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Crítica de Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos vol. 10 de Stan Lee y Jack Kirby (Marvel Comics – Panini)

Llegamos a uno de los puntos culminantes de la historia de Los Cuatro Fantásticos en el décimo volumen de la Biblioteca Marvel de Panini, obra de Stan Lee y Jack Kirby, al asistir a la presentación de Galactus y su heraldo Silver Surfer.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Ésta es la Era Marvel de los Cómics y jamás fueron dichas palabras más acertadas. ¡»La trilogía de Galactus»! ¡El debut de Estela Plateada! «Este hombre… ¡este monstruo!». Nada se puede medir a estos relatos. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este décimo volumen incluye Fantastic Four 48-53 USA, publicados originalmente en 1966.

Calificar de «histórico» este de Biblioteca Marvel Los Cuatro fantásticos no es para nada desmesurado, teniendo en cuenta que en estas 6 grapas USA asistimos a la presentación de Silver Surfer, Galactus, Wyatt Wingfoot, Pantera Negra con todo su mundo de Wakanda y su archienemigo Ulyses Claw. Además, el número 51 USA es el mítico «This Man, this monster», que recientemente Alex Ross homenajeó en su maravilloso comic Círculo Cerrado, planteado como una continuación de ese número. Es una locura pensar en el frenesí creativo que la pareja Lee y Kirby tuvieron durante esos años, en los que casi cada grapa era la semilla de una nueva faceta del Universo Marvel. Cada una de las aventuras de estas grapas hoy en día serían no ya un arco completo de cualquier colección actual, sino casi un evento editorial.

En otras reseñas de la Biblioteca Marvel he comentado que como lector de los años 80, nunca conecté con el dibujo de Jack Kirby. Ya en esos años su estilo transmitía una sensación «viejuna» que no se podía comparar con la fuerza de Frank Miller y la narrativa de George Pérez o John Byrne. Sin embargo, leer estos 50 números de los Cuatro Fantásticos me han reconciliado con su figura, ya que dentro de ser unos comics de su tiempo en lo relativo a trajes, vehículos, etc… muestran una imaginación desbordante.

Y la verdad es que Jack Kirby está impresionante en estos comics. A Kirby le acompaña Joe Sinnott en el entintado, con unas tintas que creo le sientan muy bien a Kirby, transmitiendo la fuerza y la espectacularidad de los lápices de The King. Aparte de la locura sin complejos que es el diseño de Galactus, cabe recordar que Kirby prácticamente creaba él sólo el comic tras una breve conversación con Lee sobre los aspectos generales de cada grapa. Es público y notorio que Kirby creó a Silver Surfer, descubriéndolo Lee cuando vio las páginas dibujadas. Frente a lo recargados que eran los diseños de Kirby, sorprende la simplicidad de Silver Surfer, y quizá por ese sea un personaje que ha perdurado todo este tiempo, con esa estética de ser superior no anclado a los problemas humanos.

Lo mismo podría decirse de Pantera Negra, el primer superhéroe africano de Marvel, con un mundo de Wakanda que combina la ultra tecnología con algunos clichés alrededor de las culturas africanas. El despliegue artístico de estos números merecen la pena ser poseídos por cualquier fan de los comics Marvel. Porque son comics realmente históricos dentro de Marvel, incluso a pesar de los elementos menos buenos que he encontrado en estas aventuras y que ahora paso a comentar.

Tengo que decir que la saga de Galactus si la leí hace un montón de años. No recuerdo si en casa de mis primos de Madrid con sus ediciones de Vértice, o con alguna reedición de Forum en ¿Clásicos Marvel o similar? Estoy bastante seguro de haberla leído, aunque igual el hecho que esta historia sea comentada y referenciada en tantos comics posteriores, empezando por la serie de Silver Surfer de Stan Lee y John Buscema, que igual la memoria me juega malas pasadas. Los comics que diría que NO había leído antes son el nº51 «Este hombre, este monstruo», y la historia en dos partes con la presentación de Pantera Negra que apareció en los números 52 y 53 USA. O en caso de haberlos leído, no los recordaba en absoluto.

Y ahora que me puesto a leerlos en la edición de la Biblioteca Marvel, me pasa que veo que la importancia histórica de estos comics debido a la creación de estos personajes míticos del Universo Marvel es muy superior a la calidad de las aventuras que viven los Cuatro Fantásticos en estas páginas. O dicho de otra manera, el worldbuilding es muy superior al pijameo contenido en estos números. Unas aventuras que, con ojos de 2024, han envejecido terriblemente mal.

