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Crítica de Mosul de Matthew Michael Carnahan (Netflix)

Los hermanos Russo (Vengadores Endgame) continúan su asociación con Netflix a través de su productora AGBO con el estreno de Mosul, película bélica inspirada en hechos reales que ha sido dirigida por Matthew Michael Carnahan.


PUNTUACIÓN: 7/10



Cuando los terroristas del estado islámico del ISIS tomaron su ciudad, un grupo de hombres lucharon contra ellos para intentar recuperarla. Basada en hechos reales, esta es la historia del equipo SWAT de Nínive, que libró una operación de guerrilla contra el ISIS en una lucha desesperada por salvar su ciudad natal de Mosul.

Matthew Michael Carnahan es un guionista estadounidense hermano de Joe Carnahan (Narc, Ases calientes, El Equipo Am y ha escrito los guiones de películas de acción como The Kingdom (2007), Leones por corderos, Guerra Mundial Z y la adaptación cinematográfica de la exitosa serie de televisión de la BBC State of Play. Matt Carnahan colaboró con los hermanos Russo al escribir el guión de 21 Bridges, producida por ellos y protagonizada por Chadwick Boseman. Mosul es su primer película como director.


En poco tiempo, la productora de los hermanos Russo AGBO ha realizado la estupenda serie Deadly Class inspirada en el comic de Rick Remender y Wes Craig, y las películas 21 Bridges, Tyler Rake y esta Mosul. La película cuenta con fotografía de Mauro Fiore y música de Henry Jackman.


El reparto de la película está compuesto completamente por actores de origen árabe, como Thaer Al-Shayei, Waleed Elgadi, Hayat Kamille, Suhail Dabbach, Mehdi Lamrini, Ben Affan, que aportan una fidelidad total a la historia.


Mosul es una enérgica película de acción que me ha parecido super bien rodada y que sabiendo en qué liga juega, consigue exceder las expectativas de los fans del cine bélico. La película va a la grano desde el minuto uno, pero consigue mostrar el horror que se vivía ¿vive? en Irak que hace que unos hombres estén dispuestos a dar su vida por su misión y eliminar al ISIS de su ciudad. De hecho, no se si la película ha estado rodada en localizaciones reales de Mosul, pero la primera escena en el que vemos gracias a un dron una ciudad completamente devastada por los estragos de la guerra hizo que se me encogiera el corazón pensando que en Mosul, antes de la Guerra del Golfo, llegaron a vivir más de un millón y medio de personas.


El punto fuerte de la película son sin duda sus tiroteos, narrados casi en modo shooter, y que transmiten el frenesí y confusión de los combates en el mundo real en el que las cosas no pueden planificarse. Esto hace que los miembros del equipo SWAT vayan cayendo como moscas durante la historia, muriendo a veces de la forma más inesperada y nada heroica. En esto también transmiten una enorme verosimilitud, algo que se apoya en un excelente trabajo de cámara al hombro que consigue meternos en varias ocasiones en el centro del combate, casi como si nosotros también participáramos.


La película ofrece lo que es, y en ese sentido también la veo muy honesta. No hay construcción de personajes, mostrando lo justo de todos ellos, con una historia que casi parece una excusa para hacer que los personajes pasen de una situación de combate a la siguiente. En este contexto, hacer que los SWAT salven a un joven policía novato de morir víctima de una emboscada es una decisión narrativa muy acertada, ya que desde ese momento él será nuestros ojos y su desconocimiento de la guerra a su alrededor será la nuestra. La única cuestión que la película debe resolver, además de descubrir quien sobrevive, es saber cuál es esa última misión de los SWAT por la cual están dispuestos a sacrificar sus vidas.


En todo caso, hay que reconocer que es una película planteada para los aficionados del cine bélico, y que probablemente un público no fan va a aburrirse soberanamente. En todo caso, creo que sabiendo lo que se va a ver y teniendo el estamo mental adecuado, Mosul puede ser super disfrutable.

