Crítica de Caza Sangrienta 3 de Jed MacKay y Pepe Larraz (Marvel Comics – Panini)

El evento de Marvel Caza Sangrienta llega su ecuador en el tercer número que acaba de publicar Panini. Comento mis impresiones de este comic de Jed MacKay, Pepe Larraz y Marte Gracia.

PUNTUACIÓN: 8/10

Después de los acontecimientos de los dos primeros números del evento más sangriento de la historia de Marvel, los héroes se reúnen en el Sancta Sanctorum mientras se enfrentan a una amenaza cercana. A su vez, el nuevo señor de los vampiros lleva a cabo su temible plan. 

Una de las mejores cosas de Jed MacKay como escritor de Marvel es que no está empeñado en inventar la rueda, sino simplemente en contar buenas historias dentro del género de los superhéroes con las herramientas que ya existen. Eso significa que este tercer número se mueve por terrenos esperados, al hacer un parón en la acción para hacer un recuento de los hechos sucedidos y cómo van a poder detenerlo nuestros protagonistas. Aunque Marvel a ampliado este evento para que afecte a todo el universo Marvel, cuando lees este comic te das cuenta que la historia de MacKay está planteada para que sólo influyera a los comics que él escribe. Algo que me gusta, porque evita tener que comprar infinidad de tie-ins que en realidad tienen una relación secundaria, al mostrar a X luchando contra vampiros en su barrio / ciudad.

Este tercer número de Caza Sangrienta plantea varias claves, empezando porque Brielle, la hija de Blade, es la llave para derrotarle, aunque aún no se sabe cómo. Además, la amenaza vampiro presenta tres frentes que deben ser enfrentados a la vez si se quiere tener una esperanza de triunfar. Por un lado, acabar con la Fuerza Oscura que ha robado el sol. Por otro, acabar con los millones de vampiros que están atacando por todo el mundo. Y por supuesto, descabezar a Blade, el líder de este ataque (a ser posible descubriendo qué ha provocado que Blade se haga malo), derrotando a su Aquelarre Sangriento. Clea, la forma astral de Stephen Extraño y un tercer jugador de momento desconocido se encargarán de lo primero. Luna de Cazador, Tigra y un tercer aliado también oculto tienen un plan para lo segundo, lo que deja a Los Vengadores el enfrentamiento contra Blade y su Aquelarre. Como digo, estos sucesos se mueven dentro de lo esperable en un evento superheroico, pero la ejecución de MacKay me parece maravillosa, dando margen a que lo aquí planteado se amplíe y desarrolle en las colecciones de Doctor Extraño y Caballero Luna. Mientras, en el comics de Los Vengadores tenemos el tie-in con el enfrentamiento del Capitán América (Steve Rogers) y su grupo contra uno de los grupos vampiros que asolan el mundo, lo que da un atisbo de la amenaza planetaria a la que se enfrentan los héroes del universo Marvel.

El otro momentazo del comic es el discurso de Capitán América (Sam Wilson) dando esperanza a la humanidad y afirmando que derrotarán a Blade y los vampiros. Esto enfurecerá a Blade, lo que inicia su contraataque para destruir a los héroes y nos deja un estupendo cliffhanger al final de esta grapa. Como me pasó leyendo el segundo número, me maravilla la cantidad de cosas que pasan en las apenas 20 páginas que tiene este comic. Aparte de poner en marcha la acción, el discurso de Sam Wilson es emocionante, uno esos momentos de ¡HELL, YEAH! que casi provocan que te levantes del asiento para aplaudir. Como decía al principio, no es necesario inventar nada para crear una buena historia que consiga enganchar al lector.

Por supuesto, todo es mejor cuando tienes un comic dibujado por Pepe Larraz con color de Marte Gracia. Larraz consigue que un comic que es básicamente una conversación entre héroes y un discurso del Capitán América mirando a una cámara que resulte super dinámico y emocionante. Ya sabiamos que Larraz puede dibujarlo todo bien, pero la splash-page evocadora de la maldad de Blade me parece una pasada, como también la forma en que desarrolla en la página impresa el discurso de Sam Wilson. Tener a Pepe Larraz es garantía de éxito, y en este tercer número de Caza Sangrienta tenemos una nueva prueba.

