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Crítica de El Cid temporada 1 (Prime Video)

Tras alabar ayer la película de El Cid de 1961, un autentico CLÁSICO del cine, hoy toca analizar la serie de televisión que Prime Video estrenó el pasado mes de diciembre, cuyo visionado ha sido como la noche y el día en todos los aspectos.

PUNTUACIÓN: 3,5/10

FILMAFFINITY. ‘El Cid’ cuenta la historia del hombre detrás de la leyenda, Rodrigo Díaz de Vivar, también conocido como “Ruy”, desde que era niño hasta que se convirtió en un héroe de guerra, mientras intenta encontrar su lugar dentro de una sociedad donde las intrigas de la Corona de León intenta controlarlo. El Cid es un héroe por todos conocido pero también uno de los personajes más misteriosos y complejos de la historia de España. La trama tiene lugar en el siglo XI, una de las épocas más fascinantes de la historia de España, donde cristianos, árabes y judíos convivieron en la Península Ibérica, enfrentándose en guerras y/o forjando alianzas. Una historia de aventuras, amor, intriga, traición y lucha entre quienes ostentan el poder y quienes poseen la auténtica autoridad.

La primera temporada de El Cid constó de 5 episodios estrenados por Prime de forma simultánea el 18 de Diciembre. Tras ciertas dudas, finalmente ha sido renovada para una segunda, con estreno previsto este 2021 (supongo que de cara a final de año). La serie ha sido creada por José Velasco y Luis Arranz. Velasco es uno de los profesionales con mayor experiencia en la producción audiovisual en España. Es presidente de Zebra Producciones, y cofundador de Globomedia y Zeppelin, productoras responsables de programas de éxito como Inocente, Inocente (entretenimiento, 1995-), El Super (primera serie de emisión diaria entre 1996-99), Querido Maestro o el tristemente célebre Gran Hermano.

Luis Arranz ha escrito para series como «Lalola (2008-09), «La sopa boba (2004), Fernández y familia (1998-99) o «El Gordo: Una historia verdadera (2010). También co-escribió la ópera prima de Adolfo Martínez “Zona hostil (2017). Arranz, Martínez y José Velascoaparecen acreditados como creadores del argumento de la serie, mientras que los episodios fueron escritos junto a Curro Royo, Luis Moreno, Nicolás Saad, Ángel E. Pariente, Felipe Mellizo y Cristina Pons. Además, para dirigir los 5 capítulos, tenemos al propio Adolfo Martínez, Miguel Alcantus (2 episodios), Marco A. Castillo (2) y Arantxa Echevarría.

La serie se vendió como la producción española más cara de la historia, aunque no se han hecho públicas las cifras exactas de inversión. Con un equipo formado por más de 200 personas, más de 1100 figurantes, unos sets de decorados de más de 4000 m2 y un 70% rodado en exteriores y localizaciones históricas de Soria, Burgos, Albarracín, Madrid (Colegiata de San Isidro), San Martín de Valdeiglesias, Guadamur y La Adrada y en el Palacio de la Aljafería de Zaragoza, la sensación a priori no podía ser mejor, al haber contado con todos los medios para crear una gran serie.

Esta sensación vino también por la contratación de reputados profesionales de Hollywood como son el director de arte Benjamín Fernández (Gladiator), el músico ganador de 2 Oscars Gustavo Santaolalla (Babel y Brokeback mountain) y el director de fotografía Javier Salmones, ganador del Goya y con una amplísima carrera con películas como Anticristo, Capitan Trueno, Romasanta, Carreteras secundarias o La lengua de las mariposas entre otras muchas.

Curiosamente, el proyecto inicial que vendieron a los medios de comunicación cuando Prime anunció el contrato para producir esta serie era que se iban a rodar de forma simultánes 2 temporadas de 6 episodios cada una, con 7 meses de rodaje en total, y con la idea que el final de la 2ª temporada situaría a Rodrigo con 20 años ANTES del inicio del Cantar del Mío Cid. Sin embargo, esto no ha llegado a materializarse así, ya que finalmente sólo se rodó una temporada de 5 capítulos y durante 2021 tendrá que rodarse la segunda.

