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Crítica de Un mundo bajo Muerte 8 de Ryan North y R.B. Silva (Marvel Comics – Panini)

Nos acercamos al final de Un mundo bajo muerte de Ryan North, R.B. Silva y David Curiel. Y en el  octavo número tenemos la potencia dramática que no habiamos visto en toda la serie, siendo el mejor episodio hasta la fecha.

PUNTUACIÓN: 7/10

Muerte lucha contra las fuerzas combinadas de todo un mundo para mantener su control sobre el mismo. Un movimiento desesperado puede dar a los héroes aquello que necesitan. Pero Muerte tiene también la respuesta. Todo esto conducirá a una conclusión cuyas consecuencias repercutirán en todo el Universo Marvel.

A lo largo de este evento, Ryan North nos había mostrado que la debilidad de Victor Von Muerte era su sobrina Valeria Richards. Sólo ella tiene línea directa con Muerte y es alguien a quien el villano respeta e incluso quiere. Tiene sentido que ella sea la causante de su caída, aunque en realidad es algo que no veremos hasta el último número de la serie que se publicará en Marzo. Junto a los intentos de Valeria para convencer a su tío para que se rinda, este número hace algo muy interesante que es ponernos en el interior de la cabeza de Muerte, siendo él el narrador del comic. Tengo que reconocer que poder ponernos en la piel de Muerte es algo que hace que el comic mejore, frente a la irrelevancia que ha tenido la serie en su conjunto.

La influencia de Valeria se deja sentir en el comic, siendo la explicación de una de las ridiculeces del comic, que Muerte derrotara a los héroes una y otra vez sin matarles. Aparte del egocentrismo que mantenerles con vida para que sean testigos de su triunfo, Muerte reconoce a Valeria que no les ha matado como favor especial hacia ella, porque sabía que entristecería a su sobrina. Lo cual es algo que tiene sentido, pensando que el primero que tendría que haber muerto en varias ocasiones es Reed Richards.

Como en los números previos de eventos, el protagonista artístico de Un mundo bajo Muerte NO es el dibujante R.B. Silva, sino el colorista David Curiel. Y este número no es una excepción, con un verde dominando la mayoría de escenas para prolongar la sensación de poder absoluto que tiene Muerte. En positivo para Silva, hay dos momentazos visuales muy bestias en esta grapa, uno protagonizado por Ben Grimm y el otro por Valeria. Ambos momentos están super chulos por motivos diferentes. El motivo de La Cosa es super comiquero y hace que el lector grite HELL YEAH !!! El otro, me rompió el corazón.

El gran defecto de Ryan North es la gran cantidad de páginas que se sienten sin interés, con combates que no van a ningún sitio y que parecía que eran la excusa que evitaba que el comic se centrara en lo que realmente queriamos leer. En este número, el combate de todos contra Muerte tiene esa misma cualidad casi intrascendente, al estar viendo algo cuyo resultado final está prefijado de antemano. Esto no es bueno. De hecho, todas las coreografías de los héroes no sirven para nada, y son la excusa para que escuchemos a Muerte contarnos como evitará ser derrotado.

Sin embargo, lo que si me ha gustado es que Muerte use todo su poder para crear un punto fijo temporal, un momento que no podrá ser cambiado bajo ninguna fuerza, magia o viaje temporal. De esta forma, asegurará que su victoria contra los héroes sea completa y definitiva. Y esto consigue que el momento de la mayor victoria de Muerte se convierta en su mayor tragedia con el shock final del comic. Un cliffhanger que puede ser lo más dramático y chungo que he leído en mucho tiempo. Narrativamente, este cliffhanger me parece que está muy bien, si bien es todo una gran trampa absurda, si pensamos que Muerte usa la fuerza justa para herir de gravedad a todos los héroes hasta el punto de llevarles al borde de la muerte, pero sin matar a nadie. El nivel de control que eso supone hace ridículo que no detecte que un nuevo jugador había entrado en el terreno de juego. Con todo dentro de la trampa enorme que esto supone, reconozco que funciona y hace que este número sea el mejor de toda la serie hasta el momento.

