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Crítica de Buffy, The Vampire Slayer temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Buffy The Vampire Slayer disponible en Prime Video ha resultado super entretenida y con ideas buenísimas, pero me ha parecido bastante inferior a la segunda.

PUNTUACIÓN: 7/10

Tras abandonar Buffy Sunnydale al final de la temporada pasada, volverá tras unos meses en Los Angeles en los que sus amigos han tenido que cubrir su ausencia como buenamente han podido. El retorno de Angel (¿es amigo o enemigo?) y sobre todo la llegada de Faith, una nueva Slayer que parece ser la versión oscura, salvaje y sin restricciones morales de Buffy, marcarán una temporada marcada por su enfrentamiento contra el Alcalde Wilkins de Sunnydale, que resultará ser el poder oscuro en la sombra que ha estado moviendo los hilos de lo sobrenatural.

Esta tercera temporada contó con 22 episodios y se emitió por primera vez en el canal The WB entre septiembre de 1998 y julio de 1999. El creador de la serie Joss Whedon sirvió de productor ejecutivo y show runner, y escribió y dirigió cinco de los 22 episodios de la temporada incluyendo el episodio primero y el episodio doble final. James A. Contner y James Whitmore, Jr. dirigieron cuatro cada uno. En lo relativo a los guiones, David Greenwalt fue ascendido a productor ejecutivo, y escribió dos episodios — dirigiendo uno de ellos — y dirigió otro. Marti Noxon fue ascendido a coproductor y escribió cinco episodios. Nuevos miembros en la tercera temporada incluirían a Jane Espenson, quien sirvió de editor ejecutivo de historias y escribió tres episodios. Doug Petrie se unió como editor de historias y fue ascendido a editor ejecutivo de historias a mediados de la temporada. Dan Vebber escribió tres episodios.

En esta temporada volveremos a contar con los protagonistas Sarah Michelle Gellar como Buffy Summers, Nicholas Brendon como Xander Harris, Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, Anthony Stewart Head como el Guardian Rupert Giles, Seth Green como Oz, el novio de Willow que toca en un grupo y es un Hombre Lobo, y David Boreanaz como Angel. En papeles secundarios tenemos a Kristine Sutherland como Joyce Summers, la madre de Buffy, y a Armin Shimerman como el Director Snyder.

Las grandes incorporaciones de esta tercera temporada son Eliza Dushku como Faith Lehane, la nueva Caza Vampiros que es una versión oscura de Buffy, Harry Groener como el Alcalde Richard Wilkins, personaje aludido en varios momentos de la segunda temporada pero que no había aparecido hasta ahora, y Alexis Denisof como Wesley Wyndam-Pryce, el joven y nuevo Guardián que llega a sustituir a Giles, al considerar el Consejo que no ha realizado bien su trabajo. En un papel más secundario tenemos a Emma Caulfield como Anya Jenkins, un demonio inmortal que se convertirá en mortal tras uno de los mejores episodios de esta temporada. James Marsters como Spike también aparecerá en esta temporada, pero sólo en un episodio.

Empezando por lo positivo, teniendo en cuenta que Buffy es una serie juvenil con un target muy claro, los episodios globalmente ofrecen un entretenimiento genial. Para ser una serie de hace 20 años, los efectos visuales más o menos cumplen y no cantan demasiado, teniendo en cuenta que desde el primer episodio se ha marcado un tono y estéticas si no para todos los públicos, si un PG13 light.

Los 22 episodios continúan ofreciendo un caso sobrenatural que queda cerrado al final junto a una narrativa más amplia construida a partir del drama que vive Buffy, una adolescente que quedó traumatizada por los sucesos de la anterior temporada y que sigue soñando con tener una vida normal, cosa que las amenazas sobrenaturales se lo impedirán una y otra vez. Frente a este núcleo emocional, el arco narrativo va a girar en torno a la amenaza que supone el Alcalde Richard Wilkins, un hombre de mediana edad de gran empatía y educación que es en realidad un gran villano en la sombra, y a los protagonistas que va a unir a su causa.

Otro detalle muy chulo es que esta tercera temporada ofrece un final cerrado satisfactorio para los protagonistas, aunque dejando obviamente tramas abiertas. Buffy T3 fue la que tuvo mayor audiencia en el momento de su emisión y aunque estaba claro que gracias a este éxito iba a haber una cuarta, Whedon parece plantear un buen cierre al viaje de Byffy y sus amigos en el instituto de Sunnydale.

Dentro que en general todos los episodios están bien, he querido destacar 8 que me han parecido especialmente buenos:

  • 3×06 Band candy, un episodio divertidísimo en el que los adultos se comportan como adolescentes tras tomas un producto mágico.
  • 3×09 The wish, en el que a partir de un deseo expresado por Cordelia a Anya provocará un episodio que nos recuerda las típicas historias de universos alternativos en los que los malos han ganado, tipo X-Men Días de Futuro Pasado.
  • 3×11 Gingerbread, que destaca la Caza de brujas, y en el que a partir de la muerte de unos niños se pondrá en marcha un acoso contra todas las libertades, recordando que los actos más terribles muchas veces aparecen vestidos de las mejores intenciones..
  • 3×13 The Zeppo, en el que Xander vive una aventura en solitario tras querer todos protegerle, lo que hará que se meta en aún más líos de lo normal.
  • 3×14 Bad Girls es el episodio clave de la temporada, en el que el giro de Faith es super impactante pero a la vez resulta lógica con la construcción del personaje y la evolución que hemos visto a lo largo de la temporada.
  • 3×16 Doppelgangland, con una nueva aparición de Anya, que trae a nuestra realidad a la Willow vampira de 3×09 buscando recuperar sus poderes perdidos.
  • 3×17 Enemies, nos presenta otro de los grandes giros de la temporada al intentar Faith transformar a Angel para convertirlo de nuevo en malo.
  • Por último, 3×20 The Prom con el Baile de graduación, resultó un episodio lleno de emoción y alegría para Buffy que, por una vez puede disfrutar de un final feliz. Lástimas que falten dos episodios más para el final de temporada, el capítulo doble “Graduation Day”, escritos y dirigidos por Whedon.