He comentado en muchas ocasiones el gran valor de Stan Lee como cronista de una época y cómo sabía leer las modas y tendencias sociales para introducirlas en los comics, dotando al Universo Marvel de una sensación «actual» para el lector que estoy seguro que en su momento le volaría la cabeza a los jóvenes fans. El Lee editor que creó un universo cohesionado donde todos los héroes vivían sus aventuras es también mérito suyo, como lo es también la idea de continuidad y que las historias se construyeran a partir de las anteriores, viendo crecer y cambiar a los personajes en las páginas de estos comics. Estos son valores de los comics Marvel que no tenían los comics de DC. No sólo no los tenían es que los editores de DC no soñaban que los comics podían hacerse de otra manera a cómo lo llevaban haciendo desde los años 40. Y aunque luego está la faceta polémica y cómo se apropió del éxito de sus compañeros Ditko y Kirby aprovechando su labor de Editor en Jefe de Marvel. O la duda eterna de qué parte de los argumentos era suya y cuanto se lo inventaron los artistas al dibujar los comics, quedando en algunos casos en un mero dialoguista de las páginas de Kirby y Ditko. Pero no se puede negar que Lee cambió el paradigma editorial en Estados Unidos. Kirby en solitario, o Ditko en solitario no lo hubieran hecho.

Y una vez dejo atrás estos aspectos, en realidad me encuentro en este décimo volumen de la Biblioteca Marvel Los Cuatro Fantásticos unos comics terribles. Empezando porque la saga con la presentación de los Inhumanos, que se empezó a contar en el volumen 9 desde el número 44 al 47 USA, no termina en ese número, sino que Lee mete de mala manera 7 páginas en el número 48, dando un final anticlimático tremendamente insatisfactorio. Como lector, pensar que me dejen con ese cliffhanger para terminar la historia tan mal me vuela la cabeza.

Otro elemento que me llama la atención y que ha envejecido muy mal es el hecho que la saga de Galactus se cuenta a lo largo de tres grapas USA (los números 48, 49 y el especial aniversario 50). Sin embargo, en realidad esta historia se podría haber contado en sólo dos grapas, teniendo en cuenta que la historia termina en la página 10 del número 50, abriendo Lee en el resto de páginas una serie de tramas de cara a los próximos números. Una decisión que me parece absurda y super anticlimática, vista con ojos actuales. Y aquí entro a la parte que es mejor la presentación de Galactus que las cosas que hace, algo trasladable a los protagonistas. En estos comics, sobre todo en el nº48 tenemos un clásico de la historia de Marvel, al afirmar el Vigilante que no puede inmiscuirse en los asuntos de los hombres para hacerlo justo a continuación, al intentar proteger a la Tierra de la llegada de Silver Surfer.

La llegada de Galactus, más allá del concepto de «Dios llegando a la Tierra», se resuelve de una forma super decepcionante. De hecho, Galactus, con su faldita y la G gigante en el pecho de su traje, no llega a hacer nada que justifique su calificativo de deidad. La sensación es que Lee y Ditko tuvieron una idea épica, pero no acabaron de saber cómo aprovecharla y llevarla a su máxima expresión.

Tras el número 50 llegó «Este hombre, este monstruo», una historia unitaria que rompió las sagas de sagas que se habían leído en los últimos meses, al continuarse inmediatamente los arcos de los 4 Terribles, los Inhumanos y ahora Galactus y Silver Surfer. La idea de un villano suplantando a la Cosa pero aprendiendo de la nobleza que Ben Grimm tiene en su interior es un buen concepto, pero la ejecución de nuevo queda lastrada por la idiotez absoluta de que Ben llegue al edificio Baxter y Reed no reconozca la cara de su mejor amigo. Aparte de la chorrada absoluta de tener a un villano, un científico envidioso del éxito de Reed, que aparentemente muere al final de esta grapa y que Stan lee no se molestó ni siquiera en darle un nombre. Vale que el personaje moría, pero no molestarse en darle un nombre es una idea tremenda. Un error garrafal que se mantuvo durante más de 55 años, hasta que Alex Ross lo «arregló» en Círculo cerrado.