La serie está protagonizada por Jaime Lorente (Casa de Papel, Élite) como Rodrigo Díaz de Vivar “El Cid” o Ruy, Lucía Guerrero como Jimena Díaz, la futura esposa del Cid, José Luis García Pérez como Fernando I el Grande, figura histórica y esposo de la Reina Sancha la Bella (Elia Galera).

Sus hijos los infantes están interpretados por Alicia Sanz (infanta Urraca de León), Lucía Díez (infanta Elvira de León), Jaime Olías (Alfonso VI el Bravo de León), Francisco Ortiz (Sancho Fernández II el Fuerte de Castilla) y Nicolás Illoro (rey García de Galicia). El resto del reparto está formado por Ginés García Millán (Ramiro I de Aragón), Juan Echanove (Obispo Don Bernardo), Juan Fernández (abuelo de Rodrigo), Carlos Bardem (Conde Flaín de León) y Pablo Álvarez (Orduño Flaínez, hijo del conde Flaín de León).

Entrando en materia, lo mejor que puedo decir de esta serie es que gracias a su estreno la figura histórica que es El Cid y el apasionante momento histórico que vivió han recibido un interés que hacía décadas que no tenía. Yo mismo me puse a investigar sobre el siglo XI tras ver las película de Charlton Heston y esta serie.

El siglo XI fue un momento histórico increíble en la Península Ibérica, en el que convivieron varios reinos cristianos (Castilla, León, Navarra, Aragón) con unos reinos de Taifas musulmanes surgidos tras la desintegración del Califato de Córdoba. Entre estos reinos se crearon multitud de dinámicas de colaboración y agresión en función de los intereses de cada monarca. En ese momento concreto, la idea de una cristiandad unida contra los musulmanes invasores era totalmente errónea, y asistimos a cristianos y musulmanes unidos contra otro reino cristiano, o cristianos y musulmanes contra otro reino de Taifa rival. O cristianos contra musulmanes y viceversa.

Frente a las comparaciones de la serie El Cid con Juego de Tronos, lo cierto es que el complejo mundo de esa época bien pudo servir de inspiración para George R.R. Martin para escribir las novelas. Y en ese sentido, si algo hace bien esta primera temporada es haber mostrado la complejidad de estos reinos y las luchas por el poder que tuvieron lugar durante esos años.

Y hasta aquí puedo leer. Me quedo muerto viendo la forma tan desastrosa en la que los creadores han desaprovechado los increíbles hechos históricos para crear casi 300 minutos de televisión aburridos hasta decir basta y que no hay por donde cogerlos. No quiero alargarme más de la cuenta ni hacer sangre del árbol caído, pero El Cid me ha parecido increíblemente mediocre a todos los niveles: Actoral, de guión, visual y estético… no se salva nada.

En primer lugar, tiene delito que habiendo rodado tantas escenas en localizaciones históricas y espacios naturales, todo de sensación de falso. Mi compañera Lupe hizo un símil muy acertado, al sentirse viendo la serie como si fuera a recibir una lección de historia y se encontrara que la han llevado a Port Aventura. Esto me muestra que en muchas ocasiones no es cuestión de dinero, sino de calidad de los que deciden y de atención a los detalles.

En este sentido, me produce bochorno que excepto algún momento puntual del ¡4º capítulo! con la única batalla de la temporada, me parece que TODO está rodado de la peor forma posible, como si ante la posibilidad de rodar y mostrar algo de forma dinámica e interesante optaran siempre por la opción más cutre y televisiva posible, dicho esto en el peor sentido posible (lamentablemente). En todo caso, los momentos correctos son demasiado pocos, demasiado tarde.

El Cid es una serie aburrida, plana y que se hace lenta porque aunque el contexto histórico es interesante, lo que hacen los personajes no lo llega a ser nunca. Y peor, con unos diálogos realmente penosos que parecen sacados de “Al salir de clase” o subproductos similares y unas interpretaciones flojísimas que cuando oyen hablar de carisma no saben a qué se refieren.

El casting es terrible y es otro de los motivos que la serie no enganche. Es cierto que los actores tienen que lidiar con unos diálogos que no se los desearía a mi peor enemigo, pero sobre todo Jaime Lorente y todos los actores jóvenes de la serie transmiten que en el fondo no se acaban de creer lo que están interpretando y que estarían más cómodos en una serie juvenil ambientada en la actualidad. Lorente jamás está a la altura del desafío, y eso lastra también el visionado.

