Segundo número de la miniserie La muerte de Estela Plateada, con Greg Pak, Sumit Kumar y el color de Frank D´Armata.
PUNTUACIÓN: 7/10
Estela Plateada, temido y odiado por los humanos a los que su corazón anhela ayudar, se enfrenta a un sinfín de rivales empeñados en su aniquilación total. Pero en su arrogancia y codicia por un poder sin explotar, la humanidad despierta una antigua amenaza surgida de Galactus.
El primer número de la miniserie La muerte de Estela Plateada me dejó intrigado y con ganas de más. El comic nos presentó a la Oficina de Neutralización Alienígena (ONA), una organización dedicada a acabar con aliens que amenazan la Tierra. La mejor asesina de ONA es la Comandante Kelly Koh, una mujer que se intuye que tiene un trauma probablemente debido a que algún alien mató a alguien de su familia. Y aunque desde el principio tenemos claro que el Director Harmon, el empresario dueño de O.N.A., es malvado y sólo busca conseguir más poder, no salvar a los inocentes, parece que a Koh le da igual mientras ella consiga la venganza que busca.
En este segundo número asistimos al plan de Harmon, que pasa por absorber energía del ¿cadáver de Galactus? para sus propios fines. Mientras, Koh tiene la misión de apresar y tal vez matar a Skaar, el hijo de Hulk. Algo que puede conseguir gracias a la potencia de fuego alienígena que controla ONA. Aunque esta misión parece ser una cortina de humo para que Estela no pueda impedir la misión de Harmon en el cadáver de Galactus. Dado que se trata de una miniserie de 5 números, Pak va a tope y no tiene ni un segundo de respiro.
El dibujo de Sumit Kumar con color de Frank D´Armata me ha gustado menos respecto a la grapa inicial. No diré que es malo, pero la historia de Greg Pak ofrece varios momentazos de WHOA!, y los lápices de Kumar hace que simplemente estén bien. Se que Estela Plateada no es un superventas, nunca lo fue, pero en realidad creo que este personaje y la historia que se supone están contando, la muerte de Norrin Radd, merecían un dibujo mejor. Lo que SI me está flipando son las maravillosas portadas de Dike Ruan. La primera me voló la cabeza, y esta segunda me parece super icónica también.
Reconozco que no siendo un mal comic, la lectura de esta grapa me deja con la sensación que este comic me debería estar gustando mucho más de lo que lo ha hecho. Está claro que el dibujo tiene mucha importancia en esta apreciación, pero también espero que Greg Pak ofrezca una historia satisfactoria. A ver qué tal el próximo número.
Comparto las primeras páginas del comic:
La muerte de Estela Plateada está bien, pero tengo que reconocer que ha bajado un poco el nivel respecto a su notable primer número.
PUNTUACIÓN: 7/10
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Void Rivals de Robert Kirkman ha estrenado nuevo dibujante en el cuarto volumen que comprende los números 19-24, Conor Hughes. Un dibujante brillante que nos ha hecho olvidar a Lorenzo de Felici.
PUNTUACIÓN: 8/10
¿COMPLETARÁN SOLILA Y DARAK SUS MISIONES?
Después de todo lo que han hecho juntos, ahora Solila y Darak están solos. ¿Podrán encontrar el camino de vuelta el uno al otro? Mientras tanto, los secretos de Skuxxoid se revelan… justo a tiempo para que el infame Wreck-Gar y los Junkions lleguen al Anillo Sagrado. El revolucionario equipo formado por Robert Kirkman (The Walking Dead, Invincible) y Conor Hughes (White Ash) continúa su aclamada serie explorando los rincones más inesperados del universo Energon.
Una de las cosas que más me gustan de Robert Kirkman es la forma que tiene de romper las expectativas manteniendo a la vez la lógica de las dinámicas que ha planteado. Un ejemplo perfecto es el número 19 con el que se inicia este cuarto volumen en el que conocemos la sorprendente historia de Skuxxoid, el secundario de esta serie que durante muchos números no estaba claro por qué Kirkman estaba dando tanta importancia en la serie. Aparte que ¿No estaba muerto? La historia de Skuxxoid y la forma en que Kirkman ha conseguido convertirle en uno de los personajes favoritos de esta serie es un ejemplo maravilloso de la magia que Kirkman ofrece en cada grapa. Aparte de servir para que los lectores descubramos que la galaxia está poblada por muchos más que los humanos y los robots de Cybertron.