Comparto el trailer de la película:

Mosul es una estupenda película bélica que hace virtud de sus limitaciones y que gustará sobre todo a los fans de este género.

PUNTUACIÓN: 7/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Overlord de Julius Avery (Netflix)

Overlord, dirigida por Julius Avery y producida por J.J. Abrams a través de Bad Robot, es una curiosa serie B que mezcla el ciné bélico con el género de terror, y que ofrece un buen entretenimiento para los fans del género, sobre todo aprovechando su estreno en Netflix.

PUNTUACIÓN: 7/10

II Guerra Mundial. Justo antes del Día D, un grupo de paracaidistas estadounidenses cae tras las líneas enemigas para realizar una misión crucial en un pequeño pueblo francés. Pero, a medida que se acercan a su objetivo, empiezan a darse cuenta de que algo más que una simple operación militar está sucediendo en esa aldea ocupada por los nazis. (FILMAFFINITY)

Overlord es una película que mezcla el género bélico con el terror y el gore estrenada en 2018 que fue dirigida por Julius Avery. A partir de una idea inicial de J.J. Abrams y Billy Ray planteada como “soldados en la 2ª Guerra Mundial contra zombies nazis”, El propio Ray junto a Mark L. Smith se encargaron de realizar el guión definitivo. J. J. Abrams, a través de su productora Bad Robot, produce la película junto a Lindsey Weber, que fue distribuida por Paramount, y cuenta con fotografía de Laurie Rose, Fabian Wagner, música de Jed Kurzel y montaje de Matt Evans.

La película está interpretada por Jovan Adepo como el soldado de primera clase Edward Boyce, un paracaidista que descubre unos experimentos nazis debajo de una torre de comunicaciones que debe ser destruida para que el Día D tenga éxito. Wyatt Russell interpreta al cabo Lewis Ford, un paracaidista y experto en explosivos que dirige la misión de destruir la torre de radio. Pilou Asbæk es el Captain Wafner de las SS. Mathilde Ollivier es Chloe Laurent, una joven francesa que vive en el pueblo donde los alemanes están realizando sus experimentos. Por último, John Magaro es el soldado Lyle Tibbet, paracaidista y tirador experto.

Lo primero que merece la pena destacar de Overlord es que a pesar de algún elemento menos bueno que luego comentaré, la película es muy entretenida, y cumple de sobra para los fans del cine de acción / terror. De hecho, teniendo en cuenta que fue rodada con un presupuesto de menos de 40 millones, luce bastante bien en pantalla sobre todo en las localizaciones exteriores rodadas en Reino Unido.

Además de un estupendo diseño de producción que nos traslada hasta la Francia ocupada de 1944, hay que destacar el excelente maquillaje y efectos especiales que consiguen crea un par de momentos gores super chulos e impactantes.

Al tratarse de una serie B, los personajes no tienen demasiada personalidad y no pasan de ser arquetipos necesarios para que la historia suceda: El pardillo soldado protagonista de buen corazón, el cabo duro para el que la misión lo es todo y sacrificará a todos sus hombres para llevarla a cabo, el bully chulito que se mete con el protagonista por su buen corazón, y la chica francesa que les ayudará. No es que el reparto lo haga mal, sino más bien que sus papeles son meramente funcionales, de forma que cumplen razonablemente bien teniendo en cuenta las herramientas de las que disponen.

La película se publicitó como “Soldados americanos contra zombies nazis en la 2ª Guerra Mundial”. Y la verdad es que este pitch funciona de maravilla y al menos a mi me vendió completamente la película e hizo que quisiera verla. Dicho esto, el guión juega a construir un giro que sorprenda al espectador cuando pasamos de una cinta bélica pura a una historia de terror con toques gores.

Creo que el giro está bien construido narrativamente, aunque realmente la sorpresa no funciona porque los espectadores empezamos a ver la película precisamente porque sabemos que ese giro va a tener lugar. Esto no es bueno ni malo, entiendo que es algo inevitable, teniendo en cuenta que el primer objetivo de los productores es hacer que el espectador quiera ver la película en primer lugar.

