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Crítica de La constelación del perro de Ridley Scott

Estoy un poco cansado de las moralinas que se esconden detrás de las numerosas películas ambientadas en futuros distópicos en los que la humanidad ha sido casi aniquilada como consecuencia de sus propias acciones. A pesar de ello, me fui al cine a ver la última película de Ridley Scott, La constelación del perro.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

En un mundo postapocalíptico, un virus ha aniquilado a prácticamente toda la humanidad. Los supervivientes se enfrentan a unos carroñeros errantes llamados ‘segadores’. Hig, un piloto, sobrevivió a la gripe pero perdió a su mujer. Adaptación de la aclamada novela ‘La constelación del perro’, de Peter Heller. (FILMAFFINITY)

Sir Ridley Scott (Inglaterra, 1937) va a cumplir 89 años a final de este mes de noviembre. Y ya me gustaría llegar a su edad con la vitalidad y la cabeza del director inglés, uno de los grandes directores del cine comercial de los últimos 40 años. Debutó como director de cine con Los duelistas (1977) y obtuvo un mayor reconocimiento con su siguiente película, Alien (1979). Sus películas abarcan un amplio abanico de escenarios históricos, desde la Roma del siglo II en Gladiator (2000), la Jerusalén del siglo XII en El reino de los cielos (2005), la Inglaterra medieval en Robin Hood (2010), la antigua Menfis en Éxodo: dioses y reyes (2014), la Mogadiscio contemporánea en Black Hawk derribado (2001) y los paisajes urbanos futuristas de Blade Runner (1982) y diferentes planetas en Alien, Prometheus (2012), The Martian (2015) y Alien: Covenant (2017). Varias de sus películas también son conocidas por sus fuertes personajes femeninos, como Alien, Thelma & Louise (1991) o La Teniente O´Neil (1997). Y en general ha demostrado que puede hacer lo que quiera, con películas como Black Rain (1989), Legend (1985), Hannibal (2001) o American Gangster (2007). Aunque en alguna ocasión parecía perder el rumbo como con Prometheus (2012), luego se saca de la manga peliculones como The Martian (2015) que demuestran que quien tuvo retuvo. En los últimos años y ya sobrepasando los 80 años, Scott parece que se encuentra en una madurez creativa en la que no quiere parar ni un segundo, quien sabe si por el temor de no poder rodar más adelante. El último duelo (2021), La Casa Gucci (2021), Napoleón (2023) y Gladiator 2 (2024) se han rodado una detrás de la otra sin casi un segundo de respiro.

La constelación del perro cuenta con un guion de Mark L. Smith (El renacido, Twisters) basado en el libro del mismo título de 2012 de Petter Heller. La película de 118 millones de presupuesto ha contado con un presupuesto de 70 millones de dólares, y cuenta con fotografía de Erik Messerschmidt, montaje de Sam Restivo y Claire Simpson, y música de Harry Gregson-Williams

En los papeles principales tenemos a Jacob Elordi (Saltburn, Frankenstein, Cumbres borrascosas) como Hig, un piloto civil que vive con su perro Jasper. Josh Brolin interpreta a Bangley, un exmarine armado hasta los dientes que vive con Hig en un antiguo aeródromo en Erie Colorado. Margaret Qualley interpreta a Cima, una joven médico que vive con su padre, Pops, interpretado por Guy Pearce, propietario de un rancho escondido entre las montañas. Allison Janney interpreta a Darlene, una antigua azafata que dirige un aeropuerto en Grand Junction, Colorado, y Benedict Wong, en el papel de Aaron, el líder de un grupo menonita en las montañas, completan el reparto principal.

En los últimos años, Hollywood ha manoseado de forma super exagerada los futuros distópicos en los que algo ha diezmado la población mundial y los supervivientes tienen que luchar por sobrevivir. Sin embargo, al ser Ridley Scott le di una oportunidad a La constelación del perro, su última película. Y de alguna manera entiendo que aunque el género esté manoseado, en realidad Ridley quería probar hacer su versión. Y es algo que hay que respetar.

