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Crítica de La caída de la casa Usher de Mike Flanagan (Netflix)

Nos acercamos a Halloween y con ello llega la nueva serie de Mike Flanagan, La caída de la Casa Usher, adaptando y actualizando los textos de Edgar Allan Poe.

PUNTUACIÓN: 7/10

Dos ambiciosos hermanos sedientos de fama y fortuna erigen una dinastía familiar que empieza a desmoronarse cuando sus herederos mueren uno tras otro de forma misteriosa.

Mike Flanagan es uno de los grandes nombres del terror en televisión, un terror centrado en la creación de atmósferas desasosegantes y no tanto en jump-scares al uso. La caída de la Casa Usher está basada libremente en el cuento homónimo y otras obras de Edgar Allan Poe. Además de ser el creador y productor ejecutivo, Flanagan dirige 4 de los 8 episodios de esta serie, contando con Michael Fimognari como director del resto. Flanagan escribe los guiones junto a su hermano Jamie Flanagan, Rebecca Leigh Klingel, Dani Parker, Kiele Sánchez, Mat Johnson, Justina Ireland y Emmy Grinwis. Flanagan ha contado con The Newton Brothers, colaboradores habituales, para que crearan la música de esta serie.

En el reparto tenemos a muchos actores habituales de las obras de Flanagan. Carla Gugino es Verna, una misteriosa desconocida proveniente del pasado de los gemelos Usher que tiene una importancia lave en todas las muertes que se van a producir. El nombre del personaje es un juego de palabras con cuervo (Raven). Bruce Greenwood y Zach Gilford interpretan a Roderick Usher, el hermano gemelo de Madeline y el corrupto director ejecutivo de Fortunato Pharmaceuticals. Mary McDonnell y Willa Fitzgerald son Madeline Usher, la hermana gemela de Roderick y la ambiciosa directora de operaciones de Fortunato Pharmaceuticals que está interesada en los avances tecnológicos en el ámbito de la Inteligencia Artificial.

Los seis hijos de Roderick Usher están interpretados por Henry Thomas como Frederick Usher, el hijo mayor de Roderick y heredero de Fortunato, esposo de Morella (Crystal Balint) y padre de Lenore (Kyliegh Curran). Kate Siegel es Camille L’Espanaye, una de las hijas ilegítimas de Roderick y la mordaz jefa de relaciones públicas de Fortunato. Rahul Kohli es Napoleon «Leo» Usher, uno de los hijos ilegítimos de Roderick y un destacado editor de videojuegos con adicción a las drogas. Samantha Sloyan interpreta a Tamerlane Usher, la hija mayor de Roderick y aspirante a emprendedora. T’Nia Miller es Victorine LaFourcade, la mayor de los hijos ilegítimos de Roderick y una talentosa cirujana. Por último, Sauriyan Sapkota hace de Prospero «Perry» Usher, el más joven de los hijos ilegítimos de Roderick que lleva un estilo de vida hedonista.

Carl Lumbly como C. Auguste Dupin, el fiscal adjunto de los Estados Unidos que quiere llevar a los Usher ante la justicia, Mark Hamill como Arthur Pym, el abogado y arreglador de la familia Usher, Michael Trucco como Rufus Griswold, el exdirector ejecutivo de Fortunato después de Longfellow, Katie Parker como Annabel Lee, la primera esposa de Roderick y madre de Frederick y Tamerlán y Ruth Codd como Juno Usher, la segunda esposa de Roderick y una ex-drogadicta, completarían el reparto en sus papeles principales.

Me encanta Mike Flanagan. Todas sus series en Netflix me parecen una pasada: Misa de medianocheThe haunting of Blu Manor , The haunting of Hill House o El Club de la Medianoche están entre mis series favoritas. Y me encantaron también sus películas Doctor SueñoGerald´s Game o Oculus. Digo esto porque cuando se anuncia una nueva propuesta suya se convierte en visionado obligado y el hype es máximo. Y hay mucho y bueno que comentar de La caída de la Casa Usher.

Y tengo que reconocer que La caída de Casa Usher me ha gustado, pero me ha encantado. El primer elemento ha destacar es la sensación de compañía de teatro formada por los mismos actores y equipo técnico que Flanagan ha conseguido crear en sus obras. Sobre todo cuando todos son tan buenos como Carla Gugino, que hace un despliegue interpretativo alucinante. Flanagan es un gran narrador y un gran creador de ambientaciones desasosegantes, pero también es un gran director desde un punto de vista actoral, ofreciendo a todo el reparto unos personajes interesantes que no tienen por qué ser buenas personas y que ofrecen desafíos interpretativos que permiten dar lo mejor de ellos mismos. Tener a actores y actrices habituales de la obra de Flanagan como Bruce Greenwood, Zach Gilford, Henry Thomas T’Nia Miller, Rahul Kohli, Michael Trucco o la mujer de Flanagan Kate Siegel no resta, sino que produce una sensación de familiaridad que me gusta mucho. Por cierto, junto a la sensación de compañía fíja hay que añadir la sorpresa de tener a Mark «Skywalker» Hamill, que no suele prodigarse en contenidos en imagen real y que lo hace genial como el arreglador de la familia Usher.