En la parte principal, el final del tercer arco de Void Rivals nos dejó con el cliffhanger del posible enfrentamiento entre Darak y Solila, aparentemente situados de nuevo en bandos opuestos. Sin embargo, cuando llega el momento de combatir, lo que plantea Kirkman es lógico y coherente, con personajes que creen que tienen razón, pero pueden estar equivocados. La forma en que Kirkman ha llevado la trama de Goliant, el ser atrapado en el agujero negro que rodea el anillo donde viven los Zertonios y los Agorrianos, y como el objetivo de Zerta Trion es despertarle ahora para poder matarle mientras está débil, me parece super acertado.
Este arco vuelve a tener un montón de acción pero también sucesos que alteran el mundo para siempre. Empezando por el descubrimiento de los Quintessons del anillo donde está prisionero Goliant, lo que nos llevará al siguiente arco, «The Quintesson War», cuyo título no deja lugar a la duda. La forma en que Kirkman empezó una historia que parecía pequeña inspirada en la película Enemigo mío, y ha ido ampliando el universo y las amenazas a las que Darak y Solila tendrán que enfrentarse, me parece brillante.
Cuando un comic pierde al creador que le dio la personalidad gráfica, siempre sufre. Sin embargo Kirkman en su faceta editor ha encontrado oro con Conor Hughes, el nuevo dibujante de la serie. Hughes añade una expresividad a los protagonistas que me gusta mucho, y su fluidez narrativa en las escenas de acción son también un acierto total. Junto al color de Patricio Delpeche, me parece que es la primera vez en muchos años que un artista de reemplazo me gusta casi más que el creador de la serie. Esto dice mucho y todo muy bueno de la calidad que Hughes ha traído a la colección. Aunque Hughes no va a dibujar The Quintesson War, me gusta que Kirkman ya haya anunciado que Hughes volverá a dibujar a partir del número 31, lo que significa que va a dar margen de sobra para que pueda ofrecer su mejor trabajo mientras esté trabajando en Void Rivals. Esta forma de proceder me parece perfecta, ya me gustaría que Marvel planteara algo así para sus colecciones regulares.
Para Kirkman no existen los fill-ins. Todos los números son importantes. Da gusto leer un comic a ritmo mensual cuando el escritor tiene muy claro la obligación de ofrecer un entretenimiento satisfactorio TODOS los meses que te hagan querer volver a por más el mes siguiente. Y Void Rivals es eso y mucho más. El final de este arco nos sitúa en el comienzo de la Quintesson War en el número 25, que será el quinto y apasionante arco de la serie. Una serie que no deja de reinventarse y crecer con cada arco. Y creo a Kirkman cuando comenta en las páginas finales que por él estaría escribiendo Void Rivals durante muchos años, sin un final a la vista a corto plazo. Cuando lees un comic tan bueno, esa noticia me parece una pasada.
Comparto las primeras páginas del número 20 USA:
Void Rivals está siendo uno de los comics más sorprendentes y entretenidos que estoy leyendo en la actualidad. ¡Y el futuro pinta aún mejor!
PUNTUACIÓN: 8.5/10
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Ya tenemos cuatro nuevas historias en Ice Cream Man, el indescriptible comic del escritor W. Maxwell Prince, el artista Martín Morazzo y Chris O´Halloran en el color. Como siempre, una experiencia única en el mainstream americano.
PUNTUACIÓN: 8/10
¿Qué es exactamente el «terror»? Me temo que aquí no encontrarás las respuestas. (Espera… ¿ME TEMO? ¡No, qué va! Aunque… hay cuatro historias más del Ice Cream Man en este undécimo volumen… y esas cosas siempre me dejan un poco ATORMENTADO, por así decirlo. Quizás SÍ que tengo miedo. Quiero decir, hay una historia de espías de Graham Greene con un espantoso monstruo bovino; una historia de una casa encantada llena de microfichas; una entrada especial con estrellas que incluye historias de una página de escritores como GRANT MORRISON, PATTON OSWALT, MATT FRACTION, KELLY SUE DECONNICK y muchos más. Ah, y no me olvido: ¡la evaluación del rendimiento de Craig! ¡Uf! ¿Sabes qué? Retiro lo dicho: estoy totalmente, inequívocamente horrorizado. Y sí, tal vez no sé exactamente lo que eso significa, pero mira los pelos de mis brazos… ¡están erizados! ¡Disfrútalo!