Una vez comentadas mis impresiones sin spoilers, voy a hacer unas apreciaciones CON SPOILERS sobre el impactante giro final del comic. Sigue leyendo bajo tu responsabilidad.

Un mundo bajo Muerte 8 es el mejor número de toda la serie. De lo poco que me ha gustado de la historia de Ryan North ha sido la forma en que ha mostrado el cariño que Muerte tiene por su sobrina Valeria, y el respeto que ella siente por él. Gracias a eso, la muerte de Valeria en el climax final del comic provoca un shock alucinante. Un shock agravado porque Muerte acababa de hacer que este combate fuera un punto fijo temporal, lo que implicaría que la muerte de Valeria no puede deshacerse. La viñeta de Valeria agonizando con una pierna cortada y a punto de perder la cabeza, literalmente, ha sido un shock increíble. Por cierto, aunque sea en sombras, la viñeta en la que cae la cabeza de Valeria me parece un momento muy feo y una violencia super gratuita que me parece que no es de recibo.

Como decía más arriba, es ridículo que Muerte controle su poder de la forma en que lo hace y no detecte a Valeria en la zona de combate. Pero reconozco que el momento funciona y es super dramático. Sin embargo, creo que en realidad Valeria ha llevado a cabo un «Doctor Extraño en Infinity War». Al darse cuenta que Muerte es demasiado poderoso y no puede ser derrotado, ha ideado un plan para que sea el propio Muerte el que deshaga todo, y la única forma de hacerlo es muriendo. Así que en el último número vamos a asistir a Muerte usando todo su poder para devolver a la vida a su sobrina, lo que provocará que renuncie al título de Hechicero Supremo y su derrota final. No me creo ni de coña que Marvel vaya a matar a una niña inocente como es Valeria Richards. No va a pasar. En realidad, creo que la idea de repetir el «Infinty war» es la opción más probable.

Dentro que Un mundo bajo Muerte me ha parecido un evento insulso e intrascendente, creo que este octavo número ha elevado el nivel de la serie. Es posible que Ryan North consiga terminar la serie de forma satisfactoria. Pero al mismo tiempo, si Muerte va a echar para atrás lo que ha pasado y realmente no lo hizo como forma de salvar a Valeria, se confirmará la intrascendencia de este evento. Pero mejor no adelantar acontecimientos, cruzo los dedos para que North consiga terminar el comic con buena nota.

Comparto las primeras páginas del comic:

Un mundo bajo Muerte por fin nos ha ofrecido un buen número. Y aunque en parte es demasiado poco, demasiado tarde, al menos me consuelo con la potencia dramática que deberiamos haber tenido a lo largo de toda la serie.

PUNTUACIÓN: 7/10

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Crítica de The Punisher Red Band 5 de Benjamin Percy y Julius Ohta (Marvel Comics)

Finaliza la miniserie The Punisher Red Band de Benjamin Percy, Julius Ohta y Yen Nitro en el color. Y la decepción es máxima.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

¡El regreso de Frank Castle al Universo Marvel queda finalmente confirmado, mientras la sinfonía de violencia de los virtuosos BENJAMIN PERCY y JULIUS OHTA alcanza su crescendo asesino!

¿CÓMO HA SIDO POSIBLE QUE FRANK SALGA DE WEIRDWORLD? ¿POR QUÉ? ¿Y QUÉ GIROS Y SORPRESAS NOS DEPARARÁ AÚN ESTA HISTORIA QUE DESBORDARÁ NUESTROS SENTIDOS?

The Punisher Red Band ha sido una decepción tremenda. Y más que por la historia en si, que también, por la forma en que Benjamin Percy se declara fan del personaje pero luego plantea una historia en la que le convierte en un psicópata peligroso. Esto es en realidad lo peor de este comic. Y al principio podía tener su justificación con la amnesia de Frank Castle, pero que resulta lamentable que se mantenga cuando Frank recupera su memoria. Percy ha escrito una historia que termina sin que sepamos quien es Frank Castle en realidad, y me parece tremendo. Su insistencia con un narrador produciendo frases terribles («I see red») puede que le pareciera que añade un matiz literario florido, pero resulta ridículo cuando se utiliza para alguien como Punisher.