Aunque es cierto que la España del siglo XI pudo inspirar a George R.R. Martin, la realidad es que la serie intenta copiar sin ningún pudor a Juego de tronos con resultados lamentables. Para alargar la serie y justificar una franquicia de múltiples temporadas que ofrezca a Prime contenidos para varios años, los guionistas se inventan tres líneas argumentales diferentes que se van desarrollando a paso de tortuga y nunca acaban de interesar. En primer lugar un drama histórico con conspiraciones palaciegas de mercadillo, en segundo lugar una historia juvenil con grandes dosis de empoderamiento femenino y amoríos adolescentes nivel al salir de clase, y por último una historia de aventuras repleta de acción, que acaba resultando pobre y tampoco funciona. 3 arcos, todos mediocres que en ningún caso te dejan con ganas de querer saber cómo continuará la historia.

Esta primera temporada acaba resultando un chiste que se olvida de lo principal de cualquier obra de entretenimiento, que es ofrecer algo que haga al espectador querer volver la próxima semana, la próxima temporada, etc… Y es cierto es esta primera temporada es poco menos que un prólogo y que todo lo bueno del Cid queda para mucho más adelante, pero alguien con un poco de cabeza debería haber pensado que antes que 6 temporadas mediocres alargadas, que ya veremos si llegan a rodarse cosa que dudo, no hubiera sido mejor plantear únicamente dos (máximo tres), que fueran realmente potentes con los principales hechos históricos conocidos. Que no optara por inventarse todo lo que les pasa a los personajes y que dejara a los espectadores con ganas de seguir viendo próximos episodios.

Como véis, no me ha gustado la serie como producto de entretenimiento, y ni siquiera entro en las diferentes polémicas que han rodeado a la serie como son su falta de fidelidad histórica por ejemplo con la espada con la que Prime promocionó la serie, o el revuelo que se formó cuando Lorente expresó en una entrevista “Que se preparen las derechas” con el tratamiento realista e histórico con el que se ha planteado la serie, teniendo en cuenta que “la sombra de El Cid ha sido absolutamente manipulada por intereses políticos”. No me interesan, no me parecen algo tan grave para empezar y hubiera preferido eso sí que todos hubieran empleado sus energías en hacer una serie “buena” en lugar de algo que intentara meter con calzador elementos actuales que no interesan ni pegan con la historia.

Comparto el trailer de esta serie:

El Cid me parece una serie muy floja, aunque debo agradecer su existencia porque gracias a ella volví a ver y disfruté el peliculón de 1961, un clásico imperecedero. Pero, en fin, hazme caso y no pierdas cinco horas de tu vida en este serie cuando hay tanto contenido bueno, variado y de calidad con el que aprovechar nuestro tiempo.

PUNTUACIÓN: 3,5/10

¿Has visto la serie, que te pareció? Espero tus comentarios. Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Vikingos temporada 3 (Prime Video)

Por fin pude ver la tercera temporada de Vikingos, disponible en Prime Video, y me ha parecido la mejor y más espectacular hasta la fecha.

PUNTUACIÓN: 8/10

Vikingos es una serie de televisión dramática histórica creada y escrita por Michael Hirst para el canal History inspirada en las saga del Vikingo Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), uno de los héroes nórdicos legendarios conocido como el azote de Inglaterra y Francia. La serie retrata a Ragnar como un granjero que alcanza la fama con incursiones exitosas en Inglaterra, y finalmente se convierte en un rey escandinavo, con el apoyo de su familia y sus guerreros.

Esta tercera temporada se emitió originalmente en 2015 y contó con diez episodios escritos por el showrunner y creador Michael Hirst, y dirigidos por Ken Girotti (4 episodios), Jeff Woolnough (2), Helen Shaver (2) y Kelly Makin (2). La temporada sirve para ampliar las relaciones entre Ragnar y el rey Ecbert de Wessex (Inglaterra), mientras se prepara el histórico asalta a la ciudad de Paris.