Comentaba en mi artículo sobre la segunda temporada que Buffy transmitía de forma increíble el espíritu del Peter Parker perdedor que aunque vencía al malo veía como sus problemas personales aumentaban, esto fue para mi lo mejor de la temporada de largo.

El principal problema de este temporada es que estando bien, no consigue estar a la altura de la tensión y el drama previo. Y entiendo que muchas de las decisiones narrativas son interesantes y se plantean para romper las expectativas de los que se supone que los espectadores queremos ver. Pero entendiendo por qué las cosas se hicieron de esta manera no significa que el resultado sea mejor que lo anterior, cosa que creo que no sucede.

En este sentido, quizá por eso en la primera mitad algunos de mis episodios favoritos son los que rompen con el drama y se empapan de humor, como son los 3×06 o 3×13, frente a un drama que no acaba de cuajar.

En contraste hacia los malos malísimos amorales de toda la vida, la figura del educado y correcto alcalde que se preocupa por su subordinada sorprende al romper el estereotipo de lo que hay que esperar de un villano. Sin embargo, una vez vemos esta intención de romper nuestras expectativas, hay que reconocer que el personaje no está a la altura y nunca ofrece ningún tipo de amenaza. Y una serie de este tipo sin un villano indica un problema.

De igual forma, Faith se plantea como la versión cool y molona de Buffy, una cazadora con menos restricciones morales aparentemente más en la moda de lo que se llevaba en los comics o el cine de la época. En mi caso, he encontrado el personaje repelente, no me ha gustado nada. El giro que se produce en 3×14 Bad Girls hizo que entendiera lo que habían planteado al crear a este personaje, pero aún y con todo, se me ha quedado como alguien muy plano que no hemos llegado a conocer. Me gusta que se hayan atrevido a hace algo así, de nuevo, la intención, pero aún no tengo claro si me ha gustado la ejecución. En cierto sentido, Whedon plantea su propio Kingdom Come, en la que tras mostrar a la versión «cool» de los Caza Vampiros, nos cuenta por qué la heroina original siempre será mejor.

Otro elemento que me ha gustado menos es casi todo lo relativo a Xander, excepto el antes mencionado episodio 3×13. En la 2ª temporada, evolucionó algo y tuvo algo más de profundidad aparte de ser el tonto que produce el alivio cómico. Sin embargo, en esta 3ª el personaje involuciona y vuelve a ser un estúpido de primer nivel. Algo que podría decir también de Cordelia.

En esta 3ª temporada la psicología de Buffy juega un papel fundamental. Su estado anímico el 99% del tiempo es depresivo, al amar a alguien que no le va a corresponder, y eso una vez Angel revive, porque antes estaba depresiva pensando que le había matado, para luego estar triste porque sus amigos habían continuado con sus vidas cuando ella se marchó de Sunnydale. De nuevo, entiendo que el objetivo de Whedon y sus guionistas es reflejar en la serie la angustia existencial de la adolescencia, cosa que hacen, y que al dirigirse a un público adolescente, éstos se identificarán con el sufrimiento de Buffy.

Todo eso intelectualmente lo entiendo. Sin embargo, el drama sobre drama, las lágrimas sobre llanto continuas episodio tras episodio se me ha hecho super cargantes. Es por esto que ver un final feliz en 3×20 The Prom fue una maravilla y casi un oasis en el desierto. Tengo también claro que en este sentido, un adulto de cuarenta y tantos como yo no es el público objetivo al que va dirigida de esta serie ni Whedon buscaba que yo empatizara con Buffy, peeeeero globalmente el visionado de esta temporada no ha sido tan satisfactorio como la anterior.

Veo que me está quedando un artículo quizá muy negativo, cuando lo cierto es que me ha gustado Buffy T3 y voy a ver seguro la cuarta. Quizá el hecho que flipara tanto con la 2ª en este caso ha jugado en mi contra. En todo caso, dentro que es una serie adolescente, recomiendo sin duda su visionado.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Aunque creo que Buffy va bajado un poco el nivel en esta tercera temporada respecto a la impresionante segunda, pero sigue siendo un estupendo entretenimiento y sigo enganchado y con ganas de empezar la cuarta a ver qué tal.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de Peaky Blinders Temporada 5 (Netflix)

Y llegó el día que Peaky Blinders bajó el nivel. Cierto es que la cuarta temporada me parece insuperable, pero eso no quita que la quinta y de momento última temporada que acabo de ver en Netflix me haya parecido la menos buena hasta ahora, aunque igual de entretenida y carismática.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Octubre de 1929. El crack de Wall Street destruye las inversiones de la familia Shelby en Estados Unidos. Mientras, en Inglaterra, la banda escocesa de los Billy Boys busca arrebatar el control del crimen de los Shelby, mientras Tommy en la Cámara de los Comunes conocerá a Oswald Mosley, político que busca crear un nuevo partido Fascista y Reino Unido y amenaza la estabilidad del pais.

La quinta temporada se emitió entre agosto y septiembre de 2019, y es de momento la última en emitirse, aunque su creador Steven Knight ha expresado su intención de rodar dos temporadas más, que nos lleven hasta los albores de la Segunda Guerra Mundial en 1940. Los seis episodios de esta temporada han sido dirigidos por Anthony Byrne y escritos por el propio Knight.

En esta quinta temporada, volvemos a encontrarnos con los miembros de la familia Shelby, encabezados por un espectacular Cillian Murphy como Tommy. Junto a él, tenemos a Helen McCrory como la tía de Tommy, Elizabeth “Polly” Gray, Paul Anderson como Arthur Shelby, Jr., el hermano mayor de Tommy, Sophie Rundle como Ada Thorne (antes Shelby), la única hermana de la familia, Finn Cole como Michael Gray, el hijo de Polly, Harry Kirton como Finn Shelby, el pequeño de los hermanos y Aidan Gillen como Aberama Gold.