La presentación del mundo de Wakanda es espectacular gracias a la desbordante imaginación de Jack Kirby, pero la idea de Stan Lee para justificar la reunión es un poco de bombero torero. Porque tenemos a un T´Challa que ante el inminente ataque de Claw decide que en lugar de pedirles ayuda a los héroes es mejor llevarles a Wakanda con engaños para derrotarles en combate, para así convencerse a si mismo que puede vencer sólo a Klaw. Está claro que la idea de «héroes luchando por una confusión para acabar unirse ante una amenaza mayor» está en el ADN de los comics Marvel, pero en este caso tenemos un ataque premeditado a traición, en realidad esto dista mucho de lo que acabo de comentar.

Si a esto le sumamos que Johnny Storm invita porque si a su compañero de universidad Wyatt Wingfoot que está durmiendo y no tiene opción de decidir si quiere ir a un viaje a África antes de ser «raptado», tenemos un montón de ideas muy tontas en estas páginas. A todo esto, que por ser nativo americano resulte ser un experto rastreador no se si con ojos de 2024 es una idea muy racista al convertirle en un estereotipo andante, o una idea genial que sirve para afirmar a un colectivo oprimido en los Estados Unidos, sobre todo pensando que es él es que acaba salvando a los Cuatro Fantásticos al ser una «wild-card» inesperada para T´Challa. Por cierto, a esto hay que sumar toda la trama de Johnny en la universidad, que supongo que la plantearía para conectar con los jóvenes de la época, pero que de momento resulta super insulsa y chorra.

A esto hay que sumar el aspecto que aún no he comentado y que es lo que peor ha envejecido en estos comics: los diálogos. Y entiendo el factor histórico y todo lo que queramos, pero los personajes resultan super antipáticos, por ejemplo con Reed ninguneando todo el rato a Sue. Me ha resultado un suplicio absoluto leer el número 53 USA con T´Challa contando la historia de su pueblo siendo interrumpido de mala manera por Ben Grimm repetidamente, mostrando una falta de educación y una estupidez inadmisible. Es que si se supone que tiene que ofrecer un punto de ligereza y humor, no lo consigue en absoluto, como no sucedía tampoco en los comics de Nick Furia, Agente de SHIELD que leí recientemente.

A nivel macro estos comics son historia viva de Marvel Comics, y mi parte coleccionista se alegra poder tener estos comics en mi casa, gracias a la estupenda edición de Panini. Pero debido a su antigüedad, encuentro que las ideas contenidas son mucho mejores que su ejecución. En positivo, creo que la Biblioteca Marvel me ha reconciliado de alguna manera con Jack Kirby, apreciando en su justa manera su fuerza e imaginación. Me había puesto como obligación comprar como mínimo hasta el número 50 USA, pero llegados a este punto creo que voy a comprar todos los comics que dibuje Kirby, y luego ya veremos.

Comparto las primeras páginas del comic:

Los Cuatro Fantásticos viven en estas páginas algunas de sus aventuras más icónicas que han marcado a la Casa de las Ideas durante años. Pocos comics son más «importantes» que estas grapas.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO ABSOLUTO

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¡Saludos a todos!

Crítica de Marvel Must-Have. Magneto: Testamento de Greg Pak y Carmine Di Giandomenico (Marvel Comics – Panini)

Aprovechando la nueva edición Marvel Must-Have de Panini he vuelto a leer Magneto. Testamento, el impactante comic de Greg Mak y Carmine di Giandomenico sobre el exterminio nazi de los judios durante la Segunda Guerra Mundial.

PUNTUACIÓN: 9/10

Hoy en día, todo el mundo lo conoce como Magneto, el más radical defensor de los derechos mutantes que la humanidad haya conocido jamás. Pero en 1935, no fue más que un niño judío, uno de los muchos que tuvo la desgracia de vivir en la Alemania de los nazis. Descubre el origen definitivo de uno de uno los grandes iconos de Marvel. Todo empieza con una cadena de plata y un chico enamorado de una chica. Luego se convierte en una angustiosa lucha por la supervivencia contra la inexorable maquinaria de la Solución Final de Hitler.

Magneto. Testamento es un tomo de 144 páginas que recopila X-Men: Magneto Testament 1-5 USA.

El exterminio nazi de los judios durante la 2ª Guerra Mundial es algo que hemos visto en numerosas películas o documentales. Pero si exceptuamos Maus, resulta difícil pensar en comics que hayan tratado esta temática tan dura. Y si hablamos de Marvel, este Magneto. Testamento es una obra única en su género, con una historia que merecía ser contada para que las nuevas generaciones la conozcan y el genocidio judío no caiga en el olvido.

