una historia planteada desde la diversidad. Me he quejado tanto que hagan a la Antorcha Humana afroamericano en una película o que cambien por la cara la orientación sexual de algún personaje de Marvel o DC que es genial ver una serie que plantea de inicio la existencia de relaciones sentimentales entre personas del mismo sexo, o que hagan que una persona sorda tenga un papel importante y sea mostrado desde una óptica heroica. Desde el punto de vista de la visibilización de determinados colectivos, creo que la serie lo hace todo bien.

El problema y principal decepción de esta quinta temporada viene provocado por una historia que hace aguas y no presenta prácticamente nada destacable en los 9 episodios de la temporada. Que de alguna manera me quede con la sensación que podrían haberme saltado esta temporada y no me perdería nada importante, o que el 90% de todo lo que nos contado ha sido «paja», son las dos peores ideas con las que te puede dejar una serie de entretenimiento mainstream.

Al plantearse un salto temporal de dos años entre el final de la tercera temporada y el comienzo de la cuarta y la nueva historia «El misterio de Aaravos», yo al menos di margen a la serie para que presentara el nuevo statu-quo y la amenaza a la que se tendrían que enfrentar, aceptando que estando bien a nivel general, a la temporada le había faltado un climax más potente del que nos ofrecieron. Esto ha sido mucho peor en esta quinta temporada, al eludir prestar atención y el tiempo que se merece al misterio de Aaravos, no dando respuestas a las muchas preguntas sin respuesta que dejó la cuarta temporada. Por supuesto, esto es un problema.

Al final de la cuarta temporada, la maga oscura Claudia había obtenido el plano para encontrar la prisión donde está encerrado el Elfo de las Estrellas Aaravos, el villano clave para conseguir que su padre, el resucitado Viren, no vuelva a morir esta vez ya para siempre. Parecía que se iba a plantear en esta temporada una carrera contra el reloj entre el grupo de Claudia y Viren y el de nuestros héroes Callum, Ezran, Soren y Rayla. Y nada más lejos de la realidad. El viaje por el río de Claudia parecen unas vacaciones en un crucero turístico en el que pierden episodios enteros sin contar nada de interés. Y aunque por el otro lado los chavales viajan a una biblioteca maldita buscando información y descubren la tierra de los piratas marinos, la sensación es que se está perdiendo tiempo en elementos secundarios en lugar de centrarse en lo que debería ser lo más importante, la villanía de Aaravos y como el que quede en libertad significaría el fin de Xadia, está presente en todo el visionado.

En la temporada anterior hubo una segunda trama sobre el conflicto que se vive en el asentamiento de los elfos del Sol al chocar las tradiciones de los elfos con la de los humanos con los que comparten hogar provisionalmente. Esta trama presentó elementos muy chulos referidos al respeto mutuo que deben tenerse las diferentes culturas. Sin embargo, en esta quinta temporada todo cae en la irrelevancia, girando de nuevo hacia elementos sin interés en lugar de plantear situaciones que realmente consigan enganchar. Y eso a pesar de la aparición del Elfo de Sangre que provoca una buena escena de acción. En general, da la sensación que los creadores de la serie deberían emplear el limitado tiempo del que disponen en cada temporada mejor de lo que lo hacen, centrándose en lo realmente interesante en lugar de lo que han hecho en esta temporada.

La serie siempre se ha construido a partir de los personajes, y el cariño que le tengo a todos hace que en muchos momentos me guste verles interactuar aunque sus aventuras no sean interesantes. Pero eso puede funcionar para tres o cuatro episodios, no para una temporada completa. Me da la sensación que los creadores se han equivocado en su planteamiento tras confirmarles Netflix que tenían 4 temporadas completas para contar su historia. Porque no es aceptable que hayamos llegado a la mitad tras dos temporadas completas sin momentos memorables y de alguna manera aún empeñados en el worldbuilding de cosas no demasiado interesantes sin resoluciones interesantes a las tramas presentadas en estas temporadas.

