Archivo de la etiqueta: Crítica

Crítica de Patrulla-X 8 y 9 de Jed MacKay y Netho Díaz (Marvel Comics – Panini)

Panini ha publicado este mes de junio 2 números de la Patrulla-X de Jed MacKay con 3 grapas USA, de cara a coordinarse ante la publicación el próximo mes del crossover Fuga de X.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡El día después de «Asalto a Graymalkin»! Después de los acontecimientos del crossover, los miembros de La Patrulla-X se han convertido en fugitivos, y ONE sabe dónde encontrarlos. Sus escuadrones se dirigen a La Fábrica y no pararán hasta que todos vuelvan a Graymalkin como prisioneros. A no ser que…

Esta grapa doble contiene X-Men 10-11 USA.

El número 10 USA que abre esta grapa causó bastante revuelo en USA cuando se publicó. En este número de consecuencias del arco Asalto a Graymalkin, el gobierno americano quiere detener a Cíclope y su grupo para encarcelarlos por atacar a la prisión de la doctora Corina Ellis. Sin embargo, Cíclope hace tiempo que no pone la otra mejilla y tiene sus propios planes que compartirá con el agente Lundqvist de ONE. Si algo le pasa a Cíclope, los mutantes omega más poderosos lanzarán un ataque sin precedentes contra Estados Unidos en lo que significa poner en marcha la premisa de Destrucción Mutua Asegurada que fue la clave de las relaciones entre la OTAN y el bloque comunista durante la Guerra Fría. Aunque todos tenían arsenales nucleares, la posibilidad de un ataque era impensable porque implicaría la guerra nuclear y la destrucción del planeta. Eso mismo plantea Cíclope con su amenaza directa al gobierno de los Estados Unidos. Dejarnos en paz o Fénix / Juggernaut / Magneto / Xorn y más harán que lamenten haberles atacado.

De alguna manera, ver a Cíclope actuando como lo haría un bully es una idea un poco controvertida, siendo generosos. Sin embargo, después del pasado reciente de la raza mutante y lo que ha sufrido por culpa de Orchis y los racistas gobiernos humanos de la Tierra, lo raro es que haya tardado tanto tiempo en empezar a devolver los golpes, sin importar a quien se golpee. Entendiendo la polémica, a mi me gusta que Cíclope sea capaz de todo para proteger a los mutantes. Aunque obviamente esta acción no puede quedar sin respuesta, lo que es parte del salseo de leer la franquicia mutante..

Esta aventura sirve además de presentación de los nuevos INFERNALES, un grupo de black-ops formado por Rey Confusión, Fantomex, Bum-Bum, Locus y Jesse Confusión que siguiendo instrucciones de Cíclope va a destruir instalaciones de inteligencia de Estados Unidos como parte del chantaje de Cíclope al gobierno americano. Habrá que ver qué recorrido tiene este grupo, pero la idea de que Ciclope tiene otro grupo de ataque encubierto que sustituya a X-Force, me parece interesante y lógico .

Mientras una horda de los peores asesinos de la galaxia cae sobre La Patrulla-X, la ayuda llega de la más inesperada de las direcciones: desde el otro lado de la frontera. Alpha Flight vuelve a la acción. ¿A qué precio? ¿Podrán los héroes de Canadá cambiar el rumbo de la batalla?

Esta grapa contiene X-Men 12 USA.

Tras un número super intenso, las grapas 11 y 12 USA con una aventura en dos partes mucho más ligera que trae el regreso de Corsario (el padre de Cíclope) a la Tierra. Y que trae a un Acanti controlado por un grupo de piraas cazarrecompensas pegado en sus talones. La sorpresa de quien es la presa que buscan estos cazarrecompensas está chula, como lo es que estos alienígenas vengan preparados para detener a los mutantes con los que saben que van a enfrentarse. Este detalle parece nimio, pero es fundamental y me flipa como tantos comics (sus guionistas, en realidad) no tengan en cuenta esto cuando hay que planificar un ataque de un villano. Como siempre, sin inventar nada especial, Jed MacKay se las apaña para añadir elementos super chulos en sus historias.

El otro elemento más destacado de este arco es el retorno de Alpha Flight. El grupo canadiense fue encarcelado durante la Era de Krakoa por ayudar a mutantes fugitivos. A pesar de lo injusto de este hecho, siguen detenidos y ahora tienen que servir al gobierno de Canadá para ver reducida sus condenas. Guardián, Puck, Marrina y Ave Nevada vuelven a la acción controlados por la agente Arsenault del Departamento H, que lleva el traje de Vindicadora mientras Heather Hudson sigue hospitalizada. Por su parte, Shaman se ha negado a usar sus habilidades para el gobierno y se comporta como un objetor en la cárcel. Da un poco de pena ver lo desaprovechado que ha estado Alpha Flight en los últimos años, y me gusta mucho que MacKay les recupere aunque sea para esta historia corta.

En el apartado artístico tenemos a Netho Díaz dibujando estas 3 grapas. Pensando en los cambios de dibujantes con los que nos castiga Marvel últimamente, esto es una buenísima noticia. (Buff, con qué poco me conformo). El dibujo de Díaz viene con entintado de Sean Parsons y color de Fer Sifuentes-Sujo, y dentro de no ser un dibujante TOP, creo que sabe narrar bastante bien la acción, transmitiendo aceptablemente también las emociones extremas que sientes los personajes. Por ejemplo, en el primer número con la conversación entre Cíclope y el agente Lundqvist. Diaz es un dibujante con oficio que no diría que enamora, pero es eficaz y consigue que terminara la lectura con buenas sensaciones. En realidad, con eso me conformo, ya me va bien.