En realidad poner a Magneto y a los X-Men en la portada es una excusa comercial que le permitiera vender más comics, porque este NO es un comic de superhéroes con grandes batallas, sino una memoria realista del genocidio. Antes de ser Magneto, Erik Leshnerr en esta historia es Max Eisenhardt, un inteligente y delgado niño de nueve años que vive con su familia en la Alemania anterior a la Segunda Guerra Mundial. Poner a un niño inocente como nuestro punto de vista es una decisión super acertada. Y me gusta mucho la forma en que la historia empieza en esos años previos, en un momento en que se boicoteaba a los niños en la escuela y se les insultaba y agredía. También me gusta cómo se transmite que estas familias se negaron a abandonar sus hogares (lógico) pensando que era imposible que los nazis pudieran llevar a cabo sus amenazas.

El comic está plagado de fechas históricas, empezando por la Noche de los Cristales Rotos, y datos que ponen de relieve las masacres y genocidios que los nazis fueron llevando a cabo a lo largo de los años en Alemania, Polonia y luego ya en los campos de concentración. Ofreciendo multitud de detalles durísimos de leer sin sobrecogerte a poco que tengan un mínimo de consciencia. Y aunque Max está destinado a sobrevivir, la historia no te deja con un buen sabor de boca, que es precisamente lo que entiendo que se pretende.

El dibujo de Carmine di Giandomenico con color de Matt Hollingsworth me parece una maravilla, contando de forma perfecta esta dolorosa historia real. Greg Pak ha comentado que invirtieron muchísimo tiempo para documentarse porque querían que todo fuera exacto como era en realidad. Desde la ropa, los vehículos o las localizaciones, todo luce super realista. Y justo por esto, cada golpe, cada asesinato se siente dolorosamente real.

Por ponerle un pero, en el primer número Giandomenico dibuja a Magda, la joven destinada a convertirse en esposa de Magneto, con unas facciones casi idénticas a las de Max, de forma que casi parecen hermanos gemelos. Entiendo que esta es una decisión consciente tomada por algún motivo que se me escapa, porque no le acabo de entender el sentido ni creo que funcione. Dicho esto, es un pero super pequeño porque estamos ante un comic histórico para Marvel en la que todo sirve para contar la historia de la mejor forma posible. Y la más dolorosa.

A la hora de vender un comic, las editoriales manosean en demasiadas ocasiones el término «importante». Magneto. Testamento es un comic IMPORTANTE. Uno que Marvel y Panini deberían tener siempre disponible para que cualquiera pueda leer ahora y en el futuro esta historia.

Comparto algunas páginas del comic:

Magneto. Testamento es un comic doloroso de leer, pero muy necesario. Hay que aplaudir que Marvel se atreviera a publicar un comic de esta naturaleza.

PUNTUACIÓN: 9/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de D.I.O.S.E.S. 2 de Jonathan Hickman y Valerio Schiti (Marvel Comics – Panini)

Segundo número de D.I.O.S.E.S. de Jonathan Hickman y Valerio Schiti con color de Marte Gracia, en el que se continúa la redefinición de la Cosmogonía Marvel, presentando a nuevos personajes que tendrán su importancia en el futuro.

PUNTUACIÓN: 6/10

Jonathan Hickman y Valerio Schiti continúan redefiniendo la Cosmogonía Marvel. El Centum tiene normalmente veinticinco primordiales. Ahora sólo tres permanecen en pie. Hay un libro oculto en una biblioteca oculta que oculta una puerta oculta.

En el primer número de D.I.O.S.E.S. Jonathan Hickman nos presentó a dos de las fuerzas que dan forma a la existencia: Los Poderes Fácticos con WYN de avatar y el Orden Natural de Todo que reclutó a Aiko, la esposa de Wyn, para ser parte de sus centivares. En la presentación de esta miniserie tuvimos una entretenida historia de acción, pero como es habitual en Hickman y su narrativa fragmentada, ni asomo de quienes son estas dos fuerzas cósmicas, que poderes controlan ni qué objetivos tienen que les sitúan en bandos opuestos.

Y en este segundo episodio Hickman dobla esta apuesta empleando casi toda esta grapa para presentar a Mia DiMaria, una joven universitaria que será reclutada por el Orden Natural de Todo. Entiendo que narrativamente es normal que un escritor tenga que presentar las fichas antes de ponerse a jugar con ellas, pero cuando no cuentas nada interesante relativo a la amenaza principal, el interés en el comic se resiente, como ha sido el caso. De hecho, sin haberlo mirado, apostaría que Hickman aún tiene que presentar a más jugadores en los próximos números, lo cual provocará que la a priori parte más interesante de esta historia seguirá parada durante algunos meses.