Fruto de la planificación de Marvel, en 14 días tendremos la cuarta entrega, en el que veremos las 3 acciones de los 3 equipos que deben triunfar a la vez si la humanidad quiere tener una esperanza para sobrevivir. Y supongo que sabremos qué presencia maligna ha poseído a Blade, dejándolo todo listo para el climax final del último número. Tengo que reconocer que estos eventos rápidos (en el mundo real) de Marvel me gustan, sobre todo cuando los editores dan margen a los artistas para que puedan dibujarlo en su totalidad.

Por todo lo anterior, sigo muy satisfecho con la lectura de Caza Sangrienta. La única pena, como ya dije el mes pasado, es que los comics de Doctor Extraño y Caballero Luna no se puedan leer al mismo ritmo mensual que este evento, lo cual está siendo una pena que le quita parte de la gracia. De hecho, en noviembre coincidiendo con el último número de este evento tendremos la grapa cuádruple de Doctor Extraño, pero el tomo de Caballero Luna aún no está previsto que yo sepa, de forma que cuando se publique ya sonará a historia antigua, al haber terminado el evento meses atrás. Y es una pena.

En todo caso, recomiendo la lectura de Caza Sangrienta. Hubiera estado chulo leer los tie-ins a la vez, cuando tocaba, pero en realidad MacKay plantea su historia de forma que puede ser entendida simplemente leyendo esta miniserie principal. Como comentaba sobre Mark Waid en su exitosa Absolute Power con Dan Mora, qué gusto da cuando lees un bueno comic de superhéroes con una historia genial y el mejor dibujo posible.

Comparto las primeras páginas del comic:

Caza Sangrienta se mantiene como un evento modélico cuya velocidad de crucero hace que en apenas un mes tengamos su conclusión. De momento, en apenas 15 días llegará el cuarto número, Ganazas de leerlo.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Megalópolis de Francis Ford Coppola

A pesar de las críticas demoledoras que ha sufrido, tenía bastantes ganas de ver Megalópolis, la última película de un Francis Ford Coppola que salió de su jubilación para contar una historia que llevaba décadas intentando convertir en realidad.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

Una fábula épica romana ambientada en una América moderna imaginada. La ciudad de Nueva Roma debe cambiar, lo que provoca un conflicto entre César Catilina, un genio artista que busca saltar hacia un futuro utópico e idealista, y su opositor, el alcalde Franklyn Cicero, que sigue comprometido con un statu quo regresivo, perpetuando la codicia, los intereses particulares y la guerra partidista. Dividida entre ellos está la socialité Julia Cicero, la hija del alcalde, cuyo amor por César ha dividido su lealtad, obligándola a descubrir lo que realmente cree que la humanidad merece. (FILMAFFINITY)

Francis Ford Coppola (Detroit, 1939) es uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos Y una de las figuras más destacadas del Nuevo Hollywood que tuvo lugar en la década de 1970, junto a cineastas como Martin Scorsese, Steven Spielberg, Brian de Palma y George Lucas, entre otros. Muchas de sus películas son clásicos absolutos del cine, empezando por la trilogía de El Padrino (1972, 1974 y 1990), La conversación (1974), Apocalypse Now (1979) y Drácula de Bram Stoker (1992). Otras películas de su filmografía son Rebeldes (1984), La ley de la calle (1984), Cotton Club (1984), Peggy Sue se casó (1986), Tucker, un hombre y su sueño (1988), Jack (1996) y Legítima defensa (1997). Su última película antes de esta Megalópolis fue Twixt (2011), que reconozco que no he visto, como tampoco vi la anterior, Tetro (2209). Ha sido ganador de cinco premios Óscar, tres de ellos como guionista (por Patton, El padrino y El padrino II), uno como director (por El padrino II) y uno como productor (también por El padrino II). Asimismo, ha ganado dos Palmas de Oro de Cannes, por La conversación y Apocalypse Now.

Megalópolis ha sido escrita, producida y dirigida por Coppola. La película de 138 minutos de duración y un presupuesto estimado de 120 millones de dólares (financiados por Coppola en su totalidad tras vender sus viñedos en California) ha contado con fotografía de Mihai Mălaimare Jr., montaje de Cam McLauchlin y Glen Scantleburym y música de Osvaldo Golijov. La película se estrenó en Cannes con una tremenda disparidad de opiniones (la mayoría malas) y ha resultado un fracaso absoluto de taquilla.

