Y llegó el día que Peaky Blinders bajó el nivel. Cierto es que la cuarta temporada me parece insuperable, pero eso no quita que la quinta y de momento última temporada que acabo de ver en Netflix me haya parecido la menos buena hasta ahora, aunque igual de entretenida y carismática.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
Octubre de 1929. El crack de Wall Street destruye las inversiones de la familia Shelby en Estados Unidos. Mientras, en Inglaterra, la banda escocesa de los Billy Boys busca arrebatar el control del crimen de los Shelby, mientras Tommy en la Cámara de los Comunes conocerá a Oswald Mosley, político que busca crear un nuevo partido Fascista y Reino Unido y amenaza la estabilidad del pais.
La quinta temporada se emitió entre agosto y septiembre de 2019, y es de momento la última en emitirse, aunque su creador Steven Knight ha expresado su intención de rodar dos temporadas más, que nos lleven hasta los albores de la Segunda Guerra Mundial en 1940. Los seis episodios de esta temporada han sido dirigidos por Anthony Byrne y escritos por el propio Knight.
En esta quinta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy, Elizabeth “Polly” Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Finn Cole como Michael Gray, el hijo de Polly, Harry Kirton como Finn Shelby, el pequeño de los hermanos y Aidan Gillen como Aberama Gold.
En esta quinta temporada tenemos las incorporaciones de Sam Claflin como Oswald Mosley, un político británico fundador de la Unión Británica de Fascistas, que se va a convertir en el gran enemigo de Tommy. Brian Gleeson como Jimmy McCavern, líder de la banda escocesa de los Billy Boys aliado de Mosley que buscará destruir el imperio de los Shelby y la siempre espectacular Anya Taylor-Joy como Gina Gray, la esposa americana de Michael, completan los principales personajes de esta serie, que se caracteriza por otro lado por su sensación coral.
Ya he comentado en otras ocasiones que aparte del extraordinario reparto encabezado por Cillian Murphy, lo que más me gusta de Peaky Blinders es la espectacular recreación histórica del mundo criminal de Birmingham y en general de la propia Inglaterra. En este sentido, ahora que asistimos al final de la década de 1920, está genial ver como la serie se enfrenta a hechos históricos como el Crack de Wall Street de 1929 y el alzamiento del fascismo que nos acabó conduciendo a la segunda Guerra Mundial.
Ahora que Tommy es un respetable hombre de negocios y político, estas circunstancias van a dinamitar su ordenada existencia de los últimos tiempos, tras enfrentarse a la vendetta de la familia Changretta. Y esto llega e un momento en el que los excesos de toda una vida parecen estar pasándole factura a Tommy. Frente a la cuarta temporada que marca el punto alto de la serie, en esta nueva hay una sensación que Tommy Shelby se ha convertido en su peor enemigo.
Hablando de la cuarta temporada, está claro que si la has visto (como yo), es imposible que no quieras ver este nuevo capítulo de la historia. Y dado que Tommy, Polly, Arthur, Ada o Michael son ya casi como de la familia, sus desventuras y problemas interesan y hacen que estés implicado con ellos desde el minuto uno. En ese sentido, Peaky Blinders T5 es super entretenida y ofrece un más que buen entretenimiento.
Otro elemento destacable es que la serie muestre justo ahora el nacimiento del fascismo en Reino Unido en 1929, precisamente tras el crack de la bolsa que arruinó a muchas familias, sobre todo en Estados unidos, pero también en U.K. Esto tiene una correlación indudable con el surgimiento de los populismos en Europa tras la crisis financiera de 2008, y da un poco de miedo comprobar como los frentismos que se crearon en Europa en 1930 que desembocaron en la 2ª Guerra Mundial se están viendo casi copiados en la actualidad.
Además, dado que estoy enamorado de Anya Taylor-Joy desde que la conocí en Múltiple y en La Bruja, descubrirla en esta quinta temporada me ha encantado, aún reconociendo que interpreta un papel muy pequeño y secundario.
En lo menos bueno, aunque la temporada es super entretenida y sus 6 episodios me siguen pareciendo la duración perfecta, me parece que esta tanda sufre porque no tenemos el carisma de un Adrien Brody o un Tom Hardy como antagonista. Sam Claflin como el político Oswald Mosley me parece que está correcto sin más, cumpliendo su función, pero no llega a dar una réplica a la altura de Cillian Murphy.
Sin embargo, el gran problema de esta temporada es que no es una historia completa como fueron las anteriores. Cierto que normalmente Steven Knight nos dejaba con un giro final que nos dejaba un poco rotos, sin ir más lejos con el final de la primera temporada, pero globalmente podía decirse que el núcleo de la historia quedaba cerrado. Esto no pasa ahora, hasta el punto que tras el sexto episodio, la historia, TODA, queda completamente colgada, hasta el punto que me sentí hasta un poco estafado con el final planteado.