Dicho esto, aparte la novedad del argumento y del giro, el guión no se esfuerza por ser demasiado original y se mueve en todo momento por un montón de elementos familiares para el espectador, desde un viaje por los sótanos de una iglesia repletos de sustos como si estuviéramos jugando un video juego, un villano oficial de las SS super over-the-top y una chica con lanzallamas. Para ser una película con una premisa original, el desarrollo de la misma no lo es tanto, aunque, como digo, globalmente la película es muy entretenida.

Sin embargo, a pesar de su aparente falta de pretensiones y que como comentaba antes cumple de sobra con el objetivo de entretenimiento, debo comentar que Overlord para mi se queda a mitad en todo. Ni es una buena cinta bélica, su bajo presupuesto realmente no lo permite, ni me funciona el climax una vez la película se ha transformado en una película de zombies en su  variante de científico loco. De hecho, una vez se produce el giro, se construye una tensión anticipando un ataque zombie que jamás llega a producirse, lo cual para mi fue un bajón.

Por otro lado, otro elemento que no me funcionó es que el guión utiliza el viejo “gente tonta haciendo tonterías” en varias ocasiones para hacer que el guión avance. Algo que vemos personificado en el protagonista, el inocente soldado Edward Boyce (Jovan Adepo), y que me puso muy nervioso en varios momentos.

A partir de un presupuesto de 38 millones de dólares, la película sólo recaudó 41 millones en su paso por las salas cinematográficas. A pesar de este fracaso de recaudación, ha ido adquiriendo la categoría de película de culto entre los fans de la serie B, y con su estreno en Netflix, la película está ahora disponible para millones de espectadores de todo el mundo.

Comparto el trailer de la película:

Overlord es una entretenida serie B que gustara sobre todo a los fans del terror en su vertiente zombie.

PUNTUACIÓN: 7/10

 

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¡Saludos a todos!

Crítica de Midway de Roland Emmerich (Prime Video)

Midway es la mejor película de Roland Emmerich de la última década, una estupenda película bélica que recrea la batalla naval que en 1942 cambió el rumbo de la Segunda Guerra Mundial y que está disponible en Prime Video.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Año 1942, Segunda Guerra Mundial. Después del devastador ataque sorpresa que destruyó Pearl Harbor, la Armada Imperial Japonesa se prepara para un nuevo ataque. Pero el Almirante Nimitz (Woody Harrelson) y Dick Best (Ed Skrein), el mejor piloto de la armada estadounidense, preparan un contraataque al imponente ejército japonés. Así, Best encabezará un ataque masivo que hará que Japón se dé cuenta de su error. Una decisión que cambió el curso de la historia para siempre. Mientras estos dos titánicos enemigos emprenden una letal batalla para cambiar el rumbo de la guerra, todas las miradas se vuelcan hacia la remota isla de Midway, donde una serie de contundentes ataques aéreos y marítimos pondrán a prueba la potencia y la fortaleza de ambas naciones. (FILMAFFINITY)

La película cuenta con guión de Wes Tooke, fotografía de Robby Baumgartner y música de Harald Kloser y Thomas Wanker. Con un presupuesto de 100 millones, es una de las películas independientes de mayor presupuesto jamás realizada, ya que Emmerich tuvo casi que ir puerta a puerta con inversores privados para conseguir financiación al no conseguirla de los grandes estudios, consiguiendo los últimos 25 millones de productoras chinas. Y debo decir que estos 100 millones lucen de maravilla en pantalla, de hecho, me parece increíble que pueda lucir todo tan bien teniendo en cuenta este presupuesto.

El reparto está plagado de grandes actores entre los que encontramos a Ed Skrein, Patrick Wilson, Dennis Quaid, Woody Harrelson, Luke Evans y AaronEckhart, todos ellos interpretando a figuras reales que participaron en la guerra y son considerados héroes americanos.