El reparto está protagonizado por el antes mencionado Travis Fimmel como Ragnar Lothbrok, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha, Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda esposa, Clive Standen como su hermano Rollo, Gusaf Skargard como Floki, amigo de Ragnar y constructor de barcos, Alexander Ludwig como Björn Ironside, el hijo de Ragnar y Lagertha que les acompaña en sus campañas, Linus Roache como el inteligente y despiadado Rey Ecbert de Wessex, y George Blagden como Athelstan, un monje anglosajón dividido entre los dioses vikingos y el dios cristiano; es amigo y asesor tanto del rey Ragnar como del rey Ecbert.

Una de las cosas más destacada de Vikingos es su perfecta ambientación del mundo medieval de los siglos VIII y IX. El vestuario, los barcos o los pueblos nórdicos y británicos dan una sensación de realismo total, casi parece que esté viendo un documental del Canal Historia.

Comentaba en mis reseñas de la primera y segunda temporadas que Vikingos es una serie perfecta para los amantes de las historias históricas de acción y que resultaba muy entretenida, pero sin embargo siempre me faltaba algo para poder calificarla de “seriaza”. Empezando por la montonera interpretación del protagonista Travis Fimmel, en su papel de Ragnar Lothbrok.

Sin embargo, debo decir que esta tercera temporada me ha parecido la mejor hasta la fecha. Vuelven a pasar muchas cosas durante los 10 episodios, pero no encontré momentos que me parezcan “paja” para rellenar sin importancia para la trama principal. Las intrigas en Wessex me interesan, sobre todo por el carisma e inteligencia que transmite Linus Roache como el Rey Ecbert de Wessex. La historia ambientada en el hogar de Kattegat mientras los guerreros parten a saquear tierras extranjeras también me mantuvo super interesado toda la temporada, y el climax de la temporada con el asedio de Paris me han parecido unos episodios bestiales casi al nivel de Juegos de Tronos, con una espectacular sorpresa final.

Incluso diría que vi muchísimo más entonado a Travis Fimmel y al resto del reparto, lo que ya sería la guinda del pastel. Como buena historia medieval, me gusta la sensación de que no hay nadie a salvo y cualquiera puede morir en cualquier momento, algo que era la norma en esa dura e inmisericorde época medieval.

Como digo, esta tercera temporada me ha parecido la mejor hasta la fecha y seguro que veré la cuarta en cuanto tenga un momento, ya que ahora mismo se me acumulan las series televisas que quiero ver. Dicho esto, si tuviera que decir algo menos bueno, diría que dentro que tengo claro que esto es puro entretenimiento, empiezo a encontrar reparos en la glorificación que la serie hace de la salvaje cultura vikinga que no creaba nada, sólo robaba y destruía lo que tenía a su alcance. La serie parece celebrar la pureza vikinga mientras denuncia las crueles prácticas del manipulador Rey Ecberg, y en general de los cristianos, o la debilidad del Rey Francés, mostrado como un pusilánime que no supo defender su capital de los bárbaros norteños.

Como digo, entiendo la parte de entretenimento, peeeeero un poco sí me fastidia que la sensación que buscan es que los espectadores pensemos que los vikingos eran geniales o de alguna forma mejores que otras culturas y reinos de la época, cosa que no pienso en absoluto.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Vikingos es un notable entretenimiento que de momento no deja de mejorar. De hecho, aunque veré seguro la cuarta temporada, me parece difícil que pueda mantener el nivel. Espero que la caliad de la serie me desmienta.

PUNTUACIÓN: 8/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Peaky Blinders temporada 4 (Netflix)

Vendetta. Las decisiones del pasado tienen consecuencias, como van a aprender la familia Shelby, con el carismático Tommy (Cillian Murphy) a la cabeza en la cuarta temporada de Peaky Blinders, el drama histórico de temática criminal de la BBC disponible en Netflix.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

1925. La familia Shelby se encuentra rota tras los sucesos de la pasada temporada. Y en el momento de mayor debilidad, van a tener que enfrentarse a la mayor amenaza hasta la fecha, al llegar a Birmingham Luca Changretta (Adrien Brody), miembro de la familia Changretta que ha declarado Vendetta contra la familia y no descansará hasta que todos, hombres, mujeres y niños paguen por la muerte de su padre y su hermano.