He comentado en anteriores ocasiones como parece que Marvel odia a Punisher y por eso se negó a publicar comics del personaje durante mucho tiempo y cuando lo hizo fue para retirarle. Pero leyendo este comic casi me parece que Marvel se vió «obligada» a publicar este comic debido a la popularidad del personaje en Daredevil Born Again, pero lo ha hecho con la instrucción al escritor que el personaje debe caer mal y ser mostrado como un desequilibrado peligroso. Porque es que no se entiende.

Obviamente al comprar este comic no esperaba que fuera igualarse a la mítica etapa de Garth Ennis, pero no esperaba encontrarme a un incompetente que dispara 20 tiros a alguien para no matarle. Este no es Punisher, que si algo es es quirúrgico, no malgastando 20 balas si puede matar a un enemigo con una apuntada a la cabeza. Por cierto, hablando de esa escena, me parece lamentable que todos sabemos que en el Universo Marvel nadie permanece muerto mucho tiempo. Pero que Punisher haga una punkarrada super fuerte que podría tener importantísimas repercusiones en el universo Marvel y en el mismo comic te muestren que Punisher es un incompetente que no ha matado a alguien a quien disparó 20 veces, es incomprensible.

La incompetencia de Castel se ve cuando que entra a otro tiroteo con las pistolas casi descargadas. Se que es la escusa que Percy usa para que NO mate a ese otro personaje, pero es una situación ridícula. Como lo es que una policía con un brazo destrozado se haga la dura y convence a Frank que no le mate y deje que le detenga. Por cierto, otra cosa que Frank Castle no es es cruel. Si quiere matar a alguien lo hará sin pensarlo dos veces. Digo esto porque la escena con Microchip me parece tremenda también, rayando la tortura. Es que en lo referido a la caracterización de Frank Castle, Benjamin Percy lo ha hecho todo al revés.

Aparte de la equivocadísima caracterización de Punisher, que ya es algo muy malo, este último número de miniserie me ha parecido un comic deslavazado con escenas que no parece que conecten unas con otras. Acepto que las 20 páginas obligan a la síntesis y a ir al grano, pero no me ha gustado tampoco lo que Percy plantea, a pesar de lo guay que parecía a priori que Punisher fuera a enfrentarse en la misma grapa a Kingpin y a Tombstone. El resultado final no ha podido ser más decepcionante.

Otro elemento que igual no resta pero tampoco suma es el dibujo de Julius Ohta con color de Yen Nitro. Lo primero a comentar es que Ohta no ha sabido aprovechar el formato Red Band para adultos para crear escenas realmente potentes visualmente. Los tiroteos a los que aludía antes son el ejemplo más claro de oportunidad perdida. También diría que su estilo correcto sin más no acaba de saber dibujar a Punisher, hasta el punto que parece planteado a mostrarle como un psicópata, no como alguien estoico que sabe como realizar el trabajo que tiene delante suyo. Siendo un dibujo aceptable, no busques personalidad o momentos realmente destacados, porque no los hay. El drama de los dibujantes correctos de Marvel está también presente en esta miniserie, y reafirma la idea de oportunidad perdida.

Tenía muchas ganas de leer una nueva historia de Punisher, pero este Punisher Red Band ha sido una decepción embarazosa para el guionista Benjamin Percy. Tras comprobar que Percy se mantiene como guionista en la nueva serie regular que comenzará a publicarse justo a continuación, solo cabe una opción. Por mucho que me duela, debido a mi amor por el personaje. NO COMPRAR EL NUEVO COMIC. Una vez más, Marvel ha fracasado no dando a los lectores lo que queremos. Y mira que lo tenían fácil.