Gugino me encanta siempre. Y parece que en el género de terror brilla aún más, sobre todo en personajes ambiguos como es Verna, alguien que no diría que es buena ni mala sino que actúa según su naturaleza. Los que sí son gente moralmente despreciables son los miembros de la familia Usher, empezando por los patriarcas del clan Roderick y Madeline, pero desde luego también sus seis hijos, todos ellos poseedores de cualidades negativas que de alguna manera hacen que merezcan la muerte, incluso aunque sea por un hecho del pasado responsabilidad de su padre y su tía.

Si hay un aspecto negativo de la historia de Flanagan es que no hay sorpresa en la mayoría de situaciones. No he leído los cuentos de Edgar Allan Poe, y en el caso de Casa Usher no se si la historia es literal a como la ha planteado Flanagan. Pero lo cierto es que el arranque de la serie empieza con la confirmación que los 6 hijos de Usher han muerto todos en extraños accidentes. La serie se plantea como un diálogo entre Roderick Usher y el fiscal Auguste Dupin en el que Roderick le cuenta mediante dos flashbacks contados simultáneamente a lo largo de la serie por un lado los motivos de las muertes de sus hijos, y por otro lado la historia de su hermana Madeline y la suya propia, y cómo desde la pobreza más absoluta consiguieron el éxito mediante el control de la empresa farmacéutica Fortunato.

El origen de Madeline y Roderick me ha gustado e incluye múltiples giros que muestran como surgió la amoralidad en ambos cuando al principio eran jóvenes idealistas. Pero en la parte de la muerte de los 6 hijos, uno por episodio, la serie falla porque obviamente el espectador ya sabe el desenlace, con lo que estas escenas se convierten en una especie de «torture-porn», al quedar estas escenas y tramas limitadas a saber cómo van a producirse, en la mayoría de casos de las formas más extrañas e imprevisibles posibles. Como digo, igual el cuento era así, probablemente lo sea, pero en lo referido a la tensión dramática, esta decisión narrativa la elimina completamente. En ese sentido, aunque los actores creo que realizan un buen trabajo teniendo en cuenta lo que Flanagan pedía a sus personajes, en muchos casos la serie cae en el estereotipo y en la exageración para justificar aún más si cabe que son malas personas que en el fondo se merecen lo que les pasa.

Hay otro elemento que tampoco me ha acabado de funcionar de la trama, y es que en el presente la compañía Fortunato propiedad de los Usher está siendo investigada por un medicamento opioide que provoca adicción, un problema real en los Estados Unidos que hemos conocido gracias a series fantásticas como Dopesick. En Casa Usher lamentablemente es utilizado como un mcguffin, la excusa que hace que la familia sea investigada, pero sin llegar a ahondar en ningún momento en las consecuencias de este drama.

Como veis hubieron cosas que no me funcionaron de La caída de Casa Usher, pero también hay otras que si. Aparte de las buenas interpretaciones y la genial ambientación de la serie, el último episodio en el que se conoce el pecado original de Roderick y Madeline que provoca las muertes posteriores me parece de largo el mejor de toda la serie, ofreciendo un climax satisfactorio a esta serie, incluso con los peros que antes indicaba. En este episodio entenderemos además que la maldición de la familia implica también a una buena persona, lo que provoca que el drama adquiera una dimensión dolorosa.

Flanagan hace también una cosa super interesante, que es insertar en numerosas escenas textos literales sacados de los relatos de Poe. Esto hace que la serie adquiera una cualidad poética inesperada que le funciona muy bien a la historia y a la ambientación. Además de la calidad literaria, visualmente La caída de la Casa Usher está repleta de momentazos que hacen que el visionado de la serie resulte apasionante y nunca aburra.

En ese sentido, agradezco que Flanagan tenga tan claro que estamos ante una serie de televisión y no una película dividida en 8 parte como he sufrido por ejemplo en las series del MCU. Casa Usher ofrece hitos en cada episodio, en los que iremos conociendo los destinos de cada miembro de la familia Usher, haciendo que cada episodio resulte satisfactorio por si mismo dentro de la narrativa general de la serie.

La caída de la Casa Usher es la última serie de Mike Flanagan en Netflix, ya que ha fichado por Amazon para producir con ellos sus próximas series (o películas). Aunque Casa Usher claramente no es lo mejor de la filmografía de Flanagan, creo que es un buen final para una etapa modélica del director en Netflix. Le deseo el mismo éxito que en Netflix, y en cualquier caso desearía que este cambio no nos quite nuestra cita anual con Flanagan. Espero que en octubre de 2024 pueda estar comentando lo que sea que estrene.