Stephen Knight, creador de la serie, vuelve a escribir los seis episodios de esta cuarta temporada, que han sido todos dirigidos por David Caffrey. La serie fue emitida originalmente en el canal BBC2 entre noviembre y diciembre de 2017. Al final de esta temporada, Knight confirmó que su intención es que Peaky Blinders tenga en total 7 temporadas, de las cuales la quinta ya se estrenó en 2019, lo que significa que, crucemos los dedos, si el COVID no lo impide, la sexta temporada se estrenará el año que viene, en 2021.

En esta cuarta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy, Elizabeth “Polly” Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Joe Cole como John Shelby, el hermano pequeño de Tommy, y Finn Cole como Michael Gray, el hijo perdido de Polly encontrado en la temporada anterior forman el núcleo duro de la familia. Junto a ellos encontramos al gran Tom Hardy como Alfred “Alfie” Solomons, el lider de una banda mafiosa judía de Camdem Town, que vuelve a mostrar todo su carisma en esta temporada

Junto a los miembros de la familia Shelby, esta cuarta temporada nos presenta al enorme Adrien Brody como Luca Changretta, miembro de la mafia siciliana que ha viajado desde Nueva york buscando venganza. Aidan Gillen (Juego de Tronos, Bohemian Rhapsofy) es Aberama Gold, jefe de un clan gitano extremadamente violento al que Tommy pedirá ayuda para enfrentarse a los Changretta. Y junto a ambos la serie presenta a Charlie Murphy como Jessie Eden, una líder sindicalista miembro del partido comunista que cree que el momento de la revolución es ahora y que ha declarado una huelga en las empresas Shelby en el peor momento.

Si tengo que decir cual es para mi el ideal de serie de televisión, Peaky Blinders se encuentra muy cerca de la perfección, al estar planteada en temporadas cortas de seis temporadas que obligan a ir directos al grano aunque sin olvidarse del desarrollo de personajes. Viendo esta serie no tengo nunca la sensación de estar viendo “minutos de la basura” tan habituales en otras serie, sin ir más lejos de Netflix, y la historia de Steven Knight siempre avanza un montón cambiando el statu-quo de los personajes respecto a cómo se encontraban al principio.

Aparte de la extraordinaria recreación histórica del Brimingham de la década de 1920, la serie cuenta con un reparto espectacular, destacando sobre todos el impresionante Cillian Murphy, que cada temporada le veo mejor y con más carisma. Tom Hardy vuelve a ofrecer varios momentos gloriosos esta temporada, en la que también sobresale un enorme Adrien Brody, que transmite un carisma y una sensación de peligro espectaculares cada vez que aparece en pantalla. Unido a esto, veo Peaky Blinders en Netflix porque me permite verla en versión original, algo que inexplicablemente no permite Prime Video, y me ha alucinado también el acento italiano que Brody imprime a su personaje.

La amenaza de la mafia italiana aporta un elemento novedoso que le sienta de maravilla a esta cuarte temporada. Ya en la pasada temporada los Shelby recordaron que no eran intocables y ahora sentirán el miedo y el dolor en sus propias carnes. Además de este tema principal, las luchas sociales que se viven en la ciudad y la amenaza del comunismo aportan un chulísimo extra que conecta con la realidad histórica que se vivía en esos momentos en Reino Unido y que hace que la vida de Tommy Shelby sea aún más interesante.

Además, visualmente la serie vuelve a contar con momentazos todos los episodios y unos giros y sorpresas que me dejaban muy loco al final de cada episodio. Como digo, he conectado espectacularmente con esta serie y no veo el momento de empezar la quinta temporada.

Comparto el trailer de esta cuarta temporada:

Peaky Blinders no deja de crecer y mantiene tras cuatro temporadas un nivel modélico que ya quisieran para si la mayoría de series de la parrilla televisiva.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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Crítica de Vikingos temporada 2 (Netflix y Prime Video)

Tras unos meses de descanso, retomo el visionado de Vikingos en su temporada 2, que está disponible en Netflix y Prime Video, y que ha ido de más a menos.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Vikingos es una serie de televisión dramática histórica creada y escrita por Michael Hirst para el canal History inspirada en las saga del Vikingo Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), uno de los héroes nórdicos legendarios conocido como el azote de Inglaterra y Francia. La serie  retrata a Ragnar como un granjero que alcanza la fama con incursiones exitosas en Inglaterra, y finalmente se convierte en un rey escandinavo, con el apoyo de su familia y sus guerreros.