Tras estos 3 números, el mes que viene nos encontramos con un nuevo crossover, en este caso de toda la línea editorial mutante: Fuga de X. La huida de Charles Xavier de la cárcel de Graymalkin afecta a todos sus alumnos, aunque por las últimas noticias venidas de Estados Unidos relativos a la nueva colección que Jonathan Hickman va a comenzar en breve, de alguna manera me he spoileado el final de este evento. Espero que la historia merezca la pena y el incluir 7/8 grapas USA no sea el último sacacuartos marvelita.

Panini va a publicar este evento mutante unificando todos los números en las grapas de las colecciones mensuales, lo que me parece una buena noticia. Voy a comprar este evento, y luego tendré que plantearme a ver qué hago con la franquicia mutante. De momento no tengo queja de esta colección, aunque la colección hermana de Imposible Patrulla-X de Gail Simone si me parece que es más flojita. Puedo seguir comprando el comic de Jed MacKay, pero a sabiendas que cada pocos meses tendré que comerme cruces y eventos que igual me interesan poco o nada. Si entras en los mutantes, ya sabes a lo que vienes.

Pero hasta que ese día llegue, reconozco que me está gustando esta nueva etapa de Patrulla-X.

Comparto las primeras páginas del número X USA:

Patrulla-X de Jed MacKay me está pareciendo un comic super entretenido que estoy disfrutando bastante. De lo poco potable de la Marvel actual.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de 28 años después de Danny Boyle

Tenía ganas de ver 28 años después, la nueva película de Danny Boyle con guion de Alex Garland que continúa la historia de infectados que creó en la mítica 28 días después.

PUNTUACIÓN: 7/10

Años despúes de los sucesos de «28 días después» y «28 semanas después», el virus de la ira ha regresado y un grupo de supervivientes debe sobrevivir en un mundo asolado por hordas de infectados. Realizada con un iPhone 15 Pro Max y con la ayuda de numerosos accesorios especializados. (FILMAFFINITY)

Daniel Francis Boyle (Lancashire,1956) es un director y productor inglés. Es conocido por su trabajo en las películas Shallow Grave (1994), Trainspotting (1996), La playa (2000), 28 días después (2002), Sunshine (2007), Slumdog Millionaire (2008), 127 horas (2010), Steve Jobs (2015) y Yesterday (2019). Boyle fue productor de 28 semanas después (2007), secuela de su clásico de zombies, y vuelve con fuerza con esta continuación 23 años después de la película original.

Boyle produce y dirige esta película que cuenta con guion de Alex Garland (guionista habitual de Boyle y director de Ex-Machine, Aniquilación, Civil War y Warfare entre otras). La película de 115 minutos de duración ha contado con fotografía de Anthony Dod Mantle, montaje de Jon Harris y música de Young Fathers. El rodaje tuvo lugar principalmente en el norte de Inglaterra, en las regiones de North East y Yorkshire and the Humber. Uno de sus principales hechos distintivos tiene que ver con principalmente con un iPhone 15 Pro Max, recordando al rodaje de 28 días después con la videocámara digital Canon XL-1.

En el reparto tenemos a Alfie Williams como Spike, el hijo de 12 años de Jamie (Aaron Taylor-Johnson) e Isla (Jodie Comer), que irá primero con su padre en un rito de iniciación como cazador dentro de territorio infectado, y que luego intentará llevar a su madre en busca de un doctor que trate su enfermedad, el Dr. Ian Kelson interpretado por Ralph Fiennes. Edvin Ryding como Erik Sundqvist, un soldado sueco de la OTAN, Chi Lewis-Parry como «Samson», un imponente líder alfa de los infectados y Jack O’Connell como Sir Jimmy Crystal, líder de la secta de los «Jimmies» y superviviente del brote original, completan el reparto en sus papeles principales.

El género de zombies me gusta mucho, así que no es sorpresa que tuviera ganas de ver 28 años después. Entrando a valorar una película que me ha gustado, una de las primeras cosas que me han parecido curiosas es que Danny Boyle y Alex Garland parece que obvian la película de 28 semanas después, que ni fue dirigida por Boyle aunque si se mantuvo como productor. Si en la película de Juan Carlos Fresnadillo los infectados murieron de hambre en apenas unas semanas, lo que provocó el intento de recuperación de Londres, en esta película los infectados siguen viviendo tras todos estos años, manteniéndose eso si su cualidad de ser unos zombies corredores.

Danny Boyle es un director brillante a la hora de crear imágenes super impactantes. En el caso de estos 28 años después, una parte importante de este éxito está en el montaje de la película, que intercala imágenes perturbadoras en muchos momentos, o se recrea en la sangre y el gore en varias escenas en las que los protagonistas lanzan flechas a infectados y el estallido de sangre queda congelado en pantalla. Cuando terminó la película nos preguntamos si se notaba que la película estuviera rodada con un iPhone, siendo yo de los que pensaba que no. Desde luego, no como un elemento negativo de la película.