Otro problema que me he encontrado en esta quinta temporada es que hasta ahora pensaba que El príncipe dragón era una serie de animación para un público juvenil. Sin embargo, el casi nulo avance de las tramas principales y la repetición de algunas situaciones de humor muy infantil me han hecho preguntarme si no estaría yo equivocado y realmente esta serie se plantea para niños menores de 13 años. Esta temporada no me deja con buen sabor de boca, y me sabe muy mal.

Comparto el trailer de esta temporada:

El príncipe Dragón: El misterio de Aaravos se ha desinflado completamente en esta quinta temporada, con una historia alargada llena de situaciones sin interés que no me dejó con ganas de seguir viendo la siguiente temporada.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de The Witcher temporada 3 parte 2 (Nertflix)

Un mes ha pasado desde el estreno de la primera parte de la tercera temporada de The Witcher, la última con Henry Cavill como el mítico protagonista Geralt de Rivia. Comento mis impresiones de estos últimos tres episodios.

PUNTUACIÓN: 6/10

Al final de la primera tanda de episodios de la tercera temporada, el verdadero villano de la serie se revela por fin mientras prepara un golpe de estado antes del Cónclave de Magos en la isla de Thanedd donde se encuentra el castillo de Aretuza. La discordia entre los magos y los reinos más poderosos del continente va a alcanzar su punto álgido, siendo la guerra inevitable. Y aunque todavía no está claro cómo cambiará la dinámica de poder ni quién quedará en pie tras la lucha, la recién formada familia de Geralt de Rivia (Henry Cavill), Yennefer (Anya Chalotra) y Ciri (Freya Allan), además de su amigo Jaskier (Joey Batey) sufrirá su mayor desafío hasta la fecha.

The Witcher es una serie de televisión de fantasía creada por Lauren Schmidt-Hissrich para Netflix basada en la serie de libros del escritor polaco Andrzej Sapkowski. Tras separarse del canon de los libros en la segunda temporada, Lauren Schmidt-Hissrich ha expresado que esta temporada será una temporada más literal de Tiempo de odio, la novela favorita de la Showrunner.

Estos tres episodios que forman la segunda parte de la tercera temporada han sido dirigidos por Loni Peristere y Bola Ogun. Javier Grillo-Marxuach, Matthew D’Ambrosio y Mike Ostrowski con Troy Dangerfield escriben estos episodios.

The Witcher explora la leyenda de Geralt de Rivia, Yennefer de Vengerberg y la princesa Cirilla de Cintra, y está protagonizada en sus papeles principales por Henry Cavill, Anya Chalotra y Freya Allan, respectivamente.

El resto del reparto en sus personajes principales está formado por Joey Batey como Jaskier, el bardo amigo de Geralt que les acompaña en sus viajes. Eamon Farren como Cahir Mawr Dyffryn aep Ceallach, un comandante del ejército nilfgaardiano que lidera la invasión de Cintra y la caza de Cirilla. MyAnna Buring como Tissaia de Vries, mentora de Yennefer y Rectrix de Aretuza, una academia de entrenamiento para magas. Mahesh Jadu como Vilgefortz de Roggeveen, un carismático hechicero que reúne a los magos del norte y que sólo piensa en su propio interés antes que en el de los diferentes reinos. Mecia Simson como Francesca Findabair, una hechicera elfa y reina de su pueblo y Graham McTavish como Sigismund Dijkstra, jefe de la Inteligencia de Redania y aliado de Philippa Eilhart (interpretada por Cassie Clare), una hechicera y consejera del rey Vizimir de Redania y espía favorita de Dijkstra completan el reparto.

Cuando hace un mes comentaba mis impresiones de la primera parte de esta tercera temporada de The Witcher, ya expresé mi extrañeza y decepción por la artificial división de una temporada que no estaba pensada para ser estrenada en dos partes. En estos tres episodios tenemos la que posiblemente sea la mejor parte de Tiempo de Odio, la cuarta novela de Andrzej Sapkowski que es la mejor novela de toda la serie. Tras el Cónclave de Magos, el sexto episodio presenta la batalla en Aretuza cuando las hechiceras y Geralt son traicionados en todos los frentes. Por un lado por el reino de Redania mediante la conspiración dirigida por Dikstra y, por otro lado, por el ataque sorpresa de los Elfos que sirven a Nilfgaard gracias a la traición del mago Vilgefortz, que hasta ese momento se pensaba que era un leal aliado de Tissaia.