En esta quinta temporada tenemos las incorporaciones de Sam Claflin como Oswald Mosley, un político británico fundador de la Unión Británica de Fascistas, que se va a convertir en el gran enemigo de Tommy. Brian Gleeson como Jimmy McCavern, líder de la banda escocesa de los Billy Boys aliado de Mosley que buscará destruir el imperio de los Shelby y la siempre espectacular Anya Taylor-Joy como Gina Gray, la esposa americana de Michael, completan los principales personajes de esta serie, que se caracteriza por otro lado por su sensación coral.

Ya he comentado en otras ocasiones que aparte del extraordinario reparto encabezado por Cillian Murphy, lo que más me gusta de Peaky Blinders es la espectacular recreación histórica del mundo criminal de Birmingham y en general de la propia Inglaterra. En este sentido, ahora que asistimos al final de la década de 1920, está genial ver como la serie se enfrenta a hechos históricos como el Crack de Wall Street de 1929 y el alzamiento del fascismo que nos acabó conduciendo a la segunda Guerra Mundial.

Ahora que Tommy es un respetable hombre de negocios y político, estas circunstancias van a dinamitar su ordenada existencia de los últimos tiempos, tras enfrentarse a la vendetta de la familia Changretta. Y esto llega e un momento en el que los excesos de toda una vida parecen estar pasándole factura a Tommy. Frente a la cuarta temporada que marca el punto alto de la serie, en esta nueva hay una sensación que Tommy Shelby se ha convertido en su peor enemigo.

Hablando de la cuarta temporada, está claro que si la has visto (como yo), es imposible que no quieras ver este nuevo capítulo de la historia. Y dado que Tommy, Polly, Arthur, Ada o Michael son ya casi como de la familia, sus desventuras y problemas interesan y hacen que estés implicado con ellos desde el minuto uno. En ese sentido, Peaky Blinders T5 es super entretenida y ofrece un más que buen entretenimiento.

Otro elemento destacable es que la serie muestre justo ahora el nacimiento del fascismo en Reino Unido en 1929, precisamente tras el crack de la bolsa que arruinó a muchas familias, sobre todo en Estados unidos, pero también en U.K. Esto tiene una correlación indudable con el surgimiento de los populismos en Europa tras la crisis financiera de 2008, y da un poco de miedo comprobar como los frentismos que se crearon en Europa en 1930 que desembocaron en la 2ª Guerra Mundial se están viendo casi copiados en la actualidad.

Además, dado que estoy enamorado de Anya Taylor-Joy desde que la conocí en Múltiple y en La Bruja, descubrirla en esta quinta temporada me ha encantado, aún reconociendo que interpreta un papel muy pequeño y secundario.

En lo menos bueno, aunque la temporada es super entretenida y sus 6 episodios me siguen pareciendo la duración perfecta, me parece que esta tanda sufre porque no tenemos el carisma de un Adrien Brody o un Tom Hardy como antagonista. Sam Claflin como el político Oswald Mosley me parece que está correcto sin más, cumpliendo su función, pero no llega a dar una réplica a la altura de Cillian Murphy.

Sin embargo, el gran problema de esta temporada es que no es una historia completa como fueron las anteriores. Cierto que normalmente Steven Knight nos dejaba con un giro final que nos dejaba un poco rotos, sin ir más lejos con el final de la primera temporada, pero globalmente podía decirse que el núcleo de la historia quedaba cerrado. Esto no pasa ahora, hasta el punto que tras el sexto episodio, la historia, TODA, queda completamente colgada, hasta el punto que me sentí hasta un poco estafado con el final planteado.

Dicho esto, debo reconocer el control del ritmo y la tensión narrativa que nos ofrece Steven Knight en estos capítulos. Una vez pasado el shock del crack bursátil del primer episodio, los siguientes episodios me estaban pareciendo un poco intrascendentes, pero ha resultado que es porque se estaba guardando un último episodio repleto de giros, sorpresas, traiciones y un cliffhanger monumental, siendo de largo el mejor de toda la temporada. En ese sentido, la sensación de intrascendencia ha resultado estara provocada porque Knight estaba construyendo narrativamente, pero no para esta quinta temporada, sino de cara a la sexta.

Que estas líneas no os confundan, cuando se estrene la nueva temporada yo estaré el primero en la cola (metafórica) para verla, pero que me siga encantando Peaky Blinders no significa que no vea que esta quinta temporada se me haya quedado demasiado corta, lo cual es la primera vez que me pasa.

Comparto el trailer de este temporada:

La 5ª temporada de Peaky Blinders está por debajo de las anteriores pero sigue siendo un estupendo entretenimiento. Y ahora, solo nos queda esperar noticias sobre cuando se estrenará la sexta, que entiendo no será hasta 2021 como pronto.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Battlestar Galactica temporada 3 (Prime Video)

La tercera temporada de Battlestar Galactica disponible en Prime Video es de largo la mejor hasta la fecha. La serie creada por Ronald D. Moore ha elevado el nivel de calidad y pone el listón muy alto de cara a la cuarta y última temporada.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Tras el enorme cliffhanger al final de la segunda temporada, esta tercera arranca con las consecuencias de la ocupación Cylon de New Caprica, y durante los 19 episodios de esta temporada van a pasar un montón de cosas. El canal Sci-Fi estrenó esta tercera temporada en octubre de 2006, terminando su emisión en marzo de 2007.

Ronald D. Moore y David Eick repitieron como productores ejecutivos, Moore escribió el episodio piloto, que fue dividido en dos: Ocupación / Precipicio, mientras que Eick escribió sólo uno. El resto de escritores de esta temporada fueron: El también productor Mark Verheiden escribió 4 episodios, al igual que Bradley Thompson & David Weddle. Anne Cofell Saunders (2), Michael Angeli (3), Michael Taylor (3) y Jane Espenson (2) escribieron el resto.