Si en 2002 los zombies corredores de 28 días después impactaron a los espectadores, la principal sorpresa y añadido de esta película son los infectados Alpha, seres a los que el virus de la rabia actúa como un chute de anabolizantes que les transforma en seres más grandes, poderosos y difíciles de matar. Estos alpha nos van a dar un par de momentazos muy fuertes en la película con su hobby de arrancar las cabezas de sus víctimas como si de predators se tratara.

Más que una película unitaria, me ha sorprendido la naturaleza episódica que tiene la película. Y es que 28 años después plantea varias historias que son casi independientes entre si. En la primera, Jamie (Taylor-Johnson) quiere iniciar a su hijo de 12 años Spike (Alfie Williams) en el trabajo de cazador / buscador de su comunidad, ubicada en la isla de Lindisfarne, una isla ubicada en la costa norte de Inglaterra unida al continente solo en momentos de marea baja por una calzada fuertemente fortificada. Jamie lleva a su hijo a territorio infectado para que se cobre su primera presa en la forma de un infectado. Su aventura se encuentra con varios problemas e imprevistos, siendo el peor cuando se encuentran a un alpha que quiere comérselos. Sin embargo, tras una misión compleja, ambos consiguen volver con vida a la isla.

La segunda parte empieza cuando Spike descubre la existencia de un doctor que podría tratar a su madre enferma Isla (Jodie Comer), lo que le hace empezar un segundo viaje aún más peligroso que el anterior. Sobre todo cuando el posible doctor Kelson es una persona enloquecida a la que ningún humano ha visto en muchos años, y el viaje les hace pasar por territorio alpha.

Como fan del cine de zombies, la verdad es que la película tiene momentos super potentes y algunos bastante chungos, pero globamente creo que ha saciado mi sed de este tipo de historias. El poderío visual de Danny Boyle sale super reforzado tras ver la película en pantalla grande.

Sin embargo, me ha costado conectar con una historia que en muchos aspectos plantea el típico «gente tonta haciendo tonterías» como motor de la historia. Si Spike no hubiera ido nunca a «tierra firme» infectada, tendría algo de sentido que se fuera con su madre enferma que apenas puede andar a buscar al doctor. Pero que lo haga tras una misión en la que casi muere, y si no lo hace es gracias a su padre, es completamente una tontería ridícula. Y si, tengo claro que sin eso no hay película, pero me llama la atención que un guionista super inteligente como Garland (y el propio Boyle) tengan que acudir a estas «trampas» porque no se les ocurren otra forma mejor de hacerlo.

La película tiene otro problema grande, que es que no acabo de creerme este mundo 28 años después del primer estallido del virus de la rabia. Empezando porque los infectados hayan sobrevivido tanto tiempo, incluso naciendo nuevos niños infectados. De nuevo, esto es un problema pequeñito, porque tengo claro que sin eso no hay película. Pero dentro de este mundo con recursos super escasos de 28 años después, me parecía super imposible que por ejemplo Jamie no recuperara las flechas con las que había matado a infectados. (¡Si hasta Daryl lo hacía en The Walking Dead). Incluso pensando en que la sangre de los infectados mancha la flecha, pensar que algo tan valioso se deje sin más en el bosque me volaba la cabeza cada vez que pasaba. Porque me muestra a unos creadores que no han pensado del todo bien este mundo.

La llegada de unos soldados suecos varados en Inglaterra al estropearse su barco también ofrece varios momentos de «gente tonta…» super decepcionantes, al disparar en modo ráfaga malgastando munición escasa cuando deberían ser quirúrgicos en su enfrentamiento con los infectados. Aunque visualmente ya digo que hay momentos chulísimos, también me sucedía que esas escenas resultaban inverosímiles. Y eso es un problema.

Cuando Spike y su madre llegan hasta el doctor interpretado por Fiennes tenemos algunos de los momentos más potentes de la película con el monumento que ha creado para los muertos, realizado con calaveras de personas fallecidas. El papel del personaje de Ralph Fiennes me parece super interesante y añade un elemento excelente, si bien comete también alguna locura ridícula cuando duerme a un alpha y no le mata, algo que es de nuevo ridículo. Como digo, en lo relativo a la historia, junto a cosas muy chulas siempre me encontraba otras que me costaban digerir, y que provocan mi sensación de decepción.

Y a todo lo anterior hay que sumar un último aspecto que este si considero lamentable. En lugar de plantear una película con una historia con principio y final, lo mínimo que se exige cuando se va al cine a ver una película, Boyle y Garland deciden NO terminar la historia, dejando la historia en un cliffhanger absoluto.

Tengo que decir que había leído la intención de Boyle de crear una trilogía de películas de la que esta 29 años después sería la primera parte. Y también a la vez que esta película habían rodado casi en secreto su continuación. Pensando que el protagonista Alfie Williams es un chaval que tiene que crecer, tiene sentido rodar la segunda película a la vez para que no crezca entre rodajes y no cuadre con que la segunda película tenga lugar justo a continuación del final de esta. Desde un punto de vista logístico, es algo que se entiende.