La temática es la habitual en este tipo de historias. Una epidemia de gripe super contagiosa y letal diezmó el planeta hace pocos años. El protagonista Hig (Jacob Elordi) sigue traumatizado por la muerte de su mujer, que murió estando embarazada. Hig vive en un aeródromo con su perro Jasper y con Bentley (Josh Brolin), un ex-militar cuya filosofía es matar a cualquiera que se encuentren, antes que esas personas les maten a ellos. Hig piensa que deben poder aspirar a algo más en esta vida, y se mueve con una avioneta CESSNA buscando provisiones en Denver y otras ciudades que se encuentran abandonadas. A pesar de las reticencias de Bentley, Hig ayuda a unos vecinos, miembros de una secta menonita, que cultivan una granja y cuidan a unos niños enfermos. En sus viajes, Hig intenta evitar las tribus de saqueadores caníbales que se dice que están moviéndose por la zona arrasando por donde pasan.

En alguna ocasión durante algún vuelo Hig ha escuchado un mensaje de radio proveniente de Grand Junction, Colorado. Un viaje demasiado largo, dado que el depósito del avión no le da para llegar hasta allí y volver con seguridad. No es hasta que sufren una tragedia que Hig decide hacer una locura y abandona el aeródromo, marchando hacia Grand Junction para ver si de verdad queda una comunidad de gente viva allí. Tras tener que realizar un aterrizaje de emergencia, Hig conocerá a Cima (Margaret Qualley) y a su padre Pops (Guy Pearce), que viven en una granja escondida entre montañas aislada del mundo. Poco a poco, se hará amigo de ellos y le ayudarán a reparar la avioneta y construir una pista de despegue para poder seguir su camino.

Las principales novedades de La constelación del perro vienen del hecho que Hig se mueve con avioneta, algo poco habitual en este tipo de cine. Esto permite a Ridley Scott filmar escenas super bonitas con los viajes de Hig y su perro Jasper. En general, si algo bueno tiene esta película es que Scott la ha rodado de forma magnífica, ofreciendo momentos visuales geniales. La narrativa cinematográfica de Scott es la de un maestro. Por esto no es extraño que la película sea super entretenida y nunca aburra, a pesar de su naturaleza episódica.

Hay un montón de momentos rodados en localizaciones naturales, pero entiendo que Scott usa CGI por ejemplo cuando Hig llega a Denver a reaprovisionarse. La ciudad está desierta y la naturaleza se abre camino, y entiendo que todos los fondos de la ciudad están hechos con CGI. También durante la embestida de los búfalos, que se han reproducido libremente al no tener a los humanos cazándoles. Como digo, Scott ha usado bastante CGI, pero lo mejor es que está super bien integrado, de forma que en realidad no notas en efecto, te lo crees cuando lo estás viendo.

La música, el montaje y el diseño de producción de esta película me parece que están super bien, ayudando a que la experiencia cinematográfica esté muy bien.

El otro punto fuerte de La constelación del perro es su reparto. Jacob Elordi transmite que Hig es una buena persona que no se resigna a una vida en soledad y quiere ayudar a los que pueda. El papel de «pibón» triste por la muerte de su mujer le va como anillo al dedo a sus puntos fuertes actorales. Creo que Elordi lo hace muy bien y aguanta una película en la que la cámara en realidad le está siguiendo los pasos el 85% del tiempo. Dicho esto, tengo que decir que Elordi NO va a ser una estrella. Lo hace bien, pero su figura no resulta magnética en pantalla como con los Pitt, Clooney o Cruise. Que sí son estrellas que hacen que su mera presencia haga que quieras gastarte tu dinero en la entrada. En todo caso, no es una crítica a Elordi, que lo hace bien en la medida de sus posibilidades.

También me gusta la interpretación de Margaret Qualley como Cima. En este sentido, aunque su papel es menor al de Elordi, Qualley tiene un rango interpretativo mucho mayor, añadiendo pequeños matices a su personaje que me han gustado bastante. Cima también perdió a su marido por la pandemia y le señala a Hig que no tiene el monopolio del duelo, dado que ella también lo sufre y no se resigna a estar sola, abriéndose a la posibilidad de volver a encontrar el amor.

La mera presencia de Josh Brolin y Guy Pearce aumenta la calidad de la película, dentro que hacen papeles muy parecidos. Al ser dos veteranos duros que no permitirán que nadie les arrebate lo que es suyo. Con el añadido de Pops de querer cuidar a su hija, sobre todo de desconocidos buenorros que llegan a la puerta de su casa.

La constelación del perro es una película entretenida muy bien filmada y mejor interpretada. Pero tiene un problema nuclear insalvable. Y es que todo suena a ya visto innumerables veces. Provocando que no haya ni una sola sorpresa en toda la película, moviéndose todo el rato por situaciones esperables. Incluso en la naturaleza circular del viaje de Hig. Ver una historia tan telegrafiada ha sido bastante decepcionante. Por ejemplo, que haya una crítica hacia «los ricos», mostrándoles como unos parásitos que se aprovechan de la buena voluntad de las personas inocentes. Hasta eso se ve venir.

Estoy manteniendo la reseña lo más libre de spoilers posible, pero también hay que destacar que la película se mueve por un tono super realista para este drama post-apocalíptico. Sin embargo, este tono salta por los aires con los momentos más peliculeros que Scott añade a la película, que no están en la novela. Como el asalto de ¿50? saqueadores al aeródromo defendido por Bentley (Brolin). Un ataque con momentos visuales guapísimos, como el ataque de Bentley usando gafas de visión nocturna. Pero que se va de madre completamente. La llegada a Grand Junction se va de madre también. Algo que no digo con connotación positiva.

Este tipo de películas no hay que sobre analizarlas. Pero reconozco que tengo un problema fundamental con el género. Y es que en realidad no me creo que una gripe pueda llevar a la destrucción de la humanidad hasta el punto que todas las estructuras sociales se desmoronen. Incluso aceptando que pueda morir el 95% de la humanidad.

Digo esto porque la presencia de estos «saqueadores» no tiene sentido. Por supuesto, su existencia parte de que se espera que existan en una historia de estas características. Pero pensando que la pandemia fue hace ¿8-9? años, no me creo que hayan tribus de ese tamaño que hayan involucionado de esa manera en tan poco periodo de tiempo. Porque no hablamos de 50 años y generaciones de gente que han nacido en el apocalipsis, son gente que conoce la agricultura y la pesca y las comodidades que tenían en la sociedad anterior. Aparte, no tiene sentido que sean saqueadores que maten a todo el que se encuentran cuando hemos visto que la vida natural ha aumentado y hay numerosos animales que pueden cazar para alimentarse. Entendiendo su función en la historia, no me lo creo. Y eso afecta al disfrute de la película.

Luego hay otro aspecto que podría ser menor pero en realidad no lo es. Hace unas semanas (¿meses?) leí que un ejecutivo importante de Hollywood decía que las nuevas generaciones rechazan las escenas de sexo en las películas, lo que explica por qué cada vez vemos menos en el mainstream americano. Entiendo que el avance de algunas religiones puritanas y grupos conservadores los que hacen que se extienda esta opinión. Ante eso tengo que decir que no estoy para nada de acuerdo. Si acaso, los jóvenes pueden tener aprensión a ver escenas de sexo CON SUS PADRES, pero cuando un grupo de chicos y chicas van al cine, claro que les gusta una escena si está rodada con criterio.

A esto se une otra de las lacras del mainstream actual, y es que debido a la influencia del feminismo radical que exige mujeres fuertes e independientes, las películas mainstream han renunciado al romance en sus películas. Al romance heterosexual, claro. Si es un romance LGTBI+, entonces van directos a las ceremonias de premios. Robando a los espectadores de uno de los factores claves en el cine, la posibilidad que al final no sólo el protagonista realice su misión, sino que además «el chico consiga a la chica». Y la chica consiga al chico. Muchos «profesionales» e influencers sectarios han vendido esta mercancía averiada que los estudios se han tragado sin cuestionar. Y es algo evidente en el cine comercial de los últimos 10 años o así. Un error garrafal, claro. Que películas como Spider-Man Brand New Day se encarga de desmentir, viendo como una de las partes que más gusta de la película es la relación entre Peter y MJ.

Comento estas dos situaciones porque está telegrafiado que Cima y Hig tienen que terminar juntos. De hecho, diría que (perdón por la expresión), tras 9 años sola con su padre, Cima está entendiblemente cachonda ante la aparición de un hombretón de 2 metros de altura que además resulta ser una buena persona. Y aunque es spoiler, resulta super imposible que no tengan un revolcón. No sólo imposible, si no hasta tonto que nos muestren que no sucede. Porque en la novela Cima y Hig SI se lían cuando están en la granja. En la película, hasta el final final de la película no vemos que los protagonistas se den un par de besos castos de buenos cristianos. ¿A qué viene este cambio? Pues a lo que comentaba.

Otro aspecto que me resulta llamativo de mi valoración es que esta película me ha decepcionado, aunque no diré que es mala película. Y lo ha hecho por su nula sorpresa y por telegrafiar todo lo que vemos. Sin embargo, vi con dos días de diferencia El motín de Jason Statham. Y el argumento está tan telegrafiado como el de esta película, y sin embargo no me dejó mal sabor de boca. Con el género de acción de alguna manera no me supone un problema ver una película en la que sabes lo que hay, pero que lo haga Ridley Scott si lo es.

Creo que puede ser debido a a una película de Ridley Scott le supongo una mayor calidad que al último vehículo para el lucimiento de Statham. Pero al final todo son historias planteadas para entretener a la audiencia. Supongo que no me importa comerme una «hamburguesa con queso» cuando planeamos ir al McDonald´s, pero si puede ser un problema si esperaba cenar un solomillo en el restaurante y me sirven una hamburguesa en su lugar.

Comparto el trailer de la película:

A pesar del virtuosismo de Ridley Scott, La constelación del perro es una película en lo que todo suena a ya visto.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

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Crítica de La sustancia de Coralie Fargeat

Llega a nuestras pantallas tras su polémico paso por el Festival de Cannes La sustancia, la nueva película de Coralie Fargeat (Revenge), protagonizada por Demi Moore y Margaret Qualley.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

‘Tú, pero mejor en todos los sentidos’. Esa es la promesa, un producto revolucionario basado en la división celular, que crea un alter ego más joven, más bello, más perfecto. (FILMAFFINITY)

Coralie Fargeat (París, 1976) es una directora y guionista francesa. Obtuvo reconocimiento internacional con su primer largometraje en 2017, Revenge, por el que recibió premios de varios festivales de cine independiente. The Substance, su segunda película protagonizada por Demi Moore, se proyectó en la competición principal del Festival de Cannes de 2024, donde Fargeat ganó el premio al mejor guion. Fargeat menciona a David Cronenberg, John Carpenter, David Lynch y Michael Haneke como cineastas que han influido en ella, así como a varios cineastas surcoreanos como inspiración estilística.

La sustancia es una película escrita y dirigida por Fargeat que además produce y participa en el montaje de la película junto a Jérôme Eltabet y Valentin Feron. La fotografía corre a cuenta de Benjamin Kracun, mientras que la música es de Raffertie. La película de 141 minutos de duración ha contado con un presupuesto de 18 millones de dólares. Me parece interesante descubrir que la película se rodó íntegramente en Francia, con tomas de estudio en la región parisina y las escenas exteriores que simulaban Los Ángeles rodadas en la Costa Azul. otro elemento destacado es el uso de prótésis y efectos de maquillaje en gran parte de la película, que fueron realizados por Pierre-Olivier Persin y su empresa, Pop FX.

La película está protagonizada por Demi Moore y Margaret Qualley. Moore interpreta a Elisabeth Sparkle, una veterana actriz que ganó un Oscar en el pasado pero que a los 50 años ve como es apartada de su programa de fitness por Harvey, su asqueroso productor interpretado por Dennis Quaid. Por su parte, Qualley es Sue, la versión joven, bella y exuberante de Elisabeth que surgirá tras tomar ésta la sustancia.

Vi hace años Revenge, la opera prima de Coralie Fargeat, una película de venganza cuyo principal atractivo en su momento era tener a una directora realizando una película con un tema más que trillado normalmente asociado al cine «de machos», una venganza tras una violación en la que la protagonista es abandonada creyendo que ha muerto. La novedad de ver que la venganza la realiza la mujer agredida, en lugar del hijo o marido que sería lo normal de este subgénero. Las muertes resultaron satisfactoriamente crueles y consiguieron que viera esta película con agrado, dentro de ser una «hamburguesa con queso» dentro del género.

Tras su estreno en Cannes, en la que hubo polémica por sus altas dosis de sexualizacion de las protagonistas, sumado por una orgía de sangre y vísceras en su recta final, mostrando una gran inspiración por un «body-horror» muy de Cronenberg, consiguió llamar mi atención. Otro factor fueron las buenísimas críticas que recibió la película como crítica a la sexualización que sufren las actrices en el entretenimiento mainstream y el drama al ser apartadas cuando alguien consideran que son demasiado mayores, siendo sustituidas por jovencitas virginales. De la interpretación de Demi Moore en esta película se decía que serviría de «renacimiento» de la actriz y la llevaba de cabeza al Oscar a Mejor Actriz de este año. Que la película recibiera el premio de Cannes al Mejor Guion fue la guinda que me convenció para verla cuando se estrenara.

Una vez vista, y empezando por los elementos positivos, Coralie Fargeat me ha parecido una directora espectacular. La sustancia tiene un poderío visual apabullante, el ritmo no deja un segundo de respiro y los planos con super primeros planos de caras de las protagonistas añaden una tensión y una fuerza tremendas. Otro elemento que me gusta mucho es que hay muy poco diálogo, confiando Fargeat en que la fuerza de las imágenes conseguirá contar la historia y transportar al espectador por todo un rango se emociones que culminarán en el asco y el over-the-top. Luego comentaré las partes menos buenas o que menos me han gustado de la película, pero en realidad me alegro de haber podido ver esta película en pantalla grande. Los colores chillones, la música impactante o un montaje videoclipero que añade sexualidad y terror están todos planteados para enfatizar la idea de farsa super exagerada. Para ser una película de 140 minutos, nunca se me hizo larga como me temía que podría pasar, lo cual es otro elemento muy positivo.

También tengo que aplaudir por la audacia de Fargeat en plantear una película super over-the-top que rompe en pedazos cualquier atisbo de película «narrativa» que se espera en el mainstream cinematográfico. Empezando con su brillante inicio a cuenta de la estrella que la protagonista tiene en el Paseo de la Fama de Hollywood. Porque La sustancia es en realidad una película que esperaría ver en el Festival de Sitges y hacerme unas risas con su exageradísimo climax final. (Un final inspirado demasiado literalmente por Carrie). Un climax en el que el body-horror, las vísceras y la casquería me volaron la cabeza. Que una película como La sustancia ha llegado a estrenarse comercialmente es un pequeño milagro, aunque no se si esto es fruto del lamentable estado de la cartelera, que ante un montón de películas mediocres sin interés los distribuidores se hayan lanzado ante algo que ofrezca una novedad. Aunque la novedad sea la sexualización de la mujer, la sangre y la casquería.

Si a Coralie Fargeat le hubieran dado en Cannes el premio a Mejor Director, creo que me hubiera parecido una decisión super correcta. Porque la directora francesa me parece que tiene muchísima fuerza y una visión autoral super diferente a todo lo actual. (Pensando que Cronenberg hace mucho que hizo Videodrome, El almuerzo desnudo o La mosca y no hay nada igual en el mainstream). Sin embargo, que el premio se lo hayan dado al Mejor Guion me parece una tomadura de pelo. Porque el guion no hay por donde cogerlo.

Antes de entrar en el guion en si, hay un primer elemento que me ha parecido super chungo. Y es que Fargeat sexualiza a las protagonistas de formas que creo no había visto nunca en una película. Ya no es que Moore y Qualley estén desnudas una enorme parte del metraje, es que los primerísimos planos de culos y pechos me parecen acojonantes. NO dicho de forma positiva. Y me vuela la cabeza la certeza que si La sustancia la hubiera hecho un director hombre, la película no se hubiera estrenado. O de hacerlo, sería sólo en el canal de festivales y sería destrozada por la crítica. Sin embargo, como la que sexualiza y cosifica a las mujeres es otra mujer, alguien decide que es una genialidad y todos los demás van detrás. Y claro, hay quien puede decir «no lo has entendido, el mero hecho de mostrarlo de la forma en que lo hace ya implica la crítica». Algo en lo que yo no estoy de acuerdo, porque nada en la película plantea nada que pueda hacer que se pueda considerar como algo malo. Decir que algo lo haces como crítica a algo tiene que verse durante la película, si te lo tienen que explicar significa que no funciona. Y ojo que yo sabía antes de ver la película que Fargeat planteaba esa crítica, pero luego no la vi en ningún sitio. Y si vi muchísima cosificación de la mujer.

Se supone que La sustancia critica, aparte de la sexualización de la mujer, a la sociedad occidental que desecha a las mujeres a partir que cumple una edad, estableciendo unos cánones de belleza imposibles. Pero no deja de resultar irónico (cuando no penoso) que se esté hablando de Moore como candidata al Oscar justo en la película en que más minutos aparece desnuda y más la sexualiza. Como ya pasó con la maravillosa Emma Stone el año pasado, con la diferencia que el papel de Stone si suponía un aire fresco en lo que a la liberación de la mujer de los estereotipos en la rodean en nuestra sociedad. Más que criticar algo, creo que La sustancia en realidad alimenta y se aprovecha de lo que supuestamente dice criticar. Porque dentro de la sátira super over-the-top, no hay subtexto, ironía o matices interesante. Lo que ves es lo que hay, no hay más.

Reconozco que es posible que las expectativas hayan jugado en mi contra. Desde luego en lo referido al «Mejor Guion», pero también en la parte de «interpretación prodigiosa de Moore». Porque en realidad tampoco he visto algo que deba ser premiado, más allá de reconocer la valentía de Moore (y de Qualley) al aceptar salir desnudas durante muchísimos minutos, centrándose en muchos momentos en sus culos. Y en el caso de Moore por acceder a que la pongan las diferentes prótesis que muestran su deterioro físico causado por el egoísmo de Sue. Unas prótesis que convierten este cuento de hadas inicial en una pesadilla de vísceras sanguinolentas y figuras deformes asquerosas. Había que ser muy valiente para aceptar estos papeles, y Moore y Qualley lo han sido. Pero más allá de esa valentía lo que hacen las actrices en pantalla no veo que sea merecedor de premio. Dentro que pienso que lo hacen muy bien, considerando lo que la directora pedía de ellas.

El personaje de Dennis Quaid está claramente planteado para resultar repelente cada vez que aparece y en cualquier cosa que haga. Su personaje es el productor asqueroso que busca siempre a la joven inocente para pervertirla y llevarla a su terreno. Algo enfatizado por la interpretación de Quaid pero sobre todo por el over-the-top que plantea Fargeat para mostrarle en la película. Pero en realidad no hay ni un sólo personaje positivo en la película. Porque tanto Elisabeth como Sue son egoístas y están dispuestas ambas a hacer cualquier cosa con tal de triunfar, ser famosas y seguir siendo famosas pasado un tiempo. En la película nadie las obliga a nada, son ellas las que deciden actuar libremente para seguir en la cima de la popularidad.

Elisabeth podría retirarse o buscar otros papeles más acordes con su edad, pero ni siquiera lo considera. Todo gira en intentar volver a ser tan joven y bella como era hace años, y si no lo consigue se ve como una fracasada. Cuando decide quedarse enclaustrada en casa lo hace por propia iniciativa sin que nadie la fuerce a nada más allá de sus complejos. Igual alguien puede pensar que la película es una genialidad porque «muestra como las mujeres están atrapadas en el marco mental del patriarcado machista y eso las deja dañadas psicológicamente sin poder liberarse». Pero, de nuevo, eso NO es lo que la película muestra, es un «wishful thinking» de alguien que quiere ver algo que no está ahí. Como no está la crítica por ningún lado.

Y casi peor es el personaje de Sue, que en la cúspide de su belleza y juventud actúa super inmoralmente al alargar su estancia despierta a pesar que sabe que sus actos están dañando a Elisabeth y pueden acabar matándola. Lo que significaría que ambas morirían. Como si fuera una junkie, parece que todo le da igual hasta llegar a un punto sin retorno. Aunque Sue físicamente tiene una belleza superior, y la película la exhibe de formas impúdicas vergonzosas, en realidad está podrida en su interior, podrida por su ansia de triunfar como sea. Una podredumbre que acabará por salir al exterior.

Hay otro elemento que no me ha gustado nada del guion, y es que en realidad hay un montón de elementos aleatorios que no acaban de estar bien explicados. Empezando por la propia relación simbiótica que se forma entre Elisabeth y Sue a partir que la primera toma la Sustancia y de ella nace la segunda. (Un nacimiento super desagradable de ver que es tan sólo el preludio de lo que queda por ver). A Elisabeth la venden que podrá vivir una nueva vida volviendo a ser joven y bella. Pero en realidad eso no es cierto, al ser su clon la que lo va a vivir, quedando ella apartada cuando Sue toma el control como si fuera un traje viejo que dejamos en el armario más apartado. No es que vaya a vivir una vida como una persona joven, es que su vida su acorta un 50% al tener que compartir su tiempo con su versión joven, al no poder estar las dos despiertas a la vez.

Está claro que si te pones a preguntarte demasiadas cosas, la película se caería en pedazos porque nada tiene sentido. Y la película creo que es más de generar sensaciones que de transmitir ideas. Eso lo entiendo. Pero al mismo tiempo no queda claro porqué si Elisabeth odia a Sue (y sobre todo odia el éxito que tiene Sue y que ella no disfruta), no pone fin al experimento nada más descubrir que su clon vive una vida que ya no está a su alcance. Pero entonces ya no habría película. Podría sugerirse que Elisabeth y Sue son clones que mantienen algún tipo de relación simbiótica, y las pesadillas así lo sugerirían, pero no queda nunca claro. De hecho, si Elisabeth de alguna manera se alimentara emocionalmente de la juventud de Sue, y por ello no quiere cancelar el experimento, no es algo que se vea en la película. Más bien al contrario, Elisabeth está cada vez más débil y deforme cada vez que se despierta.

Decía que hay un montón de elementos que no me acababan de cuadrar del guion de Fargeat. Pero reconozco que la última media hora con el violentísimo y grotesco climax final hizo que me riera a carcajadas recordando las películas más cafres que veía en el Fetival de Sitges. Algo que me ha flipado y me ha maravillado pensando en a quién han engañado para conseguir que La sustancia tenga el estreno masivo que ha tenido. El climax plantea una orgía de locura, la deformidad e hiper violencia acojonante.

Este final me ha volado la cabeza, incluso a pesar que Fargeat lo haya fusilado de Carrie. Con el pero que en Carrie la protagonista era una víctima de la situación y en la fiesta también habían buenas personas que no merecían morir. Sin embargo, en La sustancia todos son personas asquerosas y en realidad Elisabeth y sobre todo Sue se merecen el final que tienen. Por motivos obvios, a pesar del disfrute salvaje, narrativamente me gusta muchísimo más Carrie que esta película. Dicho esto, agradezco que Fargeat consiguiera dejarme en lo más alto.

Comparto el trailer de la película:

La sustancia es una locura. Aplaudo la audacia de conseguir que una película trash como esta haya pasado el filtro del mainstream y se haya estrenado masivamente, incluso cuando no me haya gustado numerosos elementos de la propuesta de Fargeat.

PUNTUACIÓN: INCLASIFICABLE

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Cine de verano: Death Note de Adam Wingard – Netflix

Voy a ir al grano. No, no he leído el aclamado manga Death Note de Tsugumi Ōba y Takeshi Obata . Tampoco vi el anime dirigido por Tetsurō Araki. Y es justo por eso que la adaptación americana de Death Note estrenada recientemente en Netflix, que ha sido dirigida por Adam Wingard, me ha parecido super entretenida y repleta de giros brutales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El argumento libre de spoilers de Death Note nos presenta a Light Turner (horriblemente interpretado por Nat Wolf, un error de casting brutal y uno de los principales problemas de la película), un inteligente joven de Seattle al que le cae del cielo -literalmente- un cuaderno sobrenatural, «Death Note», que permite matar a cualquier persona si el portador del cuaderno escribe su nombre y la forma en que quiere que muera.

Adam Wingard es un veterano director de películas de terror como Tu eres el siguiente (2011), la antología V+H+S (2012 y 2013) o el remake de La bruja de Blair (2016). Visualmente me parece un buen narrador y la película cuenta con varias escenas super potentes que me han gustado, lo que hace que globalmente crea que hace un buen trabajo.

Aunque igual que digo esto, tengo que indicar que algunas decisiones creativas de Wingard creo que no son las más adecuadas, empezando por la la extraña elección de canciones de rock de los 80 insertadas en momentos claves que no pegan ni con cola, o la duración de la película, unos justísimos 100 minutos que se quedan muy cortos.

Realmente esto último no se si es cosa suya o de los productores, o quien sabe si es Netflix la que impone la duración de sus películas. Pero la realidad es que con 10 minutos más las caracterizaciones hubieran estado mejor definidas, y los numerosos giros del guión hubieran fluido mejor. Al final, Death Note se queda como la típica serie B que va directo al grano, cuando hubiera podido quedar una película mucho mejor. Unido a esto, la película tiene un final abierto que deja a las claras que la idea de los productores es rodar una o varias secuelas, lo que seguro ha influido también en la duración de esta primera parte de Death Note. Ya veremos si acaba confirmándose.

El guión de Death Note es de los hermanos Charley y Vlas Parlapanides y de Jeremy Slater, cuyas películas previas no invitaban demasiado al optimismo: Inmortales (2011) o Los 4 Fantásticos (2015). Sin embargo, una vez me he informado un poco sobre el manga, diría que han sido bastante respetuosos con la historia original y han trasladado acertadamente la acción de Japón a los Estados Unidos.

Dado que no sabía nada de la historia, me ha sorprendido mucho el primer giro marcado por la decisión de Light de cómo usar el libro. Viendo el inicio de la película, Death Note parecía que podía ser un típico slasher en la que vemos numerosas muertas filmadas de la forma más creativa y gore posible. Sin embargo, la película toma otro camino que lo convierte en algo mucho más interesante. Posteriormente hay aún otro giro que lanza la película hacia un final brillante, aunque en este caso dicho giro sí se ve venir.

Los principales personajes de Death Note son Light Turner (Nat Wolff), su padre el inspector de policía James Turner (Shea Whigham), su novia Mia (Margaret Qualley) y el misterioso L (Keith Stanfield) que ayuda a la policía con la investigación de los asesinatos. Tengo que decir que a pesar de mi comentario sobre la duración de la película, lo cierto es que creo que todos los personajes están suficientemente caracterizados. No increíblemente bien caracterizados, pero sí cuentan con lo justo para que entendamos su evolución y el porqué hacen lo que hacen.

Mención aparte merece Ryuk (con la voz de Willen Dafoe), el demonio que explica a Light las normas y limitaciones del Death Note, que ofrece algunas de las mejores escenas de la película y que hace que sea un pena que no haya tenido una mayor presencia, algo que supongo se remediará en la secuela.

 Creo que el guión mediante explica suficientemente las motivaciones de los personajes. Otra cosa es la interpretación de los actores. Nat Wolff es un lamentable error de casting. No trasmite casi nada y aunque se supone que el típico chaval listo que intenta pasar desapercibido, su aspecto muestra todo lo contrario. Margaret Qualley es Mia, a priori la típica animadora guapa de instituto pero cuya evolución la convertirá en un personaje clave. Creo que su interpretación es solo correcta, pero al lado de Wolff casi parece que la van a nominar para el Oscar.

Otro tema importante a la hora de valorar Death Note es que la película la vi tranquilamente en casa gracias a mi suscripción a Netflix. Si la hubiera visto en el cine a lo mejor me hubieran dolido los 8 €uros de la entrada, pero valorada como entretenimiento casero de un lunes por la noche, la película cumple sobradamente mis expectativas. Y más teniendo en cuenta el horrible mes de Agosto cinematográfico que estamos sufriendo.

Comparto este teaser trailer que creo marca el feeling de la película sin chafar nada importante.

Death Note me ha parecido un entretenimiento más que digno. No es para tirar cohetes, pero tampoco creo que lo pretenda. Y verla ha hecho que me pique la curiosidad por las fuentes originales (manga / anime) , hasta el punto que es posible que incluso acabe viéndolas. Para que luego digan que de esta película no ha salido nada bueno.

PUNTUACIÓN: 6.5/10