Hoy quiero recomendaros Rachel Rising, la nueva obra de Terry Moore (Strangers in Paradise, Echo), que está siendo publicada en España por Norma Editorial.
Terry Moore es una de las personalidades más reconocidas en el ámbito del comic independiente americano, que publica sus obras a través de su propio estudio / editorial, Abstract Studio. La principal seña de identidad de su obra es la excelente caracterización de sus personajes femeninos, que trasmiten una increíble autenticidad.
Strangers in Paradise es probablemente su obra cumbre. La historia, de temática realista, está centrada principalmente en las relaciones del trío protagonista, Francine, Katchoo Choovanski y su amigo David Qin. Tras este trabajo realizó Echo, serie de ciencia-ficción sobre un traje volador desarrollado por el ejército con unas cualidades casi mágicas. Ahora Rachel Rising supone un nuevo cambio de género, decantándose hacia el terror y lo sobrenatural.
Rachel se despierta en el lecho de un río cerca de Manson, aparentemente el típico pueblo de los Estados Unidos donde nunca pasa nada. Alguien la ha asesinado y la había enterrado allí, pasando 2 días bajo tierra. No sabe quién lo hizo, ni porqué ha resucitado, pero va a averiguarlo. Las respuestas que busca no solo la afectan a ella, sino que amenazará la vida de todos los habitantes de la región.
Resurrecciones, demonios, posesiones, caza de brujas, maldiciones y multitud de muertes violentas harán acto de presencia a lo largo de esta serie, que equilibra perfectamente la caracterización de los personajes con los elementos sobrenaturales de la historia.
No quiero contaros mucho más, ya que cuanto menos sepais de esta obra, más creo que la disfrutareis.
Además, la edición de Norma me parece bastante buena, habiendo publicado hasta ahora 2 tomos en blanco y negro de 252 páginas cada uno, con un precio por tomo de 16.00 €uros. El único problema es que al recopilar 12 números por tomo, el siguiente (¿y definitivo?) tomo no creo que lo tengamos hasta el 2016.
Con todo, estamos ante una obra super recomendable que creo que os gustará.
Un año más, llega una cita ineludible para todos los fans del cine fantástico, terror y asiático:
La 47ª Edición del Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña, SITGES 2014
Del 3 al 12 de Octubre, los afortunados asistentes, entre los que lamentablemente no me encuentro, podrán disfrutar de las películas que marcarán el panorama fantástico del año fuera del ámbito de los grandes estudios Hollywoodienses que tienen copados los multicines de nuestras ciudades.
Lo mejor sin duda de este Festival es la posibilidad de descubrir a nuevos creadores que llegan pisando fuerte, con pequeñas grandes joyas que rompen respecto a productos más «standard» americanos. O tener acceso al más ámplio catálogo de películas asiáticas de todos los géneros y nacionalidades, que de otro modo serían imposibles de ver. O las últimas ralladas en géneros como el terror, los zombies, o el fantástico. En resumen, todo lo que cualquier aficionado pueda imaginar.
Leyendo el programa, entre lo conocido hay también muchas propuestas llaman mi atención y me apetecería poder ver, que paso a resumiros a continuación:
REC 4. Película que abre el Festival dirigida por el incombustible Jaume Balagueró.
Burying the Ex. Obra que cierra el certamen, dirigida por el maestro Joe Dante.
El alucinante director de culto japonés Takashi Miike presenta ¡2! nuevas películas, en un nuevo ejemplo de su increible productividad:
Over your dead Body, una historia de fantasmas, y The Mole Song: Undercover Agent Reiji, película de humor negro en la que un policía inútil es reclutado para que se infiltre en una banda mafiosa.
Tusk, la nueva obra de Kevin Smith, es una película de terror protagonizada por Michael Parks, que ya protagonizó su anterior «Red State«, que supuso un cambio de rumbo creativo para el director americano. Alejado de los canales tradicionales de distrubución, está disfrutando de una enorme libertad y creatividad, con obras rompedoras e interesantes, que no te dejan indiferente.