Cuando vi las dos primeras temporadas de The Witcher, no había leído las novelas de Sapkowski. Sin embargo, en estos 18 meses pude ponerme al día con estas novelas y la sensación ha sido completamente diferente. En comparación con la segunda temporada en la que se inventaron la mayoría de situaciones, agradecí que la tercera temporada fuera mucho más fiel a las novelas.

Sin embargo, a la hora de ver la batalla de Aretuza del sexto episodio, no se qué esperaba ver pero sin duda no es lo que me he encontrado. En las novelas había una sensación de caos y confusión alucinante mientras los poderes de Nilfgaard y Redania se enfrentaban en Aretuza, con Geralt y Ciri cogidos en el fuego cruzado, algo que la serie no ha sabido trasladar a imagen real. Y es algo que me parece una pena, porque por otro lado si hay algo que no deja lugar a la duda es que Netflix ha dado a esta producción un presupuesto de primer nivel.

El combate de los elfos con las hechiceras queda limitado al patio del castillo, lo que me indica un primer problema logístico que no ha sabido ser resuelto adecuadamente por los creativos, que creo que confiaban que el exceso de CGI atraparía a la audiencia. (No lo hace). Y el mítico combate de Geralt contra Vilgefortz de la novela de forma incomprensible se traslada a una playa aleatoria que no aporta nada, más bien resta. Aparte, tan concentrado están de crear una coreografía «molona» que se olvidan de lo principal, que es la primera vez que Geralt se enfrenta a un rival que está en otra liga que jamás tenía una oportunidad de derrotar. De alguna manera, aunque superficialmente a nivel general puede decirse que el episodio es fiel al libro, han equivocado completamente el foco de lo que era importante.

Tras el importante episodio quedan dos episodios más en los que se encargan de mostrarnos las consecuencias del cataclísmico combate. Por un lado, el sorprendente destierro de Ciri al desierto, donde recuerda el nombre de Falka que utilizará a partir de ese momento. La presentación de las Ratas mola bastante y promete momentos potentes en el futuro. Sin embargo, la necesidad de crear una trama para Yennefer vuelve a afectar a estos episodios en estas semanas o meses en los que Geralt está postrado en la cama debido a sus heridas. En estos episodios finales conoceremos a otro de los personajes importantes de las novelas, la arquera Milva interpretada por la actriz china Meng’er Zhang.

The Witcher mejora las sensaciones de la segunda temporada, pero al mismo tiempo todo tiene una excesiva sensación de «correcto sin más» que no me deja con ganas de seguir viéndola. Todo es tan limpio que rompe la suspensión de credulidad, y cada cambio respecto a las novelas como la ridícula historia de amor en la que han metido a Jaskier esta temporada, me saca un poco del visionado. Además, una cosa que hacía muy bien Sapkowski era incluir capítulo protagonizados por personas anónimas que servían para darnos contexto a la guerra que asola el continente. En la serie no hay nada de eso, se comenta que Nilfgaard ha invadido el reino, y en otro momento la importancia estratégica del río Garuba, pero no hay ninguna escena en la que se muestre las consecuencias de esta guerra y cómo los que sufren son la gente común.

Para poner las cosas peores, el final de esta tercera temporada marca el final de Henry Cavill en la serie, que será sustituido a partir de ahora por Liam Hemsworth. La verdad es que este cambio llega en el momento justo, porque dudaba si seguir o no , pero sin Cavill creo que me bajo del barco ahora que aún puedo decir que me ha dejado cierta sensación positiva.

Comparto el trailer de esta segunda parte:

Acabo de asistir a las últimas escenas de Henry Cavill como Geralt de Rivia, y creo que prefiero dejar aquí mi visionado de The Witcher.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de Invasión secreta (Disney+)

Termina Invasión secreta, la serie de Marvel Studios en Disney+ protagonizada por Samuel L. Jackson, y lo hace igual que empezó, sin pena ni gloria.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Capítulo 6. Hogar.

La esperanza de la humanidad recae sobre los hombros de Furia.