En la dirección tenemos a Michael Rymer, (7 episodios), Sergio Mimica-Gezzan (el episodio piloto), Robert Young (2), Félix Enríquez Alcalá (2), Jean de Segonzac (1), Bill Eagles (1), Michael Nankin (2), Edward James Olmos (1), Rod Hardy (1) y Wayne Rose (1).

A estas alturas de la serie no hay nuevas incorporaciones en el reparto, repitiendo los habituales Edward James Olmos (Comandante Adama), Mary McDonnell (Presidenta Laura Roslin), Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace), Jamie Bamber (Lee «Apollo» Adama), James Callis (Gaius Baltar), Tricia Helfer (Número 6) Grace Park (Número 8, Sharon «Athena» Agathon), Michael Hogan (Coronel Saul Tigh), Aaron Douglas (Jefe de Mantenimiento Galen Tyrol), Tahmoh Penikett (Karl «Helo» Agathon, marido de Sharon), Nicki Clyne (Cally Henderson Tyrol, esposa de Galen), Kandyse McClure (Anastasia Dualla, esposa de Apollo), Alessandro Juliani (Felix Gaeta), Donnelly Rhodes (Doctor Sherman Cottle), Callum Keith Rennie (Múmero 2, Leoben Conoy), Lucy Lawless (Número 3, D’Anna Biers). Dean Stockwell (Número 1, John Cavil), Matthew Bennett (Número 5, Aaron Doral), Rick Worthy (Número 4, Simon), Michael Trucco (Samuel T. Anders, marido de Starbuck) y Richard Hatch (Tom Zarek).

Tengo que reconocer que cuantos más episodios de Battlestar Galactica veo, más me gusta todo. Lo que más me gusta es que aún siendo una ciencia ficción de temática espacial, está planteada desde los personajes, construyendo unas personas complejas que fallan y se equivocan casi tanto como aciertan, pero que intentan mantener la humanidad aún en las situaciones más extremas. Un buen ejemplo de esto son los personajes de Adama y la Presidenta Roslin, que aún con la mejor de las intenciones se muestran demasiado intransigentes y con un temperamento explosivo (en el caso de Adama), algo que no es lo más deseable en la persona al mando. Unido a esto, me gusta que Ronald D. Moore y los guionistas enfrenten a todos los personajes a cuestiones morales en los que no hay una solución fácil en blanco y negro, al estar todo presentado en diferentes tonos de grises.

Otro elemento muy chulo es la construcción de unos Cylones humanos que tienen los mismos sentimientos y dudas que los seres humanos “normales”. Además, su propia fe y la creencia en la existencia de un Dios Verdadero que les tiene preparado un destino aporta un toque religioso y de fe a una historia que en principio era sólo de ciencia ficción, el clásico humanos buenos contra robots malos. Porque por un lado los humanos no son tan buenos para empezar, mientras que los Cylones son mejores y tienen más sentimientos que lo que los humanos quieren pensar.

La tercera temporada de Battlestar Galactica me ha encantado además porque pasan un montón de cosas y el statu-quo cambia (de nuevo) completamente. Además de la historia general de la búsqueda de la Tierra mientras son perseguidos por los Cylons, creo que me han gustado incluso más los episodios individuales centrados en algunos de los personajes. Por ejemplo, 3×14 “The Woman King”, en el que Helo investiga un aumento de muertes dentro de una secta que no acepta los tratamientos médicos, o 3×16 “Dirty Hands” en el que el Jefe Tyrol desafía a Adama con una huelga cuando descubre las condiciones laborales y de vida de algunos trabajadores de la flota. Hay un montón de momentos super emocionantes en esta temporada, y lo mejor es que casi todos los personajes tienen su momento durante la serie.

Emocionalmente, Galactica está construida alrededor del triángulo formado por Adama, su hijo Apollo y Starbuck. La relación amorosa entre estos últimos a pesar de estar ambos casados con Dualla y Anders respectivamente marca gran parte de la temporada, además de descubrir que Starbuck tiene un destino importante reservado para ella, si sobrevive para contarlo, mientras que Apollo se debate por un conflicto interno entre lo que se espera de él y lo que su corazón le pide.

Además de Starbuck, Gaius Baltar tiene también su parte de figura mesiánica, primero para los Cylons y luego para una parte de la sociedad humana, y ambos sirven para afianzar la parte religiosa y filosófica de la serie, que estoy seguro que va a jugar un papel fundamental en la resolución de la historia.

Una parte importante de la trama de la primera y segunda temporadas se construía a partir de la paranoia de no saber quien era un Cylon. Desde el principio se supo que habían 12 modelos diferentes, y poco a poco fuimos conociendo a 7. Sin embargo, la identidad de los “Final 5” era un misterio incluso para los Cylons, de forma que saber su identidad y saber qué papel van a jugar en el destino al que aspiran los seres robóticos también plantea cuestiones interesantes a lo largo de esta tercera parte. De hecho, el descubrimientos de algunas de estas identidades ha provocado u shock bestial.

Quizá, por ponerle un pero, encuentro realmente cargantes las interpretaciones de Katee Sackhoff (Kara «Starbuck» Thrace) y James Callis (Gaius Baltar). El caso es especialmente sangrante con Starbuck que realmente su papel esta temporada es estar borracha (más que de costumbre) y llorar por las esquinas. Entiendo que Cackhoff interpreta lo que la piden, pero me parece demasiado over-the-top en todo momentos y más que lástima, me provoca incluso rechazo. Diferente es el caso de James Callis, al que le veo 100% metido en la piel de Baltar, pero con su cara aluciada la mayor parte del tiempo no me lo creo ni empatizo con su función de Mesías de ambos bandos.