Automata, de Gabe Ibáñez, es una distopia de ciencia-ficción protagonizada por Antonio Banderas, ocasión que el Festival aprovechará para premiar la trayectoria artística del actor malagueño.
Filth, película dirigida Jon S. Baird y protagonizada por el actor James McAvoy, que interpreta a un policía drogadicto y desfasado, en una historia del creador de Trainspotting.
Child of God, dirigida por el también actor James Franco, adapta una historia de Cormac McCarthy.
Luna, Película dirigida por el artista Dave McKean, colaborador habitual de Neil Gaiman.
Y fuera se los cines, la ya clásica Zombie Walk, que se celebrará el Sábado día 4, se ha convertido desde hace años en una cita ineludible para los fans.
En fín, os paso el programa para que podais echarle un vistazo y lamentar conmigo si es que tampoco vais a asistir:
John Carpenter finalizó la Trilogía del Apocalypsis en 1995 con «En la Boca del Miedo» una excelente película radicalmente diferente a «La Cosa» o «El Príncipe de las Tinieblas«, películas que ya comenté en artículos anteriores.
El gran guión de Michael de Lucarealiza una genial actualización de los mitos del escritor de culto H.P. Lovecraft, cuya bibliografía se basa en multitud de relatos en los que la humanidad está a merced de seres omnipotentes más allá del entendimiento humano, que son como dioses pero mucho más aterradores e insondables, y para los que los humanos no somos más que hormigas a los que pisotear…
La película es un genial engranaje de relojería, aderezada con toques gore marca de la casa Carpenter, en el que todas las piezas encajan perfectamente hasta su inevitable conclusión. Una parte importante para el disfrute de la película radica en la sorpresa de los acontecimientos, por lo que simplemente voy a introducir la sinopsis general, para no chafaros la experiencia.
EN LA BOCA DEL MIEDO (1995)
El poster de la película ya te sugiere que no va a ser una película típica, con el atractivo slogan «¿Has vivido algún buen libro últimamente?«. Protagonizada por Sam Neill, Julie Carmen, Jürgen Prochnow y Charlton Heston, con música de Carpenter conJim Lang.
John Trent (Neill) es un Investigador de Seguros de gran éxito especializado en descubrir fraudes. Su último encargo consiste en localizar a Sutter Cane (Prochnow), el escritor de novelas de terror de más éxito de la historia, que desapareció sin dejar rastro antes de entregar a la editorial su última novela: «En la boca del miedo». El director de la Editorial, Jackson Harglow (Heston) pide a Trent que le localize para saber si está vivo o muerto, y que traiga el libro pendiente, si es que existe. Para ello le acompañará en su búsqueda Linda Styles (Carmen), la editora de Cane, que conoce mejor que nadie su obra, que parece estar enloqueciendo a los que la leen.
Para Trent no hay duda de que se trata de una burda maniobra publicitaria, un fraude orquestado por la editorial para generar más interés en la novela y aumentar sus ya millonarias ventas, pero… ¿podría haber algo más? ¿Qué horrores esperan a Trent en el pueblo de Hobb´s End, donde creen que puede esconderse Cane?
La película pasó desapercibida en las pantallas cinematográficas americanas, apenas consiguiendo cubrir los gastos de producción. Sin embargo, en los siguientes años la película fue recuperada por los fans del Terror y el Fantástico, siendo en la actualidad una obra de culto por méritos propios.
Y hasta el momento, es una de las películas que mejor han trasladado a la pantalla los aterradores mitos Lovecraftianos, expresando inteligentemente la angustia existencial de unos personajes superados por las situaciones a las que deben enfrentarse, siendo marionetas que bailan al son de seres más poderosos que los humanos…
Si no la conocías hasta ahora no lo dudes ¡Debes verla inmediatamente! Y si sobrevives a la experiencia, espero me comentes tus impresiones de esta genial película.
John Carpenter realizó El Príncipe de la Tinieblas en 1987. Esta película es la segunda parte de la Trilogía del Apocalypsis, y acompaña a La Cosa (1982) y En la Boca del miedo (1994). Aún siendo películas diferentes, sí comparten una temática general: Si un «ente» llegara a la Tierra, la destrucción de nuestra sociedad civilizada estaría asegurada. Y es que, aunque nos creemos los seres más poderosos de nuestro mundo, hay seres en el multiverso ansiosos por conquistarnos con la suficiente potencia para conseguirlo.
EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS (1987)
Un año después de del estrepitoso fracaso comercial de la por otra parte notable película de aventuras Golpe en la Pequeña China, y asqueado de los problemas que los grandes estudios le ocasionaban, decidió buscar financiación para sus películas realizando producciones de bajo presupuesto de Serie B.
Ésta película inauguró esta nueva etapa para el autor, que dirigió, escribió el guión (bajo el seudónimo de Martin Quatermass, nombre del célebre personaje de la serie fantástica de la BBC) y realizó la música, junto a Alan Howarth.
El bajo presupuesto de 3 millones de dólares de esta producción no le impidió repetir varias de las constantes en su filmografía, como es la crítica a elementos de la sociedad americana, en este caso, a la Iglesia católica, utilizando para ellos gran cantidad de sangre y violencia…
Tras la muerte de un clérigo en Los Angeles que vivía en la semi-abandonada iglesia de Saint Goddard, la Iglesia descubre que era el último miembro vivo de una Orden secreta llamada la Hermandad del Sueño, que había guardado y protegido desde el Siglo XVI un cilindro en el que supuestamente los primeros miembros de la Iglesia Católica encerraron dos mil años atrás una extraña sustancia verde que alberga al Anti-cristo.
Un Padre, cuyo nombre no conocemos (Pleasence), busca ayuda en la Universidad, con la intención que un grupo de científicos dirigidos por el Profesor Howard Birack (Wong) puedan demostrar cientifícamente esta creencia, y al mismo tiempo puedan evitar el inevitable despertar que está cada vez más próximo, y que provocaría el fin de la civilización.
El cilindro exuda poder maligno, atrayendo a seres influenciables por su influjo (liderados por el cantante de rock Alice Cooper, que realizó este pequeño papel además de escribir una canción para la banda sonora) que rodean la iglesia, matando a todo el que abandona el edificio.
Y en el interior, el fluido adquiere cada vez más fuerza, abandonando el cilindro en varias ocasiones para poseer a varios científicos, que se convierten en los servidores del mal. Los despistados científicos, centrados cada uno en sus propias investigaciones, no se dan cuenta que están acabando uno a uno con ellos hasta que es casi demasiado tarde.
Además durante este periodo, varios científicos reciben en sus sueños un mismo mensaje que se repite. En él, un científico del futuro de 1999 (la película está ambientada en los ochenta) les avisa que el anti-Cristo va a abandonar esa misma iglesia para dominar el mundo, enviando una imagen de video que muestra una figura entre sombras en el dintel de la puerta de la iglesia. Los científicos creen en el mensaje pudo haberse enviado hacia atrás en el tiempo mediante una emisión de taquiones a velocidad próxima a la luz.
Los científicos poseidos están intentando abrir un portal hacia otra dimensión, donde habita el Anti-Dios, padre aún más poderoso del ente encerrado que está esperando para invadir nuestro mundo. En este momento, los que quedan con vida deberán arriesgarlo todo para intentar cerrar el portal antes de que sea tarde…
Como nota curiosa, indicar que la producción empezó a andar cuando Carpenter, tras leer varios libros de física teórica y física cuántica, descubrió un mundo desconocido para él, donde no existe ninguna verdad inmutable, y cualquier cuestión es objeto de análisis y crítica. Así surgió la idea de un Mal Supremo que vive en un dimensión de anti-materia, a partir de la cual articula toda una teoría para-científica que justifique toda lógica que sustenta la película.
La película, aunque muy criticada en su época, tiene numerosos elementos destacables. El uso de la sangre y gore marca de la casa, las sorpresas que el guión nos va deparando, y como no, un estupendo final que por supuesto no desvelaré, y solo por el cual merece la pena el visionado de esta obra. En cualquier caso, Carpenter crea una obra que aunque no es tan brillante como La Cosa o En la Boca de Miedo, sí puede ser disfrutada por cualquier aficionado al género de terror o fantástico.