Wyn, Aiko o Mai DiMaria son personajes de nueva creación que Hickman puede caracterizar como más le interese. Sin embargo, en esta grapa Hickman le hace verbalizar a Stephen Extraño que la vida del mago es estar siempre solo, y en la maravillosa grapa de Doctor Extraño de Jed MacKay y Pasqual Ferry Stephen afirma que sabe que nunca está sólo y que cuenta que además de su amada Clea, sus amigos llegarán en su ayuda cuando más lo necesite. Hickman y MacKay presentan EL MISMO MES ideas opuestas sobre uno de los principales personajes del Universo Marvel. Y puestos en la balanza, me quedo sin duda con la que creo que es la caracterización más correcta y fiel, que es la que MacKay. No es la primera vez que Hickman retuerce las caracterizaciones de sus protagonistas para hacerles encajar en su engranaje, lo que provoca que los lectores desconectemos al no sentir que los personajes sean versiones reconocibles de los héroes que crecimos amando. Pasó en el final de su etapa en Vengadores y, por supuesto, pasó en la Era de Krakoa mutante. Y parece que estos D.I.O.S.E.S. no van a ser una excepción para Hickman, más bien la confirmación de su fórmula.

Hay mucha gente que se queja de la narrativa descomprimida de Brian Michael Bendis, y como leer una grapa suya era un suplicio en la que apenas te contaba una escena alargada o dos, y la trama no avanzaba. En realidad hay que reconocer que estas críticas no evitaron que su Daredevil, Ultimate Spiderman o los Vengadores fueran comics super ventas en su momento. Pero Hickman esta llevando esta «descompresión narrativa» a un nivel superior que seguro no es del agrado de todo el mundo empezando por mi. Algo que no es de ahora, claro. En la reciente Ultimate Invasion empleó una grapa casi entera para hacer exposición pura y dura con cabezas parlantes hablando sin nada interesante que hacer. Y por un lado se que esta miniserie D.I.O.S.E.S. tendrá una extensión de 8 números, por lo que creo que aguantaré hasta el final para leer la historia en su totalidad y poder valorarla en su totalidad. Pero por otro lado este comic me ha recordado a una serie de televisión aburrida que pruebo a ver qué tal y cómo no me gusta no continuo con su visionado. Y no tengo claro porqué al comic le doy más oportunidades de las que le doy por ejemplo a las series de televisión. Supongo que por mi amor al género.

El principal reclamo de D.I.O.S.E.S. es su apartado artístico, con unos Valerio Schiti y Marte Gracia brillando a gran altura. Tiene mérito saber narrar la larga conversación entre Aiko y Mia DiMaria de forma que resulte interesante para el lector. Además, las páginas cuentan con unos fondos maravillosos mientras presentan diferentes mundos, empezando por la casa del Orden Natural de Todo, pero también la Biblioteca de Mundos. En esta grapa el interés y las ganas de seguir leyendo la colección lo genera un dibujo estupendo de dos artistas TOP de la Marvel actual. Junto a Schiti y Gracia, quiero destacar también la portada de Mateus Manhanini, que no parce una portada de un comic de superhéroe «normal».

En realidad tengo que comentar como positivo que le sigo dando la oportunidad a Hickman para que cuente algo que me interese, aunque no haya acertado en sus trabajos previos. Esto no es algo que hago con mucha gente. Pero estamos en un momento de exceso de oferta comiquera de calidad en que no deberiamos aceptar nada que no conecte con nuestro gustos si sentimos que estamos ante un comic que no es para mi.

Comparto las primeras páginas del comic:

Hickman continúa su narrativa descomprimida en D.I.O.S.E.S., y sigo sin tener claro de qué va todo esto. Y lo que es peor, no veo que estas nuevas casas cósmicas mejoren a lo que ya teniamos.

PUNTUACIÓN: 6/10

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¡Saludos a todos!

