Crítica de Conan The Barbarian 25 de Jim Zub y Alex Horley (Titan Comics)

Estoy disfrutando muchísimo la actual etapa de Conan The Barbarian del escritor Jim Zub, que está siendo publicada por Titan Comics.  El  número 25 pintado por Alex Horley  se va convertir en uno de los puntos álgidos de esta etapa.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡Espectacular número 25 de gran formato con una épica historia independiente! ¡El punto de partida perfecto para los nuevos fans! ¡Escrito por Jim Zubb, el guionista favorito de los fans! THE NOMAD: Conan el Rey recibe a un extraño visitante con una misión aún más extraña. ¿Podrá el gobernante de Aquilonia demostrar su valía o el increíble poder del misterioso vagabundo cambiará el curso de la historia? ¡Este número especial 25 es imprescindible para los fans de Conan!

Jim Zub se ha convertido en un guionista maravilloso que transmite su amor por Conan y los mundos creados por Robert E. Howard. Se cumplen 2 años desde que Titan Comics empezó a editar la actual etapa de Conan The Barbarian, y me flipa que no haya bajado el nivel hasta ahora. Y pensando en estos 25 números publicados, este especial pintado por Alex Horley va a quedar como uno de los mayores éxitos.

Zub escribe por primera vez al Rey Conan, y plantea una historia que celebra toda la historia del personaje y la cualidad mítica que tiene Conan para varias generaciones de lectores. Las 34 páginas de esta historia son maravillosas, no sólo por la forma en que confirma su conocimiento de la obra de Robert E. Howard, sino por la forma en que planta una historia para el lucimiento del artista Alex Horley.

Antes de este comic sólo conocía a Alex Horley de alguna portada en Savage Sword of Conan. Lo cual presentaba alguna duda, dado que hay algunos ilustradores excelentes que se muestras limitados en lo referido a la narrativa. Y lo principal que tengo que decir de Horley es que me ha volado la cabeza.

Leyendo cosas sobre este comics ha descubierto que Titan Comics dio a Alex Horley más de un año para que pudiera pintar todas las páginas de este comic, aparte de la espectacular portada de este comic. Y la calidad se sale de la escala, se siente en cada página de este histórico comic. Horley dibuja a un Rey Conan super canónico que sigue teniendo la fuerza y el carisma de su juventud. Además, la historia de Xub le permite dibujar algunos de los momentos más importantes de la historia de Conan. Unas páginas que me han flipado.

Hace unos día comenté que David Finch me había volado la cabeza en Skinbreaker, junto a Robert Kirkman. La sensación con este comic ha sido muy parecida. Los comics son ante todo medios visuales, y me flipa poder disfrutar de comics con la calidad de dibujo que tiene este comic de Conan. Además, el hecho de que Horley pinte sus páginas ayuda a que la historia tenga una mayor sensación mítica más grande que la vida. Hasta en eso han acertado con la contratación de Horley.

El comic mainstream está marcado por su ritmo mensual de publicación, lo que limita la calidad y regularidad que un artista puede ofrecer con su trabajo. Y justo por eso me flipa que en este caso Titan Comics le diera el tiempo a Horley para que pudiera regalarnos su mejor trabajo. Desde luego, el resultado final ha valido la vida.

Comparto varias páginas del comic:

El especial Conan The Barbarian 25 es un comic fantástico que explica la popularidad y el carisma atemporal que tiene y siempre va a tener Conan. Imprescindible.

PUNTUACIÓN: 9/10

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Crítica de Batman 2 de Matt Fraction y Jorge Jiménez (DC Comics)

El primer número de la nueva etapa de Batman de Matt Fraction y Jorge Jiménez me gustó mucho. Y este segundo con la aparición especial de Robin (Tim Drake) mantiene el nivel dejando claro lo que va a ser una de las claves de esta etapa, tener a la policía de Gotham contra ellos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Herido, esposado y arrojado en la parte trasera de un furgón policial del GCPD junto a una docena de criminales violentos y sin esposar, Robin (Tim Drake) tendrá que utilizar todo lo que ha aprendido del Caballero Oscuro si quiere sobrevivir a su propia noche oscura.

