Archivo de la etiqueta: Matthew Wilson

Crítica de Fire Power vol. 6 de Robert Kirkman y Chris Samnee (Image Comics)

Fire Power de Robert Kirkman y Chris Samnee termina con un sexto volumen antológico que confirma que estamos ante uno de los mejores comics de los últimos años. Seguro de los más entretenidos y mejor dibujados.

PUNTUACIÓN: 9/10

¡EL ABRASADOR FINAL DE FIRE POWER!

Primero, Owen Johnson dominó el poder del fuego… después, fueron sus hijos. ¿Será cosa de familia, o podrá Owen impartir sus conocimientos y entrenar a otros para usar el poder del fuego?

Este sexto y último volumen recopila Fire Power nº 25-30 USA.

Fire Power me parece un éxito monumental de Robert Kirkman y Chris Samnee. Tiene muchísimo mérito ofrecer un comic tan entretenido con tanto corazón y con un nivel de espectacularidad pocas veces visto en el mundo mainstream.

Igual el primer elemento a destacar es que Fire Power es un comic 100% para todas las edades. Samnee y Kirkman comentan en los extras de este volumen que una historia de artes marciales luchando contra un dragón y con el poder de lanzar bolas de fuego (y otros poderes que veremos en este tomo) podría haberse convertido en un comic gore con escenas de carne derritiéndose por el fuego lanzado contra ella. Sin embargo, fruto de la colaboración entre ambos, consiguieron crear un equilibrio con escenas de acción super espectaculares que puedan ser disfrutadas por lectores de todas las edades. Esto es algo que me encanta.

Soy un gran fan de Robert Kirkman y verle aportar su característica sensibilidad narrativa a una aventura de artes marciales con un toque sobrenatural ha sido muy divertido. Desde la construcción del mundo hasta su enfoque con las relaciones entre los personajes, a los que pone en el centro de la acción, se puede decir al leerlo que Fire Power es un comic 100% de Kirkman. Me gusta mucho ver como son las acciones los que definen a los personajes y no tanto tener que leer diálogos eternos para que los personajes nos digan cómo se sienten. Dicho esto, Kirkman equilibra perfectamente el ritmo del comic, contrastando las escenas de acción más bestias con otros más íntimos de la familia Johnson.

Y es curioso, porque si Fire Power es un comic 100% de Kirkman, también es una colección definida por el increíble dibujo de Chris Samnee, acompañado de forma perfecta por Matt Wilson en el color. De hecho, si Fire Power es el éxito arrollador que es es sin duda gracias a un Samnee en estado de gracias. El combate final de Owen Johnson, su familia y el resto de maestros de las artes marciales de los clanes Flaming Fist y Scorched Earth contra el maestro Shaw y el dragón que está asolando el mundo está lleno de momentazos visuales y de una emoción increíble gracias a la potencia visual de Samnee, que tiene además la virtud de dibujar las escenas siempre desde el plano perfecto que hace que la acción se vea de la forma más clara y nítida posible.

Estoy un poco cansado de escribir reseñas de comics de Marvel y estarme quejando por el baile de dibujantes dentro de un mismo arco de una colección. Dibujantes de calidades muy diversas que muchas veces no pegan entre si y deslucen las historias de los guionistas. Y que hacen imposible que el comic tenga una personalidad, más allá de que aparezca el protagonista de turno. Y se que con Marvel es una batalla perdida. Pero es que luego leo un comic como Fire Power en el que Samnee ha dibujado los 30 números y la novela gráfica que publicaron a modo de prólogo, y es que no hay comparación posible. Son mundos diferentes, nada de lo que haga Marvel podrá acercarse a lo que estos autores han conseguido. Fire Power es una declaración de amor de dos autores en estado de gracia hacia los géneros de artes marciales y la fantasía asiática, y han volcado todo su corazón y toda su habilidad como narradores a lo largo de los 6 años que han tardado en realizar este comic. Es que nada de lo que haga Marvel podrá acercarse a la satisfacción que me ha dado este comic.