La película está protagonizada por Adam Driver, Giancarlo Esposito, Nathalie Emmanuel, Aubrey Plaza, Shia LaBeouf, Jon Voight, Laurence Fishburne, Talia Shire, Jason Schwartzman, Kathryn Hunter, Grace VanderWaal, Chloe Fineman, James Remar, D. B. Sweeney y Dustin Hoffman, entre otros.

Empezando a comentar los aspectos positivos de Megalópolis, me llama la atención cómo de cara a la galería los medios, los críticos e incluso los aficionados al séptimo arte se quejan amargamente de la falta de películas originales. Y como todo es un refrito de ideas ya existentes que sólo buscan la creación de franquicias que aumenten los ingresos de unos estudios cada vez más mercantilizados. Sin embargo, cuando llega a las carteleras una película que es totalmente original y que transmite el arte y las inquietudes de su creador, esta película también es rechazada por un público que parece que no acepta ni quiere experimentar películas realmente diferentes. Y esto es un factor clave para mi, porque incluso aunque luego vaya a ser muy crítico con la película, Megalópolis es una película única. No has visto nada igual, y sólo por ello merecería mejor suerte comercial de la que va a tener.

El segundo elemento clave de Megalópolis en el que se asienta la diferencia de la película respecto a otras producciones de este este año (o de los últimos años) es que Francis Ford Coppola NO plantea una narrativa convencional. En esto realmente no engaña a nadie, porque ya desde el poster de la película está indicando que estamos ante «una fábula». La narrativa de Megalópolis se acerca más a una ópera en la que las emociones y las situaciones de plantean desde absolutos exagerados, que a una narrativa «realista». Ambientar la historia en una Nueva York transformada en un ciudad inventada de nombre Nueva Roma para plantear un paralelismo entre la caída del Imperio Romano y el declive de la sociedad occidental este siglo XXI también ayuda a transmitir una sensación teatral casi como si de un drama de Shakespeare se tratara. Gustará más o menos, pero Megalópolis sin duda transmite las ideas y la sensibilidad artística de su autor, el octogenario Francis Ford Cópola.

La parte de Megalópolis que si me gustó es la crítica a la sociedad actual, incluyendo las redes sociales, con su puritanismo y la exigencia de un virtuosismo ridículo e irreal, siempre de cara a la galería. La película muestra cómo esta Nueva Roma demanda que las «artistas» sean puras y virginales, cosa imposible en el mundo de excesos en el que se mueven. Y cuando el engaño se descubre, la «Hannah Montana» de turno se reinventa en una malota Miley Cirus para seguir ordeñando al público. El puritanismo ridículo de la sociedad americana está muy bien criticado por parte de Coppola, esta parte me gustó mucho. Como también me gusta la critica a la sociedad que encumbra a «celebrities» que no tienen suficiente con ser millonarios hijos/as de papa que no dan palo al agua, sino que tienen que convertirse en famosos que exigen la admiración del pueblo llano al que quieren ordeñar. La crítica a una sociedad donde Paris Hilton o las Kardashian sean consideradas gente «importante», me ha gustado mucho.

Aunque Megalópolis está plagada de excesos y elipsis imposibles, en lo relativo a la historia y a la evolución del protagonista César Catilina (interpretado por un Adam Driver super over-the-top) Coppola plantea una historia en la que siempre hay una causa-efecto, y los cambios son siempre justificados, con mayor o menor acierto, a lo largo de la película. Podrán decirse muchas cosas de la película, pero no que la película es un sinsentido en lo relativo a este aspecto concreto.

He encontrado elementos positivos que comentar de Megalopólis, pero en realidad la película no me ha gustado nada. Empezando por la filosofía de Hacendado que Coppola usa a lo largo de toda la película para destacar lo que entiendo que para él eran las claves de la película. Intelectualmente entiendo que Coppola hace una crítica a los populismos políticos al mostrar que mientras César Catilina y el alcalde Cicero debaten sobre asuntos elevados, el villano interpretado por Shia LaBeouf apela a los peores instintos del pueblo llano con eslóganes sencillos que en realidad son frases vacías. Como digo, entiendo lo que está haciendo, pero la ejecución a lo largo de la película me echaba completamente de la película, no dejándome disfrutar de la experiencia.