Este último episodio de Invasión secreta cuenta con dirección de Ali Selim, que ha dirigido toda la serie, con guion de Kyle Bradstreet, creador, junto con Brian Tucker, guionista en todos los episodios. El climax de esta serie tiene una duración de 38 minutos (sin los títulos de crédito iniciales y finales no llega a los 30 minutos de historia).

En el reparto tenemos a Samuel L. Jackson como Nick Fury, Kingsley Ben-Adir como Gravik, el líder de un grupo de Skrulls rebeldes, Emilia Clarke como G’iah, la hija de Talos y nueva heroina del MCU, Charlayne Woodard como Priscilla Fury / Varra, la Skrull la esposa de Nick Fury, Olivia Colman como Sonya Falsworth, una agente de alto rango del MI6 y antigua aliada de Fury. Por último, Don Cheadle como James «Rhodey» Rhodes y un skrull infiltrado y Dermot Mulroney como el presidente de los Estados Unidos Ritson completan a los principales personajes.

Buscando elementos positivos que comentar, Invasión secreta ha mejorado con los episodios cortos de 30 minutos en los que han ido al grano, como ha sido en el final de la temporada. También debo decir que creo que los efectos CGI y las prótesis (si es que se han usado) de Gravik y G’iah del último episodio al menos en la tablet han lucido bastante bien. En general no puede decirse que las producciones de Marvel Studios luzcan cutres o baratas en pantalla, y no es el caso tampoco con esta Invasión secreta, con un diseño de producción que creo que era más que adecuado a lo que se quería contar. Otra cosa es la habilidad para hacerlo o usar los recursos a su disposición.

El problema como ya nos estamos acostumbrando con las series de Marvel Studios en Disney+ no es el concepto general de la serie, que es correcto, sino la mediocre ejecución de todo. Empezando por un guion que me ha parecido super flojo y una dirección sin chispa que vuelve todo anodino y sin interés. Tras haber visto Invasión secreta lo más normal es que NO vea ninguna película o serie dirigida por Ali Selim, un director muy muy flojo, ni las próximas series creadas por Kyle Bradstreet. Cuando se anunciaron las series de televisión del MCU en Disney+ ya comenté que el principal reto al que se enfrentaba Marvel Studios era de calidad, porque era imposible producir tantas películas y series simultáneamente sin que la calidad disminuyera, dado que los creativos brillantes no se podían encargar de todo y tendría que contratarse a personas menos dotadas (profesionalmente). Un par de años más tarde, se confirma la mediocridad visual y la intrascendencia en las historias.

Nick Fury como personaje importante del MCU ha salido muy dañado de esta Invasión secreta. Hemos descubierto que ama a su mujer skrull Varra, pero eso no le impidió abandonarla sin una llamada durante años. En realidad, no han sabido explicar de forma satisfactoria más allá de «soy un mierda» porqué se fue a trabajar al satélite S.A.B.E.R. (el satélite en órbita de S.W.O.R.D.) y abandonó a todo el mundo durante varios años. Porque una depresión de caballo le hubiera impedido trabajar en cualquier cosa, no para unas cosas no puedo pero para el resto si. Si sumamos esto a la forma en que se aprovechó de los skrulls, queda un personaje nada heroico y bastante odioso. Tras cinco episodios previos en los que todos anticipábamos un enfrentamiento final entre Fury y Gravik que de alguna manera nos recordara que Fury es el puto amo, sobre todo teniendo en cuenta que Gravik mató a María Hill delante de él al comienzo de la serie usando la cara de Fury, la serie ha planteado un giro de bombero torero que ha dejado a Fury en muy mal lugar al dejar que otra persona se enfrente al villano.