¿Llegará Batman a tiempo para ayudarle, o esta misión cambiará para siempre la forma en que la ciudad y el GCPD ven al Dúo Dinámico?

Este Batman 2 ha sufrido una polémica absurda en los Estado Unidos, al afirmar Batman en un momento dado de la historia que está contra la polícía que comete delitos como es la brutalidad policial. Esto ha sentado mal a algunas personas que diría que han leído pocos comics de Batman, dado que Batman siempre ha combatido la corrupción policial. Esta declaración de intenciones no es nada nuevo, no entiendo el motivo de la polémica, la verdad. De hecho, no puedo dejar de recordar que cuando Nightwing se fue a Blüdhaven por primera vez, TODO el cuerpo de policía de la ciudad era corrupto y no pasó nada. Es que no lo entiendo.

Pasada la polémica, lo cierto es que Matt Fraction plantea otra buena historia autoconclusiva que tiene a Tim Drake (el tercer Robin) de protagonista. La forma en que Fraction plantea la relación entre Tim y Bruce me gusta mucho, con Damian siendo Damian en una escena genial. Desde el momento en que Vandal Savage se había convertido en Comisario de policía de Gotham, estaba claro que la policía iba a convertirse en enemiga de Batman. La excusa que se plantea en este número me parece super correcta, abriendo un nuevo status-quo para la batfamilia que puede dar mucho juego. Por la parte del guion, me quedo bastante satisfecho con Fraction.

Jorge Jiménez con el color de Tomeu Morey sigue siendo el M.V.P. de este comic. El dibujo del español es magistral, consiguiendo planos super potentes con una narrativa atractiva llena de personalidad. Jiménez es buenísimo, porque acierta en la parte emocional y además consigue que algunas situaciones tengan el toque justo de humor. Por ejemplo, cuando Tim está detenido y lucha contra unos macarras en la parte trasera de un vehículo policial que está cogiendo a propósito todos los baches y desniveles imaginables. La etapa previa guionizada por Chip Zdarsky fue flojísima (según todos los comentarios, porque no la he leído). Pero Jiménez se encuentra en un momento creativo en que convierte en oro todo lo que toca, haciendo que sus comics sean compra obligada sólo por el dibujo.

La nueva etapa de Fraction y Jiménez lleva sólo dos números, pero el interés está por todo lo alto.

Comparto las primeras páginas del comic:

Batman de Fraction y Jiménez ha empezado super bien.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Transformers 25 de Robert Kirkman, Dan Mora y Jorge Corona (Image Comics)

Tras el final de la etapa de Daniel Warren Johnson en Transformers nos llega el primer número de la nueva etapa con el equipo creativo super estrella formado por Robert Kirkman y Dan Mora, con color de Mike Spicer. Comento mis impresiones de este arranque que cuenta también con un prólogo dibujado por Jorge Corona.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

¡ROBERT KIRKMAN Y DAN MORA INICIAN UNA NUEVA ERA CON UN NÚMERO ANIVERSARIO DE GRAN FORMATO!

El Universo Energon nunca volverá a ser el mismo cuando los Autobots y los Decepticons den inicio al capítulo más sorprendente de su guerra en la Tierra.

Optimus Prime y los Autobots que quedan deben unir fuerzas con aliados inesperados para proteger su planeta adoptivo. Pero el próximo desafío de Prime está más cerca de casa de lo que jamás imaginó.

¿Y cuál será el destino de los Decepticons?

El creativo equipo de ensueño formado por Robert Kirkman (Invincible, The Walking Dead) y Dan Mora (Justice League Unlimited, Superman) da inicio a la nueva dirección de TRANSFORMERS, que será ¡Más de lo que tus ojos pueden ver!