Pero lo que no tiene un pase es que la película podría haberse planteado con un final que diera la sensación de historia cerrada de forma satisfactoria. Y sin embargo, Boyle creo que mete la pata con el final abierto en medio del meollo con que termina esta película. Incluso sin cambiar nada, simplemente jugando con el montaje y tomando la misma solución que planteó Ryan Cloogler en Los pecadores, terminando la película en un momento concreto para luego colocar el epílogo como una escena extra entre los créditos de la película, la sensación con que me hubiera dejado la película hubiera sido radicalmente distinta. Esto en realidad sería copiar la narrativa de Marvel Studios, que plantea las claves de las siguientes películas en las escenas entre y post-créditos. Y no se si esto les da vergüenza porque sería admitir que Marvel Studios planteaban buenas ideas en la parte de narrativa serializada.

Creo que los estudios y directores como Danny Boyle se equivocan completamente con estos no-finales. Hasta ahora, la principal diferencia del cine con la televisión es que el cine ofrecía una historia completa con inicio y final. Incluso las películas de Marvel Studios, tan criticadas por gente que no sabe de lo que habla, acertaban en este aspecto ofreciendo historias con principio y final satisfactorio, que luego dejanban tramas que serán desarrolladas más adelante. La actual moda / obsesión de los estudios de crear franquicias está provocando situaciones ridículas como en Fast X (de la que 2 años después de su estreno aún no se sabe cómo o cuando va a rodarse la continuación). Que se repite en esta película al no ofrecer un final satisfactorio me parece una tomadura de pelo.

El modelo de exhibición de películas en los cines está en crisis dado que mucha gente prefiere quedarse en casa viendo cine y series en streaming. Plantear películas sin final es la forma más rápida que puedo imaginar para echar de los cines a los pocos que aún vamos. Porque para tragarme una película sin final, incluso con las cosas destacables que tiene esta película, mejor me hubiera quedado en casa y cuando estrenen la historia completa ya si eso ya las veré en casa. Me parece un error de bulto que al final quien lo va a sufrir son los cines, cuando noten que cada vez va al cine menos espectadores.

28 años después me estaba gustando incluso con las pequeñas trampitas en la historia. Pero este no final me ha dejado con las peores sensaciones posibles. Muy mal, Boyle.

Comparto el trailer de la película:

28 años después está bien hasta que comete el pecado de dejar la historia sin final. Una moda terrible que acabará pasando factura a la industria.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de Namor: El último rey de Atlantis 3 de Jason Aaron, Alex Lins y Paul Davidson (Marvel Comics – Panini)

Último número de la miniserie Namor: El último rey de Atlantis de Jason Aaron, Alex Lins y Paul Davidson. Una serie que busca dar un nuevo rol al hasta ahora Señor del mundo submarino del Universo Marvel.

PUNTUACIÓN: 8/10

¡La conclusión! ¿Quién será coronado como el Último Rey de Atlantis? La batalla final de la Guerra Mundial Marina prepara el escenario para una visión completamente nueva de Atlantis. ¿Dónde deja eso a Namor? ¿Quedará algún lugar en los océanos para el Hombre Submarino?

Este número de Panini incluye Namor 6-8 USA, y significan el final de esta miniserie.

En los últimos años, Marvel está usando a Jason Aaron para cambiar el statu-quo de personajes clásicos de la casa. Lo hizo con Punisher, con un comic cuyo objetivo editorial de retirar de la circulación a Frank Castle era vergonzoso, pero que Aaron se las apañó para entregar un comic super entretenido. En el caso de Namor, la clave de la historia era convertir a Namor en el defensor del mundo submarino desligándolo a los conceptos de «monarquía» o «realeza» que hasta ahora le han acompañado. Un empeño en Namor para el que Jason Aaron vuelve a aprobar con nota.

Aaron ha planteado una historia en la que Namor tiene que romper con un ciclo de violencia que acompaña a Atlantis desde mucho antes que él naciera. Una violencia que se inició con la propia creación de la sociedad submarina por parte de su Dios Neptuno y que cada monarca antes que él se ha encargado de perpetuar. En muchos sentidos, esta historia de Aaron es una crítica hacia los extremismos religiosos tanto como un intento de quitar de la ecuación del personaje la figura de la Monarquía. Algo que conseguirá si evita que ninguno de los 7 pretendientes a su trono consiga su objetivo. Frente a una sociedad submarina construida sobre el conflicto y la guerra, Namor conseguirá poner la primera piedra a una nueva sociedad en la que se escuche y se tenga en cuenta a todos los ciudadanos, incluso los más desfavorecidos.

Aaron ha planteado un relato épico que podría decirse que enlaza con las historias mitológicas. Los textos del escritor se recrean con la gran cantidad de lugares, seres y culturas submarinas, creando cuadros de texto super recargados que funcionan en el contexto de esta historia mítica y super épica. Ver a Namor enfrentarse solo contra los 7 ejércitos de los pretendientes al tronos tiene una épica al nivel del Abismo de Helm, con el añadido de plantear una lucha en la que no quiere matar a nadie. Leyendo la historia en su conjunto, creo que Aaron ha realizado un trabajo increíble.

Me gusta mucho el trabajo de Aaron. Siempre me ha gustado. Y me parece interesante que sea capaz de plegarse a los deseos editoriales y a la vez escribir una buena historia. Al mismo tiempo, desde cierto punto de vista este es un comic plagado de elementos woke, pero Aaron consigue plantear una historia brillante sumamente entretenida que te atrapa sin que parezca que busca predicar una ideología desde un púlpito. Que es lo que lamentablemente sufrimos con cada vez más frecuencia en los comics Marvel.