Fire Power termina además con un final perfecto super satisfactorio. Pero es llamativo que Kirkman y Samnee plantean varios desafíos narrativos en este último arco que implican duplicar la extensión de varios números para poder contar la historia de la mejor manera posible sin verse limitados por la extensión de las grapas americanas «normales» de 20-22 páginas por número. Además, la forma en que plantea el inicio de la guerra contra el maestro Shaw y el dragón en el número 28 me ha parecido super interesante. Porque la narración mediante splash-pages amplifica la sensación de acción más gran que la vida con el destino del mundo en juego. Y a la vez, la voz del narrador sirve para plantear que lo que vemos en este número es una guerra abierta que tiene lugar a lo largo de muchas semanas o meses, planteando elegantes elipsis entre viñetas. Si es que todo lo han hecho bien.

Chris Samnee va a estar el próximo año ocupado en DC Comics dibujando Batman and Robin Year One. Pero me encantaría que en un par años pudiera volver a reunirse con el fuera de serie de Kirkman para hacer juntos una nueva colección. Yo la compraría con los ojos cerrados, no necesito saber su temática o sus protagonistas para saber que lo disfrutaría enormemente. Porque el final de Fire Power ha sido perfecto, y estos autores sólo saben hacer buenos comics.

El final de Fire Power ha sido una de las lectoras más entretenidas de este 2024. Comicazo que debería leer todo el mundo.

Comparto las primeras páginas del número 25 USA:

Fire Power ha sido una colección maravillosa, el ejemplo perfecto de por qué me aficioné a los comics y a la lectura periódica de sus aventuras. Super recomendable no, lo siguiente.

PUNTUACIÓN: 9/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de The Uncanny X-Men 1 de Gail Simone y David Marquez (Marvel Comics)

Tras el reinicio de X-Men de Julio, este mes de agosto tocaba leer el primer número de la nueva etapa de The Uncanny X-Men de Gail Simone, David Marquez y Matthew Wilson.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

EL PROFESOR X… ¡YA NO ESTÁ! Un grupo esencial de X-Men surge de las cenizas para enfrentarse a un mundo sin hogar… ¡y sin el Profesor X! Todos los lazos entre la comunidad mutante parecen desvanecerse, y ROGUE se encuentra a regañadientes como la heroína designada para volver a unirlos… ¡pero un poder intrépido y maligno está ahí fuera cazando mutantes, y tiene un terrible secreto que puede destruir lo que queda de los X-Men!

Hace unos meses tuvimos un avance es esta colección en el especial del Día del Comic Gratis Marvel 2024. En él conocimos a la la Doctora Corina Ellis (que desconozco si es un personaje de nueva creación o ya había aparecido anteriormente). La doctora Ellis lidera las fuerzas gubernamentales que se han hecho con el control de la mansión de Charles Xavier en Westchester, Nueva York. Y aparte de plantear la destrucción de la mansión y de todo lo que allí se encuentre, las fuerzas humanas tienen prisionero a un mutante indeterminado del que nada se sabe. Ese especial incluyó una historia de Júbilo que anticipaba su aparición en esta colección, pero curiosamente NO aparece en este primer número, aunque la icónica portada que tenéis arriba si muestra su mano desplegando sus poderes junto a Picara, Gambito, Lobezno y Rondador Nocturno.

Gail Simone quiere dejar claro desde el principio que el protagonismo de esta nueva colección va a pasar por la unión del trío protagonista de este número: Pícara, Gambito y Lobezno. Kurt Wagner también aparece en este inicio, pero de momento su aparición es secundaria. Y el primer elemento a destacar en positivo es que los personajes SON RECONOCIBLES. Me asqueó profundamente ver a Kurt matar a sangre fría a esbirros de Orchis, aparte que ninguno de los mutantes de Krakoa parecían ser ellos mismo. Encontrarme con este back to basics que me trae a personajes con la voz y las actitudes heroicas que deben tener me ha gustado mucho. Aunque como digo, que Simone consiga esto en su primera grapa no hace más que poner en mal lugar a los anteriores creativos de la Era de Krakoa, que parecía que no es que caracterizaran mal, es que ni siquiera intentaban hacerlo, mostrando a personajes que no se comportaban como se espera de unos héroes.

A una perfecta caracterización de los héroes se suma un apartado gráfico notable. El dibujante David Marquez y el color de Matt Wilson ofrecen el espectáculo y el carisma que se espera de The Uncanny X-Men. Marquez acierta completamente con las caracterizaciones y sus escenas de acción resultan dinámicas, ayudando a que la lectura del comic sea un placer que te deja con ganas de más.