El final de la etapa de Daniel Warren Johnson en Transformers nos trajo un número 24 antológico que nos dejó en lo más alto. La llegada de Robert Kirkman es, como no puede ser de otra forma, continuista. Aplicando el viejo dicho de que no hay que arreglar o que no está roto.

Lo que sí hace perfectamente es situar las piezas en el tablero para que los lectores sepamos a qué atenernos. Y me ha gustado que el comic de comienzo con un prólogo protagonizado por Megatron y sus decepticons, que sirven para reconfirmar la maldad de este villano. En estas páginas tenemos un diálogo antológico cuando Megatron pregunta a sus esbirros que es lo que esperan conseguir. La respuesta de Megatron es aterradora y define perfectamente al personaje:

«Busco la paz. Pero la paz a través de la dominación, la opresión y la conquista. Paz gracias a la tiranía«.

Por su parte, Optimus Prime y sus autobots van a sufrir un cambio en el status-quo, ya que el ejército de los Estados Unidos ha decidido ayudarles, tras entender que ellos se enfrentan a los decepticons. Esta parte, con reunión con autobots perdidos, está muy chula. Lo malo es que el General Flagg no transmite ninguna confianza, y la sensación que me deja es que Flagg traicionará a los robots en cuanto tenga ocasión. No se si me equivoco con esta apreciación, pero en todo caso esta ambigüedad es otro elemento que va a hacer que estos comics sean aún más apasionantes.

En el apartado artístico, me ha sorprendido volver a ver a Jorge Corona en el prólogo de 12 páinas con el punto de vista de Megatron y los decepticos. Pero me alegro que Kirkman siga contando con él, haciendo que estas páginas mantengan la coherencia visual que la colección ha tenido hasta ahora. El Megatron de Corona es realmente aterrador, incluso dañado como está tras su batalla con Optimus Prime.

Dan Mora por su parte se encarga de las 20 páginas con el punto de vista de Optimus Prime y los autobots. Y lo primero que llama la atención en la forma tan limpia en que dibuja a Optimus. Comparándolo con el dibujo «sucio» y más recargado de Corona, mi hijo me comentaba que Mora se parece más al standard de la serie animada, algo que nos ha gustado a los dos. Y es curioso, porque tanto las versiones de Mora y la de Corona (y antes la de Daniel Warren Johnson) son todas perfectas y conectan con la esencia de los Transformers, siendo muy diferentes entre si.

Lo que está claro es que la unión den un Kirkman encantado de escribir este comic y Dan Mora, que es un artista super estrella, sólo pueden salir buenos comics. Por ponerle un pero, entiendo que Mora sólo estará el primer arco (6 números), porque sus encargos en DC son cada vez mayores. Ojalá pudiera extenderse más, pero en todo caso los comics que dibuje Mora serán un regalo, así que es el momento de disfrutar de lo que nos ofrece el presente. Que es mucho.

Dentro que este número 25 sólo ha colocado las piezas, ha planteando suficientes elementos que estoy seguro van a dar mucho juego. empezando con una Elita-1 en Cybertorn que declara que Optumus Prime es a partir de ahora enemigo de os autobots de Cybertorn, tras abandonarles una segunda vez. Y siguiendo con el papel del ejército de los Estados Unidos, dado que ni el general Flagg ni desde luego Miles Mayhem resultan de confianza.

Estamos en un gran momento para ser fan de los Transformers.

Comparto páginas del comienzo de este comic, con el punto de vista de Megatron:

El comienzo de la nueva etapa de Kirkman y Mora me ha parecido fantástico. Nos esperan unos meses maravillosos, voy a disfrutar un montón con estos nuevos Transformers.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

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Crítica de Chad Powers temporada 1 (Disney+)

Me ha encantado Chad Powers la comedia creada por Glen Powell y Michael Waldron para Disney+, ambientada en el mundo del fútbol americano universitario.