Namor el último Rey de Atlantis es ante todo un comic de aventuras que te hacer querer saber cómo continuará la historia y que consigue atrapar al lector resaltando la figura de héroe caído que debe aprender de sus errores pasados si quiere levantarse hasta convertirse en el héroe que estaba destinado a ser. Pero dicho esto, no es ninguna sorpresa que en medio de la guerra de los 7 reinos subacuáticos, la única pretendiente al trono «buena» con las correctas cualidades morales sea una mujer, Kailani de los Mares Secretos. Mientras los demás reyes son belicosos y violentos, ella busca el bien de la gente corriente dado que no pertenece a la nobleza. Nacida en la pobreza, ha vivido las injusticias cometidas por el abuelo de Namor contra el pueblo llano. Y representa el elemento de «el pueblo levantándose contra los poderosos» al mismo tiempo que es un personaje femenino fuerte que conecta con las modas actuales.

De igual forma, Marvel quiere acabar con la idea de monarquías en el Universo Marvel. T´Challa renunció al trono de Wakanda y planteó un gobierno democrático y ahora le llega el turno a Namor y Atlantis. Desde el punto de vista de un activista «progresista» americano, las monarquías son dictaduras inaceptables que no escuchan las necesidades del pueblo, y eso es justo lo que Aaron ha planteado en este comic. Que el héroe sea un Rey justo que busca lo mejor para su pueblo mientras lo defiende de todo tipo de amenazas carece de importancia dado que sufre el pecado original de su derecho de nacimiento. Como si el comic fuera el mundo real y no una historia ficticia idealizada. La idea es ridícula a poco que una persona no fanatizada se pone a pensar en ello, pero eso es lo que Marvel ha decidido para el presente, es lo que hay.

Por suerte, lo importante de este comic no es si esos elementos woke existen, sino si Aaron los utiliza dentro una historia satisfactoria que atrapa al lector. Y la historia no va de eso, sino que mantiene esos elementos en el subtexto mientras nos atrapa con la figura trágica de NAMOR. Como siempre, lo importante no es la herramienta o el tema que toque la historia, sino lo que el escritor hace con ello. Gracias a lo gran escritor que es, Aaron nos ha dado un comic super recomendable que me ha gustado mucho.

El dibujo de Paul Davidson, que se encarga de la parte del presente, me ha gustado muchísimo más que el de Alex Lins, que dibuja los momentos de flashback y una parte del epílogo. El trabajo de Davidson tiene una personalidad muy potente y triunfa con la creación de los seres que pueblan los 7 reinos submarinos. También me ha gustado la forma en que plantea la épica y el elemento mitológico que tiene la historia de Aaron, ofreciendo unas páginas super espectaculares. Lins sin embargo tiene un cierto feeling a Silver Age que funciona bien en el contexto de que la parte del origen de Namor, pero que flojea por la falta de detalle que aporta a los personajes. Globalmente, aunque un dibujante me ha gustado mucho más que el otro, termino el comic bastante satisfecho del apartado gráfico. Destacar además el color de Neeraj Menon y las potentes portadas de Alexander Lozano para esta serie. Portadas que acompañan la reseña y me parece que ayudan a transmitir la idea de historia mitológica.

Namor el último rey de Atlantis me parece un gran comic que creo que puede gustar a fans veteranos o lectores novatos del Universo Marvel comiquero. Me gusta mucho el final y lo que plantea para el renovado reino de Atlantis y el propio Namor, Dicho esto, me genera cierta duda lo que Marvel va a plantear a continuación. ¿Algún escritor de Marvel se va a atrever a retomar la historia donde la ha dejado Aaron? ¿O este comic va a significar que Namor descanse unos años en el limbo comiquero mientras alguien piensa qué hacer con él y vuelve a cambiar el statu-quo actual? Igual me equivoco, pero me da que nos vamos hacia la segunda opción. Aaron es el único guionista que ha utilizado de forma regular a Namor en los últimos años (aunque no he leído los 4F de Ryan North y no se si los ha utilizado), y no acabo de ver a nadie con algo que contar del personaje.

Espero que este comic haya sido un éxito de ventas y de crítico, y que eso ayude a que Marvel se plantea nuevas historias de Namor y no caiga en el sueño de los justos. Veremos qué anuncios tenemos en el futuro.

Comparto las primeras páginas del comic:

Namor: El último rey de Atlantis me ha parecido un comic estupendo que ha redefinido al personaje y al mundo submarino del Universo Marvel. Veremos qué sucede a partir de ahora y sobre todo, quien se atreve a retoar la historia donde Aaron la ha dejado.