Esta segunda temporada se emitió originalmente en 2014 y contó con diez episodios escritos por el showrunner y creador Michael Hirst, y dirigidos por Ciarán Donelly, Ken Girotti, Jeff Woolnough y Kari Skogland.

El reparto está protagonizado por el antes mencionado Travis Fimmel como Ragnar Lothbrok, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha, Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda esposa, Clive Standen como su hermano Rollo y Gusaf Skargard como Floki, amigo de Ragnar y constructor de barcos.

Me ha pasado una cosa curiosa durante visionado de esta segunda temporada. Globalmente me doy cuenta que han pasado un montón de cosas, y han habido un montón de giros, sorpresas y traiciones en los diez episodios, como supongo que sucedería realmente en la Edad Media con todos los nobles luchando contra todos por el poder. Sin embargo, en muchos momentos durante cada uno de los episodios me daba la sensación de “paja”, que no estaba pasando nada realmente interesante. En parte entiendo que hay que construir para luego alcanzar el climax y que mola conocer detalles de como vivían los vikingos, pero me faltó algo durante toda la serie. ¿Personalidad, carisma de los personajes? Esta temporada me ha gustado, pero no todo lo que debería. Aunque también debo comentar que el décimo episodio me parece de largo el mejor de toda la temporada, construyendo de forma muy efectiva la tensión del final de temporada.

Una de las cosas más destacada de Vikingos es su perfecta ambientación del mundo medieval de los siglos VIII y IX. El vestuario, los barcos o los pueblos nórdicos y británicos dan una sensación de realismo total, casi parece que esté viendo un documental del Canal Historia. Toda la parte de las luchas políticas en Inglaterra y las uniones de los diferentes reinos me pareció super interesantes. Además, teniendo en cuenta donde quedó la acción al final de la primera temporada, la historia ha avanzado un montón y con el cliffhanger a fuego y sangre me han dejado en todo lo alto queriendo saber cómo continúa la historia.

Además de lo antes mencionado, quizás lo más flojo de Vikingos es Travis Fimmel como el protagonista Ragnar Lothbrok. Fimmel es un mueble y cumple en las escenas de acción, pero en todo lo demás no consigue transmitir casi nada, como actor le veo limitadísimo, aunque reconozco que tiene un cuerpo escultural y una belleza de modelo. No es que los demás actores sean mucho mejores, les pongo a nivel televisivo medio, pero es una pena, porque si la serie me gusta, con un mejor actor protagonista la cosa hubiera podido ser antológica.

En este sentido, quizá lo que más me ha gustado ha sido el personaje del Rey Ecbert de Wessex, interpretado por Linus Roache, un rey ilustrado que busca en las enseñanzas del pasado las claves para derrotar a sus enemigos, y que encuentra en el monje Athelstan (George Blagden) un alma gemela en la búsqueda del conocimiento, mientras se encuentra dividido entre su pasado cristiano y su presente pagano como miembro de la familia de Ragnar.

Otro elemento muy chulo es el papel de las mujeres de Ragnar, Katheryn Winnick como su primera mujer Lagertha y Alyssa Sutherland como la Princesa Aslaug, su segunda mujer. Siendo mujeres muy diferentes, su fuerza a la hora de defender a su familia también me ha llegado.

Sin ser una maravilla, Vikingos me ha gustado y me ha dejado con ganas de volver para la tercera temporada. Esto en si mismo ya es un triunfo sin paliativos.

Comparto el trailer de esta temporada:

Vikingos es una serie especialmente recomendada para los amantes de las historias medievales, una buena serie que cumple de sobra su objetivo de entretenimiento.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de Peaky Blinders temporada 1 (Netflix)

Llego tarde a la fiesta, pero por fin me animé a ver Peaky Blinders, el drama histórico de la BBC disponible en Netflix sobre una banda de mafiosos en la Birminghan de 1920 creada por Steven Knight y con un Cillian Murphy en un papel estelar.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Serie de TV (2013-Actualidad). Una familia de gánsters asentada en Birmingham tras la Primera Guerra Mundial (1914-1918), dirige un local de apuestas hípicas. Las actividades del ambicioso jefe de la banda llaman la atención del Inspector jefe Chester Campbell, un detective de la Real Policía Irlandesa que es enviado desde Belfast para limpiar la ciudad y acabar con la banda. (FILMAFFINITY)

Steven Knight es el creador y guionista de esta serie inspirada en una familia de mafiosos que vivió realmente en Bimingham que se caracterizaba porque cosía hojas de afeitar en sus gorras. Esta primera temporada de seis episodios fue emitida por primera vez en 2013 y en la actualidad acaba de estrenarse su quinta temporada. La serie ha sido dirigida por Otto Bathurst y Tom Palmer, con fotografía de George Steel y Música de Martin Phipps.