En todo caso, Battlestar Galactica me parece una super seriaza que nos está enseñando que no hay una forma única e inalterable de ser “humano”, algo que cada vez veo más claro que es una metáfora de las diferencias raciales y la lucha para eliminar las desigualdades y la discriminación racial, algo que lamentablemente aún existe en los Estados Unidos y que está de triste actualidad.

Comparto el trailer de esta tercera temporada:

Battlestar Galactica se ha ganado a base de calidad su fama como una de las mejores series de ciencia ficción de la historia de la televisión. Esta tercera temporada ha subido el listón muy alto y espero que la conclusión en la próxima temporada esté a la altura. En todo caso, estoy disfrutando muchísimo el camino recorrido.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Buffy The Vampire Slayer temporada 2 (Prime Video)

La segunda temporada de Buffy The Vampire Slayer disponible en Prime Video me ha parecido increíble y ahora sí entiendo el prestigio que ganó Joss Whedon con ella y por qué esta serie está considerada una de las mejores de la historia.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Esta segunda temporada de Buffy The Vampire Slayer contó con 22 episodios, que fueron emitidos originalmente por la cadena The WB entre Septiembre de 1997 y Mayo de 1998. Tras la presentación de los protagonistas y el conflicto en Sunnydale, epicentro de todo lo sobre natural al estar situada allí una Puerta del Infierno (Hellmouth), en esta temporada el nivel de peligro aumentó exponencialmente con la llegada a la ciudad de Spike y Drusilla, dos vampiros conectados al pasado de Angel. Buffy y Angel afianzarán su relación con consecuencias imprevistas, mientras aprenderemos por las malas que nadie está a salvo.

En esta segunda temporada volvemos a tener como protagonistas a Sarah Michelle Gellar como Buffy Summers, Nicholas Brendon como Xander Harris, Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, Anthony Stewart Head como Rupert Giles y David Boreanaz como Angel / Angelus. Junto a ellos seguimos teniendo a Kristine Sutherland como la madre de Buffy Joyce y Armin Shimerman como el Director Snyder, que tiene a Buffy en el punto de mira y del que veremos que también tiene secretos que ocultar.

A este reparto se les unirán en esta temporada Juliet Landau como Drusilla, una vampira convertida por Angelus a la que antes volvió loca y James Marsters como Spike, un vampiro enamorado de Spike que ha matado a dos Caza Vampiros en años anteriores. La profesora de informática Jenny Calendar (Robia LaMorte) que fue presentada en la primera temporada adquirirá una enorme importancia esta temporada como compañera de investigaciones de Giles y maestra de los chavales. Además, Seth Green interpreta a Daniel «Oz» Osbourne, miembro de un grupo de rock que se convertirá en interés romántico de Willow. Y como guinda, la presentación de Bianca Lawson como Kendra, la nueva Caza Vampiros “activada” cuando Buffy murió al final de la primera temporada, aunque fuera durante unos pocos minutos.

Josh Whedon mantuvo sus funciones de Showrunner y Productor Ejecutivo. Además de seguir controlando todos los aspectos de la producción, para esta segunda temporada aumentó su producción de guiones, al guionizar en solitario cinco episodios y escribir dos junto al también productor David Greenwalt. Además, dirigió 6 capítulos, los principales de esta temporada; El inicial 2×01 “When she was bad”, 2×07 “Lie to me”, 2×12 “Bed Eggs”, el episodio clave 2×14 “Innocence” y los dos últimos episodios de la temporada, 2×21 y 2×22 “Becoming” partes 1 y 2.

Junto a Whedon, escribieron esta segunda temporada Ty King, Matt Kiene & Joe Reinkemeyer, David Greenwalt, Carl Ellsworth, Dean Batali & Rob Des Hotel (2), Howard Gordon & Marti Noxon, Marti Noxon (4), Bruce Seth Green, Ty King y David Fury & Elin Hampton. Dirigieron Bruce Seth Green (5), John T. Kretchmer, Ellen Pressman, David Greenwalt, David Solomon, David Semel (2), Michael Lange, Rob Des Hotel & Dean Batali, James A. Contner, Michael Gershman, Deran Sarafian y James Whitmore, Jr.

Comentaba la semana pasada en mi reseña de la primera temporada que su visionado me había parecido bastante montonero, con muchos elementos que eran clichés con muy poca personalidad y una serie que en general veía demasiado juvenil y superficial. ¡Qué cambio respecto a esta segunda! No tengo claro el motivo, si la tranquilidad de tener 22 episodios asegurados para poder desarrollar su historia o si es debido a que una vez Whedon y su equipo habían creado a los personajes ya pudieron jugar con ellos y transgredir las expectativas, pero el resultado de esta segunda temporada me ha parecido brillante, con muchos episodios de notable alto y algún sobresaliente.

Aunque Buffy tiene más de 20 años, no quiero escribir estas líneas destripado elementos claves de la trama, para no spoilear a nadie, sobre todo por lo mucho que he disfrutado durante el visionado de esta temporada a medida que descubría las numerosas sorpresas que vamos a ir conociendo.

Whedon ha conseguido en esta temporada convertir a Buffy Summers en un Peter Parker moderno, una heroina trágica que aunque vence al malo y evita la destrucción del mundo, no puede evitar que la gente a su alrededor sufra e incluso muera. Debido a la tortura emocional que Buffy va a sufrir en esta temporada, he disfrutado muchísimo con Sarah Michelle Gellar y creo que además de crecer como actriz, entiendo que es esta temporada la que cimentó su figura de icono para tantos y tantos espectadores.

Otro elemento que me gusta mucho es la forma en que Whedon se quita de en medio elementos chusqueros como era la figura del “The Anointed One” (El Ungido / Elegido), el heredero de The Master, el villano de la primera temporada, que era un concepto que se veía a la legua que no era potente. Su sustitución por Spike y Drusilla hace que la serie gane muchísimos enteros, al transmitir una ambigüedad y peligro que no habiamos tenido hasta ese momento en la serie. La conexión de ambos con el pasado de Angel y todo lo relacionado con el novio de Buffy es otro de los grandes hallazgos narrativos de esta temporada, que nos ha ofrecido un montón de momentazos super crueles que me han dolido en el alma.