Comparto el trailer de esta serie:

La caída de la Casa Usher es una serie estupenda que hará las delicias a todos los fans de Mike Flanagan.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Loki temporada 2 episodio 3 (Disney+)

Tercer episodio de Loki en Disney+ que marca la mitad de esta segunda temporada y por fin tenemos a Jonathan Majors, aunque en un papel un tanto inesperado.

PUNTUACIÓN: 6/10

Episodio 3. 1893.

Loki y Mobius van en busca de nuestro reloj de dibujos animado favorito mientras tratan de salvar la AVT.

Este tercer episodio ha sido dirigido por Kasra Farahani, con Eric Martin, Kasra Farahani y Jason O’Leary escribiendo el guion a partir de un argumento de Martin, jefe de guionistas de esta temporada. Como en episodios anteriores, Natalie Holt escribe la música, en esta ocasión nada adecuada en varios momentos.

En el reparto, tenemos como siempre a Tom Hiddleston como Loki, junto a Sophia Di Martino (Sylvie) y Owen Wilson (Mobius). En este tercer episodio por fin descubrimos donde han estado Ravonna Renslayer (Gugu Mbatha-Raw) y Miss Minutes (con la voz de Tara Strong), a la vez que tendremos por fin la escena que vimos en la escena post-créditos de Quantumania con Jonathan Majors interpretando a Victor Timely, una versión variante de He-Who-Remains.

Este tercer capítulo de Loki marca el ecuador de la serie, y confirma los puntos fuertes y los menos interesantes de lo que habiamos visto en episodios anteriores. En cierto sentido se agradece que aunque estamos ante una serie corta con una historia unitaria, cada episodio ha planteado un problema que ha sido resuelto en el mismo episodio. De esta manera, en su arranque se curó a Loki de su problema de saltar a diferentes momentos temporales dentro de la AVT. En el segundo episodio se fue a buscar y se encontró a Sylvie, y en este tercero la búsqueda de Renslayer ha dado el fruto de encontrar a un variante de He-Who-Remains, Victor Timely, un inventor de 1893 que puede ayudar a la AVT para arreglar el Telar Temporal. Esto hace que Loki parezca más una serie de televisión tradicional.

Lo malo es que lo que nos cuentan en realidad no es tan interesante. La presentación de Victor Timely resulta alargada y sin sentido (por la chorrada que plantea), y la persecución posterior es realmente tonta. De hecho, un elemento que no me ha gustado nada de este episodio es que alguien decidió que era buena idea poner una música como de organillo de alguna manera para recrear el feeling del momento temporal de 1983 en que se desarrolla la escena. Sin embargo, momentos que deberían ser vertiginosos se convierten casi en comedia ridícula por culpa de esta música que no pega con lo que las imágenes nos muestran. El episodio tiene 56 minutos (49 sin los títulos de crédito finales) y es el más largo hasta la fecha, y tiene un montón de paja que lo único que hace el alargarlo todo y evitar que lleguemos a la parte interesante. Encontrar a Timely y llevarle a la AVT debería haber sido un anexo de 10 minutos de un episodio normal, que haya sido TODO el argumento del episodio me ha parecido una pasada. Dicho para mal, por supuesto.

Por no decir que nada me ha gustado, si me parece interesante conocer que Miss Minutes, la I.A. con forma de dibujos animados creada por He-Who-Remains, está enamorada de él pero al mismo tiempo le odia terriblemente por no haberle dado un cuerpo físico para compartir con él la eternidad. También está bien la idea que Miss Minutes y Renslayer son las que crean a Timely dándole a su yo niño un manual de la AVT, lo que le inspiró a crear todas sus invenciones. El cliffhanger con el que termina el episodio cuando Miss Minutes se ofrece a contar a Renslayer su origen, algo que hasta ahora no le interesaba dada su lealtad inquebrantable hacia el status-quo que representaba He-Who-Remais, puede ser el gran giro que cambie al personaje y la lleve por un senda más destructiva. Veremos.

Sin embargo, el papel sin matices que Sylvie tiene está temporada me parece decepcionante comparado con los matices que mostró en su presentación en la primera temporada. De hecho, me parece una estupidez tremenda el final del episodio en que Sylvie manda a Renslayer al final del Tiempo, en teoría para dejarla allí varada para toda la eternidad, pero lo hace sin registrarla primero para quitarle su tecnología, de forma que se lleva a Miss Minutes con ella. Y entiendo que en realidad esto son las típicas «chorradas» necesarias para que la historia avance hacia donde quieren los creadores, pero me hubiera gustado que se lo hubieran currado un poco más.

Otro elemento interesante es el diseño de producción con la recreación de la Feria Mundial de Chicago de 1893, que resulta resultón gracias a los fondos digitales, cuando en realidad han construido una calle y la base de la noria. También está conseguida la creación de un barco con el que Timely, Renslayer y Miss Minutes cruzan el lago Michigan. Una cosa está clara, y es que Loki tiene el presupuesto para contar de la mejor manera posible la historia que quieren sus creativos. Si esta no resulta interesante, no es por falta de medios.