La cualidad operística que amplifica todo lo que sucede en la película ha provocado que no me haya gustado ningún personaje. Y obviamente Nathalie Emmanuel y Aubrey Plaza están guapísimas en la película, lo cual es algo positivo. Pero ellas como el resto en realidad me parecen arquetipos más que personas reales. Emmanuel siendo la perfección, la persona que ejemplifica todas las virtudes que necesita la sociedad para sobrevivir. Entre otros elementos, siendo madre. Algo que entiendo no es un aspecto anecdótico de la película, más bien al contrario. Y Aubrey Plaza interpretando a la trepa que hará lo que sea acostándose con quien sea con tal de conseguir el éxito y forrarse. Y ojo que tengo claro que en todos los casos no es un problema de los actores sino de lo que Coppola quería que hicieran, a pesar de que se ha comentado mucho la forma en que Coppola ha rodado la película fomentado la improvisación de los actores.

Caso aparte es el personaje de César Catilina, interpretado por Adam Driver. Con él me pasa como con todo en general. Es todo tan exagerado y over-the-top que me sacaba de la película. Y de nuevo entiendo intelectualmente lo interesante que podía ser sobre el papel tener un protagonista que es un visionario que mira hacia el futuro y busca cambiar el presente, que sin embargo vive anclado en un trauma de su pasado. Un trauma que le hará abandonar el amor y la felicidad del presente por conseguir su objetivo utópico, dando un elemento circular a su arco. Sin embargo, la ejecución dista mucho de ser buena. Sus ampulosos monólogos en los que habla de arte, de filosofía y de los aspectos elevados que deben ser clave para un artista, y para un buen ciudadano, me parecieron lamentables. Y de nuevo, puedo entender la cualidad teatral no realista de todo, pero emocionalmente no es algo con lo que pudiera conectar.

Conectado a esto, Coppola presenta idea que podían ser interesantes, como la discursión de si es moralmente adecuado emplear miles de millones en un sueño de futuro cuando millones de personas se mueren de hambre en el presente. Pero como con tantas cosas en la película, la idea es desaprovechada, presentando la duda para nunca más volver a resolverla. Más allá que los hechos de la película afirman que SI merece la pena construir esa utopía porque a la larga será bueno para la humanidad. Lo que haya pasado con los que se quedaran en el camino supongo que será algo para otro día.

Otro elemento que no me ha gustado nada es la puesta en escena. Y en teoría aceptaba el elemento teatral, pero varios sets me parecieron de cartón piedra, algo incomprensible pensando en lo que Coppola se ha gastado para hacer Megalópolis. Los efectos visuales tampoco me ayudaron a entrar en la película, más bien lo contrario, planteando planos chusqueros que resultaban super irreales. Aparte, hay un exceso de escenas con personajes a contraluz, que en ese caso no entiendo su valor narrativo más allá de provocar que el visionado se convirtiera en una actividad incómoda.

Coppola siembre fue un gran narrador, pero en Megalópolis plantea unos poderes de César de detener el tiempo que son una «sacada de chorra» que no pintan nada, más allá (de nuevo) de la metáfora sobre que un verdadero ARTISTA en realidad juega con el tiempo con su obra, consiguiendo en algunos casos en convertirse en eterno gracias a ella. Algo que en realidad no es una metáfora en Megalópolis, porque es expresado literalmente a lo largo de la película, en otro de los ridículos discursos de César. Tampoco los planos del circo romano y el hedonismo extremo de los ricos de esta sociedad me parece que aporten más que histrionismo y exageración. Dentro por supuesto de la crítica a la sociedad del siglo XXI.

El problema en todos los casos no es de la intención de Coppola o las ideas que intentaba transmitir con Megalópolis, sino con su ejecución. Ya lo he comentado antes, pero la filosofía de restaurante chino me ha parecido lamentable. Las voces en off leyendo mensajes cincelados en piedra tampoco es que lancen ideas sutiles, más bien parece que está matando moscas a cañonazos. Por ejemplo, con el contraste entre el urbanismo de cemento y acero que parece ser la cúspide del capitalismo en contraste con la arquitectura inspirada en la naturaleza que plantea César. La sutileza de un elefante en una cacharrería.

Y sin embargo, con todos los problemas que le encuentro a la película, me gusta que Coppola termine la película con una sensación de esperanza y positivismo, porque frente a las distopías que nos inundan en el mainstream americano, está genial ver a un creador pensar que la sociedad occidental aún tiene salvación, aunque para ello tenga que sufrir cambios profundos.