G’iah ya se había confirmado como una Super Skrull en el cuarto episodio, y ya anticipé en mis reseñas de los episodios anteriores que todo se dirigía hacia un final que la presentara como una nueva superheroína del MCU. Y si no una heroína, cosa que está por ver debido a su naturaleza ambigua, al menos si un nuevo ser superpoderoso del MCU. Esa parte efectivamente se ha confirmado. Pero el plan de Fury de dejar que G’iah se enfrente sola a Gravik es ridículo. Sobre todo en la parte de darle a ella el vial con «La Cosecha», el conjunto de ADN de todos los superhumanos que estuvieron en la batalla contra Thanos. Esto es ridículo porque G´iah llega hasta Gravik ANTES de darle el vial, por lo que realmente no lo necesitaba para encontrarle y desde luego, para enfrentarse a él, dado que ambos son Super Skrulls. En caso de perder, hubieran dado a Gravik un poder tremendo con el que podría hacerse con el control de la Tierra, y esto es algo que se hacía sin ninguna necesidad. Aparte que si G´iah recibe la dosis del ADN de La Cosecha junto a Gravik es totalmente por casualidad. La ejecución de toda esa parte es ridícula y rompe en pedazos la suspensión de credulidad.

La pelea entre G´iah y Gravik debería ser super potente y emocionante, pero G´iah apenas ha aparecido ¿10 minutos? en total en toda la serie y no hemos llegado a conocerla o a importarnos, por lo que no llega a haber ninguna conexión emocional que haga que nos interese. Por cierto, acabo de recordar que en Hulka hace unos meses se rieron de la supuesta obligación de plantear un climax final entre seres superpoderosos, que es justo lo que han hecho en esta serie sacándose de la manga en el último momento un aumento en sus poderes absurdo que justifique una pelea que se hubiera podido producir igual sin ellos. Aunque hubiera sido menos espectacular. Me da pena la forma en que la serie ha desaprovechado a Emilia Clarke a lo largo de la serie, y un combate de CGI no arregla este problema.

Tengo que reconocer que en general no me ha gustado Kingsley Ben-Adir como el villano Gravik, no me ha parecido que tenga ni el carisma ni la presencia en pantalla esperada para un villano del MCU. Y la verdad es que me parece una pena que justo la escena en la que Ben-Adir está realmente bien al decirle las verdades a Fury sobre como se sintió tras ser abandonado por él, quede negado emocionalmente cuando se descubre que no era Fury sino G´iah con la que estaba. He hecho, al no ser Fury, todo su discurso es un engaño, por lo que el protagonista no tiene una conclusión correcta con el villano, empezando porque no es el quien le derrota. Don Cheadle también ha sufrido como el James Rhodes skrullizado por culpa de un guion de trazo grueso que no le ha permitido ningún margen para hacer nada interesante. La escena de su muerte fue como todo en la serie, un momento sin chispa.

Samuel L. Jackson tiene 71 años y claramente ya no está para muchos trotes en lo relativo a la acción. Dentro de los parámetros del género de superhéroes era lógico y esperable un combate final entre los dos Super Skrulls, pero tras el final del episodio anterior en el que Fury se preparaba para la acción, en lo referido a él este final es una decepción anticlimática total. Por cierto, en la reseña del quinto episodio ya comenté lo absurdo que fue que Fury dejara vivo al Skrull Rhodes junto al presidente herido en el hospital porque podría intentar asesinarlo cuando quisiera. En este episodio se ha confirmado que si lo hubiera matado entonces hubiera revertido a su forma skrull, con lo que nos hubiéramos ahorrado muchos de los problemas posteriores. Pero la ejecución del final me ha parecido muy muy floja también. Comenté en las semanas anteriores que no he conectado nada con el papel que le han hecho interpretar a Olivia Colman, al hacer que Sonya Falsworth sea una super espía del MI6 que alterna una actitud de maruja empática y divertida con su trabajo como fría asesina. En este final hay que añadir unas habilidades de ninja que han provocado que este climax haya resultado ridículo.

Y por si fuera poco, el final en lo relativo al millón de Skrulls que viven entre nosotros me parecido un bluf tremendo. 6 episodios para esto. Han matado a Talos (da la sensación que Ben Mendelsohn estaba que se moría por escapar del MCU) y han sido expuestos ante la opinión pública y los gobiernos, que quieren destruirles, pero siguen entre nosotros. Unos Skrulls que sin embargo si eran conocidos en ámbitos de SHIELD y SWORD sin que nunca hubiera un problema. El no-final que tuvimos no me deja son ganas de ver nada que tenga a esta raza de protagonista, a no ser que Grant Morrison lo escribiera, cosa que no va a pasar.