PUNTUACIÓN: 8/10

Un quarterback universitario caído en desgracia llamado Russ Holliday se disfraza de Chad Powers y entra en un equipo sureño en apuros para revivir su carrera futbolística.

Chad Powers es una serie de televisión estadounidense de comedia deportiva creada por Glen Powell y Michael Waldron (Loki, Doctor Strange en el multiverso de la locura), protagonizada por Powell en el papel principal. Desarrollada a partir de un sketch de Omaha Productions de Eli Manning, la serie sigue a Russ Holiday (Powell) el quarterback estrella de un importante equipo de futbol americano universitario caído en desgracia que decide disfrazarse como última oportunidad de hacer lo que más le gusta.

De forma inexplicable, esta primera temporada de Chad Powers ha tenido tan sólo 6 episodios, que han sido dirigidos por Tony Yacenda (3 episodios) Payman Benz (2) y Michael Waldron el episodio final. Los episodios han sido escritos por Glen Powell y Michael Waldron, Paloma Lamb, Jamie Lee, Ben Dougan, Jordan Mendoza, Luvh Rakhe y Gaelyn Golde.

Glen Powell como Russ Holliday, un exquarterback de fútbol americano universitario arrogante y narcisista cuya carrera se ha visto arruinada tras deshonrarse en un partido del campeonato. Se disfraza como el titular Chad Powers para empezar de nuevo como jugador suplente en un equipo universitario. Perry Mattfeld como Ricky Hudson, el entrenador asistente ofensivo de los South Georgia Catfish y la hija de Jake; Quentin Plair como el entrenador Byrd; Wynn Everett como Tricia, la presidenta del fondo de apoyo; Frankie Rodríguez como Danny, la mascota del equipo que ayuda a Russ con su disfraz; y Steve Zahn como Jake Hudson, el entrenador jefe de los South Georgia Catfish.

Chad Powers se siente como una heredera de Ted Lasso, la maravillosa comedia de Apple TV protagonizada por Jason Sudeikis sobre un entrenador de fútbol americano que se convierte en entrenador de un equipo de la Premier casi por accidente, al no tener ni idea de fútbol. Tener una comedia ambientada en un ambiente deportivo y que el protagonista tenga una forma de ser peculiar que contrasta con los miembros de su equipo resultaban claves para esta apreciación.

Pero en realidad las series no pueden ser más diferentes. Porque Ted Lasso era casi un manual de vida en la que chocaba que una buena persona, el entrenador Lasso, en realidad no quería ganar sino que sus jugadores fueran felices. El humor nacido del desconocimiento de Lasso del deporte del fútbol generaba situaciones realmente divertidas en una serie que para mi es histórica. Pero era un humor a partir de un desconocimiento sin malicia, sin mala intención.

En realidad Chad Powers es totalmente diferente. Russ Holliday (interpretado por Glen Powell de forma brillante), es un egoísta narcisista cuya carrera profesional se fue al traste por un error suyo que nunca reconoció, y que es una mala persona que ha tomado siempre las peores decisiones posibles. Encontrándose en el pozo, decide disfrazarse de Chad Powers como última oportunidad de jugar al fútbol americano en una universidad de segunda que ha perdido a su quarter-back titular. Y aunque me he reído muchísimo viendo la serie con mi hijo, con las chorradas que se va inventando Powers, en realidad la naturaleza freak de Chad es tan sólo la forma de ocultar el pecado original y que está mintiendo a todo el mundo. Aparte de hacer humor por hacer que Chad parezca casi un retrasado mental, lo cual es también otro elemento cuestionable. Aunque durante la serie Russ pueda encontrar cierta redención convertido en una buena persona (Chad), eso no oculta el aspecto clave de estar mintiendo a todo el mundo.