Dentro de ser un buen número de presentación que creo que lo hace casi todo bien, también tengo que reconocer que el comic de momento se ha quedado un poco cojo por el lado de los villanos. Por un lado, la doctora Ellis tiene los recursos del gobierno de los Estados Unidos, pero aún está por ver qué pretende exactamente. Una gran parte del comic se centra en la batalla de Pícara, Gambito y Lobezno contra el dragón Sadurang en Ciudad de México. Y resulta una escena un tanto descafeinada, incluso con su promesa de volver a encontrarse con los mutantes dentro de un año. Por último, hay otra amenaza en la sombra, algo que caza a jóvenes mutantes. El comic termina con un grupo de 4 chavales pidiendo ayuda a los héroes, que acaban de llegar a Nueva Orleans, ciudad que va a ser la sede de este nuevo grupo. Sin embargo, no haber visto a este tercer villano y no saber si quiere algo de ellos aparte de comérselos convierte esta trama en un elemento que de momento me ha dejado frío. En todo caso, que Simone haya planteado tres situaciones que tendrán su desarrollo futuro y plantean desafíos a los mutantes creo que apunta a un buen worldbuilding en el que estas tramas se cruzarán como sucedía en los comics de los 80 que me aficionaron. Si esto se confirma en próximos números, ni tan mal.

En realidad creo que The Uncanny X-Men 1 es un buen arranque, si bien también tengo que reconocer que nada me ha volado la cabeza ni me ha parecido sobresaliente. Pero no pasa nada, mientras me sigan dejando con ganas de seguir leyendo, creo que el objetivo está más que conseguido.

Comparto las primeras páginas del comic:

The Uncanny X-Men 1 es un buen comic centrado en recordarnos la personalidad y el carisma de los protagonistas, lo cual siempre es una buen noticia. A esto hay que sumar un dibujo estupendo, aunque quizá el comic cojea por la parte de los villanos. En todo caso, me ha picado la curiosidad suficientemente como para querer saber cómo continúa la historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Increíble Hulk 6-8 de Philip Kennedy Johnson y Nic Klein (Marvel Comics – Panini)

Tercer arco de la nueva etapa de El Increíble Hulk de Philip Kennedy Johnson, en este caso con el retorno de Nic Klein en el dibujo, acompañado por Matt Wilson en el color.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

¡El ataque del Motorista Fantasma zombi! El viaje de Bruce y Charlie los ha conducido a un pueblo de Texas azotado por monstruosidades, donde Hulk debe dar un paso al frente. Pero allí también ha despertado de su sueño eterno un Espíritu de la Venganza.

Hace una semanas comentando sobre esta colección con mi hermano Fernando, me comentaba que en su momento no compramos Hellboy porque la idea de una amenaza sobrenatural combatida a OSTIAS no conectó con nosotros. Y los primeros arcos del Hulk de Philip Kennedy Johnson habían sido precisamente eso, al llegar Banner a un sitio y tras chocar con la amenaza de turno, la muele a palos sin contemplaciones. Sin embargo, tengo que decir que este arco a mi si me ha gustado.

Parte del éxito del comic viene del invitado especial, un Motorista Fantasma de nueva creación diferente a los protagonistas clásicos. En relación a este nuevo personaje salido de la 2ª Guerra Mundial, si pienso mal en realidad es un añadido super gratuito que sale de la nada y diría que casi contradice todo el lore del Motorista Fantasma. Pero reconozco que estaba en modo «lectura ligera» y me lo pasé genial con su combate contra Hulk. El comic en realidad repite los clichés de las buddy-movies, al tener unas muertes en el desierto de Texas y este Motorista Fantasma, defensor de unos inmigrantes mexicanos, confunde a Hulk con el verdadero asesino, provocando un primer combate entre ellos super guapo, que llevará al definitivo cuando estos dos seres descubran al verdadero asesino, Jinni Dagaal, el Diablo de la Guerra. Kennedy Johnson no inventa ninguna rueda, pero utiliza bien las herramientas a su disposición. Además, otro detalle que hace que esta historia esté chula es su extensión de 3 grapas USA, en contraste con las anteriores historias de 2 números en la que todo tuvo que ir más a saco. Por unas cosas o por otras, el resultado son unos comics que han cubierto más que de sobre el objetivo de entretenimiento.

