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Crítica de Caída de Dinastía de X 5 de Gerry Duggan, Lucas Werneck y Stefano Caselli (Marvel Comics – Panini)

Termina la Era de Krakoa. Ya tenemos aquí el quinto y último número de Caída de Dinastía de X de Gerry Duggan, Lucas Werneck, Stefano Caselli y Bryan Valenza. Y lo mejor que se me ocurre decir es que al menos consiguen que el final sea espectacular y digno, arreglando en parte la tremenda decepción que me llevé con el número anterior.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

¡La batalla por el futuro! Orchis contra La Patrulla-X. El vencedor se queda con el futuro. Orchis ha empujado a los mutantes al peor momento de su historia, lo que significa que La Patrulla-X tiene que luchar como nunca antes. ¿Será suficiente?

Gerry Duggan consigue cerrar de forma correcta esta miniserie Caída de Dinastía de X. Estas 22 páginas incluyen momentos épicos y batallas por el destino del mundo, mostrando a los héroes en la cúspide de su poder. Me quejé mucho mucho el mes pasado por el absurdo giro de Xavier, pero reconozco que al menos esta grapa ofrece un buen final a la historia con un montón de momentos super espectaculares que sirven de lucimiento para el dibujante y tienen una buena conexión emocional, aprovechando el vínculo Magneto-Polaris, Scott-Ororo y Scott-Jean. Cuando algo no me gusta lo digo, pero también cuando algo sí lo hace.

Una duda que se me plantea leyendo esta miniserie es que en los últimos meses hemos tenido múltiples tramas simultáneas, como ha sido la de la resurrección de Magneto. Y tengo claro que si quiero saber cómo consiguen resucitarle, tengo que comprarme la miniserie correspondiente. Y lo mismo pasa con la de Jean Grey, que creo que se trató en ¿Dead X-Men? No lo se seguro. Pero la duda es que la clave que provocó la rendición de Xavier (vaya papelón le han dejado los editores de Marvel en los últimos tiempos) durante la última Gala Fuego Infernal fue la amenaza de Orchis de matar a los millones de humanos que habían tomado las medicinas de Krakoa. Eso imagino que ha debido tratarse en algún otro comic reciente, pero no se donde. Y en todo caso me resulta llamativo que un tema tan importante no haya sido ni mencionado es esta miniserie, ni tampoco en Ascensión de Potencias de X. Porque la sensación que la historia se ha quedado coja no es una sensación agradable.

En el apartado gráfico, desde hacía meses Lucas Werneck no consiguió mantener el ritmo mensual y ya desde el tercer número necesitó que otro dibujante dibujara varias páginas del comic. Para este final hay que agradecer que Marvel se haya traído a Stefano Caselli, que es un seguro de vida, y que mejora completamente al muy flojito Jethro Morales que trabajó en os números 3 y 4. Creo que Werneck es un dibujante funcional más que correcto para una serie de «segundo nivel» dentro de Marvel, pero no era el adecuado para el comic definitorio de la franquicia mutante que marca el final de la Era de Krakoa. Y para un ejemplo, este comic. Las páginas de Caselli me gustan muchísimo más que las de Werneck, ya sea por la composición o simplemente por la forma en que dibuja a los protagonistas. Tener a Caselli consigue que visualmente este comic sea una mejora importante respecto a los números previos de esta miniserie. De hecho, me deja perplejo que los mejores momentos de este comic se los den a Caselli, no a Werneck. Y, a ver, Caselli nos ofrece momentos estupendos visualmente, como la llegada de Magneto o de Ororo, o el final con la plegaria de Scott a Jean. Pero de alguna forma me parece una falta de respeto tremenda al artista que te había hecho la miniserie, ya que en el climax decides que otro haga los mejores momentos del comic. Aunque «respeto» y «artista» es algo que no suele poder ponerse en la misma frase cuando hablamos de Marvel. Dicho esto, aún sin el plus de tener a Caselli, pensando en el aspecto gráfico no creo que esta Caída que Dinastía de X haya sido un comic con un mal dibujo, ha cumplido relativamente bien lo que se necesitaba.

Dentro que me ha gustado el final de esta Caída de Dinastía de X, no puedo dejar de comentar que el final toda la complejidad inicial de la Era de Krakoa se ha resuelto de la manera más facilona (y un poco tonta) posible, ya que el comic se resumen en que llega TORMENTA y ganan los mutantes. Con lo fácil que es, ya podía haber llegado antes, la de sufrimiento que se hubieran ahorrado los mutantes. Bromas aparte, el comic resulta super espectacular, pero lo de los niveles de poder cambiantes de los mutantes merecería un estudio aparte. Porque los rayos de Tormenta nunca pudieron dañar a Nimrod y en este comic lo pulverizan (con la unión del resto de héroes, está claro). Hacer a los mutantes demasiado poderosos es uno de los problemas de la Marvel de los últimos años, y visto lo visto parece claro que no es algo que los editores de Marvel vean como un problema, porque siguen apoyándose en ese recurso una y otra vez.

La Era de Krakoa se acerca a su final. Y ha sido una etapa fallida, aunque haya que agradecer los pocos destellos de brillantez, como los que hemos visto en esta grapa. Con todo, tengo que reconocer que me interesaba este comic porque quería saber como terminaban la historia, pero no creo que vayan a ser unos comic que vaya a leer de nuevo en mucho tiempo. Tras esta grapa, sólo falta saber el final de Ascensión de Potencias de X, que mañana reseñaré, y el epílogo del Patrulla-X 35 que se publicará en Octubre. Ya casi se puede decir que la Era de Krakoa es historia. Y no la echaré de menos.