Dicho esto, debo reconocer el control del ritmo y la tensión narrativa que nos ofrece Steven Knight en estos capítulos. Una vez pasado el shock del crack bursátil del primer episodio, los siguientes episodios me estaban pareciendo un poco intrascendentes, pero ha resultado que es porque se estaba guardando un último episodio repleto de giros, sorpresas, traiciones y un cliffhanger monumental, siendo de largo el mejor de toda la temporada. En ese sentido, la sensación de intrascendencia ha resultado estara provocada porque Knight estaba construyendo narrativamente, pero no para esta quinta temporada, sino de cara a la sexta.
Que estas líneas no os confundan, cuando se estrene la nueva temporada yo estaré el primero en la cola (metafórica) para verla, pero que me siga encantando Peaky Blinders no significa que no vea que esta quinta temporada se me haya quedado demasiado corta, lo cual es la primera vez que me pasa.
Comparto el trailer de este temporada:
La 5ª temporada de Peaky Blinders está por debajo de las anteriores pero sigue siendo un estupendo entretenimiento. Y ahora, solo nos queda esperar noticias sobre cuando se estrenará la sexta, que entiendo no será hasta 2021 como pronto.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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La tercera temporada de Battlestar Galactica disponible en Prime Video es de largo la mejor hasta la fecha. La serie creada por Ronald D. Moore ha elevado el nivel de calidad y pone el listón muy alto de cara a la cuarta y última temporada.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Tras el enorme cliffhanger al final de la segunda temporada, esta tercera arranca con las consecuencias de la ocupación Cylon de New Caprica, y durante los 19 episodios de esta temporada van a pasar un montón de cosas. El canal Sci-Fi estrenó esta tercera temporada en octubre de 2006, terminando su emisión en marzo de 2007.
Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos, Moore escribió el episodio piloto, que fue dividido en dos: Ocupación / Precipicio, mientras que Eick escribió sólo uno. El resto de escritores de esta temporada fueron: El también productor Mark Verheiden escribió 4 episodios, al igual que Bradley Thompson & David Weddle. Anne Cofell Saunders (2), Michael Angeli (3), Michael Taylor (3) y Jane Espenson (2) escribieron el resto.
En la dirección tenemos a Michael Rymer, (7 episodios), Sergio Mimica-Gezzan (el episodio piloto), Robert Young (2), Félix Enríquez Alcalá (2), Jean de Segonzac (1), Bill Eagles (1), Michael Nankin (2), Edward James Olmos (1), Rod Hardy (1) y Wayne Rose (1).
A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace), Jamie Bamber (Lee «Apollo» Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon «Athena» Agathon), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl «Helo» Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Múmero 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck) y Richard Hatch (Tom Zarek).
Tengo que reconocer que cuantos más episodios de Battlestar Galactica veo, más me gusta todo. Lo que más me gusta es que aún siendo una ciencia ficción de temática espacial, está planteada desde los personajes, construyendo unas personas complejas que fallan y se equivocan casi tanto como aciertan, pero que intentan mantener la humanidad aún en las situaciones más extremas. Un buen ejemplo de esto son los personajes de Adama y la Presidenta Roslin, que aún con la mejor de las intenciones se muestran demasiado intransigentes y con un temperamento explosivo (en el caso de Adama), algo que no es lo más deseable en la persona al mando. Unido a esto, me gusta que Ronald D. Moore y los guionistas enfrenten a todos los personajes a cuestiones morales en los que no hay una solución fácil en blanco y negro, al estar todo presentado en diferentes tonos de grises.
Otro elemento muy chulo es la construcción de unos Cylones humanos que tienen los mismos sentimientos y dudas que los seres humanos “normales”. Además, su propia fe y la creencia en la existencia de un Dios Verdadero que les tiene preparado un destino aporta un toque religioso y de fe a una historia que en principio era sólo de ciencia ficción, el clásico humanos buenos contra robots malos. Porque por un lado los humanos no son tan buenos para empezar, mientras que los Cylones son mejores y tienen más sentimientos que lo que los humanos quieren pensar.
La tercera temporada de Battlestar Galactica me ha encantado además porque pasan un montón de cosas y el statu-quo cambia (de nuevo) completamente. Además de la historia general de la búsqueda de la Tierra mientras son perseguidos por los Cylons, creo que me han gustado incluso más los episodios individuales centrados en algunos de los personajes. Por ejemplo, 3×14 “The Woman King”, en el que Helo investiga un aumento de muertes dentro de una secta que no acepta los tratamientos médicos, o 3×16 “Dirty Hands” en el que el Jefe Tyrol desafía a Adama con una huelga cuando descubre las condiciones laborales y de vida de algunos trabajadores de la flota. Hay un montón de momentos super emocionantes en esta temporada, y lo mejor es que casi todos los personajes tienen su momento durante la serie.
Emocionalmente, Galactica está construida alrededor del triángulo formado por Adama, su hijo Apollo y Starbuck. La relación amorosa entre estos últimos a pesar de estar ambos casados con Dualla y Anders respectivamente marca gran parte de la temporada, además de descubrir que Starbuck tiene un destino importante reservado para ella, si sobrevive para contarlo, mientras que Apollo se debate por un conflicto interno entre lo que se espera de él y lo que su corazón le pide.