PUNTUACIÓN: 8/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de 28 semanas después de Juan Carlos Fresnadillo (Disney+)

A modo de previa al inminente estreno de 28 años después en los cines, volví a ver 28 semanas después, la película del director español Juan Carlos Fresnadillo secuela de clásico del género de zombies 28 días después de Danny Boyle.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Seis meses después de que la propagación de un virus haya devastado las Islas Británicas, el ejército de los Estados Unidos declara que, vencida la epidemia, ya se puede acometer la reconstrucción del país. Los evacuados regresan entonces al país y las familias se reúnen de nuevo. Sin embargo, el virus aún no ha sido destruido y es más peligroso que nunca. (FILMAFFINITY)

28 semanas después es la continuación de 2007 del clásico de cine de zombies 28 días después dirigida por Danny Boyle y escrita por Alex Garland. Para esta continuación Boyle no pudo dirigirla al estar ocupado con el rodaje de Sunshine (2007), película también con guion de Garland. Boyle se mantuvo como productor ejecutivo, con el productor de la primera película Andrew Macdonald también involucrado en esta continuación. Garland eligió al director español Juan Carlos Fresnadillo (Tenerife, 1967) para dirigir esta película, tras quedar impresionado del trabajo de Fresnadillo en la película Intacto (2001), protagonizada por Leonardo Sbaraglia.

Fresnadillo de involucró completamente en la película. A partir del primer guion escrito por Rowan Joffé, Fresnadillo y sus colaboradores E.L. Lavigne y Jesus Olmo reescribieron completamente la historia de una familia que vuelve a reunirse tras los inicios de la reconstrucción de la sociedad en Gran Bretaña. La película de 99 minutos de duración cuenta con fotografía de Enrique Chediak, montaje de Chris Gill y música de John Murphy. Con un presupuesto de 15 millones, recaudó más de 60 en las salas comerciales, siendo además un éxito en la venta de DVDs, demostrando el tirón del género de zombies.

En el reparto tenemos a Robert Carlyle como Don, el padre de Tammy (Imogen Poots) y Andy (Mackintosh Muggleton) y marido de Alice (Catherine McCormack). Rose Byrne como Scarlet, una oficial médica estadounidense, Jeremy Renner como Doyle, un francotirador de la Fuerza Delta, Harold Perrineau como Flynn, un piloto de helicóptero e Idris Elba como Stone, un general estadounidense que supervisa el Distrito Uno, completan el reparto en sus papeles principales.

Antes de empezar mi opinión sobre la película, quiero avisaros que dado que hablamos de una película estrenada hace 18 años que todo el que ha querido verla lo ha podido hacer en Disney+ desde hace años, esta reseña va a ser FULL SPOILERS. Seguir leyendo bajo vuestra responsabilidad.

28 semanas después es una película con un montón de cosas super chulas. Empezando por un prólogo acojonante, en el que Don huye de la casa de campo donde se había refugiado con su mujer Alice, a la que abandona presa del pánico. La escena es un prodigio de tensión y dramatismo, con unos momentos bestiales como la icónica escena de Don corriendo por el campo perseguido por decenas de zombies mientras se dirige al río. La imagen de Alice mirando por la ventana mientras Don la abandona también es una pasada. Dentro de la brillantez de este prólogo, del que se dice que Boyle participó en su rodaje, quizá es necesario comentar que posiblemente sea lo mejor de la película, de forma que 28 semanas después da sensación de ir de más a menos.

Me parece curioso cómo la percepción ante este hecho ha cambiado en los espectadores durante estos 18 años. Recuerdo que cuando vi la película en el cine y la comenté con amigos, la idea general era que Don era un cobarde asqueroso que merecía morir por abandonar a su mujer, siendo este su «pecado original». Claramente Fresnadillo y su equipo de guionistas también plantean un efecto moralizante al hacer que el cobarde de la primera escena acabe sufriendo aquello de lo que escapaba. Un elemento moralizante está presente en todo el cine de terror.

Sin embargo, la llegada de The Walking Dead y otras historias y videojuegos de zombies (por ejemplo, pero no solo, The last of us) ha provocado que en la actualidad se imponga una visión más pragmática y egoísta de la vida en medio de un apocalypsis zombie. Viendo la escena, una vez Don y Alice son separados, él no tenía forma de salvarla sin ser mordido. Pensando en que en este tipo de historias los altruistas son quienes mueren primero, cosa que también veremos más adelante en esta película, creo que la visión hacia Don ya no es tan negativa como hace 18 años. En general se entiende mucho mejor que tenga un ataque de pánico y escape para salvar la vida. Esto no le convierte en un ser horrible, simplemente en una persona con las flaquezas que tendriamos todos.

Los zombies de 28 días / semanas después son transformados en segundos tras entrar en contacto con la sangre o saliva de un contagiado. Eso y que son corredores son las principales características de estos monstruos. En la parte del guion, me parece que la primera parte presenta las ideas más interesantes, como el hecho que tras 5 semanas sin alimento, la mayorías de zombies murieron de hambre. Pensando que una persona sólo puede estar ¿2/3 días? sin beber agua, tiene sentido que el cuerpo físico de los zombies muera, aunque siga siendo un arma bacteriológica a punto de estallar. Esto es una idea muy interesante. Que ello sea aprovechado para iniciar la reconstrucción me parece otra idea brillante con la que da inicio la película.

La otra gran novedad de 28 semanas después que marca su principal separación respecto a otras películas de género es el personaje de Alice. Una persona inmune al virus que no murió tras ser abandonada por Don, y que sobrevivió hasta ser encontrada por sus hijos. Frente a la visión utópica de la persona inmune como ser clave para encontrar una vacuna o cura, la película abraza el nihilismo extremo y nuestra que Alice es portadora del virus y en realidad es la que provoca el nuevo estallido de forma involuntaria, al ser besada por su marido y transmitir el virus con su saliva. Esto me parece brillante y explicaría como el virus pudo extenderse fuera de Gran Bretaña por todo el mundo, como se sugiere en el final de la película. Un desastre sin duda provocado por la decisión errónea del piloto Flynn de llevar a Francia a los hijos de Don y Alice, Tammy y Andy, tras ser mordido el niño por su padre y ser portador del virus.