Comparto las primeras páginas de este comic:

No voy a echar de menos a la Era de Krakoa, pero me alegro que Gerry Duggan, Lucas Werneck y Stefano Caselli nos hayan dado un buen final para esta miniserie.

PUNTUACIÓN: 5.5/10

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Crítica de Patrulla-X 20-22 de Gerry Duggan y Stefano Caselli (Marvel Comics – Panini)

El último arco de Patrulla-X Señor del Nido se ha publicado en los números 20 a 22, con guiones del titular Gerry Duggan y dibujos del siempre perfecto Stefano Caselli, con color de Federico Blee. Un arco que tiene la peculiaridad de ser un cruce con Capitana Marvel, aunque no sea necesario leer esos comic para comprender lo que aquí se ha contado.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tras una llamada de socorro desde el espacio profundo, La Patrulla-X descubre una crisis motivada por El Nido. Las diferentes facciones de eslizoides están cayendo en la locura. Depende de La Patrulla-X descubrir por qué.

Estos tres comics de Panini han publicado X-Men 19-21 + Free Comic Book Day one-shot 2023.

Como comentaba en la introducción, el último arco de Patrulla X nos trae una aventura espacial que enfrentará a los héroes mutantes contra el Nido. Esta historia se ha contado en estas páginas y también en Capitana Marvel 46-48 USA. En positivo, la trama de Patrulla X puede entenderse perfectamente sin necesitad de leer el otro comic, dado que Carol Danver y un grupo de mutantes se enfrentan a un enjambre del Nido mientras la Patrulla X se enfrenta a sus propios problemas en otro punto de la galaxia. Teniendo en cuenta que Nydo, el joven mutante que conocimos en Lobezno y los X-Men, se había hecho con el control de su especie, saber cómo ha perdido el control de algunos enjambres es una de las tramas principales de este arco, mientras Cíclope y el resto luchan por evitar la extensión de la amenaza por toda la galaxia.

Gerry Duggan cumple con oficio con la historia y creo que nos da un comic super entretenido, si bien debo comentar que el staff editorial de Marvel creo que se ha columpiado un poco al presentar el mismo mes a Pesadilla como villano en la sombra de este comic mientras aparece torturado en el Doctor Extraño número 2. No es que sea un gran fallo, pero creo que antes la continuidad en detalles como este estaba mejor cuidada de lo que tenemos ahora. Las cosas como son.

Hecho este comentario, que en realidad no me ha impedido disfrutar de este arco, el conflicto moral sobre si los mutantes deben exterminar a una especie depredadora que parece no tener control posible me resulta interesante. Dicho esto, me choca la forma en que Duggan coloca a Cíclope abugando por el exterminio, incluso aceptando que no razona correctamente al salvar por los peros a su padre Corsario de morir por culpa del Nido. La forma en que Scott puede ser falible contrasta con la siempre perfecta Jean Grey, que me parece un personaje cargante. Por cierto, la forma en que Duggan ha usado las parejas Iceman + Firestar y Sincro + Garra me parece todo un acierto.

El principal problema del pijameo actual está en los cambios continuos de artistas. Dado que me quejo mucho de esto tengo que reconocer que es un placer poder disfrutar de un arco dibujado completamente por el italiano Stefano Caselli, acompañado por el color de Federico Blee. Caselli me parece uno de los grandes nombres de la Marvel actual, un artista que sin hacer ruido ofrece siempre un dibujo espectacular que cuenta de forma perfecta la acción, con personajes reconocibles que transmiten su carisma. Este mismo comic dibujado por Javier Pina o por C.F. Villa no hubiera sido ni la mitad de disfrutable, confirmando una vez más la importancia de los buenos artistas.

Por cierto, no puedo evitar comentar que no conecto con muchas cosas de la franquicia mutante. Pero si he disfrutado estos comics en el espacio como también disfrute del arco anterior con los Hijos de la Cámara, con dibujo de Joshua Cassara. Creo que cuando la Patrulla-X ha ido a su aire sin pensar en las grandes tramas cruzadas de Orchis, Moira McTaggert o el Consejo Silencioso el comic ha sido mucho más entretenido y disfrutable. Las cosas como son.

El número 22 publicado por Panini este mes de agosto ha incluido la historia especial publicada con motivo del Día del Comic Gratis, una historia de 8 páginas de Duggan con Joshua Cassara y Marte Gracia que sirve de peligroso preludio a la Gala Fuego Infernal 2023, (que yo leí hace unos días en su versión USA y que en España no llegará hasta noviembre). Bueno, es preludio porque los lectores lo leemos antes que la gala, aunque la historia tiene lugar al mismo tiempo que se celebra la Gala, al acudir Cíclope a investigar una entrada no autorizada en Arbor Magna, su sede en Nueva York que nos acompaña desde el comienzo de la colección. Sin querer espoilear, por lo visto en estas páginas el futuro de los mutantes está empezando a dar un giro a peor. Pero para eso los lectores españoles tendrán que esperar unos meses, de momento Patrulla X progresa adecuadamente.