Además de Starbuck, Gaius Baltar tiene también su parte de figura mesiánica, primero para los Cylons y luego para una parte de la sociedad humana, y ambos sirven para afianzar la parte religiosa y filosófica de la serie, que estoy seguro que va a jugar un papel fundamental en la resolución de la historia.
Una parte importante de la trama de la primera y segunda temporadas se construía a partir de la paranoia de no saber quien era un Cylon. Desde el principio se supo que habían 12 modelos diferentes, y poco a poco fuimos conociendo a 7. Sin embargo, la identidad de los “Final 5” era un misterio incluso para los Cylons, de forma que saber su identidad y saber qué papel van a jugar en el destino al que aspiran los seres robóticos también plantea cuestiones interesantes a lo largo de esta tercera parte. De hecho, el descubrimientos de algunas de estas identidades ha provocado u shock bestial.
Quizá, por ponerle un pero, encuentro realmente cargantes las interpretaciones de Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace) y James Callis (Gaius Baltar). El caso es especialmente sangrante con Starbuck que realmente su papel esta temporada es estar borracha (más que de costumbre) y llorar por las esquinas. Entiendo que Cackhoff interpreta lo que la piden, pero me parece demasiado over-the-top en todo momentos y más que lástima, me provoca incluso rechazo. Diferente es el caso de James Callis, al que le veo 100% metido en la piel de Baltar, pero con su cara aluciada la mayor parte del tiempo no me lo creo ni empatizo con su función de Mesías de ambos bandos.
En todo caso, Battlestar Galactica me parece una super seriaza que nos está enseñando que no hay una forma única e inalterable de ser “humano”, algo que cada vez veo más claro que es una metáfora de las diferencias raciales y la lucha para eliminar las desigualdades y la discriminación racial, algo que lamentablemente aún existe en los Estados Unidos y que está de triste actualidad.
Comparto el trailer de esta tercera temporada:
Battlestar Galactica se ha ganado a base de calidad su fama como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia de la televisión. Esta tercera temporada ha subido el listón muy alto y espero que la conclusión en la próxima temporada esté a la altura. En todo caso, estoy disfrutando muchísimo el camino recorrido.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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La segunda temporada de Buffy The Vampire Slayer disponible en Prime Video me ha parecido increíble y ahora sí entiendo el prestigio que ganó Joss Whedon con ella y por qué esta serie está considerada una de las mejores de la historia.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
Esta segunda temporada de Buffy The Vampire Slayer contó con 22 episodios, que fueron emitidos originalmente por la cadena The WB entre Septiembre de 1997 y Mayo de 1998. Tras la presentación de los protagonistas y el conflicto en Sunnydale, epicentro de todo lo sobre natural al estar situada allí una Puerta del Infierno (Hellmouth), en esta temporada el nivel de peligro aumentó exponencialmente con la llegada a la ciudad de Spike y Drusilla, dos vampiros conectados al pasado de Angel. Buffy y Angel afianzarán su relación con consecuencias imprevistas, mientras aprenderemos por las malas que nadie está a salvo.
En esta segunda temporada volvemos a tener como protagonistas a Sarah Michelle Gellar como Buffy Summers, Nicholas Brendon como Xander Harris, Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, Anthony Stewart Head como Rupert Giles y David Boreanaz como Angel / Angelus. Junto a ellos seguimos teniendo a Kristine Sutherland como la madre de Buffy Joyce y Armin Shimerman como el Director Snyder, que tiene a Buffy en el punto de mira y del que veremos que también tiene secretos que ocultar.
A este reparto se les unirán en esta temporada Juliet Landau como Drusilla, una vampira convertida por Angelus a la que antes volvió loca y James Marsters como Spike, un vampiro enamorado de Spike que ha matado a dos Caza Vampiros en años anteriores. La profesora de informática Jenny Calendar (Robia LaMorte) que fue presentada en la primera temporada adquirirá una enorme importancia esta temporada como compañera de investigaciones de Giles y maestra de los chavales. Además, Seth Green interpreta a Daniel «Oz» Osbourne, miembro de un grupo de rock que se convertirá en interés romántico de Willow. Y como guinda, la presentación de Bianca Lawson como Kendra, la nueva Caza Vampiros “activada” cuando Buffy murió al final de la primera temporada, aunque fuera durante unos pocos minutos.
Josh Whedon mantuvo sus funciones de Showrunner y Productor Ejecutivo. Además de seguir controlando todos los aspectos de la producción, para esta segunda temporada aumentó su producción de guiones, al guionizar en solitario cinco episodios y escribir dos junto al también productor David Greenwalt. Además, dirigió 6 capítulos, los principales de esta temporada; El inicial 2×01 “When she was bad”, 2×07 “Lie to me”, 2×12 “Bed Eggs”, el episodio clave 2×14 “Innocence” y los dos últimos episodios de la temporada, 2×21 y 2×22 “Becoming” partes 1 y 2.