La película dura 138 minutos y cuenta de forma perfectamente entendible lo que fue la contienda en el océano Pacífico desde el ataque a Pearl Harbor en 1942 hasta esta batalla que marcó el principio del fin del Imperio de Japón.

Había leído algunas críticas negativas de esta película y cuando se estrenó en el cine el año pasado reconozco que me dió pereza verla, en parte por la propia figura de Roland Emmerich y sus películas de catástrofes. Una vez vista gracias a mi suscripción a Prime Video me dió pena no verla en pantalla grande, porque todo luce genial. Emmerich rodó en Haway en escenarios reales y las escenas de batallas aéreas lucen super espectaculares.

Sobre las críticas negativas, me recuerda el viejo refrán “si no quieres polvo no vayas a la era”. Creo que es absurdo ver una película a sabiendas que no te va a gustar para poder quejarse luego y decir que es “una americanada”. Es cierto que para Emmerich una parte fundamental de la película es homenajear a los héroes americanos que son personas normales que se levantaron ante circunstancias excepcionales. Esa es toda la construcción de personajes que necesitamos, en este tipo de películas no buscamos ni son necesarios profundos estudios psicológicos, y no pasa nada si es así.

Lo cierto es que lo que cuenta Emmerich lo hace de maravilla y consigue que un hecho conocido, los americanos ganan, esté envuelto en tensión al no saber qué va a pasar y quién va a sobrevivir.

Otro hecho importante es su controlada duración. Conseguir contar tanto en tan solo 138 minutos me parece un milagro, más en estos momentos en que se ha convertido casi en habitual el estrenar películas de 3 horas. Emmerich triunfa en el uso de la economía narrativa centrándose en aquellos hechos históricos realmente relevantes. Pero recordando Pearl Harbor (Michael Bay, 2001) en la que la batalla duraba más de una hora, o al menos a mí me lo pareció, Emmerich no se recrea en las muertes o las explosiones, sino en la historia que quiere contar. Narrativamente, este Midway le pega mil vueltas a la película de Bay.

Normalmente siempre comento algo menos bueno de todas las películas, pero en este caso creo que todo está en función de la historia y dentro de su modestia y falta de pretensiones, Emmerich triunfa en todo lo que se propuso con esta película.

Comparto el trailer de la película:

Midway es una estupenda película bélica que transmite el encanto de los clásicos del género, con un gran reparto y excelentes escenas bélicas que satisfará a todos los fans del género y que, ahora que está en Prime Video, nadie debería perderse.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

 

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Crítica de 1917 de Sam Mendes

Sam Mendes nos mete en plena Primera Guerra Mundial con 1917, drama bélico filmado en un espectacular plano secuencia que es un prodigio técnico que merece la pena verse en pantalla grande.

PUNTUACIÓN 8/10

En lo más crudo de la Primera Guerra Mundial, dos jóvenes soldados británicos, Schofield (George MacKay) y Blake (Dean-Charles Chapman) reciben una misión aparentemente imposible. En una carrera contrarreloj, deberán atravesar el territorio enemigo para entregar un mensaje que evitará un mortífero ataque contra cientos de soldados, entre ellos el propio hermano de Blake.

Sam Mendes plantea 1917 como un enorme desafío narrativo al contar esta historia como un largo plano secuencia. Para ello colabora con el maestro Roger Deakins como director de fotografía, además de contar con Thomas Newman para crear la emocionante partitura. Mendes ha escrito el guión en colaboración con Krysty Wilson-Cairns, y al final de la película da las gracias a quien probablemente fuera su abuelo, por contarle estas y otras historias.

Además de los mencionados George MacKay y Dean-Charles Chapman, la película cuenta con varios secundarios de lujo como Mark Strong, Benedict Cumberbatch, Richard Madden y Colin Firth, interpretando a diferentes oficiales con los que se irán encontrando los protagonistas.