Comparto las primeras páginas del número 20 que inaugura este arco:

Cuando Patrulla-X va a su aire nos ofrece historias super disfrutables. Sin embargo, todo va a cambiar cuando llegue la Gala Fuego Infernal, un momento que puede marcar el final de mi compra de esta colección.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Leyendo Los Vengadores de Jonathan Hickman – Parte 2: Infinity

Segunda parte de de mi relectura de la etapa de Jonathan Hickman en Los Vengadores en la que me voy a centrar en el evento INFINITY publicado por Marvel Comics entre agosto y noviembre de 2013, tan sólo ocho meses después de empezar la etapa de Hickman.

Infinity es uno de los mejores eventos de Marvel del Siglo XXI, las cosas como son. Esto hace que la valoración positiva del mismo oculte que Marvel planteó un evento apenas siete meses después que Jonathan Hickman empezara su etapa en Vengadores y Nuevos Vengadores. En Vengadores Hickman contó con 13 números quincenales, con los que ya pudo empezar a contar su historia. Pero en Nuevos Vengadores apenas se habían publicado 7 grapas cuando empezaron los tie-ins del evento. Si el evento hubiera fracasado, que no lo hizo, la historia hablaría de una Marvel boicoteando a la que se suponía que era el comic franquicia de la editorial, interfiriendo la historia de Hickman con tramas añadidas que nada tenían que ver. Pero en este sentido hay que agradecer que la planificación de Marvel y las famosas reuniones anuales de Arquitectos en las que se planificaban las líneas maestras de la editorial para el año siguiente, permitieron a Hickman trabajar con margen suficiente para cuadrar de forma brillante este evento dentro de su historia-río.

INFINITY 1-6, de Jonathan Hickman, Jim Cheung, Jerome Opeña, Dustin Weaver y Dustin Ponsor (Agosto – Noviembre 2013)

«Sí… Todos conocemos esa Tierra, pero esta… esta es una Tierra más sabrosa que la acostumbrada. Una Tierra cambiada… Tenemos noticias de discordia en la casa Inhumana, cisma entre escuelas mutantes. Y ahora la noticia más sabrosa de todas… Hermanos. Hermanas. Afilen sus dientes, prepárense para consumir una gran comida. La Tierra, verán… No tiene Vengadores«. Corvus Glaive

El comienzo del evento de verano más esperado del año, que cambiará tu forma de ver el Universo Marvel:
-El estallido de la guerra en dos frentes: La Tierra y el Espacio, con nuestros héroes divididos entre ellos.
-El regreso de Thanos, que destroza el mundo.

Infinity tiene una virtud inédita en este tipo de eventos, y es que plantea DOS TRAMAS separadas dentro del evento, no una como siempre hemos visto. Mientras Los Vengadores viajan al espacio para enfrentarse a la amenaza planetaria que suponen los Constructores (la raza a la que pertenecía Aleph, el personaje presentado en Vengadores #1), Thanos decide atacar la Tierra al considerar que se encuentra desprotegida. En el comic / evento principal tenemos ambas tramas desarrollándose simultáneamente, mientras que las series centrales de Hickman (y en otros muchos tie-ins) veremos desarrolladas estas tramas por separado: Los Vengadores con Leinil Francis Yu centrados en la guerra estelar de todas las razas conocidas del universo Marvel 616 contra los Constructores, mientras que en Nuevos Vengadores con Mike Deodato Jr. veremos como los Illuminati se enfrentan a la amenaza de Thanos en la Tierra y a nuevas incursiones.

Una cosa que me ha gustado mucho de la relectura es que a pesar de tener un orden de lectura claro incluyendo los tie-ins, realmente leyendo la miniserie principal tienes las acciones principales, así como disfrutas de los principales momentazos del evento (y hay un porrón a lo largo de los seis números de la miniserie), de forma que casi no haría falta leer las series satélites. En este sentido, aunque Vengadores y Nuevos Vengadores son dos caras de la misma historia-río de Hickman y se supone que los lectores comprariamos seguro ambas series, si hubiera algún caso que un lector p.ej. sólo compraba Nuevos Vengadores, no necesitaba comprar la grapa de los Vengadores para disfrutar de la historia de los Illuminati y comprender lo principal que está pasando en el espacio. Y viceversa.

Thanos tiene su importancia más adelante dentro de la historia río de Hickman. Sin embargo, la sensación que me dio la relectura es que Hickman tenía pensado en sus planes iniciales la guerra contra los Constructores, a lo que Marvel añadió e impuso el añadido de la subtrama de Thanos en la Tierra que acabaría provocando uno de los hechos más cataclísmicos en el universo Marvel desde que en 2006 Wanda Maximoff dijo su ya mítico «NO MORE MUTANTS» en Dinastía de M de Brian Michael Bendis y Olivier Coipel: La destrucción de Attilan (hogar de los Inhumanos) y la dispersión por toda la tierra de las nieblas Terrígenas que provocó una explosión de nacimientos de Inhumanos en todo el planeta.

Para esto, hace falta un poco de contexto para entender los planes de Marvel que se reflejan dentro de esta miniserie. En 2012 Marvel Studios rompió el mundo del cine mainstream con Los Vengadores de Joss Whedon, consiguiendo que personajes considerados de segunda fila brillaran más que los iconos más conocidos del mundo del comic. En paralelo, Fox mantenía los derechos de los X-Men y en general de todos los mutantes. Aunque la franquicia cinematográfica iniciada en 2000 por Bryan Singer parecía en capa caída desde la decepción de X-Men: La decisión final (Brett Rattner, 2006), la brillante X-Men: First Class (Matthew Vaughn, 2011) insufló nueva vida a la franquicia. Y con el anuncio del retorno de Bryan Singer a la dirección de X-Men: Días de futuro pasado (estrenada en 2014), en esos momentos de 2012/2013 las cosas pintaban bien para Fox.