Loki ha abrazado su función de héroe que busca evitar la destrucción de la AVT por lo que ello acarrearía para el continuo espacio-temporal-multiversal. Es curioso que varios personajes siguen repitiendo el salmo de «es un ser traicionero» cuando es NO es lo que estamos viendo en ningún momento de esta temporada. Tom Hiddleston y Owen Wilson comparten una química estupenda, lo malo es que en este episodio el guion no les hace hacer cosas interesantes, a diferencia del papel de Loki en el segundo episodio. De hecho, me molesta tremendamente la forma en que la serie ningunea a Loki cada vez que Sylvie está presente.

Hay un problema de base de esta temporada que ya no tiene arreglo, su pecado capital. Y es que el final de la primera temporada anticipaba la llegada de Kang. De uno o de muchos. Y visto lo visto no tengo claro que eso vaya a suceder. Como mucho es posible que veamos el ascenso al poder de Victor Timely, algo que tampoco tengo claro que sea por donde nos va a llevar la historia. Por cierto, pensando en Jonathan Majors, para Victor Timely plantea un personaje un tanto ridículo al sufrir de tartamudez y moverse de una forma peculiar. Entiendo que para Majors igual esto significaba un desafío actoral, pero no tengo claro que me haya funcionado. Desde luego, si me lo estoy preguntando es que no lo ha hecho.

Volviendo a la no aparición de Kang, el caso que no sería un problema si lo que nos dan en su lugar fuera una historia apasionante que consiguiera engancharme, cosa que no ha sucedido. Con esta narrativa a paso de tortuga, Marvel Studios podría plantearse tres o cuatro temporadas más antes de llegar a lo realmente interesante. Y la verdad es que voy a terminar de ver esta segunda temporada, pero ya veremos si no plantearé NO ver posibles continuaciones. Unas continuaciones que de momento no han sido confirmadas.

Que una temporada de una serie de Marvel Studios tenga tan sólo 6 episodios ayuda a que la vea hasta el final, pero da pena que nos estemos acostumbrando a series que en el mejor de los casos están «bien sin más». Al menos es mejor que Invasión secreta, pero poco consuelo nos tiene que dar a los fans del MCU.

Comparto el trailer de la serie:

Loki deja claro semana a semana lo que es y lo que no es, y cada vez resulta menos interesante.

PUNTUACIÓN: 6/10

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Crítica de The Continental: Del universo de John Wick (Prime Video)

John Wick está de moda, y sus productores quieren exprimir este interés todo lo que sea posible, como pudimos ver los suscriptores de Prime Video con el estreno de su primer spin-of The Continental.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Miniserie de TV. 3 episodios. Precuela de la saga ‘John Wick’, ‘The Continental’ explorará el origen detrás del ‘hotel para asesinos’, pieza central del universo de Wick, a través de los ojos y las acciones de un joven Winston Scott (Colin Woodell), quien es arrastrado al paisaje infernal de una ciudad de Nueva York de 1975 para enfrentar un pasado que creía haber dejado atrás. Winston emprende un rumbo mortal a través del misterioso submundo neoyorquino en un angustioso intento de apoderarse del emblemático hotel, que sirve de punto de encuentro para los criminales más peligrosos del planeta. (FILMAFFINITY)

El Continental: From the World of John Wick (o simplemente The Continental) es una miniserie de televisión desarrollada por Greg Coolidge, Kirk Ward y Shawn Simmons que sirve como spin-off y precuela de la franquicia John Wick. Coolidge y Ward son los showrunners de la serie y escribieron los guiones junto a Simmons y Ken Kristensen. Albert Hughes dirigió el primer y el tercer episodio, y Charlotte Brändström, el segundo.

The Continental ha sido una serie atípica, al contar con tan sólo 3 episodios. Pero han sido tres episodios más largos de lo normal, al tener unas duraciones de 87, 80 y 98 minutos, lo que sería la duración de 6 episodios de cualquier serie «normal». Esta duración ha ayudado a promocionar la serie como un «evento» para todos los fans de John Wick.

En el reparto tenemos a Colin Woodell como Winston Scott, un hombre de negocios irlandés-estadounidense que lleva décadas viviendo en Londres; Ian McShane interpreta a una versión mayor del personaje en las principales películas de John Wick. Ayomide Adegun interpreta a Charon O’Connor, el hijo sustituto de Cormac, que intenta que Cormac traiga a su padre biológico de Nigeria; Lance Reddick interpretó a una versión mayor del personaje en las principales películas de John Wick. Mel Gibson es Cormac O’Connor, el villano de esta serie que dirige el Continental de Nueva York durante la década de 1970.