Por ir directo al grano, 1917 me ha parecido arrolladora. Mi parte intelectual ha flipado muchísimo con el largo plano secuencia, que me ha parecido una barbaridad con algunos momentos excelentes que me hicieron preguntarme cómo lo hicieron. Sin embargo, a mi lado emocional le ha faltado algo, quizá debido a la sencillez y, por qué no decirlo, endeblez de la historia. Para mi es una película de notable alto, pero no de sobresaliente, aunque sí recomendaría a todo el mundo que la viera en la pantalla más grande posible.

Su principal valor son unos impresionantes valores de producción, consiguiendo que el plano secuencia funcione de maravilla y los cortes no se noten. Gracias a un excelente juego de cámara nos sentimos parte de esta carrera contra el reloj de estos dos soldados por las trincheras británicas, por la zona de combate y por el territorio alemán. Además, su diseño de producción consigue que todo se vea super realista, desde las trincheras y túneles como el pueblo destruido por el que pasan.

Al plantearse 1917 como un plano secuencia, la iluminación debía ser obligatoriamente naturalista, consiguiendo momentos brillantes con la incursión nocturna por un pueblo controlado por los alemanes en el que las bengalas ofrecen momentos increíbles a medida que iluminan a los protagonistas.

Dentro de la brillantez formal que ofrece el largo plano secuencia, comentaba antes que la historia, dentro que está claro que es lo que es, me ha parecido flojita. Hay algunas casualidades y para ser veteranos, los soldados parecen en algún momento un poco pardillos perdonavidas, lo que en situaciones de combate provoca situaciones mortalmente peligrosas.

Además, me parece curioso que se repite un tema que ya vi en otras películas bélicas sobre que tener compasión con soldados enemigos a menudo tiene consecuencias mortales para los aliados. Entiendo que en la vida real la zona de combate es una zona donde matar o morir, pero es curioso que este argumento lo vea repetido en demasiadas ocasiones. ¿Una forma de indicar lo cruel que es la guerra o Mendes fue a lo fácil en el guión? Probablemente ambas respuestas sean correctas. Lo que sí queda claro en este viaje es lo dura que fue la primera Guerra Mundial, con montones de cadáveres de soldados y animales abandonados en mitad del campo de batalla.

En resumen, 1917 es una estupenda película bélica que recomiendo ver en pantalla grande, pero me extrañaría que acabara dentro de mi Top-5 de mejores películas de 2020.

Comparto el trailer de la película:

1917 merece mucho la pena. Aún no siendo la mejor película del año, sí recomiendo que la veas en la pantalla más grande posible.

PUNTUACIÓN 8/10

 

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Crítica de Dunkerque, de Christopher Nolan

Christopher Nolan, el afamado director de The Dark Knight, The prestige o Memento, aborda en Dunquerke uno de los momentos claves de la 2ª Guerra Mundial para el Reino Unido, la evacuación de sus soldados de las costas francesas ante el avance alemán, en la que significa su primera aproximación al género bélico.

PUNTUACIÓN: 7/10

Nolan produce, escribe y dirige esta película con la intención de trasladar a la pantalla del cine unos hechos reales acaecidos en la 2ª Guerra Mundial, sin que el espectador piense que está viendo una película bélica tradicional. Unos sucesos de gran transcendencia histórica, como dice el cartel para España de forma un tanto exagerada: “El acontecimiento que marcó nuestro mundo”. Me gusta más otro de los slogans, utilizado para los países de habla inglesa, que creo es más apropiado: “Cuando 400.000 hombres no podían llegar a casa, su hogar fue a buscarles”. Este último creo que refleja mejor los hechos que vemos en la película.

Dunquerke destaca principalmente por su apartado visual. Rodada con cámaras IMAX de 65mm, significa la segunda colaboración de Nolan con el director de fotografía Hoyte van Hoytema, con el que ya colaboró en Interestellar. Nolan planteó la película para ser vista en pantalla grande y lo cierto es que merece la pena. La película fue rodada en los escenarios reales de las playas francesas, utilizando aviones y barcos reales de la época y empleando a multitudes de extras que evitaran al máximo el uso de efectos visuales generados por ordenador. Y la verdad es que consigue algunas imágenes de gran belleza, unidos con interesantes escenas contadas mediante planos con perspectivas alejadas de los habitual, como por ejemplo la escena nocturna del hundimiento de un barco.