Este volumen 11 recopila ICE CREAM MAN #40-44 USA.
W. Maxwell Prince escribe en Brooklyn y vive con su esposa, su hija y dos gatos llamados Mischief y Mayhem. Es autor de ONE WEEK IN THE LIBRARY (Image), The Electric Sublime (IDW) y Judas: The Last Days (ibíd.). Cuando no está escribiendo, intenta plasmar toda la experiencia humana en forma de gráficos.
El artista argentino Martín Morazzo hizo su gran debut en los cómics estadounidenses con la saga de ciencia ficción ambiental de 2012, Great Pacific, la primera serie de Image Comics que co-creó con Joe Harris. Desde entonces, Martín ha co-creado Snowfall, una epopeya de ciencia ficción, nuevamente con Joe Harris e Image Comics, y la elegante serie de aventuras criminales, The Electric Sublime, con el escritor W. Maxwell Prince en IDW Publishing. Ice Cream Man, su nueva colaboración con W. Maxwell Prince, está siendo publicada por Image Comics. She Could Fly, una miniserie con el escritor Christopher Cantwell, co-creador y showrunner de Halt and Catch Fire de AMC, y la editora Karen Berger, también está siendo publicada por Berger Books, una editorial de Dark Horse Comics.
Ice Cream Man es un tortazo de nihilismo y desesperanza para los lectores que estamos enganchados a esta antología de historias indescriptibles que nos muestran lo peor de la sociedad y las pesadillas que acosan a la gente corriente. Uno de las mejores cosas que tiene este comic es su capacidad de sorprender con cada historia. Aunque el tono y el drama existencial predomina en las historias de W. Maxwell Prince, en realidad cada historia es super diferente entre si.
Por ejemplo, en el número 41 tenemos la versión de W.M. Prince de las historias de espías tipo James Bond. Y en muchos aspectos, es como si David Cronenberg hiciera una película de Bond, porque la historia no tiene demasiado sentido. Por cierto, no me ha resultado inesperado que en medio de un nuevo drama existencial Prince presenta una visión idealizada de La Habana. Para sorpresa de nadie, la capital de la Cuba comunista es un lugar maravilloso que lucha por la malvada influencia de los Estados Unidos. Con todo, la locura de este comic me ha resultado super entretenida. Dentro del elemento hililista del conjunto, claro.
El número 42 es otra declaración de intenciones por parte de de W.M. Prince. Horror House plantea «quizá deberiamos hablar de lo que DE VERDAD asusta». Prince plantea una historia que realmente no deje lugar a la duda sobre su posicionamiento político. Y el caso es que creo que no había ninguna duda que el escritor se encuentra a la izquierda del partido demócrata. Algo que no me supone ningún problema, dado que lo importante es la calidad de su trabajo artístico, que me gusta mucho. Pero resulta llamativo que haya leído una historia que plantea que lo que cuente un comic como este nuna puede ser aterrador cuando en el mundo real el cambio climático va a destruir el planeta y Trump es presidente de los Estados Unidos. Planteamientos apoyados por recortes de periódicos reales con noticias publicadas en los USA.
Y digo que es llamativo porque hace apenas unos días salió la noticia que Bill Gates rechaza la visión apocalíptica del Cambio Climático que se ha extendido (en gran parte gracias a él) durante la última década de forma errónea. El mundo NO se va a destruir en este siglo, y sería bueno que el foco cambiara a mejorar la vida de la gente que vivimos ahora. En lugar de buscar convertirnos a todos más pobres para de alguna manera «proteger el planeta». Y conectando esta noticia con Ice Cream Man, tenía claro que W.M. Prince es uno de esos activistas de izquierda que viven asustados por todo pensando que su vida va a acabar porque la civilización occidental está condenada a desaparecer.