Comentaba sobre la primera temporada que odiaba a muerte a Xander y a Cordelia debido a que les veía unos clichés andantes. Sin embargo, el cambio y la evolución que han sufrido estos personajes me ha encantado. Al igual que Willow, que no sólo se ha echado un novio que no es Xander, sino que su importancia en la serie ha aumentado y creo que aún puede ofrecernos grandes momentos.

Además de los protagonistas, hay algunos secundarios estupendos, e incluso aunque sus arcos no sean lo largos que hubiera esperado, ofrecen un buenísimo contraste con los protagonistas y momentos super dramáticos. Otro elemento que me gusta mucho es que esta segunda temporada mantiene la estructura de capítulos completos cerrados, aunque con 3 continuarás en los 22 episodios, e incluso los stand-alone ayudan a construir las personalidades de todos y asentar sus relaciones, haciendo avanzar la trama general.

Y hablando de eso, junto de la propia evolución de los personajes principales y secundarios y del enfrentamiento contra los vampiros que forma la trama principal de la temporada, los episodios sueltos me han parecido super chulos y los he disfrutado si no más, seguro igual, que los importantes. Desde 2×02 “Some assembly required” en la que actualizan el mito de Frankenstein, 2×04 “Inca Mummy Girl” con una Momia inesperada, 2×05 “Reptile Boy” sobre el acoso en las franternidades, 2×06 “Halloween”, 2×08 “The Dark Age” con posesiones demoniacas, 2×11”Ted” con una robótica amenaza que me recordó a Bishop de Alien de Ridley Scott, 2×12 “Bad Eggs” con la Invasión de los Ultracuerpos meets The Thing, 2×15 “Phases” con el primer Hombre Lobo de la serie, 2×16 “Bewitched, Bothered and Bewildered”, de largo el episodio más divertido hasta la fecha en la que Xander sufrirá en sus carnes el intentar usar una poción de amor, 2×18 “Killes by Death” que recrea la típica historia de terror de hospitales con la Muerte (o algo muy parecido) de por medio, 2×19 “I only have eyes for you” con una historia de amor maldita y unos fantasmas que acosan el instituto. Por último, 2×20 “Go Fish” nos trae a unos monstruos acuáticos que nos recuerdan al clásico monstruo de la laguna.

Aunque estamos ante una serie de televisión de hace más de 20 años con un presupuesto acorde a la época, creo que todos los elementos técnicos también han mejorado un montón respecto a la primera temporada. Las máscaras de los vampiros siguen siendo malillas, pero a lo mejor porque ya me acostumbré a ellas, en este visionado no me han cantado tanto. Eso si, dado que estamos ante una serie con un target decididamente juvenil y en sus episodios de 40 minutos hay el tiempo que hay para desarrollar una trama y resolverla, hay algunos “por que si” durante la serie, pero que son inevitables y totalmente justificados y justificables. En general, he visto en esta temporada un storytelling super comiquero, y me encanta la forma en la que lo utilzan durante la temporada. Temía que la serie se convirtiera en la típica serie de “caso de la semana” en la que el statu-quo era siempre el mismo, pero nada más lejos de la realidad. Los protagonistas al final de la temporada no tienen nada que ver con como eran al comienzo, y esto es para mi un ejemplo de buena escritura.

En resumen, sin entrar en spoilers, esta segunda temporada de Buffy The Vampire Slayer por fin hizo honor a su fama y ha ofrecido un estupendo entretenimiento que me ha dejado con unas ganas locas de ver la siguiente temporada.

Comparto el trailer de esta temporada, aunque si no viste esta serie casi te recomiendo que no lo veas y empieces a verla sabiendo cuanto menos cosas mejor:

Ahora si entiendo la fama de Buffy, The Vampire Slayer, y además de estar super enganchado, no puedo más que recomendarla a todos los que como yo, no la habiamos podido ver hasta ahora. Aprovechando que está disponible en Prime Video, ya no hay excusa para no verla.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Buffy The Vampire Slayer temporada 1 (Prime Video)

Gracias a Prime Video puedo cumplir con uno de mis debes seriéfilo friki, ver completa y en orden Buffy, The Vampire Slayer, la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon y que es un referente para todos los aficionados. Empiezo compartiendo mis impresiones de la primera temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Serie de TV (1997-2003). 7 temporadas. 145 episodios. La joven Buffy y su madre se mudan desde Los Ángeles a la localidad de Sunnydale. En el subsuelo del pueblo habita el Maestro, el más antiguo y poderoso vampiro que existe. El Maestro está atrapado en el punto místico llamado La Boca del Infierno, que el Maestro trato de abrir cuando, por causa de un terremoto, quedó atrapado, ya hace décadas. En Sunnydale Buffy también conoce a Willow y Xander, que se convierten en sus amigos y que, sin querer, la tendrán que ayudar en su lucha contra el Maestro. Xander se enamora de Buffy desde que la ve por primera vez, sin darse cuenta que Willow, su mejor amiga, lo ama desde niños. Además esta Giles, el bibliotecario de la escuela, que es un Vigilante u Observador, que desde siempre se han dedicado a entrenar y guiar a las Cazadoras, pero sin intervenir directamente en la lucha contra los vampiros. Además Buffy conoce un misterioso aliado, de nombre Angel, del que se enamora. Pero es un amor imposible, pues Angel es un vampiro, aunque por una maldición gitana recobró su alma y ahora lucha contra ellos. (FILMAFFINITY)

Buffy Vampire Slayer está protagonizada por Sarah Michelle Gellar. Buffy Summers es una adolescente de 16 años que intenta tener una vida normal mientra se enfrenta a todo tipo de monstruos debido a su papel de Caza Vampiros. Este papel la lanzó a la fama pero a la vez la encasilló, realizando papeles en películas como Scream 2, Se lo que hiciste el último verano, Cruel Intentions o el remake americano de The grudge. Además, hizo de Dahne en las dos películas de imagen real de Scooby-Doo de 2002 y 2004.