Nolan cuenta la historia con las imágenes y la dramática (y excelente) música de Hans Zimmer, que incluye un machacón tick-tack de un reloj que consigue crear en el espectador una creciente sensación de angustia ante la sensación de que el tiempo se les acaba a los soldados británicos. Por cierto, leí que la idea de insertar el reloj en la música fue también idea de Nolan, lo cual no me extraña en absoluto. Esta tensión se ve incrementada además por la narración fragmentada de Nolan, que salta de una situación a otra durante toda la película.

Y es que Dunquerke está contada desde tres puntos de vista, tierra, mar y aire, para ver este momento histórico desde las máximas perspectivas. Nolan forma un tapiz con acciones entrelazadas situadas en momentos temporales diferentes, que cobrarán un significado pleno cuando se conecten al final. Esta obsesión por crear una estructura narrativa compleja y contar la historia a través de los hechos, las imágenes y la música más que por los personajes son elementos característicos de la filmografía de Nolan, y en Dunquerke se elevan a la décima potencia.

En tierra, seguiremos durante una semana a Tommy (Fionn Whitehead), un joven soldado británico que intenta escapar de la playa, intentando cualquier estratagema a su alcance. Mientras, el Comandante Bolton (Kenneth Branagh) supervisa la evacuación desde el único malecón aún operativo para el atraque de barcos, aunque sabe que con los ataques de la aviación alemana y solo un muelle disponible, la evacuación es prácticamente imposible.

En el Mar, seguiremos el viaje de un día del barco del Sr. Dawson (Mark Rylance) hacia Dunquerke. Ante la imposibilidad de realizar una evacuación convencional, la Royal Navy movilizó a cientos (si no miles) de barcos de recreo para que ayudaran, dado que su poco calado les permitía a ellos sí acercarse hasta la costa. El viaje será corto pero muy duro, al ver de primera mano los efectos de los ataques de los submarinos y la aviación alemana a los indefensos barcos.

En el aire, Farrier (Tom Hardy) es uno de los pilotos de una escuadrilla de tres spitfires que intentan proteger a los convoyes de barcos del ataque de los aviones alemanes. No solo tiene que luchar contra fuerzas que les superan en número, sino también contra sus limitadas reservas de gasolina. La historia de Farrier transcurre en tan solo una hora.

Como es habitual en la filmografía de Nolan, los personajes son solo piezas que ayudan a formar el puzzle creado por su guión, pero en Dunkerque esto es llevado al extremo. Nolan no quiere que conozcamos quienes son los personajes ni qué sienten, solo que veamos las situaciones que tienen que sufrir. Por este motivo, los diálogos son mínimos ya que en palabras de Nolan, “…la empatía por los personajes no tiene nada que ver con su historia, por lo que no quería utilizar diálogo para contarla. El problema no está en quienes son, de donde vienes o qué sienten. La única pregunta que me interesaba de ellos era ¿van a sobrevivir? ¿o la próxima bomba les matará?…”.

Otro hecho unido a los personajes que demuestra como Nolan subvierte las estructuras del género bélico es que la película no muestra a ningún héroe, solo a personas anónimas que intentan sobrevivir frente a una situación límite sobre la que no tienen ningún control. De hecho, el único personaje cuyos actos le calificarían de héroe es el piloto interpretado por Tom Hardy, y no se le ve prácticamente la cara en toda la película. Los personaje por tanto no son personas, sino arquetipos. Y por si fuera poco, no es que no hayan héroes, es que tampoco vemos a los “villanos”, ya que en ningún momento se nos muestra a las tropas alemanas. Como mucho algún avión, pero sin verse su bandera. Una película bélica sin buenos ni malos y con personas que solo buscan sobrevirir. ¡Menudo cambio!