No me ha gustado Megalópolis, pero aplaudo que un maestro como Coppola quiera contar su película sin amoldarse a modas o a los gustos de los espectadores. Me hubiera gustado poder conectar con una película que sin duda es exigente para el espectador. Pero globalmente estoy contento a pesar de todo de haber podido verla en pantalla grande y en versión original.

Comparto el trailer de la película:

Megalópolis no me ha gustado. Pero como pongo mi dinero donde pongo mis opiniones, me alegra haber visto una película que sin duda es única en su género.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

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Crítica de Teenage Mutant Ninja Turtles 2 de Jason Aaron y Rafael Albuquerque (IDW)

Segundo número de Teenage Mutant Ninja Turtles de Jason Aaron, y en esta ocasión el estupendo Rafael Albuquerque (American Vampire) dibuja este número protagonizado por Michelangelo.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Michelangelo vive en Tokio, donde se ha convertido en una gran estrella de la televisión. Es una vida bastante guay, llena de fama y fortuna, pero si ha de ser sincero, Mikey echa de menos a sus hermanos y el sentido de propósito que tenían juntos. Bueno, en un caso clásico de «ten cuidado con lo que deseas», esa antigua vida parece que viene a buscarlo cuando los ninjas aparecen en su apartamento armados hasta los dientes. Continuando con la nueva serie del escritor Jason Aaron (Action Comics, Thor), esta vez acompañado por el artista de Detective Comics y American Vampire Rafael Albuquerque, esta historia sobre el bromista favorito de todos pone la segunda pieza del rompecabezas para el futuro de TMNT.

Me llama la atención que el argumento indica casi la totalidad de lo que vamos a ver en esta grapa. Aaron plantea de forma muy chula la parte de «ten cuidado con lo que deseas», y la primera parte del comic se mueve por terrenos esperables. La sorpresa y lo más interesante del guion de Aaron llega con la escena de combate de Mikey contra los ninjas que intentan asesinarle. Y es que al haber sido envenenado, Mikey alucina y tiene visiones durante el combate, algo que sirve para que tengamos claro que la separación de los cuatro hermanos fue traumática, y no va a bastar con reunirse de nuevo para que todo quede olvidado y perdonado. Imagino que saber los motivos que provocaron esto también va a ser un elemento importante para los próximos números, pero la forma en que Aaron ha presentado esta fuente de problemas me ha gustado mucho. Algo que ahonda además en un sentimiento de inferioridad de Mikey frente a sus hermanos. Siendo un comic de acción bastante clásico, el guion consigue añadir elementos que me han gustado mucho.

El dibujo de Rafael Albuquerque me parece que también está muy bien. Albuquerque hace un gran trabajo mostrando a Mikey viviendo su sueño dorado en Tokio como una mega estrella de televisión. Un éxito que acaba siendo vacío al no tener a sus hermanos para compartirlo con el. La splash-page con los cuatro hermanos compartiendo una pizza es un momento super emocionante, por ejemplo. A esto hay que sumar que cuando el momento de la acción, nos ofrece unas páginas chulísimas, ayudado eso si por un estupendo Marcelo Maiolo con el color, que aplica unos llamativos efectos luminosos cuando los enemigos de Mikey usan luces intensas para deslumbrarle, algo que queda super chula.

La premisa de hacer que un dibujante diferente dibuje un número centrado cada una de las tortugas me pareció a priori una idea extraña, al provocar que la colección no tuviera una identidad gráfica definida. Sin embargo, tengo que reconocer que me ha gustado mucho el dibujo de estos dos primeros números. Así que ni tan mal.

Por cierto, no puedo evitar comentar el tiro en el pie que creo que IDW se está dando con este reinicio de las Tortugas Ninga. Y digo esto porque el primer número fue un gran éxito que vendió más de 300.000 ejemplares, convirtiéndose en uno de los comics más vendidos de 2024. Pensando en este exitazo CONOCIDO POR IDW con antelación gracias a las preventas del Preview, no me entra en la cabeza que hayan decidido que pasara más de un mes y medio entre la primera grapa, que se publicó el 24 de julio, y este segundo que salió en USA el 11 de septiembre. Esto es una cagada incomprensible si pensamos que cada grapa de este primer arco está dibujado por un dibujante diferente, por lo que deberían haber dado margen a todos los artistas para que pudieran dibujarlo con margen suficiente para mantener el ritmo mensual. Y compruebo que el tercer número dibujado por Cliff Chiang no se va a publicar hasta el 23 de octubre, de nuevo dejando un mes y medio entre un comic y otro. Creo que no hay nada peor para reducir el hype con un comic popular que las diferentes grapas no salgan con la frecuencia que los compradores desearían. Aparte que matemáticamente hablando, publicar un comic popular cada 6/7 semanas en lugar de mensualmente va a provocar que en 2024 IDW vaya a publicar menos ejemplares de los que sus clientes hubieran comprado. En este sentido, Marvel lo tiene claro cuando planea 18 ejemplares anuales de sus colecciones más populares tipo Spiderman o X-Men.