El resto del reparto está formado por Mishel Prada como KD Silva, una sargento detective recién llegada a Nueva York que busca a los hermanos Scott. Ben Robson como Francis Patrick «Frankie» Scott, Jr., el hermano mayor de Winston veterano de Vietnam que es un asesino a sueldo de Cormac O´Connor. Hubert Point-Du Jour es Miles Burton, un traficante de armas antiguo compañero de armas de Frankie. Nhung Kate es Yen Scott, esposa de Frankie y ex asesina en Nam. Jessica Allain es Lou Burton, una practicante de kung fu a la que no le gustan las armas, hermana menor de Mile. Mark Musashi y Marina Mazepa son «Los Gemelos», Hansel y Gretel, unos asesinos con una habitación en el Continental.

The Continental está pensada para contarlos la historia del mítico hotel de Nueva York que conocimos en las películas de John Wick. Más concretamente, de su director Winston Scott, que en las películas estaba interpretado por Ian McShane. La historia planteada a finales de los años 70 nos muestra una Nueva York violenta, decadente y sucia post Guerra de Vietnam (o durante), el caldo de cultivo perfecto para una historia repleta de acción como se espera de esta franquicia.

La historia se centra en los hermanos Frankie y Winston Scott, que fueron separados siendo niños cuando el mayor confesó un crimen para que su hermano pequeño tuviera la esperanza de un futuro mejor. Años más tarde, tras robar Frankie un objeto de gran poder al actual dueño del Continental, Cormac O’Connor (interpretado por Mel Gibson), Wiston es llevado de vuelta a Nueva York para que ayude a O´Connor a encontrar a su hermano, aunque hace más de una década que no se ven.

A partir de ahí tendremos la presentación de los diferentes aliados de Winston en su misión de derrocar a O´Connor, pero también a los mortíferos asesinos Los Gemelos y a los enviados por la Alta Mesa para restablecer el orden y la normalidad. A pesar de estar en los años 70, descubriremos que la organización de sin techos liderada en el presente por Laurence Fishburne también existía 50 años antes, lo que completaría el universo mostrado inicialmente por las películas.

Mel Gibson está siempre genial. Pero a la vez creo que está super desaprovechado, limitando su aparición a dos escenas en el primer episodio, un par en el segundo y ya si durante el climax final. Está claro que Gibson con sus 67 años ya no está para realizar muchas escenas de acción (o ninguna), pero tenerle para forzar un papel super over-the-top me parece que es desaprovechar el carisma y la calidad interpretativa de Gibson. Junto a Gibson tenemos a los gemelos Hansel y Gretel de principales villanos para las escenas de acción. Pero ellos también acaban estando desaprovechados, al prácticamente no ser utilizados hasta sus estupendas escenas de acción, que son sin duda lo mejor de las serie.

The Continental nos cuenta también el inicio de la relación entre los personajes de Winston Scott y Charon O’Connor, el conserje del hotel. Esta relación nace aquí y lo que nos cuentan es suficiente, aunque no demasiado interesante, las cosas como son. Los actores Colin Woodell y Ayomide Adegun creo que están correctos, aunque en parte sufren por su limitación en lo referido a las escenas de acción, que no realizan. Algo que es un problema al ser los protagonistas de una serie de acción.

Comentaba antes que hay un montón de personajes secundarios que acompañan a Winston. Sin embargo, sus motivaciones o profundidad son más bien escasas, haciendo las cosas porque si, ayudando a Winston como podrían no haberlo hecho. Eso si, en lo referido a las escenas de acción, Nhung Kate como Yen Scott, Hubert Point-Du Jour como Miles Burton y Jessica Allain como su hermana Lou Burton, son unos estupendos rivales de los hermanos Hansel y Gretel.

Mención aparte el tema de los policías, que son el ejemplo del problema del guion. Hablo de la «buena» KD que tiene una cuenta pendiente con Winston (que ni él mismo sabía que existía) y su jefe corrupto, que aparece y desaparece como el Guadiana. De hecho, si se hubiera borrado su participación completamente tampoco se hubiera perdido nada, mostrando un problema recurrente de algunos contenidos de entretenimiento, que el complicar un argumento sencillo a menudo no lo hace mejor.

Pero obviamente, si eren fan de John Wick y te planteas ver The Continental no es por la profundidad dramática de los personajes, sino por la promesa de escenas de acción al nivel de las películas. Y en eso creo que la serie acierta a medias. En primer lugar, creo que hay un problema importante de ritmo y de distribución de esta acción. La serie empieza con una escena de acción protagonizada por Frankie que SI recuerda para bien a John Wick, pero en un episodio de 87 minutos , lo que podría ser la duración de una película, la acción sólo vuelve al final de episodio. Dicho esto, mi problema no es tanto con este primer capítulo, que creo que tiene una acción correcta y suficiente, sino con los 80 minutazos del segundo episodio sin escenas de acción destacables, más allá de ver a Mel Gibson matar violentamente a un pringado que no pinta nada.