Más que a Ted Lasso, a lo que Chad Powers tiene muchas más similitudes es con Tootsie, la comedia de 1982 dirigida por Sydney Pollack y protagonizada por Dustin Hoffman y Jessica Lange, en la que un actor en paro desesperado se hace pasar por una mujer para conseguir un trabajo que le hará famoso. Aunque hay algunos momentos deportivos, la clave de la serie es ver lo que Russ y su amigo Danny (Frankie Rodríguez) van haciendo para mantener el engaño y que Chad pueda seguir jugando. De esta forma, la similitud con Tootsie es muchísimo mayor que con Ted Lasso, a pesar de compartir ambas la naturaleza deportiva.

Me resulta super llamativo que esta primera temporada de Chad Powers haya tenido tan sólo 6 episodios y de momento no haya sido confirmada una segunda. Pensando en las duraciones de las comedias, que hayamos tenido tan pocos episodios de una duración de entre 28 y 42 minutos ha hecho que la serie se me haya hecho super corta.

Hablando del reparto, creo que todos los actores están geniales, empezando por un Glen Powell espectacular. Powell tiene un rango increíble, confirma que es un actor genial de comedia, algo que ya vi en Cualquiera menos tu), y tiene numerosos momentos dramáticos que funcionan de forma increíble. Me cuesta ver a nuevas estrellas de Hollywood en las nuevas hornadas de actores que están saliendo, pero creo que Powell es lo más parecido a una que ha salido en los últimos años. Tengo muchas ganas de verle en la nueva versión de The running Man dirigida por Edgar Wright que se estrena en Noviembre. Y que produjera y escribiera Hit-Man junto a Richard Linkater me sugiere que Powell es un profesional muy inteligente que es mucho más que una cara bonita.

Perry Mattfeld como Ricky Hudson, la hija del entrenador Hudson (Steve Zahn) que es ayudante en el cuerpo técnico del equipo de South Georgia Catfish es descubrimiento de esta serie. Su papel me parece super dramático, al ser una mujer que se enfrenta al estigma de «hija de…» cuando sabe casi lo mismo que su padre, subriendo ninguneos constantes del resto de entrenadores. Ricky tendrá una conexión peculiar con Chad Powers, y se mostrará especialmente dolida con los sucesos que veremos en esta temporada. He conectado un montón con la interpretación de Mattfeld, para mi es lo segundo mejor de la serie.

Dentro que el reparto cumple con lo que la historia necesita, la otra gran diferencia de Chad Powers frente a Ted Lasso es que a esta serie le falta TODO el enorme reparto de memorables personajes secundarios que sí tenía Lasso. Aquí la diferencia es abismal, Ted Lasso gana por goleada. Y es que en realidad la serie se centra en 4 personajes, Chad, Ricky, el entrenador Hudson (su padre) y Danny, la mascota del equipo que ayuda a Russ con su disfraz. El resto simplemente están, un poco como el atrezzo.

Los momentos deportivos son pocos, pero los que hay son geniales. De nuevo, en realidad la serie no va de ganar un partido, sino de las peripecias de Chad y Danny para mantener el engaño. De cara a una segunda temporada, que espero se haga realidad, me gustaría que podamos ver algo más de acción deportiva.

Mi principal reparo venía con la mentira de Russ a todo el equipo, y en especial a Ricky y al entrenador Hudson. Por eso me alegra poder decir que me ha gustado muchísimo el último episodio de la temporada y cómo Russ decide responsabilizarse de sus errores como forma de intentar ser mejor persona. La persona que ha sido Chad para sus compañeros. Que él intente ser mejor persona y a la vez no sea suficiente añade un elemento dramático fantástico. Como también que Russ hará lo que sea para seguir jugando, lo que indica que aún le falta mucho para terminar su cambio de persona. Para ser una serie de comedia, este último episodio me resultó super dramático y satisfactorio, dentro que han dejado todo abierto para la continuación de la historia.

No puedo dejar de comentar lo de la extensión de tan sólo 6 episodios. Con lo difícil que es que te aprueben una serie, que sólo hayan hecho 6 episodios se me ha hecho cortísimo. Sobre todo ahora que Russ realmente está intentando ser mejor persona. Ya veremos si lo consigue. O si le dejan, pensando que con el final de temporada Chad claramente se ha hecho un enemigo en el equipo.