Esto provocó que Ike Perlmutter, CEO de Marvel Entertainment desde 2005, decidió que no Marvel Comics no iba a ayudar de ninguna manera a que Fox vendiera unas películas que eran competencia directa del MCU. Y para ello, Marvel planteó dejar de lado a la franquicia mutante, la principal línea editorial de Marvel durante más de 15 años gracias a la celebrada etapa de Chris Claremont. La jugada del staff editorial de Marvel pasaba por promocionar a los Inhumanos para intentar que se convirtieran en los mutantes del siglo XXI, evitando crear a nuevos mutantes (cuyos derechos cinematográficos pasarían directamente a pertenecer a Fox) y pasando a un segundo término en los planes de una Marvel que en esos años estaba centrada en la franquicia Vengadora. Todo ello empezó aquí en Infinity, al tener todo el arco de Thanos en la Tierra planteado para culminar en la dispersión de las Nieblas Terrígenas y el surgimiento de una nueva generación de personajes inhumanos, no mutantes. Fruto de esto surgió Ms. Marvel, el personaje creado por Sana Anamat, G. Willow Wilson y Adrian Alphona cuya serie de televisión acabamos de ver en Disney+ adquirió sus habilidades a raíz de estos hechos y fue una de las primeras y más populares entre los nuevos inhumanos de la editorial.

Volviendo al comic en si, hablando de la historia de Infinity, que Hickman pudiera disponer del doble de páginas respecto a los comics normales para desarrollar su historia fue una ventaja fundamental, consiguiendo transmitir la escala de evento de aniquilación global en el que el futuro de la Tierra 616 está doblemente en juego. De esta manera, en el primer número asistimos al poder destructor de los Constructores, capaces que destruir mundos enteros en un abrir y cerrar de ojos. Mientras esto sucede y obliga al grupo principal de Vengadores a partir a enfrentarse a esta amenaza antes que llegue a la Tierra. Mientras, Thanos busca un secreto en posesión de Rayo Negro, y el conocimiento de la marcha de los Héroes Más Poderosos de la Tierra precipita sus planes de invasión con su flota de naves piratas que van a bloquear el planeta.

En el apartado gráfico, el siempre notable Jim Cheung dibuja el primero y el sexto número de esta miniserie, con Jerome Opeña dibujando y entintando los números 2 a 5, con Dustin Weaver dibujando además algunas páginas de estos números. Todo el arco cuenta con colores de Justin Ponsor y para las páginas de Cheung encontramos entintados de Mark Morales, John Livesay, David Meikis y Guillemo Ortego. Cheung es un dibujante maravilloso que siempre está bien en todo lo que hace y sus dos grapas son estupendas en todos los aspectos, haciendo fácil lo difícil y convirtiendo la experiencia de la lectura de esta saga en un placer. De estas grapas destacaría su narrativa en general pero sobre todo un combate de Thor contra Thanos durante el climax ya en la Tierra que me recordó de alguna manera el final de Vengadores Infinity War. De hecho, diría que al ser este comic de 2013 y la película de 2018, la inspiración es más que evidente empezando por la presentación (si no estoy equivocado) de la Guardia Negra de Thanos en esta saga, que luego tendrían su versión cinematográfica pocos años después: Corvus Glaive, Proxima Midnight, Black Dwarf y Ebony Maw.

Comentaba hace una semana que quizá uno de los peros de los primeros números de Los Vengadores es que tras el primer arco dibujado por Jerome Opeña, los diferentes artistas se notaban uno o varios peldaños por debajo suyo, lo que provocaba que esos comics necesariamente fueron peores que los de Opeña. Y dentro de todo, cuando veo las páginas de Opeña en este evento, agradezco que tuviera los meses suficientes para poder dibujar estos cuatro números. Si el final del primer número de Vengadores es una de las grandes splash-pages de la historia de Los Vengadores, en este evento tenemos el momentazo de Starbrand en el tercer número que de alguna manera justifica sólo por esto su participación en la serie. Si a esto le sumamos el momento negociador de Thor en el cuarto y el homenaje de los planetas recuperados a los Vengadores tras expulsar de ellos a los Constructores, Infinity sirvió para confirmar a Opeña a uno de los grandes dibujantes del mainstream de esos años con un ojo especialísimo para transmitir épica más grande que la vida en las páginas de sus comics. Lástima que no se prodigue más.

Por cierto, otro de los elementos gráficos destacados de Infinity son sus estupendas y llamativas portadas conceptuales creadas para la miniserie principal por Adam Kubert, que aplican un color diferente a cada número / fase del conflicto, y que me parecen una pasada. Por el lado negativo, va a parecer con razón que le tengo tirria a Dustin Weaver, pero es que sus páginas las veo super flojísimas sumando además la comparación con Opeña y Cheung con los que comparte grapas. Aparte que estas páginas son en su mayoría pertenecientes a la trama de Rayo Negro y Attilan que se sienten de alguna manera secundarias a las tramas generales.

Viendo los grandes momentazos que Hickman prepara para cada número, queda claro que para él la guerra contra los constructores era lo principal de este evento. Pero incluso mostrando la invasión de Thanos y su combate contra Rayo Negro, Hickman incluye en esta parte de la Tierra las cosas que realmente le interesan a él, como la escalada en la guerra Wakanda-Atlantis (Black Panther – Namor) que llega casi a un punto de no-retorno, así como el hecho que las Incursiones de otras realidades no paran ni en medio de una invasión planetaria.

