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Crítica de El Faro de Robert Eggers

Tras su excelente opera prima La Bruja, había expectación para ver la nueva película de Robert Eggers, El Faro, rodada en blanco y negro y protagonizada por Willen Dafoe y Robert Pattison. Y lo cierto es que su propuesta, más surrealista que narrativa, no ha acabado de convencerme.

PUNTUACIÓN: 5/10

Ambientada a finales del siglo XIX, cuenta la historia de dos fareros que trabajan juntos en una misteriosa isla perdida de Nueva Inglaterra.

En 2015 Robert Eggers sorprendió al mundo cinéfilo con su ópera prima, La Bruja. Eggers forma parte de una nueva hornada de directores que buscan alejarse de los convencionalismos del género de terror, centrándose en crear experiencias angustiosas y claustrofóbicas con una tensión creciente que atrape al espectador. Para El Faro, cuyo guión ha escrito junto a su hermano Max, vuelve a colaborar con Jarin Blaschke de director de fotografía y con el músico Mark Korven para crear un drama histórico rodado en blanco y negro con únicamente dos personajes.

Eggers deja claro en esta su segunda película que quiere ser un director alejado de convencionalismos, al rodar de nuevo en blanco y negro y con un formato cuadrado de imagen. Siempre hay que aplaudir a un autor cuando se arriesga e intenta ofrecer propuestas diferentes, incluso si el resultado no acaba siendo redondo. El Faro puede ser un gran triunfo o una importante decepción, pero seguro no dejará a nadie indiferente.

Hecha esta introducción, lamento decir que tras su visionado me encuentro en el segundo grupo, no se si decepcionado, pero sin duda sí indiferente a la propuesta de Eggers. El Faro me ha recordado a la típica película de festivales en la que el director recurre a efectismos baratos para llamar la atención porque sabe que su historia no es nada especial. Una historia que es completamente secundaria al elemento estético, lo que provoca que la viera y olvidara con la misma velocidad.

Robert Eggers rueda en blanco y negro y con un formato cuadrado de imagen la historia de dos fareros interpretados por Willen Dafoe y Robert Pattison atrapados en una isla durante semanas.

Eggers y el director de fotografía Jarin Blaschke vuelven a recurrir a una iluminación naturalista únicamente con velas y luces que se encontrarían realmente en un faro de época, de forma que las escenas interiores nocturnas son especialmente oscuras, ayudando a transmitir un feeling claustrofóbico acrecentado por el formato cuadrado de la imagen. Este formato cuadrado es el que tenían las primeras películas, y entiendo que sirve también para transmitir la idea de “historia antigua”.

Intelectualmente, entiendo las razones de estas elecciones estéticas de Eggers, pero por un lado, me parece que el mismo feeling claustrofóbico podría haberse conseguido con un formato “standard” de imagen en color rectangular, y por otro, esta propuesta estética inusual no hizo que conectara emocionalmente con la película o con su floja historia.

En lo positivo, la música de Mark Korven me ha gustado bastante y está repleta de sonidos perturbadores que ayudan a que el malrollo sea la sensación general durante el visionado de la película.

Willem Dafoe y Robert Pattison son los protagonistas de El Faro. Dafoe es un actorazo que siempre lo hace bien y realmente no necesita presentación, pero sí me gustaría detenerme en Robert Pattison. Reconozco que durante sus años en Crepúsculo me caía mal por el personaje que interpretaba. Pero gracias a estas películas entiendo que se convirtió en millonario y tuvo libertad para aceptar y trabajar sólo en las películas que realmente le interesaban, no las que convenían a su carrera. Y su filmografía en los últimos años le ha transformado en un actor interesante cuyas películas siempre tienen algo diferente. Es por esto que entiendo que aceptara encantado trabajar en este propuesta alejada de lo convencional de Eggers.

En lo relativo a sus interpretaciones, por un lado es indudable que lo hacen muy bien, pero por otro lado entiendo que no hay matices, sus personajes son serios y atribulados en unos momentos y totalmente over-the-top a causa del alcohol y la locura en el resto. Over-the-top nivel Nicolas Cage, para que os hagáis una idea del nivel de locura que nos preparan. Y esta falta de matices también provocó que en parte desconectara antes sus flipadas en pantalla.

La clave para mí es que a pesar de los efectismos visuales y narrativos, la historia realmente es un bluff. Incluso me planteo si Eggers ha creado una experiencia surrealista para el espectador en lugar de una película dramática convencional, porque el guión es realmente flojo y predecible. Esta endeblez argumental hace que la película fracase como terror, a pesar de tener un par de momentos escabrosos, pero tampoco funcione como drama por lo evidente del camino que están recorriendo los personajes.

Este es un problema que tuve también en Midsommar de Ari Aster, en la que tras un arrollador apartado visual se escondía el típico “survival” de un grupo de personas atrapados en un espacio con una secta que irá atacándoles uno tras otro. Esto mismo es El Faro, la caida en la locura de los dos personajes en un espacio cerrado es algo que ya hemos visto antes en otras películas y, en mi opinión, diría que mejor desprovisto de toda la pretenciosidad de Eggers. De igual forma, igual que en el Dracula de Mark Gatiss y Steven Moffat, diferente no quiere decir “mejor” de forma automática, y si no aciertas, el fail está asegurado, cosa que creo ha pasado también en este El Faro.

No me arrepiento de haber visto El Faro y he encontrado elementos interesantes en la película. Incluso diría que Eggers triunfa porque su visión ha quedado perfectamente plasmada en la pantalla. Es una pena que bajo su personalísimo concepto estético no tuviera una historia más interesante que contar.

Comparto el trailer de la película:

Comentaba al principio que prefiero un director que intente y falle antes que otro que vaya a lo fácil. Aplaudir la valentía de Robert Eggers en este aspecto no debería evitar que tambíen indiquemos si el resultado no es satisfactorio.

PUNTUACIÓN: 5/10

 

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Crítica de Aquaman de James Wan, en 4DX

Aquaman de James Wan es la demostración de todo lo bueno que los superhéroes de DC Comics pueden ofrecer en la gran pantalla si se les permite desplegar todo su potencial. Una gran película de aventuras repleta de diversión que me ha dejado con un gran sabor de boca.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Cuando Arthur Curry (Jason Momoa) descubre que es mitad humano y mitad atlante, emprenderá el viaje de su vida, una aventura que no sólo le obligará a enfrentarse a quién es en realidad, sino también a descubrir si es digno de cumplir con su destino: ser rey, y convertirse en Aquaman.

Por ir directo al grano, estoy super contento de haber visto Aquaman y de cómo James Wan nos ha ofrecido un estupendo entretenimiento sin ningún complejo sobre el tipo de cine que quiere ser. Si Warner aprende esta sencilla lección, le espera un gran futuro a los personajes de DC Comics

James Wan está espectacular creando 130 minutos de momentazos visuales increíbles sacando el máximo partido al mundo submarino, con escenas directamente inspiradas de los cómics. Está genial poder verlo en pantalla gigante. Lo que más me gustó sin duda es como abraza sin miedo la mitología y las locuras del comic, ofreciendo un espectáculo colorido sin complejos que no necesita ni se plantea el “realismo oscuro” de otras cintas de Warner, algo que el cómic nunca fue.

En este sentido, se nota que la historia en la que se inspira el guión definitivo obra de Will Beall y David Johnson fue escrita por Geoff Johns y el propio Wan. Johns para el que no lo sepa es uno de los escritores estrella de DC Comics y escribió durante varios años al personaje, creando historias y personajes en los que se han inspirado para crear la película.

Repasando la filmografía de Wan, comprobamos que ya desde Saw en 2004 ha sabido en qué liga juega y nos ha ofrecido un gran entretenimiento dentro del género de que se trate, ya sea en las sagas de terror Insidious y Expediente Warren, o más recientemente en Fast & Furiuos 7, probablemente la más emotiva de toda la serie. Si pienso en Wan los términos que enseguida aparecen en mi cabeza son entretenimiento de calidad, técnicamente perfecto.

Es por esto que el anuncio de que Warner le fichaba para realizar esta película me pareció una decisión super acertada, que me alegra ver que se ha confirmado en el cine.

Estando Wan en la dirección, no tenía duda que visualmente la película iba a ser de sobresaliente. Pero hay que destacar muy claramente el efecto del movimiento acuático de los personajes, como nadan,  respiran y como flota la ropa y el pelo. Esto era básico, ya que mal resuelto hubiera condenado la suspensión de credulidad de la película y hubiera naufragado, nunca mejor dicho. Sin embargo James Wan lo resuelve de forma brillante y todas las escenas subacuáticas son brillantes.

Visualmente Aquaman se sale, y hay un montón de momentazos visuales increibles. A destacar también las escenas de acción, tanto dentro como fuera del agua, que están increiblemente coreografiadas. Hay varias muy chulas, pero destacaría el enfrentamiento en Italia con dos acciones simultáneas, y la pelea en el foso de gladiadores entre Aquaman y Orm.

Aquaman es una aventura que coge elementos de los comics de DC y de películas de aventuras tipo Indiana Jones, al viajar Arthur y Mera por todo el mundo para recuperar el Tridente perdido del Rey Atlan, que le convertirá en Rey y evitará la guerra entre Atlantis y la humanidad. Esto hace que pasen muchas cosas durante los 135 minutos de película, y no te deje un segundo de respiro.

En este aspecto, la película tiene algunos problemas de ritmo por un guión plagado de convencionalismos para hacer avanzar la historia que no dan un momento de respiro al espectador. En este aspecto, hay escenas bestiales como la de La Fosa que hubieran merecido más importancia en la película y que pasa en un suspiro, porque hay que continuar al siguiente escenario. Y eso pasa con todas las escenas de la película. Sin embargo, Aquaman va de menos a más y nos ofrece uno de los climax más locos y divertidos de los ultimos años, que nos deja con una sonrisa en la cara y plenamente satisfechos.

Quizá pecaron de ser demasiado ambiciosos al intentar incluir demasiadas cosas en una única película autoconclusiva, y hubiera sido mejor dejar algunas partes para una próxima. Aunque por otro lado, agradezco que cuente una historia con un comienzo y un final cerrado y satisfactorio, y que sea independiente de los desastres que hemos sufrido en películas previas de Warner con los personajes de DC Comics. De hecho, espero que el éxito de taquila abra los ojos a los ejecutivos y se convenzan de que este es el camino a seguir.

El climax de Aquaman, y en general toda la película, funciona precisamente por abrazar ese nivel de locura que los comics siempre tuvieron y que en otras películas parecía que avergonzaba a los ejecutivos de Warner. James Wan ofrece una historia de comic colorida y brillante en la que unos cangrejos gigantes se enfrentan a tiburones de combate con armadura, y que disfrutamos precisamente por ese nivel de locura y “chiquilladas”. No hay nada que avergonzarse de ello, y el tono refleja que la intención de Wan simplemente es entretenernos, cosa que consigue desde el primer fotograma. Esto es para mi el principal hayazgo de la película y el motivo de mi alegría al terminar de verla.

En lo relativo al casting, hay grandes nombres como Nicole Kidman como Atlanna, madre de Arthur. Patrick Wilson, colaborador habitual de James Wan en Insidious o Expediente Warren, es Orm Marius (Ocean Master), el segundo hijo de Atlanna y regente de Atlantis que quiere provocar una guerra contra el mundo de la superficie. Willen Dafoe es Vulko, consejero del Rey de Atlantis y maestro y mentor de Arthur. Mera (Amber Heard) es una princesa de Atlantis que ayudará a Arthur en su misión. Mera es hija del Rey Nereus (Dolph Lundgren), una de las sorpresas de la película, monarca de uno de los siete reinos sumergidos que Orm aspira a liderar.

Nicole Kidman y Willen Dafoe me han gustado y es imposible que lo hagan mal, pero me ha parecido que se han quedado un poco infrautilizados. Tambien me han gustado los villanos, Patrick Wilson cómo Orm / Ocean Master y Yahya Abdul-Mateen II como Black Manta. Están bien caracterizados, sobre todo Orm, y aportan la necesaria sensación de peligro y carisma a la acción. La película funciona también como su presentación y estoy seguro que van a tener una mayor importancia en el futuro.

Sin embargo, tras ver Aquaman me reafirmo que Jason Momoa fue un gran error de casting. Está perfecto para la acción y su figura impone en pantalla, pero no consigue transmitir en las escenas claves del personaje, y me parece un fail como una casa. Amber Heard como Mera está solo correcta. Es guapísima y Wan la resalta en cada plano de forma elegante, pero su personaje no tiene demasiada profundidad más allá de ser una tía dura que reparte estopa. Además, me pareció que hay una nula química entre ambos, lo cual es un horror para cualquier pelicula, aunque diría que esto es demérito de Momoa, no de Heard.

Otro elemento que no me encajó son algunas canciones de lalbanda sonora q me parecieron pegotes que no cuadraban con el resto de la película, y un exceso de las notas graves cada vez que aparecía el villano,  algo repetitivas y machaconas.

No quiero que estas últimas lineas os confundan, Aquaman me ha gustado mucho y me ha dejado más que satisfecho. Es un festín visual de principio a fin que nos deja en lo más alto. Y en ese aspecto supera ampliamente la horrible última media hora de Wonder Woman que tan mal sabor de boca nos dejó. Mola que esta película sea totalmente autoconclusiva y satisfactoria.

Otro hecho que no quiero dejar de destacar son los trajes y la caracterización de todos los personajes, que son perfectos y muy fieles a los comics. Me gustó mucho el traje dorado de Aquaman, pero tambiné el de Orm / Ocean Master y el de Black Manta. Esto, unido a la creación de Atlantis y los diferentes reinos, seres y tecnologías, me ha atrapado desde el minuto uno.

Otro tema sobre fue el visionado en 4DX en Kinepolis Valencia. Nos han mojado y sacudido mucho más de lo que esperaba, pero globalmente a mí me ha gustado bastante la experiencia. Además del movimiento del asiento, el 3D es espectacular y la imagen se veía super brillante, sin oscurecerse como pasa en otros 3D mediocres. En Aquaman todo se ve perfectamente y la acción se sale de la pantalla literalmente.

Sin embargo, a mi mujer y mi sobrina no les gustó nada el 4DX, y para ellas las sacudidas del asiento las sacaba continuamente del visionado, e incluso mi sofrina se mareó un poco, algo que hay que tener en cuenta a la hora de decidir si te merece la pena pagar el sobre precio de las entradas de 4DX. En mi caso, me lo pasé genial y estuve super metido en la película, aunque debo decir que me gustó mucho más el 4DX de persecuciones de Misión Imposible Fallout  que este de empaparnos y sacudirnos. Pero en todo caso ha sido una buena experiencia y sin duda repetire en el futuro.

Comparto el trailer de la película:

No quiero decir nada más de Aquaman para no entrar en spoilers, pero hay un montón de locuras increíbles que sin embargo funcionan en la película y que hacen que sonría solo pensando en ellas. No lo dudéis, os recomiendo que aprovechéis las Navidades para verla.

PUNTUACIÓN: 8.5/10

Cine de verano: Death Note de Adam Wingard – Netflix

Voy a ir al grano. No, no he leído el aclamado manga Death Note de Tsugumi Ōba y Takeshi Obata . Tampoco vi el anime dirigido por Tetsurō Araki. Y es justo por eso que la adaptación americana de Death Note estrenada recientemente en Netflix, que ha sido dirigida por Adam Wingard, me ha parecido super entretenida y repleta de giros brutales.

PUNTUACIÓN: 6.5/10

El argumento libre de spoilers de Death Note nos presenta a Light Turner (horriblemente interpretado por Nat Wolf, un error de casting brutal y uno de los principales problemas de la película), un inteligente joven de Seattle al que le cae del cielo -literalmente- un cuaderno sobrenatural, “Death Note”, que permite matar a cualquier persona si el portador del cuaderno escribe su nombre y la forma en que quiere que muera.

Adam Wingard es un veterano director de películas de terror como Tu eres el siguiente (2011), la antología V+H+S (2012 y 2013) o el remake de La bruja de Blair (2016). Visualmente me parece un buen narrador y la película cuenta con varias escenas super potentes que me han gustado, lo que hace que globalmente crea que hace un buen trabajo.

Aunque igual que digo esto, tengo que indicar que algunas decisiones creativas de Wingard creo que no son las más adecuadas, empezando por la la extraña elección de canciones de rock de los 80 insertadas en momentos claves que no pegan ni con cola, o la duración de la película, unos justísimos 100 minutos que se quedan muy cortos.

Realmente esto último no se si es cosa suya o de los productores, o quien sabe si es Netflix la que impone la duración de sus películas. Pero la realidad es que con 10 minutos más las caracterizaciones hubieran estado mejor definidas, y los numerosos giros del guión hubieran fluido mejor. Al final, Death Note se queda como la típica serie B que va directo al grano, cuando hubiera podido quedar una película mucho mejor. Unido a esto, la película tiene un final abierto que deja a las claras que la idea de los productores es rodar una o varias secuelas, lo que seguro ha influido también en la duración de esta primera parte de Death Note. Ya veremos si acaba confirmándose.

El guión de Death Note es de los hermanos Charley y Vlas Parlapanides y de Jeremy Slater, cuyas películas previas no invitaban demasiado al optimismo: Inmortales (2011) o Los 4 Fantásticos (2015). Sin embargo, una vez me he informado un poco sobre el manga, diría que han sido bastante respetuosos con la historia original y han trasladado acertadamente la acción de Japón a los Estados Unidos.

Dado que no sabía nada de la historia, me ha sorprendido mucho el primer giro marcado por la decisión de Light de cómo usar el libro. Viendo el inicio de la película, Death Note parecía que podía ser un típico slasher en la que vemos numerosas muertas filmadas de la forma más creativa y gore posible. Sin embargo, la película toma otro camino que lo convierte en algo mucho más interesante. Posteriormente hay aún otro giro que lanza la película hacia un final brillante, aunque en este caso dicho giro sí se ve venir.

Los principales personajes de Death Note son Light Turner (Nat Wolff), su padre el inspector de policía James Turner (Shea Whigham), su novia Mia (Margaret Qualley) y el misterioso L (Keith Stanfield) que ayuda a la policía con la investigación de los asesinatos. Tengo que decir que a pesar de mi comentario sobre la duración de la película, lo cierto es que creo que todos los personajes están suficientemente caracterizados. No increíblemente bien caracterizados, pero sí cuentan con lo justo para que entendamos su evolución y el porqué hacen lo que hacen.

Mención aparte merece Ryuk (con la voz de Willen Dafoe), el demonio que explica a Light las normas y limitaciones del Death Note, que ofrece algunas de las mejores escenas de la película y que hace que sea un pena que no haya tenido una mayor presencia, algo que supongo se remediará en la secuela.

 Creo que el guión mediante explica suficientemente las motivaciones de los personajes. Otra cosa es la interpretación de los actores. Nat Wolff es un lamentable error de casting. No trasmite casi nada y aunque se supone que el típico chaval listo que intenta pasar desapercibido, su aspecto muestra todo lo contrario. Margaret Qualley es Mia, a priori la típica animadora guapa de instituto pero cuya evolución la convertirá en un personaje clave. Creo que su interpretación es solo correcta, pero al lado de Wolff casi parece que la van a nominar para el Oscar.

Otro tema importante a la hora de valorar Death Note es que la película la vi tranquilamente en casa gracias a mi suscripción a Netflix. Si la hubiera visto en el cine a lo mejor me hubieran dolido los 8 €uros de la entrada, pero valorada como entretenimiento casero de un lunes por la noche, la película cumple sobradamente mis expectativas. Y más teniendo en cuenta el horrible mes de Agosto cinematográfico que estamos sufriendo.

Comparto este teaser trailer que creo marca el feeling de la película sin chafar nada importante.

Death Note me ha parecido un entretenimiento más que digno. No es para tirar cohetes, pero tampoco creo que lo pretenda. Y verla ha hecho que me pique la curiosidad por las fuentes originales (manga / anime) , hasta el punto que es posible que incluso acabe viéndolas. Para que luego digan que de esta película no ha salido nada bueno.

PUNTUACIÓN: 6.5/10