Con todo, este número 42 me parece una historia bien planteada y resuelta, con múltiples sorpresas a lo largo de sus 20 páginas. Me ha gustado bastante, la verdad.
El número 43 USA es otro de los regalos narrativos que Ice Cream Man ofrece a sus lectores cada poco tiempo. En el volumen 10 tuvimos la histórica «Descompresión de un accidente» en dos partes. Este número se titula «Historias de terror de una página» y deja claro lo que vamos a encontrarnos. Aparte de W. Maxwell Prince en el guion de algunas páginas y que Martín Morazzo dibuja la mayoría de páginas, Ice Cream Man ha invitado a GRANT MORRISON, PATTON OSWALT, GEOFF JOHNS, KELLY SUE DeCONNICK, JEFF LEMIRE, MATT FRACTION, ZOE THOROGOOD, DENIZ CAMP Y CARLO BARBIERI para que plantean pequeñas historias de terror. Incluso el rotulista Good Old Neon escribe una página de la historia que no necesita dibujos.
Y lo cierto es que estos guionistas invitados ayudan a que el comic tenga historias muy llamativa que ayudan a añadir un sabor especial para un comic que no deja de ofrecer historias sorprendentes y super llamativas.
Por último, el número 44 nos muestra una «Evaluación del rendimiento» en una gran empresa. Otro comic excelente que resalta el sinsentido que existe en las grandes empresas, con normas absurdas y una burocracia que anula al ser humano. Esta comic es un ejemplo perfecto del tipo de historias deprimentes, nihilistas y sin esperanza en los que los personajes muestran lo peor de la condición humana en medio de una sociedad que solo busca su autodestrucción. A pesar de lo que acabo de decir, en realidad tengo que decir que este número me ha gustado mucho.
El dibujo de Martín Morazzo y Chris O´Halloran me parece que está tan acertados como siempre. Nadie como ellos transmiten el drama existencial de estas historias y a unos personajes perdidos, sin esperanza y desamparados ante unos elementos que parece que juegan con ellos. Las expresiones faciales y corporales adquieren una cualidad casi kafkianas en estas páginas, complementando perfectamente a las historias de Prince. Y por si fuera poco, Morazzo se sale en cada uno de los desafíos narrativos que le sugiera el guionista, o tal vez es él el que le sugiere ideas visuales que luego desarrollan hasta tener clara la historia, lo veo como una posibilidad. Pero ya sea una u otra opción, la verdad es que acaban formando una dupla perfecta para el tipo de historias que se plantean en esta antología.
Hay que ir con cuidado con Ice Cream Man y dejar varios meses entre un volumen y el siguiente. O de lo contrario, la sobredosis de desesperanza puede provocarnos una crisis nerviosa o algo peor. Hecha la broma, la verdad es que este comic me da algo que no leo en ningún otro sitio, justificando de sobra su compra. Si buscas comics con historias diferentes, Ice Cream Man sin duda lo es. Eso si, prepárate a leer este comic con el estado mental adecuado.
PUNTUACIÓN:8/10
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La actual etapa de El Increíble Hulk de Phillip Kennedy Johnson se acerca al final, pero antes hemos tenido dos números dibujados por Kev Walker con color de Matthew Wilson, que ponen al Gigante Verde en el precipicio.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
¿El final para Hulk y Charlie? Mientras mutados por la energía gamma desaparecen a lo largo de todo el mundo, el Soldado de Invierno busca a Bruce Banner para que responda algunas preguntas… pero sólo ha podido encontrar a Hulk. Charlie es la única persona que puede llegar a comunicarse con Banner… y lo que encuentra cambiará su relación con Hulk para siempre.
¿Héroe o monstruo? Hulk ha encontrado la soledad que ansiaba. No más enemigos, no más compañeros, no más Banner. Pero su paz se verá interrumpida por alguien en peligro. Hulk se pregunta si Charlie tenía razón. ¿Podría volver a ser un héroe?
Estas dos grapas de Panini incluyen The Incredible Hulk 26-27 USA.