En todo caso, a pesar de las páginas más flojas de Weaver y de una trama de los Inhumanos que años más tarde se confirmó como un tremendo fail creativo que llevó a los mutantes a unos años penosos mientras se promocionaba una franquicia que se vio desde el comienzo que no tenía personajes con el carisma suficiente que justificaran la promoción tan enorme que recibieron, Infinity me parece uno de los grandes eventos de la Marvel reciente, un comic que todos los amantes de los Vengadores deberían leer.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

LOS VENGADORES 14-17 (PRELUDE) + 18-23 (TIE-INS) de Jonathan Hickman, Nick Spencer, Stefano Caselli, Leinil Francis Yu, Frank Martin, Gerry Alanguilan, Sunny Gho y David Curiel (Junio – Noviembre 2013)

Aprovechando la regularidad quincenal, 10 grapas de Los Vengadores se agrupan dentro del evento Infinity. Repito: 10 grapas. Hay que reconocer que los 4 números de preludio son bastante, bastante laterales y están centrados en las tramas normales de Hickman, de forma que el «preludio a Infinity» parece más una campaña publicitaria más que otra cosa.

En este Preludio, Nick Spencer ayudó a Hickman con el guion, entiendo que los diálogos, debido al supongo complejo trabajo de coordinación de todas las series. Estos comics están dibujados por el siempre correcto Steano Caselli, con color de Frank Martin y se centran en la continuación de las Origin Bombs lanzadas por Ex Nihilo al comienzo de la colección. Al activarse a la vez todos los seres nacidos de estas bombas genéticas en varias partes del mundo, empieza una carrera contra el reloj entre los Vengadores, que quieren evitar la amenaza, e I.M.A. que busca controlarlos. Al mismo tiempo, Manifold y el Capitán Universo viajarán al espacio donde descubrirán la amenaza de los Constructores y su capacidad destructiva a nivel planetario y que se dirigen hacia la Tierra. Mientras, Nighmask y Starbrand deben dar un paso adelante para ayudar a la Tierra frente a la inminente amenaza de los Constructores, mientras que los Capitanes América y Marvel viajan a Marte para reclutar a Ex Nihilo y Abyss a su causa, reuniendo la mayor y más poderosa alineación de los Vengadores jamás vista.

Con estos comics me pasa lo mismo que con los justo anteriores de Hickman que comenté en mi artículo de la semana pasada con la primera parte de la relectura de esta etapa. Son comics extremadamente correctos pero que en realidad no me transmiten nada, entrarían en la categoría de «bien sin más». Y mira que Caselli es un buen dibujante, pero la historia de Hickman y las amenazas que aquí tenemos no me infunden ni respeto ni sensación de amenaza. En cierto sentido, el propio calificativo del «Preludio» tampoco ayuda a disfrutar de estos comics, ya que de alguna manera Marvel te está diciendo que la amenaza de los mutados por la Origin Bomb de Ex Nihilo no es demasiado importante, como si de alguna manera estuviéramos haciendo tiempo hasta que llegaran los comics «buenos». Los de Infinity, claro.

Infinity llegó y los tie-ins directamente relacionados con el evento son los números 18 a 23, dibujados por Leinil Francis Yu con tintas de Gerry Alanguilan y color de Sunny Gho y David Curiel. Con Yu tengo una relación de amor-odio, le reconozco que sus páginas tienen fuerza y personalidad pero en muchos momentos se me hace muy difícil pensar en él como un «buen» dibujante. Sin embargo, Yu realiza las portadas respetando el branding cromático del evento y sus portadas son super chulas y poco habituales, de forma que imagino que llamarían un montón la atención al verlas en las baldas de las estanterías de las librerías.

En los números 18 a 21 Los Vengadores están en el espacio, ampliando los sucesos de la serie principal mientras las principales razas galácticas se enfrentan a los Constructores. En los números 22 y 23 ya tenemos el retorno a la Tierra para enfrentarse a la fuerzas de Thanos. Como en otros eventos de Marvel, estos tie-ins ayudan a dar mayor sensación de escala ante la amenaza, al mismo tiempo que nos dan información más o menos interesantes sobre personajes o situaciones que no tienen cabida en la historia principal, lo cual siempre mola a la hora de «empaparte» del evento.

Sin embargo, al final los grandes momentazos del evento están siempre en la miniserie principal, de forma que nunca tenemos en estas páginas algo realmente clave para la acción principal o visualmente potente. Por ejemplo, un grupo de Vengadores es hecho prisionero por los Constructores y en estas páginas vemos cómo son liberados, pero no es una escena clave en ningún sentido. De hecho, Hickman menciona esta misión de rescate en la miniserie con apenas una viñeta, luego al final no siendo malos comics no me dejan la sensación de «imprescindibles» para la comprensión y disfrute de este evento. Y estamos hablando de 6 números, la cosa no es moco de pavo, ojo. Por cierto, si esta sensación me dejan estos números, no quiero ni pensar qué pensaría de otros tie-ins como Capitana Marvel, que imagino sería aún más secundario que estos comics guionizados por Hickman.

Es cierto que la amenaza de los Constructores existe desde el primer arco de Hickman en Vengadores y es una trama central de su etapa. Pero en cierto sentido imagino que en un primer momento Hickman plantearía la miniserie Infinity dentro de la serie principal y cuando Marvel pensó en ampliar al historia y darle categoría de evento, tuvo que pensar nuevos contenidos para estos seis números, que son los que finalmente se publicaron.