Junto a Whedon, escribieron esta segunda temporada Ty King, Matt Kiene & Joe Reinkemeyer, David Greenwalt, Carl Ellsworth, Dean Batali & Rob Des Hotel (2), Howard Gordon & Marti Noxon, Marti Noxon (4), Bruce Seth Green, Ty King y David Fury & Elin Hampton. Dirigieron Bruce Seth Green (5), John T. Kretchmer, Ellen Pressman, David Greenwalt, David Solomon, David Semel (2), Michael Lange, Rob Des Hotel & Dean Batali, James A. Contner, Michael Gershman, Deran Sarafian y James Whitmore, Jr.
Comentaba la semana pasada en mi reseña de la primera temporada que su visionado me había parecido bastante montonero, con muchos elementos que eran clichés con muy poca personalidad y una serie que en general veía demasiado juvenil y superficial. ¡Qué cambio respecto a esta segunda! No tengo claro el motivo, si la tranquilidad de tener 22 episodios asegurados para poder desarrollar su historia o si es debido a que una vez Whedon y su equipo habían creado a los personajes ya pudieron jugar con ellos y transgredir las expectativas, pero el resultado de esta segunda temporada me ha parecido brillante, con muchos episodios de notable alto y algún sobresaliente.
Aunque Buffy tiene más de 20 años, no quiero escribir estas líneas destripado elementos claves de la trama, para no spoilear a nadie, sobre todo por lo mucho que he disfrutado durante el visionado de esta temporada a medida que descubría las numerosas sorpresas que vamos a ir conociendo.
Whedon ha conseguido en esta temporada convertir a Buffy Summers en un Peter Parker moderno, una heroina trágica que aunque vence al malo y evita la destrucción del mundo, no puede evitar que la gente a su alrededor sufra e incluso muera. Debido a la tortura emocional que Buffy va a sufrir en esta temporada, he disfrutado muchísimo con Sarah Michelle Gellar y creo que además de crecer como actriz, entiendo que es esta temporada la que cimentó su figura de icono para tantos y tantos espectadores.
Otro elemento que me gusta mucho es la forma en que Whedon se quita de en medio elementos chusqueros como era la figura del “The Anointed One” (El Ungido / Elegido), el heredero de The Master, el villano de la primera temporada, que era un concepto que se veía a la legua que no era potente. Su sustitución por Spike y Drusilla hace que la serie gane muchísimos enteros, al transmitir una ambigüedad y peligro que no habiamos tenido hasta ese momento en la serie. La conexión de ambos con el pasado de Angel y todo lo relacionado con el novio de Buffy es otro de los grandes hallazgos narrativos de esta temporada, que nos ha ofrecido un montón de momentazos super crueles que me han dolido en el alma.
Comentaba sobre la primera temporada que odiaba a muerte a Xander y a Cordelia debido a que les veía unos clichés andantes. Sin embargo, el cambio y la evolución que han sufrido estos personajes me ha encantado. Al igual que Willow, que no sólo se ha echado un novio que no es Xander, sino que su importancia en la serie ha aumentado y creo que aún puede ofrecernos grandes momentos.
Además de los protagonistas, hay algunos secundarios estupendos, e incluso aunque sus arcos no sean lo largos que hubiera esperado, ofrecen un buenísimo contraste con los protagonistas y momentos super dramáticos. Otro elemento que me gusta mucho es que esta segunda temporada mantiene la estructura de capítulos completos cerrados, aunque con 3 continuarás en los 22 episodios, e incluso los stand-alone ayudan a construir las personalidades de todos y asentar sus relaciones, haciendo avanzar la trama general.
Y hablando de eso, junto de la propia evolución de los personajes principales y secundarios y del enfrentamiento contra los vampiros que forma la trama principal de la temporada, los episodios sueltos me han parecido super chulos y los he disfrutado si no más, seguro igual, que los importantes. Desde 2×02 “Some assembly required” en la que actualizan el mito de Frankenstein, 2×04 “Inca Mummy Girl” con una Momia inesperada, 2×05 “Reptile Boy” sobre el acoso en las franternidades, 2×06 “Halloween”, 2×08 “The Dark Age” con posesiones demoniacas, 2×11”Ted” con una robótica amenaza que me recordó a Bishop de Alien de Ridley Scott, 2×12 “Bad Eggs” con la Invasión de los Ultracuerpos meets The Thing, 2×15 “Phases” con el primer Hombre Lobo de la serie, 2×16 “Bewitched, Bothered and Bewildered”, de largo el episodio más divertido hasta la fecha en la que Xander sufrirá en sus carnes el intentar usar una poción de amor, 2×18 “Killes by Death” que recrea la típica historia de terror de hospitales con la Muerte (o algo muy parecido) de por medio, 2×19 “I only have eyes for you” con una historia de amor maldita y unos fantasmas que acosan el instituto. Por último, 2×20 “Go Fish” nos trae a unos monstruos acuáticos que nos recuerdan al clásico monstruo de la laguna.