Me genera cierta duda el por qué Albert Hughes no dirige toda la serie, dejando a Charlotte Brändström la dirección del segundo episodio. Brändström ha dirigido episodios en Arrow, The Witcher, Jupiter´s Legacy o El señor de los Anillos: Los anillos de poder, así que entiendo que puede rodar acción, Pero la sensación es que han contratado a Brändström para hacer el episodio «tranquilo» que presenta las tramas que explotarán en el climax final, para dejar tiempo a Albert Hughes para «lo bueno».

Hughes ha dirigido junto a su hermano Allen películas como Menace II Society (1993), Dead Presidents (1995), From Hell (2001) y The Book of Eli (2010), y se encarga de dirigir los episodios uno y tres, en los que se concentra toda la acción. Viendo su filmografía se supone que debería ser un director adecuado para rodar acción. Y aunque como comentaba antes las peleas de Gretel contra Yen, y de Hansel contra Miles y Lou están super bien, al mismo tiempo realiza varios trucos muy sucios en varias escenas de acción. En el primer episodio, mostrando una persecución de coches entre saltos de montaje y fundidos a negro que hacen que no se vea nada, o en el tercer episodio cuando hace que una parte importante de la acción en los pasillos del hotel se vea a través de las cámaras de seguridad en blanco y negro. Incluso pensando que hubiera un problema presupuestario para estas decisiones cuestionables ¿en serio? me ha parecido una tomadura de pelo. De hecho, casi me hace pensar que las escenas de artes marciales las rodó la Segunda Unidad de forma brillante, y el resto Hughes de una forma más bien cuestionable.

El climax final implica una larga acción con el asalto de los buenos al Continental, pero tiene todo el conjunto un tremendo problema espacial, ya que no acaba de saberse quien está donde y como llega de A a B y luego a C. De hecho, hay una sensación de melé cuando Mel Gibson llama a todos los asesinos hospedados en el Continental para que maten a los buenos que luego no acaba de resolverse bien, entre otros motivos por la mi&%$@ de mostrar la acción a través de las cámaras, posiblemente el momento más vergonzoso de la historia de la franquicia de John Wick.

En lo referido al final de la historia, de alguna manera ofrece un final satisfactorio con Winston en su ático vestido como lo hacía Ian McShade en John Wick, buscando transmitir la idea de final cerrado. Dicho esto, la relación de Winston con la Alta Mesa no creo que quede cerrada de forma correcta, casi parece que han dejado elementos abiertos de cara a una posible segunda temporada. Desde luego, que Winston chatajee a la Alta Mesa con la prensa no creo que pueda considerarse un final que conecte bien la historia de Winston con la vista en las películas.

The Continental nos ha dejado algunos buenos momentos, pero en conjunto no creo que sea todo lo satisfactorio que debería.

Comparto el trailer de esta serie:

The Continental ha sido una buena serie de acción aunque se ha quedado un poco corta sobre todo si la comparamos con las películas de John Wick. Pero más que suficiente para saciar la sed de historias de acción y artes marciales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de Castlevania: Nocturno temporada 1 (Netflix)

Disfruté mucho con las cuatro temporadas de Castlevania estrenadas en Netflix. Y aunque esta nueva serie Castlevania: Nocturno no está escrita por Warren Ellis sino que presenta una nueva historia creada por Clive Barley, le di una oportunidad.

PUNTUACIÓN: 7/10

Richter Belmont, un niño de 10 años que vive en Boston en 1783, es testigo de la muerte de su madre, Julia, a manos del poderoso vampiro azteca Olrox, que le perdona la vida. Huye a Francia, donde es criado por la maga altavoz Tera Renard junto a su hija María. Richter, descendiente de la familia Belmont, aparece en los emblemáticos juegos Symphony of Night y Castlevania Rondo of Blood.

Clive Barley es el creador y guionista de esta nueva serie de Castlevania que está basada en la serie de videojuegos de Konami, en concreto, los juegos Castlevania: Rondo of Blood y su secuela Symphony of the Night, que están ambientados en 1792, durante la Revolución Francesa. La serie de 8 episodios se ha estrenado en Netflix y cuenta con Sam Deats como director de todos los episodios. Deatds ya dirigió la serie anterior de Castlevania y ahora repite en la dirección junto a Adam Deats, Saren Stone y Tam Lu.

En lo referido al casting de voces, tenemos a Edward Bluemel como Richter Belmont, descendiente de Trevor y Juste Belmont y actual heredero del legendario látigo del «Asesino de Vampiros». Pixie Davies es Maria Renard, una joven aristócrata adinerada convertida en revolucionaria durante la Revolución Francesa. Thuso Mbedu interpreta a Annette, una joven hechicera que escapó de la esclavitud en el Caribe francés. Nastassja Kinski es Tera Renard, una maga oradora, madre de María. Sydney James Harcourt es Edouard, antiguo cantante de ópera y compañero de Annette en la caza de monstruos. Richard Dormer interpreta al Abad Emmanuel, un Maestro de la Forja que busca preservar el poder de la Iglesia. Aaron Neil como Mizrak, un caballero a las órdenes del Abad y amante de Olrox (Zahn McClarnon), un vampiro azteca que mató a Julia, la madre de Richter, completarían el reparto.