Y por cierto, en breve finalizaré mi artículos centrados en la figura de John Carpenter precisamente comentando En la Boca del Miedo, la última y genial película que cierra la Trilogía del Apocalipsis, una de las películas que mejor y más claramente reflejan en pantalla la obra de H. P. Lovecraft.
Hoy, por fin puedo comentar mi película favorita de John Carpenter !!
La Cosa es mucho más que una película de monstruos, o de terror… Es una asfixiante y terrorífica historia que cruza muchos géneros diferentes para crear una obra que rompió moldes, y que ha desafiado el paso del tiempo… Cuanto más veces la veo, más matices llego a captar en cada escena, de cada actuación. Esta sangrienta historia, combinaba el aislamiento del círculo polar con la paranoia e incertidumbre de enfrentarse a una amenaza «invisible» que ha invadido el hábitat de unos científicos demasiado insolidarios y asustados para trabajar en equipo, en una metáfora de nuestra sociedad, cada vez más egoista e individualista.
Además, la Cosa protagonista no es una, sino que son muchas diferentes, al encontrarnos por primera vez, al menos para mi, con un «camaleón» genético, que cambia de forma en numerosas ocasiones en función del ser al que asimila. Un ser, en definitiva, muy superior a los humanos y que podría eliminarnos fácilmente de la Tierra, más rápida y eficazmente de lo que tardó el meteorito en acabar con los dinosaurios.
Un película para mantener en la memoria, con un final ambiguo y genial que deja numerosas cuestiones abiertas para que sigamos hablando sobre ella durante mucho tiempo!!
The Thing (1982)
«Se que yo soy humano. Y se que algunos de vosotros también lo sois… Si no, ya me habríais atacado.» (MacReady hablando al grupo.)
Carpenter tomó como punto de partida la película de 1951 “The Thing from Another World” realizada por su director de cine favorito, Howard Hawks. Lo que en principio pudiera perecer un simple remake fue el punto de partida para crear una gran obra, considerada actualmente sin discursión una obra maestra del cine de terror / fantástico.
Aunque de argumento muy similar, mirado a través del punto de vista crítico que Carpenter tenía hacia sociedad de los 70 y 80 lo convierten no solo en una historia de terror con un Alien invasor, sino también una claustrofóbica historia de paranoia, tensión y desconfianza ambientada en el desolado Círculo Polar, una metáfora del aislamiento del individuo en la sociedad, en la que nadie confía en nadie, con un final ambiguo y nihilista, en el que no sabemos si los humanos han triunfado o la Cosa sigue entre ellos, y que refleja la profunda angustia existencial de la época.
La película empieza cuando los investigadores americanos de la “base 31” reciben a un enloquecido investigador noruego que persigue a un perro para matarle. Fuera de si, los americanos no tienen más remedio que matar al hombre en defensa propia y recoger al perro extraviado. Al no poder contactar con la base noruega a la que pertenecía, varios investigadores, dirigidos por MacReady (Russell), se dirigen allí, descubriendo la base destruida y todo el personal muerto. El terror empieza cuando descubren que esta base había descubierto una nave alienígena enterrada en el hielo.
Además, un visitante de otro mundo fue despertado, al calentar su cuerpo, descubriendo un cadáver quemado con 2 cabezas fusionadas. La investigación concluye que el alienígena puede mimetizar perfectamente cualquier forma de vida, incluyendo recuerdos, capacidad intelectual y de comunicación, siendo imposible de descubrir a menos que se realice un análisis de sangre.
Las horas que han pasado en la base noruega hacen que no sepan en quién confiar, ya que la base ha sido contaminada por el perro-cosa, por lo que cualquiera de sus compañeros podría haber sido asimilado. La paranoia empieza a afectar al grupo.
Blair, uno de los investigadores, está convencido que si la Cosa llega a áreas pobladas, acabará con la vida humana en cuestión de meses. Para evitarlo, destruye el generador y todos los medios de transporte y comunicación, dejando a la estación aislada con el alien entre ellos. Aunque ellos mueran, Blair confía que el frío polar congelará de nuevo al monstruo, hasta destruirle.