La actual etapa de Phillip Kennedy Johnson en El Increíble Hulk nos está ofreciendo una de cal y otra de arena constantemente. Por supuesto, un parte importante de esta apreciación viene por el baile de dibujantes, al alternarse el super estrella Nic Klein con dibujantes inferiores como Danny Earls, que me han dejado mal sabor de boca en todos los comics que ha dibujado. Pero PKJ tampoco está libre de pecado, porque ha alternado historia geniales de terror con otras en que parecía que la etapa no iba a ningún sitio. Como ejemplo, la grapa anterior con el nuevo combate entre Thor y Hulk aprovechando el especial número 25 USA.
Sin embargo, en estas dos grapas me alegra que tanto la historia de PKJ como el dibujo de Kev Walker me han gustado mucho. Puestos a desear, ¡ojalá se quedara Walker como sustituto oficial de Nic Klein en los números que no llegue a dibujar!
Estas dos grapas cuentan sendas historias autoconclusivas. En la primera Bucky Barnes busca a Hulk / Banner para avisarle que alguien está secuestrando a seres mutados Gamma. Además, avisa a Charlie, la amiga de Hulk que le acompaña desde el comienzo de esta etapa, que Hulk sin Banner es peligroso y que lo mejor que puede hacer es marcharse en cuanto vea algo que no le guste, o que rompa la ilusión que tiene que Hulk está intentando ser un «héroe».
En la segunda historia tenemos una historia de terror clásica que conecta con el universo cinematográfico de M. Night Shyamalan. En ambos casos he conectado con la historia de Phillip Kennedy Johnson, y me ha generado las emociones que se suponen a este tipo de historias. Igual que digo que no siempre conecto con PKJ, en este caso si lo hecho.
Tengo que reconocer que me gusta Kev Walker. Nunca será un super estrella, pero en esta tipo de historias de grises Walker siempre ha hecho un gran trabajo. Además, me gusta el Hulk de Walker. Reconozco que el de Klein me gusta más, pero Walker captura perfectamente la naturaleza bestial y peligrosa del Hulk actual, un Hulk sin Banner. Otra cosa en la que Walker acierta especialmente es con su representación de niños, Charlie en el número 25 de Panini y Petey en el segundo. El contraste entre los niños inocentes y la naturaleza bestial de Hulk me parece un éxito absoluto.
Si Walker y Klein se alternaran en los dibujos de El Increíble Hulk, yo sería feliz. Esperemos a ver qué va a plantear PKJ para el final de este volumen de El Increíble Hulk. Un final que llegará en el número 30 USA, dentro de 3 meses. Por lo pronto, estas dos grapas han ayudado a que recupere la fe por esta colección.
Comparto las primeras páginas del número 26 USA:
El Increíble Hulk se dirige hacia un cambio radical que veremos en los próximos meses. De momento, estas últimas dos grapas publicadas por Panini han salido cara gracias al buen trabajo de Kev Walker.
PUNTUACIÓN: 7.5/10
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Segundo número de Imperial, la miniserie de 4 números con la que Marvel Comics le ha dado las llaves de su franquicia galáctica a Jonathan Hickman para que la rehaga a su gusto. Un comic con dibujos de Iban Coello y Federico Vicentini.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
Las consecuencias del misterioso asesinato de los gobernantes de los imperios galácticos encienden la llama de la guerra. Mientras el conflicto se intensifica, Nova y Starlord se apresuran a descubrir quién está detrás de cada uno de estos actos malvados: ¡un viaje que los lleva al Imperio Intergaláctico de Wakanda!
Imperial es un comic de 40 páginas con 32 páginas de historia, porque hace tiempo quedó claro que las 20 páginas de una grapa normal no le llegan a Jonathan Hickman para nada. Si recordáis mi reseña del primer número de esta miniserie, estaba bastante molesto con la forma en que Hickman se meaba en la continuidad de Marvel Comics, inventándose y cambiando sobre la marcha aquellas cosas que no le interesaban o que prefería que fueran diferentes a como eran en realidad. Así yo también creo una nueva franquicia comiquera.