Crítica de Biblioteca Marvel Nick Furia Agente de SHIELD vol. 1 de Stan Lee, Jack Kirby y vv.aa. (Marvel Comics – Panini)

Dentro de la Biblioteca Marvel de Panini había un comic que tenía muchísima curiosidad por leer, las primeras aventuras de Nick Furia, Agente de SHIELD de Stan Lee, Jack Kirby y un montón de artistas más.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO SESENTERO

Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Stan Lee y Jack Kirby se meten de lleno en el mundo de los espías, de la mano del mejor de ellos. ¡Nick Furia alcanza la dirección de SHIELD mientras Hydra despliega su sombra sobre el mundo! Contiene los correos de lectores de la edición original y la cronología que lo sitúa todo en contexto. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!

Este primer volumen de Nick Furia, Agente de SHIELD incluye los comics Strange Tales 135-144 USA, publicados entres agosto de 1965 y mayo de 1966.

Aparte de un buen guionista, Stan Lee fue sobre todo una gran esponja que supo captar las modas y cambios sociales de la sociedad americana de los años 60 y 70, trasladándolos a los comics de forma casi inmediata. Este comic de Nick Furia, Agente de SHIELD es una muestra estupenda, en la medida en que Lee transformó a un soldado de la 2ª Guerra Mundial en la versión Marvel de James Bond 007, tras darse cuenta de la popularidad que el género de espías estaba cobrando en esos años en cine y televisión. Se dio la circunstancia que durante algunos meses Marvel estuvo publicando 2 colecciones protagonizadas por Nick Furia, estas aventuras publicadas en la colección Strange Tales co-protagonizada junto al Doctor Extraño, y el comic bélico Sargent Fury and his howling commandos, ambientado en la 2ª Guerra Mundial.

Al tratarse de unas historias publicadas en Strange Tales, las aventuras de Nick Furia constaban de sólo 12 páginas por número, lo que obligaba a ir al grano desde la primera página. Es por esto que este primer volumen publicado por Panini incluye 10 números USA. A pesar de esta extensión reducida, la verdad es que las grapas de Nick Furia cumplen de sobra con la dosis de entretenimiento, igual como si fuera una grapa normal.

Leyendo este comic uno no puede más que sentir nostalgia por estos tiempos más sencillos en los que Stan Lee nos presentó a S.H.I.E.L.D., acrónimo de Supreme Headquarters, International Espionage, Law-Enforcement Division (División internacional para la ejecución y el cumplimiento de la ley). La super organización de espionaje del Universo Marvel fue fundada entre otros por Tony Stark y contaba con la tecnología y los inventos más locos imaginables, enfrentándose en sus primeras páginas a la amenaza de Hydra. Estas primeras aventuras son super locas, pensando que Hydra tiene a cientos de agentes vigilando los pasos de Furia en medio de Nueva York. Pero incluso más si pensamos en los recursos de SHIELD. En estas páginas asistimos a las primeras apariciones del coche volador de Furia, el Helitransporte, la base de SHIELD cuya entrada estaba en una peluquería o los Simulacros Dotados de Vida. Elementos todos ellos claves de la iconografía de la Marvel de esos años.

A pesar de la limitación de páginas, Lee emplea numerosas páginas para mostrar la villanía de Hydra y cómo el más mínimo error se paga con la vida. La frase mítica de «corta una cabeza y dos más ocuparán su lugar» se acuñó también en estas páginas. Dentro de ser unos comics que he encontrado super entretenidos a pesar del elemento añejo que tienen, hay que reconocer que hay varios elementos realmente ridículos de estas historias. Empezando por toda la parte de la hija del Líder Supremo («qué máscara tan horrible»), que da un poco de vergüenza ajena. Aparte de esto, Lee plantea un misterio alrededor de la identidad del Hydra Supremo que resulta también bastante bochornoso.

En realidad me lo he pasado muy bien leyendo estos comics, supongo que porque tenía claro el elemento viejuno y no he dejado que me afectara la experiencia. Dicho esto, me llama la atención lo mal que envejecen las caracterizaciones de Stan Lee. Y es que Nick Furia es un imbécil que no hay quien le aguante, al hacer Lee que cada comentario de un subordinado suyo tenga una contestación absurda de Furia como si se estuviera haciendo el gracioso. ¡Eres el jefe, tienes que tratar bien a tus hombres!!! Estos diálogos si me sacaban de la lectura y son de largo lo peor del comic.

Aparte de Hydra, en estas páginas SHIELD se enfrentará a Mentallo y el Arreglador, que realizan una alianza maligna de esas que tan acostumbrados nos tenían en esta época. Otro villano de estas páginas fue el Druida, Un personaje que no tuvo demasiado recorrido, más que nada porque tiene una mezcla un poco rara entre misticismo y tecnología que diría que incluso con la mentalidad de los 60 no debía funcionar.

Otro elemento destacado de estas aventuras es la construcción del Universo Marvel que se plantea. Aparte de Dum-Dum Dugan, el clásico lugarteniente de Furia, Tony Stark en su faceta de ingeniero inventor millonario tiene una importancia notable en estas aventuras, no sólo por la parte de dotar de recursos a SHIELD, sino por los inventos y cachivaches que se inventa para su arsenal. De hecho, es Stark el que soluciona la amenaza de Hydra desarmando el satélite que han lanzado a órbita. Que sea Stark y no Iron Man el protagonista es un elemento curioso de estos comics. Además de ellos, en estas páginas asistimos a la presentación de Jasper Sitwell, que en ese momento es un joven inexperto lleno de ilusión por trabajar con una leyenda como Furia.

En el apartado artístico asistimos a la compleja producción que tenían los comics Marvel en estos primeros años de 1965-66. Porque incluso pensando que hablamos de 12 páginas por grapa, los otros compromisos de Jack Kirby impedían que pudiera hacerse cargo como artista completo. Curiosamente el Strange Tales 135 si cuenta con dibujo completo de Jack Kirby con entintado de Dick Ayers. Igual Kirby se dio cuenta de la importancia del comic en cuestión y quiso dibujar él la presentación de Nick Furia, Agente de SHIELD. Y si en algo destaca Kirby, aparte de la fuerza y dramatismo que imprimía en sus viñetas, es en la creación de tecnología super loca, algo que le viene perfecto para la creación de esta SHIELD primigenia.

Los números 136-138 cuentan con bocetos de Kirby y dibujo de John Severin. El número 139 tiene bocetos de Kirby y dibujo Joe Sinnot, el número 140 de nuevo bocetos de Kirby pero en este caso el dibujo es de Don Heck, con entintado de Joe Sinnot. El 141 tiene dibujo de Kirby y entintado Frank Ray, el 142 tiene dibujo de Kirby con Mike Demeo en el entintado, el 143 el dibujo es de Kirby con Howard Purcell, con entintado de Mike Demeo. Por último, el número 144 cuenta con bocetos de Kirby, dibujo de Howard Purcell con tinta de Mike Demeo.

Los números de John Severin muestran su estilo de forma más marcada, pero el resto de comics se benefician enormemente de tener a Kirby planteando el diseño de página y los bocetos de las viñetas, resultando unos comics repletos de acción que resultan super dinámicos. En este caso, tenemos un dibujo que consigue que la experiencia de lectura sea satisfactoria.

Aunque se nota el elemento viejuno de estos comics, el encanto de tener en mis manos las primeras aventuras de Nick Furia como líder de SHIELD me han gustado bastante, me alegro de haber comprado este volumen de la Biblioteca Marvel de Panini.

Comparto las primeras páginas del comic:

Nick Furia, Agente de SHIELD es un comic hijo de su tiempo que en muchos aspectos no ha envejecido demasiado bien. Sin embargo, no se por qué le he encontrado un encanto y una personalidad sorprendentes, dejándome una sensación satisfactoria.

PUNTUACIÓN: CLÁSICO SESENTERO

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¡Saludos a todos!

Crítica de James Bond vol. 1: VARGR de Warren Ellis y Jason Masters (Panini)

El inicio en USA de la nueva serie de James Bond 007 guionizada por Garth Ennis me hizo recuperar la primera historia que Warren Ellis escribió del personaje, Vargr, con dibujo de Jason Masters. Y me ha gustado mucho mucho más de lo que recordaba.

PUNTUACIÓN: 8/10

Tras una misión de venganza en Helsinki, James Bond regresa a Londres y asume la carga de trabajo de un agente caído de la Sección 00. Su nueva misión le lleva a Berlín, presumiblemente para desarticular una ágil operación de tráfico de drogas. Pero Bond no tiene ni idea de las fuerzas que se alzan en secreto contra él, todo el alcance de una operación que es mucho más aterradora y letal de lo que podría imaginar. Berlín está a punto de incendiarse… y James Bond está atrapado dentro. Dynamite Entertainment se enorgullece de presentar VARGR, la primera historia de la nueva serie de cómics de James Bond, creada por el magistral escritor Warren Ellis (Transmetropolitan, The Authority) y el artista Jason Masters (Batman Incorporated, Guardianes de la Galaxia).