Aunque estamos ante una serie de televisión de hace más de 20 años con un presupuesto acorde a la época, creo que todos los elementos técnicos también han mejorado un montón respecto a la primera temporada. Las máscaras de los vampiros siguen siendo malillas, pero a lo mejor porque ya me acostumbré a ellas, en este visionado no me han cantado tanto. Eso si, dado que estamos ante una serie con un target decididamente juvenil y en sus episodios de 40 minutos hay el tiempo que hay para desarrollar una trama y resolverla, hay algunos “por que si” durante la serie, pero que son inevitables y totalmente justificados y justificables. En general, he visto en esta temporada un storytelling super comiquero, y me encanta la forma en la que lo utilzan durante la temporada. Temía que la serie se convirtiera en la típica serie de “caso de la semana” en la que el statu-quo era siempre el mismo, pero nada más lejos de la realidad. Los protagonistas al final de la temporada no tienen nada que ver con como eran al comienzo, y esto es para mi un ejemplo de buena escritura.
En resumen, sin entrar en spoilers, esta segunda temporada de Buffy The Vampire Slayer por fin hizo honor a su fama y ha ofrecido un estupendo entretenimiento que me ha dejado con unas ganas locas de ver la siguiente temporada.
Comparto el trailer de esta temporada, aunque si no viste esta serie casi te recomiendo que no lo veas y empieces a verla sabiendo cuanto menos cosas mejor:
Ahora si entiendo la fama de Buffy, The Vampire Slayer, y además de estar super enganchado, no puedo más que recomendarla a todos los que como yo, no la habiamos podido ver hasta ahora. Aprovechando que está disponible en Prime Video, ya no hay excusa para no verla.
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Gracias a Prime Video puedo cumplir con uno de mis debes seriéfilo friki, ver completa y en orden Buffy, The Vampire Slayer, la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon y que es un referente para todos los aficionados. Empiezo compartiendo mis impresiones de la primera temporada.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Serie de TV (1997-2003). 7 temporadas. 145 episodios. La joven Buffy y su madre se mudan desde Los Ángeles a la localidad de Sunnydale. En el subsuelo del pueblo habita el Maestro, el más antiguo y poderoso vampiro que existe. El Maestro está atrapado en el punto místico llamado La Boca del Infierno, que el Maestro trato de abrir cuando, por causa de un terremoto, quedó atrapado, ya hace décadas. En Sunnydale Buffy también conoce a Willow y Xander, que se convierten en sus amigos y que, sin querer, la tendrán que ayudar en su lucha contra el Maestro. Xander se enamora de Buffy desde que la ve por primera vez, sin darse cuenta que Willow, su mejor amiga, lo ama desde niños. Además esta Giles, el bibliotecario de la escuela, que es un Vigilante u Observador, que desde siempre se han dedicado a entrenar y guiar a las Cazadoras, pero sin intervenir directamente en la lucha contra los vampiros. Además Buffy conoce un misterioso aliado, de nombre Angel, del que se enamora. Pero es un amor imposible, pues Angel es un vampiro, aunque por una maldición gitana recobró su alma y ahora lucha contra ellos. (FILMAFFINITY)
Buffy Vampire Slayer está protagonizada por Sarah Michelle Gellar. Buffy Summers es una adolescente de 16 años que intenta tener una vida normal mientra se enfrenta a todo tipo de monstruos debido a su papel de Caza Vampiros. Este papel la lanzó a la fama pero a la vez la encasilló, realizando papeles en películas como Scream 2, Se lo que hiciste el último verano, Cruel Intentions o el remake americano de The grudge. Además, hizo de Dahne en las dos películas de imagen real de Scooby-Doo de 2002 y 2004.
En esta primera temporada, la serie cuenta con un reparto formado por Nicholas Brendon como Xander Harris, que sirve de alivio cómico durante la serie; Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, chica tímida experta en ordenadores que está enamorada de Xander; Anthony Stewart Head como Rupert Giles, bibliotecario del instituto de Sunnydale que es un Guardián y hará de mentor de Buffy; David Boreanaz como Angel, un misterioso vampiro bueno de oscuro pasado del que se se enamorará Buffy; y por último, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, la típica tópica lider de las animadoras del instituto superficial y egoista.
Buffy Vampire Slayer es la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon (Nueva York, 1964). Joss forma parte de una familia de escritores, siendo la tercera generación de su familia que ha trabajado en cine y televisión. Tras cursar estudios universitarios en Inglaterra, empezó a trabajar en series como Roseanne (1989). Whedon realizó trabajo no acreditado en películas como Speed, twister, Waterworld o incluso X-Men de Bryan Singer. En esa etapa escribió los guiones de Buffy Vampire Slayer (1992), Alien: Resurrection (1997), Titan A.E. (2000) y las primeras versiones del guión de Atlantis (2001), aunque fue su guión de Toy Story (1995) el que le valió una nominación al Oscar.