Comparto el trailer de esta serie:

Chad Powers me ha gustado mucho, y me ha fastidiado bastante que esta primera temporada haya tenido tan sólo 6 episodios. Esperemos que Disney confirme lo antes posible la segunda temporada.

PUNTUACIÓN: 8/10

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Crítica de Una casa llena de dinamita, de Kathryn Bigelow (Netflix)

Dentro de la morralla, Netflix a veces sorprende con películas y series que se salen de lo normal. Es junto el caso de Una casa llena de dinamita, la última película de Kathryn Bigelow (Point Break, Strange days, The hurt locker, Zero Dark Thirty, Detroit) que acaba de estrenarse esta semana.

PUNTUACIÓN: 5/10

Cuando un misil sin identificar el origen es lanzado contra Estados Unidos, la Casa Blanca comienza una carrera contrarreloj para determinar quién es el responsable y cómo actuar en respuesta.

Kathryn Ann Bigelow (San Carlos, California, 1951) es una directora, productora y guionista de cine estadounidense. Bigelow debutó como directora con la película sobre moteros The Loveless (1981). Saltó a la fama dirigiendo los thrillers Near Dark (1987), Blue Steel (1990), y ese clásico del cine de acción que es Point Break (1991). A estas películas siguieron Strange Days (1995), K-19: The Widowmaker (2002) y The Hurt Locker (2008), la película con la que Bigelow se convirtió en la primera mujer en ganar el Óscar a la mejor dirección. Desde entonces, ha dirigido Zero Dark Thirty (2012) y Detroit (2017).

Una casa llena de dinamita está escrita por Noah Oppenheim, y cuenta con fotografía de Barry Ackroyd, montaje de Kirk Baxter y música de Volker Bertelmann. La película tiene 112 minutos de duración.

En el reparto tenemos a Idris Elba como el presidente de los Estados Unidos, Rebecca Ferguson como la capitana Olivia Walker, una oficial superior de la Sala de Situación de la Casa Blanca, Gabriel Basso como el asesor adjunto de Seguridad Nacional Jake Baerington, Jared Harris como el secretario de Defensa Reid Baker, Tracy Letts como el general Anthony Brady, oficial superior de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en el Comando Estratégico de los Estados Unidos (STRATCOM), Anthony Ramos como el comandante Daniel González, comandante de Fort Greely, una base militar responsable de detectar amenazas entrantes y destruirlas con misiles interceptores terrestres. Moses Ingram como Cathy Rogers, funcionaria de la FEMA en la Oficina de Programas de Continuidad Nacional; Jonah Hauer-King como el capitán de corbeta Robert Reeves, asesor de estrategia de represalias y ayudante militar presidencial; Greta Lee como Ana Park, oficial de inteligencia nacional de la NSA para Corea del Norte, y Jason Clarke como el almirante Mark Miller, alto funcionario de la Sala de Situación en comunicación con el presidente.

Es curioso cómo funcionan el mundo del cine. Nos pasamos años con películas mainstream con narrativa lineal convencional, y en muy pocas semanas se han estrenado tres películas que juegan con una narrativa no lineal poco convencional. La primera fue Weapons, de Zack Cregger, la semana pasada vi La vida de Chuck de Mike Flanagan y justo a continuación nos llega a Netflix Una casa llena de dinamita de Kathryn Bigelow.

La película plantea la premisa novedosa de ver el punto de vista de varios personajes a partir de un lanzamiento de un misil nuclear contra los Estados Unidos, volviendo atrás en el tiempo para ver durante los 3 actos de la película como viven varias personas esos minutos dramáticos. De forma que llegaremos a ver varios diálogos claves desde 3 puntos de vista diferentes.