PUNTUACIÓN: 7/10

NUEVOS VENGADORES 8 (PRELUDE) + 9-12 (TIE-INS + EPÍLOGO) de Jonathan Hickman, Mike Deodato Jr. y Frank Martin (Junio – Noviembre 2013)

Comentaba en el apartado de la miniserie principal que dentro que Hickman sigue los mandatos editoriales para lanzar la Bomba Terrígena de los Inhumanos, aprovecha en gran medida las grapas de Nuevos Vengadores para seguir desarrollando sus tramas relativas a los Illuminati. De hecho la serie se beneficia de tener tan sólo 5 grapas directamente relacionados con el evento, y de ellos un es un preludio, tres la trama principal y el último hace la función de epílogo del evento.

Tener en todas las grapas de Mike Deodato Jr al dibujo, con color de Frank Martin, es una ventaja enorme para poder disfrutar de estos comics, consiguiendo que los 12 comics que se habían publicado hasta ese momento tuvieran únicamente a dos dibujantes: Steve Epting y Deodato. En los últimos años Deodato ha envejecido bastante mal (y al ejemplo de The Resistance me remito), pero hace 9 años seguía siendo uno de los grandes artistas de la Marvel de la época. Sus páginas transmiten potencia y los personajes están todos perfectamente caracterizados.

En estas páginas encontramos la traición de Wakanda que provoca la destrucción de Atlantis, la venganza de Namor aprovechando a la Guardia Negra de Thanos, así como el descubrimiento que Rayo Negro ya tenía planeado lanzar las Nieblas Terrígenas, y la invasión de Thanos tan sólo adelantó el lanzamiento. Un Thanos que verá como su cuerpo es guardado en un sarcófago tras ser derrotado por su hijo Thane, el cual parecía que podía ser un personaje importante pero acabó teniendo una presencia muy menor en el universo Marvel.

Hay eventos en Marvel que obligan a parar durante varios meses la trama principal de muchas grapas y dejan mal sabor de boca en el lector que estaba disfrutando más esos argumentos normales. NO es el caso de estos Nuevo Vengadores, en los que Hickman consigue integrar acertadamente esta doble vertiente narrativa, ofreciendo unos comics super entretenidos que ayudan a hacer avanzar la historia río y a la vez aportan matices interesantes a Infinity. Unos comics que me dejaron sensación más que satisfactoria. Desde luego, mucho mayor que la que tuve con los comics de la serie hermana.

PUNTUACIÓN: 8/10

Infinity fue un gran evento de Marvel. Sin embargo, no consigue que me quite la sensación que los Nuevos Vengadores son la colección realmente buena de la etapa de Hickman, quedando la que se supone la colección principal en un segundo plano. No podéis imaginar lo curioso que esto me parece, la verdad.



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Crítica de Inferno 4 (de 4) de Jonathan Hickman, Valerio Schiti, Stefano Caselli y David Curiel (Marvel Comics – Panini)

Inferno termina en este cuarto número y con él la etapa de Jonathan Hickman en la franquicia mutante de Marvel Comics. Analizo el final de esta miniserie que explica perfectamente mi hartazgo hacia el rumbo actual de la franquicia mutante.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

RESEÑA CON SPOILERS

¡Y la llama se extinguió! El tiempo de Jonathan Hickman en Krakoa termina con la dramática conclusión de uno de los primeros y más importantes misterios que aportó a la Franquicia Mutante. Valerio Schiti regresa al dibujo para ayudar a derribar uno de los cimientos de toda una era.

Termina Inferno y me quedo con la sensación que más que disfrutar de la historia, todo lo que veo es el engranaje, la trampa de Hickman para dejar los juguetes listos para su recambio en la franquicia mutante. Cuando salió el comic en Estados Unidos leí a varios amigos tuiteros comentar que el comic les había volado la cabeza, y lamento de verdad no tener las mismas sensaciones. Y es que cuando se anunció que dejaba la franquicia mutante y que este Inferno iba a ser el final de su colaboración ya se indicó que Hickman quería hacer avanzar a los mutantes a la segunda parte de su historia, mientras que el resto de editores y escritores mutantes estaban más a gusto con la actual Krakoa y preferían mantener y alargar el status quo.

Tras el cliffhanger del tercer número, el climax de Inferno está desdoblado en dos líneas argumentales: el enfrentamiento de Xavier y Magneto contra Nimrod y la Centinela Omega por un lado, y conocer el destino final de Moira MacTaggert a manos de Mística y Destino.

En lo positivo, al menos Inferno está estupendamente dibujado. Valerio Schiti y Stefano Caselli son grandes dibujantes que saben crear escenas potentes y tienen una estupenda narrativa. Junto al color de David Curiel, hay que reconocer que el comic se lee de maravilla y tiene buenos momentos visuales. Incluso diría que a pesar de lo que me quejo por el baile de dibujantes en la Marvel actual, la calidad de ambos artistas consiguió que no me molestara el cambio y, sobre todo, el hecho que Marvel no tuviera ningún interés en mantener una consistencia artística en el que se supone es el comic principal de la franquicia mutante de este año.