Pero el monstruo no se dejará destruir tan facilmente…
Una diferencia importante respecto a otras películas de terror, por ejemplo Alien, el 8º pasajero, es la permanente mutabilidad de monstruo, que asume cualquier forma con la que haya entrado en contacto, ya sea perro, humano, o cualquier cosa entre ambos… la Cosa está en continua evolución y es muy difícil de matar (recordando, por ejemplo, la famosa escena de la cabeza andante). Siempre cambiando, con un solo objetivo: sobrevivir a cuaquier costa.
Y en relación a la versión de 1951, una diferencia sustancial es que mientras en la película original, los soldados trabajan unidos para acabar con el alien, logrando al final su objetivo, en la versión de Carpenter, los investigadores son todos hombres antisociales, que no trabajan en equipo, y que parece que se encuentran en un exilio auto-infligido, no sabiendo en ningún momento por qué están allí o qué investigan, matando el tiempo jugando al ajedrez contra máquinas (nunca entre ellos), con alcohol y drogas. Esta concepción de la sociedad de la base es, con toda seguridad, una analogía de la sociedad americana de los 70 / 80, que sufrió una profunda crisis de valores y de confianza en sus instituciones y en sus dirigentes.
Ron Bottin creó unos increibles efectos visuales, construyendo todos los animatronics con las diferentes versiones de la Cosa, excepto la criatura perro, creada por Stan Winston, otro maestro del género. Visto 30 años más tarde, aún siguen impresionando, aportando una realidad palpable al monstruo que las actuales producciones con efectos digitales por ordenador ni sueñan con conseguir. Sin ir más lejos, la película tuvo una precuela estrenada en 2011, que no aportó nada nuevo, y que aún contando con efectos digitales de última generación, ni se acercó a los niveles terroríficos de esta película.
Ésta fue su primera gran película, ganando posteriormente un Oscar por Legend, de Ridley Scott, y trabajando posteriormente en otros clásicos como Robocop, Desafío Total (ya comentados en este blog), Se7en, El Club de la Lucha, Mimic o Mision: Imposible.
Kurt Russell, se unió por segunda vez a Carpenter para protagonizar ésta película, realizando una convincente interpretación de MacReady, el piloto de helicóptero y líder involuntario de la lucha contra La Cosa, no porque inspire a los otros, sino por ser el único armado en la base. Otro ejemplo del rechazo que las figuras autoritarias tienen para el director…
Increiblemente la película, fue un fracaso en su estreno en USA. Su alto contenido de sangre y gore fue muy criticado en la época y generó una enorme polémica. Análisis posteriores sugieren que estas escenas de violencia extrema, no son más que una forma de resaltar la extrema fragilidad del ser humano, cuyo cuerpo es fácilmente destruido por cualquier amenaza, a pesar de nuestra creencia de ser los amos del mundo.
La película, para desgracia de Carpenter, se estrenó tan solo dos semanas después de E.T., que arrasó ese año, y el mismo fin de semana que otra película de culto: Blade Runner. Muchos críticos, y el propio Carpenter, opinan que el estreno previo de un E.T., un Extra-Terrestre bueno eclipsó todo el fantástico de temática similar, y los espectadores no quisieron ver otra película que les cortara el buen rollo de la cinta de Spielberg. Además, la película de Ridley Scott le quitó los posibles espectadores adultos, fruto de su calificación como película solo para mayores de 18… demasiada competencia para la película!
Carpenter considera “La Cosa”, la primera parte de la Trilogía del Apocalipsis, a la que siguieron “El Principe de la Oscuridad” (1987) y “En la boca del miedo” (1994). Aunque las 3 películas son de temáticas muy diferentes, todas hacen referencia a un posible Apocalipsis: si una «Cosa» llegara a alcanzar la civilización, la humanidad estaría irremediablemente condenada.
Pero antes, la semana que viene comentaré la película más divertida de toda la filmografía de Carpenter, Golpe en la Pequeña China (1986), también con Kurt Russell como carismático protagonista.
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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