Como ya se podía anticipar, los humanos suplantados no están muertos, luego no hay un problema real para los personajes del MCU. Se dice que Rhodes lleva prisionero bastante tiempo, pero no se concreta cuanto, y si esto puede haber tenido repercusiones en el robo de la tecnología de Máquina de Guerra. Algo que entiendo que será el punto de partida para la próxima Armor Wars, que no se sabe si va a ser serie o película. Sin embargo, Rhodes ha sido otro elemento muy muy flojo, y no tengo claro que aguante por si sólo una película individual. Desde luego, si Invasión secreta debía servir de plataforma de lanzamiento de próximos contenidos, la jugada no ha salido bien.

Como todo en la serie, la ejecución de todo ha sido super mediocre y descafeinado. Habían momentos y escenas de sobra para hacer flipar a los aficionados, como por ejemplo la muerte de Talos al final del cuarto episodio. Pero el resultado final ha sido super decepcionante. Otro elemento que a estas alturas hay que criticar más es el concepto planteado por creativos poco dotados de Marvel Studios de hacer series de 6 episodios con una historia unitaria como si fuera una película ampliada. La televisión como entretenimiento periódico igual que los comics debe resultar satisfactorio en cada episodio o los espectadores no acudiremos la semana siguiente. Conozco mucha gente que vio algún episodio y dejó la serie a mitad porque lo que vieron les resultó aburrido. Y tenían razón porque la serie lo era. Entiendo que la propuesta de Daredevil con 24 episodios y volviendo a la idea del «caso de la semana» indica que Marvel se ha dado cuenta de este problema y busca ofrecer algo diferente a lo visto hasta ahora, pero la verdad es que esta idea de «película ampliada» como todo en la Invasión secreta podía lucir genial en el papel pero ha fracasado en su ejecución.

Kevin Feige debe empezar a tomarse en serio contratar a profesionales válidos únicamente por su habilidad profesional y no pensando en cubrir primero algún tipo de cuota identitaria y dentro de ese nicho se busca a los profesionales disponibles. Las series del MCU han sabido ser diferentes entre si, pero eso por si sólo no es suficiente si el resultado final no es bueno. Por eso hacen falta profesionales válidos que generen un salto de calidad y carisma que no han tenido las última series, cuyo cuestionable resultado final está provocando una huida de clientes y unas audiencias cada vez menores. Hay mucha gente que ya tiene claro que no pasa nada por saltarse una serie de televisión del MCU porque las últimas han sido malas. Al ser todo MCU, eso plantea la siguiente pregunta ¿por qué hay que pagar por ver una película por mucha marca MCU que tenga si pinta a que no va a resultar satisfactoria y pinta a malilla como las series? No es una pregunta retórica, ya está pasando. Y si a eso sumamos el hecho que en pocas semanas o meses se sabe que estará disponible en Disney+, todo parece que se está alineando contra los próximos estrenos del MCU.

Por mucho amor que le tenga a los comics de Marvel, no puedo decirle a todo el mundo que ha dejado a mitad Invasión secreta o ni siquiera la empezaron que se equivocan, porque la verdad es que la serie ha sido bastante mediocre. Es normal que el público no quiera ver estas series. Por cierto, si los creativos de Marvel pensaban que Invasión secreta iba a provocar un aumento de interés para The Marvels, dado que Nick Fury también aparece en la película, la mediocridad de esta serie ha provocado el efecto contrario, porque no tengo ningún interés en ver nada más de Fury. Tampoco me interesa Kamala Khan. Visto lo visto, The Marvels puede ser la primera película de Marvel Studios que no veré el primer fin de semana de estreno, creo que me esperaré a ver opiniones de gente que conecte con mis gustos que me indiquen si merece la pena pagar para verla en el cine. Ahora mismo, Marvel Studios no tiene elementos para estar contenta.

Comparto el trailer de esta serie:

Sumando Ms. Marvel, Hulka y ahora Invasión secreta, Marvel Studios acumula en televisión una racha negativa tremenda. Hace falta una corrección de rumbo urgente porque esto ya está afectando la rentabilidad de las películas y a la imagen de marca de Marvel en su conjunto.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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