Y no quiero esperar más. La película me parece totalmente fallida. Si, hay un grupo tremendo de actores mirando preocupados hacia varias pantallas, y lo cierto es que lo hacen de maravilla. Y Kathryn Bigelow plantea un curioso ejercicio de tensión a partir de un hecho dramático tremendo: Que un misil nuclear se dirige hacia Estados Unidos y las defensas antiaéreas fallan en destruirlo. Ante la inminente destrucción de Chicago que no puede ser evitada, la maquinaria militar inicia los protocolos de extracción del personal esencial, y se plantean un contraataque nuclear ¿Contra quién?

Bigelow plantea todas las trampas narrativas imaginables para aumentar la tensión y la incertidumbre. Empezando porque se lanza un misil nuclear contra los Estados Unidos y los americanos no saben desde donde se ha lanzado. Y por tanto y más importante, contra quien contraatacar con toda la potencia de su arsenal nuclear. Que alguien haya hackeado los satélites militares para que no detectaran el lanzamiento indica un grado de preparación y de amenaza bestial, que creo invalida la posibilidad de un error, siendo algo planeado de forma premeditada por un pais con recursos, nunca un grupo terrorista radical aislado. Pero queda claro que lo único que se busca es generar la situación imposible, no plantear hacer nada plausible sobre el grado de peligrosidad de los enemigos de los Estados Unidos..

Si, es verdad que la posición del Presidente de los Estados Unidos, estupendamente interpretado por Idris Elba, es imposible. Porque tiene que tomar una decisión que puede provocar la destrucción de toda la vida del planeta Tierra si decide lanzar un ataque masivo ¿contra quien? Una decisión para la que no tiene los datos correctos, pero que es inevitable porque un ataque de esa escala contra los Estados Unidos no puede quedar sin respuesta. Con todo lo que ello implica. De los 3 actos de la película, el tercero desde el punto de vista del Presidente es el actoralmente hablando el mejor de la película gracias a la interpretación de Idris Elba. Y porque nos hace ver no tanto el drama del misil nuclear que ya vimos en los 2 actos precedentes, sino lo complicado que es su situación. Una situación que se agudiza debido a que cuando empieza esta crisis, el Presidente no está en el Despacho Oval, sino en un acto en mitad de la nada. Lo que va a dificultar las comunicaciones y su acceso a una información clave que no tiene. Pero que no le va a impedir tomar la decisión de ataque, aunque nos quedemos sin saber el alcance del mismo.

Lo malo de Una casa llena de dinamita es que Bigelow parece plantear varias críticas al mundo real. Pero es todo tan ambiguo que en mi opinión no funcionan. Por supuesto, la primera crítica viene provocada desde el propio título, que viene a decir que cuando existe un armamento nuclear tan enorme en el planeta, es inevitable que alguien encienda una cerilla y arda todo. Pero, ¿la crítica es hacia los Estados Unidos o hacia todas las naciones nucleares? Si fuera el segundo caso sería algo razonable, pero dado que sólo vemos el punto de vista de lo Estados Unidos, la crítica parece que se hace hacia la administración americana, lo cual es absurdo. Hay un corto diálogo de un asesor de la Casa Blanca con un ministro ruso que sugiere que ellos son inocentes y no lanzaron el misil, pero todo queda en la duda.

En este momento, si la crítica es hacia el gobierno de los Estados Unidos, es absurda. Porque reconociendo que la realidad es la que es y hay demasiadas armas nucleares, la respuesta correcta sería evitar que ningún nuevo jugador consiga convertirse en una potencia nuclear. Por lo tanto, las acciones contra Irán o Corea del Norte estarían plenamente justificadas. Pensar que los Estados Unidos deberían eliminar su arsenal nuclear sin que lo hagan los demás es ridícula. Otra idea que nos da a entender la película es que la idea de «destrucción nuclear mutua» de la Guerra Fría podía ser correcta en su momento, pero en estos momentos con tantos jugadores (enemigos) potenciales, ha dejado de tener sentido. Podría ser una idea interesante para un documental, pero en medio de todas las situaciones simplistas del guion de la película, queda como una más.