Castlevania: Nocturno es una historia completamente nueva ambientada siglos más tarde de la serie original en la Revolución Francesa. Sin embargo, las señas de identidad se mantienen intactas, al tener una historia de la lucha de un grupo de humanos con habilidades sobrenaturales contra el poder de los vampiros, que en este contexto son los nobles que sometían Francia, con una facción en medio con la habilidad de forjar demonios a partir de cadáveres que significan el elemento caótico e inesperado de la historia.

Clive Barley creo que realiza un buen trabajo como guionista y creador de la serie, planteando una historia que se desarrolla a un buen ritmo con buenos personajes e impactantes giros y sorpresas. Dentro que me ha gustado la serie, también diré que le falta la mala leche y los diálogos macarras que Warren Ellis incorporó a la serie cuando la escribió. Con todo, la serie tiene buenos momentos en todos los episodios, destacando por su dramatismo el prólogo donde asistiremos a la muerte de la madre de Richter cuando él era un niño. Los ocho episodios tienen una duración entre 24 y 30 minutos y en todos se incluye al menos una potente escena de acción, de forma que siempre te quedas con ganas de más.

Los nuevos personajes, héroes y villanos, tienen una buena presentación y creo que van a dar mucho juego en próximas temporadas. Me ha gustado bastante Richter, un digno sucesor de la familia Belmont que bajo la fachada de tío duro tiene el miedo y el recuerdo ante la muerte de su madre, los principales demonios que tendrá que combatir. María y su madre Tera y la caribeña Annette tienen habilidades que molan y las permiten enfrentarse a los no muertos con posibilidades de éxito.

Los monstruos y los vampiros tienen unos diseños que transmiten su peligrosidad, y como en las temporadas previas hay momentos super sangrientos que me molan y conectan con mis gustos. Las coreografía de acción con el uso de los poderes de los héroes ofrece escenas que están bastante bien, dejándome la serie bastante satisfecho.

Dicho esto, la verdad es que la animación vuelve a ser el eslabón débil del conjunto. La historia se cuenta de forma bastante funcional, pero falta el dramatismo y la emoción, al ser esta la típica animación malilla que no mejora el visionado. De hecho, las escenas de acción en general estaban bastante bien planteadas pero justo en el último episodio las peleas han sido un caos en las que no se veía nada. Casi parecía que la animación la aumentaron de velocidad para disimular que era mucho más floja que en episodios anteriores, como si se hubieran quedado sin presupuesto y hubieran terminado como buenamente pudieron.

Dentro de este elemento menos bueno, el menos me acostumbré en seguida al estilo de animación, de forma que no me molestó ni empañó el visionado, aunque si hubiera deseado que los productores y Netflix invirtieran más recursos para que la animación destacara más. En todo caso, la verdad es que Castlevania: Nocturno me dejó con ganas de más, por lo que si mantengo mi suscripción a Netflix, veré seguro la segunda temporada.

Cuando una serie de televisión además de entretener te deja con ganas de más realmente se puede considerar que ha cumplido su función. Espero que Netflix confirma la renovación de la serie, cosa que si no estoy equivocado aún no se ha confirmado. Si te gusta Castlevania en cualquier de sus representaciones, no te puedes perder esta serie.

Comparto el trailer de la serie:

Castelvania: Nocturno me ha perecido una serie super entretenida que estoy seguro gustará a los fans de la franquicia.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Loki temporada 2 episodio 2 (Disney+)

Segundo episodio de Loki en Disney+ y me alegra que por fin Loki justifique su papel protagonista en esta historia, resultando una mejora frente al arranque de la semana pasada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Episodio 2. De Brad en peor.

Con la AVT al borde del colapso temporal, Loki y Mobius no se detendrán hasta encontrar a Sylvie.

La serie creada por Michael Waldron tiene en esta temporada a Eric Martin como escritor principal de la serie. Este segundo episodio de 52 minutos (45 sin los títulos de créditos finales) ha sido dirigido por Dan DeLeeuw, director de la segunda unidad en películas como Vengadores Endgame, Eternals y Quantumania. Natalie Holt, autora de la música de la primera temporada, repite en esta segunda.

Tom Hiddleston retoma su papel de Loki, junto a Sophia Di Martino (Sylvie), Wunmi Mosaku (Hunter B-15), Rafael Casal (Hunter X-5), Kate Dickie (General Dox) y Owen Wilson (Mobius). La principal incorporación de esta temporada es la de Ke Huy Quan, recién salido de su Oscar a Mejor Actor de Reparto, como Ouroboros. Mientras, seguimos esperando la aparición de Jonathan Majors como Kang o como alguna otra identidad.