El dibujo de Nic Klein con color de Matt Wilson es el principal reclamo de este comic. Klein me flipa con el body-horror que plantea en cada transformación de Banner a Hulk, creando imágenes super perturbadoras alucinantes. En estos número Klein además se colorea a sí mismo en unas páginas situadas en el interior de la psique de Banner/Hulk, usando un estilo como de acuarela que queda super bien y es super diferente a las páginas «normales» coloreadas por Matt Wilson situadas en el mundo físico, resaltando el hecho de estar en planos diferentes.

Mola mucho también el diseño de Klein de este nuevo/viejo Motorista Fantasma de la 2ª Guerra Mundial de nueva creación, y el Diablo de la Guerra Jinni Dagaal tiene una escala de Kaiju que plantea a priori una amenaza a la altura de Hulk. El dibujo para mi está a un nivel superior que hace que sólo por él ya se justifica la compra independientemente de la historia. Así de buenos son Klein y Wilson.

Me gusta mucho esta nueva etapa de Hulk de Nic Klein. Y digo esto porque las historias de Philip Kennedy Johnson molan mucho menos cuando otro dibujante menos potente le sustituye, por ejemplo Travis Foreman en el arco anterior. Ahora, a esperar con qué nos vamos a encontrar el mes que viene, si será Klein o hay movimiento.

Comparto las primeras páginas del sexto número:

El increíble Hulk de Philip Kennedy Johnson y Nic Klein me sigue pareciendo un comic entretenidísimo en el que el dibujo proporciona el plus de calidad que me deja con ganas de seguir comprando la colección.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Inmortal Thor 1-5 de Al Ewing y Martín Cóccolo (Marvel Comics – Panini)

Analizo el primer arco de la nueva etapa de Thor de la mano de Al Ewing y Martín Cóccolo, con Matthew Wilson en el color y alucinantes portadas de Alex Ross. El Inmortal Thor ha empezado de la mejor forma posible.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Al Ewing, Martín Cóccolo y Alex Ross dan al Dios del Trueno el tratamiento «Inmortal». Le han llamado de muchas maneras. Los dioses le conocen como el Rey de Asgard, guardián de Mjolnir, héroe de las historias. Cuando las injusticias golpean la Tierra, lucha por aquellos que no pueden hacerlo. Ésta es la historia del Inmortal Thor. 

Este primer arco de El Inmortal Thor se ha desarrollado en los cinco primeros números de la colección.

Al Ewing comenta al final del primer número cómo conoció al personaje de Thor y su aproximación al personaje de cara a esta nueva etapa que se inaugura con este número. Y fue leerlo y sentir que había clavado lo que se supone que es Thor para mi y lo que le hace grande. Por un lado, sus aventuras no deben ser contra villanos terrenales. Aunque está bien que en algún momento detenga un robo a un banco, su carácter de DIOS le deben lanzar contra amenazas más grandes que la vida, que muestren que no es un héroe como los demás. Sus aventuras deben ser más grandes, mejores. Esto es algo que muchos otros autores han planteado, sin ir más lejos la pasada etapa de Donny Cates en la que planteaba la amenaza del Invierno Negro.

La parte que más me ha gustado de esta premisa de Thor es la afirmación de Ewing que le gusta ver a un Thor que ríe. Y esto para mi, tenerle desde una vertiente positiva y optimista incluso cuando se enfrente al Ragnarök, me gusta mucho. Algo que contraste con la etapa de Cates o incluso durante una parte importante de la de Aaron. De hecho, Cates convirtió a Thor en un protagonista desagradable y un poco capullo, motivo por el que ese comic no me funcionó, incluso cuando Cates lo escribía.

Más allá de la premisa, leyendo esta primera grapa de El Inmortal Thor te das cuenta que Ewing ha clavado al personaje. Su felicidad al ver la reconstrucción de Bifrost, el puente del Arco Iris, es algo contagioso. Como también me gusta mucho la conexión de Thor con Midgard y el importante papel que Ewing plantea para Loki como Contador de Historias además de Dios de las Mentiras. Y por si fuera poco, la presentación de Toranos y la propia existencia de Utgard, el reino de las sombras que son de alguna manera los Dioses de los Aesir, plantea una amenaza más grande que la vida que funciona de forma estupenda a lo largo de todo el arco.