La película hace otra trampa, al hacer que los 2 misiles lanzados para destruir el misil nuclear fallen. Y entonces la película plantea un golpe en los morros hacia la falsa sensación de seguridad de los Estados Unidos, afirmando que en las pruebas realizadas, sólo un 61% de los misiles aciertan (es tirar una moneda a ver qué sale, dicho literalmente). Luego se comenta que «Se quiere detener una bala con una bala» para destacar lo absurdo de la estrategia de defensa americana. Y no se si el dato del 61% es correcto, la verdad. Pero viendo como Israel ha defendido con éxito su país de misiles enemigos con la misma estrategia de «detener una bala con una bala», benditos misiles Patriot, no se si me creo lo que me muestra Bigelow. Por supuesto, la acepto sin problemas para crear un drama en una película de ficción, pero me chirria si se piensa en esta película como una muestra de como es del mundo real.

Bigelow comete la trampa definitiva con el final abierto que plantea, dejando una sensación de haber visto una escena alargada que es apenas una anécdota, sin contexto previo ni un final aceptable. Y acepto que como ejercicio de tensión Bigelow sabe plantear situaciones muy potentes, apoyada en un reparto hace maravillas pensando que está el 90% mirando a una pantalla. A todo esto, esta producción parece un quién es quien del nuevo Hollywood, con montones de caras conocidas en papeles pequeños de apenas dos frases. El reparto no es el problema. En realidad, creo que todos lo hacen muy bien.

Analizando la película globalmente, el problema que se me planteó mientras la estaba viendo es que en el primer acto si tenemos un notable ejercicio de tensión cuando descubrimos toda la historia: La detección del misil dirigiéndose a los Estados Unidos, el fallo de las contramedidas, la posible destrucción de Chicago y la decisión del Presidente de contraatacar. Las reacciones emocionales de todo el reparto me gustan mucho. Pero cuando empieza el segundo arco, la tensión se pierde cuando empezamos a ver los mismos hechos desde otros puntos de vista repitiendo diálogos una segunda vez. Si, esto muestra lo complejo que la toma de decisiones y la cantidad de actores tienen un papel en una crisis de esta naturaleza. Pero la tensión se perdió completamente, y ni siquiera las buenas interpretaciones del reparto o el ritmo de Bigelow consiguieron recuperarlo.

En el tercer acto con el punto de vista del Presidente de los Estados Unidos, Idris Elba lo hace muy bien, pero hemos visto en los 2 actos precedentes que el Presidente SI va a lanzar un ataque, por lo que por curioso que sea el mecanismo burocrático y la complejidad de tener que tomar estas decisiones claves en su coche o en un helicóptero, el final de la película no me funciona en absoluto. Se que el muy obvio mensaje de Bigelow es que da igual a quien ataquen o la intensidad del mismo, en el momento en que los EE.UU. lancen un ataque sea el que sea el mundo se va a la mierda. Pero como ejercicio narrativo que me cuenta una historia con principio y final, la película me ha fallado completamente.

Otro aspecto super positivo es el diseño de producción de la película. No he encontrado el dato del presupuesto de la película, pero estamos ante una super producción absoluta. Entiendo que no han rodado en la Casa Blanca, pero las imágenes de Washington son estupendas, y las imágenes del helicóptero del presidente, los B-52 y todas las medidas de seguridad lucen completamente reales. Además, al tener varias localizaciones, la sensación de historia coral se consigue completamente.

El chasco que me llevado con Una casa llena de dinamita ha sido tremendo. No lo puedo expresar de otra manera.

Comparto el trailer de la película:

Me he llevado un buen chasco con Una casa llena de dinamita, a pesar de la habilidad de Bigelow para crear tensión, el concepto y la ejecución me parece completamente fallido.

PUNTUACIÓN: 5/10

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Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros