Archivo de la etiqueta: Jay Fotos

Crítica de Locke & Key / The Sandman Universe: Hell and Gone de Joe Hill y Gabriel Rodríguez (IDW – DC Comics)

Joe Hill y Gabriel Rodríguez triunfan con el crossover de Locke & Key con The Sandman Universe. Hell & Gone es una miniserie de dos números con una historia maravillosa que confirma que hay autores que parece que nacieron para trabajar con ciertos conceptos.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Si crees que puedes abrir las puertas del infierno e invitarte a ti mismo, ¡debes estar soñando! El cruce épico entre dos de los universos de fantasía más queridos en los cómics comienza aquí. John «Jack» Locke lleva diez años muerto, pero eso no le ha impedido enviar una carta ocasional a casa … desde el infierno. Ahora Mary Locke hará cualquier cosa para salvar el alma de su hermano, incluido llegar a un acuerdo con Roderick Burgess, el hombre más malvado de Inglaterra, para buscar respuestas en la Casa del Misterio y arriesgarse a la pesadilla ambulante conocida como Corinthian para encontrar ayuda en un Reino de los Sueños que ¡se está desintegrando!

Locke & Key / The Sandman Universe: Hell & Gone es una miniserie de 2 números, que ofrece una historia completa super satisfactoria. No obstante, para la mejor comprensión de la historia sería interesante que los lectores leyeran antes la mineserie Locke & Key: In pale battalions go… que presentaba a la familia de Chamberlin Locke en 1916, y el número 0 de este crossover en el que situaba tanto a los miembros de la familia de cara a este cruce, al igual que un Morfeo, El señor del Sueño, que en su ya mítico número 1 de 1989 fue hecho prisionero por Roderick Burgess, unos números previos que reseñé aquí.

Si tengo que decir algo menos bueno de este comic maravilloso, la verdad es que lo único que se me ocurre es que dos números se me han hecho cortísimos. Y es que leyendo la chulísima historia de Hill y los fantásticos dibujos de Rodríguez, con color de su colaborador habitual Jay Foto, la verdad es que desearía que esto hubiera sido una miniserie de 6 o 12 números, para poder disfrutarla durante mucho más tiempo.

Joe Hill consigue la cuadratura del círculo con esta historia en la que la familia Locke entra en contacto con el mundo de el Sueño, creando momentos realmente maravillosos que al mismo tiempo no contradicen o cambian lo ya aparecido en los comics de Sandman. La protagonista de esta historia es Mary Locke, la hermana del fallecido Jack al que busca liberar de su tormento en el infierno antes que su padre Chamberlin fallezca acosado por la edad y su sentimiento de culpa. Su búsqueda de esperanza la hará ponerse en contacto con Roderick Burgess en Inglaterra para descubrir si su prisionero Morfeo pudiera ayudarla con su problema, lo que pondrá en marcha una cascada de sucesos que harán que Mary conozca el Sueño, sus habitantes y la forma de entrar en el Infierno. Lo malo es que como todos sabemos, es más fácil entrar que salir de allí.

Comentaba que me hubiera gustado que esta miniserie se hubiera alargado mucho más. Y siendo cierto, también hay que agradecer la capacidad de síntesis de Joe Hill, que se muestra como un experto del mundo creado por Neil Gaiman y a la vez crea una historia super chula en tan sólo 80 páginas. En este sentido, hay que agradecer la flexibilidad que tanto IDW como DC Comics permitieron a Hill, ya que el primer número tuvo 32 páginas de historia, mientras que el segundo aumentó hasta las 48, consiguiendo que el ritmo narrativo fuera el que la historia demandaba en cada momento, sin verse limitado por cliffhangers innecesarios. De esta manera, el final con una invitada especial de última hora, y en general todo el comic, me parece perfecto y super satisfactorio.

Junto a Joe Hill, obviamente el comic es un triunfo gracias al increíble dibujo de Gabriel Rodríguez, con el colorista Jay Fotos con el que muestra una perfecta compenetración. Como comentaba antes, hay autores que parecen nacidos para trabajar en un comic, y la verdad es que Rodríguez no puede ser más perfecto para dar vida al mundo del Sueño. Su inventiva e imaginación nos ofrecen momentos brillantes, con una estructura de página y una elección de puntos de vista en cada plano que refuerza la sensación fantástica del relato. Además, su caracterización de los personajes clásicos como Lucien, el Corintio, el propio Morfeo y un montón de apariciones especiales que prefiero ni nombrar para no chafar la sorpresa me parece maravillosa, captando perfectamente el espíritu de cada uno. Artísticamente, el comic es de 10.

Y por si fuera poco, además de ser una nueva y chulísima aventura de Locke & Key, Hell & Gone transmite todo el cariño y respeto que Hill y Rodríguez sienten por el mundo de Sandman creado por Neil Gaiman, algo que se siente en cada página, ofreciendo un comic a los lectores que ofrece lo mejor de ambos mundos.

Comparto algunas páginas del comic:

Locke & Key / The Sandman Universe: Hell & Gone me ha parecido una miniserie maravillosa. Ojalá hayan muchas más en el futuro.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Espero vuestras opiniones en la zona de comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Crítica de Locke and Key: In pale battalions go… de Joe Hill y Gabriel Rodríguez(IDW)

Locke and Key es uno de mis comics favoritos del siglo XXI. Saber que el comic de Joe Hill y Gabriel Rodríguez iba a tener continuación conectando con el universo de Sandman de Neil Gaiman me voló la cabeza el año pasado cuando se anunció. In pale battalions go… es la miniserie que sirve un poco de presentación de la familia de Chamberlin Locke que en 1916 protagonizará el crossover.

PUNTUACIÓN: 8/10

Las llaves imposibles y que alteran la realidad de Keyhouse siempre han sido armas de guerra. En la primavera de 1915, el hijo mayor de Chamberlin Locke, John, está desesperado por participar en la guerra más grande de toda … y no importa que sea demasiado joven para alistarse. Quiere usar el poder de las llaves para cambiar el rumbo de la historia, y dirá cualquier mentira e intentará cualquier manipulación para salirse con la suya. Prepárate para abrir una puerta a uno de los campos de batalla más sombríos del siglo XX, cuya oscuridad incluso podría infundir miedo en un ejército de sombras sobrenaturales.

Un primer elemento interesante de este comic es el origen del título, «in pale battalions go…», algo que he encontrado super interesante.

El 13 de octubre de 1915, en una pequeña ciudad francesa del frente occidental durante la batalla de Loos, el capitán británico de 20 años Charles Sorley, un talentoso poeta que como todos los jóvenes de su edad se alistó para ayudar a su patria, murió en combate disparado en la cabeza por un francotirador alemán. Más tarde se encontró un soneto sin título entre las pertenencias de Sorley que fue publicado póstumamente y se convirtió en la obra más conocida del poeta. El poema es surrealista e inquietante y explora las pasiones y la locura de la Primera Guerra Mundial. Y es en su segunda línea donde encontramos la línea que inspira el título de este comic:

When you see millions of the mouthless dead
Across your dreams in pale battalions go,
Say not soft things as other men have said,
That you’ll remember. For you need not so.
Give them not praise. For, deaf, how should they know
It is not curses heaped on each gashed head?
Nor tears. Their blind eyes see not your tears flow.
Nor honour. It is easy to be dead.
Say only this, “They are dead.”

Then add thereto,“Yet many a better one has died before.”
Then, scanning all the o’ercrowded mass, should you
Perceive one face that you loved heretofore,

It is a spook. None wears the face you knew.
Great death has made all his for evermore.

Este detalle histórico real que no conocía previamente me parece super interesante y conecta con la idea de la guerra vista como algo honorable y cómo justo fue en la Primera Guerra Mundial cuando se rompió esta percepción y empezó a verse la guerra como el horror que realmente es. Este elemento confirma lo buen escritor que es Joe Hill y como sabe añadir muchas capas y matices a sus historias que si, son ante todo entretenimiento, pero también puede aportar más cosas con su lectura.

Siguiendo con Joe Hill, me gusta muchísimo su estilo de escritura, que conecta con su padre Stephen King, que me resulta super diferente a cualquier comic que se publica actualmente. Hill muestra situaciones duras y crueles que no son justas y que les suceden igual a los personajes, porque la vida no es justa. De igual forma, sabe crear personajes interesantes con los que empatizas con sólo unas líneas de diálogo y que darían muchísimo juego… si no los matara de forma hasta cruel. De nuevo, porque la vida no es justa y en muchos momentos la vida es lidiar con las cosas terribles que nos pasan.

Otro elemento que me gusta mucho es su capacidad de síntesis y sus elipsis, algo de lo que Locke and Key siempre fue modélico. Y es que la historia muestra momentazos increíbles que darían por si mismas para un comic aparte, que son casi despachadas de forma magistral casi en una viñeta, lo que me parece espectacular.

Y esto me hace hablar del alucinante dibujo de Gabriel Rodríguez con color de Jay Fotos. Y es que claramente si la historia triunfa es en parte gracias al espectacular apartado artístico que nos regalan Rodríguez y Fotos. La narrativa de Rodríguez me parece espectacular, así como su diseño de todos los personajes y la recreación del mundo de 1915. Además, junto al elemento realista y lo bien que lo muestra en la viñeta, el elemento mágico y casi poético también se refleja de maravilla en Locke and Key, y no tengo duda que si el comic es el icono que es gracias a la consistencia artística de Rodríguez.

El horror de la guerra queda muy bien reflejada en esta miniserie de tres números. Junto a esa miniserie, a esta miniserie le acompañó el Sandman / Locke and Key 0 que también sirve de preludio de la próxima miniserie, que nos cuenta otra historia de la familia Locke llena de poesía y que me resulta maravillosa.

Sobre la conexión de Sandman y Locke and Key, en la miniserie es mínimo y se reduce a que una de las hijas de Chamberlin Locke recibe gracias a una de sus llaves cartas de Lucien de la biblioteca de Sandman en las que lee libros que nunca existieron. Esta conexión realmente acaba resultando menor y quizá me supo a poco, debo reconocerlo.

Esto me conecta con quizá el único pero de este comic, y es que quizá la aventura que nos muestra aunque importante para la familia Locke quizá me pareció un tanto ¿intrascendente? No se si esa es la palabra correcta, pero tras tantos años sin leer un nuevo comic de Locke and Key, esta historia me supo a poco. En todo caso, esto reconozco que es algo totalmente personal y entiendo que un lector aficionado a la fantasía y a los mundos de Hill y Rodríguez lo va a disfrutar un montón.

In pale battalions go… debía servir de aperitivo del próximo crossover de Sandman / Locke and Key, y si su objetivo era dejarnos con ganas de mas, en este caso el éxito ha sido monumental. Ya en el número 0, además de la nueva historia de la familia Chamberlin Locke, nos recuerdan como el inicio de Sandman sucedía en 1916, el mismo momento temporal en el que vive la familia Locke, lo que abre completamente la historia que veremos en los próximos meses.

Si te gusta Locke and Key, leer este comic se va a convertir en un #mustread absoluto de este 2021. ¡Os lo recomiendo completamente!

PUNTUACIÓN: 8/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!

Locke and Key, de Joe Hill y Gabriel Rodríguez

El estreno en Netflix de la decepcionante adaptación televisiva de Locke and Key ha servido para recordarnos lo maravilloso que es el comic de Joe Hill y Gabriel Rodríguez, que personalmente está dentro de mis 5 comics favoritos de este siglo XXI.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO, NO TE LO PUEDES PERDER

(Artículo sin spoilers)

El aclamado autor de El traje del muerto, la novela de terror que ha sorprendido a todos los amantes del género, salta al cómic con una obra que te sobrecogerá. En Nueva Inglaterra hay una vieja mansión cuyas fabulosas puertas transforman a todo el que se atreve a cruzarlas. El pasado de la familia Locke vuelve para atormentar a sus actuales miembros, en un escalofriante cómic en el que Hill demuestra una capacidad narrativa equiparable a la de su padre, Stephen King. Guión de Joe Hill. Dibujo de Gabriel Rodríguez.

Conocí a Joe Hill gracias a Locke & Key, y gracias al comic descubrí su faceta de escritor y sus estupendas novelas El traje del muerto, Horns o Fuego. Hill es el segundo hijo de Stephen King y decidió usar una abreviatura de su nombre completo, Joseph Hillstrom King, para intentar triunfar por sus propios méritos y no por ser el hijo de. Hill tiene 47 años y no hay duda que ha recibido los genes de su padre, ya que escribe historias de fantasía y terror que saben apelar a nuestros miedos más profundos y las cosas que más queremos, como la familia.

Gabriel Rodríguez es un artista chileno nacido en 1974 que estudió arquitectura e incluso llegó a trabajar como tal durante varios años hasta que pudo cimentar su carrera como dibujante de comics y obtener la suficiente independencia económica. Locke and Key es su trabajo más celebrado, pero obtuvo también una nominación a los Eisner por su comic «Little Nemo: Return to Slumberland». Más recientemente, ha escrito y dibujado La espada de las eras, un comic de fantasía que busca reinventar las leyendas artúricas y que tengo muchas ganas de comprar y leer en cuanto tenga ocasión.

Locke And Key fue publicada en Estados Unidos por la editorial IDW entre febrero de 2008 y diciembre de 2013. El formato elegido para su publicación fueron seis miniseries, que aqui en España Panini publicó entre 2009 y 2014. Las seis miniseries fueron Bienvenidos a Lovecraft (febrero-julio 2008) y Juegos mentales (enero-junio 2009), que formarían el primer acto, mientras que Corona de Sombras (noviembre 2009 – abril 2010) y Las llaves del reino (agosto 2010 – marzo 2011) formarían el segundo acto. El tercer arco con el climax final llegó con  Mecanismos de relojería (junio 2011 – abril 2012) y Alfa y Omega (noviembre 2012 – diciembre 2013). Todas las miniseries tuvieron una duración de seis números excepto Alfa y Omega que tuvo siete, algo necesario e imprescindible para cerrar todo de forma satisfactoria. De esta forma, podría decirse que Locke and Key se publicó con una periodicidad de un volumen anual.

El formato de miniseries sucesivas permitió a los autores a realizar el mejor trabajo posible sin la presión añadida de tener que cumplir con un plazo de entrega mensual como pasa por ejemplo en los comics de Marvel o DC. Y la diferencia se nota, consiguiendo Gabriel Rodríguez, junto al colorista Jay Fotos, realizar un despliegue artístico maravilloso.

Locke & Key es la historia de la familia Locke. Tras la muerte de su padre, Tyler, Kinsey y Bode Locke se mudan con su madre a la finca de la familia, Keyhouse, situada en Lovecraft, Massachusetts. Allí, los niños descubrirán que la casa es un nexo de energías sobrenaturales que oculta unas llaves que les otorgarán habilidades que les servirán para descubrir la historia oculta de su familia y del mundo que les rodea.

El primer elemento a destacar de Locke and Key es que se trata de una historia de fantasía oscura que utiliza muchos elementos de las historias de terror. En el comic existe una sensación de aventura mientras los niños van descubriendo las llaves y sus habilidades, pero el tema general es ver cómo los Locke asumen la pérdida de su padre y esposo, algo que cada miembro de la familia interioriza de una forma diferente. En este sentido, la muerte y otros temas escabrosos como las relaciones tóxicas o el abuso juegan un papel fundamental y explican los traumas de varios personajes, notándose en este aspecto la influencia que las historias de Stephen King han tenido en su hijo.

Además, Joe Hill crea un puzzle maravilloso en la que todo, incluido el detalle más nimio y a priori insignificante, tiene su razón de ser y juega una función en la historia, haciendo que el final fuera perfecto y super satisfactorio, en el que todo encaja pero que además consigue ser super emocionante.

Hay números como «Febrero» en el cuarto volumen «Las llaves del reino» que transmiten un maravilloso sense-of-wonder mientras vemos las habilidades que los niños adquieren con las llaves mientras luchan contra el malvado Lucas «Bode» Caravaggio, que busca la llave para abrir la Puerta Negra. Además, en otros números, como «Gorrión» Hill y Rodríguez cambian de estilo imitando lo que sería una tira de Calvin & Hobbes para contar la historia desde el punto de vista de Bode, un niño de 8 años. Otros números super chulos son por ejemplo los contados desde el punto de vista de Rufus, un chaval retrasado mental amigo de Bode, que adquieren forma de comic-book de hazañas bélicas.

La contrucción de los deferentes personajes me ha parecido maravillosa. Tyler es un adolescente claramente traumatizado que se culpa a si mismo de la muerte de su padre debido a las discursiones que tuvo con él antes de su muerte. Su personalidad y acciones muestran claramente que tiene un trauma que le impide ser feliz, al igual que su hermana Kinsey, cuyo mecanismo de defensa para intentar sobrevivir tras quedar paralizada cuando mataron a su padre es quitarse el miedo y las lágrimas de la cabeza (literalmente), algo que la ofrece cierta felicidad en el corto plazo hasta que descubra que hay que aprender a vivir con tus miedos.

El hermano pequeño Bode también me parece una pasada. Hill y Rodríguez nos cuentan de maravilla lo que significa ser un niño que ve y experimenta cosas increíbles y la frustración inicial cuando nadie le cree o no le dejan intentar ayudar. Además, su joven mente funciona de forma sencilla y no puede evitar ser engañado y utilizado durante la historia. Por último, la madre ha caído en la bebida como forma de evitar enfrentarse a la muerte de su marido, una salida muy poco ejemplar a sus problemas, pero muy real.

Como pasa en las mejores historias de terror, Locke and Key es cruel con los personajes. Al igual que pasa en la vida real los buenos no siempre ganan ni sobreviven aunque hagan lo correcto. Hay en ese sentido algunos momentos muy duros emocionalmente ante el destino de varios personajes, y sobre todo en el clímax final hay una verdadera sensación de amenaza y de que cualquiera puede morir.

Dodge, el villano de la historia, es un ser amoral verdaderamente peligroso, pero es su inteligencia la cualidad más destacable. De hecho, la realidad es que a pesar de algunos retrasos provocados por los niños, es refrescante ver cómo sus planes van teniendo éxito mientras engaña a todo el mundo y les manipula para obtener lo que desea.

Esto, unido a ver a unos adolescentes que sufren, se equivocan, cometen errores y aprenden de ellos son elementos que hicieron de la lectura algo muy especial. Porque es cierto que el elemento fantástico y terrorífico funciona, pero lo hace porque  Hill y Rodríguez han creado a una familia que se siente muy real, con personalidad, virtudes y defectos con la que es muy fácil empatizar y preocuparnos por ellos. Y esa personalidad se forja también por la forma en que afrontan sus problemas y sus errores.