Whedon no está nada contento con lo que acabó siendo Alien: Resurrection respecto a su guión original, y lo mismo puede decirse de la película de Buffy, the Vampire Slayer (1992) dirigida por Fran Rubel Kuzui y protagonizada por Kristy Swanson. Whedon escribió una historia de terror sobre una joven empoderada que subvertía el cliché de la rubia tonta que es la primera en morir en las películas de terror. Sin embargo, Kuzui convirtió la película en una comedia pop, lo que fue un golpe grande para Whedon. A pesar de no funcionar en taquilla, la película fue bien valorada en el mundillo, y le abrió a Whedon a desarrollar la serie de televisión, que acabó convirtiéndose en un fenómeno social y mediático, hasta el punto que se encuentra en muchas listas de las mejores series de la televisión.
En el mundo del comic, Whedon escribió en 2004 la estupenda Astonishing X-Men junto al artista John Cassaday para Marvel Comics, mientras que en 2007 escribió en Dark Horse el comic de Buffy que está en continuidad con la serie de televisión y sirvió de octava temporada.
Tras el fracaso de Firefly (provocado por FOX), dirigió Serenity (2005), su primer película como director. Tras otros trabajos y habiendo alcanzado la categoría de autor de culto dentro del ámbito mainstream, en 2010 fue contratado por Marvel Studios para escribir y dirigir Vengadores (2012), que ya es historia del cine.
La primera temporada de Buffy, Vampire Slayer fue emitida en 1997 en la cadena WB Network. Al tratarse de un concepto nuevo que no estaba claro si iba a ser popular, esta temporada contó con tan sólo 12 episodios, al ser emitida durante la parada de la midseason de otra serie completamente olvidada hoy en día. Whedon plantea una serie adolescente ambientada en el instituto de la ficticia localidad de Sunnydale en California, en el que cada episodio cuenta una historia autoconclusiva que sirve además para construir una narrativa a lo largo de toda la temporada. En este inicio, conoceremos además de a los protagonistas que el Instituto de Sunnydale está construido encima de una Puerta al Infierno, lo que hace que la ciudad atraiga todo tipo de criaturas sobrenaturales. La lucha contra El Maestro, un vampiro antiguo superpoderoso que intenta abrir esa puerta y desatar el Infierno en la tierra es la línea central de estos 12 episodios, que terminaron con un final cerrado satisfactorio en caso de que la serie no fuera renovada. Cosa que sí sucedió.
Inspirado por la exitosa X-Files que mostraba “el monstruo de la semana”, Whedon utiliza no sólo vampiros sino todo tipo de seres de la cultura popular, usándolos además de como punching-ball como metáfora para contar problemas reales de los adolescentes, como son el bullying y la cultura de la manada en las aulas, la invisibilización a chavales que sienten ser invisibles o la presión que algunos padres ejercen sobre sus hijos, queriendo vivir a través de ellos una vida que ya pasó. Y en general, los problemas y la ansiedad asociada a la adolescencia.
Whedon realizó labores de Showrunner, controlando todos los aspectos de la producción y supervisando los guiones que no escribía él directamente. Estos 12 episodios fueron dirigidos por Charles Martin Smith, John Kretchmer, Stephen Cragg, Bruce Seth (3 episodios), David Semel, Scott Brazil, Stephen Posey, Ellen Pressman, Reza Badiyi y el propio Whedon, que de guardó el último episodio de la temporada. Whedon además escribió los dos primeros episodios que marcaban el tono de la serie y el último, además del argumento de otros dos episodios. Whedon creó Mutant Enemy Productions para la escritura de los guiones, utilizando la técnica del “writers-room” en la cual se discutía entre todo el equipo los argumentos de la temporada y su desglose en cada episodio, que luego eran escritos por un escritor diferente. De esta manera, Además de Whedon, aparecen acreditados como escritores de esta primera temporada Dana Reston, David Greenwalt (3 episodios), Rob Des Hotel & Dean Batali (2), Matt Kiene & Joe Reinkmeyer y Ashley Gable & Thomas A. Swyden (2).
La serie es una fuente inagotable de referencias pop y a la cultura popular, y aunque es una serie con vampiros y todo tipo de monstruos, está planteada como una serie de aventuras con toques de humor con un target adolescente clarísimo, que evita la sangre y cualquier elemento que pueda ser mínimamente terrorífico, perturbador o polémico.
Me parece curioso como además de por su personalidad y belleza física, Buffy y Sarah Michelle Gellar se convirtieron en iconos de la época, al trasmitir perfectamente el feeling adolescente. En cada episodio la vemos cambiarse varias veces de vestuario, como pasa en la vida real, a cual más trendy y estupendo, y tiene unos problemas asociados a su edad relativos a la búsqueda del amor y a no querer que su destino de Vampire-Slayer la impida ser feliz y tener amigos con lo que los adolescentes sin duda podían empatizar completamente. Además, el propio argumento de hacer que una adolescente sea la protagonista y patee el trasero de los malos es super feminista (en el buen sentido) y empoderante para la juventud de la época.