Vargr es el primer arco de la nueva serie de James Bond publicada por Dynamite en USA, que Panini publicó en España en 2016. Este arco constó de 6 grapas USA, y el equipo creativo de Ellis y Masters se mantuvo en la serie para el segundo arco, pasando a continuación a realizar la colección un arco de equipos variados.

Compré este comic de James Bond cuando Panini lo publicó, allá por el lejano 2016. Y siempre tuve en mi recuerdo que este comic me decepcionó en su momento, entiendo que por ser un comic de acción que se leía en un suspiro. De hecho, no compré los siguientes volúmenes que se fueron publicando. Sin embargo, en esta relectura de 2024 debo tener las neuronas alineadas de otra manera, porque tengo que reconocer que me ha parecido una pasada.

Si, James Bond 007 vol. 1 Vargr es un comic de acción en el que los diálogos están reducidos a la mínima expresión. Pero esto en realidad es un plus, no un problema ni un demérito del comic. Aquí hay que valorar de forma super positiva el trabajo de Warren Ellis, que siendo como era en ese momento un escritor super estrella (antes de ser cancelado años más tarde, en 2020), supo plantear que lo mejor para la historia era que él se quitara de en medio y dejara que la acción contara la historia. En el contexto de la historia de acción que Ellis plantea, cuanto menos diálogo se incluya, mejor. Y sin embargo, estructuralmente el comic destaca porque cada grapa incluye una escena de acción diferente de las anteriores. De esta manera, entiendo que la lectura de la grapa individual resultaba satisfactoria, no sólo el tomo en su conjunto. Queda claro que Ellis siempre piensa en la grapa como unidad de lectura, aunque por supuesto el tomo plantea una historia satisfactoria con un final cerrado, como si fuera una película.

En este contexto de hombre de pocas palabras, el James Bond de Warren tiene un toque de ironía como se espera de un 007, con unas frases lapidarias que son también marca de la casa del escritor británico. Pero Ellis añade momentos de humor a su costa, como el no poder volar en avión con su pistola Walter PPK, sintiéndose desnudo por ello. De hecho, más allá de la broma, este detalle tiene su importancia en la escena de acción posterior, lo cual me parece un detalle de la buena escritura de Ellis. Estando en el siglo XXI como estamos, Moneypenny es una mujer de armas tomar que no se deja intimidar por Bond, más bien al contrario. Globalmente, esta historia de Bond me parece pensada para ser un blockbuster de acción, y creo que funciona perfectamente.

El apartado artístico corre a cargo del dibujante Jason Masters y el colorista Guy Major. Y creo que realizan un trabajo estupendo, sobre todo teniendo en cuenta la historia que plantea Ellis. Depende de Masters el plantear a un Bond reconocible e icónico, aunque no use la cara de ningún actor como referencia directa. Y el resultado es super satisfactorio. Además, lo que más me ha gustado es la habilidad de Masters como narrador en las escenas de acción, consiguiendo que todas estén super chulas. Ellis da cancha para que el dibujante se luzca al plantear en grapas de 20-22 páginas escenas de acción de 5-6 páginas (o más), lo que sea necesario para que flipen al lector. Además, sobre todo en el climax final del último número hay algunas soluciones narrativas de Masters (probablemente por indicación de Ellis) en lo referido a la distribución de viñetas en la páginas que me parecen brillantes y ayudaron a que este final fuera super satisfactorio.

Pensando en elementos menos buenos, la historia de Ellis no plantea ningún misterio sobre la identidad del villano, tan sólo sobre su plan. Pero esto en realidad también pasa en el 99% de películas del personaje. Igual en su momento esto me pareció un problema, pero ahora agradezco que el comic vaya al grano y prácticamente no deje un segundo de respiro. El comic es verdad que se sigue leyendo en un suspiro, pero ahora creo que lo valoro por lo que es, y para valorar un comic de acción los minutos de lectura no deberían ser un factor.

He terminado tan satisfecho de la lectura de este volumen de James Bond que me estoy planteando muy seriamente comprar el segundo, Eilodon, que fue publicado por Panini en 2017. Tomo que sigue estando disponible en las webs de referencia y que me apetece comprar y leer. Como cuelo comentar, un buen comic provoca la compra de otro comic. Y este James Bond justifica la próxima compra.

Comparto las primeras páginas del comic con la misión antes de los títulos de crédito:

James Bond 007: Vargr es un comic estupendo que captura a la perfección el feeling de los blockbusters cinematográficos. Super recomendable.

PUNTUACIÓN: 8/10

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