En este sentido, entendiendo las motivaciones de Nolan en lo relativo a historia y personajes solo puedo decir: ¡OBJETIVO CUMPLIDO!

Lo malo es que ahí radica el gran problema para mi de la película. Al no presentar personas sino engranajes de la historia, Nolan rompe mi conexión emocional hacia la historia. Dado que los personajes son intecambiables, me da igual lo que les pase, su vida o su muerte no tienen ningún impacto para mi, lo que convierte el drama en una sucesión de imágenes frías y sin alma. Unas imágenes muy bellas en muchos momentos, pero frías como el hielo. Más si cabe ante un hecho histórico conocido, que es que la evacuación tuvo éxito. Muchos murieron, si, pero más de 400,000 soldados británicos y franceses fueron salvados.

Lo cual me provoca la reflexión que el cine cerebral de Nolan cada vez encaja menos con mis gustos. No es un tema de si la película tiene errores de guión, que no los tiene, sino de las decisiones creativas que toma. Solo el personaje de Mark Rylance, el patrón del barco que acude al rescate me genera algún sentimiento, principalmente por la calidad interpretativa de Rylance, que saca oro de donde no lo había. En el lado opuesto, no es que Nolan tape la cara de Tom Hardy (el piloto), es que ¡en numerosas ocasiones no nos deja ver ni siquiera su mirada! Que es lo único con lo que Hardy cuenta para construir una personaje que se debate entre retornar a casa para repostar, abandonando a su suerte a sus compañeros, o quedarse a sabiendas que eso le condena a muerte.

Por otro lado, Nolan intenta realizar las imágenes de la forma más realista posible, lo que provoca que en la mayoría de situaciones, como por ejemplo los combates aéreos, rodadas en 70mm panorámico deberían ser la bomba y dejarnos a los espectadores sin habla. Cosa que no consigue. Esto ya le pasó a Nolan en Interstellar y en general en toda su filmografía, y reafirma una vez más su punto flaco como director son las escenas de acción.

Además, me llama la atención como algunos críticos que alaban como obra maestra a Dunkerque destacan el tono documental de Dunquerke y como Nolan evita conscientemente el crear sensaciones en el espectador mediante trucos “tramposos” como la conexión emocional con los personajes y una música sensiblera, poniendo el ejemplo de Spielberg con John Williams. Y lo cierto es que me parece que estas opiniones caen en la “trampa” tejida por Nolan, ya que el director británico SI busca provocar sensaciones en el espectador, solo que no con las herramientas de Spielberg. Las suyas son la música apabullante, la narración no lineal fragmentada o la tensión in-crescendo. Todo eso sí busca provocar una reacción de desasosiego y angustia en el espectador, no es para nada una fría narración documental.

Un hecho histórico que la película cuenta al final es que ante el hecho indudable de la humillante derrota que le supuso al ejército británico la retirada de tierras franceses, la sociedad inglesa supo convertir este suceso en una victoria, al entender que en esa situación, sobrevivir era ya un gran logro. Y como esta “victoria” de traer a los soldados a casa sirvió para que Churchill escribiera su histórico discurso de “lucharemos en las calles, lucharemos en las playas,…” que motivó a todo un pais. Pero Nolan no muestra ni a Churchill ni a ningún alto mando, ya que no quiere quitar el foco de las personas anónimas y lo que vivieron.

Comparto a continuación el trailer de la película:

Dunquerke es una buena película que merece ser vista en la pantalla más grande posible. Pero no es ni mucho menos la obra maestra que muchos dices que es, e incluso creo que puede decepcionar a los espectadores que vayan buscando una película bélica convencional. En mi caso, lo mejor que puedo decir de Chistopher Nolan es que se ha convertido en un género en si mismo, y que volveré al cine a ver su próxima película. No se me ocurre mejor elogio hoy en día.

PUNTUACIÓN: 7/10