Otro elemento muy pop de esta primera temporada que me parece interesante es la creación de The Bronze, un pub donde los estudiantes se reúnen después de clase. Entiendo que esto venía motivado principalemente por motivos presupuestarios, por la necesidad de tener un set donde situar algunas escenas fuera del instituto, pero Whedon lo aprovecha y hace que en cada episodio aparezca tocando un grupo pop/rock que entiendo estaba intentando despegar en esa época (spoiler, creo que ninguno lo consiguió), creando un detalle chulo que se salía de la norma a la que estábamos acostumbrados.
En relación a Buffy, debo reconocer que aunque vi algún episodio suelto, nunca me enganchó en su día. Soy de 1974, así que cuando se empezó a emitir en España en ¿1998 o 1999? yo tenía en ese momento 24 o 25 años. Y en ese momento, una serie adolescente muy ligera y casi de humor, a pesar de todas las referencias a la cultura pop, no encajaba con mis gustos post-universitarios, más interesando en David Fincher (Se7en es de 1995 y El club de la lucha del 99), John Woo (Broken arrow de 1995 y Face-off de 1997) o Darren Aronosfki y su réquiem por un sueño (2000). Pongo estos ejemplos que espero ilustren porqué nunca encontré una conexión emocional con esta serie como tampoco conecté (y sigo sin hacerlo) con Harry Potter, cuya primera película se estrenó en 2001. No tengo problema en decir que me pillaron mayor, y que entiendo sin embargo como ambos personajes sí han marcado la infancia / adolescencia de toda una generación.
Cuando me plantee el visionado de Buffy, lo primero que hice fue mentalizarme ante una serie con numerosos elementos que probablemente no han envejecido demasiado bien. Después de todo, estamos hablando que se estrenó en Estados Unidos en 1997, hace más de 20 años. Y a pesar de ir preparado, debo reconocer que esta primera temporada me ha resultado muy muy montonera. Floja incluso. Y eso que acepto los ridículos maquillajes de los vampiros, unos monstruos y efectos cutrillos y unas escenas de acción muy flojas, algo que ya esperaba teniendo en cuenta los medios y presupuesto de los que disponían para hacer televisión el siglo pasado y recordando los episodios que vi en su día y que ya es ese momento me parecían cutres.
Sin embargo, siendo esta primera temporada una correcta presentación de Buffy y su mundo, encuentro unos guiones super obvios y casi hasta infantiles, ni siquiera juveniles. Comentaba antes que me gusta que Whedon use monstruos como metáforas de problemas adolescentes, pero estos argumentos son totalmente “in-your-face” con cero sorpresas o matices, contado todo con brocha gorda.
Para hacer las cosas peores, odio a muerte a Xander. Entiendo que su personaje es el alivio cómico y tiene una función narrativa durante los episodios, pero me parece lamentable su humor y su caracterización como un salido que piensa que tiene que ligar con cualquier chica / mujer que pase por su lado. Igual que odio a Cordelia, el paradigma de chica popular asquerosa y egoista, otro personaje creado a brocha gorda de principio a fin, en esta primera temporada.
Además de mi aversión a estos personajes, el triángulo amoroso, que realmente es un cuadrado, provoca situaciones repetidas una y otra vez en estos episodios. Willow es una chica tímida enamorada de Xander en secreto, que no se entera a pesar de lo evidente que es, lo cual constituye otro de los motivos por los que le tengo manía. A su vez, Xander quiere ligar con Buffy, que le rechaza porque ha puesto sus ojos en Angel, un vampiro atormentado de más de 200 años que no quiere hacer daño a la adolescente, por lo que la rechaza (inicialmente) para no hacerla daño a la larga, ya que su relación es imposible.
Y hablando de Angel, la serie desde el minuto uno nos indica sin sutilezas que es el personaje que MOLA, envuelto como está en el misterio. Sin embargo, aunque nos dicen que mola, EN PANTALLA no hace nada que lo confirme, más bien al contrario. Y al menos en esta primera temporada, David Boreanaz es un actor monoexpresivo, con cara de “mira que serio y misterioso soy” todo el rato que tampoco ayuda a que empatice con él.
Aunque esta primera temporada me ha parecido correcta sin más, si encuentro destacable la narrativa de caso por episodio que construye una trama general que nos lleva hasta el climax en el último episodio. También encuentro positivo que Whedon no tiene problemas en crar una serie ligera sin más pretensión que la de entretener, cosa que creo que consigue razonablemente bien. Además, se que estos episodios apenas son la punta del iceberg y que, tras presentar a los protagonistas los vamos a ver crecer como personas a lo largo de las siguientes temporadas, y estoy seguro que lo voy a disfrutar.
De hecho, ya anticipo que ya empecé a ver la segunda temporada y todos los personajes me parecen mucho mejor escritos y la serie ha mejorado bastante, también en lo referente al villano principal, dado que El Maestro de esta primera temporado fue muy flojo. Flojo en si mismo y aún peor si lo comparamos con Spike o Drusilla, a los que hemos conocido en la segunda.