Comparto las primeras páginas de este último número de miniserie:

The Punisher Red Band ha sido una decepción tremenda. Me da mucha pena que Marvel y sus creadores no sepan plantear buenas historias que se sientan con el feeling correcto que debe tener un comic de Punisher.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Imperial 4 de Jonathan Hickman, Iban Coello y Federico Vicentini (Marvel Comics – Panini)

Termina Imperial, la miniserie de Jonathan Hickman con la que Marvel Comics intenta relanzar su franquicia galáctica. Un comic dibujado por Iban Coello y Federico Vicentini, con color de Federico Blee. Y se confirma la decepción.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

La conclusión del evento cósmico que ha revolucionado este escenario del Universo Marvel como no ocurría desde Aniquilación. Un final que es también un nuevo principio y que servirá de plataforma de lanzamiento para las nuevas cinco series que conformarán Imperial War

Ya tenemos el final de Imperial y de la revolución que Marvel buscaba para su franquicia galáctica. Y este final ha ido en la línea de los números anteriores, acabando como un comic super decepcionante. Y no ya decepcionante, sino absurdo. Que es lo peor que podría sucederle a un comic que aspira a entretener al lector. Imperial parece planteada para recuperar a los Inhumanos tras 5 o 6 años de destierro editorial. Pero la forma en que lo han hecho ha sido más bien ridícula, sobre todo pensando que les han dejado en una situación muy similar a la que estuvieron hace años, luchando por convertirse en los señores de los Kree. Para intentar hacer algo nuevo, Hickman les ha dejado de forma muy similar a como estaban.

Por otro lado, antes de esta miniserie existía un Consejo Galáctico. Las maquinaciones de los Inhumanos utilizaron al Gran Maestro de intermediario involuntario para iniciar la guerra civil usando a los Skrulls. Tras esta guerra, ahora hay una Unión de planetas, aunque sin los Shi´Ar ni los Skrulls, con Starlord a la cabeza. De nuevo, más allá del cambio en de liderazgo, el status-quo no es tan diferente como esta miniserie anunciaba. Partiendo que hay una Unión, algo que parecía que iba a ser lo primero con lo que iban a acabar.

Lo que no soporto de Jonathan Hickman es la falta de coherencia de sus historias y cómo retuerce a los personajes para convertirles en irreconocibles para ajustarlos a su narrativa. Esto ha vuelto a pasar, y me saca de mis casillas. Los Inhumanos, su rey Rayo Negro y Maximus, pero para el caso es lo mismo, han provocado una guerra civil asesinando a líderes de todas las razas y engañando a los Skrulls. Nova y Starlord lo descubren, se lo cuentan a Shuri, ¿y no pasa nada? Starlord dice que no dice nada porque eso afectaría a la recién creada unión, algo absurdo. No me lo creo. Starlord es un cabeza caliente que nunca aceptaría que el asesino de su padre saliera impune. Pero Jonathan Hickman manda, así que Marvel acepta cambiar al personaje para convertirle en un político que lidia con las complejidades de la geopolítica cósmica. Es lamentable. Y partimos de un pecado de base, que es que había que relanzar a los Inhumanos, la forma de hacerlo era secundaria.

Los inhumanos ya no son héroes, son una raza que hará lo que les interese en cada momento, aunque eso provoque una guerra sangrienta con miles o millones de muertos y que una raza que había aceptado la unión con otros pueblos, los skrulls, vuelva a su lado más violento y radical. Esto conecta con la maldita moda del entretenimiento mainstream que malinterpretó Juego de Tronos y que plantea que no existe el bien y el mal porque tonos nos movemos en tonos de grises. Digo malinterpretó porque la historia de George R.R. Martin obviamente funciona para Juego de Tronos, Igual que el tono de Joe Abercrombie es perfecto para sus novelas, pero eso no significa que todo el entretenimiento deba usar ese planteamiento. Sencillamente, esa no es la historia que yo quiero leer. Que se la quede quien la quiera. Aparte, este arco de los inhumanos resalta el lado identitario que está rompiendo las sociedades modernas, al indicar que lo que le viene bien a «su gente» es lo correcto, aunque rompa y destruya a los demás.

Otro elemento absurdo que no he entendido es es el de los wakandianos. Tras el combate Hickman le hace decir un discurso a Shuri en el que afirma que han intentado trabajar con la democracia pero que se ha demostrado que no funciona y que hace falta un liderazgo fuerte que pueda tomar las decisiones difíciles. Su hermano T´Challa, obviamente. Pero luego, en las últimas páginas, Shuri y T´Challa comentan que ¡Wakanda también forma parte de la Unión!! De nuevo, no he entendido a los wakandianos. Y me resulta ridícula la idea que el no denunciar a los Inhumanos es porque es interese. Porque incluso si los planes de T´Challa son de adueñarse de la galaxia y con esta guerra han quitado del tablero a los Shi´Ar y a los Skrulls, ahora tendrán que derrotar a los Inhumanos. Por no hablar de Starlord y del resto de razas galácticas. El lado identitario que tan poco me gusta que comentaba sobre los Inhumanos obviamente también es aplicable para T´Challa y su reino. Como digo, entiendo que lo importante para Marvel es como dejan el tablero al final y la forma de llegar hasta ese punto es secundaria, pero para mi la forma si es importante. Es clave.

Otro de los problemas del comic viene con el dibujo. Marvel ha decidido dividir el encargo entre Iban Coello y Federico Vicentini, todo ello con color de Federico Blee. Y tengo que decir que me ha gustado el trabajo de Coello, que plantea páginas super dinámicas con una narrativa perfecta. Sin embargo, Vicentini es todo lo contrario, no me ha gustado nada. En concreto, en el climax final del combate contra los skrulls, Vicentini plantea páginas que son melés con decenas de personajes en las que no se entiende lo que está pasando. Tener a decenas de skrulls iguales entre si, y de varios acusadores que también comparten aspecto y son indistinguibles, desde luego no ayuda. Pero su narrativa es terrible, aún estoy intentando descubrir lo que ha pasado. Dentro del desastre de estas páginas, creo que el color de Federico Blee tampoco ayuda, al plantear un color que lo difumina todo y ayuda a la confusión general.

Las páginas de Coello están chulas y se entiende perfectamente lo que sucede. Las páginas de Vicentini son un desastre. Y no es sólo en los combates, no hay más que ver cómo Coello plantea las páginas finales de los Inhumanos, que molan, con las de Vicentini con T´Challa y Shuri, donde no plantean esta conversación de forma interesante, usando sombras que impiden ver las caras de los personajes, y no funcionan en absoluto. Lo cierto es el desastre mayor es la historia de Hickman, pero tener un comic en el que sólo el 50% del dibujo funciona también es un problema.

Volviendo al principio, Imperial debería provocar un renovado interés por la franquicia galáctica de Marvel. Tras leer esta miniserie, no voy a comprar ninguna colección. No me interesa. Tengo cierta curiosidad con lo que Jed MacKay pueda hacer con Nova, pero no lo suficiente como para comprarlo. Sobre todo pensando en que están ambientadas en un mundo en el que Starlord está tan tranquilo dejando que los asesinos de su padre y de miles de personas, están libres y sin pagar por sus crímenes. Estos no son los comics Marvel con lo que yo crecí y no los quiero leer. Buena suerte en encontrar a su público objetivo. Lamentablemente, cada vez con más frecuencia me doy cuenta que los valores de Marvel no son los míos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Marvel quería un cambio en la parte galáctica del Universo Marvel y ya lo tiene. Sin embargo, Jonathan Hickman ni siquiera sabe iniciar tramas que resulten llamativas o interesantes, resultando la enésima decepción.

PUNTUACIÓN: 4.5/10

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Crítica de Biblioteca Marvel: Los Vengadores vol. 12 de Roy Thomas, John Buscema y Gene Colan (Marvel Comics – Panini)

El misterio de Chaqueta Amarilla y la presentación del nuevo Goliath II son los protagonistas del volumen 12 de la Biblioteca Marvel: Los Vengadores, obra de Roy Thomas, John Buscema y Gene Colan.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. ¡La Avispa y Chaqueta Amarilla se complacen en invitarte a su boda! La celebración tendrá lugar en la mansión de Los Vengadores y acudirán también todos los superhéroes de Nueva York… ¡y, por supuesto, sus enemigos! A continuación, descubre cómo acaba el mundo. Algunos dicen que lo destruirá el fuego, mientras otros imaginan que lo hará el hielo. También: ¿Quién es el nuevo Goliat? Y el regreso de El Espadachín. Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este volumen incluye The Avengers 60-65, comics publicados en 1969.

En el volumen anterior de la Biblioteca Marvel de Los Vengadores asistimos a la dramática presentación de Chaqueta Amarilla, un héroe ¿o villano? que afirmaba haber matado a Hank Pym y que quería reemplazarle. De forma sorprendente Janet Van Dyne anunció su intención de ¡casarse con él! En el número con el que arranca este tomo, tenemos la boda de Janet con Chaqueta Amarilla, que tras esta aventura acabará descubriéndose como Hank Pym, que habría sufrido problemas mentales tras un experimento fallido. El comic incluye un montón de cameos de prácticamente todos los héroes del Universo Marvel, y unos villanos del Circo del Crimen que sirven de correctos sparrings para esta aventura. Al final de esta reseña tenéis páginas de John Buscema, y podemos ver su calidad y toda su personalidad, con unas páginas espectaculares.

Una de las mejores cosas de estos comics de Los Vengadores es que Roy Thomas plantea unas aventuras en las que el cambio era constante. En el número 61 además del cambio del logo de la colección que podéis ver en la portada, tenemos una aventura protagonizada por Black Panther, Ojo de Halcón y Visión mientras Hank Pym y Janet están de Luna de Miel, que acuden a la llamada de Doctor Extraño para que le ayuden a él y al Caballero Negro para derrotar a Surtur y a los Gigantes de Hielo. Una aventura con principio y final contada en apenas 20 páginas, como era la norma de los comics de esa época.

El número 62 tiene a Black Panther de protagonista, al llevar a sus compañeros a Wakanda tras la aventura con Doctor Extraño. Este número creo que es la presentación de M´Baku, y tiene la curiosidad de que el Caballero Negro sigue acompañando a Ojo de Halcón y a Visión aunque oficialmente no fuera oficialmente miembro del grupo. No se si años más tarde los editores de Marvel cambiaron retroactivamente el status de Caballero Luna como miembro de los Vengadores, pero a pesar de su aparición, en realidad Dane Whitman no era un miembro oficial.

Fruto de esto, el número 63 empieza SIN el Caballero Negro, al que Roy Thomas hace que desaparezca de la colección sin la más mínima mención, lo que es realmente llamativo. Esta grapa tiene dos hitos claros. El primero fue la llegada de Gene Colan en sustitución de John Buscema, que tuvo que dejar la colección para dibujar la serie de Estela Plateada junto a Stan Lee. Aunque Colan es un dibujante clásico de Marvel, y tiene comics míticos como La tumba de Drácula, yo tengo que reconocer que tiene un estilo que a mi nunca me ha gustado. Y le reconozco un gran estilo y personalidad, con unas poses super dinámicas, pero tiene algo con lo que nunca he conectado.

La otra novedad es la presentación de Clint Burton como el nuevo Goliat II. Cansado porque siente que su arco y flechas le hacen sentir ridículo comparado con el poder de sus compañeros. Tras volver a Nueva York, se encuentran que Hank y Janet ya han vuelto de su luna de miel, con Hank decidiendo mantenerse en el grupo con su identidad de Chaqueta Amarilla. Los villanos de este números son Cabeza de Huevo, el Pensador Loco y el Amo de las Marionetas, que han secuestrado a Viuda Negra. Clint roba un vial de suero de Hank y se convierte en un nuevo hombre gigante, y salvará a su no-novia luchando contra un androide gigante.

La amenaza continúa en el número 64, en el que Cabeza de Huevo amenaza destruir los Estados Unidos desde un satélite en órbita, tras dejar tirados a sus anteriores compañeros. Para poder derrotar esta amenaza, Los Vengadores tendrán que recibir la ayuda de un ladrón de poca monta, Barney Burton. Diría que Gene Colan no conecta con esta aventura espacial y se encontraba más a gusto con comics más urbanos como Daredevil. Dicho esto, tenemos otro número correcto con una historia autoconclusiva con un buen final, al conocer de forma dramática la conexión entre Barney Burton y Clint Burton. No hay que ser ingeniero aeroespacial para imaginarlo.

Hablando de la variedad que Roy Thomas imprime en esta etapa, tras unos números con Hank Pym y Janet en el centro, el foco pasa a Black Panther para tener en los tres siguientes números a Clint Burton en el centro de las historias. Y así sucesivamente.