En esta primera temporada, la serie cuenta con un reparto formado por Nicholas Brendon como Xander Harris, que sirve de alivio cómico durante la serie; Alyson Hannigan como Willow Rosenberg, chica tímida experta en ordenadores que está enamorada de Xander; Anthony Stewart Head como Rupert Giles, bibliotecario del instituto de Sunnydale que es un Guardián y hará de mentor de Buffy; David Boreanaz como Angel, un misterioso vampiro bueno de oscuro pasado del que se se enamorará Buffy; y por último, Charisma Carpenter como Cordelia Chase, la típica tópica lider de las animadoras del instituto superficial y egoista.

Buffy Vampire Slayer es la serie que lanzó a la fama a Joss Whedon (Nueva York, 1964). Joss forma parte de una familia de escritores, siendo la tercera generación de su familia que ha trabajado en cine y televisión. Tras cursar estudios universitarios en Inglaterra, empezó a trabajar en series como Roseanne (1989). Whedon realizó trabajo no acreditado en películas como Speed, twister, Waterworld o incluso X-Men de Bryan Singer. En esa etapa escribió los guiones de Buffy Vampire Slayer (1992), Alien: Resurrection (1997), Titan A.E. (2000) y las primeras versiones del guión de Atlantis (2001), aunque fue su guión de Toy Story (1995) el que le valió una nominación al Oscar.

Whedon no está nada contento con lo que acabó siendo Alien: Resurrection respecto a su guión original, y lo mismo puede decirse de la película de Buffy, the Vampire Slayer (1992) dirigida por Fran Rubel Kuzui y protagonizada por Kristy Swanson. Whedon escribió una historia de terror sobre una joven empoderada que subvertía el cliché de la rubia tonta que es la primera en morir en las películas de terror. Sin embargo, Kuzui convirtió la película en una comedia pop, lo que fue un golpe grande para Whedon. A pesar de no funcionar en taquilla, la película fue bien valorada en el mundillo, y le abrió a Whedon a desarrollar la serie de televisión, que acabó convirtiéndose en un fenómeno social y mediático, hasta el punto que se encuentra en muchas listas de las mejores series de la televisión.

En el mundo del comic, Whedon escribió en 2004 la estupenda Astonishing X-Men junto al artista John Cassaday para Marvel Comics, mientras que en 2007 escribió en Dark Horse el comic de Buffy que está en continuidad con la serie de televisión y sirvió de octava temporada.

Tras el fracaso de Firefly (provocado por FOX), dirigió Serenity (2005), su primer película como director. Tras otros trabajos y habiendo alcanzado la categoría de autor de culto dentro del ámbito mainstream, en 2010 fue contratado por Marvel Studios para escribir y dirigir Vengadores (2012), que ya es historia del cine.

La primera temporada de Buffy, Vampire Slayer fue emitida en 1997 en la cadena WB Network. Al tratarse de un concepto nuevo que no estaba claro si iba a ser popular, esta temporada contó con tan sólo 12 episodios, al ser emitida durante la parada de la midseason de otra serie completamente olvidada hoy en día. Whedon plantea una serie adolescente ambientada en el instituto de la ficticia localidad de Sunnydale en California, en el que cada episodio cuenta una historia autoconclusiva que sirve además para construir una narrativa a lo largo de toda la temporada. En este inicio, conoceremos además de a los protagonistas que el Instituto de Sunnydale está construido encima de una Puerta al Infierno, lo que hace que la ciudad atraiga todo tipo de criaturas sobrenaturales. La lucha contra El Maestro, un vampiro antiguo superpoderoso que intenta abrir esa puerta y desatar el Infierno en la tierra es la línea central de estos 12 episodios, que terminaron con un final cerrado satisfactorio en caso de que la serie no fuera renovada. Cosa que sí sucedió.

Inspirado por la exitosa X-Files que mostraba “el monstruo de la semana”, Whedon utiliza no sólo vampiros sino todo tipo de seres de la cultura popular, usándolos además de como punching-ball como metáfora para contar problemas reales de los adolescentes, como son el bullying y la cultura de la manada en las aulas, la invisibilización a chavales que sienten ser invisibles o la presión que algunos padres ejercen sobre sus hijos, queriendo vivir a través de ellos una vida que ya pasó. Y en general, los problemas y la ansiedad asociada a la adolescencia.

Whedon realizó labores de Showrunner, controlando todos los aspectos de la producción y supervisando los guiones que no escribía él directamente. Estos 12 episodios fueron dirigidos por Charles Martin Smith, John Kretchmer, Stephen Cragg, Bruce Seth (3 episodios), David Semel, Scott Brazil, Stephen Posey, Ellen Pressman, Reza Badiyi y el propio Whedon, que de guardó el último episodio de la temporada. Whedon además escribió los dos primeros episodios que marcaban el tono de la serie y el último, además del argumento de otros dos episodios. Whedon creó Mutant Enemy Productions para la escritura de los guiones, utilizando la técnica del “writers-room” en la cual se discutía entre todo el equipo los argumentos de la temporada y su desglose en cada episodio, que luego eran escritos por un escritor diferente. De esta manera, Además de Whedon, aparecen acreditados como escritores de esta primera temporada Dana Reston, David Greenwalt (3 episodios), Rob Des Hotel & Dean Batali (2), Matt Kiene & Joe Reinkmeyer y Ashley Gable & Thomas A. Swyden (2).

La serie es una fuente inagotable de referencias pop y a la cultura popular, y aunque es una serie con vampiros y todo tipo de monstruos, está planteada como una serie de aventuras con toques de humor con un target adolescente clarísimo, que evita la sangre y cualquier elemento que pueda ser mínimamente terrorífico, perturbador o polémico.