Comentaba la semana pasada lo mucho que me aburrió el primer episodio de esta segunda temporada. En positivo tengo que decir que este segundo episodio me ha resultado mucho más interesante y entretenido partiendo de la base que Loki se ha sentido por fin como el protagonista de la serie, haciendo cosas según su naturaleza que nadie más podría hacer. Esto desde luego se siente como una mejora importante respecto al comienzo de la temporada y frente a los que fueron mis principales reparos hacia la primera temporada estrenada en el lejano 2021. Ver a Loki y Mobius trabajando en equipo es una de los principales virtudes de la serie, y espero que sigamos por esa senda en lo que resta de temporada. Pero sobre todo me gusta que Tom Hiddleston tenga material que fuerce su habilidad como actor y nos traiga al Loki complejo que no sabes lo que es capaz de hacer porque puede salir por cualquier lado. Este Loki interesante es el que quiero ver en la serie, y espero que lo tengamos y no quede eclipsado por Sylvie.

Y hablando de Sylvie, tras el final del episodio anterior me gusta que que buscarla no haya sido un argumento alargado más de la cuenta y en este episodio ya la hayan encontrado. Eso si, esta búsqueda ha evitado que Loki y Mobius evitaran la purga que la General Dox realiza de numerosas líneas temporales alternativas, mientras la Juez Renslayer sigue oculta y sin aparecer en la serie. Me gusta mucho la química que tienen Tom Hiddleston y Sophia Di Martino en pantalla, aunque de alguna manera cuando Loki está con Sylvie vuelve a ser el perrito apaleado que busca el cariño de su ama, algo que no me gusta demasiado. Que Sylvie esté enfadada con Loki es lógico al intentar evitar que matara a «He-Who-Remains», pero que se sitúe de alguna manera en una posición de superioridad moral frente a Loki no lo es tanto.

Por otro lado, Ouroboros interpretado por Ke Huy Quan sigue teniendo su importancia en la historia, al seguir trabajando en los problemas temporales que siguen existiendo y que amenazan a la AVT, al no poder albergar las nuevas ramas temporales que se están creando. Que sea He-Who-Remains el único que pueda abrir el portal temporal, o si no él que está muerto sí una versión pasada, futura o alternativa de él, parece que va a ser la siguiente misión de los protagonistas de cara al siguiente episodio, al igual que encontrar a la rebelde Juez Renslayer.

Tengo que reconocer que ya he asumido de KANG no va a aparecer en esta serie hasta probablemente el final de la temporada, si es que lo llega a hacer. Algo que no deja de ser un problema porque eso es lo que sugirió al final de la pasada temporada, que Kang sería un más que presente antagonista. Reconozco que sólo vi el teaser trailer de la serie hace un montón de tiempo y casi ni me acuerdo de lo que te contaban, pero ahora que lo pienso, ¿no hubo una escena post-créditos en Ant-Man y la Avispa: Quantumania en la que Loki y Mobius se encontraban con una identidad previa de Kang, Victor Timely, en una ambientación como del far-west? Supongo que ahí es donde viajarán Loki y Mobius la semana que viene. Y por tanto, más que a Kang lo que tendremos va a ser a Jonathan Majors haciendo otros papeles más o menos extravagantes con versiones anteriores suyas.

En lo relativo al diseño de producción, la acción ya sea en la AVT o en el Londres de 1977 donde empieza el episodio se ve siempre gris y en tonos apagados, con pequeños destellos de color como en la cafetería de la AVT. Esto se ha convertido en la seña estilística de la serie al menos en el comienzo de esta temporada y hay que respetarla, pero yo al menos agradecería un poco de la locura que tuvimos cuando Loki y Sylvie viajaban por diferentes realidades en la primera temporada. En todo caso, este es el segundo de seis episodios, y me gustaría pensar que aunque en el far-west se mantendrá esta fotografía gris y apagada, la serie irá aumentando en escala a medida que avance la historia, y con ello la espectacularidad y colorido de las imágenes que hayan preparado.

Creo que ya he comentado en otras ocasiones que no he visto Doctor Who y no soy fan de las series de ciencia ficción con presupuestos ridículos y ambientación casi de obra de teatro, que en algún momento parece que es la principal fuente de inspiración de la serie, al menos desde el punto de vista estilístico. Y entiendo que esto es un factor que de alguna manera explica que la serie no me este flipando en ningún momento.

Tengo esperanzas que la historia cuadre perfectamente al final y nos de el final cerrado y satisfactorio que no nos dio la primera temporada. Sin embargo, por lo visto hasta ahora aunque Loki puede ser una serie más que correcta, queda lejos de atraparme como me hubiera gustado. Queda en el punto de vista de cada uno decidir si una serie que está «bien sin más» justifica su visionado semana a semana. Yo de momento seguiré viéndola.

Comparto el trailer de esta segunda temporada:

Loki mejora en este segundo episodio pero sigue sin pasar del bien sin más.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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