Cillian Murphy es el gran protagonista de Peaky Blinders, encarnando a Tommy Shelby, el jefe de la familia Shelby, una familia de gánsteres irlandeses de origen gitano. Tommy es un veterano de la primera Guerra Mundial que volvió traumatizado de Francia y que tiene un plan para que la familia crezca y consiga la importancia y la legitimidad que merece, primero en Birmingham y luego, en toda Gran Bretaña.

El resto de la familia Shelby está formada por Helen McCrory como tía Polly Gray, la matriarca de la familia Shelby, Paul Anderson como Arthur Shelby Jr. el hermano mayor de Tommy que no destaca precisamente por su inteligencia, Sophie Rundle como Ada Shelby, hermana más pequeña del clan Shelby que mantiene un romance secreto con Freddie Thorne, un anarquista comunista en busca y captura por la policía. Joe Cole es John Shelby, hermano pequeño de Tommy y Arthur. Por último, Harry Kirton es Finn Shelby, el pequeño de los hermanos Shelby.

Fuera de la familia, la gran sorpresa de esta temporada ha sido encontrar al genial Sam Neill interpretando al inspector jefe Chester Campbell, policía de la vieja escuela trasladado a Birmingham por el propio Wiston Churchill para poner orden en la ciudad y que no se detendrá ante nada para conseguir hacer su trabajo. Junto a él, Annabelle Wallis interpreta a Grace Burgess, una joven irlandesa que tiene un pasado secreto y que llega a la ciudad y entra en contacto con la familia Shelby.

Una de las cosas que más me han gustado es la complejidad del Birmingham de 1920, una ciudad controlada por bandas criminales, con una policía que a veces era peor que los propios mafiosos y con escaramuzas provocadas por el IRA y grupos anarquistas comunistas. En este contexto, el robo de unas armas de guerra provocará la llegada del inspecto Campbell a la ciudad, que la convertirá en un polvorín a punto de estallar. Y junto a todo esto, el control de las apuestas legales e ilegales de la ciudad será otro de los focos de importancia en esta primera temporada.

Esta complejidad ayuda a trasmitir una gran sensación de veracidad a todo el conjunto, que cuenta con una cuidadísima ambientación que nos traslada un siglo atrás en el tiempo. Escucharla en versión original ha sido también genial, aunque hubo veces que tuve que sufrir un poco con los diferentes acentos que iremos encontrando.

Aunque Cillian Murphy casi monopoliza esta primera temporada, todo el reparto realiza un gran trabajo. Sam Neill transmite fuerza y nunca está mal en pantalla, y el resto de la familia tiene problemas personales que se mezclan con las actividades criminales, convirtiéndoles en personas reales con los que empatizar.

Annabelle Willis como Grace también es una sorpresa muy positiva, al ser su personaje fuerte y frágil a la vez, además de guardarse un as en la manga que afectará a la familia Shelby.

Si tengo que ponerle un pero, pequeño, comentaba antes la genial ambientación, con un vestuario perfecto y unos decorados interiores muy logrados. Sin embargo, el set al aire libre son dos calles que se repiten una y otra vez: la fábrica con el pub de los Shelby al lado, y la calle donde viven los Shelby con las típicas casas inglesas de ladrillos. Los personajes andan siempre por estos escenarios y al menos yo noté está repetición durante el visionado.

En todo caso, como comento, saber que Peaky Blinders no es Juego de Tronos en lo referido a presupuesto no desmerece a esta serie, cuya historia y carisma de los personajes me dejó con ganas de ver cómo continúa la historia de los Shelby.

Comparto el trailer de la primera temporada:

La primera temporada de Peaky Blinders es un estupendo entretenimiento que te deja con ganas de más. ¡Misión cumplida!

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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