Ewing se muestra como un revisionista de la historia de Thor, poniendo especial interés por elementos y personajes clásicos. Porque no es sólo recupera el traje clásico de Thor, es que ha reconstruido el Bifrost y devuelto a una posición ambigua a Loki, aunque en general mirando desde el lado de la luz. Además, viendo el final del arco, volvemos a tener al Verdugo y la Encantadora como villanos de la serie, aunque aparentemente vayan a estar a la sombra de R.O.X.X.O.N. Una resurrección de Verdugo que tuvo lugar, aunque fuera de plano, en la colección Avengers Inc. también escrita por él. Al igual que usa a Tormenta, que protagoniza X-Men Red también escrita por él. Hablando de conexiones. No hay nada gratuito en los guiones de Ewing, y me gusta.

Viendo todo lo que ha planteado en este primer arco, veo muchas cosas interesantes que Ewing ha sabido unir de forma modélica. Como por ejemplo la recuperación de los Thor Corps, actualizando su alineación con Bill Rayos Beta, Loki, Jane Foster y Loki uniéndose a Thor Odinson. Esta unión de héroes da la escala más grande que la vida que comentaba al principio que se espera de un comic de Thor y sirve para resaltar la amenaza que resulta TORANOS para toda la realidad. Aprovecho para comentar que el truco que usa Thor Odinson para derrotarle aunque a algunas personas pudiera resultarle una idea original, en realidad a mi me ha resultado algo super gratuito y anticlimático. Porque por mucho que Thor ahora domine la magia de Odín, que él diga que alguien es digno no debería ser suficiente pensando que sus actos distan mucho de serlo. Aunque por otro lado, tampoco es que este sea un final para Toranos, más bien un punto y aparte.

La premisa de Ewing y en general su guion de este primer arco me han gustado mucho. El gran pero de esta colección es el dibujo de Martín Cóccolo, que me parece totalmente inadecuado. Si tengo que decir algo bueno de él, es que estos números son mucho mejores que el crossover entre Thor y Hulk, que dibujó ¿el año pasado? Esto me muestra a un artista que aún está creciendo como dibujante y que espero siga mejorando en el futuro. Porque igual que un futbolista mejora jugando, eso mismo le pasa a los dibujantes.

Aunque busque algo positivo que decir de Cóccolo, en realidad me parece un error tremendo por parte del editor el haberle dado este encargo, que le viene muy grande. Lo primero que me parece es que a este El Inmortal Thor le faltan muchas cosas, empezando por personalidad. El dibujo de Cóccolo puede ser anatómicamente correcto y no realiza ninguna locura narrativa a la hora de contar la historia, pero a la vez todo es muy plano. No hay momentos de WHOA!!!, y los que hay son gracias al color de Matthew Wilson. El dibujo debería transmitir la sensación de «más grande que la vida» y no lo consigue, pero tampoco en la narrativa, en la forma de contar la historia no ves más que planos medios «normales», sin ningún plano original o interesante, y demasiados primeros planos de caras que cubren completamente una viñeta. No hay nada que haga que flipes y que te haga pensar que este comic es mejor que cualquiera de los otros 100 que Marvel publica todos los meses. En lo referido al dibujo no lo es, y «normal» o «correcto» seguro no es suficiente cuando hablamos de THOR.

Las caras de Thor son super inexpresivas y como si fueran siempre iguales. Me da la sensación como si Cóccolo trabajara con photoshop o cualquier programa de dibujo similar y todas sus caras estuvieran hechas a partir de la misma plantilla base, de forma que tampoco provoca que haya una conexión emocional. Ni con Thor ni con nadie. Y esto es una pena, porque la historia de Ewing SI lo pone todo de su parte para que Thor sea el DIOS más grande y este comic el mejor de todo el catálogo de Marvel. Pero Cóccolo lamentablemente no lo aprovecha para lucirse, más que nada porque no llega a más.

Me sabe muy mal que el dibujo de Cóccolo me parezca tan montonero e inadecuado. De hecho, aunque lo he mencionado antes, me parece super llamativo que todos los momentos que resultan más potentes visualmente no sean debido al dibujo de Cóccolo, sino al color de Matthew Wilson. Wilson si aprovecha esta historia para lucirse de forma alucinante. La representación de Toranos como un ser mostrado entre sombras rodeado de relámpagos, casi como una versión en negativo de la luminosidad y colorido que se había visto en las páginas previas, me parece un recurso narrativo super chulo que además queda genial en la página impresa.

Por cierto, lo que si destacaría de esta nueva etapa de El Inmortal Thor son los portadones que se está cascando el siempre genial Alex Ross, que han acompañado este artículo. Ross ya hizo las portadas de El Inmortal Hulk de Ewing y en Thor puede darnos las imágenes más grandes que la vida que lamentablemente el dibujo interior no nos va a dar. Me flipa mucho la plenitud creativa en la que se encuentra Ross dentro de Marvel, por ejemplo con las portadas en Doctor Extraño. ¡Qué portadas!

Me da pena que el dibujo no esté a la altura de la historia de Ewing, que si me ha gustado mucho. Y aunque este arco finaliza de forma satisfactoria (y un tanto anticlimática), han quedado numerosos elementos abiertos que tendrán que ser resueltos en el futuro, como la implicación de Gea, la madre de Thor, en el despertar de Toranos, y los motivos que tuvo para ello.

Otra cosa que me ha gustado es cómo Ewing nos ha mostrado el poder que tienen las historias, algo que hemos visto personificado en la figura de Loki. Creo que esta idea va a seguir estando en el centro de las historias de esta etapa, dado que aunque es especulación, que Dario Agger, el C.E.O. de R.O.X.X.O.N. haya comprado la Marvel Comics de la Tierra 616 donde vive el Universo Marvel creo que busca cambiar la narrativa positiva hacia Thor Odinson creando una nueva realidad en los comics más positiva hacia él que haga que el flujo de poder lo acumule él. O algo similar. Que una historia publicada en un comic pueda alterar la realidad puede ser algo que también veamos en el futuro de esta colección, y es algo que puede darnos una historia original. Veremos a ver si acierto.

En todo caso, a pesar del dibujo de Cóccolo, me ha gustado El Inmortal Thor. Ewing tiene toda mi confianza, le dará el margen que necesite para contar la historia que tenga pensada. Dentro que espero que no se alargue hasta los 50 números como le pasó en El Inmortal Hulk, una duración que se le fue de las manos y resultó excesiva. Pero eso es adelantarse demasiado, porque apenas se han publicado los 5 primeros números de esta colección y creo que Ewing no ha especificado cual será la duración de esta etapa. Pero eso, por la parte de la historia, muy bien de momento Al Ewing.

Comparto las primeras páginas del comic:

El Inmortal Thor me parece un buen comic cuyo guionista Al Ewing hace que merezca la pena disfrutarlo, incluso a pesar que el dibujo no esté a su altura. En todo caso, tengo ganas de leer las siguientes grapas y saber cómo continúa la historia.

PUNTUACIÓN: 7.5/10

Gracias por leer este post. Espero tus comentarios. Y si te gustó el artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales y que te suscribas para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones. Y si quieres, puedes invitarme a un café.

¡Saludos a todos!

Crítica de El Increíble Hulk 2-5 de Philip Kennedy Johnson, Nic Klein y Travis Foreman (Marvel Comics – Panini)

Philip Kennedy Johnson ha devuelto a El Increíble Hulk a la senda del terror, y hoy toca comentar los números 2 a 5 de la colección publicada por Panini, con dos arcos de dos números dibujados por Nic Klein y Travis Foreman, y color de Matt Wilson.

PUNTUACIÓN: 7/10

Cada criatura primordial y terrorífica ha puesto sus ojos en el Gigante de Jade. Mientras, Banner debe pasar por un pueblo abandonado, pero por la noche, el término «ciudad fantasma» adquiere un nuevo significado.

Y en la segunda historia, ¡Contra el Hombre-Cosa! Una sensual aparición en los pantanos brumosos está atrayendo a las víctimas a la perdición. ¿Cuál es la conexión de esta misteriosa criatura con el Hombre-Cosa? ¡Rabia contra empatía! ¡Los dos Goliats Esmeralda llegan a las manos, y ni siquiera Hulk es inmune al ácido mortal del Hombre-Cosa!