Hecha toda la explicación, como podéis imaginar que se me va a hacer muy largo tener que esperar hasta el 23 de octubre que sale el tercer número en USA, más lo que tarde en llegar a mi librería, para poder leerlo. De momento, mi interés por las Tortugas Ninja no ha disminuido ni un ápice. Tengo claro que este primer arco de Jason Aaron me va a encantar.

Comparto las primeras páginas del comic:

El segundo número de las Teenage Mutant Ninja Turtles ha sido otro buen comic que sigue plantando las semillas para la futura reunión de las tortugas.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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Crítica de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X vol. 5 de Roy Thomas y Werner Roth (Marvel Comics – Panini)

Quinto volumen de Biblioteca Marvel. La Patrulla-X con unos asentados Roy Thomas en el guion y Werner Roth en el dibujo, con tintas de Dick Ayers y John Tartaglione. Unos comics cuyo principal interés es su factor histórico.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. ¡La plaga de La Langosta! ¡La amenaza de El Tigre! ¡El regreso de Mímico! ¡La presentación de Banshee, un mutante destinado a hacer historia! Contiene los correos de los lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The X-Men 24-29 USA, publicados en 1966-67.

Roy Thomas ya se puede decir que era el guionista oficial de la colección alejado de la sombra de Stan Lee. Y en estas seis aventuras presenta 3 aventuras, una primera aventura autoconclusiva contra el totalmente olvidable villano La Langosta, una segunda aventura de dos números contra El Tigre y posteriormente contra este villano también olvidable con el poder del Dios maya Kukulcán. Por último, una aventura en tres partes que plantea el regreso de Mímico, en este caso como aliado de la Patrulla-X, aunque inicialmente tengamos el clásico desencuentro entre elos. Este retorno será bastante accidentado, ya que los mutantes tendrán que enfrentarse al Amo de las Marionetas, a la presentación de Banshee y su socio El Ogro, que son esbirros de la oscura organización Factor Tres (vaya nombre más ridículo para una organización malvada), y finalmente, con el Super Adaptoide.

Aparte de las peleas, el comic destaca por el drama de folletín que Thomas incorpora a estas historias, sobre todo por el drama que se crea al abandonar Jean Grey la escuela de Xavier para irse a estudiar a la Universidad de Nueva York. La marcha es un drama para Cíclope, pero siempre en su voz interior, porque nunca dice nada en voz alta delante de su amada. Y también para Warren, que también competía por el amor de Jean. La llegada de Mímico (un Cal Rankin que ha recuperado la memoria) va a alterar el equilibrio de los Hombres-X, dado que su chulería y poderes supondrán un conflicto permanente. Creo que a pesar de algunos elementos muy exagerados y de folletín, Roy Thomas acertó trayendo a este personaje al un grupo que claramente necesitaba un empujón que les hiciera más interesantes y atractivos para los lectores.

Tener a Mímico en los números 27, 28 y 29 hace que destaquen lo flojos que son los números previos. El comic de La Langosta parece la típica aventura copiando la moda de películas de terror de los años 50 y 60 con insectos gigantes, con un villano con un traje sencillamente ridículo y un conflicto que no daba para demasiado. Mucho peor es el número 28 en el que unos esbirros de El Tigre, humanos normales, se las apañan para derrotar a Bestia, Hombre de Hielo y Ángel de la forma más ridícula y vergonzosa. Con un Cíclope que tampoco es de mucha ayuda. El número siguiente en el que se desplazan al inventado país de San Rico para enfrentarse a un El Tigre poseido por el dios maya Kukulcán pierde muchísimo tiempo en cosas secundarias y no da tiempo para que se puedan enfrentar a este villano de forma adecuada, provocando que el final sea super anticlimático y con un interés menguante. El único interés de este comic es, en realidad, el golpe que supone para la ya baja autoestima de Scott Summers que hiera a Warren por accidente durante el combate.