Tras el final dramático del número 64, en el 65 el Espadachín se une a Cabeza de Huevo para intentar derrotar a los Vengadores, una historia que sirve para conocer más detalles del pasado de Clint Burton y su conexión con el Espadachín, que fue su maestro en el circo donde se conocieron, antes de huir tras descubrir Clint que el Espadachín había robado el dinero de una función. Este número es el último que dibujó Colan en Los Vengadores. Un Colan que ya no me gustaba y que tampoco lo ha hecho ahora. Creo que no era el más adecuado para este encargo, y diría que el mismo Colan lo pensaba también, motivo por el que aguantó tan poco en la colección.

Las aventuras de Thomas son correctas. Los cambios constantes me gustan, pero hay muchos elementos de sus historias que no han envejecido demasiado bien, empezando por sus diálogos y sus finales facilones, como si se quedara sin especio y tuviera que terminar de cualquier manera. Con todo, me gusta haber tenido la oportunidad de disfrutar por primera vez de estos comics, y conocer como se produjo el cambio de Han Pym a Chaqueta Amarilla, o el cambio de Ojo de Halcón a Goliat II. Sin duda, el calificativo de histórico se aplica a estos comics.

Entes del regreso de John Buscema a la colección, en el próximo volumen tendremos a un primerizo Barry Windsord-Smith y al recientemente fallecido Sal Buscema como próximos dibujantes. Estos nombres y la capacidad de cambio contante de Roy Thomas aseguran que las sorpresas seguirán siendo la norma de esta colección. Y yo que lo estoy disfrutando. Mi intención con esta Biblioteca Marvel es llegar a alcanzar la etapa de Comics Forum con la que me aficioné a este grupo, y de momento cada nuevo número está dándome hitos que me compensan de sobra la compra y que justifican que vaya a comprar el siguiente.

Comparto las primeras páginas de este volumen:

La Biblioteca Marvel de Los Vengadores está siendo un placer absoluto. Incluso aunque Gene Colan no me gusta demasiado.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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Reflexiones de Domingo 03/2025: Podcasts y lectura de comics Marvel clásicos

¡Feliz domingo! Hoy quiero comentar sobre mi lectura de comics clásicos de Marvel Comics que completan mi biblioteca, y de los podcasts en los que he participado este pasado mes de enero.

La Tierra Salvaje 7X01. ROM

Fue un placer unirme a Eladio, Matías, Lázaro para analizar en La Tierra Salvaje los dos tomos que Panini ha publicado hasta la fecha de ROM, el Caballero del Espacio de Galador. Sus aventuras cazando a los espectros espaciales son puro Marvel de los años 80, y Bill Mantlo y Sal Buscema son el ejemplo perfecto de los estupendos creadores que trabajaron en Marvel Comics en esos años. Unos autores que no llegan a la categoría mítica de los John Byrne, Chris Claremont, Frank Miller, John Buscema, Jim Shooter o Walter Simonson, pero sin los que Marvel no hubiera podido crear los comics maravillosos de esos años. Disfruté mucho de estos comics, y tengo que darle las gracias a Eladio por plantearme este tema y animarle a leerlos.

El Colmo 7×04 Avatar y Stranger Things

Los amigos de El Colmo nos juntamos para hablar de los 2 grandes éxitos del mainstream comercial de estas navidades. Avatar: Fuego y Ceniza de James Cameron, y la quinta temporada de Stranger Things estrenada en Netflix con la que los hermanos Duffer terminaron la historia. En ambos casos, hablamos de una película y una serie de televisión que han hecho historia y han marcado a una generación de espectadores.

BUSCO EN LOS COMICS CLÁSICOS EL ENTRETENIMIENTO QUE NO ENCUENTRO EN LOS MODERNOS

Mis colaboraciones en podcasts como La Tierra Salvaje o Tomando un chirifús me han hecho leer comics que compré hace un montón de años, como estas navidades Rom, y antes Aquaman y X-Factor de Peter David, Shade The Changing Man de Peter Milligan, la saga de Onslaught y el Heroes Reborn de Marvel Comics, Batman y los Outsiders o los comics clásicos de What if?, entre otros. Una lectura que he agradecido muchísimo, porque en muchos casos igual hacía 20 años o más desde la última vez que los había leído.