Aunque el General Stone es visto como «el malo» que ordena el exterminio de la población de Londres una vez empieza un nuevo estallido del virus, en perspectiva te das cuenta que estaba haciendo lo correcto. Él tenía razón y la oficial médica Scarlet se equivocó debido a su buenismo. Unas buenas intenciones que han provocado la extensión del apocalipsis zombie por todo el mundo. En lugar de plantear llevarse a los niños a Francia debería haberlos llevado a las instalaciones militares americanas, porque esa decisión entiendo que es lo que provoca la expansión del virus por el continente europeo.

Por cierto, no recodaba que Jeremy Renner aparecía en la película interpretando al francotirador Doyle. Y la verdad es que me gusta mucho su presencia en pantalla, ofreciendo el carisma que ya en ese momento de 2007 todos sabiamos que tenía. Pensando en las fechas de producción y rodaje, diría que esta película se rodó antes que Renner fuera contratado por Marvel para interpretar a Clint Burton, en el que fue uno de los muchos castings acertados que hizo Marvel Studios en esos primeros años. Su muerte resalta la idea de que las personas altruistas mueren primero, al poner la vida de los niños por delante de su seguridad.

Pensando en otros aspectos de la película, creo que es un acierto que los hijos de Don y Alice sean unos críos guays que no quieras ostiar. Tam y Andy son unos chavales con los que empatizas y quieres proteger, a pesar del hecho de abandonar una zona de cuarentena para ir a buscar una foto de su madre, a la que creen muerta, a su casa a kilómetros de distancia. Este es un momento clave de la película que tiene que pasar o si no, no hay película, dado que es en ese momento cuando encontrarán viva a su madre malviviendo en el sótano. Y podría decirse que dado que estuvieron en Canarias de vacaciones y no vivieron el apocalipsis zombie, no saben a lo que se enfrentaban y por eso se marcharon con esa facilidad. Pero diría que es una de tantas muchas conveniencias que tiene la película. Algunas mejores que otras.

Otro de las cosas más positivas de la película es su ajustada duración inferior a los 100 minutos. Me gusta que la película vaya al grano. Tras el caos de estallido zombi, la película nos deja buenos momentos con la muerte de Renner, por ejemplo, o con la escena por el metro de Londres en la que Scarlet acaba muriendo y los niños se mueven sin ver nada ayudados por el visor del rifle de Doyle.

Visualmente, 28 semanas después sigue teniendo momentazos super chulos. Sin embargo, reconozco que por ejemplo el bombardeo del Distrito Uno no es uno de esos momentos, con una expansión del fuego y la destrucción que no ha envejecido demasiado bien. En esos momentos de pánico, entiendo el uso de la «cámara en mano» como herramienta narrativa que ayuda a transmitir el caos del momento. Sin embargo, esos momentos de «no se sabe qué está pasando» ahora me indica que era un truco más o menos apañado para tapar carencias presupuestarias, al mostrar todo con planos super cortos y casi nunca generales. No diré que queda horrible, pero si que se nota el truco. Dicho esto, en realidad estos aspectos tienen un pase.

Con lo que no puedo conectar es con las chorradas y absurdeces de la historia, que es el verdadero problema de la película y lo que impide que la disfrute. De hecho, tras volver a ver la película en Disney+ entendí por qué no había vuelto a verla desde que la vi la primera vez en el cine cuando he visto innumerables veces El amanecer de los muertos o 28 días después.

Hay una obviedad clara en películas de género. Si no hay estallido zombie no hay película. Pero dentro de la obligación de que eso pase, la ejecución, el como y por qué sucede, es bastante mejorable. Hay una primera chorrada muy grande que es más o menos aceptable, entrando en el apartado de «cosas convenientes necesarias para poner en marcha la acción»: Que Don trabaje en mantenimiento y tenga acceso a zonas restringidas. Lo que es menos aceptable es que Alice esté en aislamiento y sea portadora del virus zombi y no tenga vigilancia, lo que permite a Don entrar en la sala de contención y convertirse en zombie tras besar a su mujer. Hasta ahí podemos aceptar estas conveniencias. Lo que es una trampa grosera del guion es que Don convertido en zombi pueda salir de esta zona de aislamiento para la que se necesita una tarjeta magnética que no sabe utilizar. Terrible. Esta chorrada sumada a otras que se suceden a partir de ese momento de alguna manera me arruinaron el visionado e impidieron que disfrutara de la película. De hecho, el estallido empieza porque Don entra en una sala con centenares de civiles a la que no debería haber podido entrar por lo mismo que no debería haber podido escapar de la sala de aislamiento en primer lugar, dándose un festín con la gente indefensa. Esto para mi es un problema, porque no hay nada que odie tanto en una película como una historia que no tiene sentido en un elemento esencial.