En el lado de Xavier y Magneto, entiendo que ante todo cubre la necesidad que haya un combate como se espera en un comic de superhéroes, resaltando además la terrible villanía de Nimrod y Omega. Y por supuesto el enfrentamiento está perfectamente dibujado y nos deja páginas muy chulas, pero tiene un enorme e insalvable problema de origen que le resta todo el impacto que pudiera tener: LA RESURRECCIÓN. Una situación que se está demostrando como una terrible rémora en el disfrute de nada que nos cuenten en los comics mutantes. Y aparte que la muerte de Xavier y Magneto no tiene ningún impacto real, resalta la absurdez de uno de los principales sub-argumentos de los últimos años, el referido a los fracasos de X-Force en destruir la fragua de Orchis. Y es que si Xavier (al que le han surgido durante el combate unas habilidades telekinéticas que nunca tuvo. WTF?) y Magneto casi destruyen ellos solos a Nimrod y Omega, ¿cómo es posible que los mutantes no hayan realizado un ataque con todo contra Orchis para acabar de una vez por todas con esta amenaza? Más si cabe teniendo en cuenta la ventaja de la resurrección o el despliegue realizado para terraformar Marte. Y el problema de estos despliegues de poder excesivos es que luego la suspensión de credulidad salta por los aires cuando se utiliza para unas cosas si y otras no, además de resquebrajar el mito de Hickman como escritor de historias “serias”. Y el caso es que sus historias-río sin duda son complejas y transmiten que Hickman tiene un gran sentido de la planificación, pero si al final acaba acudiendo a saltos de lógica absurdos y a porque sis groseros, la verdad es que el mito acaba cayendo.

Pero el mito de Hickman no cae por el combate de Charles y Magneto (que realmente está correctamente ejecutado), sino por toda la parte de Moira MacTaggert, que es 100% engranaje narrativo y 0% emoción o tensión dramática con una justificación ridícula. Y es que la espada de Damocles de los mutantes viene de Moira y la posibilidad que su muerte reinicie el continuo temporal, por lo que Inferno es la forma en que Hickman y los editores mutantes se quitan de en medio a Moira (de momento) para asegurar que el status-quo puede mantenerse como hasta ahora durante los próximos años.

Tenemos a dos mutantes, Destino y Mística, que han conspirado para matar a otra mutante, la han torturado y la han despojado de sus poderes mutantes. Tres si sumamos a Emma Frost que es la conspiradora necesaria que les da las herramientas y la información para llevarlo a cabo. Tras cometer estos delitos gravísimos, ¿no son castigadas, sus actos no tienen consecuencias? Es terriblemente ridículo, y resalta lo que comentaba del engranaje, que lo importante es llegar al final buscado de quitar a Moira de la ecuación, el cómo hacerlo parece que carece de importancia. Porque lo mínimo debería ser que fueran expulsadas del Consejo Mutante, y lo normal que fueran encarceladas al lado de Dientes de Sable una temporada. Y nada de esto va a suceder, claro.

Para llevar a cabo el salto mortal de quitarle los poderes a Moira con un arma cuyos efectos se sabe que son reversibles, hemos visto a un Forja regalando el arma anti-mutantes más poderosa que existe al primero que pasó por su despacho, y a un Cifra + Warlock que lo ve todo y deja que le roben sus poderes a Moira porque si, como si de alguna manera supiera que editorialmente es lo más conveniente, no porque la historia lo justifique. Porque es ridículo. Aparte que Mística y Destino quieren vengarse de Moira por NO hacer nada, ya que Destino murió hace años y Moira no tuvo nada que ver con ello, como mucho en retrasar su resurrección, pero nada más. Es al revés, Moira fue masacrada en Potencias de X y sin embargo no llevó a cabo ninguna venganza contra Mística cuando podría haberlo hecho. Sin embargo, me parece que es mostrada con la villana de la función, algo ridículo. Y todo ello sin entrar en lo ridículo de un plan para matar a Moira que Mística y Destino creen que no reiniciará la realidad pero sobre lo que realmente no pueden estar seguras. En un momento en que al menos Mística ya no quiere ver el mundo arder dado que acaba de reencontrarse con su amada Destino tras años de soledad. ¿En serio que Mística en este momento concreto se va a arriesgar a volver a perderla por una idea que es lanzar una moneda y apostar a cara o cruz? Buff…

Lo peor de todo es que Hickman se saca de la manga una excusa narrativa para justificar que le quiten sus poderes a Moira, y es que sigue con la idea que tuvo en una de sus primeras vidas de quitar los poderes a todos los mutantes como forma de aliviar sus problemas. Aunque sabe porque lo ha vivido que eso no va a impedir el alzamientos de las I.A.s y la destrucción de la humanidad (WTF?). Algo que por cierto se sabe DESPUÉS de quitarle los poderes, luego el castigo vino antes que el crimen. (Offtopic, es la misma idea que acabamos de ver en Caballero Luna para resaltar que Harrow es un loco y el villano de la serie de Disney+, pero en el mundo mutante la respuesta ante ese acto es “todo correcto”). Y eso a pesar que sus actos junto a Charles y Magneto han creado una utopía mutante como nunca se había visto. Actos que deberían ser lo principal, no ideas por intempestivas que puedan parecer. Se nota tanto que esto es una idea de bombero para justificar algo que es injustificable, y que me gustaría pensar que no estaba en los planes iniciales de Hickman.

Otro elemento interesante que choca con la sororidad que promueve el feminismo actual es que Emma y Mística están enfadadas con Moira hasta el punto de planear quitarle sus poderes y matarla no porque SU plan (porque la idea es de Moira, aunque para llevarla a cabo tuviera que contar con Charles y Magneto) sea malo, sino porque lo pusieron en marcha sin contar con ellas. Que este egoísmo supremo sobre todo por parte de Emma no sea visto como una acción malvada que merezca al menos un reproche moral me rompe la cabeza, obviamente para mal.