Junto a esto, el nacimiento de la nueva Biblioteca Marvel de Panini está permitiendo que pueda comprar los orígenes del universo Marvel en un formato de comics perfecto para ser leído, que parece hecho para mi. Estas aventuras en algunos casos ya las había leído, porque unos primos de Madrid tenían los comics de Vértice y cuando les visitaba en navidades los devoraba. Y porque en su momento compré los Clasicos Marvel de Forum en la que publicaban momentos claves de Marvel. Pero en muchos otros casos, estoy leyendo por primera vez algunos comics de Los 4 Fantásticos, Los Vengadores La Patrulla-X o Nick Furia, Agente de SHIELD que son historia pura de Marvel. En la compra de la Biblioteca Marvel domina mi faceta coleccionista, porque quiero poseer unos comics que son historia de Marvel y que no compré en su momento porque la primera Biblioteca Marvel de Forum no me gustaba al ser en blanco y negro, y más adelante porque los tochazos de los Omnibus, Marvel Gold, o como se llamen, no me gustan como formato para leer.

Pero junto a esto, me encuentro en los últimos meses mirando los listados de Panini no tanto para ver las grapas actuales, sino los listados de tomos clásicos para ver si algo se puede ajustar a mi presupuesto y me permite rellenar huecos en mi Biblioteca. Fruto de esto, en un viaje reciente a Madrid, compré el Marvel Limited Edition TPB Puño de Hierro 1, cuya imagen de portada puedes ver arriba, con las primeras aventuras de Danny Rand publicadas en 1974 y 1975, que precedieron la llegada de los míticos Chris Claremont y Johnn Byrne a la colección, en la que fue su primera colaboración. Y ahora estoy deseando comprar el segundo volumen que ya el todo Claremont y Byrne.

Por un lado veo que estoy en un momento de mi vida en que me apetece rellenar estos huecos de mi biblioteca, entendiendo que muchos de estos comics igual no han envejecido demasiado bien. Por ejemplo, la Biblioteca Marvel La Patrulla-X de Roy Thomas, Don Heck y Werner Roth es una lectura atroz que explica por qué el comic se canceló. Pero al mismo tiempo, me doy cuenta que esta búsqueda de clásicos coincide con el peor momento creativo de Marvel Comics de toda su historia. Un momento en el que sus grapas actuales son ilegibles en su gran mayoría. Y me doy cuenta que si los comics actuales estuvieran decentes y siguiera comprando 12-15 colecciones como hace unos años, no tendría la necesidad de comprar – leer comics clásicos buscando buenas lecturas.

Yo nunca fui un lector de nostalgia, siempre prefería lo moderno. Cuando empecé a comprar comics de Forum en los 80, veía los comics clásicos y me parecían viejunos. Prefería los 4F de John Byrne a los de Lee y Kirby, o Los Vengadores de Shooter y Pérez a los clásicos. Y desde luego, prefería La Patrulla-X de Claremont y Byrne a cualquier otra cosa. Por eso nunca tuve necesidad ni ganas de buscar clásicos. Desde luego, no para leerlos, pero tampoco para coleccionarlos. Tener el presupuesto limitado también fue un factor, por supuesto. Pero estamos en un momento en que esos comics son muchísimo mejores que los comics actuales. Y no lo digo en plan nostálgico porque me hacen recordar mi infancia y juventud y la primera vez que los leí. No, es que OBJETIVAMENTE son comics mejores, mejor dibujados y con unas historias que no buscaban ser «importantes» como ahora, pero que crearon a unos personajes que ahora son míticos. Puño de Hierro es un ejemplo perfecto de esto, en un momento en el que la idiotez de lo políticamente correcto «obliga» a Marvel a sustituir a Danny Rand o a Norrin Radd.

2026 va a ser el primer año de mi vida en que voy a dejar de comprar grapas Marvel en continuidad. Lo peor para Marvel es que nos les echo de menos, porque DC, Image y otras editoriales independientes tienen cubierto mi entretenimiento. En realidad, algo sí me apena, pero se lo han ganado a pulso. Mientras pasan estos años chungos, al menos tengo los clásicos para mantener mi afición a los comics Marvel.

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