Una de las cosas que mas me llaman la atención de estos comics, y que peor han envejecido, son algunas convenciones de esa época como cuando el Amo de las Marionetas escapa porque si cuando estaba literalmente a metros de los Hombres-X. «Oh, no! Acabo de darme cuenta que el elusivo Amo de las Marionetas se ha escapado«, dice Bestia. PERO SI LES HAS DEJADO ESCAPAR TU, ¿Cómo es posible? Tampoco han envejecido nada bien los diálogos, con unas conversaciones y un drama realmente tonto con ojos de 2024. Especialmente quiero destacar para mal un diálogo interior de Ángel en el que tras una discursión con Cíclope, piensa para si mismo: «Odio parecer una copia barata de Ojo de Halcón pero no puedo evitarlo«. Obviamente este no es un diálogo real que nadie diría (o pensaría), sino que es una apelación al lector que se supone compra ambas colecciones, una forma de resaltar la idea de universo compartido de estos primeros años del universo Marvel. Pero con ojos actuales, toda la situación no puede parecer más ridícula. Y me doy cuenta que estoy utilizando el término «ridículo» quizá en demasiadas ocasiones. Pero algunos elementos de estos comic sin duda lo son.

En la parte del dibujo, Werner Roth no consigue quitarse la etiqueta de correcto sin chispa que ya vi en el volumen anterior. A Roth le acompañan en el entintado Dick Ayers en los cinco primeros números y John Tartaglione en el número 29 USA. Por empezar con los elementos positivos, me gusta ver a los miembros de la Patrulla-X vestidos de civil, en especial Jean Grey. Está genial verla hacer cosas normales como ir a la universidad, aunque mostrado bajo el prisma de los machistas años 60 en el que nada más llegar ya hace un nuevo «amigo», se va a tomar un batido con él y va a aplaudirle en unas competiciones de atletismo. También me gusta ver las caras de Scott, Warren, Bobby y Hank, y en esto Roth se muestra como un correcto anatomista.

Otro elemento inesperado es que en el número 27 Jean cose un nuevo traje para la Patrulla-X (otro elemento que ha envejecido regular). Unos trajes que acentúan el uso del azul en la parte superior, disminuyendo un amarillo que no era lo más espectacular del conjunto precisamente. Y que incorporan un cinturón rojo que ayuda a contrastar las proporciones. Dentro de la norma de que todos los héroes compartan equipación de la escuela de Xavier, la verdad es que me gusta mucho más este traje que el que teniamos hasta ahora. Un traje que se ha impuesto con el paso de los años.

Pero una vez comentadas las cosas positivas, lo cierto es que Roth es un dibujante muy flojo pensando en el género de los superhéroes. Puede ser anatómicamente correcto, pero que no sabe como hacer que sus comics luzcan espectaculares y atractivos. De hecho, creo que una parte importante que estos comics parezcan haber envejecido peor puede ser precisamente por un dibujo que es lo contrario a emocionante.

Thomas escribe con el método de Stan Lee, amplificando los dramas interiores de los personajes creando un folletín bastante deficiente, visto con ojos de 2024. En estas aventuras incorpora pistas y detalles que tendrán su continuación en próximos números, empezando por la amenaza de Factor Tres. Pero también con pequeños misterios como lo que se esconde en el interior de la habitación que Xavier tiene cerrada a cal y canto. Me ha gustado el protagonismo que Mímico tiene en el número 29 USA, último de este volumen, y es una pena que su final parece que sugiere que se trata de la última aparición de momento de ese personaje.

Diría que con una óptica de los años 60 Thomas estaba escribiendo unos comics muy en la senda de los comics Marvel establecida por Stan Lee, Jack Kirby y Steve Ditko. Sin embargo, detalles como el protagonismo de Mímico ya eran un síntoma claro que esta Patrulla-X necesitaba un revulsivo. En mi caso, creo que pesa más mi interés completista que el atractivo real que puedan tener unos comics que en realidad han envejecido bastante mal. Reconozco que tengo ganas de tener de forma ordenada todos los comics previos a la Segunda Génesis de la Patrulla-X. Así que Panini puede estar tranquila, que seguiré comprando esta colección.