Comentaba al comienzo que el apartado artístico me parecía maravilloso. Y es que Gabriel Rodríguez con la ayuda de Jay Fotos en los colores ha creado un comic espectacular, de una narrativa limpia en la que siempre cuenta todo de la forma más clara posible. Su lápiz construye de maravilla la personalidad de todos los personajes y consigue en los pequeños detalles la magia de que todos parezcan reales. Además, consigue que el paso del tiempo se note en sus caras, algo muy difícil también de conseguir.

Además de una sobresaliente caracterización, Rodríguez consigue que toda la historia tenga el tono perfecto en todo momento, transmitiendo el sentido de maravilla cuando los niños usan sus llaves, pero también el terror ante los abusos y los momentos dramáticos que sufren varios personajes, creando situaciones super perturbadoras. No sólo eso, hay algunas muertes que son super gores e impactan muchísimo, y sus seres de sombra transmiten un feeling realmente terrorífico. La vida y la muerte parecen elementos «baratos» en otras historias, aquí el peso de cada vida cuenta, y nos duele cada una que se pierde. Y se pierden muchas.

La guinda del pastel es además la habilidad de Rodríguez en la creación de espacios que se sienten reales. En este aspecto se notan sus estudios de arquitectura, porque la mansión Keyhouse, cuyo plano se incluye en uno de los cómics,  y toda la orografía de la finca con las cuevas en el acantilado se convierten en elementos fundamentales en la historia, y están perfectamente reflejadas en la historia. De esta manera, cuando un personaje se mueve por la casa sus movimientos siempre están claros y sabemos dónde están y hacia donde se dirigen. Esto es otro plus importante, acostumbrado como estoy a otros comics casi sin fondos en los que los personajes se mueven por espacios genéricos sin personalidad.

No quiero terminar sin destacar otro elemento fundamental de Locke and Key y es su propia condición de cómic, que permite una narrativa única difícilmente trasladable a otros medios y que hacen que este cómic sea algo muy especial.

Empezando por las elipsis que se producen entre viñetas donde somos los lectores los que rellenamos los huecos. Por ejemplo, cuando vemos a Kinsey sufrir ante la perspectiva de empezar las clases en Lovecraft y lo absurdo de hacer amigos que puede acabar perdiendo, en una única página con tres viñetas Hill y Rodríguez condensan toda la ansiedad del momento, una página super chula que funciona porque está muy bien contada y porque los lectores rellenamos los huecos con nuestras propias experiencias, de forma que no tenemos que ver cada clase a la que asiste para sentir que está sufriendo.

De igual modo, en el ya comentado cómic «Febrero», los hermanos viven maravillosas aventuras mientras experimentan con diferentes llaves, pero esas aventuras quedan condensadas en muchos casos a una única viñeta con el momento más potente de la aventura, de forma que, como comento, seamos los lectores los que imaginemos los detalles no mostrados. Un recurso maravilloso.

Además, las páginas del cómic marcan un ritmo de lectura y generan una sorpresa cada vez que pasas la página. El ritmo puede acelerarse o frenarse en función de lo que pasa y se van creando cliffhangers estupendos a medida que avanza la historia, y en todos estos aspectos Hill y Rodríguez muestran su gran habilidad como storytellers, como contadores de historias.

Durante estos seis tonos hay un montón de giros inesperados y sorpresas impactantes mientras vamos conociendo toda la historia y como se crearon las llaves, pero en todo momento mantenemos la sensación de reloj perfectamente ensamblado que nos lleva en volandas hasta el emocionante final.

Por tanto, es la propia naturaleza de cómic lo que ayuda a que esta historia sea tan maravillosa y especial, y como vimos en la desastrosa serie de televisión, hay cosas que se pierden en la adaptación que solo son posibles en los cómics.

Joe Hill y Gabriel Rodríguez crearon una historia muy especial que merece todas las alabanzas del mundo. Si no la has leído todavía no lo dudes, Locke  and Key es una maravilla, un clásico que ningún fan de la literatura fantástica y el terror debería perderse.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO, NO TE LO PUEDES PERDER

 

Y si te gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que sigas mi blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!