En resumen, esta primera temporada ha sido un comienzo flojo para una serie que estoy seguro va a mejorar y a la que le doy un voto de confianza.
Comparto el trailer de esta primera temporada:
Buffy The Vampire Slayer tiene un gran margen de mejora y espero compartir en breve mis impresiones de la segunda temporada.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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Por fin pude ver la tercera temporada de Vikingos, disponible en Prime Video, y me ha parecido la mejor y más espectacular hasta la fecha.
PUNTUACIÓN: 8/10
Vikingos es una serie de televisión dramática histórica creada y escrita por Michael Hirst para el canal History inspirada en las saga del Vikingo Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), uno de los héroes nórdicos legendarios conocido como el azote de Inglaterra y Francia. La serie retrata a Ragnar como un granjero que alcanza la fama con incursiones exitosas en Inglaterra, y finalmente se convierte en un rey escandinavo, con el apoyo de su familia y sus guerreros.
Esta tercera temporada se emitió originalmente en 2015 y contó con diez episodios escritos por el showrunner y creador Michael Hirst, y dirigidos por Ken Girotti (4 episodios), Jeff Woolnough (2), Helen Shaver (2) y Kelly Makin (2). La temporada sirve para ampliar las relaciones entre Ragnar y el rey Ecbert de Wessex (Inglaterra), mientras se prepara el histórico asalta a la ciudad de Paris.
El reparto está protagonizado por el antes mencionado Travis Fimmel como Ragnar Lothbrok, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha, Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda esposa, Clive Standen como su hermano Rollo, Gusaf Skargard como Floki, amigo de Ragnar y constructor de barcos, Alexander Ludwig como Björn Ironside, el hijo de Ragnar y Lagertha que les acompaña en sus campañas, Linus Roache como el inteligente y despiadado Rey Ecbert de Wessex, y George Blagden como Athelstan, un monje anglosajón dividido entre los dioses vikingos y el dios cristiano; es amigo y asesor tanto del rey Ragnar como del rey Ecbert.
Una de las cosas más destacada de Vikingos es su perfecta ambientación del mundo medieval de los siglos VIII y IX. El vestuario, los barcos o los pueblos nórdicos y británicos dan una sensación de realismo total, casi parece que esté viendo un documental del Canal Historia.
Comentaba en mis reseñas de la primera y segunda temporadas que Vikingos es una serie perfecta para los amantes de las historias históricas de acción y que resultaba muy entretenida, pero sin embargo siempre me faltaba algo para poder calificarla de “seriaza”. Empezando por la montonera interpretación del protagonista Travis Fimmel, en su papel de Ragnar Lothbrok.
Sin embargo, debo decir que esta tercera temporada me ha parecido la mejor hasta la fecha. Vuelven a pasar muchas cosas durante los 10 episodios, pero no encontré momentos que me parezcan “paja” para rellenar sin importancia para la trama principal. Las intrigas en Wessex me interesan, sobre todo por el carisma e inteligencia que transmite Linus Roache como el Rey Ecbert de Wessex. La historia ambientada en el hogar de Kattegat mientras los guerreros parten a saquear tierras extranjeras también me mantuvo super interesado toda la temporada, y el climax de la temporada con el asedio de Paris me han parecido unos episodios bestiales casi al nivel de Juegos de Tronos, con una espectacular sorpresa final.
Incluso diría que vi muchísimo más entonado a Travis Fimmel y al resto del reparto, lo que ya sería la guinda del pastel. Como buena historia medieval, me gusta la sensación de que no hay nadie a salvo y cualquiera puede morir en cualquier momento, algo que era la norma en esa dura e inmisericorde época medieval.
Como digo, esta tercera temporada me ha parecido la mejor hasta la fecha y seguro que veré la cuarta en cuanto tenga un momento, ya que ahora mismo se me acumulan las series televisas que quiero ver. Dicho esto, si tuviera que decir algo menos bueno, diría que dentro que tengo claro que esto es puro entretenimiento, empiezo a encontrar reparos en la glorificación que la serie hace de la salvaje cultura vikinga que no creaba nada, sólo robaba y destruía lo que tenía a su alcance. La serie parece celebrar la pureza vikinga mientras denuncia las crueles prácticas del manipulador Rey Ecberg, y en general de los cristianos, o la debilidad del Rey Francés, mostrado como un pusilánime que no supo defender su capital de los bárbaros norteños.
Como digo, entiendo la parte de entretenimento, peeeeero un poco sí me fastidia que la sensación que buscan es que los espectadores pensemos que los vikingos eran geniales o de alguna forma mejores que otras culturas y reinos de la época, cosa que no pienso en absoluto.
Comparto el trailer de esta tercera temporada:
Vikingos es un notable entretenimiento que de momento no deja de mejorar. De hecho, aunque veré seguro la cuarta temporada, me parece difícil que pueda mantener el nivel. Espero que la caliad de la serie me desmienta.
PUNTUACIÓN: 8/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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