Me parece curioso como además de por su personalidad y belleza física, Buffy y Sarah Michelle Gellar se convirtieron en iconos de la época, al trasmitir perfectamente el feeling adolescente. En cada episodio la vemos cambiarse varias veces de vestuario, como pasa en la vida real, a cual más trendy y estupendo, y tiene unos problemas asociados a su edad relativos a la búsqueda del amor y a no querer que su destino de Vampire-Slayer la impida ser feliz y tener amigos con lo que los adolescentes sin duda podían empatizar completamente. Además, el propio argumento de hacer que una adolescente sea la protagonista y patee el trasero de los malos es super feminista (en el buen sentido) y empoderante para la juventud de la época.

Otro elemento muy pop de esta primera temporada que me parece interesante es la creación de The Bronze, un pub donde los estudiantes se reúnen después de clase. Entiendo que esto venía motivado principalemente por motivos presupuestarios, por la necesidad de tener un set donde situar algunas escenas fuera del instituto, pero Whedon lo aprovecha y hace que en cada episodio aparezca tocando un grupo pop/rock que entiendo estaba intentando despegar en esa época (spoiler, creo que ninguno lo consiguió), creando un detalle chulo que se salía de la norma a la que estábamos acostumbrados.

En relación a Buffy, debo reconocer que aunque vi algún episodio suelto, nunca me enganchó en su día. Soy de 1974, así que cuando se empezó a emitir en España en ¿1998 o 1999? yo tenía en ese momento 24 o 25 años. Y en ese momento, una serie adolescente muy ligera y casi de humor, a pesar de todas las referencias a la cultura pop, no encajaba con mis gustos post-universitarios, más interesando en David Fincher (Se7en es de 1995 y El club de la lucha del 99), John Woo (Broken arrow de 1995 y Face-off de 1997) o Darren Aronosfki y su réquiem por un sueño (2000). Pongo estos ejemplos que espero ilustren porqué nunca encontré una conexión emocional con esta serie como tampoco conecté (y sigo sin hacerlo) con Harry Potter, cuya primera película se estrenó en 2001. No tengo problema en decir que me pillaron mayor, y que entiendo sin embargo como ambos personajes sí han marcado la infancia / adolescencia de toda una generación.

Cuando me plantee el visionado de Buffy, lo primero que hice fue mentalizarme ante una serie con numerosos elementos que probablemente no han envejecido demasiado bien. Después de todo, estamos hablando que se estrenó en Estados Unidos en 1997, hace más de 20 años. Y a pesar de ir preparado, debo reconocer que esta primera temporada me ha resultado muy muy montonera. Floja incluso. Y eso que acepto los ridículos maquillajes de los vampiros, unos monstruos y efectos cutrillos y unas escenas de acción muy flojas, algo que ya esperaba teniendo en cuenta los medios y presupuesto de los que disponían para hacer televisión el siglo pasado y recordando los episodios que vi en su día y que ya es ese momento me parecían cutres.

Sin embargo, siendo esta primera temporada una correcta presentación de Buffy y su mundo, encuentro unos guiones super obvios y casi hasta infantiles, ni siquiera juveniles. Comentaba antes que me gusta que Whedon use monstruos como metáforas de problemas adolescentes, pero estos argumentos son totalmente “in-your-face” con cero sorpresas o matices, contado todo con brocha gorda.

Para hacer las cosas peores, odio a muerte a Xander. Entiendo que su personaje es el alivio cómico y tiene una función narrativa durante los episodios, pero me parece lamentable su humor y su caracterización como un salido que piensa que tiene que ligar con cualquier chica / mujer que pase por su lado. Igual que odio a Cordelia, el paradigma de chica popular asquerosa y egoista, otro personaje creado a brocha gorda de principio a fin, en esta primera temporada.

Además de mi aversión a estos personajes, el triángulo amoroso, que realmente es un cuadrado, provoca situaciones repetidas una y otra vez en estos episodios. Willow es una chica tímida enamorada de Xander en secreto, que no se entera a pesar de lo evidente que es, lo cual constituye otro de los motivos por los que le tengo manía. A su vez, Xander quiere ligar con Buffy, que le rechaza porque ha puesto sus ojos en Angel, un vampiro atormentado de más de 200 años que no quiere hacer daño a la adolescente, por lo que la rechaza (inicialmente) para no hacerla daño a la larga, ya que su relación es imposible.

Y hablando de Angel, la serie desde el minuto uno nos indica sin sutilezas que es el personaje que MOLA, envuelto como está en el misterio. Sin embargo, aunque nos dicen que mola, EN PANTALLA no hace nada que lo confirme, más bien al contrario. Y al menos en esta primera temporada, David Boreanaz es un actor monoexpresivo, con cara de “mira que serio y misterioso soy” todo el rato que tampoco ayuda a que empatice con él.

Aunque esta primera temporada me ha parecido correcta sin más, si encuentro destacable la narrativa de caso por episodio que construye una trama general que nos lleva hasta el climax en el último episodio. También encuentro positivo que Whedon no tiene problemas en crar una serie ligera sin más pretensión que la de entretener, cosa que creo que consigue razonablemente bien. Además, se que estos episodios apenas son la punta del iceberg y que, tras presentar a los protagonistas los vamos a ver crecer como personas a lo largo de las siguientes temporadas, y estoy seguro que lo voy a disfrutar.

De hecho, ya anticipo que ya empecé a ver la segunda temporada y todos los personajes me parecen mucho mejor escritos y la serie ha mejorado bastante, también en lo referente al villano principal, dado que El Maestro de esta primera temporado fue muy flojo. Flojo en si mismo y aún peor si lo comparamos con Spike o Drusilla, a los que hemos conocido en la segunda.

En resumen, esta primera temporada ha sido un comienzo flojo para una serie que estoy seguro va a mejorar y a la que le doy un voto de confianza.

Comparto el trailer de esta primera temporada:

Buffy The Vampire Slayer tiene un gran margen de mejora y espero compartir en breve mis impresiones de la segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

 

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