Philip Kennedy Johnson apuntaba maneras en el primer número de esta colección. Y tras leer estas dos historias contenidas en las siguientes 4 grapas USA (y también de Panini), ya no estamos ante una promesa sino una brillante realidad. Johnson además de escritor y militar en la reserva es músico, y me gusta mucho el uso de la música en la primera historia, creando una canción que se convierte en la narradora de la historia. Este elemento aporta una dosis de novedad que agradecí mucho mientras leía estos comics. Su premisa de hacer que la villana de esta etapa sea la primogénita de la Madre de los Horrores, un ser con la capacidad de llamar a los monstruos del Universo Marvel para que se unan en la cacería de Hulk, es una idea que ya está dando sus frutos y nos está dando unos comics que tienen el ADN perfecto de lo que se espera de una historia de Hulk.

Dentro que me han gustado estos comics, por comentar algo menos bueno, quizá el formato de historias contadas en dos grapas están en el límite de lo interesante, sintiendo por ejemplo que el primer arco en la ciudad fantasma habría molado mucho más si la historia se hubiera desarrollado en tres o cuatro números. Porque en el formato en que lo leí, la historia tiene que ir al grano sin posibilidad de giros. Banner y Charlie llegan al pueblo, descubren lo que vive abajo, luchan y gana Hulk de forma sangrienta. Directo y al grano. También es verdad que hay que agradecer que las traman no se alarguen innecesariamente, pero en este caso me quedo con que podría haber sido un sobresaliente y no lo ha sido.

El primer arco está dibujado por Nic Klein con color de Matt Wilson. Como ya pasó en Inmortal Hulk de Al Ewing y Joe Bennet, una parte fundamental del éxito del comic viene de saber transmitir el terror que suponen las transformaciones de humano a monstruo, enlazando este comic al body-horror de Cronenberg y directores similares. Klein y Wilson consiguen crear una atmósfera malsana a lo largo del comic, con unos momentos realmente perturbadores con un monstruo oculto en el subsuelo de inspiración claramente lovecraftiana. Aparte del ENORME Hulk que tenemos en estas páginas, me gusta mucho su representación de un Banner diminuto que recuerda al apelativo de «puny Banner» que Hulk le dedicaba hace décadas, y le dibuja como alguien acosado por una pesadilla que sabe que es más fuerte que él y que va a controlar su existencia convirtiéndola en un infierno.

Travis Foreman con Matt Wilson se encarga de la segunda historia en la que Hulk visitará los pantanos del Hombre-Cosa. Foreman es un artista con un estilo super particular con el que no suelo conectar nada. Recuerdo por ejemplo con mal sabor de boca los fill-in que realizó en la colección de Puño de Hierro hace un montón de años. Sus dibujos en muchos momentos parecen bocetos sin terminar, y sus figuras tienen unos escorzos que resultan en algunos momentos raros y poco naturales. Dicho esto, la verdad es que para el dibujo de monstruos y la temática de terror planteada por Johnson la verdad es que su estilo encaja a la perfección. En positivo, el monstruo oculto en el pantano tiene una forma alejada de cualquier cosa antropomórfica que me ha gustado bastante.

Dentro de lo malo que es el cambio de dibujantes, porque obviamente prefiero a Klein frente a Foreman, al menos me queda el consuelo de que Marvel lo ha hecho bien al hacer que cada artista dibujara un arco completo, de forma que la lectura de estas historias han su propia personalidad.

Con esta vuelta a los orígenes, El Increíble Hulk apunta que nos va a dar muchos meses de entretenimiento gracias a estas historias de corte perturbador. Y yo lo agradezco.

Comparto las primeras páginas del número 2 USA:

Me gusta el retorno de El Increíble Hulk a la senda del terror planteado por Philip Kennedy Johnson. Y ahora, ganazas de que Nic Klein vuelva al dibujo el mes que viene.

PUNTUACIÓN: 7/10

Espero vuestros comentarios. Y si gustó este artículo, te invito a que lo compartas en redes sociales, y que te suscribas al blog para que te lleguen las notificaciones de las próximas publicaciones.

¡Saludos a todos!