Y resalta otro elemento sobre el que volveré mañana cuando analice el final de la etapa de Gerry Duggan en Merodeadores y es que Hickman y en general la franquicia mutante ha convertido en desagradables (y bastante gilipollas) a personajes muy queridos para mi, hasta el punto de hacer imposible que conecte o pueda empatizar con nadie. Y este es otro pecado terrible que jamás pensé que llegaría a vivir tras el brillante final de Dinastía de X / Potencias de X.

Por cierto, como veis no he conectado con este comic ni con la idiosincracia que subyace en el rumbo que toma la franquicia mutante. En este sentido, admito que aunque mi análisis creo que es pensando lógica y moralmente en las repercusiones de las acciones de los personajes y la lógica de los actos que los motivan, desde cierto punto de vista se que estoy siendo excesivamente puntilloso con una historia ligera que al final sólo busca entretener al lector. En este sentido, dada la naturaleza periódica de los comics mutantes, podría darse el caso que en algún momento del futuro Emma, Mística y Destino tuvieran algún tipo de castigo por sus acciones. Podría ser posible, pero por un lado no creo que vaya a suceder, y aunque lo hiciera, no evitará la sensación de final insatisfactorio con el que me he quedado.

Reconozco que como decía al principio, cuando empiezas a ver el engranaje y los trucos de Hickman, se rompe la suspensión de credulidad y el sense-of-wonder imprescindible para poder disfrutar de los comics de superhéroes. Y me fastidia mucho no poder disfrutar de estos comics, la verdad. Lo mejor para mi, visto lo visto, es aprovechar este fin de ciclo de Inferno para desengancharme de los mutantes, porque está claro que estos comics no son para mi.

Comparto las primeras páginas del comic:

Inferno y Jonathan Hickman son historia. Ahora toca hacer control de daños y decidir que series compraré a partir del próximo reinicio. Van a ser pocas.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Inferno 2 de Jonathan Hickman, Stefano Caselli y David Curiel (Marvel Comics – Panini)

Tras el estreno el mes pasado de Inferno, la última historia de Jonathan Hickman en la franquicia mutante, llegamos al ecuador de la historia en el segundo número publicado por Panini este mes de febrero, un número que cuenta con dibujo de Stefano Caselli y color de David Curiel.

PUNTUACION: 6.5/10

¡Siente el fuego! Secretos. Mentiras. Siempre consiguen aparecer y saltar sobre ti cuando menos te lo esperas. Los secretos y mentiras de Krakoa sacudirán la isla de los mutantes hasta sus cimientos. Jonathan Hickman continúa un relato de consecuencias, en compañía de uno de sus primeros colaboradores de Marvel, el dibujante Stefano Caselli.

El comic de superhéroes es o debe ser ante todo entretenimiento. Y cuando no disfruto de la lectura porque le estoy viendo las costuras a la narración de Hickman, sin duda la experiencia queda lastrada y es imposible disfrutar lo que Marvel nos ofrece con este comic. Es posible y no descarto que el problema lo tenga yo y no sea algo achacable al comic que tengo en mis manos objeto de esta reseña, pero no deja de asombrarme que estamos ante un comic de 48 páginas en el que pasan muy muy poquitas cosas y con la constante que ya sentí durante la etapa de Hickman en Patrulla X, en la que presentaba elementos que en el futuro no dudo que vayan a ser importantes, pero que en el presente creaban comics muy poco entretenidos. Dentro de lo poco que pasa, Hickman vuelve a utilizar otro de sus «trucos» narrativos al volver a mostrar algo que ya vimos el mes pasado pero con una sorpresa que resignifica lo que creímos ver en la grapa anterior. Repito, que vimos en la grapa anterior. Como digo, estos trucos de mal narrador que parecen tener como único objeto rellenar páginas que justifiquen el alto precio de portada no me funcionan si el resultado final no es entretenido. Y como tantos meses previos, veo el avance del próximo número y la cosa parece que ahora si pinta bien, pero nunca parece que acierten haciendo que ESTE comic sea el bueno. Entiendo que al ser una miniserie de 4 números Hickman también tiene la obligación de construir la tensión para que estalle en el cuarto número, pero de momento no ha conseguido captar mi interés ni dejarme satisfecho en estos dos primeros números.

En lo que no hay queja ninguna es en el dibujo de Stefano Caselli con color de David Curiel. Incluso reconociendo que tenemos un comic en el que el 99% del tiempo tenemos a cabezas parlantes con mucho diálogo y cero acción, Caselli consigue que la lectura sea super fluida. De todos los problemas que le encuentro a este comic, el dibujo no es uno de ellos. Bueno, que cada grapa esté dibujada por un artista diferente en el fondo sí es un problema, pero diría que es una batalla que está perdida desde el comienzo por la que no merece detenerse más tiempo.

Me gustaría ser más optimista en mi valoración, pero las cosas son como son. E incluso dicho esto, sigo esperando que Hickman nos sorprenda en las dos últimas grapas y consiga dejarnos con buen sabor de boca.

Comparto las primeras páginas del comic:

Inferno está confirmando que cada vez conecto menos con la narrativa de Hickman. Espero que los dos últimos números ofrecerán los shocks, las sorpresas y la acción más grande que la vida que de momento sigo esperando.

PUNTUACION: 6.5/10

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