Tengo que reconocer que este segundo número me ha gustado bastante más que el primero. Dentro que la trampa de la premisa y no puede desaparecer, empezando por la aparición imposible de Hulk, al menos este comic ha sido más directo y la premisa más sencilla. La guerra estalla contra Wakanda al creerles todos culpables de los asesinatos del número anterior. Lo lógico sería comunicar las pruebas contra ellos, pero para qué si mola más empezar una guerra abierta de todos contra ellos. La guerra se desarrolla en varios frentes, pero todo se mueve de forma clara y entendible, consiguiendo que el comic sea super dinámico. Y como Marvel convirtió hace años a los wakandeses en los putos amos, tienen listo el contrataque justo para derrotar a todos sus enemigos. O al menos, hasta que aparece el tercer jugador, el verdadero villano que ha querido que esta guerra empiece para llevar a cabo sus planes sin oposición.
Por un lado creo que el giro de este comic no puede ser más comiquero y más Marvel. Eso es un punto positivo. Aunque para lo listo que Marvel vende que es Hickman para justificar la importancia de sus comics, resulta muy ridículo que en un imperio galáctico poblado entre otros por multiformes no demasiado de fiar, empezando por los skrulls pero no sólo por ellos, las naves de los diferentes imperios no tengan detectores de ADN que eviten la infiltración de impostores, asesinos o traidores. Pero claro, entonces no hay comic. Como comic de aventuras ligero, esta segunda grapa me parece correcta, pero no creo que sea ninguna maravilla. Y desde luego, no creo que Hickman vaya a resolver nada más allá de presentar al villano en la sombra y plantear un status-quo más peligroso de lo habitual, aunque en realidad el universo Marvel siempre lo ha sido.
Teniendo en cuenta lo que pasa en esta grapa, me parece curioso la nula importancia del Emperador Hulkling y su marido en esta colección. Pensando que es el regente del Imperio Kree-Skrull en ejercicio. Viendo la portada del número 3 veo que por fin les veremos, pero me da que no cuadran con lo que Hickman ha planeado. Veremos si me equivoco. Lo que no es sorpresa es que en esta grapa no se haga ni mención a Hulka. De hecho, creo que no va a volver a aparecer en este comic, dado que ya se ha quedado varada en Sakaar, donde vivirá sus próximas aventuras intentando recrear la magia de Planet Hulk. Esto no se si es bueno o malo, pero es un ejemplo más del estilo de Hickman de «no cuento nada y lo dejo todo abierto porque ya verás que el próximo comic estará mejor que este».
En la parte gráfica, Iban Coello y Federico Vicentini se reparten el dibujo, todo ello coloreado por Federico Blee. Si no me equivoco, Coello se encarga de las partes de Nova, Starlord, los Hulks y los Black Panther, mientras que Vicentini dibuja la parte de los Shi´Ar. Y como en el primer número, tengo que decir que me gusta muchísimo más el dibujo de Coello, su narrativa es muchísimo más clara y legible que la de Vicentini. Me fastidia que Marvel nos siga castigando con esta política de dividir una grapa entre varios dibujantes. Porque hablamos de una serie de ¡4 números!! Con un poco de planificación no hubiera sido tan complicado que Coello dibujara toda la serie. Pero, claro, para eso hay que querer. Y Marvel no está por la labor. Porque como todo el mundo sabe, los dibujantes son secundarios e intercambiables. ¿Quién compra comics por los dibujos? Desde luego, los clientes de Marvel, no. Con todo, reconozco que Vicentini no es mal dibujante, aunque a mi me gusta menos, por lo que el dibujo no es un problema grande.
Imperial 2 es un comic de acción prácticamente en su totalidad, que se lee en un suspiro. Y cuyo cliffhanger te deja con ganas de saber cómo va a continuar Hickman la historia. Pero se me queda muy lejos de ser una colección para el recuerdo, más allá del hecho objetivo de ser la serie que lanzó una nueva continuidad en la parte espacial de Marvel.
Comparto las primeras páginas del comic:
Este segundo número de Imperial me ha gustado más de lo que esperaba. A ver qué tal estará el tercero, donde parece que se descubrirá la identidad de los conspiradores en la sombra que han orquestado todo.
PUNTUACIÓN: 6.5/10
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¡Saludos a todos!
Repaso a mi Sci-fi favorito: comics, películas, TV y libros
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