Tras este visionado y pensando en mis vacaciones del año pasado en Londres me he dado cuenta de otra cosa. Y es que cuando Doyle, Scarlet, Tam, Andy y otro civil que es carne de cañón escapan del Distrito Uno, tienen la misión de llegar a Regent Park para ser recogidos por el helicóptero de Flynn. En ese momento hay varios planazos con ellos caminando por calles famosas y cerca de monumentos, el Parlamento, etc… Estas imágenes de los protagonistas pasando por espacios míticos de la ciudad es parte del ADN de la serie y como espectador molan. Pero en realidad el paseo que dan no tiene sentido cuando tienen que llegar al parque lo más rápidamente posible. Son momentos muy chulos, pero vacíos narrativamente.

De hecho, que vayan a Regent Park y el piloto no les coja tras matar a casi todos los zombies, obligándoles a cruzar otra vez media ciudad para alcanzar otro espacio seguro para la recogida es otra conveniencia de guion un poco absurda. Y de nuevo, el guion necesita que tras escapar de los zombis, sobrevivir a la nube tóxica y que muera Doyle protegiendo a los niños, los supervivientes entren en el metro huyendo del ejército, lo que nos da toda la escena a oscuras. Pero la ejecución de este nuevo imprevisto es un poco absurda. Como tantas cosas de la película en su segunda mitad.

Descontando estas conveniencias y absurdeces, en realidad la película me parece muy potente y tiene algunas escenas muy chulas. Además, la idea del portador inmune como vehículo de expansión del apocalipsis zombie me parece una idea genial. Pero me sabe mal quedarme con esta sensación de que con un guion un poco más trabajado la película hubiera podido ser super top y se ha quedado en un bien sin más.

A ver si la tercera parte, 28 años después, consigue dejarme con mejor sabor de boca.

Comparto el trailer de la película:

28 semanas después es una buena película que no se puede desembarazar de las tonterías de un guion poco trabajado que debería haber sido mejor.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de El increíble Hulk 21 de Phillip Kennedy Johnson y Danny Earls (Marvel Comics – Panini)

Tras el histórico The Incredible Hulk 800 que Panini publicó el mes pasado, en Junio volvemos a la normalidad con una grapa doble con guion de Phillip Kennedy Johnson y Danny Earls, en el que Jack Russell, el Hombre Lobo, es el invitado especial.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Banner y Charlie vuelven a la carretera y a la clandestinidad… o eso cree él. El Hombre Lobo entra en escena, para advertir a Charlie de las consecuencias del uso de sus nuevos poderes. Mientras tanto, Hulk es perseguido por una de las criaturas más antiguas y poderosas de la Tierra, el demonio lobo inmortal llamado Vârcolac.

Esta grapa doble de Panini incluye The Incredible Hulk 20 y 21 USA.

Debo parecer un disco rallado, pero el dibujo de Danny Earls me parece lamentable. Es que veo todas las páginas de este comic, TODAS, y creo sinceramente que yo podría hacerlo mejor si me pagaran lo que le pagan a él y tuviera un mes para entregar las 20 páginas incluidas en cada grapa USA. Me flipa la falta de detalle de las figuras como si las dibujara mi hijo, el montón de viñetas en las que dibuja a los personajes con una silueta negra o tapando la cara y haciendo que esté en sombra. Lo que dibujar «feos» a los protagonistas casi ni cuenta como problema, pero su estructura de página super anodina transmite lo contrario a «emocionante», lo peor que le puede pasar a un comic. Se que en el fondo el tonto soy yo por comprar un comic con un dibujo que no me gusta, pero la falta de aptitud profesional de Earls me parece alucinante. Cosa que en realidad no es culpa suya, sino del inútil del editor que le contrató y le sigue dando trabajo.

El dibujo de Earls arruina completamente la experiencia lectora. Y es una pena por que Phillip Kennedy Johnson había planteado una historia con elementos de sobre para que el dibujante se luciera. Tras un arranque de etapa en la que todos los monstruos a los que se enfrenta Hulk estaban directamente conectados con la Primogénita, en este arco se enfrentarán a un grupo / secta de licántropos que buscan recuperar la piel cambiaformas de Lycana que Charlie se apropió en el número anterior, que fue lo que hizo que Hulk pudiera liberarse. Además de estos bichos, el gran enemigo es el demonio lobo inmortal llamado Vârcolac, que llevará a Hulk a su infierno particular.

Charlie disfruta de su recién adquirida libertad y de los poderes que le proporciona la piel de Lycana. De momento todo va bien, aunque todos sabemos que esta piel acabará llevando a Charlie hacia su condenación. La aparición de Jack Russell, el Hombre Lobo, se plantea para advertir a la joven del peligro al que se expone Charlie. Este invitado especial me sugiere que Marvel anda a saco intentando promocionar como sea sus series de «clase media» para intentar que sobrevivan. De hecho, me entero aquí que Hulk ya había aparecido en la serie del Hombre Lobo, por lo que podría decirse que Jack Russell le está devolviendo la visita.

El comic es un medio visual. Y simplemente viendo las potentes portadas de Nic Klein podemos ver lo que podría haber sido este comic con un buen dibujo. Sin embargo, dentro tenemos la lamentable realidad que nos hemos encontrado con el dibujo de Earls. Buff, qué malo es.

Comparto las primeras páginas del comic:

Tener a Danny Earls dibujando El Increíble Hulk es un poco como si yo dibujara el comic. Lamentable de principio a fin. Toca esperar un mes para que Nic Klein vuelva a dibujar la colección.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!