Biblioteca Marvel. La Patrulla-X nos ofrece es este quinto volumen unas correctas aventuras pero que empiezan a repetir la valoración de «sin más» y «no han envejecido demasiado bien» en demasiadas ocasiones.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO

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Crítica de Muerte de Jonathan Hickman y Sanford Greene (Marvel Comics – Panini)

Número especial protagonizado por el Doctor Muerte a cargo de Jonathan Hickman y Sandford Greene, con el color de Rachelle Rosenberg. Un comic con sensación de What if? que sólo por el dibujo merece disfrutarse.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

El futuro del Universo Marvel se decide en este número especial. El legendario guionista Jonathan Hickman se une a Sanford Green para enviar al Doctor Muerte en un viaje como ninguno que haya acometido nunca antes. Con Valeria Richards a su lado, Muerte ha iniciado una cruzada de poder. ¿Para qué lo necesita? Para detener al mismísimo Galactus.

Sanford Greene (Carolina del Sur, 1972) es un dibujante de cómics estadounidense. Ha trabajado para editoriales como Marvel, Dark Horse, Image y DC Comics. Greene ha ganado los premios Eisner y Ringo, y es el creador del webcómic 1000 (escrito por Chuck Brown) y de Bitter Root (coescrito por Brown y David F. Walker). En Marvel ha trabajado en comics como Black Panther, Runaways y Power Man y Puño de Hierro.

Leyendo el Spot On de Julián M. Clemente me entero que este especial es una carta de amor de Sandford Greene a su villano favorito de Marvel, y que dado que Marvel tenía grandes planes para Muerte en 2025, decidieron que Jonathan Hickman colaborara con él para que lo que nos muestra este comic de alguna manera vaya en consonancia con lo que estaba por venir. Un Hickman que también ha utilizado en muchas ocasiones a Muerte y que parece claro que también tiene su aprecio por el monarca de Latveria.

Digo esto a modo de previa porque este comic NO se siente como una obra de Hickman, sino un trabajo en el que Sandford Green lleva la batuta en todo momento. Esto es una de las cosas que más me han gustado de este comic, dado que últimamente parece que no conecte con muchos de los comics que Hickman está creando para la Casa de las Ideas. En muchos aspectos, este comic me recuerda los especiales «El fín» que durante unos años publicó Marvel, mostrando la que se suponía que era la última aventura de los principales personajes de Marvel. En este sentido, el combate de Muerte y Valeria Richards contra un Galactus enloquecido por la sed de alimento tiene una sensación de What if? de principio a fin. Hablando de la historia, me parece muy interesante el uso que hacen de Valeria Richards. No sólo por la conexión que la hijastra de Reed y Sue tiene con Von Muerte, sino porque al ser la narradora consigue que conectemos emocionante con ella, algo que sería imposible de hacer en el caso de Muerte. Dentro de la sencillez de la historia, me parece que tiene muchos elementos acertados que ayudan al éxito del comic.

La sensación de What if? no me supuso un problema mientras leía el comic, porque el dibujo es sensacional. Las dobles splash-pages de este comic mostrando a múltiples personajes son increíbles, y el nivel de detalle que Green añade a cada viñeta me ha volado la cabeza. Me encanta como dibuja a Valeria, y los cameos de TODO el Universo Marvel ayuda a que la historia se sienta «importante» aunque no esté en continuidad. Además, el diseño de página y la disposición de sus viñetas enfatizaba la sensación de historia de condenación en la que los personajes no tenían esperanza de vencer. Algo que nos les iba a impedir seguir luchando a pesar de todo. A Green le acompaña Rachelle Rosenberg en el color, añadiendo el feeling de historia más grande que la vida con un enemigo imposible de derrotar. Este especial de Muerte es uno de esos comics en que sólo por el dibujo merece la pena comprar este ejemplar.

El caso es que recuerdo a Green de la miniserie de Runaways, pero tengo que reconocer que no le recordaba tan bueno como lo que acabo de ver en este comic. Está claro que un artista necesita acertar con el proyecto para realmente lucirse, y este puede ser un trabajo de los que marcan carreras. De hecho, tras este especial estaré atento a lo próximo que publique Green, porque este comic me ha gustado mucho.

Comparto las primeras páginas del comic:

Me ha gustado el especial de Muerte gracias a un dibujo increíble, consiguiendo que la sensación de What if? que tiene no empañe el disfrute.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

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